Hot Touchdown
Cap 35
Rose pov
El malestar aún estaba presente no como ayer pero al parecer los mareos habían disminuido, sin embargo las nauseas todavía persistían y mi retraso ya estaba llegando a una semana, lo cual en serio me preocupaba más. Y claro todos esos síntomas apuntaban a un diagnóstico obvio... Embarazo... Sólo la idea me aterraba por completo. Y por supuesto, no le había comentado nada a Emmett aunque él estallaría de la emoción sí diera positivo y se le pasaría todo ese malhumor que se cargaba, pero no quería hacerlo hasta que estuviera 100% segura de que así era y bueno esperaba que él fuese el padre...
Emmett aún seguía durmiendo a mi lado. Me levanté de la cama con cuidado para no despertarlo. Y me metí a la ducha.
Sorprendentemente él no llegó para hacerme compañía. Clara señal que aún seguía molesto conmigo por haberlo rechazado anoche. Pero vamos, ayer sólo quería dormir. En serio no estaba de humor para tenerlo sobre mi toooda la noche, a pesar de que estuvimos lejos un par de días, ya habría tiempo para eso.
Al salir del baño Emmett ya no estaba en la cama. Decidí alistarme, opté por una mini falda, un suéter, y unas botas altas. Coloqué una diadema en mi cabello suelto. Bajé las escaleras y lo escuché en la cocina, por lo que me dirigí hacia ahí.
-¿Cómo amaneciste?-Preguntó al escucharme llegar.
Me encogí de hombros-Supongo que bien y ¿tú?
-Con hambre.-Respondió dándole un enorme mordisco a su sándwich triple mientras me recorría con la mirada de pies a cabeza. El doble sentido de sus palabras y sus penetrantes ojos hizo que mis mejillas empezaron a arder, así que me di la vuelta un poco nerviosa y abrí el refrigerador y agarré cualquier cosa al azar. Un yogurt.
Tomé asiento frente a él. Y el levantó una ceja incrédulo mientras tomaba mi yogurt.
-¿Qué?- Inquirí.
-No piensas comer algo.
-Eso hago.-Agité el bote.
El negó con la cabeza y se sirvió más huevo con tocino. Mientras él terminaba de comer comencé a revisar mi agenda para este día... Tenía dos shoots... Uno para Max Factor y el otro un comercial para Juicy Couture.
-¿Qué haces?-Preguntó Emmett cruzándose de brazos y acomodándose más en su silla.
-Reviso mi agenda.-Contesté desviando mi vista hacia el aparato de nuevo.
-Y... ¿Tienes libre esta noche?-Preguntó apoyando ambos codos en la mesa.
-Sí.-Sonreí.
-¡Perfecto!-Sus hoyuelos no tardaron en aparecer.-Iremos a cenar
-Suena bien.-Me levanté para botar la botella vacía. Al hacerlo sentí la mirada de Emmett recorrerme de nuevo.
Al pasar a su lado, me tomó de la cintura en un movimiento brusco haciendo que aterrizara en sus piernas. Dejé escapar un grito de sorpresa.
-¿Por qué no comes algo más, Rose?
-No tengo hambre.
-Deberías comer algo.-Insistió.-Luego se te acaban las fuerzas y ya ni caso me haces.-Hizo un pucherito.
-Oh Emmett. No digas eso.- Pasé mis manos sobre su fuerte pecho.-Sí sabes que aquí estoy, sólo para ti.-Besé la punta de su nariz.-Y ya te lo dije, mi apetito no está bien, comeré algo más tarde.-Besé sus labios rápidamente y me incorpore.-Anda, levántate.-Le ofrecí mi mano.-Que tú ya comiste demasiado.
Él sonrió divertido.-No es cierto.-Tomó mi mano y besó el dorso.-Aún falta el postre.-Y con un rápido movimiento me levantó fácilmente y me colocó a horcajadas sobre él. Y vaya que ahora sí podía sentirlo muy duro contra mí.-Luces exquisita está mañana, nena.-Susurró en mi oído aturdiéndome por completo mientras recorría mis muslos descubiertos con sus grandes manos.
-Emmett.-Se escapó un gemido de mis labios. Sabiendo lo que se venía a continuación.
Aferró mi cabello con una de sus manos, y tirando con brusquedad, me besó. Devoró mi boca con desesperación, e introdujo su lengua hasta el fondo, inclinándome un poco para profundizarlo cada vez más. Nos separamos en búsqueda de oxígeno. Sentí mis labios hinchados y al instante Emmett se dirigía a mi cuello. Besando, lamiendo, succionando y mordisqueando mientras sus manos recorrían mi cuerpo. Posteriormente separó su boca y con brusquedad, en un movimiento deliberado me quitó el suéter y gruñó al darse cuenta que no llevaba sostén. Rápidamente me alzó para él quitarse su musculera con una mano mientras con la otra subía mi falda y se deshacía de mi diminuta ropa interior.
-Estás acabando con todas mis bragas-Me quejé con voz entrecortada mientras él sonreía de lado y también se deshacía de mi falda. Ahora con su magnífico pecho ya descubierto, dirigió sus dedos hacia mi entrada, explorando.
-Bien.-Dijo con la voz ronca.-Estás mojada, no como me gustaría pero con eso basta.-Se bajó los boxers liberando por completo su erección.
-Oh mon Dieu!-Gemí al ver su enorme miembro que en un segundo estaría dentro de mí. Con un sólo brazo me levantó del suelo y me colocó con tanta facilidad sobre él. -Oh Merde!-Chillé y cómo lo imaginé...Dolió... Vaya que sí dolió... Justo un poco.
Emmet estaba jadeando, sudando y con el corazón latiendo a toda velocidad. Casi fuera de control.
- Oh Dios... Estás tan apretada -murmuró él, con voz profunda y ronca que me hacía estremecer-. No me atrevo a moverme. No quiero hacerte daño.
Moví mi cadera despacio, tanteando mi situación... Estaba un poco incómoda... De todos modos, él estaba consciente de su tamañote, y aún así me había penetrado hasta el fondo con tanta rapidez y rudeza que en serio me sentía un poco incómoda. Él lo entendía porque seguía sin moverse. Me abrazó con fuerza mientras pasaba mis brazos por su cuello, dejando las manos colgando por detrás. Y ya que no encontrábamos en medio de esto... Decidí explorar el cuerpo de mi hombre con toda libertad. Empecé a tocar los fuertes músculos de su ancha espalda, sus bíceps. Pasé mis dedos por su nuca, su cabello. Busqué su boca y lo besé, al instante él tomó el mando del beso metiendo su lengua hasta el fondo. Dios, era tan apasionante.
Lo agarré por la nuca cuando él apartó la boca, ladeó la cabeza y volvió a besarme, tan profundamente que me entregué por completo a ese placer.
Definitivamente estaba tan cautivada por el beso que me costó un momento darme cuenta que él se movía dentro de mí, con breves golpes rítmicos. Y lo mejor, mis temores se esfumaron, no dolía. Sus embestidas fueron haciéndose poco a poco más profundas. Emmet seguía sujetando mis caderas con sus manos. Cuando él se arqueó hacia arriba, tocó mi punto más sensible, produciéndome un placer electrizante. Me sujetaba con fuerza y cada vez sus embestidas eran más duras.
Ahora estaba tan mojada que hacíamos ruidos, ruidos vergonzosos cuando nuestras caderas se encontraban. Ahora ya no sólo gemía, de mis labios salían pequeños gruñidos con cada embestida, que al parecer armonizaban con los gruñidos bajos de él. Cada vez se me hacía más difícil mantener mis labios pegados a los de él. Las embestidas me movían con fuerza arriba y abajo.
Emmet apartó una mano de mi cadera y la deslizó hacia donde estaba completamente abierta rodeando su erección, haciendo avanzar un largo y grueso dedo hasta que me tocó… allí.
Solté un grito, con el cuerpo tensado alrededor de él. Cuando empezaron las intensas contracciones, los movimientos de él fueron más duros, más profundos, manteniendo un delicado equilibrio entre el placer y el dolor. El clímax fue interminable, no era consciente de nada. Sólo era consciente de Emmet moviéndose dentro de mí, con fuerza y rapidez, clavando sus dedos en mi cadera, devorando mi boca.
Me sentía flácida, laxa por el agotamiento, ya sin fuerzas de nada. Cuando sentí que el se hinchó dentro de mi y con un grito llegó al orgasmo, vaciándose con ferocidad en mi interior.
Parecía imposible, pero sentí las intensas contracciones de otro clímax. La sensación era tan intensa que unas lágrimas se escaparon de mis ojos, por lo que hundí mi cara en su cuello. Sin embargo Emmet no se detenía, seguía moviéndose dentro de mí, incluso mientras él mismo llegaba al orgasmo, dejándome resbaladiza y suave con el semen.
A ambos nos llevó bastante tiempo tranquilizarnos. Luego de un rato, logré recuperarme y me di cuenta que me había desplomado sobre Emmet. Pegajosa y mojada. Las lágrimas habían humedecido mis mejillas, y estaba cubierta de sudor, no sabía si era mío o de él ya que estaba pegada a su cuerpo.
Esbocé una media sonrisa, me sequé los ojos con el hombro desnudo de Emmet y me aparté.
-Ruego a Dios que esas lágrimas sean de alegría -retumbó su voz por encima de mi cabeza.
-Sí, malditas hormonas- sorbí por la nariz con muy poca elegancia, a Emmett le causó gracia y también se puso a reír y luego besó mi frente-Todo ha sido bastante intenso.
-Sí, lo ha sido.-Le dio un ligero apretón a mi trasero y besó dulcemente mis labios. Pero poco a poco el beso se fue haciendo más fogoso y por increíble que pareciera, Emmet todavía estaba duro . No tanto como antes, pero desde luego estaba erecto. Me contoneé un poco y noté como su miembro reaccionó ante mi movimiento. Suficiente. Lo detuve y me separé de sus labios. Inspiré profundamente y levanté una ceja.
-Espero que esto no signifique que estás listo para la siguiente ronda... Porque estoy segura que yo no.
Un suspiro y una sonrisa a medias, de resignación apareció en su rostro. Me abrazó un momento, y depositó un beso en mi cabeza y suspiró de nuevo al levantarme.
-Puedo esperar.-Se encogió de hombros antes de darme otro apretón en el trasero.
Mis piernas se tambalearon al intentar mantenerme en pie.
-¡Hey!, con cuidado. -Me sujetó, de no haber sido por él de seguro me habría dado un buen sentón.-¿Estás bien?-Preguntó preocupado.
¡Malditos mareos!-Sí, no es nada.-Sacudí mi cabeza.-Iré a lavarme.
-¿Quieres que te cargue?-Se ofreció él para ayudarme.
-No hace falta, gracias.- Me giré rápidamente. Y mierda se fueron los mareos pero aparecieron las náuseas. Prácticamente corrí hasta el baño, levanté la tapa y ahí se fue mi cena y el desayuno de está mañana.
Emmett pov
-Rose, amor. ¿Estás bien, cielo?-Corrí al baño y sostuve su cabello mientras terminaba de expulsar lo poco que había comido.
-Déjame sola no es nada.-Dijo en un Susurro.
-Acabas de vomitar y dices que no es nada.
-De seguro fue el sushi de anoche o el yogurt de esta mañana.-Dijo mientras se reincorporaba.-Pero ya estoy mejor.
-¿Segura?-Pregunté entrecerrando los ojos.
-Sí, sólo necesitaba sacarlo.-Dio unos suaves golpes en mi pecho.-Ahora sí me disculpas, tengo que limpiarme y alistarme, que ya se me hizo tarde. Te sugiero que hagas lo mismo.-Prácticamente me empujó del baño para que saliera de ahí, sin más fui a cambiarme.
Íbamos en el auto, y mientras conducía pude notar a Rose muy callada. Algo que no es normal en ella. No había revisado su móvil, ni cambiado de emisora. Se había limitado a ver por la ventana durante el recorrido en silencio.
-¿Cómo te sientes?-Pregunté tomando su mano, ella estaba tan sumida en sus pensamientos que se sobresaltó.
-Umm mejor.-Trató de sonreír pero su sonrisa se quedó a medias.
Aprovechando que la luz del semáforo estaba en rojo. Tomé con cuidado su barbilla para verla directamente a los ojos. Y saber qué le ocurría.-Dime Rose, ¿Qué te pasa, nena?-Desvió su mirada.-Te noto diferente, ¿estás...
-¿Cansada?-Me interrumpió.-Pues si lo estoy.-Bufó.-Y más después de lo de esta mañana...-Chasqueó.
-Iba a decir estresada... Pero ya que lo mencionas...-Levanté una ceja-Estuviste increíble.-Ella se ruborizó mientras yo recordaba cómo hice que se corriera una y otra vez luego del desayuno. Sonreí con satisfacción y me acerqué a sus labios.
-¿Yo?-Dijo inocentemente.- Fuiste tú Cullen, quién hizo todo.-Puso una de sus delicadas manos en mi rostro. Y yo corté la poca distancia que nos separaba y me uní a sus labios. -Emmett.-Cortó el beso.-Está en verde.-
Hasta ese momento fui consciente que la luz había cambiado. -Mierda.-Me quejé. Al escuchar todas las bocinas detrás de mí. Rose se echó a reír. Sin otro percance llegamos a su destino. -¿Quieres que pase por ti?
-No es necesario. Le diré a Roger que me recoja.-Respondió mientras revisaba su móvil.
-Pero siempre iremos a cenar, ¿verdad?-Quería asegurarme.
-Oh sí claro.-Contestó distraídamente. -
-Te amo Rose.-Me despedí dándole un beso que ella apenas respondió.
-Yo también.-Y se bajó del auto.
-Come algo.- Le grité cuando estaba a punto de entrar el edificio. En respuesta ella rodó los ojos y se puso las gafas.-Lo que tu digas.-Negó con la cabeza y siguió caminando.
En el entreno, los chicos estaban hablando sobre el próximo juego.
-Estamos a un paso de ser los campeones de la Conferencia.-Decía Benjamin entusiasmado.-Y tenemos a Emmett al cien por ciento para lograrlo.-Palmeó mi espalda.-¿No es así?
-Ya saben que esto es un trabajo de equipo.
-Si pero contamos contigo capitán. Ya que tu vida sentimental volvió a ser normal.-Levanté una ceja.-Quiero decir, recuperaste a Rosalie otra vez y la tienes a tu completa disposición.-Alec movió las cejas sugestivamente mientras me mostraba la foto que hace unos días había publicado en mi cuenta de Instagram. Era una selfie que había hecho cuando estaba en París, usando el espejo que Rose tenía en el techo de su habitación. En ella se veía mi reflejo, acostado sobre una cama king size y también se veía parte del trasero y las largas piernas de mi chica cerca de la cabecera. Obviamente la gente ya había empezado a especular sobre nuestra reconciliación.
-No es tan sencillo como crees.- Suspiré mientras cambiaba de pesas.
-¿Ah no?-Guardó su móvil.
-No. Así como tengo que adaptarme de nuevo al juego... Lo mismo pasa con la relación. Hay que volver a empezar. Es diferente, no como antes.
-Estás diciendo ¿que no está funcionando?
-No lo sé. Desde que regresó la he sentido un poco distante aunque esté junto a mi.
-Te tiene sin sexo.- Dedujo
-No, no es eso. Aunque anoche pasó de mí... Ahora en la mañana fue distinto. Acabó literalmente mareada, llorando...
-Mierda Emmett la hiciste llegar muy lejos.
-Tenía casi una semana de abstinencia.-Me encogí de hombros.-Pero ella ha estado muy callada y pensativa... No sé que le sucede. Quizá esté considerando dejarme.- Suspiré.
-No seas tan fatalista. Las chicas también necesitan su espacio.-Se integró a la conversación Sam.
-Le he dado su espacio.
-¿Estás seguro?-Entrecerró los ojos.- ¿O lo único que has intentado desde que regresó de México es tirártela?
-Pues... De todo un poco.-Sonreí.
Sam puso los ojos en blanco.-Eso es a lo que me refiero. Ellas también son seres humanos con necesidades, no todo gira en torno al sexo, también necesitan cariño y comprensión.
-¿Desde cuando te convertiste en Oprah?-Todos estallaron en una carcajada.
-¡Púdrete Emmett!-Sacó su dedo medio.-
-¿Y sí está embarazada?-Intervino Benjamin.
-¿Embarazada?-Pregunté incrédulo levantando una ceja.
-Sí ¿Por qué no?
Alec puso a reírse. -Oye Benjamin, desde que Tia lo está piensas que todo el mundo ya lo está.
-Es que sus cambios de humor y sus cambios físicos me tienen abrumado. .
Y ahí hizo clic todo en mi cabeza, conectando los sucesos-¡Voy a ser papá!-Dejé caer las pesas
-¿Qué?-Preguntaron incrédulos todos.
-¡Siiii!-Exclamé eufórico.-Ahora todo tiene sentido. ¿Cómo pude ser tan imbécil y tan ciego? -Me dirigí hacia Benjamin.-¡Gracias amigo por abrirme los ojos!-Lo abracé fuertemente.
-¿De nada?-Escuché su voz amortiguada y lo solté.
-¿De qué mierda estás hablando?-Intervino Alec.
-¡¿Que no es obvio?! Rose no ha estado normal desde que regresó. Sus cambios de humor, sus mareos, falta de apetito, nauseas... Incluso vomitó está mañana, luego de ya saben... ¡Dios! Fui muy rudo con ella. A partir de ahora seré más cuidadoso no quiero lastimarla, lastimarlos. Le pediré que sea mi esposa, le pediré matrimonio ahora mismo, está noche. ¿Pueden creerlo? ¡Será la madre mis hijos! ¡Y será mi esposa!
-Shhh Ya ¡Relajate Emmett!.- Sam me zarandeó por los hombros y me dio un par de bofetadas que le regresé con un puñetazo en la mandíbula. Él en respuesta se lanzó sobre mí y me derrumbó.- Ya cálmate, ¿quieres? La vas a espantar y aún no sabes sí en realidad está embarazada. Y ¿casarse? Dale tiempo no tomes una decisión tan precipitada, además tú mismo dijiste que acaban de empezar de nuevo, sería una locura dar un paso tan importante.
Suspiré.-De acuerdo.-No muy convencido de lo que acababa de escuchar.
-¿Y ustedes, qué no los tengo trabajando?-Apareció el coach furioso.- Y tú Vulturi, guarda tu maldito teléfono y los demás muevan su trasero al campo. Cullen y Ulley resuelvan sus problemas maritales en otro lugar. ¡Vamos, vamos!
Rose Pov
Le había pedido a las chicas que me acompañaran en este momento tan importante, acabaría con las dudas o al menos las aclararía. Alice y Bella no tardaban en llegar a mi apartamento. Por lo que decidí nuevamente leer las indicaciones de la prueba, sin poder evitar recordar lo que sucedió ayer...
Flashback
Regresé de México ayer en la mañana. No me sentía para nada bien. La cabeza me daba vueltas y sentía náuseas. Sólo llegué, me desvestí y me desplomé en la cama. Dormí casi todo el día, me desconecté de todo, no respondí ninguna llamada, mensaje, WA. Sólo apagué mi móvil y descansé. Ya en la tarde, fui por algo de comida y pasé haciendo la compra al supermercado, esperando pasar desapercibida.
Estaba tan distraída comparando las calorías de los cereales cuando sentí unos fuertes brazos rodearme por detrás. Obviamente me asusté.
-¿Por qué no has contestado mis llamadas, nena? Te extrañé.-Susurró Emmett en mi oído antes de besarme la mejilla.
Por supuesto que sí lo había extrañado, así que me giré y enredé mis brazos en su cuello.-Yo también te eché mucho de menos.
Él sonrió mostrando esos hoyuelos que yo tanto amaba y se agachó un poco hasta llegar a mi altura y me besó con ganas.-Bienvenida a casa.-Me dio un abrazo de oso y luego de unos segundos me soltó. -Déjame ver que estás comparando.
-Son cereales.-
-¿Integrales?-Bufó.-Mejor llévate uno de estos.-Sugirió.
-¿Choco krispis?-Levanté una ceja.
-O ¿prefieres froot loops?-Sonrió.
-En serio, ¿Cuántos años tienes? ¿13?-Dije mientras me decidía por uno que traía arándanos.
Él se tiró una carcajada y luego depositó un beso en mi mejilla.-¿Ya casi terminas?
-Si, creo que ya terminé.
-¡Perfecto!-Sonrió.-Sólo déjame ir por mi paquete.-Guiñó de forma pícara.
-Ok.-Me giré y justo en ese momento sentí que me dio una nalgada.-¡Emmett!-Me quejé, pero el lucía divertido y me lanzó un beso antes de caminar hacia el lado contrario.
Yo me dirigí hacia la caja registradora para pagar mis compras. Al cabo de unos segundos giré mi rostro para ver dónde estaba. Y me di cuenta que se encontraba a unos metros de distancia con un grupo de chicos con quienes se estaba tomando fotos. Sí, un par de fans. Justo cuando iba a pagar apareció Emmett con su paquete. Y no me sorprendió para nada lo que traía. Condones. Rodé los ojos.Típico de Emmett. Pensando sólo en sexo. Él me guiñó de nuevo. La mujer de la caja registradora vio divertida la situación incluso se le escaparon unas risitas. Sólo esperaba que no hubiese posado con eso para la foto.
En fin, una vez salimos del supermercado, le dije a Emm que pasáramos comprando algo de cenar. Él insistió en un par de costillas y alitas, pero yo no estaba de acuerdo. Tuvimos una pequeña y tonta discusión. Pero al final cada quién decidió que cenar. Así que escogí sushi. Y él sus dichosas costillas y alitas.
Fuimos a mi apartamento, Emm me ayudó con las compras. Una vez dentro él dejó las bolsas por ahí y me acorraló contra la pared y me besó de una manera tan intensa. Sus manos fueron directo a mi trasero y me apretó más hacia él. Cuando sentí que ya estaba llegando muy lejos, corté el beso y me separé de él. Emmett me vio confundido.
-La comida se enfriará.-Fue mi excusa.
En respuesta él rezongó:-Está bien. -Y tomó su bolsa de comida.
-Si quieres adelantate. Iré a ponerme cómoda.- Opté por un suéter holgado, me deshice de mis jeans y recogí mi cabello en un chongo.
Emmett estaba en el sofá viendo tv mientras comía como si no existiera un mañana. Me acomodé a su lado cruzando mis piernas al estilo de yoga y tomé mi comida.
Él desvió su vista de la pantalla y me recorrió con la mirada.-Me gusta lo que llevas puesto.-Sonrió y pasó una de sus manos por uno de mis muslos desnudos.
-Tienes salsa en los dedos, Emm.-Alejé su manota.
-Lo siento.-Sonrió apenado mientras tomaba una servilleta y me limpiaba. Yo la tomé y terminé limpiándole la comisura de los labios. Parecía un niño grande. No pude resistir y me reí. Después halé su rostro hacia mi y besé la punta de su nariz.
Terminamos de ver el juego de los Pacers vs los Chicago Bulls. Éstos últimos lograron una victoria muy holgada. De seguro Leah estaría muy contenta por su equipo.
Una vez finalizó el partido. Subimos hacia mi habitación. Creo que Emmett debió percibir mi estado de ánimo porque ya no había intentado nada más. Gracias al cielo porque no estaba de humor. Así que se había limitado a seguir viendo televisión mientras yo estaba revisando mi Instagram.
Me tope con una adorable foto de Leah&Sam. Estaban en el Millennium Park de Chicago en frente de "La Alubia" tan característica de la ciudad. Ellos estaban sentados en una roca mientras compartían un beso. Lucían adorables.
-¿De cuándo es?-Comentó Emm mientras observaba sobre mi hombro.
Yo levanté una ceja.-¿Que no estás viendo el resumen de tu juego?-A veces Emmett podía estar más pendiente de mis cosas que las de él.
-Es que Sam tiene que estar mañana para el entreno.
-Es de ayer. -Se la mostré. -Leah aún sigue en Chicago, tengo entendido que ella pasará unos días más en su ciudad. Así que supongo que tu amigo volverá antes.-Pero Emmett ni siquiera me estaba prestando atención porque en cuestión de segundos ya me tenía bajo su cuerpo mientras me estaba besando.
-Emmett-Intenté alejarlo de mí, pero claro fue prácticamente imposible teniendo en cuenta que pesaba como una tonelada.-¡Emmett!-Otra vez corté el beso y tomé una de sus enormes manos que ya se encontraba dentro de mis bragas.-No, Emmett. Esta noche no.-Jadeé.
El me vio confundido y retiró su mano de donde la tenía, se levantó y me reincorporé.
-¿Acaso no quieres...?
-No Emmett. No me siento bien.-Fui sincera
-¿Qué tienes?-Frunció el ceño.
-Nada, sólo estoy cansada.
-Bien.-Frunció aún más el ceño.-Que descanses. -Gruñó y sin más se marchó dando un portazo.
Me importaba en lo más mínimo si se había enojado y por un momento consideré echarle llave a la habitación para que no molestara de nuevo, pero lo descarté porque no lo consideré necesario. El resto de la noche dormí tranquilamente y ni cuenta me di que Emmett había regresado a la cama.
Fin del flashback
En fin ahora en la mañana había conseguido lo que le negué en la noche anterior. Y no estuvo mal, al contrario fue increíble, salvo por lo que sucedió después.
Alice y Bella llegaron más pronto de lo que creía posible. Definitivamente eran unas amigas increíbles. Estuvimos hablando un rato, yo intentaba desviar el tema aunque para ser cierto necesitaba quitarme las dudas de encima.
-Tengo un retraso.-dije ganándome una mueca de sorpresa de parte de Alice y Bella.
-¿Retraso? No es la primera vez que tienes uno.-contestó Bella aguantando la risa y ganándose que le lanzara un cojín a la cabeza.
-No de verdad, esto es serio, hace ya un tiempo que no me baja mi período y me encuentro como la mierda...
-Pero ¿has estado usando la píldora, no?
-Sí. Obviamente.
-De hecho también condones.-Intervino Bella yo levanté una ceja. Y ella me pasó su móvil. Y genial. Lo que imaginaba. La maldita foto de un Emmett muy sonriente mientras sostenía un paquete de condones extra grandes y acompañado de un fan. En la cual yo también aparecía un poco más lejos de espalda, haciendo fila en la caja registradora.-Está en todos lados, ya sabes.-Se encogió de hombros.-Esa foto termina de confirmar que están juntos de nuevo.-Le devolví el móvil y ella lo guardó.
-Me hubiese gustado otro tipo de foto.-Murmuré.-En fin, me siento como la mierda
-¿Como es eso de "como la mierda"? -Preguntó Alice preocupada.
-Pues así, como lo oyes. Como la mierda. Me paso el día mareada, tengo nauseas no consigo retener nada de lo que como y solo quiero dormir e incluso lloré mientras... ya saben estaba con Emmett.-dije cansada y ligeramente sonrojada enumerando los desagradables síntomas que ya tenían rato de estarme acompañando...
-¿Llorar? Eso puede ser normal si estás sensible, Rose.-dijo Alice intentando tranquilizarme.
-Además, no me sorprende nada teniendo en cuenta que era Emmett con quien estabas follando.-dijo Bella ganándose una mala mirada de mi parte.
- ¿A que te refieres?-dije frunciendo el ceño.
- ¡Pues que es descomunal, Rose!-Hizo un ademán exagerado. -Dios, solo de imaginármelo me duele hasta a mi.-dijo soltando una carcajada.
-Bella ¡ya basta! Rose nos necesita... además es hora de comprobar si tenemos un pequeño sobrino en camino.-dijo sonriendo mientras me arrastraba al baño y yo solo respiraba profundo esperando que el resultado fuera negativo.
-Ok. Solo tienes que coger ese palito y hacer pis encima.-dijo Bella totalmente concentrada leyendo las instrucciones. Si estuviera en otro tipo de situación ya estaría en el suelo muerta de risa pero ahora mismo solo podía pensar en lo que pasaría si diera positivo. Mientras esperábamos a que los minutos más largos de mi vida pasaran no pude evitar que un par de lagrimas cayeran por mis mejillas. Intenté ocultarlas pero mis amigas me conocían demasiado bien como para saber que algo pasaba.
-¿Rose? Hey, ¿que ocurre? Sabes que vamos a estar contigo pase lo que pase ¿no?-dijo Alice acercándose y acariciando mi espalda. Bella la imitó, apreté las manos de ambas y me desahogué:
-Es que no se quien es el padre... y Emm y yo justo acabamos de empezar... ¿que pasaría si Garret fuera el padre y no Emmett? No quiero volver a lo mismo... ¡estábamos bien!
-Shhhh, Rose tranquila, todo irá bien.
-Además... aún no sabemos el resultado así que tranquilízate y deja de preocuparte por algo que ni siquiera sabes si pasará.- dijo Bella haciendo el agarre de su mano más fuerte. Todo se quedó el silencio solo se oían mis sollozos en silencio cuando Bella me miró y supe que era la hora de saber si habría o no un futuro bebé.
-Dilo tú... yo no puedo mirarlo...-dije mirando al suelo y suspirando profundo mientras Alice seguía dándome apoyo.
-Es...-miro la prueba y después a mi para decir.-Positivo.- Se quedó callada esperando mi reacción mientras pensaba seriamente que hacer con mi vida. Pero me fue imposible ya que todo se volvió oscuro.
Bella Pov
-Positivo...-dije. Me volví para comprobarlo de nuevo y ni si quiera me dio tiempo a dejar el predictor cuando escuché un golpe seco y a Alice dejando escapar un grito. Y luego llamando a Rose para que despertara... espera.. había dicho ¿despertarla? ¡Que mierda! Rose se había desplomado en el suelo supongo que del shock, inmediatamente me senté junto a Alice y ambas empezamos a gritarle y a darle pequeños golpecitos en las mejillas pero nada, empezábamos a desesperarnos en el suelo de su baño.
Pasados unos segundos escuchamos a alguien llamando a la puerta. Así que Alice fue a comprobar y me dejo sola. Intentando como fuera que Rose despertara. Hasta que que oí a la única persona que no hubiera querido encontrarme en esta situación : Emmett. ¡Qué oportuno! Entré en crisis y me quedé helada del susto, al escuchar unos pesados pasos que se acercaban. No tenía tiempo dejé a Rose tirada en el piso y me paré para buscar la maldita prueba, justo la recogí sin embargo, antes de tirarla a la basura el grandulon apareció por la puerta con el ceño fruncido y detrás de el una Alice con cara de "sí, fue mi culpa" mientras a mi se me resbaló la prueba de la mano y como pude le di un punta pie, por lo que salió volando por los aires.
Alice en respuesta solo se dio con la palma de la mano en la frente. Negando. Sí lo sé, mi actuación no fue la más sutil ni brillante.
Cuando Emmett se percató de lo que pasaba fue hasta Rose, casi pasándome por encima, y con sumo cuidado, como si se fuera a romper la levantó y la acomodó en la cama mientras Alice y yo íbamos tras él.
Después de colocarla en la cama, Emmett estuvo un rato observándola como si fuese totalmente su mundo, empezaba a sentirme incómoda, a veces el grandulon podía ser un completo idiota pero se podía notar a kilómetros que adoraba a Rose...
-Creo que alguna podría explicarme lo que está pasando aquí ¿no creen?
-Tranquilo Emmett, esto tiene una explicación lógica.-Intervino la enana con una sonrisa nerviosa.
-Ehh... en realidad nosotras estábamos... y Rose de repente... y después...-no podía dejar de tartamudear parecía idiota la verdad.
-¿Emm?-preguntó Rose desorientada. Yo estaba agradecida que se hubiera despertado en ese instante ya que Emm desvió su mirada y la centró completamente en Rose mientras acariciaba su mejilla.
-Estoy aquí, amor.-dijo mientras ella apretaba el agarre de sus manos.
Al momento paseó su mirada por la habitación cruzándose con la nuestra. Alice y yo nos mantuvimos sin decir nada, Rose parecía seguir desorientada pero aparentemente consiguió unir las conclusiones necesarias para averiguar que había pasado y si... otra vez comenzó a llorar... no había duda de su embarazo. -Hey, nena, ¿Que ocurre? ¿Te duele algo? ¿Estás bien?-preguntó alarmado el grandulón supongo que ya se imaginaba el porque Rose estaba así. O quizás no.
-Nada... es solo que me asusté, lo siento.- intentó sonreír
-¿Segura que estás bien? No hay nada que quieras decirle a tu oso?-sonrió para generarle confianza. Y la verdad estaba bien que se preocupara por ella pero... Amigo recién acaba de despertar, no la presiones. Rose simplemente le miraba y no tenía ni idea de lo que iba a hacer pero aún se la veía mareada solo miraba fijamente a Emm y de vez en cuando a nosotras buscando ayuda.
-Bueno, yo sí tengo algo importante que decidirte, más bien pedirte o proponerte.-Dijo un poco nervioso el grandulón mientras se ponía de pie.-Uhhhh.-Se sacudió un poco, como si con eso lograra calmarse. Rose ahora lucía más desorientada que antes.-Bien, aquí voy.-Aclaró su garganta y luego sonrió mientras se apoyó sobre una rodilla y tomó la mano de mi amiga. Un grito ahogado de Alice se escuchó mientras cubría su boca con ambas manos. Y yo aún no lograba asimilar esta situación.
-Rosalie Lilian Hale Valois, sé que puede parecer una locura. Pero ya no puedo imaginarme mi vida sin que tú estés en ella. Quiero que formes parte de mi vida, nena. Eres lo mejor que me ha pasado y más con lo que está por venir. Dios, sólo sé que te amo y te quiero a mi lado siempre, lo quiero todo contigo. Prometo amarte de todas las formas posibles, respetarte y apoyarte.-Metió una de sus manos en su bolsillo.-¿Me harías el honor de convertirte en mi esposa?-Dijo mientras abría la cajita. Desde mi posición no pude ver el anillo, ya que la enorme y ancha espalda de Emmett me cubría.
A estas alturas la cara de Rose había pasado por varias emociones, sobretodo sorpresa y finalmente más lágrimas.
Sin embargo su respuesta no me la esperaba. Pero ¡¿qué demonios estaba pensando mi amiga?! ¿Acaso el golpe que se dio en el baño había sido demasiado fuerte?!
Hola!
Finalmente hay nuevo cap. Gracias por seguir leyendo esta historia.
También quiero agradecer a mi amiga Paula, quien me ayudó con el desarrollo de este cap! Y es por eso que éste va dedicado a vos Paula como regalo adelantado de cumpleaños! :D
Espero sus reviews! Gracias a las que comentaron en el anterior: vane stevens, Nelita Cullen Hale, selana16, en serio significa mucho para mí que aun estén pendientes de esta historia, a pesar que ya no actualizo con la misma regularidad que antes, en fin. A las demás lectoras fantasmas, las animo a que participen y dejen su opinión :')
¿Qué les pareció lo que está sucediendo en el fic? Espero sus reviews para saber que opinan. :3
Un abrazo
Hasta el siguiente cap (:
