Este es el inicio de varios capitulos de relleno, los ire subiendo una vez por semana.

Para quienes preguntaron si seguiria publicando aqui, pues si, aqui publicare hasta que la historia diga "completa". Si tienen mas preguntas sobre el "relleno" pregunten, aun que realmente yo le digo relleno porque estoy algo loca.

Este va del cumpleaños de Naruto, el regalo de sasuke, quien le gusta a Shino, y Yuki mi OC tambien tiene su momento en los recuerdos de Hinata y Naruto.

Espero que les guste.


El cumpleaños de Naruto

No había pasado mucho tiempo cuando el siguiente cumpleaños llegó. El primero de octubre Juugo cumplió años y a pesar de que no le hicieron una fiesta como la de Shikamaru, el trió de amigos, Sasuke, Suigetsu y el cumpleañero, salieron a un bar a festejar, Juugo no es una persona fiestera, es más tranquilo en ese aspecto, y además, al no tener muchos amigos cuando era más joven, se había terminado por acostumbrar a no festejarlos. Al final, su cumpleaños no había sido una escusa más para celebrar para el resto, pero no había porque preocuparse, el cumpleaños de Naruto estaba cerca.

Por supuesto no podían dejarle todo a Tenten esta vez y menos aun ahora que estaba preparándose para el caso de Orochimaru. Shikamaru era ahora el encargado de la fiesta, y tendría que ponerse las pilas ya que su compañero y la persona que estaba poniendo el dinero era Sasuke.

— Te estoy diciendo que rentemos un lugar — decía el Nara — algo con barra libre, a Naruto le va a gustar eso, y no olvidemos la pista de baile.

— Tenemos todo eso en casa — decía ahora Sasuke — y no gastamos dinero.

— Pero si tiempo ¿Es que tu quieres limpiar el desastre?, a pesar de que lo que me hicieron fue algo sin mucho alboroto se hizo bastante cochinero Uchiha. ¿Es que te falta dinero? Porque Neji quería poner también.

— No es el dinero, es que si nos ponemos borrachos entonces terminaremos en un lugar que no es nuestro. Tendríamos que volver a casa en la madrugada en quien sabe qué estado ¡Y yo quiero tomar!

— Tampoco es para ponernos de la fregada — volvía a decir molesto Shikamaru — es una fiesta, normal, no una peda. Habrá barra libre sí, pero no es para ponernos hasta el gorro.

— Bah, haz lo que quieras yo haré mi propia fiesta.

— ¿Cómo vamos a hacerle dos fiestas?

— Pues así, ¿o es que te falta mi dinero?

— Chicos — interrumpió Tenten entrando a la habitación de Shikamaru donde estaban "planeándolo" todo — El diez de octubre es en cinco días, les propongo que se pongan de acuerdo.

— Si nos estamos poniendo de acuerdo, nos ponemos de acuerdo en que no estamos de acuerdo — bufó Sasuke.

— ¿Tu que propones Tenten? — indagó Shikamaru.

— Creo que tu idea de rentar un lugar en buena — Shikamaru miró con arrogancia a Sasuke — Pero también la idea de Sasuke es buena. — ahora era el Uchiha quien sonreía. — de igual modo no creo que se pueda hacer ninguna.

— ¿Qué? — exclamaron ambos al mismo tiempo.

— Pues, los padres de Naruto harán una fiesta. Me lo acaba de comentar, parece que todos estamos invitados. Así que si queremos festejarle tal vez podamos hacerle una comida.

Genial, la idea de "festejar" estaba descartada.

— Bien, una comida. Entonces basta con hacer una reservación en un restaurante — comentó Shikamaru — ¿O también en eso te pondrás cariñoso uchiha?

— ¿Cariñoso?

— Que digo que nunca tienes problemas con el dinero, pero casualmente ahora sí.

— Ya bastante gasté en su regalo para… — Sasuke se quedo en silencio, había hablado de mas, se suponía que su regalo para Naruto era una sorpresa. — nada.

— ¿¡Le compraste algo!? — exclamó Tenten sonriendo — ¿Qué es?

— Nada, nada. — La mirada de la chica no dejaba de insistir — Un carro ¿Contenta?

— ¿Un… carro? — a Shikamaru casi se le cae la mandíbula al suelo.

— ¡No es cierto! ¿Encerio? — Tenten sonreía.

— Es enserio, lo escuché quejarse de que ahora que no vivía con sus padres no tenia con que moverse y… supongo que me compadecí.

— No puedo creerlo — murmuraba Shikamaru.

— ¡Eres el mejor! Se pondrá súper contento. Pero Sasuke ¿No fue un exceso?

— Tal vez sí, pero supongo que valdrá por los regalos de todo el año.

— ¿Qué carro? — Balbuceó Shikamaru

— Uno como el mío, conseguí un buen precio por él, lo compre fuera y viene en camino desde Mizu.

Shikamaru no podía creerlo, ¿Naruto enserio iba a conseguir esa clase de carro? ¡Y solo por ser amigo de ese imbécil! Que diga, de Sasuke. Vaya. Que injusto es el mundo, algunos se matan para conseguir lo que quieren y otros simplemente lo consiguen.

— Pues que buen amigo eres. — dijo casi forzadamente Shikamaru.

— Si es sobre una reservación, me parece que un amigo de Itachi abrió un restaurante de Sushi al que podríamos ir, nos sale barato y por lo que he escuchado no está nada mal.

Y ese era el plan. Ese miércoles irían al restaurante de "Kisame´s Sushi" después de la escuela, y después de eso en la tarde casi noche irían a la casa de los Namikaze a festejar con la familia del rubio su cumpleaños número diecinueve

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— Gracias por la comida chicos — decía Naruto colgándose de los hombros de Sasuke y Shikamaru — un buffet, ¡Este día no podía ir mejor!

— Pues lo mismo te sorprendes — comentó Tenten sonriente, Sasuke la miró, y con esa mirada le dijo que se callara lo del regalo, pero ella sonrió, no era eso a lo que se refería.

— Teme — llamó Naruto — ¿Me vas a dar raite a casa de mis padres?

— ¿Me estas preguntando u ordenando?

— No, no. Preguntándote, si ¿Podrías? — Naruto puso cara de angelito, con una gran sonrisa.

— Eh… déjame pensarlo… no. — respondió rotundo.

— ¡Gracias teme! Espera ¿No? — Naruto miró extrañado a su amigo, cualquier otro día se lo esperaría pero ¿En su cumpleaños? Si que era un teme. — ¡Anda! ¿Dejaras que me valla en camión?

— Anda Sasuke, es su cumpleaños — decía también Ino, Temari asentía estando de acuerdo.

— Esta bien, es que es un teme dattebayo ¿Qué tal tu Shikamaru?

— Tengo cosas que hacer — dijo escuetamente, ahora sí que el rubio tenia la mandíbula por el suelo de la sorpresa.

— ¿Tu también? De Sasuke me lo esperaba pero ¿De ti Shikamaru? — Kiba también estaba sorprendido. — ¡Dile algo Tenten!

— ¿Yo? ¿Por qué yo? — indagó confundida.

— Es que tu le… — Shikamaru tiró una moneda que tenía en la mano a la frente de Kiba callándolo.

— Nada.

— Como sea — dijo la chica extrañada — si ellos no quieren ¿Qué hacerle?

— ¡Tu no Tenten! ¿Por qué estas de su lado `ttebayo?

— Y-yo te llevaría Naruto-kun, pero — Hinata se sonrojo, se suponía que nadie sabía que ella verdaderamente no andaba con Shino, bueno, al menos Naruto no lo sabía.

— Si, entiendo, tienes cosas que hacer con Shino ´ttebayo. ¿Y dónde me voy? — masculló entre dientes, luego infló los cachetes haciendo puchero.

— Tienes licencia ¿No? — comentó Sasuke.

— Si, pero no tengo carro teme, y lo sabes dattebayo.

— Bueno, tal vez puedes usar este — Sasuke le lanzó con unas llaves, que el chico apenas logró agarrar en el aire.

— ¿Me vas a prestar tu carro? — indagó al ver las llaves que su amigo le había dado.

— No. Ni loco.

— ¿Entonces?

— Esas, son tuyas.

Los que desconocían del tema se miraron extrañados, Sasuke continuó caminando hacia el estacionamiento que no quedaba muy lejos y ahí lo miró, una Ford ranger xlt 2010, igual a la de Sasuke pero en color negro en lugar de azul.

— S-s-s-s-son ¿mías? — balbuceó Naruto presionando el botón de las llaves para desactivar la alarma, el carro sonó y las luces se prendieron.

— Es tuyo — Sasuke sonrió arrogantemente, pero Naruto parecía comenzar a quedar catatónico.

— E-e-e…

— No es cierto — exclamó asombrado Kiba acercándose al carro casi corriendo y mirando el enorme moño que tenia sobre el cofre del carro. — ¡Maldita sea Sasuke!

Kiba no sabía ni porque maldecía, no sabía si era envidia, o qué demonios era pero aquello incluso a él le parecía demasiado. Todos los demás miraban el carro con más normalidad, sonriendo y diciéndole a Sasuke que si estaba enfermo. Pero Naruto quedó en silencio, quedando con las llaves en las manos y la boca ligeramente abierta.

— N-naruto-kun ¿Estás bien? — preguntó Hinata algo preocupada.

— Cierra la boca que se te meten moscas — Sasuke se acercó al chico, con las manos en los bolsillos — ¿Qué te parece?

— Yo… — rápidamente se limpió un poco de baba que se había escurrido de la boca y miró a su amigo — No sé qué decir.

— Se dice gracias — propuso el Uchiha sonriendo de lado.

— Gracias.

— ¡Pruébalo Naruto! — exclamó Kankuro abriendo la puerta del copiloto y subiéndose.

— ¿Por qué tienes que ir tu con él? — Kiba jaló al chico del brazo y lo bajo a fuerzas del carro. — Iré yo.

— ¡¿Pero porque tú?!

— Chicos, chicos — interrumpió Lee — no se peleen, yo iré con él. Así no se pelean.

— Ahh no — dijeron al unisonó los otros dos. Los tres comenzaron a discutir, mientras Tenten caminaba hacia el rubio, el Uchiha y Hinata que aun estaba a su lado.

— Naruto ¿Qué tal si tu y Hinata van a dar una vuelta? — propuso la chica sonriente.

— ¿y-yo.. y naruto-kun? Tenten le guiñó el ojo a la chica y abrazó por los hombros a Naruto y Hinata haciéndolos caminar hacia el carro.

— ¿Qué tal?

— Me parece bien — comentó Sasuke, ahora entendía porque Tenten había dicho lo de las sorpresas antes, ella tenía planeado algo.

— ¿Pero a donde iríamos? — indagó el rubio sintiéndose ligeramente nervioso mientras Tenten subía a Hinata al asiento del copiloto.

— Escoge el primer destino en el GPS — propuso Tenten apurándose mientras los otros tres peleaban y dirigió a Naruto al volante — tu sigue la ruta.

Ahora la chica le guiñó el ojo al rubio quien quedo desconcertado por un momento, cerró la puerta y prendió el carro.

— ¿Qué pasa? — kankuro se giró, mirando como el carro se ponía en marcha— ¡Esperen! Pero era muy tarde, el carro ya se estaba yendo.

— ¿Quién iba con Naruto? — preguntó Lee extrañado.

— ¡Shino! — Exclamó Kiba interrumpiendo cualquier especulación — Ve acá. — el chico separó al Aburame del resto quien se miraba paciente pero extrañado — Necesito que vayas a esta dirección — le tendió un papel que el otro solo miro con desconfianza — Naruto había quedado en recoger a Naruko en la tarde pero no creo que pueda, le acaba de caer un asunto importante ¿Podrías ir por ella tu?

— Tu… perro loco. — Shino sonrió por milésimas de segundo, siendo invisible aquella acción para el ojo humano, tomó el papel que Kiba le ofrecía y comenzó a caminar hacia su vehículo.

— Mi trabajo aquí está hecho — el chico perro se cruzo de brazos, Tenten llego a su lado y se recargó en su hombro sonriendo también

— ¿Crees que funcione?

— Cien por ciento segura.

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El viaje en el carro había comenzado bastante silencioso, la chica se sentía nerviosa, miraba solo por la ventana esperando que el GPS dejara de dar indicaciones y dijera que habían llegado a su destino, el chico por su lado estaba intentando concentrarse en las calles, pero una parte de él estaba completamente consciente de la presencia de Hinata. Cuando el camino estuvo más directo, sin tantas curvas, fue cuando el rubio inicio con una plática tranquila, charlando sobre la comida, lo que relajo el ambiente para Hinata, ya que siempre que la chica miraba la sonrisa de Naruto se sentía más tranquila, como si de pronto todo callera en su lugar, como si nada mas importara, esa sonrisa siempre le había dado fuerzas. Desde el primer momento que se fijo en él, hace muchos años, apenas en primaria.

Tal vez para las otras personas sonara muy absurdo, pero Hinata solo había querido a una sola persona toda su vida, y a esa persona siempre le había sido fiel sin importar que él no la mirara.

Hinata había conocido a Naruto desde jardín de infantes, de algún modo sus vidas siempre estuvieron unidas, de alguna manera. Él chico iba en un salón aparte del suyo, y ella no tenía mucha relación con él, pero sabía una cosa. Namikaze significaba peligro.

Era el niño revoltoso, el que siempre estaba en problemas, que ni se le ocurriera a la pequeña y frágil Hinata juntarse con un chico como esos. Vivió pensando que ese niño iba a hacerle algo malo si se le acercaba. Solo miró lo que Naruto quería que miraran de él, el niño revoltoso e hiperactivo que le jalaba la barba al director del jardín de niños, el niño que pintaba las bardas como grafitero sin tener apenas seis años de edad, ese niño que siempre se terminaba comunicando a golpes con sus compañeros. Namikaze era problemas.

No fue hasta segundo de primaria, cuando luego de un intento de secuestro hacia las hermanas Hyuuga, el padre de ambas decidió que sería mucho mas sencillo tener a su hija en un colegio privado, cuando se dio cuenta de quién era verdaderamente Naruto Namikaze. Parecía que hacía mucho tiempo no había escuchado el nombre Namikaze Naruto, pero cuando lo escuchó de casualidad, instantáneamente volteó con miedo.

"Namikaze ¡Cuidado!" Lo primero que miró fue un valón que con rapidez se aproximaba a su rostro, enseguida todo naranja, y el calor de alguien más rodeándola con los brazos.

"¿Estás bien?" había dicho el niño con la voz apagada, al alzar el rostro se encontró con aquella cara a la que siempre había temido, y quien la había salvado. El impacto se lo terminó llevando el pobre.

A partir de ese momento, Hinata se enamoró completamente de Naruto. Deseaba salir del colegio lo mas antes posible, para poder ver a aquel niño rubio jugar futbol en el parque que la escuela pública donde asistía él y la privada donde asistía ella, compartían. Escuchaba como todas las chicas vitoreaban a aquel otro niño, Uchiha, mientras que molesto su niño rubio daba lo mejor de sí para ser notado al menos una vez.

Ella siempre quiso gritar, decirle ánimo en voz alta, pero no podía. Cuando lo intentaba, solo salía un susurro, y es que seguramente era tan fuerte el palpitar de su corazón cuando lo miraba, que su voz se quedaba sin fuerzas para hablar.

Miró un lado de Naruto que nadie más miraba, que nadie antes había mirado, ese niño no era malo, solo quería que alguien lo notara, quería llamar la atención. Quería tener un amigo que fuera solo suyo, que no se acercaran a él solo para usarlo para llegar a Sasuke. Él quería que lo conocieran por quien era, y hacia todo aquello para hacerse notar, aun si no era la mejor manera, Hinata lo entendía.

Lo había mirado llorar, solo, detrás de los salones. Por casualidad, y no podía sentirse más que llena de admiración, porque a pesar de que esos niños se acercaran a pegarle, y no él a ellos como antes pensaba, a pesar de todo lo que le decían y como lo despreciaban, él seguía intentando. Se caía, y se levantaba dos veces, tres veces más fuerte.

Ella estuvo ahí siempre, dándole ánimos con su silencio. Siempre lo amo, solo a él, solo a uno. Y no importaba cuanto tiempo pasara, ese amor no hacía más que crecer y crecer, aun si intentaba aprisionarlo en su pecho para que no saliera.

— Voy a prender el radio — comentó el chico prendiendo en la primera estación que había. Instantáneamente sonrió, kira kira boshi, la canción que Yuuki tocaba. Ahora recordaba, la chica le había dicho que había grabado junto con otros artistas jóvenes canciones para niños que pasarían en la radio, esa debía ser ella.

Y el recuerdo para Hinata vino tan nítido como si lo estuviera viendo, bien dicen que la memoria se puede avivar con imágenes, olores y… sonidos.

"Ya Naruto-kun, no llores" decía una vocecita.

"¿Quieres que te toque Kira kira boshi?"

Ahora recordaba todo.

Ella había seguido a Naruto luego de que unos niños lo golpearan, quería hacer algo, ayudarlo, calmarlo cuando llorara porque sabía que lo haría, y al final lo haría solo. No, ella no podía dejar que llorara solo, al menos su hombro para llorar le prestaría, si no podía hacer nada más para agredirle haberla salvado de ese balón.

Pero cuando llego a la esquina, se quedo ahí, mirando.

"¡¿Naru?!" había gritado aquella niña, de largo cabello castaño claro y ojos grises enormes. El rubio había corrido directamente hacia ella y se había hundido en su pecho. "¿Qué paso?"

"Esos niños se ríen de mi" decía el niño "Se ríen porque mi mamá y mi papá se están separando"

Era a mediados de sexto año, antes de entrar a secundaria, se supo por un maestro que los padres del rubio se estaban separando, pidió discreción con los alumnos, que fueran amables con él, pero no sirvió más que para crear chismes.

"Dicen que es mi culpa dattebayo"

No, no era su culpa, pero esos niños le decían eso ¿Por qué le decían eso? Esos eran niños malos, crueles.

"No Naru" interrumpió la niña que frunció el ceño molesta "Esos niños son tontos, no les hagas caso." Alzó el rostro del niño y lo miró severamente "Tú no tienes la culpa de nada, los adultos hacen cosas porque se les da la gana, lo hacen por ellos. No tenemos la culpa de lo que hagan. Esos niños no saben nada."

El rubio solo asintió, necesitaba escuchar eso, solo eso quería oír. Hinata se sintió bastante impotente en ese momento, ¿Ella no era necesaria verdad? Ella no podía hacer nada por Naruto, no podía ayudarlo, para eso estaba esa chica, no sabía su nombre pero era claro que Naruto la apreciaba.

"Ya Naruto-kun, no llores" murmuró la pequeña Hinata sentándose en el suelo y abrazándose las rodillas, sintiéndose impotente.

"¿Quieres que te toque kira kira boshi?" preguntó la otra niña, tomando aquella enorme guitarra que tenia, que casi era más grande que ella. El rubio asintió, y la tonada comenzó a escucharse. Era tranquila, inundaba el ambiente y casi parecía que los pájaros cantaban con ella. La niña tarareaba, y lentamente Naruto dejo de llorar.

Hinata se volvió a lamentar, jamás podría hacer algo como eso, no podía ni acercase a Naruto, se podría mentir y decir que no lo había hecho porque la niña estaba ahí, pero era mentira, si esa niña no hubiera estado ahí Naruto hubiera seguido llorando solo, y ella se hubiera quedado ahí, plantada en su lugar porque tenía tanto miedo de acercarse, de ser rechazada.

"Gracias Yuki".

— Yuki — dijo en voz alta Hinata saliendo de aquella memoria.

— ¿Dijiste algo Hinata-chan?

— Naruto-kun ¿Tú conoces a Yuki desde la primaria?

— ¿Mnh?... Mnh. — asintió confundido.

— Oh, ya veo.

— Sabes — comentó el chico deteniendo el carro — Esa canción, fue mi compañera durante mucho tiempo. Bueno, Yuki fue mi compañera. Creo que sin ella tal vez yo no fuera como soy ahora. A veces… pienso si mi vida fuera diferente, pienso que pasaría si no fuera amigo de Sasuke, si nunca lo hubiera conocido, pienso si no hubiera conocido a Sakura-chan… pero honestamente, creo que si no hubiera conocido a ninguno de ellos hubiera estado bien, sería raro, pero estaría bien. Pero Yuki, es una persona que si quitara de mi vida, si jamás la hubiera conocido… probablemente ahora no estaría aquí, sentado contigo en este carro.

Y es que Naruto lo tenía muy claro, fueron las fechas difíciles de su vida, estaba solo porque con Sasuke no hablaba de esas cosas, los niños se reían y burlaban de él, lo golpeaban, lo hacían sentir mal. Era un niño después de todo, estaba en la etapa en que las cosas que suceden te afectan para el futuro. Esa canción era lo que lo dejaba dormir por las noches, esa canción, fue lo que de alguna manera lo salvo de un momento difícil. Siempre había pensado en Yuki como una especie de ángel, que había llegado de la nada, diciendo "¿Puedo jugar contigo?" simple y sencillo, una niña tranquila que solo quería ser su amiga y nada más. Y así como llegó se había ido a Suna, de la nada, diciendo también una frase simple y sencilla "Jugaremos otro día, Naru". Llegó en momentos difíciles y se fue cuando todo pasó. Y ahora estaba ahí de nuevo, no era la misma, no era una niña, pero era su amiga, y teniendo su apoyo, escuchando esa canción de nuevo, era como Naruto había tomado la determinación que había perdido cuando Shino se declaró novio de Hinata, ahora se sentía fuerte, dispuesto a actuar y a esperar a que la chica se diera cuenta de que él valía la pena ¡Ya lo verían! Naruto Uzumaki derrotaría al amor, lo dominaría.

Porque para él Yuki siempre fue eso, suerte.

— Me alegra que tuvieras a alguien así a tu lado Naruto-kun — dijo con una sonrisa que naruto sintió algo triste.

Hinata es una persona muy noble, y como noble que es, agradecía que Yuki conociera a Naruto, se sentía algo celosa de la cercanía, tenía que admitirlo, pero solo porque era algo que ella no podía tener en ese momento, porque se miraba impedida por una mentira en la que ella se había metido. Ella misma se estaba bloqueando el camino.

— Oye Hinata — susurró el rubio acercándose un poco hacia la chica que parecía soñar despierta.

Hinata volteó. Al encontrarse con Naruto tan cerca no sabía que esperar después, su corazón se aceleró y su cara se torno roja.

— ¿Q-que pasa Na-naruto-kun? — Ya llegamos.

El rubio lucio algo inocente en ese momento, aun que al voltearse y salir del carro el mismo sintió su cuerpo agitarse. Había estado a punto de besarla pero se arrepintió, no podía hacerlo, era como una fuerza magnética que le pedía ¡No! Le gritaba que tenía que hacerlo, pero él no podía hacerlo. No al menos si quería que Hinata tuviera su propia fuerza, como Shikamaru le había explicado. La chica tardó unos segundos en reaccionar antes de salir del carro.

— ¿Dónde estamos? — preguntó al llegar a su lado.

— No tengo ni idea — extrañado miro alrededor, no parecía haber nada. — ¿Qué es eso?

En el suelo, cerca de un árbol había algo rosa que brillaba. Al agarrarlo vio que era un listón que sobresalía debajo de una piedra. Lo tomó y en el otro extremo el listón se encontró con un papel amarrado donde venia el mensaje…

— Sigue los listones. — dijo el rubio en voz alta.

Hinata y él se miraron, y enseguida hacia enfrente comenzando a caminar. A lo lejos se miraba un listón azul fosforescente colgado de la rama de un árbol, este decía "Estas un paso más cerca", el siguiente se encontró en la raíz de un árbol, "Ya casi llegas, sigue así.", el ultimo estaba pegado en el tronco de uno de los arboles decía "Bienvenidos".

Al ver hacia enfrente, se encontraron con algo increíblemente detallado.

Había un lago donde piedras brillaban en el fondo, y Naruto no pudo evitar recordar lo que Sasuke le dijo que Tenten y él habían preparado para el cumpleaños de Shikamaru. Tal vez este era el mismo lago, pero eso no importaba, el lago no tenía un valor sentimental para él, ni había nada escrito con piedras en el lago, o al menos no era hora para notarlo. En cambio, había otra sorpresa, un picnic. En el suelo había un mantel estirado, de colores rojos y amarillos opacos, sobre él, dos canastas, una que tenía un post-it que decía "Postre" y otra donde decía "cubiertos".

— Vaya, se mira que a Tenten le gusta hacer esta clase de regalos — rió Naruto ligeramente nervioso, mirando de reojo a Hinata — ¿Deberíamos de desperdiciarlo? La chica lo miró algo sorprendida, pero en cuanto miró la sonrisa amable de Naruto ya no dudo mas y asintió.

Tal vez esa tarde no se convertirían en novios, no se besarían, y probablemente apenas y se tocarían, pero nada de eso era verdaderamente importante, porque lo que contaba era que estarían en la cercanía del otro, y eso, nadie se lo podría quitar.

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Shino había llegado hacia una hora al lugar donde se suponía que tenía que recoger a Naruko, se había quedado recargado en su carro, jugando con las llaves del mismo mientras esperaba a que la chica saliera de sus clases de pintura.

Naruko era una chica bastante distinta a sus hermanos, no era tan hiperactiva o despistada como Naruto, ni tan inteligente o solitaria como Minato. Era de alguna manera un buen balance. Se escuchaba mucho de parte de Naruto y Sasuke que la chica era bastante… bueno, en pocas palabras y para que no se escuche tan feo, una chica bastante sociable. Pero esa era una imagen mal comprendida por las personas que no lograban o no querían comprenderla, Naruko estaba todo el tiempo en su celular, porque a pesar de que tenía varias amigas en la escuela no consideraba a ninguna que valiera la pena, eran muchachas hipócritas que solo estaban con ella para criticarla. Sus verdaderos amigos estaban en otros lados, y la única manera de comunicarse con ellos era por las redes sociales, gente que verdaderamente valía la pena y la comprendía.

Pero para Naruko su celular no era toda su vida, además tenía su gran pasión, el arte. Desde pequeña había nacido con un don como todos sus hermanos. Naruto era el comprensivo, el mayor, el que animaba y alegraba a todo el mundo y que además lograba sacar lo maravilloso que existe dentro de cada uno de nosotros. Minato era el inteligente, callado, poco sociable, pero con una gran inteligencia que probablemente era comparable con la de Shikamaru. Miako, a sus tres años, ya mostraba un don grandioso para el baile. Y Naruko, pues ella era la artista, la chica que lograba tomar un árbol seco y convertirlo en una metáfora, la chica que al mirar una manzana miraba un universo, ella era la creativa, y desde pequeña había mostrado sus habilidades para el dibujo y la escritura, escribiendo pequeños poemas en la escuela elemental, y dibujando garabatos que terminaban siendo mostrados con un orgullo mas allá del normal de padre en el refrigerador. Para su edad, siempre fue muy talentosa.

Ahora, ya domina varias artes del dibujo, con carbón, con pinturas pastel, acuarela, y ahora exploraba la belleza de la pintura en oleo. Ella había escogido las clases, las cuales tomaba todas las tardes exactamente a las cinco, saliendo a las seis de la tarde.

Shino sabía todo esto, porque desde que estaba en el instituto, había sentido una increíble curiosidad por la hermana menor del Uzumaki. Ella era la chica la cual no quería que nadie se enterara que le gustaba, incluso ella misma no debería de saber. Y es que sentía que no era correcto, porque era menor, porque es la hermana de uno de sus mejores amigos. Así que su amor permanecería oculto, escondido detrás de esa relación fingida que tenia con Hinata. Porque si tenía a una chica tan maravillosa como la Hyuuga, nadie podría sospechar que se sentía atraído por otra, nadie sospecharía.

Pero fingir que nada sucede no lo detiene de sentir lo que siente, eso no sirve para calmar sus sentimientos, porque la relación con Hinata no es real y nunca lo será porque ambos están enamorados de dos Uzumakis cabezotas.

Pareciera que Shino conoce muy bien a Naruko, pero no piensen mal de él, no es acosador, no está loco, simplemente se ha dado el tiempo de conocer a la chica, porque ha aprovechado cosas como esa, el centro de cultura donde Naruko estudia arte, para conocerla mejor. Mira sus pinturas, y aprendió a ver la belleza dentro de ellas, aprendió cosas de ella observando su arte que ni con palabras podría expresar. Charlaba con ella además, de vez en cuando Naruko encontraba en Shino alguien con quien charlar sobre cosas que no podía con su propio hermano, porque Naruko también tenia cierto interés en Shino, y siempre le había dicho que para ella él era el mejor amigo de todos los que tenía su hermano.

Era una relación así, casi como de hermanos o compañeros, pero no tan profunda como él quisiera.

Un timbre silencioso sonó, y de los salones comenzaron a salir chicos, pronto en la entrada salieron varios que ya se dirigían a sus casas. Naruko salió entre ellos, sosteniendo sus materiales entre las manos mirando alrededor, cuando localizó a Shino.

— Te mandaron a ti Nii-san — sonrió la chica — ¿Qué paso con Naruto-bakka?

— Salió, me encargó que te llevara a tu casa.

— No deberías de haberte molestado.

— Naruko-chan, sabes que no es molestia.

La chica asintió ligeramente sonrojada, y se subió al carro junto con Shino.

El chico sabia que ella no lo miraba de la manera en la que él lo hacía, por eso se conformaba con tenerla a su lado al menos por lo que el viaje a la casa de la chica durara, tendría tiempo para estar con ella, sin malicia, solo quería su compañía.

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Los padres de Naruto hicieron una fiesta acorde a la edad del chico, los familiares del rubio lo invitaron a una copa de vino, comieron pastel con licor, hablaron de cosas que le servirían al chico, en fin. Pero para los amigos del rubio fue ligeramente incomodo estar con el resto de los adultos, comportándose de aquella manera tan extraña… tan juvenil, algo que consideraban que no les quedaba ni un poquito.

— Hiciste algo bueno hoy — le decía Shikamaru a Tenten, ambos se estaban sirviendo un poco de sake de la mesa de las bebidas, esta vez no se excederían, ninguno de los jóvenes, pero eso no quería decir que no probarían el menú.

— ¿Qué dices? — había una sonrisa traviesa en el rostro de la chica.

— Naruto y Hinata, Shino y Naruko — dijo el Nara casi en un susurro, solo para ellos dos, ya que se suponía que nadie sabía sobre Hinata no siendo novia de Shino.

— Oh, si… supongo que sí ha sido algo bueno ¿No? A que soy buena — rió entre dientes y miro de reojo a Naruto que charlaba animadamente con Hinata, Shino y Naruko estaban justo al lado hablando ellos también, como si nada raro sucediera. — Neji y Temari, Naruto y Hinata, Shino y Naruko… ¿A quien uniré después? Yo tendría que ser la doctora corazón o algo así.

— ¿Tienes alguna pareja en mente?

— Tal vez — ella miró a Shikamaru con media sonrisa — Tal vez tenga a alguien linda para ti Shika, y alguien para Kiba… ¿Qué piensas de Kankuro y Yuki? Ambos miraron hacia donde el Uchiha charlaba con la aludida, al lado de Sasuke estaba Kankuro mal encarado.

— No creo que a Kankuro le agrade Yuki, sabes, de hecho creo que le cae bastante mal.

— Cosa que no entiendo, si la chica es un amor, yo andaría con ella si fuera hombre.

— Pero no lo eres.

— ¡¿Enserio?! — Exclamó Tenten con ironía — vaya, que no me había dado cuenta ¡Gracias Shikamaru! Eso explica muchas cosas como por ejemplo...

— Vaalee, ya entiendo. Mendokusai…

— Entonces Kiba y Yuuki, o Sasuke y Yuuki… ¿Y qué tal tu y Yuuki?

— ¿Qué tienes tú con Yuuki?

— ¿Qué no te gusta? Es mona.

— A mí ya me… no, nada.

— ¿Qué? ¿Qué?

— Nada, olvídalo…— Tenten lució ligeramente extrañada, pero antes de que lograra comprender lo que Shikamaru estuvo a punto de decir el chico la interrumpió con un pensamiento propio — Tenten…

— ¿Si?

— Oye… tu serás la doctora corazón pero, ¿Quién es el doctor de la doctora?

— ¿Eh?

— ¿O es que ya tienes a alguien para ti?

— No entie… oh. No. Los doctores atienden a los otros.

— Pienso que, tal vez ya sea tiempo de que alguien cuide de la doctora. — Shikamaru sonrió ligeramente, y Tenten rio nerviosa.

— ¿Y ya tienes a alguien en mente?

— Pues, de hecho si…

— ¿Ah sí? ¿Quién?

— Pues… — se hizo el interesante, desviando la mirada mientras parecía pensar en algo, pero luego sonrió de lado y le paso el brazo por los hombros a Tenten abrazándola — No, mejor la hare de suspenso un poco.

— Eres malo.

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— Sasuke — llamó Yuki, el Uchiha sacudió la cabeza y miró a quien le hablaba — Te perdiste.

— Si, algo.

Yuki miró hacia donde el Uchiha parecía dirigir la mirada, a lo lejos Shikamaru abrazaba a Tenten y pronto Kiba interrumpió haciendo un escándalo, fue en ese momento cuando Sasuke logro prestarle atención de nuevo.

— Si te gusta tendrías que decirlo — comentó ella.

— ¿De qué hablas ahora?

— De Tenten, te gusta — aquello era una afirmación, gracias a dios la había hecho en voz baja, y Kankuro ya no estaba con ellos se había fastidiado tanto que se marcho con su hermano y matsuri ¿Ahora resultaba que ella le caía peor que matsuri? No, si Yuki ya se había dado cuenta de que Kankuro no la quería pero tampoco era para tanto ¿Es que tenía algún motivo? No.

— A mi no me gusta Tenten — devolvió el susurro Sasuke.

— Pues, a mi me parece que sí. No, no me desmientas déjame creer lo que quiera. Y déjame decirte una cosa que si es que no te gusta realmente puedes mandarme por un tubo y olvidarlo. A ese chico, Shikamaru, le gusta Tenten, lo noto. Y si quieres algo con ella creo que tendrías que actuar.

— Eres algo entrometida ¿No es así?

— Algo, digo… que lo aprendí de mejor. — Dijo mirando a Naruto por un momento — Naruto siempre dijo que yo era lo que mi nombre representaba "Suerte", así que Sasuke, yo rezare para poder ser para ti lo que fui para Naruto en su momento, un poco de suerte.

— También te crees un poco, pensé que de los dos mi ego era el que estaba más inflado.

— Oh, es que en eso no te equivocas. Pero vamos, yo siempre he creído que todos tenemos un propósito en esta vida, no me parece coincidencia que te haya visto en el hospital con Sakura. Naruto siempre me dice que yo llego en momentos donde más me necesitan, ahora él no me necesita… así que tal vez mi propósito en este justo momento sea darte suerte a ti. Así que, suerte Sasuke.

— Hablas mucho.

— Ya te digo, lo aprendí del mejor.

— ¡Hablan de mi a que si! — Interrumpió Naruto — Vamos chicos ¡A bailar!

Ese día no podría haber sido considerado fuera de lo normal si lo mirabas desde afuera, pero dentro de todos se estaban produciendo cambios.

Shikamaru estaba dispuesto a hacerse notar ante Tenten, lograr que viera lo que él sentía. Yuki estaba dispuesta a ayudar a todos esos chicos que la rodeaban, que se habían vuelto sus amigos y quería darles de esa "suerte" que era de alguna manera su don. Kankuro se había dado cuenta de que Yuki era como repelente para él, algo inconsciente hacia que no le agradara, le parecía muy falsa. Hinata quería volverse mas cercana a Naruto, y Naruto quería que Hinata lo quisiera. Pero seguramente el cambio más peligroso fue aquel que se produjo luego de que Yuki se levantara a bailar con Naruto y dejara a Sasuke solo. El Uchiha había fijado un objetivo nuevo, se había dado cuenta de algo que sentía, así que de ahora en adelante, sería mejor que Shikamaru se cuidara, porque tal vez antes no tenía intenciones de nada, pero ahora… Tenten Tamura, cuídate de Sasuke Uchiha.


Quiero aclarar algo, si el apellido de Tenten lo puse diferente aqui a otras veces (no estoy segura de que se haya mencionado) pues lo siento, es que no tenia tiempo para releer todo y buscar, mejor lo he dejado asi y eso.

No quiero hacer a Yuki muy importante, es solo un personaje que ayudara a los demas, porque Tenten tiene que cumplir con su parte de la hsitoria y ya no puede ser ella quien vele por todos ¿Quien mejor que una chica que no tendra mucho protagonismo? Como con Naruto y Hinata que ayudara indirecta y directamente, ya se vera.

El siguiente capitulo es la primera de cuatro partes, como estan cortos subire dos cada semana, el proximo viene el domingo porque como ya entro a clases el Lunes no se si me dara tiempo de subir capitulo ese dia. la segunda parte el jueves de esa misma semana, la tercera el lunes 4 y la cuarta viernes de esa semana. ¿Se entendio? Solo porque son cortitos, despues seguire haciendolo una a la semana.

diablos estoy escribiendo mucho porque estoy aburrida, mejor corto el rollo gracias por leer!