¸, ø¤º°°фωℓΩ∂»FRAGMENTOS DE VIDA «∂Ωℓωф°°º¤ø,¸

Hacía media hora que las chicas lo habían dejado en su departamento y él no atinaba a lo que debía hacer.

Había recogido, en apariencia, todo lo que estaba fuera de lugar. Había arreglado la mesa para que, cuando Sasuke llegara, preguntarle qué le gustaría cenar y correr a comprarlo mientras se instalaba en su "nueva casa" por temporada indefinida.

Pero aun no entendía el porqué de su maldito nerviosismo. Por qué rayos estaba tan ansioso, tan nervioso, tan… ¿feliz?

¡No entendía nada de nuevo! Y el colmo era que no entendía nada de él. No entendía lo que le estaba pasando desde que aquel azabache llegó.

¡Ni por qué le gustaba que le llamara "teme"! ¿Por qué a él le agradaba de cierta forma que le dijera "dobe"? ¡Y ya no entendía nada! Ni siquiera sabía qué hacer en aquel momento que Sasuke estaba por llegar.

El timbre sonó.

Naruto se quedó congelado, temblando, sudando, moviendo las manos como un maniaco en medio de un paro nervioso, con una expresión indescifrable de angustia en su rostro.

Y el timbre volvió a sonar.

Y él seguí ahí, parado, moviéndose de un lado a otro sin atinar a hacer algo concreto o cuerdo.

Entonces la puerta se dejó oír.

Unos golpes se escucharon en la madera de la entrada, acompañados por aquella ronca voz que hacía que Naruto se estremeciera.

─¡Hey! ¿qué no piensas abrir, usuratonkachi?

En ese momento se descongeló.

¿Usuratonkachi? ¡¿Usuratonkachi? Si seguía permitiendo que cada vez el respeto se fuera más al carajo, después terminaría diciéndole "perra" y burlándose en su cara.

─¡Oye, idiota! ¿Quién carajo te dio permiso de insultarme así? Todavía ni nos conocemos y ya… ─Pero fue interrumpido porque al momento de abrir la puerta un par de dedos golpearon con suavidad su frente, haciéndole caminar hacia atrás, perdiendo el equilibrio, para ser sostenido por una blanca mano que lo atrajo al cuerpo que se encontraba de pie en el marco de su puerta.

Sasuke lo había jalado del brazo para que no cayera al piso, y después había pasado su mano por la cintura de Naruto, sosteniéndolo así por detrás, dejando sus rostros muy cerca; ocasionando que, cuando Naruto abriera los ojos, un sonrojo adornara su rosto.

─Yo… traje la cena. Es ramen. ─Había dicho la palabra mágica.

En un movimiento rápido, el rubio Salió de su estupefacción, se soltó del agarre y tomó la bolsa que Sasuke había levantado un poco en su mano, para saltar junto con ella de la emoción.

x_O x_O x_O x_O x_O x_O x_O x_O x_O x_O x_O x_O x_O x_O x_O x_O x_O x_O x_O x_O