Hola ¡hola mis queridas seguidoras! Espero todas anden genial, acá hay otro capi de la historia!.

Comenzamos con Shura, espero les agrade, y veremos por fin, el spaa de la diosa Afrodita.

¡déjenme saber su parecer!¡con un excelente REVIEW!

Saint seya, es propiedad de Masami Kurumada, yo solo, intento ver los momentos de paz entre batalla y batalla.

Octubre, mes del suplicio de capricornio.

Los caballeros dorados esperaban con mucha ilusión el mes de octubre, Shura, no era muy fan de la cocina, de hecho, se la pasaba almorzando y o cenando en casa de sus vecinos mas cercanos, Acuario y Sagitario, pero todo mundo estaba de acuerdo, que cuando el capricornio decidía ponerse al mando de las hornillas, era un festival de delicias, Aioros había descubierto por pura casualidad el mes pasado que cuando Shura andaba triste y o deprimido, volcaba su frutración en las hornillas y se dedicaba a cocinar todo lo que le dijeran o lo que encontrara en sus libros de cocina y el sagitario, solo con un pequeño estremecimiento de culpa por su parte, había logrado deprimir a su mejor amigo lo suficiente, para que al día siguiente encontraran manjares en la mesa.

-eso ha sido muy malo por tu parte hermano. Dijo Aioria, el sagitario sonrió mientras se sentaba en el comedor, Shura estaba en la cocina terminando los detalles del último platillo del desayuno –lo lamento Aioria, pero es que…Shura cocina muy bien. En ese momento Camus llegó, en un silencio mas osco que de costumbre, Aioria lo miró.

- ¿Qué te pasa cubo? Le preguntó al tiempo que Afrodita y Saga llegaban –no me pasa nada. Dijo Camus uraño, el león bufó –si no lo quieres decir, allá tu. Aioros miró mal a su hermano mientras Shura, llevaba el sorprendente ponqué con merengue de limón y lo dejaba en el centro de la mesa.

-hola tíos. Dijo con alegría, ya parecía haberse librado del malhumor que su amigo había esparcido sobre el - ¿Qué hay Shura? Saludó Saga de forma informal al llegar.

-Aioria, octubre, es un mes difícil para Camus. Dijo el centauro con calma, Aioria lo miró –así como septiembre lo fue para ti y para mi. Agregó el centauro, Camus lo estudió en silencio, el ambiente informal y despreocupado, dejó paso a la tención.

-bonjorno a toti mondi! Exclamó Máscara, llegó feliz y se sentó. Tomó su taza de café y se sirvió - ¿Por qué todos tan helados? Preguntó –estamos pasando el momento incómodo de los meses mas difíciles de cada uno. Dijo Aioros, Máscara tomó una empanada y la mordió.

- ¿quw tun oncomudi pegde suer buctubre? Preguntó con la boca llena, Camus frunció el ceño –que pésimos modales. Dijo, pero una sonrisa afloró en su boca, los demás rieron al tiempo que Mu, Aldebarán, Shaka y el ex anciano maestro llegaban.

-lo lamento cubo, no quería dejar de expresarme ¿Qué tan incómodo puede ser el mes de octubre? Todo mundo se tensó, Camus cerró los ojos mientras Saga, quería arrancarle la cabeza a Máscara.

-en este mes, me quedé sin familia. Dijo suavecito, Milo quien había llegado de último, le puso la mano a Camus en el hombro.

-no fuiste el único Muss. Dijo el octavo guardián con calma –no Milo, pero tu no estuviste a punto de matar a tu hermano antes de esa pelea que se lo llevó. Milo asintió –lo se, tampoco he cargado con la muerte de mi padre. Dijo, Saga se removió incómodo.

-chicos ya. Dijo el ex anciano maestro –están generando incomodidad por nada. Afrodita miró a Milo –somos una familia, se supone que hay que vivir estas incomodidades juntos ¿Cuándo son las peores de tus incomodidades Camus? Preguntó, este lo miró.

-el 15 y el 24. Susurró –bien ¿has planeado algo? Preguntó el pez.

-no, no, nada. Dijo el caballero de Acuario –del 15 si me acuerdo. Dijo Máscara –del 24…no mucho…en realidad nada. Confesó –ya los había controlado Ares. Susurró Saga.

- ¡basta! Exclamó Aldebarán sobresaltando a todo mundo - ¡basta con eso maldita sea!¡aparte de que le dejaremos la comida en los platos a Jaili!¡haremos sentir muy mal al cubo! Camus ahogó un gemido.

-no peor de lo que ya me siento, disculpen. Dijo levantándose de la mesa y saliendo presuroso hacia la entrada de la parte derecha de la casa - ¡Cam! Exclamó todo mundo.

-ya voy yo. Dijeron Shura y Aioros apresurándose a ir detrás del undécimo guardián, los demás, comenzaron el desayuno en un silencio sepulcral.

Aioros miró a Shura mientras caminaban el corto trayecto - ¿Por qué hoy Camus está mas sensible de lo normal? Le preguntó –creo que hoy fue el último día que habló con su madre, antes del fallecimiento de esta. Explicó capricornio a sagitario, el aludido asintió, encontraron a Camus detrás de una columna.

-es tan raro verlo así. Dijo Aioros, Shura asintió –usualmente es tan compuesto, creo que Milo tenía razón, cuando Toin se fue, Camus se fue con el. Aioros asintió –ya lo hago yo ¿Qué te parece si vas a contener la ecatombe de Máscara, Afrodita y Saga? Shura negó.

-olvídalo tío, ya con ellos están copo de nieve, María y el abuelito Yoda, bastarán. Aioros asintió, con cuidado se agachó detrás de Camus, Shura, se colocó detrás de su amigo.

-Cam. Susurró Aioros con cuidado, el aludido alzó la mirada –cada vez, me pregunto ¿Por qué la traté como lo hice? Si hubiera sabido que la iba a perder, quizás no lo hubiera hecho. Aioros no dijo nada, simplemente esperó y en señal de apoyo, le colocó la mano en el hombro.

-no la quise escuchar, estaba tan reciente lo de nuestro padre y luego la perdí, no había reproche en su mirada, era amor lo que nos demostró. Aioros tomó aire –Camus, las discusiones con las personas que orbitan a nuestro alrededor son normales, lo anormal, es que dejemos de mostrarles el cariño que sentimos por ellas, a pesar de las diferencias que puedan haber, o de los temores, o de cualquier otra cosa, te aseguro que ella sabía cuanto la amabas. Camus sollozó.

-fui un idiota. Sollozó –a veces todos somos un poco idiotas tío, basta con decir que ella te disculpó y sabía que estabas confundido. Aioros sacó un pañuelo y en silencio, se lo pasó a su amigo.

-te guardaré, un sándwich y un jugo, te los dejaré en la cocina, pero si decides volver, tu plato estará puesto. Camus asintió mientras se sonaba con el pañuelo, Aioros y Shura regresaron adentro.

- ¿y? preguntó todo mundo –ya volverá. Sentenció el capricornio con calma sentándose en su puesto, a la cabecera de la mesa, Mu sonrió –bueno chicos, antes de que regresaran, logramos aligerar el ambiente y sugerí. Milo lo interrumpió.

-una sugerencia muy astuta por parte de copo de nieve. Shaka rió con malicia –en vez de decirle copo de nieve, deberíamos decirle copo de plata o copo de escamas. Aldebarán rió - ¡es verdad! Dijo feliz en un grito.

-después de todo, a Mu le gusta cierta Artemissia. Agregó Shaka con malicia, Mu se puso rojo –solo somos amigos. Dijo –amigo el ratón del queso. Dijo Saga con diversión.

-y sin embargo…se lo come. Mu miró mal a Saga, una sonrisa maliciosa se dibujó en sus labios – ¿eso te lo podemos aplicar a ti Saguita? El chico que besó a Kim en lugar de a Luna. Todo mundo los miró.

- ¡uh! Exclamaron a coro el resto, Camus, quien había pasado a la cocina y de esta al comedor, se sentó en silencio –bueno si, la confundí por detrás pero Mu, esos son malos gustos, Kim es gruñona y pedante, en cambio Luna, es un amor. Todos silbaron.

-estoy enamorado. Comenzó a cantar Aioria con voz femenina –y su amor me hace grande, heiehé estoy enamorado y que bien, que bien me hace amarla. Milo sonrió con malicia.

-deberías apresurarte, pues Laserta le ha echado el ojo. Saga se ruborizó –Luna no lo quiere y ella y yo, vamos despacio, además, esto no se trata de mi, sinó de Mu y de lo fea que es Kim. Shura rió.

-cada quien con lo suyo tío, si a Mu le gustan las potras sainas, déjalo, total, no le hace daño a nadie. Máscara frunció el ceño –pero la ragaza no está enamorada de copo de plata. Afrodita bufó.

-no, no lo está, pero si le gusta. Todos lo miraron - ¿Qué? Preguntaron a coro –no hay que ser un experto. Dijo el duodécimo guardián –para darse cuenta que a Kim le gusta la personalidad de Mu. Camus lo miró confundido

-pero si a Kim, le gusta…le gustaba…ella. Shura lo miró –ya lo sabemos, pero el amor puede renacer, incluso de esas cenizas. Afrodita sonrió –algún día lo hará, cuando menos lo esperemos. El ex anciano maestro se aclaró.

-chicos, la semana pasada fue un caos. Dijo, los demás asintieron a cano –si, eso de que Shion nos haya pedido entrenar a los rufianes de los guardias fue de lo peor. Dijo Milo –aún recuerdo como se burlaron de Saga cuando se enredó con una ramita. Dijo Alde, Saga se indignó –ramita que sacaste de la tierra tu. Dohko, previniendo la pelea, los paró.

-alto. Dijo, todos lo miraron, se aclaró con parsimonia –ya que hemos estado tan stresados ¿Por qué no vamos a la ardiente llama? Preguntó, todos lo miraron boquiabiertos, Camus se aclaró.

-no por ser pesimista maestro. Comenzó –pero las reservaciones están agotadas. Dohko asintió –así es,pero te recuerdo que en febrero, nos ganamis un boleto gold por ayudar en cierta carroza. Todos sonrieron, algunos con gusto, otros con pena y Milo con triunfo.

-es verdad y hay que darle uso a ese boleto. Dijo el escorpión –solo es al boleto, no a la cama bichín. Dijo Afrodita, Milo sonrió –si Dita, ya sabemos que el amante mas frecuente de la diosa, eres tu. Todo mundo sufrió un ahogamiento crónico, mirando a Milo y a Afrodita.

-estúpido arácnido ¡dijiste que no lo dirías! Exclamó, Milo sonrió –nunca dije cuando si lo iba a decir. Afrodita se levantó - ¡que ahora si te mato! Exclamó.

-Shaka, pégalos a sus sillas. Ordenó el ex anciano maestro, el rubio obedeció.

-como decía. Dijo con voz calmada –es hora de usar los pases ¿Quién está conmigo?. Preguntó - ¡yo!. Exclamó todo mundo al unísono.

La ardiente llama, era un edificio giego antiguo, con toques modernos en su interior, de colores rojo con blanco, la diosa Afrodita presidía la entrada cubierta con su largo cabello hecho de mármol –belleza rubia. Dijo Shura –si te paras acá, puedes ver la parte posterior trasera. Dijo Shaka colocando a Shura detrás de la estatua de la diosa, a la izquierda, había una llama de rubí, muy bien esculpida.

-la diosa de la sensualidad, la belleza, la pasión, el erotismo y la chica mas caliente que conozco. Dijo Milo, Saga rió –que Maggie no te oiga decir eso jamás. Agregó.

-así es, o te dejará abstémico por todo un año. Dijo Shura, Afrodita se aclaró, miró al resto de sus compañeros - vamos chicos. apresuró, todos asintieron y lo siguieron, entraron todos a una sala roja –parece un útero. Dijo Camus –si, lo parece. Dijo Afrodita.

-bueno, tenemos 3 niveles. Explicó - ¿Qué quieren decir los 3 niveles? Preguntó Mu –el grado de sensualidad al que te someterán. Explicó Milo.

-el rosa es para las chicas y los chicos mas inocentes, en este, el personal se visten con atuendos árabes recatados. Shura alzó las cejas –nada de burcas, algo así, como mi bella genio y Aladdín. Explicó Shaka, todos asintieron.

-el fuxia, es el nivel medio. Dijo Afrodita –en esta, se visten como las egipcias en el temprano imperio. Saga lo miró –o sea… comenzó –o sea, vestidos diáfanos que dejan ver todo sin mostrar nada o simples faldellines que solo cubren la parte superior de las piernas y el sexo. Aioros tragó saliva.

- ¿y el joro? Perdón ¿y el rojo? Todos rieron –ah, mi querido arquero. Dijo Milo con gusto –el rojo es el mejor, todas van desnudas. Camus, Saga y Aioros tragaron.

- ¿desnudas? Preguntaron a coro –oh si. Dijo Shaka –es el nivel donde la misma diosa suele trabajar, las chicas están autorizadas a sostener coitos licenciosos si quieren. Milo asintió.

-en el rosa y en el fuxia, no, es como mas, suave, pero el rojo, si que es ardiente. Afrodita tomó un menú, en este, habían infinidad de masajes, máscaras y demás, todos se arrejuntaron para ver, unos brazos esbeltos se enredaron en la cintura de Saga y unos labios carnosos y suaves, se posaron en su cuello, haciendo colorear al gemelo, del mismo tono de la sala.

-hola chicos, que bueno que handecidido venir a visitarme. Dohko se acercó a ella –no queríamos perderte de vista por mucho tiempo querida. Saga seguía rojo –su, suel, suelt, suelte, suélteme, po, por, fa, fav, favor, diosa. Afrodita rió como una niña pequeña –hay Saga, eres tan dulce y yo, amo a los vírgenes. Dijo con calma, Saga se puso mas escarlata si aquello era posible.

-ya tiene novia mi señora. Dijo Máscara, Afrodita suspiró, se desenredó de Saga y se enredó en Máscara –lo se, pero tu no ¿verdad? Preguntó, el cuarto guardián negó.

-yo pido su atención. Dijo Shura exaltado –puedo atenderlos a los 2. Dijo Afrodita complacida –bueno, nosotros vamos a la parte roja. Dijo Shura y se fue detrás de Máscara y la diosa quien se despidió con un sensual beso de todos.

-yo, voy a la parte fuxia. Dijo Shaka junto a Alde y el maestro Dohko, Aioria miró a Milo, y a Afrodita, que lo estudiaban –roja. Dijeron a coro y se fueron.

-no voy a poder verlos metiéndole mano a las señoritas. Dijo Camus, los otros asintieron –te acompañamos a la rosa. Dijo Shaka, Mu, Aioros y Saga asintieron en señal de concordia y se fueron hacia la rosa, cada uno la pasó bien y en el baño termal, se reunieron los 12 para hacer, la medida de sus respectivos…en la cual, ganó Alde, seguido de Afrodita, Milo, Saga y Camus, los demás, quedaron en un oportuno segundo lugar.