Disc 3: Track 9
DISCLAIMER: Los personajes son de JK Rowling y la canción es de Shakira, yo no tomo crédito por nada de eso y espero terminar esta historia este año. Gracias por leer.
OOC: Aprovechando que acá no se habla ni se ve otra cosa que bodas debido a la Royal Wedding, pues yo me pongo a escribir mi capítulo de boda, que si bien no es la boda real, algunos de los lectores que aún siguen conmigo estoy segura que lo van a disfrutar (Aunque otros supongo que lo van a odiar casi tanto como los capítulos anteriores).
CAPÍTULO TREINTA Y SIETE
"Sale el Sol"
POR: TlalGalaxia
Las bodas de los Weasleys se habían vuelto tan continuas y normales que a lo largo del tiempo todas las bodas tenían un poco de reciclado de la anterior. Era así que para la boda de Percy se utilizaron las mismas tiendas que para la de Bill, Fred y George habían utilizado las corbatas de sus hermanos mayores, para la de Ron se utilizaron los mismos muebles y e incluso Ginny optó por los mismo manteles que Fleur, la esposa de su hermano mayor Bill. Pero esta vez, siendo el novio Draco Malfoy, no había cosa en la boda que se hubiera utilizado antes. Salvo, por supuesto, el jardín de "La Madriguera".
Había sido acuerdo mutuo de la pareja que Draco se encargaría de financiar todos los gastos de la boda siempre y cuando Ginny no utilizara ningún reciclado. Y Ginny había accedido gustosa sabiendo que así podía dar rienda suelta a su creatividad además de poner la condición que la ceremonia se realizara en el jardín de la casa de sus padres, mismo lugar donde todas las bodas anteriores se habían llevado a cabo.
-Deja vu…
Ginny, quien se estaba retocando el maquillaje frente al espejo de su antigua habitación en casa de sus padres, miró en su espejo el reflejo de Harry quien recién abría la puerta diciendo las pasadas palabras y no pudo evitar sonreír.
-Apenas…- replicó la chica girándose para mirarlo en persona.
Harry entró a la habitación. Y a pesar de haber estado ahí tantas veces con la chica frente a él haciendo todo lo posible por saciar sus curiosidades sexuales de adolescentes y jóvenes adultos, no podía evitar sentirse como un intruso.
-¿Lista para el gran momento?- Harry sonrió sinceramente pero Ginny pudo distinguier algo en su expresión que no cuadraba con lo que él decía.
-Como nunca,- respondió ella intentando ignorar el hecho de que algo andaba mal con Harry.
-Me da gusto que ésta vez no exista duda alguna…
Ginny miró la expresión de Harry una vez más, no le quedaba duda alguna que algo andaba mal con él.
-Pero no has venido a decirme eso…- replicó Ginny dando un suspiro antes de acercarse a él.
Harry se desplomó en la cama.
-¡El velo!- exclamó Ginny y Harry se reincorporó sentándose en la orilla mientras que Ginny rescataba el preciado velo.
-Lo siento,- se disculpó Harry poniendo la cara entre sus manos,- últimamente no sé ni lo que hago.
Ginny se puso de cuclillas intentando no arrugar el vestido. Tomó sus manos entre las suyas y encontró en su mirada sin buscar demasiado un dejo de tristeza y soledad que hacía mucho no veía. Era como si el niño solitario, maltratado y falto de amor de doce años que una vez había llegado a esa casa, estuviera una vez más frente a ella.
-Harry… ¿Qué pasa?
-No sé qué hacer, Ginny…- su voz entrecortada casi le rompe el corazón.
-¿De qué se trata?
Ginny sabía de los problemas de Harry pero estando ella todo el tiempo inmersa en los preparativos de su boda y ayudando con la rehabilitación de Luna, había tenido poco tiempo para ponerse muy al tanto. Desde la primera separación del grupo, Ginny y Hermione ya no habían logrado volver a ser las mejores amigas y tampoco podía decir lo mismo con Harry. Se había enterado, de voz de Luna, que Harry había descubierto que la hija de Hermione era de él (cosa que ella tampoco sabía a ciencia cierta o por lo menos nadie se lo había confirmado) y que esto había resultado en una gran batalla legal por la custodia de la niña y que al final, Harry había conseguido a la niña en lo que el juzgado decidía el fallo final. Sabía que Lily vivía con Harry desde hacía un mes y que Hermione no se estaba tomando las cosas muy bien. En dado caso, hasta donde ella sabía, quien debía estar sufriendo la parte más difícil era más bien Hermione ¿Pero qué hacía Harry casi llorando a lágrima viva frente a ella?
-Disculpa que te incomode en el día de tu boda…- dijo él con un dolor en la garganta al hablar que no estaba seguro de si algún sonido salía de ella.- creo que desde hace mucho tiempo no he tomado las mejores decisiones y por eso he venido a que me disculpes.
-Harry… no entiendo a qué te refieres ¿Es por lo de nuestro divorcio?
-Es por todo…- La manera desesperada en la que Harry sujetaba sus manos le hacía difícil moverse de la posición incómoda que había adoptado,- me da gusto que al final alguien haya logrado amarte como te mereces…
-Gracias, Harry… pero sigue sin quedarme clara la razón de tu repentina iluminación.
-Todo fue una cadena de errores que empezó con el daño que te hice. Así que pensé que debía empezar contigo a disculparme y…
-Harry, Harry… no. Ya hemos hablado de esto y creo que ya no queda más que decir al respecto. Ya nada de eso importa ya. Si hay algo que te perturba más allá de lo que pasó entre tú y yo, creo que yo no soy con quien debes empezar tu cadena de enmiendas.
Harry soltó las manos de Ginny de pronto y ella tomó la oportunidad para deshacerse de él y ponerse de pie.
-¿Qué quieres decir?- quiso saber Harry.
Ginny se sentó a su lado sin importarle demasiado las arrugas en su vestido.
-Las primeras semanas sin ti fueron un infierno, Harry.- ella tuvo cuidado al elegir las palabras que estaba por decir,- Lo fueron porque por muchos años yo no había sabido hacer otra cosa más que amarte. Pero con el tiempo y con ayuda de Draco, ese dolor que había sentido, se fue. Ya no guardo ningún rencor por ti o por Hermione. A veces pienso que todo lo que pasó fue culpa de todos y que tanto tu como ella fueron víctimas de la situación.
-Hermione no es ninguna víctima… al contrario…
-No, Harry. Yo no lo creo,- Ginny lo interrumpió pero lo hizo con el tono más sereno que pudo haber emitido,- se que tu y ella no están en buenos términos y que ella no es ya mi mejor amiga desde hace muchos años. Pero eso no quiere decir que me voy a inscribir al club de "odiemos a Hermione". No es así como funciona…
Ginny volvió a sujetar la mano de Harry mientras hablaba. A pesar de no estar de acuerdo con las últimas palabras de ella, estaba satisfecho con la paz que ella manifestaba.
-Es difícil decir por qué las cosas a veces no marchan como queremos.- continuó ella,- Pero hoy especialmente, puedo darme cuenta que las cosas suceden por una razón. Es decir… no creo haberme dado cuenta de lo que en realidad sentía por Draco si no hubiera estado casada contigo y si tú no te hubieras dado cuenta que no amabas, yo tampoco me habría enterado jamás que yo tampoco lo había hecho en realidad. Habría continuado el resto de mis días pensando que era así porque así había entrenado a mi corazón.
Una vez más, Harry no supo qué decir.
-Puedes culpar a la suerte, o a Hermione si quieres, pero un día mirarás atrás y darás gracias incluso por las cosas que te han hecho sufrir.
-Encuentro eso un poco difícil de creer…- suspiró Harry dejando su mente recordar lo mucho que había sufrido los pasados meses.
-Eso es porque las cosas se ven más claras en retrospectiva que mirando hacia al futuro. El problema con el futuro es que es tan incierto que lo mismo da miedo como te emociona. El pasado es lo único que se puede ver con cabeza fría.
Harry meditó un poco las palabras de Ginny antes de replicar.
-El tiempo te ha hecho sabia, Ginny…
-El dolor me ha hecho sabia,- sonrió ella.
-Entonces un día yo seré más sabio que el mismo Merlín…- replicó Harry con otra sonrisa.
-Posiblemente… pero primero debes llegar a una conciliación con tu dolor y tus dudas. Y esa es una cuesta que nadie más te puede ayudar a subir.
-Siento haberte obligado a subir esa cuesta,- le dijo él dándole un beso en la mejilla en ofrenda de su disculpa.
-Pues yo no…- contestó ella regresando el gesto,- a veces es más fácil no salir de nuestra zona de confort. Pero te estoy inmensamente agradecida por obligarme a ver más allá.
"Esta semana sin verte me parecieron años
Tanto te quise besar que me duelen los labios"
Cuando Luna Lovegood llegó a la recepción de la boda del brazo de Ron, no hubo más que buenos gestos y palabras de ánimo. Ella llevaba puesto un vestido de color lila con una falda amplia que le cubría debajo de las rodillas, parecía uno de esos vestidos que se llevaban en las graduaciones de los sesentas, con unos zapatos de tacón alto de color perla que iban atados a sus tobillos como los zapatos de una bailarina de ballet y el moño que llevaba atado hacia arriba con el listón blanco, hacía juego con los listones que también había atado a sus muñecas para disimular un poco las cicatrices que yacían debajo de ellos aunque de pronto lo lamentó dándose cuenta de lo obvio que era para los demás lo que ella escondía. Ron, por otro lado, había elegido una túnica de gala a rayas negras y tintas, que lejos de hacerlo lucir como un payaso, le daba ese toque de gánster americano de los años veintes que combinaba perfectamente son su pelo relamido hacia atrás quitándole los años que su normal aspecto desaliñado siempre le agregaba.
Desde el momento en que ella había dejado el hospital no había recibido más que buenos gestos y bendiciones. Y no era que fuera una malagradecida, pero de cierta manera ya se había empezado a cansar de recibir siempre el mismo tipo de mirada a donde quiera que fuera. Era como si trajera un letrero de luces en la frente que decía "soy una suicida, tratarme con cuidado". Así que tan pronto como pudo, se apartó de la muchedumbre.
Ron estaba consciente de lo difícil que todo le resultaba a Luna. Desde hacía dos meses apenas había abandonado el hospital y él procuraba estar siempre cerca para ayudarla en alguna de sus recaídas las cuales cada vez eran menos. Tal vez era porque la tristeza de Ron a veces ayudaba a Luna a sentirse necesitada o tal vez porque sabía que Ron era de la clase de hombres que siempre estaría ahí para ella sin importar lo mal que ella se sintiera. A veces cuando Ron se sentía triste, ella tenía que animarlo y las cosas también sucedían viceversa. Era un sistema que parecía tener mil fallas a los ojos de los demás, pero para ellos dos parecía estar funcionando más que fantástico.
-Me quiero ir a casa,- dijo Luna apenas tomó asiento en la esquina más alejada de todos los demás invitados.
-Pues vamos ya…- replicó Ron poniéndose de pie de inmediato.
-¡Pero es la boda de tu hermana!- exclamó ella alarmada,- no podemos hacerle eso…
-Pues entonces nos quedamos,- respondió él calmadamente volviendo a tomar asiento.
-Pero es que todo mundo me mira porque sabe lo que he hecho…- replicó ella nerviosamente mirando a su alrededor.
-¿Te sientes tan incómoda que quieres marcharte?
Ron ya estaba acostumbrado a los cambios de parecer de Luna. No era algo típico de ella antes de su problema pero Ron aceptaba esos cambios como quien acepta que el aire que el cuerpo respira automáticamente. Normalmente cuando ocurrían, él jugaba a estar siempre de acuerdo con ella hasta que la razón la golpeaba y entonces tomaba la decisión correcta.
-No puedo hacerle eso a Ginny… ha sido mi amiga por tanto tiempo…
-Cariño, será lo que tú quieras hacer… y a donde quieras ir, iré yo también.
Fue entonces que Luna sintió por primera vez el brazo de Ron sujetando el suyo. Tan cálido y reconfortante. Se sentía tan bien y tan perfecto…
-¿Por qué sigues aquí conmigo?- quiso saber,- no soy más que una loca…
Ron sonrió al sentir la rubia cabeza de la chica reposar sobre su hombro.
-Siempre has sido una loca…- replicó con una sonrisilla,- y eso nunca impidió que fuera tu amigo en primer lugar…
Luna clavó el codo en la costilla de su miga haciéndolo gemir ligeramente entre su risa burlona pero aún así, él pasó su brazo alrededor de los hombros de ella. Aún no había nada declarado entre ellos, aún no se habían dicho la palabra con "a" y tampoco estaban seguros de ser una pareja como cualquier otra normal. Lo único que sabían era que les gustaba estar juntos y que se necesitaban el uno al otro en cada paso que daban.
-Luna… ¿Puedo hablar contigo?
Era Neville quien de pronto se había colocado al costado de Luna y la miraba con una pena que le dieron nauseas solo de pensar que Neville también la miraba con los mismos ojos que todas las demás personas. Ron soltó el hombro de la chica y ella se dejó guiar a una parte del jardín que estaba apartada de la demás gente y donde los adornos de la boda ya no eran visibles.
-¿Sucede algo?- quiso saber ella mientras el ya no tan joven Neville no dejaba ver las hebillas de sus propios zapatos cafés que hacían juego con toda su túnica café.
Es más, era como si Neville fuera una gigantesca galleta de jengibre con barba y bigote. Incluso sus ojos redondos que la miraban suplicantes parecían los botones de merengue que normalmente se colocaban en dichas galletas.
-Me falta valor para formular palabras…- dijo por fin creando distancia suficiente entre ellos para ya no sujetar su mano. Luna lo miró incrédula sin comprender el punto de lo que su amigo decía,- desde que te llevé al hospital…
La imagen aún estaba en su cabeza como su fuera ayer: Luna desnuda e inconsciente dentro de la tina llena de agua teñida de tinto como la mancha de vino en el suelo donde se había roto la botella y de donde ella había tomado el trozo de vidrio que aún yacía en su mano febril cuando él la encontró. Su piel estaba tan pálida que parecía más blanca que la nieve misma y sus labios habían empezado a adquirir un color entre azul y morado que por un momento Neville temió que fuera demasiado tarde para hacer algo.
"Mira que el miedo nos hizo cometer estupideces
Nos dejo sordos y ciegos tantas veces"
-No por favor…- lo interrumpió Luna de inmediato,- si vas a darme palabras de aliento como las que diario escucho y me vas a dar esa mirada como si comprendieras mi sufrimiento y me vas a decir lo linda que es la vida una vez que la aprecias… detente ya. Ya lo he soportado de todo mundo que no lo puedo escuchar más…
Neville miró la cara de disgusto de Luna sin poder creérselo. Esa no era la Luna que había conocido los pasados años. La Luna que después de la graduación de Hogwarts había dicho a todo mundo que viviría la vida al máximo sin perder jamás la esencia y que a pesar de haber tenido casi tantas aventuras como Draco Malfoy en su vida, jamás había perdido ese aire de inocencia que siempre la había caracterizado.
-Luna ¿Qué te pasa? Aún no he dicho nada y ya…
-Para ya, Neville… no voy a escuchar una palabra más ¿Vienes a hablarme de lo linda que es la vida y de lo agradecida que debo estar de las cosas buenas que existen en ella? ¿O vienes a disculparte porque te sientes culpable de lo que he hecho y la conciencia no te deja tranquilo pensando que hay algo que debiste haber hecho?
Neville abrió la boca pero no salió sonido alguno.
-Es lo segundo ¿No es así?- respondió Luna como si su pregunta hubiera sido retórica,- ¿Y no se te ha ocurrido acaso que hablarme de eso para aliviar tu culpa por ser tan egoísta es un acto aún más egoísta que el anterior? Solo quieres enmendar las cosas para sentirte mejor contigo mismo ¿Pero lo habrías hecho si nada me hubiera pasado?
-Luna, ¡no estás siendo justa! Yo solo…
-No me hables de justicias, Neville ¿Cómo puede una persona como tú hablar de injusticias cuando el sufrimiento más grande que te ha dado la vida te lo has ocasionado tú mismo?
Pero tan pronto como las palabras salieron de su boca, Luna deseó no haberlas pronunciado. Tanta era su indignación por la compasión de las demás personas que se le había olvidado lo mucho que Neville había sufrido en su juventud. Se le había olvidado que sus padres habían sido asesinados durante la primera batalla contra Voldemort y que había tenido que ser criado por su abuela siendo que Neville no estaba a la altura de lo que su padre Frank alguna vez había sido. Cuántas veces le había contado Neville lo preocupado que estaba por haber resultado una gran decepción a los ojos de su abuela ya que no podía jamás llegar el Auror que sus padres habían sido. Neville que en sus años en Hogwarts había sido la burla de casi todos sus compañeros. Neville, que cuando Mallory parecía no hacerle caso, se miraba de reojo en el espejo pensando en lo que podía modificar de su apariencia para ser de su agrado. El buen Neville no se merecía toda la ira que Luna tenía acumulada para el resto de la sociedad que si bien se ponía a pensarlo, ella misma no podía negar el hecho de que la ira no era precisamente contra ellos sino contra sí misma. Porque el único mal que las demás personas le hacían, era el hecho de recordarle a cada momento el más grande error que jamás había cometido.
Así que casi en cuanto Luna terminó de decir las palabras, se retractó.
-Perdóname, Neville,- le dijo abrazándolo antes de que él mismo terminara de digerir lo que acababa de escuchar,- no quise decir nada de eso…
Neville seguía en el limbo… a su parecer a Luna le faltaba un tornillo ¿Pero cuando lo había tenido?
-Solo quiero saber que estás bien…- respondió Neville correspondiendo el abrazo de su amiga y sin atreverse a hacerle algún reproche.
Luna se apartó un poco pero sujetó sus manos para evitar una gran distancia mientras le hablaba.
-Estoy mejor que ayer…- dijo ella antes de dar un largo suspiro,- y ayer estaba mejor que el día anterior. Todas las heridas necesitan tiempo para sanar, incluso las heridas del alma.
-Te daría la mitad de la mía si eso acortara la agonía del proceso,- replicó él apretando las manos de ella entre las suyas.
-Gracias, Neville. Sé que de todas las personas que me dan palabras de aliento, tú eres quien las dice más en serio. Pero gracias a Ron y su ayuda, he podido sobrellevar ese vacío que antes me parecía abismal.
-Así que tú y Ron…
La sugerencia en el tono de Neville era algo que ellos mismos se habían preguntado varias veces pero que nunca habían logrado completar. Desde el momento en que habían decidido estar ahí el uno para el otro habían estado conscientes que sus corazones habían estado igualmente rotos cuando la vida los había puesto en el mismo camino una vez más. Hace mucho tiempo, cuando ella era una adolescente y ambos asistían a la misma escuela, había soñado con pertenecer al joven pelirrojo que era hermano de su única y mejor amiga, pero después del tiempo y de los eventos que la habían hecho buscar y buscar en rostros extraños algo de cariño, era difícil simplemente rendirse ante esa promesa. Ron era su compañero en ese viaje de redescubrimiento y hasta donde podía juzgarlo, era el mejor compañero que por ahora podía tener pero ¿Amarlo? No estaba segura si él no era el hombre indicado o si simplemente tenía demasiado miedo para intentarlo. Además, tampoco estaba segura si eso era lo que él quería. Arriesgar su corazón una vez más era un movimiento demasiado arriesgado y no estaba segura de querer jugar todas sus fichas por esa mano.
-Ron y yo nos hacemos compañía en el viaje,- replicó la mujer de cabellos platinados sintiendo que no había nada más que pudiera decirle a Neville al respecto.
-Pues aún cuando solo sea compañía,- repuso Neville acariciándole la mejilla al hablar,- me da gusto que eso te esté devolviendo el semblante y un día de estos, espero no muy lejano, la chica alegre, llena de sueños e ideas, por muy locas que estas sean, volverá a ser la amiga que siempre he querido tanto.
Luna no pudo evitar regalarle una sonrisa y en el fondo se sintió complacida que esa sonrisa hubiera sido de las más naturales que había tenido últimamente.
-Si Mallory te escuchara te divorciaría en este momento.
-Si Mallory me escuchara… o me viera,- complementó dándole un tierno beso en la mejilla,- entendería lo especial que siempre has sido en mi vida. Puede ser que pienses que ella es una intransigente y que nunca serás de su agrado, pero me ama y sabe lo mucho que sufriría si un día desaparecieras para siempre de mi vida.
Las palabras de Neville ocasionaron en Luna un estremecimiento que no pudo contener. Cuando Neville se dio cuenta de la lágrima que estaba por brotar la refugió una vez más en sus brazos. No había palabras que Neville pudiera expresar pero tampoco había ningunas que Luna tuviera que escuchar para saber lo que él quería decir. El hecho de saber las cosas que ninguno decía les daba la comodidad para no tener que decirlas.
"Y un día después de la tormenta cuando menos piensas sale el sol"
-Hola, sexy…
Las manos que cubrieron los ojos de Hermione al decir las palabras anteriores fueron en vano ya que la voz que las dijeron le era tan familiar como el olor de los libros viejos de la biblioteca y al saber que su vestimenta era lo menos sexy que podía haber encontrado (un vestido de corte imperio sin mangas en color champaña con el largo hasta las pantorrillas y unos flats de gamuza negra con el pelo recogido en un moño detrás de las orejas que la hacía ver mucho mayor de lo que en realidad era) sintió que el comentario había ido más bien con sarcasmo, pero conocía a Ron demasiado bien como para saber que no había sarcasmo alguno en lo que había dicho.
-¡Ron!- exclamó ella intentando emular una sonrisa pero fallando en el intento.
Ron se puso frente a ella para charlar un rato ya que Luna parecía estar demasiado ocupada en su conversación con Neville para regresar pronto.
-Pensé que no vendrías, así que no pude resistir venir a saludarte en cuanto te vi entrar.
-No iba a venir,- señaló Hermione encaminándose al área de las sillas,- ¿En dónde se supone que debemos sentarnos cuando venimos del lado del novio y de la novia?
-Como ves, el novio no tiene muchos invitados,- Hermione observó lo mismo que Ron. En efecto, mientras que el lado de la novia estaba a desbordar de cabelleras rojas, el lado del novio no tenía por el momento más persona que la esposa de Neville y su pequeña hija de tres años, Alice.
El hecho de ver a la pequeña niña con su mamá hizo que el corazón le diera vueltas y no pudo contener las ganas de salir corriendo.
Hacía un mes que Hermione había perdido la primera batalla en contra de Harry en los tribunales. A pesar de la insistencia de su amigo Nathan Butler, Hermione había decidido defender su propio caso como buena litigante que siempre había sido pero a pesar de todos sus esfuerzos, no había podido ganar ya que la culpa de alguna manera la había convencido que ella merecía perder a Lily, por mucho que eso le doliera. Y esto se había transmitido frente a juez quien vio a Hermione tan trastornada que falló a favor de Harry para retener a la niña en lo que se decidía si Hermione tenía la capacidad mental para cuidar de ella o no.
Así que sin saber a ciencia cierta a donde se dirigía, Hermione corrió lejos de las tiendas donde se haría la celebración de la boda y adentrándose cada vez más en el bosque vecino dejándose guiar por la luz que le decía que había un claro no muy lejos de ahí. Tan pronto como llegó al claro sintió el barro debajo de sus pies que disminuyeron su velocidad y entorpecieron su correr. De pronto, como todas las caídas, se encontró en el suelo llena de barro sin comprender lo que estaba pasando salvo el dolor en el pecho pero no estaba segura si le dolía por la caída o si era un dolor que traía consigo desde hacía dos meses, cuando Harry se había enterado que Lily era su hija y le había dicho que ya no la amaba.
En el suelo, toda sucia y con el vestido estropeado al igual que su corazón, Hermione abrazó el lodo debajo de sí buscando el consuelo que no parecía venir de ninguna parte. Sabía que ella era la única culpable de toda su desgracia, sabía que podía haber hecho tantas cosas diferentes para evitar que las cosas sucedieran así pero nunca las había hecho. Estaba tan acostumbrada a tener siempre la razón que de alguna manera siempre se había convencido a sí misma que lo que fuera que ella hiciera era lo que tenía que hacerse y que si las cosas pudieran ser distintas simplemente lo serían. Pero hoy en el suelo, habiendo llegado literalmente tan bajo como se puede llegar en la vida, esa filosofía parecía no tener sentido. Ella pudo haber hecho las cosas diferentes y la certeza de haber estado siempre equivocada le dibujaba la palabra en la piel como con una tinta invisible que solo ella podía ver. La palabra EQUIVOCADA en la frente le costaba tanto aceptar como la de FRACASO en su espalda. Y lo peor era que estaba segura que se lo merecía.
"De tanto sumar pierdes la cuenta porque uno y uno no siempre son dos
Cuando menos piensas sale el sol"
-¡Hermione…!- la voz de Ron a lo lejos la alarmó. No quería que la viera en ese estado pero al intentar ponerse de pie solo consiguió resbalarse una vez más y caer de espaldas ensuciando lo poco que quedaba limpio en el vestido.
Ron se apresuró a ayudarla cuando vio en el lío en que se había metido.
-¿Pero qué ha pasado?- quiso saber dándole la mano para que se ayudara pero ella hizo ademán para que se fuera.
-No necesito ayuda…- dijo ella a lágrima viva sintiendo el sabor del barro en su boca mientras hablaba.
Ron se puso de pie frente a ella con los brazos en jarras contemplando la manera en que parecía que se había revolcado en el lodo. Con el peinado lleno de tanta suciedad que parecía más bien una piedra mojada en su nuca en lugar de cabello.
-A mi me parece que es más bien todo lo contrario…
E ignorando el lodo que se acumulaba en la punta de sus zapatos nuevos, Ron se acercó más a Hermione para sujetarla por debajo de las axilas para ayudarla a levantarse a pesar de sus quejas.
-No te preocupes…- le dijo hurgando entre sus ropas,- te limpiaré con mi varita y quedarás como nueva…
-No lo hagas…- chilló Hermione,- merezco todo lo que me pasa… es más, principalmente tú deberías estar complacido de encontrarme en este estado.
Ante la negativa de Hermione de ser limpiada, Ron buscó dentro de su bolsillo delantero un pañuelo. La cara de Hermione estaba tan llena de fluidos que no estaba seguro de qué era de lo que estaba cubierta principalmente.
-No encuentro ningún placer en particular el verte llena de lodo y con la cara llena de mocos…- señaló alejándose del lodo para limpiar sus zapatos con la varita,- De encontrar algún placer en que te pasen cosas chuscas, te metería el pie para que cayeras mientras entras a la oficina para que todos te vean pero no tengo doce años, Hermione.
Hermione se quedó quieta parada donde estaba y de momento a él le pareció que era una estatua de sí misma que había tenido la desgracia de ver a medusa a los ojos.
-Aunque tampoco voy a negar que tienes razón en una cosa, cariño. Todo lo que te ha pasado te lo has ocasionado tú misma y no puedes culpar a nadie más por ello.
Como si las palabras de Ron hicieran el mismo efecto que las nalgadas de un padre en una niña de tres años, Hermione empezó a llorar como si tuviera esa misma edad lo que ocasionó que Ron pusiera los ojos en blanco y se acercara a ella solo un poco.
-Déjame limpiarte y te abrazo…
-¡No!
Para Ron, la Hermione frente a él no parecía mayor que la hija que ella misma acababa de perder. Jamás la había visto en ese estado. De hecho, la Hermione que había conocido de toda la vida siempre había actuado como si fuera mayor a la edad que siempre había tenido y era por eso que su reacción lejos de causarle alguna especie de compasión, le provocaba exasperación. Así que ignorando las quejas de la mujer frente a él utilizó su varita para inmovilizarla con un "petrificus totalus", levantarla en el aire con un "wingardium leviosa", después un "fregotego" para limpiarla de pies a cabeza y un "ventos" para secarla con el aire caliente que salía de su varita y después la colocó en el piso seco y lejos del lodo que estaba más cerca de él. Y antes de que ella pudiera formular alguna réplica, Ron se apresuró a hablar primero.
-No voy a escuchar nada que tenga que ver con autocompasión, Hermione,- el tono de Ron era tan estricto como si se tratara de su propio padre,- si hay algo que nunca toleraré de ti es eso. Cualquier otra persona que conozco se merece toda la compasión del mundo pero tú no. Has vivido la mayor parte de tu vida enseñando lecciones a medio mundo pero nunca has sido capaz de aprender las tuyas por tu propia cuenta y pienso que es una pérdida de tiempo levantar del suelo a las personas que después se dejar caer por sí mismas.
Hermione sintió las palabras de Ron como si le hubiera caído sobre la cabeza una gran cubeta de agua fría. En toda su vida Ron nunca le había hablado así. Incluso la vez que la había insultado en la boda de Neville, ella sabía que era el rencor hablando y a pesar de que la había herido, algo dentro de su cabeza siempre le decía que las palabras sin sentido no podían afectarla tanto. Pero el hombre frente a ella era una persona que la había conocido más de la mitad de su vida, él la conocía tanto como Harry o incluso más y a pesar de que el contenido de sus palabras le hería, sabía que estaban cargadas de razón. Y Merlín sabía que la razón era algo contra lo que Hermione nunca podía luchar.
-Ron… ¡Ya no puedo más!
Las últimas palabras de Hermione fueron una súplica antes de refugiarse en sus brazos. Ron sabía por lo que Hermione había pasado. Sabía la ira de Harry al enterarse que Lily era su hija y que el despecho lo había obligado a enfrentarse a Hermione en el tribunal. Pero también sabía que Hermione había perdido porque ya no le quedaban muchas fuerzas para pelear aún cuando lo que estuviera en juego fuera su propia hija.
-Hermione…- dijo Ron apartándola de sí,- ¿Sabes por qué no puedo tenerte compasión? No es por lo que tú y Harry me hicieron, aunque solo Merlín sabe a dónde se ha ido todo el rencor que les guardaba. No puedo tener compasión por ti porque a pesar de haberlo perdido todo, a tus amigos, a Harry, a mí si quieres… a pesar de eso, tú aún tienes a alguien en este mundo que siempre te amará mucho más de lo que yo jamás te amé o de lo que Harry alguna vez te amó. Tú aún tienes a Lily, y la única razón por la que la has perdido es porque no has querido luchar por ella como se merece. Y eso hace que te pierda el poco o mucho respeto que alguna vez te tuve ¿Cómo es posible que hayas puesto en jaque todo lo que tenías por lo que sentías por Harry pero no hayas hecho lo mismo por tu propia hija?
De pronto, las lágrimas de Hermione cesaron. Como una niña que justo ha sido consolada con un caramelo, Hermione dejó que sus sollozos se ahogaran de pronto dentro de su pecho. Ron había tocado un nervio que ni siquiera ella misma se había atrevido a tocar por miedo al dolor que este le causaba.
-Pero Harry se merece tener a Lily… yo fui una mala persona al ocultársela sin importar lo mucho que me doliera que estuviera con otra mujer…
Oh, sí. Hermione había sabido de la existencia de Norah desde hacía mucho tiempo. Cuando el traslado de Harry a los estados Unidos había sido oficial, la prensa del mundo mágico inglés siguió sus pasos como la celebridad que era. Y fue así como al año de haberse marchado, Hermione vio con el corazón destrozado, la foto en el profeta que anunciaba el nuevo romance del salvador del mundo mágico con una agente de los Estados Unidos.
-¡Tonterías!- exclamó Ron conteniendo las ganas de sacudirla para hacerla entrar en razón,- eso simplemente te dio una excusa más para no buscarlo. Ya había pasado un año de su partida cuando eso pasó.
-Eso es verdad, Ron. Yo se que no hice bien pero… pero… ¿Cómo podía ir yo detrás de Harry?
-¿De qué hablas? ¿Orgullo?
-No…
Las palabras que Hermione estaba por decir no se las había dicho a nadie. Es más, ni siquiera era algo que ella hubiera aceptado para sí misma. Era ese primer pensamiento después de darse cuenta que Lily era hija de Harry. Esa certeza que nació en su cabeza en el momento en que supo que Harry se había ido para siempre de su vida a petición de ella.
Hermione se alejó de Ron y avanzó en dirección opuesta a él dándole la espalda. No se sentía cómoda haciéndole la siguiente pregunta si éste la miraba de frente.
-¿Fuiste alguna vez feliz conmigo?
La pregunta de Hermione lo tomó por sorpresa y aunque titubeó en lo que iba a decir, él sabía la respuesta.
-Pues sí… yo, no puedo alegar lo contrario. Yo fui feliz hasta que todo terminó.
Hermione no estaba satisfecha con la respuesta y a pesar de saber que con la siguiente pregunta metía el dedo en la yaga, tenía que explicarse para que Ron comprendiera sus motivos antes de que siguiera juzgándola.
-¿Fuiste feliz incluso en ese tiempo en el que Harry y yo no veíamos a escondidas?
Obviamente la reacción de Ron no fue tan cordial como las anteriores.
-¡¿Pretendes hacerme daño con eso para desquitarte?
-Por supuesto que no,- le respuesta de Hermione mientras caminaba en círculos fue tan serena que no le cupo duda a Ron que ella estaba intentando probar algo,- solo quiero que me digas ¿Eras feliz incluso entonces?
-Ojos que no ven, corazón que no siente,- repuso Ron justificando sus sentimientos y sin atreverse a moverse ni un solo centímetro de donde estaba.
-¿Quieres decir que eras feliz aún cuando yo había dejado de amarte? ¿Cómo puede ser alguien feliz así?
Ron carraspeó la garganta antes de continuar.
-Se que quieres probar un punto pero creo que ya nos estamos desviando un poco del tema.
-Al contrario,- repuso Hermione deteniendo su vaivén frente a él y mirándolo a los ojos.- la verdad es que tú eras feliz no conmigo sino a pesar de mí.
Ron la miró sin comprender.
-¿Qué se supone que debo comprender de ese juego de palabras?
Hermione suspiró ante la verdad que estaba a punto de confesar.
-La verdad es que yo soy imposible de amar, Ron. Te hice sufrir a ti y la única razón por la que una vez fuiste feliz conmigo es porque tú tenías tanto cariño y comprensión por los dos que nunca te viste en la necesidad de exigirme nada…
-Hermione, ya es un poco tarde para reprochar y yo…- Ron hizo ademán para tocarla pero ella se lo impidió dando un paso atrás.
-Imagina lo que cruzó por mi mente cuando alejé a Harry de mí. A él a quien supuestamente yo decía amar con toda mi alma y ser el amor de mi vida. Al hombre que siempre fue tan bueno conmigo que incluso el día que le dije que se fuera, se fue sin chistar ¿Crees acaso que una persona como él se merece a alguien como yo?
Las lágrimas en el rostro de Hermione fueron inevitables una vez más y ésta vez Ron no pudo decir que no sentía compasión por ella. Era la primera vez en años que sentía que comenzaba a entender a la mujer de quien había jurado estar enamorado por años ¿Pero cómo se puede amar a quien no se conoce? En eso Hermione tenía razón, tal vez todo el amor que había fabricado él solo dentro de sí era el combustible que hacía funcionar la máquina que le hacía creer que vivía en un matrimonio feliz.
-Hermione, tú eres una persona increíble es solo que has cometido demasiados errores y aún no te has perdonado por ello.
-No, Ron…- sollozó ella aún en sus brazos,- soy una persona complicada, metódica, obsesiva y siempre me tengo que salir con la mía ¿Quién puede amar a alguien así?
-Amarte es todo un reto, es verdad,- sonrió Ron sin querer contradecir la misma descripción que Hermione acababa de hacer de sí misma,- pero eso solo quiere decir que quien te ame debe ser un luchador. Hermione, quien te conquiste tiene que querer conquistarte. Eres como una isla virgen infestada de salvajes…
La metáfora de Ron de pronto hizo que su llanto cesara. Apartándose de él se secó las lágrimas con las yemas de los dedos y en su expresión empezaba a dibujarse una sonrisa.
-Oh, Ron…- dijo ella dejando escapar una pequeña sonrisa,- justo cuando empiezo a cuestionarme por qué dejé ir a un hombre tan bueno me llamas salvaje…
-¡Claro que no te llamé salvaje! ¡Era una metáfora!
-La peor que he escuchado en años…
Ron no pudo evitar dejar escapar una risilla ante la expresión de Hermione.
-Bueno, es lo mínimo que te mereces… ya con eso la balanza de tu perjuicio va perdiendo peso ¿No crees?
-Me parece justo…- sonrió ella dejando que Ron le tendiera la mano para ayudarla a salir claro del bosque.
Había pasado algo a lo largo de su conversación que había logrado que Hermione tomara la determinación de luchar hasta el último aliento por la custodia de Lily y en su cabeza el nombre de Nathaniel Butler equivalía a bomba atómica. Posiblemente, como decía Ron, Harry no era la persona para ella después de todo. Aunque ahora en lo que menos quería pensar era en el amor de un hombre. Por ahora, todo lo que necesitaba en su vida era el amor de su hija y nada más.
"Te lloré hasta el extremo de lo que era posible
Cuando creía que era invencible
No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo aguante
Y lo mejor siempre espera adelante"
Cuando Draco, vestido con un traje de color gris con detalles en botones y lazos negros negros, empezó la marcha nupcial (o como secretamente la llamaba cuando Ginny no escuchaba: la marcha fúnebre) del brazo de la señora Weasley, jamás se imaginó que el mundo sería tan diferente. O por lo menos así lo era en la mente de sus amigos que ahora se encontraban en los únicos asientos ocupados del lado del novio. A pesar de que todos aprovecharon esa reunión para enmendar los errores del pasado entre ellos o consigo mismos, si alguien podía hablar con más soltura acerca de enmendar errores del pasado y salir bien parado de ellos ese era Draco Malfoy. El joven una vez mortífago y siempre enemigo de quienes ahora lo llamaban amigo. No había sido un camino fácil para él sobrevivir tras el asesinato de sus padres a manos del mismo Lord Voldemort.
Por mucho miedo que hubiera sentido cuando fue nombrado mortífago a sus escasos dieciséis años, Draco nunca había renegado de su destino. Pero después de la destrucción de los Horcruxes y de haber perdido incluso a Crabbe y a Goyle en la última batalla, se había encontrado con que ahora era nada más y nada menos que una reproducción de la persona a quien tanto había detestado, no era más que un huérfano como Harry Potter.
Draco no había sido capturado por el ministerio de magia debido a su joven edad cuando ocurrieron los eventos y a nadie se le había ocurrido pensar que él pudiera ser un mortífago sino más bien una víctima sobreviviente de la guerra. El único que sabía la verdad acerca de sus acciones a favor de los mortífagos era Harry y por alguna extraña razón, él nunca había dicho nada. Pero esa no fue la razón por la que Draco había logrado incluirse al grupo, de no haber sido por Ginny, quien intercedió por él para el perdón de Harry, jamás habría logrado formar parte de ese grupo que a regañadientes empezaron a aceptar que los acompañara una que otra vez porque a Ginny le daba pena lo solitario que siempre se le veía.
Ginny había sido la razón por la que había decidido darle un giro a su vida. Y ahora que sabía que ella sería sólo para él, ningún error cometido en el pasado importaba ya, estaba contento así sabiendo que la vida le había dado una segunda oportunidad para hacer las cosas bien a pesar de todo aquello que le habían enseñado al inicio de su vida que debía ser correcto. Esa otra vida jamás le había dado un sentido de bienestar del todo tal vez porque nunca había aprendido lo que eso era.
"Y un día después de la tormenta cuando menos piensas sale el sol
Tanto sumar pierdes la cuenta porque uno y uno no siempre son dos"
Después de Draco, fue el turno de Neville, quien era su padrino, del brazo de Mallory y después fue Luna del brazo de Ron, ella era la dama de honor de Ginny , Alice Longbottom había sido la niña de las flores y al final del brazo de su padre entró Ginny con un vestido de novia de corte limpio pero a la vez, la simpleza del corsé con diminutos tirantes y el faldón emplio como de princesa de cuento era único y a la vez encantador. El color no era blanco exactamente ya que destellaba un poco como el color de las perlas del collar que complementaba su atuendo. Draco no pudo evitar contener el aliento al verla caminar el pasillo en su dirección. No podía creer su suerte.
"Cuando menos piensas sale el sol"
La ceremonia transcurrió sin problemas mayores. Cuando llegó la hora de los votos, todos escucharon atentos las promesas tan lindas e inspiradoras que la pareja había escrito para el evento.
-Yo, Draco Lucius Malgoy te tomo a ti, Ginebra Molly Weasley Potter, como mi esposa para amarte y respetarte, para estar ahí para ti por el resto de nuestras vidas hasta que la muerte nos separe…- hizo una pausa para continuar con sus votos pues sabía que lo que justo había dicho no era suficiente para describir que sentía su corazón en ese momento,- a lo largo de mi vida, fui criado para saber ciertas cosas de la vida como si estas fueran la única verdad que podría regirme por el resto de mi vida pero tú me has enseñado, una y otra vez, que todas esas cosas jamás me traerían la felicidad que ahora siento al saberte a mi lado.
Después de colocarle el anillo, Ginny no pudo ocultar su sonrisa y procedió con sus votos.
-Yo, Ginebra Molly Weasley, te tomo a ti, Draco Lucius Malfoy, como mi amado esposo para amarte y respetarte y apoyarte en lo que la vida nos depare. En la salud y en la enfermedad; en la necesidad y en la prosperidad todos los días de mi vida hasta mi último respiro porque gracias a ti he descubierto que la vida puede ser mucho más que solo ser la esposa de alguien pero al mismo tiempo el der de ti me llena de tanta satisfacción que todo lo demás se vuelve solo un complemento.
Dicho esto, Ginny colocó la argolla en el dedo de Draco y procedieron a darse el primer beso como pareja de casados.
"Cuando menos piensas sale el sol"
Hermione miró la ceremonia desde la parte de atrás de los invitados. Lo suficientemente lejos de Harry y Norah para evitar que el dolor en su corazón ante tal hecho no le hiciera tanto daño, y agradeció que Lily no estuviera con ellos para hacerlo peor. Ron tenía razón, ella no podía dejar que la culpa la hiciera rendirse tan fácilmente sin antes pelear por ello. Lily era ya lo único en su vida que podía darle la felicidad que tan tontamente ella misma se había negado. Pero terminada la ceremonia, se marchó del lugar sin dar pie a que eso la siguiera dañando. Sabía que esos podían haber sido ella y Harry alguna vez pero ya no más.
Harry por otro lado, había notado la presencia de Hermione en la ceremonia pero había decidido no hacer mucho contacto visual con ella para beneficio de Norah y de él mismo. Sabía que al haber ganado la custodia temporal de Lily le había roto el corazón y dentro de él crecía una gran decepción al darse cuenta que ni siquiera eso había logrado aminorar. Ya no sabía qué más hacer para acallar su agonía. Ya tenía a Lily y también a Norah para empezar la familia con la que siempre había soñado ¿Entonces qué faltaba?
Cuando el baile comenzó pudo darse cuenta de su ausencia pero no podía decir que lo lamentaba. Al contrario, se sentía aliviado al no tener que lidiar con esa mirada lastimera que había notado en la fracción de segundo en que sus ojos habían tenido contacto. No estaba seguro si se había vuelto insensible a sus sentimientos pero aún sentía demasiado dolor para poder distinguir cualquier otra cosa. Especialmente ahora que Lily estaba con él y no había importado cuanto intentara hacer conexión con la niña, ella simplemente no lo buscaba con el cariño que no estaba seguro de conseguir jamás. En cuanto a Norah, la niña gritaba tanto cada vez que la mujer estaba cerca de ella o incluso en la misma habitación que ella, que la mujer había optado por evitarla lo más posible. Sabía que Lily tenía una especia de problema, a pesar de que Hermione le había dicho lo contrario.
-Un penique por tus pensamientos,- le dijo Norah mientras bailaba con él en medio de la pista.
El vestido de Norah era de color verde trébol como los ojos de Harry y como la corbata de su túnica negra de gala. Era un vestido de seda sin mangas con el corte sobre las rodillas y llevaba unos zapatos de seda negra de tacón alto que se abrochaban a los lados con una hebilla dorada en forma de trébol. De pronto a Harry le pareció que estaba disfrazada más bien para celebrar el día de San Patricio pero la verdad era que no le sentaba nada mal, de hecho. Incluso con el cabello rizado mágicamente y los ojos adornados con unas largas pestañas negras (mágicas también) Norah podía pasar como una inglesa más del tipo muggle.
-Creo que deberíamos volver a casa lo antes posible,- dijo él abrazándola sin dejar de bailar al compás del vals.-No me siento cómodo dejando a Lily mucho tiempo a solas.
-Pero no está sola…- señaló Norah no queriendo regresar tan pronto a casa cuando la fiesta apenas comenzaba,- la niñera está cuidando de ella ahora.
-Tú sabes cómo es Lily, si se da cuenta que no estoy ahí empezará a llorar y la niñera se volverá loca…
Norah dio un suspiro de hastío.
-Si sigues respondiendo a sus berrinches, la vas a malcriar…
Harry se apartó abruptamente de Norah a pesar de que la canción aún no había terminado.
-Ha estado lejos de mí casi cinco años… así que pienso malcriarla por lo menos otros cinco años si eso implica que ella…
Harry no pudo terminar la frase pero Norah sabía el final de la frase.
-¿Que ella te ame?
Harry no contestó a la pregunta de Norah porque aún no quería aceptar lo desesperado que estaba porque Lily manifestara tanto cariño por él como el que manifestaba por Hermione. No podía soportarlo.
"De tanto sumar pierdes la cuenta porque uno y uno no siempre son dos"
No muy lejos de Harry y Norah, Luna y Ron bailaban abrazados sin palabras. Después de sus respectivas discusiones con sus pasados amores, los que ocasionaron sus presentes corazones rotos, había una sensación de estabilidad que desde hacía mucho no veían en el uno o el otro. Luna había comprendido por fin que siempre tendría el amor de Neville como siempre lo había tenido. Que siempre sería su mejor amigo sin importar la pareja que estuviera a su lado y que siempre podría contar con él ¿No había sido él precisamente quien había impedido que muriera desangrada en la tina de su baño? La conclusión de Ron con respecto a Hermione, por otro lado, había sido distinta. Sabía que el hecho de haberla amado por tantos años no habían sido en vano porque había aprendido, a la mala tal vez, la capacidad de amar que estaba dentro de sí pero que desgraciadamente había desperdiciado en la persona equivocada. Él nunca había comprendido a Hermione del todo y de haberlo hecho tal vez nunca habría pensado amarla. Y entonces, justo en ese momento se encontraban en un punto de partida que los colocaba ahora uno frente al otro ¿Pero valía la pena arriesgar el corazón de nuevo?
-Cuando veo una boda tan hermosa como ésta… casi vuelvo a creer…- señaló Luna dejando que Ron la condujera alrededor de la pista.
-¿En qué?- quiso saber Ron saliendo de su divagar sobre Hermione.
-En amar…
La mano de Luna apretó un poco la de Ron mientras lo decía. El corazón de Ron se estremeció un poco ante al promesa ¿Podía en verdad volver a sentir todo desde el principio? Volver a empezar podía ser cansado pero al mismo tiempo le daba mucha esperanza para el futuro. El futuro que era algo que desde hacía mucho había dejado de importarle, hoy le parecía algo prometedor y emocionante.
-Un paso a la vez…- le dijo acercándose para besarla.
"Y un día después
Y un día después
Sale el sol"
Después de la boda, cuando todo hubo terminado. Ginny y Draco recién se habían aparecido en Edimburgo donde empezaría su luna de miel. Le habían dicho al joven de la recepción del hotel que no debían ser molestados a menos que ellos pidieran algo para la habitación residencial. Era un hotel precioso con la vista directa al castillo que estaba en el centro de la ciudad.
Pero en ese momento lo que menos importaba era el viejo castillo. Antes de la boda el único momento que habían tenido a solas había sido hacía caso dos días y eso en sus propios tiempos era una eternidad apartados. Draco cumplió con la tradición de cargar a la novia en brazos hasta depositarla en la cama que era una victoriana King-Size en una habitación también de estilo victoriana pero sin darle mucho tiempo a meditar cual era el siguiente paso, Draco ya quitándole las zapatillas. Ginny sabía que algo de acción estaba a punto de ocurrir pero entonces algo pasó. Las caricias de Draco fueron tan tiernas y suaves, que de pronto se quedó dormida cuando apenas le desataba el corsé.
Draco no tardó mucho en darse cuenta. Siendo Ginny un huracán en la cama, notó su ausencia en el juego previo de inmediato. Tal vez se habría frustrado de pensar que era la última noche juntos. Pero sonrió para sí mismo mientras se recostaba a su lado sabiendo que sólo era la primera noche del resto de sus vidas ¿Qué más podía pedir?
"Y un día después de la tormenta cuando menos piensas sale el sol
De tanto sumar pierdes la cuenta porque uno y uno no siempre son dos
Cuando menos piensas sale el sol."
PUES ESCRIBO ESTO INCLUSO ANTES DE INICIA EL CHAP. Y LO HAGO POR DIFERENTES RAZONES. EN PRIMERA LE CONTÉ A UN AMIGO DE MIS FF Y LE DI MI NOMBRE DE ESCRITORA Y ME BUSCÓ EN EL GOOGLE. CUANDO ME DIJO TODO LO QUE ENCONTRÓ, ME ENTRÓ LA CURIOSIDAD E HICE LO MISMO. LO PRIMERO KE LEI FUE UN POLL EN UN FORO DONDE DISCUTÍAN COMO TODOS UNOS PROFESIONALES EL HECHO DE QUE SI MI FF (EL KE USTEDES AHORA SIGUEN LEYENDO) PODIA ENTRAR EN SU LISTA DE "LOS MEJORES FF" O NO. IGNORANDO EL HECHO DE KE EL POLL TENIA 3 AÑOS DE ANTIGÛEDAD, ME ENTRÓ LA CURIOSIDAD POR LEER LO KE LA GENTE DICE CUANDO NO SABE KE EL ESCRITOR LEE. ME SENTÍ COMPLACIDA CON LA RECOMENDACIÓN PERO NOTÉ ALGUNAS RÉPLICAS POCO OBJETIVAS. SI BIEN DESDEÑAN MI POBRE FF CALIFICÁNDOLO DE OOC, NO SE SI NO LEYERON (O NO SE DIERON CUENTA) KE MI FICT EMPEZÓ A ESCRIBIRSE ANTES DE HP7. PARTIENDO DE ESO, ALGUIEN HIZO EL COMENTARIO KE MIS PERSONAJES SON "FRIENDS" KE SI BIEN HICE LA COMPARACIÓN EN EL PRIMER PÁRRAFO DEL PRIMER CAPÍTULO, EL HECHO DE KE LUNA SE PARESCA A PHOEBY NO ES MI CULPA Y DRACO DEFINITIVAMENTE NO ES JOEY (YA LAS DEMAS COMPARACIONES ME PARECIERON DEMASIADO FORZADAS, LA VERDAD). CLARO ESTÁ KE LOS COMENTARIOS MÁS RUDOS CON RESPECTO AL FICT SON DE PERSONAS KE CONFIESAN NO HABER LEIDO EL FICT COMPLETO (VAMOS, AUN NO ESTÁ COMPLETO) O MÁS ALLÁ DEL CAPÍTULO 1. CON ESTO NO PRETENDO DECIR KE MI FICT ES DE LOS MEJORES KE HAY, LO KE KIERO DECIR ES KE PARA KE 10 PERSONAS SE SIENTEN A HACER PEDAZOS UNA HISTORIA, ESPERO AL MENOS QUE LEAN UN POCO MÁS ANTES DE CATEGORIZARLO COMO "UN FICT DOMINGUERO" (NO ES CITA, PERO ESO ES LO KE ENTENDI A GRANDES RASGOS).
MI SEGUNDO "HALLAZGO" FUE UN FORO PRIVADO. ALGUIEN SE TOMÓ LA LIBERTAD DE TOMAR MI HISTORIA, BORRAR LOS NOMBRES DE LOS PERSONAJES DE HP Y LES PUSO PERSONAJES DE LA ACADEMIA (PARA LO KE NO SON DE MÉXICO ES COMO EL AMERICAN IDOL NACO WANNABE DE MEXICO). KE DOLOR EL MIO LEER LAS PALABRAS KE ESCRIBI EXCLUSIVAMENTE PARA HERMIONE EN LABIOS DE "MYRIAM" Y LAS DE HARRY EN "RAÚL". CASI ME DA UN INFARTO. YO SE KE NO SOY KIEN PARA KEJARME CUANDO SOY YO SOLO UNA SIMPLE ESCRITORA DE FF, PERO CREO KE EL PROCESO CREATIVO (AUN CUANDO SOLO SEA UNA NOVELA ROSA, PASTELÓN PARA MATAR DIABÉTICOS) MERECE UN POCO DE RESPETO.
EN FIN, KE HAN DE NOTAR LO SENSIBLE KE SOY A LA MALA CRITICA, SOBRE TODO CUANDO PERCIBO KE NO ES OBJETIVA. ESTOY AGRADECIDA, SIN EMBARGO, QUE LOS "CRÍTICOS" NOTARAN MI TRABAJO DURO PARA REDACTAR LA HISTORIA Y EL CUIDADO QUE HE PUESTO TANTO EN LA NARRATIVA COMO EN LA ORTOGRAFÍA (QUE LA SEGUNDA NO SIEMPRE ES IMPECABLE PERO SIEMPRE INTENTO QUE LO SEA Y BUENO… YA QUE ESTAMOS EN ESO LA PRIMERA TAMPOCO LO ES JAJAJAJA). Y SI BIEN LA TRAMA SE HA CALIFICADO DE SOSA O AZUCARADA, A MI LO QUE ME EXTRAÑA ES QUE PUSIERAN PRECISAMENTE UNO DE MIS DOS LEMONS A TELA DE JUICIO Y NO NINGUNO DE LOS 2 FICTS SERIOS (SI TANTO LES MOLESTA EL ANGST, EL ROMANCE Y EL LEMON). PERO CLARO, SOLO LE HAN CLICKADO AL FICT CON MÁS COMENTARIOS Y ESPERABAN (CREO YO) EL LIBRO 7 REESCRITO MEJOR KE JK ROWLING (ESE ES EL ESPEJO DE HIELO XD JAJAJAJA, BROMA) ¿ES KE ACASO NADIE LES HA DICHO QUE EL FANDOM MAS GRANDE Y FUERTE ES EL HARMONY? NUNCA ENCONTRARAN UN CANON FICT CON LECTORES TAN EMPEDERNIDOS Y FIELES =P. Y BUENO, DEL RON BASHING YA NO DIRÉ NADA PORQUE LA BASE DE UN HH, ES LA DESTRUCCIÓN DEL HR Y PUES EN EL CAMINO SE LLEVA UNO A LOS WEASLEYS POR LAS PATAS PERO ¿QUÉ SE LE VA A HACER? CUALQUIER PERSONA QUE INTENTE LEER UN HH DEBE COMPRENDER QUE A LOS ROJILLOS NO SIEMPRE LES VA BIEN. Y CREO QUE PARA MIS LECTORES HABITUALES NO ES NADA NUEVO MI REPUDIO POR LOS WEASLEYS (QUIENES NO HICIERON MAS MAL QUE IMPEDIR EL HH, CLARO).
EN FIN, NO LOS AGOBIO MÁS. ME DESPIDO DEJANDO SOLO UNA PETICIÓN PARA EL FANDOM QUE ME LEE (Y CON MEJORES RECURSOS INFORMÁTICOS QUE LOS MÍOS). TIENE VARIOS MESES QUE LA CANCIÓN DE ADELE "SOMEONE LIKE YOU" ESTÁ EN LA RADIO Y AUNQUE LA HE ESCUCHADO A MORIR, AUN NO ME CANSO DE ELLA. TENGO UN SUEÑO Y OJALA ALGUNO DE USTEDES PUEDA, SEPA, CONOZCA A ALGUIEN KE PUEDA HACER UN VIDEO DE ESA CANCIÓN CON ESCENAS DE HH. PORQUE YA LO HE BUSCADO EN EL YOUTUBE Y NADA U_U. EN FIN… ¿QUÉ MÁS? AH, SI… LA SIGUIENTE CANCIÓN ES "MÍRAME" DE TIMBIRICHE. HABRÍA QUERIDO UNA CANCIÓN DIFERENTE PERO, O NO SE HA ESCRITO O YO SOY MALA BUSCANDO. LO PEOR ES QUE NI SIQUIERA LES PUEDO DECIR DE QUE VA EL CHAP, ASI QUE NO HAY MUCHO LIO POR ESO. A FINAL DE CUENTAS, LA MAYORIA DE LAS CRITICAS QUE LEI ERAN LAS CANCIONES (KE SEGÚN EL FORO AQUÍ ESTAN PROHIBIDAS PERO SEGÚN YO SOLO SE PROHIBEN LAS QUE NO SON DE DOMINIO POPULAR). BUENO, EL FICT EMPEZO CON CANCIONES Y TERMINA CON CANCIONES Y PUES SI NO LES GUSTA EL FICT, NO LO LEAN. NUNCA FUE MI FERVOR CAERLES EN GRACIA A LOS QUE NO SON HH. QUE LEER COMENTARIOS COMO "NUNCA ME HA GUSTADO EL HH, PERO ESTE FICT CASI QUE ME HA CONVENCIDO" ME DEJA MEJOR SABOR DE BOCA.
UNA VEZ MÁS, GRACIAS POR LEER =D
TLAL
PS: Resulta que es el capítulo más largo de todo el fict. Sin querer. Si han logrado terminar el capítulo, digan "ya!" XD… Bueno, si me dan su opinión tampoco estaría tan mal.
