Changes hurt
Capítulo 36: Confesiones son buenas para el alma.
Afortunadamente para Buffy, no tuvo que regresar al aula de Dawn ya que su hermana había ido en su busca, tal como hizo ella misma, encontrándose a mitad de camino. Pero, claro está, las intenciones de ambas eran bastante diferentes.
—Buffy, ¿qué es lo que está pasando?, ¿cómo es que Spike puede caminar, y saltar, y luchar, y hablar, y no convertirse en polvo, bajo el Sol?, pensaba que solamente existía una gema de Amarra y Angel la destruyó, ¿es qué se trata de un conjunto de piezas en el que no, solamente, está el anillo si no también pulsera, collar, pendientes?— había veces en que Buffy lamentaba el que Dawn se le pareciera en esto de poder hablar tanto sin necesitar respirar. Por suerte para ella no se comportaba de manera tan pesada, ¿verdad? Dawn se puso muy seria antes de continuar, para desesperación de Buffy—. ¿Por qué tienes que pelearte con Spike?
Esto fue la última gota de la paciencia de Buffy.
—Spike, Spike, Spike… ¿es qué no tienes ojos en la cara?— le protestó Buffy ya cansada de la adoración de su hermana con el vampiro—. Vino aquí para atacarte y así hacerme daño con ello… y no me vengas con excusas porque nadie viene a ver a alguien lanzándose contra la ventana— añadió al ver la intención de Dawn de interrumpirla.
Claro que estamos hablando de Dawn y esto significaba el ser una testaruda como su misma hermana. Eran un buen par de dolores de cabeza.
—Spike nunca me haría daño— le espetó con una seriedad impropia de la pequeña de las Summers—. Y creo recordar que Faith se asomó a la ventana de una de tus clases para llevarte de juerga.
Buffy no estaba muy segura de cómo había podido averiguar eso, a no ser que hubiera sido la propia Faith quien se lo dijera cuando la había secuestrado junto a su madre durante todo el asunto del cambio de cuerpos.
—Asomarse no es lo mismo que atravesarla de un salto, por lo menos en mi diccionario— dijo toda sarcástica.
—Ya, como si supieras lo que es un diccionario— bufó irónicamente sin ninguna intención de dejarse superar—. Es Spike y ahora que puede caminar bajo el Sol quiso hacer una entrada más espectacular que el entrar como cualquiera por una puerta e ir por los pasillos hasta…
—¿Spike estuvo antes aquí?— la interrumpió Buffy no gustándole como sonaba eso—. ¿Cuándo y por qué no me lo has dicho antes?
Si algo debería haber aprendido Buffy era que no podía ponerse a exigirle cosas a Dawn porque, de hacerlo, esta se cerraría en si misma y no soltaría ni una sola palabra. Por lo menos no ninguna de provecho.
—Yo no he dicho eso— no le gustó el tono usado por Buffy—. Así que no pongas palabras en mi boca. Ha sido una manera de hablar. Aunque, supongo, que no estés muy familiarizada con el lenguaje ya que no sueles mantener muchas conversaciones fuera de tu grupo de conocidos. Si lo hicieras, sabrías que Spike no es lo que parece y que nunca, jamás, me haría daño, o a Joyce. Seguro que, incluso, podría evitar que el resto de vosotros salierais lastimados, pero no de manera directa porque aún tiene que proteger lo que le queda de reputación y…
—Golpeó a Willow antes de venir aquí, Dawn. Así que no me digas lo que puede o no puede hacer Spike, ¿entendido?— la cara de sorpresa de Dawn no tenía precio por lo inesperado que le sonaba la noticia—. He dicho, ¿entendido? Pues ahora vámonos y en silencio— Dawn había asentido mecánicamente dejándose llevar por Buffy que la agarró de una mano y se la llevó por un tercer camino evitando los utilizados por ambas muchachas para encontrarse.
—¿Está bien?― le preguntó Dawn a pesar de la advertencia de Buffy—. Willow, ¿está bien?
Con la vista al frente y sus sentidos en alerta, Buffy no se molestó en dedicarle una mirada a Dawn porque, seguramente, lo que pudiera ver en sus ojos la haría confundirse más con respecto a lo que tendría que hacer con Spike. Si es que encuentra un método para tratar con él primero, por supuesto.
—Cuando me llamó Tara no entró en detalles salvo que la golpeó e hizo atravesar un escaparate dejándola inconsciente. Seguramente en estos momentos estarán en el hospital y, si no ha sido muy grave, se encontrarán con el resto en el apartamento de Xander.
Para sorpresa de Buffy, Dawn no dijo nada y siguió dejándose llevar. Ante esta actitud no pudo evitar el mirar de reojo para su hermanita y se la encontró sumida en una marea de emociones encontradas. Sabía muy bien lo que estaba pasando por su cabeza en estos precisos momentos porque Buffy también pensaba lo mismo.
¿Hasta dónde nos has estado engañando, Spike?
__________
En el apartamento de Xander se encontraban reunidos todo el grupo de la Slayer, en el que se incluía a su madre y Anya pero, por alguna razón, faltaba alguien en concreto. Cuando llamaron a la puerta fue interrumpida, para alivio de la mayoría de los presentes, la teoría de Anya con respecto a la "Magic Box".
—Para mí que debería examinar muy bien ese local porque estoy segura de que debe encontrarse bajo algún tipo de maldición, lo que sería bastante lógico debido a las violentas muertes que sufrieron los antiguos propietarios de la tienda.
—¿Es eso posible?— preguntó Joyce con cierta suspicacia—. Porque en mi casa murieron unos cuantos durante la fiesta de bienvenida de Buffy con ese asunto de los zombis. ¿Podría estar maldita? Estaría bien que eso explicase el por qué no encuentro ninguna pareja.
—Es posible pero no debes preocuparte ya que ese tipo de rituales son realizados siempre, claro que cuando no estabas presente por, bueno, ciertos aspectos no muy agradables del ritual y…
Anya interrumpió el discurso de Giles.
—¿No tiene pareja?— la sorpresa de Anya evidente en su voz—. ¿Y cómo hace para tener su cuota de orgasmos? Puedo asegurar que encuentro más placenteros los orgasmos conseguidos junto a un buen pene que los…
No hubo ni un rostro de los presentes que no se hubiera ruborizado.
—Eew, sabía que las prisas no eran buenas— se quejó Dawn cubriéndose las orejas—. Como si no tuviera suficiente con Buffy para quedar trastornada de por vida.
—No sé de qué te quejas, ya luego querrás hablar de tus orgasm…
—¡¡ANYA!!
Ante la reprimenda general, y con un encogimiento de hombros, Anya dejó pasar el momento como si no tuviera ninguna importancia.
—Oh, venga ya— se quejó Dawn antes de entrar en el apartamento al ver que Xander no les invitaba a pasar por precaución vampírica—. Este sería el último lugar en el que me gustaría estar si fuera un vampiro.
—Pues es la elección innata de todos los vampiros recién sired— le explicó Giles con su tono académico.
Dawn se dejó caer en el sillón al lado de su madre mientras que Buffy entraba en el apartamento y Xander, tras echar un vistazo al pasillo, cerraba la puerta.
—Claro, para que mamá me eche una bronca por haber sido sired y Buffy vaya a por mí con una estaca para acabar conmigo— dijo toda condescendiente la pequeña de las Summers—. No sé si se le ha olvidado pero mi hermana es la Slayer.
—Por supuesto que no lo he olvidado, mi mente está perfectamente, pero los datos que se poseen sobre…
—¿Se sabe algo de Willow y Tara?— interrumpió Buffy tratando de evitar un discurso didáctico de Giles, algo que agradecieron todos.
—Llamaron hace unos minutos. Parece ser que solamente tuvo una pequeña contusión, mucho menos grave que cuando Spike casi me abre la cabeza hace dos años cuando nos secuestró— le dijo ofreciéndole un abrazo tranquilizador a Buffy, hasta que Anya se aclaró la garganta, de manera muy exagerada, y sin apartar sus ojos de los dos amigos que se separaron algo cansados de los celos protectores de la ex-demonio—. Ya deben estar de camino.
Buffy soltó el aire que estaba aguantando pero no llegó a quedarse tranquila. Eso no le era posible estando por ahí fuera ese vampiro con la intención de hacerle daño a través de sus seres queridos antes de ir a por ella y matarla. Necesitaba apoyo, y algo más por parte de sus amigos.
—Xander, ¿tienes por ahí alguna estaca para dejarme?
—Por supuesto. No es que tenga una buena colección de armas como la tuya o la de G-man pero no está tan mal— le aseguró mientras fue en busca de una estaca.
Esto se le hizo bastante extraño a Giles porque sabía que Buffy no era tan irresponsable para ir sin una estaca, por lo menos ya no lo era tanto como en un principio.
—¿Qué le pasó a la estaca que llevabas?— le preguntó Giles.
—Se le hizo astillas al romperse contra el pecho de Spike— respondió Dawn como si la pregunta hubiera sido para ella y no para Buffy.
Ni que decir que esta revelación no era muy bien recibida por el grupo.
—¿Trataste de matar a Spike?— el tono de Joyce indicaba que no estaba muy contenta con la acción de su hija—. Pero si Mr. Giles dijo que ahora Spike es humano.
—Es más que humano ya que sigue teniendo su fuerza y capacidades extras, aunque no estoy segura de si aún tiene su gameface pero los extras positivos del vampiro si los mantiene.
—Pero es humano.
A Buffy no le gustaba el hecho de que se lo estuvieran recordando a cada momento porque eso no hacía más que hacerla quedar a ella como el monstruo por haber tratado de matarle a él. Así que, simplemente, se encogió de hombros.
—A lo mejor es que tiene el piercing de Amarra— dijo Xander mientras le entregaba a Buffy la estaca.
Nadie pudo evitar el no rodar los ojos ante la ocurrencia del muchacho. Bueno, todos salvo Buffy que estaba más centrada en las sensaciones de la madera en su mano. Podía usar cualquier arma pero, no había ninguna duda, que la estaca era el arma oficial de una VampireSlayer.
—Esto es otra cosa. No importa si resulta inútil contra este invulnerable Spike pero me gusta la sensación que me ofrece una buena estaca.
—Yo opino lo mismo— dijo Anya—, bueno, pero en mi caso me refiero al pene de Xander en mi mano.
Dawn volvió a taparse las orejas mientras hundía su rostro entre los brazos de su madre. Ciertamente el tener cerca a una adolescente impresionable de Anya no era lo más recomendable.
—Y no hay más piezas que el anillo de Amarra— sentenció con toda tranquilidad Anya.
A pesar de la manera en que se desarrolló el diálogo, se había sacado un par de detalles bastante importantes y, al mismo tiempo, bastante desesperanzadores para ellos, no para Spike que parecía tener las mejores cartas en esta mano.
—Así que Spike mantiene sus atrib… digo, sus habilidades como vampiro pero sin sus debilidades, a lo que hay que añadir que ahora, por un motivo desconocido, resulta ser invulnerable.
—Casi es como Blade— dijo Xander aunque todos ignoraron su comentario—. Aunque, en vez de ser negro viste de negro.
Buffy estaba dándole vueltas a la estaca antes de guardarla, supuestamente a su espalda sujeta bajo la cintura del pantalón, aunque no se le notaba que estuviera allí, mientras hablaba para si misma en voz alta.
—Cuando le clavé la estaca mientras llevaba la gema de Amarra pude atravesarle el pecho y el corazón pero se rehizo al instante de sacársela— todos miraron de reojo para Anya pero esta se encontraba inmersa en desnudar con la vista a Xander, lo que hizo que todo el mundo evitar el mirar para él—, pero, en esta ocasión, se hizo pedazos el contacto de su cuerpo y sin hacerle el más mínimo rasguño. Eso si, a pesar de ello no le gusta la idea de poder ser atrapado cuando le dije que eso sería lo que le haríamos al superarle en número.
—Estoy seguro de que es una reacción normal ante el recordatorio a su estancia en las instalaciones de la Iniciativa y todo lo que le sucedió allí abajo— dijo Giles.
—O recordó cuando lo encadenasteis a la bañera de tu apartamento— comentó Dawn como si fuera algo normal para hablar.
—¿Le encadenasteis a la bañera?— preguntó con ese tono censurador que poseía Joyce.
Giles se encontró con la mirada de Joyce clavada en él y vio como los demás apartaron la vista dejándole solo a tratar este tema con la madre de la Slayer.
—Bueno, si pero, en esos momentos, fue cuando vino por primera vez…
—Por ayuda— le recordó Joyce poniendo aún más nervioso a Giles.
—Si, eso, por ayuda pero, dado nuestro pasado en común con Spike, no podíamos fiarnos de su palabra y, como protección, para todos, decidimos que era la mejor solución…
—Cuando no estaba atado a la silla— añadió Dawn con una mirada igual de censuradora como la de su madre.
—Si, bueno…— en esos momentos llamaron a la puerta salvándole el día a Giles—, oh, God´s Sake. Salvado por la llamada.
Incluso inmersos en situaciones como esta, aún eran capaces de mantener cierto nivel de humor para que no se les atragantaran las dificultades y horribles situaciones en las que se encontraban tan a menudo.
Una vez más, Xander, fue el encargado de abrir la puerta y esta vez, no como en una de las ocasiones anteriores, se trataban de Tara y Willow, no uno de los críos que vivían en algún apartamento y que gustaba de tocar en su timbre para molestarle.
—Aquí dos Scoobies reportándose.
—¡¡Willow!!
Una acelerada Dawn fue detenida por Buffy antes de que pudiera abrazar a la pelirroja, con una excesiva fuerza, que pudiera dañarla más de lo que el vampiro la hubiera dañado.
—Con cuidado, Dawn— le aconsejó Joyce antes de que su pequeña pudiera protestarle a Buffy por su acción.
Ya era mucho el ver como el propio Xander no se veía capaz de darle un abrazo a Willow por ese temor a poder romperla, el collarín siempre imponía, y que, finalmente, la hizo pasar con un sentido gesto colocándole una mano sobre la espalda, a la altura de la cintura.
—Hola a todos— saludó Tara con un gesto de la mano.
A pesar de las advertencias, Dawn abrazó con sentimiento a Willow pero no le llegó a hacer ningún tipo de daño. Si no fuera porque podía ver a la muchacha casi podría haber asegurado que se había tratado de una corriente de aire cálido que la había rodeado.
—¿Ves? No pasó nada— dijo Dawn—. Aunque, ahora mismo pueda poseer el equivalente a la fuerza de la Slayer para Willow, yo, a diferencia de otras— una mirada nada velada a Buffy—, puedo controlarme sin problemas.
—Yo puedo controlarme— protestó Buffy antes de abrazar a su amiga. Bueno, de tratar de abrazarla porque las palabras de Dawn no hicieron si no que se acordara de todas las veces que les hizo crujir los huesos a Giles y Xander cuando se le olvidaba su fuerza al abrazarles—. Más o menos. No es lo mismo porque yo si tengo esa fuerza— protestó de manera petulante.
Willow solucionó el problema siendo ella quien abrazase a Buffy.
—Me alegro que estéis todos bien— le dijo en voz baja Willow—. Aunque no veo por ningún lado a Riley— solamente fue el nombrar al ex-soldado para que el cuerpo de Buffy se tensara como un resorte y, estando abrazadas, no pasó nada desapercibido para Willow—. ¿Ocurre algo?
—Buffy no lo quiere por aquí— le respondió Dawn, a pesar de que la pregunta no fuera para ella. Ante la mirada que le lanzó Buffy, la pequeña de las Summers se protegió tras Tara—. ¿Qué? Es la verdad así que no veo porque te molestas.
Giles se acercó hasta Willow para darle su correspondiente saludo, lo mismo que hizo Joyce y que intentó Anya. Esta, lamentablemente, fiel a su estilo.
—¿Por qué no estás escayolada?— protestó Anya—. No es justo. A mí con un puñetazo me hice daño en el brazo y a Willow que la lanzan a través de un escaparate no tiene la decencia de romperse ningún hueso. Creo que lo hace apropósito para que yo quede como alguien mucho más frágil que ella.
—¿Y el collarín no cuenta?— se quejó Willow—. Yo también me alegro de verte, Anya— la sonrisa, exagerada, de Willow recibió una idéntica por parte de Anya.
Pero, a pesar de la intervención, interrupción, de Anya, a Willow no se le olvidó el asunto de Riley. Vale que sabía que a Buffy le había dado una vena sobreprotectora con él a causa de haber perdido, como lo había descrito él mismo, sus poderes prestados. Pero con Spike por ahí siendo capaz de hacer daño y con la intención de hacer sufrir a la Slayer a través de su familia y amigos, era de suponer que el novio entraba en una de esas definiciones.
Willow se puso al día en muy poco tiempo, ya que no había mucho que decir: Spike es invulnerable y puede patearle el trasero a la Slayer. Decir que estaban más preocupados por no quedarse sin unos de los cortes de pizza lo decía todo.
Y, hablando de la Slayer, Buffy no tenía muy buena cara y Willow estaba segura que no se debía, principalmente, a causa del nuevo estado de Spike. O eso le parecía a la pelirroja.
—Ya estamos otra vez— se quejaba Dawn tras tragarse el bocado de pizza—. Spike no me haría daño. Y me parece muy raro el que se lo hubiera hecho a Willow.
—Por supuesto. Seguro que la cara de Willow golpeó el puño de Dead boy jr. sin pretenderlo porque estaba en el medio— ironizó, no muy elocuentemente, Xander.
A Dawn, lo del ataque sufrido por Willow, era lo que más le afectaba porque le rompía todos los esquemas que tenía sobre Spike. Si no fuera porque, presuntamente, la había golpeado de verdad, podía haber asegurado que todo era un complot para desprestigiar, aún más, al vampiro.
—Además fue a tu instituto y dudo que llegara por casualidad dando un paseo― remató Xander.
Tanto Dawn como Joyce sabían que esta no era la primera vez que Spike había ido al instituto de Dawn pero no se atrevían a pensar que, la primera vez, hubiera sido una prueba para conocer el terreno para cuando pudiera hacer lo que pretendiera hacerle a Dawn.
—No. Lo siento, Willow. Sé que te golpeó y todo eso pero Spike ya no se comporta así. Ya no es el mismo que conocimos porque ahora es…
—¿Bueno?— preguntó Xander con un tono demasiado sarcástico.
—¡¡Es Spike!!— gritó Dawn—. No sabéis nada de él pero jamás me haría daño…
Buffy también quería creer eso, a pesar de que habría sido la primera en la fila de aquellos que, precisamente, pensasen justo lo contrario y que creían que Spike mataría a todos ellos de tener la posibilidad.
—Ya no es Spike, Dawnie— dijo Buffy con poca voz—. No sabemos quién es ahora que ha cambiado.
Sabía que se estaba comportando como una cría, estropeando sus posibilidades de que pudieran llegar a tratarla como una más del grupo. Una Scooby de pleno derecho. Pero no podía dejar de defender a Spike, principalmente porque no estaba aquí para hacerlo por si mismo, y porque sabía que le daría igual porque estaba acostumbrado a que todos lo prejuzgasen antes de conocer todos los hechos.
—Me alegro que estés bien, Willow, en serio— dijo Dawn poniéndose en pie y dirigiéndose hacia el dormitorio del apartamento, para desgracia de Anya—, pero Spike es inocente. Nunca nos haría daño… bueno, seguramente a Xander le daría unos cuantos golpes, bien merecidos por el trato que le dio; o a Giles…
—¿Entonces el que me bebiera mi mejor scotch no me ha valido para ponerme a salvo de las acciones vengativas de Spike? De saberlo se lo habría cobrado.
Anya no pudo aguantar más al ver como Dawn ya se encontraba bajo el umbral del dormitorio con toda la intención de tomar posesión de ese cuarto en concreto.
—Hey, ¿dónde vas, no preferirías quedarte con los adultos?— Willow tuvo que reprimir una carcajada a la consideración de Anya como un adulto—. Es que me gustaría usar el dormitorio dentro de un rato con Xander para tener orgasmos.
La cara de Dawn expresaba sin palabras lo que sentía en ese momento. A pesar de todo, lo expresó muy bien.
—Eew.
—No te preocupes, Dawn. La cama está mudada del todo— le aseguró Xander.
—Como si eso pudiera borrar el hecho de que habéis hecho… eso, ahí
Anya se encogió de hombros quitándole importancia.
—No sé que puede haber de malo. También lo hemos hecho en el sofá y nadie se ha quejado por ello.
Solamente fue decirlo para que todos, salvo la propia Anya, se levantaran del sofá con caras de circunstancias.
—No te preocupes que no tocaré la cama, además de que prefiero estar sola sin tener que escuchar acusaciones contra Spike sin estar…
—Dawn…
Se podía leer con claridad en el rostro de la muchacha que no se esperaba la intervención de Tara. No con ese tono que, a pesar de sonar calmado, como es habitual en ella, se mostraba partidario de la opinión generalizada del grupo.
—¿Tú también, Tara?
La tranquila bruja negó lentamente con la cabeza.
—Hemos sabido de otra muerte y…
Willow posó una mano sobre el hombro de Tara para tomar el turno de la conversación. No quería que pudiera ponerse en contra de Dawn ya que sabía lo mucho que le agradaba la más joven de las Summers.
—Se trata de May— el anuncio de Willow cargó el ambiente con más tensión—. Ya sabéis, la chica a la que Spike salvó. Bueno, es posible que pudiera llegar a ser una coincidencia pero… murió en un punto del trayecto que Spike tomó hacia el instituto desde donde me golpeó. Y se trató de una muerte bastante violenta.
Dawn no tenía ningún argumento que usar para ayudar a su amigo salvo su propia fe en el vampiro y en el cambio sufrido, para mejor, desde el año pasado. No que antes fuera un verdadero monstruo… vale, era un vampiro así que hacía lo que podías esperarte de uno pero a un nivel mucho más liviano que el, por ejemplo, realizado por Angelus.
—Spike no me hará ningún daño— sentenció Dawn cerrando la puerta tras de si. Iba a apoyar la frente contra la madera cuando se lo pensó mejor, no vaya a ser que también hubiera hecho orgasmos contra la puerta. Pensar que cualquier sitio del apartamento pudiera ser una fábrica de orgasmos no era sano mentalmente. Decidió airear, aún más, el dormitorio—. En el fondo yo sé que Spike me quiere…
Al volverse una mano, pálida, le cubrió la boca mientras un brazo la agarraba sujetándole ambos brazos y acercándola contra el cuerpo al que pertenecían. A pesar de la poca iluminación que había en el dormitorio, aquellos ojos azules parecían captar toda la luz necesaria para hacerse ver.
Dawn podía ver bien en ellos pero, a pesar de ello, no logró encontrar aquella luz que siempre había encontrado en el fondo cada vez que se había quedado embobada mirando para los ojos de Spike.
Spike nunca me haría daño.
__________
Buffy no podía soportar más la defensa a ultranza que hacía Dawn de Spike por toda la fe que ponía en ella. Y no le era posible porque ella, a pesar de que suponía conocer al vampiro, no podía ser tan franca consigo misma y aceptar que Spike no les haría daño. ¿Cómo hacerlo después de que hubiera atacado a Willow, de haber matado, supuestamente, a May y de haber luchado contra ella misma?
¿Cómo poder seguir defendiéndole a pesar de todo lo que había en su contra?
Buffy se excusó para ir al baño pero ni siquiera el rostro, de aparente serenidad, fue suficiente para llegar a engañar a ciertas personas del grupo. Tampoco sirvió para refrenar la lengua de Anya.
—Procura usar los protectores de papel para la taza del inodoro— le advirtió Anya recibiendo cierto tipo de miradas de los demás—. Por higiene— se defendió la muchacha—. En el baño los orgasmos los tenemos en la ducha y sobre el lavabo.
Decidiendo dejar que fueran los demás que tratasen con las ocurrencias de Anya, Buffy entró en el baño, seguida por una Willow que, a pesar de la agresión sufrida, no parecía estar en tan mal estado para no adivinar que algo muy importante le sucedía a su amiga. O tal vez fuera el golpe lo que la había puesto tan perceptiva.
—¿No deberías ser tú quien acompañara a Willow al baño para tener orgasmos?— le preguntó Anya a Tara haciendo que esta volviera toda su atención al trozo de pizza que estaba comiendo tratando de ignorar el rubor de sus mejillas.
—Ahn, el baño tiene una utilidad principal, aparte de la que has expuesto con tanta delicadeza, y es el de un lugar privado en donde poder mantener una conversación— le explicó Xander.
Anya soltó un suspiro de pena.
—¿Usar el baño para hablar? Algunos no saben como comportarse.
Todos quedaron mirando para la ex-demonio sin poder creerse lo que habían acabado de escuchar de su propia voz.
Mientras tanto, ajenas a las ocurrencias de su peculiar amiga, Buffy se encontraba parada frente al espejo en donde una imagen de aspecto triste y cansado le devolvía la mirada. Willow se acercó hasta que atrajo la atención de su amiga poniendo una mano sobre su hombro.
—¿Tiene esto que ver con el hecho de que Riley no se encuentre aquí, Buffy?— le preguntó con gran precisión—. ¿O con tu defensa de Spike en la "Magic Box"? ya sabes que dijo que te haría sufrir y Riley entra en la categoría de personas que te harían sufrir si resultan heridas o… algo peor.
—El único peligro que puede correr Riley es si está aquí porque podría salir herido de manera colateral— dijo Buffy para sorpresa de Willow. Aunque, la verdadera sorpresa, fue lo que dijo a continuación— porque Spike sabe la verdad sobre él, sobre lo que siento por Riley… por lo que no siento por él…
—Buffy, pero…
¿Cómo era posible que Spike pudiera ver todo tan bien en ella cuando ni siquiera ella misma era capaz de hacerlo? Mirando aquellos ojos hazel no era capaz de ir más allá de lo que se podía ver a simple vista pero, al contrario, Spike podía profundizar en ellos hasta llegar a su alma y leerla con tanta facilidad como hizo con su diario.
—Soy un enigma pero Spike no tiene problemas en lograr superar cada dificultad que impongo en el camino porque, a diferencia de todos los demás, parece como si conociera todas las respuestas que puedan explicar mi forma de ser, mi comportamiento… a mi misma.
—Pero Riley es…
—… mi intento por tener un poco de normalidad en mi vida anormal. Tampoco es que hubiera acertado con el chico paradigma de la normalidad viendo que me salió un cazador de demonios entrenado por el gobierno de los Estados Unidos y ahora, que ha perdido esa fuerza extra…— Buffy sentía un nudo en su garganta pero debía seguir hablando para evitar que pudiera hundir estos pensamientos, estas palabras en el fondo de su ser—, Riley no quería ver al doctor que enviaron para curarle, ¿lo sabías, verdad? No quería dejar que le quitasen esa fuerza porque veía como mi poder nunca deja de crecer y ya sería incapaz de poder tocarme al no estar a mi altura; y eso que nunca lo ha estado porque siempre me he tenido que contener con él para no hacerle daño. ¿Sabes cómo hice para convencerle de que me acompañara para poder salvarle la vida?— Willow negó con la cabeza no creyéndose capaz de articular palabra al ver como su amiga se estaba abriendo de una manera que superaba, tanto en sentimientos como en dolor, a su confesión sobre amar a Angel—. ¡Qué si hubiera querido a un novio con superpoderes habría salido con Spike!
La verdad era que Willow no sabía lo que decir ante la confesión que le estaba dando Buffy. No solo admitía que había estado saliendo con Riley por el simple intento de tratar de acometer lo que todos le habían estado vendiendo como una vida normal Pero ahora, sobre todo, estaba la cuestión de haber metido a Spike como su posible novio. Si Buffy quería ofrecerle una comparación a Riley, ¿por qué no usar a Angel, su ex, para ello como sería lo más… normal?
—Y luego casi se muere Riley por culpa de que Spike se llevara al doctor de la Iniciativa. Entiendo que eso te hubiera hecho replantearte algunas cosas pero…
—… besé a Spike…
La admisión de Buffy llegó apenas sin voz. Sus ojos cerrados como queriendo ocultar ese hecho y mordiéndose el labio inferior para evitar, ¿qué?
—¿Besaste a Spike?― repitió Willow sin apenas pudiendo creerse lo que estaba escuchando—. ¿Cuándo…?— una mala idea le vino a la mente de la pelirroja—. ¿Ahora, cuándo fue al instituto?
Buffy negó con la cabeza, siendo un alivio para Willow.
—Cuando se fue de la "Magic Box", en la alcantarillas. Después de que le diera un ataque al corazón y pensara que había muerto… hablábamos, discutíamos y, luego, nos estábamos besando…
—¿Le besaste tú primero o fue Spike quién inició el beso?
—¿Importa?— protestó Buffy—. Le besé, le devolví el beso… y ahora no estaba bajo ningún conjuro. Besé a Spike por mi propia voluntad. Después de todo lo que me hizo, lo que nos hizo a todos… y luego va y te atacó pudiendo haberte matado y no mostró ningún tipo de arrepentimiento por ello— Willow no sabía como Buffy no se había arrancado el labio de tanto mordérselo, tal vez sería algo que ver con ser la Slayer—. Pero ir a por Dawn… eso no me lo esperaba.
Willow no sabía que bando debía tomar para serle de ayuda a Buffy.
—Bueno es… era, bueno, ya sabes: un vampiro. Es Spike. Nunca puedes saber por dónde saldrá la próxima vez— dijo sin resultar muy convincente.
—No, Will. No lo entiendes, tú no les viste juntos— Buffy le dio la espalda a su reflejo antes de señalar, a través de la puerta cerrada, en dirección al dormitorio de Xander y Anya—. ¿Crees qué lo que dijo Dawn sobre Spike ha sido personal y con sentimiento? Deberías verla cuando realmente defiende a Spike cuando lo llegué a golpear o le humillé. Dawn le quiere como si fuera… God, no sé si decir padre sería muy fuerte pero, tal vez, como si fuera su hermano mayor. Diablos, si le defiende más que a mí que si soy su hermana. Y Spike, por mucha intención que haga de guardar las apariencias como el Big Bad,… Dawn tiene razón…
—¿En qué?— le preguntó Willow atónita ante todo aquello.
—Spike nunca le haría daño.
Antes de que Willow pudiera imaginar que decir a continuación, la voz en grito de Joyce las hizo regresar al salón del apartamento. Apurando el paso llegó hasta casi el umbral del dormitorio cuando apareció su madre ante ella.
Su rostro bordeaba el pánico.
—Dawn no está.
No tenía ninguna pista que apoyara su suposición pero estaba segura de que así era. ¿Cómo había podido suceder sin que se hubiera percatado?
Spike nunca le haría daño.
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Continuará en el Capítulo 37: Back to school.
Es cierto que hace varios capítulos que lo voy diciendo pero, ahora en serio, ya faltan muy pocos capítulos para llegar al final de esta historia. Solamente espero no realizar un final decepcionante ya que, como pasa siempre, es lo más controvertido y que puede no llegar a gustar a todo el Mundo.
Espero que, en este caso, se llegue a producir algún milagro y todos queden, bastante, satisfechos xD
REVIEWS.
REVIEWS.
Agradecer los REVIEWS enviados por:
Willing Slave.
Gabe Logan.
Catacroker.
Esperando a que lleguen algunos REVIEWS más antes de que todo esto se acabe o, cuando se acabe, los que disfruten este fic también dejen sus REVIEWS ya que serán muy bien recibidos.
Nos leemos.^^
