Capítulo 37: Un beso tuyo
.
.
.
.
.
Ella se dedicó a estudiarlo. Búsquedas en internet fueron su fuente de información, desde páginas web hasta vídeos. Cosas como: "El ángulo de inclinación de la cabeza, el momento en el que se deben cerrar los ojos, la colocación de las manos, la respiración, o besos más intensos como el francés. Los había examinado, lo único que le faltaría y le abochornaba solo pensar era la práctica.
La almohada fue de alguna ayuda, pero estaba bastante claro que eso no era lo mismo. Si alguna vez pensó en besar los labios de ese hombre fue un "sí". De hecho fue hace unos cuatro meses atrás, que se sorprendió al pensar en pedirle ayuda para una práctica. Sus ojos que seguían esos labios con tanto afán le indujeron en un estado de desvarío, en el que manifestaba que estos eran perfectos para un buen beso. Ese pensamiento la turbó demasiado, pero decidió hacerlos a un lado, creyendo que eran las hormonas.
Solo pasaron unos días, en el que se vio perturbada por la escena que había presenciado. Estuvo muy confundida, pero por alguna razón adolorida.
Su disgusto se mostró al ver de nuevo la sonrisa burlona de esa mujer, quien parecía reírse siempre de sus lamentables reacciones.
.
.
.
.
.
Ren miraba a su manager tratar de caminar rápidamente, dando pasos cómicos. El aludido iba riendo sin razón aparente. Desde que se habían encontrado éste no paraba de hacerlo de vez en cuando. Ahora lo estaba siguiendo a su camerino, al parecer tenía algo importante que decirle.
— ¿Por qué pareces renquear de la pierna derecha? —Preguntó curioso, sin poder evitarlo.
— ¡Oh!... Esto me lo hizo manzanita. Ella patea duro ¿sabes? —Dijo riendo a carcajadas.
— ¿Manzanita?
— Sí, ella es como una deliciosa manzanita. — Los dos entraron al camerino, y el manager cambió su expresión a uno seria — Ya he hablado con Yashiro-san.
—….
— Mañana a las trece tendrás la oportunidad de hablar con Kyoko.
Ren miró al suelo con aflicción, pero luego alzó su rostro al percatarse de lo que escuchó.
— ¿Por qué la llamas Kyoko? —Le miró con el ceño fruncido.
— ¡Oops! Fue sin querer… Ella me gusta mucho, ya sabes. —Esbozó una sonrisa, notando como él le clavaba con una mirada asesina — No deberías verme así Kuon, debes aprender a controlar tus celos, ella no es tu novia, ni tu prometida, ni mucho menos tú esposa.
El actor mantuvo su semblante — No te atrevas a jugar con ella. Sabes que Mogami-san es muy ingenua con los hombres, y además eres demasiado viejo para andar tras ella.
Ichiro fingió una expresión adolorida — ¿Viejo? ¡No puedo creer esto de ti! ¡Soy muy joven! Solo son diez… ¡Bien! ¡Para el amor no hay edad!... Además ¿acaso no ella está saliendo con Yashiro-san? No me vendrás a recriminar su amor ¡Ren! ¡La hermosa Kyoko-san no está saliendo con ningún vejete!
Kuon resopló hastiado, sabiendo que ya comenzaba con su acto.
— Hablando sinceramente ¿Qué pasaría si yo ando tras ella seriamente? Eres mi amigo, pero si no haces nada para merecerla, yo tampoco te dejaría el camino libre.
—… ¿Estás diciendo esto por él?
— No, lo digo por mí mismo. Pero es un claro ejemplo de Yashiro Yuki-san. —Dijo con una risa.
— ¿Dices que andarás tras Mogami-san seriamente? —Miró incrédulo.
— No dije eso…— Se sentó en el sofá y acomodo su pierna en la mesa — Deberías hablar con Yashiro-san, él es tu amigo, si se enamoró de Kyoko-san no es su culpa, ella es una mujer demasiado cautivadora…
— Él me ha engañado, estuvo riéndose de mí a mis espaldas ¿Crees que es mi amigo? — Bufó fríamente.
— ¿Sí?... Escuchar es de sabios… —Susurró levantándose y saliendo del camerino.
.
.
.
.
.
La de ojos ámbar miró sus labios y luego de nuevo a sus ojos.
Nunca hubiera creído que llegaría el día en el que iniciaría un beso, o mejor dicho le robaría un beso a su manager.
Su mano se desplazó lentamente de su barbilla a su mejilla, tocando su cuello hasta llegar cerca de su nuca. Inclinó levemente su cabeza, acercando su rostro y cerrando los ojos al momento de tener sus labios a solo milímetros de los suyos.
Su corazón adolorido por los fuertes latidos, empezó a acelerarse más de lo que estaba, llegando un segundo después a posar finalmente sus labios a los de él, suaves y cálidos.
Si muriera en ese instante moriría por culpa de ese hombre. Sentir sus labios, su respiración, su piel… ¿Un beso forzado? Eso lo había olvidado, de hecho, había olvidado todo después de solo cerrar los ojos, ni en sus más alocados pensamientos se le hacía posible tener esa clase de sensación. Si pudiera nunca se separaría de ellos.
La emoción era tan indescriptible, que se le hacía imposible expresarlo con palabras, su corazón podría salirse de su pecho al sentir su presencia tan fuertemente, de su mano que repentinamente acarició su mejilla y de sus labios que devolvieron el beso, presionando suavemente los suyos.
.
.
.
.
.
El aturdimiento lo envolvió con las palabras que ella había mencionado, más no pudo distanciar sus ojos de los suyos, sintiendo como el corazón empezaba a agitarse al verla acercarse, cerrar sus ojos y robar sus labios. Ellos eran mágicos…
´Bésame´ No es que fuera necesaria esa palabra, solo sentirla así de cerca, dulce pero sensual, muy tentadora y peligrosamente adictiva... Toda ella le hacía perder la conciencia. "Adicción" eso era lo que la describía, si es que pudiese simplificarlo en tan solo una palabra.
Ella le había vuelto un adicto desde hace mucho sin tener la más mínima idea. Todo era Kyoko…Kyoko…Kyoko… Ella era todo su mundo, la mujer más bella a sus ojos, él debía protegerla de los lobos, él debía cuidarla del mundo cruel, él debía ser su guardián, su protector… Él debía apoyarla en todo, él tenía que apoyarla con su amor…
Su mano subió a su mejilla, y sus ojos empezaron a cerrarse, devolviendo ese tierno y cálido beso. Ese momento era solo ella, no había nadie más. Podía sentirla más cerca que nunca, sentir la suavidad y delicia que transmitían sus labios levemente abiertos…Sentir su respiración cada vez más pesada, la cálida y suave piel de su mejilla, el aroma que empezaba a embriagarlo, haciendo que perdiese sus sentidos.
Su boca se abrió ligeramente, y capturaron su labio inferior rozándolo con la punta de su lengua, para luego soltarlo y alejarse de esa calidez, con mucha resistencia.
Se alejó de su rostro, abriendo sus ojos lentamente para encontrarse con los de ella que se abrían más tardíos. Que suertudo se sentía, de poder embelesarse nuevamente con sus mejillas encendidas con un rojo intenso. No había quien se comparase a su belleza.
.
.
.
.
.
Ese beso que tal vez solo había durado menos de once segundos les dejo alelados. Todo en su alrededor se había silenciado, los dos mirándose tan fijamente, como si el tiempo se hubiera detenido y solo ellos existiesen.
A él le urgía seguir besándola, pero un fuerte carraspeo les despertó a ambos, haciendo que girarán a ver al causante, para luego soltar sus manos de sus correspondientes lugares y alejarse uno del otro avergonzados.
El tiempo volvió a correr. El estruendo se escuchaba de los murmullos y de los pequeños gritos que se escapaban de algunas mujeres eufóricas. Kyoko observó todo su alrededor en un segundo, y su rostro se tornó tan rojo como el tomate, giró de nuevo a ver al mayor quien había carraspeado anteriormente, dando una gran y perfecta reverencia de noventa grados.
— Siento ser tan grosera y ha-ha-hacer esto frente suyo, no me di cuenta, yo… fui muy maleducada, lamento mucho mi impertinencia…No fue mi intención…eso fue…
— Levántate por favor Kyouko-san, no lo hagas Yashiro-san —Kyoko vio que él se levantó e iba a hacer también una dogeza — Creo que puedo entender algo de esta situación…. No te preocupes, ha sido muy agradable ver ese beso —Dijo sonriendo y riendo al ver el rostro avergonzado de ambos — Estoy seguro que muchos lo disfrutaron ¿no?
— ¡Eso fue magnifico! ¡Me ha encantado! —Ella giró, y vio que el productor se acercaba eufórico — No fue un beso apasionado, pero la mirada que transmitían el uno al otro me dio escalofríos ¡Mira! ¡Solo míralo Takeshi-san! —Le decía al director mostrándole la piel de gallina en sus brazos.
El director avanzó unos centímetros más con un rostro serio. Kyoko iba a hacer otra dogeza, pero él la interrumpió de hacerlo.
— ¡Todos vuelvan a trabajar! —Vociferó con voz imponente a los que se hallaban alrededor. — ¡Ahora! —Dijo por última vez a los que se quedaron reacios, haciendo que fueran del lugar molestos.
Kyoko vio que Kei le miró apático, para luego alejarse también con los demás. Miyamoto también se marchó siguiendo al actor.
— Bien, eso me ha dado algunas ideas para un próximo proyecto. En mi opinión y de seguro el de muchos, ustedes tienen una gran química, simplemente fue sensacional —Dijo de repente el director asombrándola por tal frase — Un final sensual y con ganas de más ¿no Yashiro-san?
El rostro de ella estaba quemando a grados inimaginables, preguntándose si era normal comentar esta clase de cosas, siquiera le daba el valor de mirarlo. Repentinamente sintió que él la agarró de la mano, y lo llevó tras suyo, tentando el dorso con su pulgar.
—…Así es, no lo puedo negar —Ella le escuchó decir aquello con una apacible voz, dejándola perpleja, abochornada, pero incrédula. — No obstante, sentimos mucho causar este desorden. Realmente lo sentimos mucho.
Ella sintió que él le apretó ligeramente la mano, para que le siga con una dogeza.
— No fue culpa de ustedes…en cierta manera —Replicó el director — He escuchado su discusión y me he percatado que Kei fue el causante de este problema… Hoy será la escena del beso, así que espero que ustedes arreglen esto lo más pronto posible. —Dijo dirigiéndose a la actriz.
— Hablaré con Kei-san director. Perdón por haber causado este alboroto. —Kyoko habló e hizo una reverencia.
— Entiendo, les daré más tiempo si es necesario.
— Si Kyouko-san —Dijo serio el productor — Esta escena es muy importante, así que esperamos que estén en buenos términos antes de la grabación.
Ella asintió, y los dos se fueron dejándolos solos.
Kyoko se sintió muy nerviosa, viendo como él todavía agarraba de su mano sin mirarla. Le escuchó dar un suspiro, soltándola después lentamente.
— Lo siento Kyoko, solo dame un momento. Siéntate, ya vuelvo.
Le vio partir sin darle siquiera una mirada.
Ella se sentó cabizbaja. Las yemas de sus dedos tocaron sus labios, haciendo que su rostro empiece a bullir al recordar como él la había besado. Se tapó con ambas manos la cara, y aguantó no tirarse al suelo y rodar de un lado a otro como una loca.
Más se tranquilizó rápidamente, preocupada por cómo le hablaría o actuaría delante de él cuando regresará. Estaba muy confundida por sus acciones, pero también inquieta por lo que él estaría pensando sobre ese beso.
.
.
.
.
.
.
N/A:
Cap. 259: ¿Recuerdan que comente que me enojaría si Ren actuase como un caballero? Pues si lo hizo jajajaja, tuve un presentimiento, sabía que reaccionaría así! Pero igual me sorprendí que haya acertado. Y sí, me ha enojado que al menos no haya mostrado desaprobación a las acciones de esa señora, esperaremos a ver que pasa en el próximo capítulo.
.
Ktoll9: A mí también me pareció triste. Yashiro ya se habrá dado cuenta de la razón, pero también se dio cuenta de sus sentimientos.
Karly92: No fue un beso apasionado, pero si un muy buen beso para los dos. Ahora no creo que duden más de su relación, veremos que ocurre en el próximo capítulo.
Pamela Nolasco: Si! Hasta yo odie mi creación jajajaja Gracias por el dato, en cualquier momento también usaré lentes, pero soy una solterona!
NatML: Más puntos de odio a Kei! XD Sí, gracias a él, los dos pudieron disfrutar de un beso. Ren…todavía sigue odiando a Yashiro, creyendo que lo ha engañado, esperaremos a ver qué ocurre después. Gracias por el dato de los lentes!
Luka Gottchalk: Kei ganó puntos en personajes odiados jajajaja…Más tarde o en el próximo capítulo tal vez veremos sus razones.
Glen: Los pensamientos de Yashiro lastimosamente lo veremos en el próximo capítulo, aunque con el beso, sus sentimientos ahora deben de estar claros. Gracias por el dato de los lentes!
.
.
.
