Capítulo 32 Bright Road (Sexta Parte)
El segundo día de la sesión fotográfica llegó a su fin, y los chicos ese mismo día viajaron de vuelta a la mansión del Master Course.
Kanon y Ranmaru ya se habían reconciliado, por el momento las cosas estaban más calmadas.
Ya una vez de vuelta, todos iban comentando lo exitoso que fue su trabajo en la playa. Sobre todo Koizumi, quien se sentía muy agradecida con Ren.
Reiji entonces abrió la puerta principal para sus compañeros, y una vez que entraron se encontraron el saxofonista de STARISH.
— ¡Ren! - exclamó la pelivioleta al entrar a la mansión, y verlo parado frente a las escaleras. Jinguji apenas pudo reaccionar cuando ya tenía a la chica abrazándolo de una manera fraternal. Aquel acto no se lo esperó, y no sólo él, los demás presentes tampoco.
— ¿Izu-chan?
— ¡Muchas gracias! – Expresó ella alegremente – Realmente me sirvieron mucho tus consejos… -lo soltó y alzó su mirada hacia él- En verdad, muchas gracias – le dedicó una brillante sonrisa.
— Por nada – le palmeó la cabeza sonriendo- La verdad es que, ya estás brillando…
— ¿Brillando?
— Así es, volviste muy brillante… Buen trabajo – le guiñó un ojo.
— ¡Sí! ¡Gracias!
Ranmaru observó en silencio, puesto que su mente fue invadida repentinamente por los recuerdos de Kanon tocando su guitarra en aquellos encuentros de bandas. Recordó a esa guitarrista de brillantes rasgueos, de una amplia sonrisa…
Ren observó a su senpai, y asintió con su cabeza, el albino arqueó su ceja. Pero parecía que su kohai quería transmitirle algún mensaje referente a Kanon.
Al día siguiente, Ranmaru se fue a una de las salas de audiovisual, tomó en secreto unas cuantas copias de diferentes conciertos de Kanon. Y se sentó allí a verlos, en lo que esperaba para ir a ensayar con Tsubasa y los demás.
Los conciertos de Kanon a los 15 años, eran bastantes animados y adorables. Kurosaki por momentos se sonrojaba por toda la lindura que se desbordaba de la chica, aunque también le hacía bastante gracia. Eran como esas fotos viejas de bebé que luego al crecer, todos queremos ocultar o quemar para que nadie más las vea.
Él se mantuvo entretenido viendo, y pudo notar las dos caras de Kanon dentro del mundo del espectáculo. Estaba Kanon-sama, la linda y tierna Idol, que saltaba por todo el escenario encantándolos a todos. Y también estaba esa Kanon guitarrista, era tranquila, hermosa, que sólo se hacía notar por el sonido de su guitarra, en ella se podía ver su real pasión por la música… Ranmaru se había interesado en la Kanon guitarrista, y no en la Idol.
Sin embargo la Kanon que ahora él veía, carecía de ese brillo de la Idol, y de esa tranquilidad de la guitarrista. Sólo notó un breve destello en su sesión de fotos, y después de alegremente abrazar a Ren. Odiaba admitirlo, pero su kohai realmente sí que sabía tratar con las mujeres.
Se sentía responsable de haberle quitado la tranquilidad a su pequeña, quería verla reír de nuevo, verla brillar… Pensaba que viendo su pasado artístico lograría tener una idea. Aún no comprendía porqué Saotome la sacó de la agenda de cantantes. Y jamás pensó realmente en el gran cambio que la chica tuvo que pasar al ser la compositora de QUARTET NIGHT.
Entonces giró su cabeza hacia la pantalla, era el último concierto de Kanon.
"¡Muchas gracias a todos!" – Exclamaba la chica de unos 17 años en ese entonces – "¡Muy pronto conocerán mi nuevo single! ¡Estén atentos! ¡Hasta la próxima!" – se despidió de su público con alegría y energía.
— ¿Su nuevo single? - se cuestionó.
Y al hacer cálculos de aquellos tiempos, se dio cuenta de que luego de ese concierto, Rui Yagami (El compositor original del cuarteto, y Senpai de Kanon) había renunciado a la agencia Shining. Seguramente debió ser un golpe duro para la chica, y hasta la fecha, dicho nuevo single jamás vio la luz.
— ¡Ranmaru! – exclamó la voz de Kanon detrás de él.
El chico se sorprendió casi dando un salto del sofá en donde estaba sentado.
— ¡¿K-Kanon?!
— ¡¿Qué estás haciendo?! – Se le lanzó encima con un claro sonrojo en sus mejillas, pues no quería que siguiera viendo el concierto- ¡Dame el control!
— ¡Kanon, cálmate!
Ambos comenzaron a forcejear por quedarse con el control remoto.
Ranmaru aprovechó que la chica se encontraba encima de él, así que se inclinó hacia el cuello de esta y la besó en esa zona. La pelivioleta de inmediato dio un respingo.
— ¡No hagas eso! – le gritó, para luego esconderse en el pecho del chico avergonzada. – ¡S-sólo y-ya no v-veas…! – se quejaba.
Ranmaru no pudo evitar reír divertido por las tiernas reacciones de la chica, viendo que había sido el ganador al dejarla fuera de combate con su beso.
— Ya, tranquila…- apagó con el control la televisión- De todos modos ya era el final…
— ¿Por qué lo veías? – seguía con su cabeza hundida en el pecho de su novio.
— Porque tenía curiosidad… - con su diestra acarició los cabellos de la chica. -¿Por qué te da pena?
— ¿Curiosidad? – se reincorporó quedando sentada sobre él- P-pues… Es vergonzoso… -desvió su mirada- No es mi lado favorito… - hizo un puchero.
— Sólo quería saber más de ti- le sonrió divertido- Fue todo un espectáculo… - continuó molestándola- Te veías muy linda… Aunque demasiada azúcar llega a empalagar un poco, pero… - esbozó una sonrisa burlona- No me importaría que hiciera eso para mí… En privado… - termino de decir.
— ¡Ranmaru!
— Ya, ya… Es broma, cálmate… - se inclinó hacia ella para besar su frente, y así aprovechó de rodear su cintura. – No está tan mal, en verdad… Lo hacías bien.
— No es cierto…
— Sí lo es… - le robó un beso- Ven aquí… - La jaló hasta él para quedar ambos recostados en el sofá con ella encima del muchacho.
Kanon entendió las intenciones del chico, que sin más lo besó, después de todo no había nadie por los pasillos. Ranmaru correspondió su beso, y sólo se dedicó a besarla suavemente, controlando así sus impulsos. Ya sabía que Koizumi no estaba lista para algo más.
Después de un par de besos y caricias, se separaron.
— No lo hacía bien, esa no era yo…
— ¿Ah? ¿A qué te refieres? – se reincorporó quedando ambos ya sentados en el sofá.
— La agencia moldeó la imagen "Ideal" para mí – le explicó- Estaban buscando a una chica que reuniera cualidades específicas para una nueva Idol- comenzó a contarle- Tenía muchas ganas de entrar a esta agencia, así que acepté… Pensé que con el tiempo, mientras crecía, las cosas iban a cambiar… - Claramente las cosas no cambiaron, ella siguió bajo el perfil de una Idol linda. – Al principio era muy divertido… Pero quería mostrar una nueva faceta de mi misma…
— Pensé que tú componías tus propias canciones, y demás. – dijo el albino confundido.
— Yo compuse mis melodías y canciones, pero todas eran de acuerdo a lo que me solicitaban. Hubieron muchas canciones rechazadas por no ser acordes a mí imagen, unas cuantas fueron dejadas a otros Idols, obtuve dinero extra por eso, pero… - su semblante volvió a desanimarse – No quería eso, siempre pensé que iba a seguir subiendo escalones… Es por eso que no renuncié...
Entonces Rui la animó a no dejar de lado la guitarra, y la invitó a varios encuentros de banda, donde ella pudo demostrar su talento.
— Lo malo es que la gente me reconoció… Y por las redes sociales es que Shining se enteró… Sólo recibí un regaño, y me prohibieron pararme nuevamente con mi guitarra sobre el escenario… - comenzó a recordar- Luego, al ser compositora de QUARTET NIGHT, pensaron que lo mejor era ya no darme trabajo como cantante. Mi deber ahora es hacerlos brillar a ustedes. Me gusta estar con ustedes, amo sus voces, sus personalidades… -aclaró con una sincera sonrisa, pues ella en verdad los apreciaba mucho- Pero, no lo sé, en esta última sesión en la playa, volví de alguna manera a sentirme como una Idol… Extrañaba esa sensación-confesó.
— Ya veo, lo entiendo… Pero no te desanimes – le acarició sus mejillas- No debes rendirte, ya encontrarás la oportunidad para demostrar que puedes hacer más.
— Gracias –sonrió.
— Si no tienes nada qué hacer ¿Me acompañarías al ensayo?
— Claro, de hecho ya terminé algunos trabajos. Y te estaba buscando para darte los últimos detalles del evento en donde cantarás… - le pasó una carpeta.
— Bien – recibió la carpeta- Realmente te veías muy linda…
— ¡Ya deja eso! – se quejó.
Pero entonces Ranmaru volvió a besarla, era un beso muy tierno y suave.
— T-tonto… - musitó ella luego de separarse, había vuelto a sonrojarse.
Los días pasaron, y Kanon en sus ratos libres visitaba a los chicos en los ensayos. Ella disfrutaba bastante el tiempo que pasaba al lado de los rockeros, y Ranmaru podía notarlo en los brillantes ojos de su novia.
La noche anterior al evento, Kanon se quedó sola en el escenario junto a todos los instrumentos, pues los productores tuvieron una última reunión con los chicos. La Idol aprovechó ese momento para así tomar prestada la guitarra anaranjada de Tsubasa y así tocar la melodía de Bright Road como un solo de guitarra.
Koizumi se dejó llevar por sus impulsos musicales, era una pasión que se desbordaba en cada rasgueo del instrumento; por momentos pareció brillar en el escenario. Y al cerrar los ojos se imaginó las luces del escenario, la gente, el sonido del bajo, la batería, la voz de Ranmaru… Todo.
Estaba tan concentrada que no notó que Tsubasa y Ranmaru la miraban desde la puerta, asombrados.
Kurosaki quiso hablarle, pero Tsubasa con un gesto lo detuvo.
— Sabes muy bien que no debes interrumpir a un guitarrista, es su momento. – le susurró.
El albino tan sólo se quedó embelesado observándola, y una idea invadió su mente.
— ¡¿Chicos?! - la voz de Kanon lo sacó de su trance- Ah, Tsu-senpai, y-yo… - ella intentaba justificarse por tomar la guitarra sin permiso.
— Tranquila- el rubio comenzó a reír- ¡Eso fue genial!
— ¿E-en serio?
— ¡Sí!
— ¡Muchas gracias!
— Kanon, ya es hora de irnos- le dijo Ranmaru mirándola con una ligera sonrisa, la chica asintió y bajó del escenario para buscar sus cosas. Entonces notó que el bajista parecía hablar en secreto algunas cosas con Tsubasa, sin embargo no logró escuchar nada…
Al llegar a la mansión, Ranmaru seguía bastante distraído y pensativo. Pero la chica no quiso cuestionarlo, pues pensó que estaba nervioso por cantar al día siguiente. Ella entonces se despidió de su novio, y se fue hasta su cuarto.
El albino dio un largo suspiro cansado, y entonces caminó hasta el pasillo de los cuartos de los hombres.
Su silencioso camino se vio interrumpido por una voz conocida…
— ¡Ran-Ran! – Se trataba de Reiji - ¡Buen trabajo~! – alzó su diestra en forma de saludo.
— ¿Reiji? – El rockero volteó a verlo con una ceja levantaba.
— ¿Cómo va todo? – Le consultó el castaño y agregó- Supongo que ya le pediste disculpas a K-chan por ser tan grosero, ¿no? – Volvió a preguntar y agregó- Al menos ya no la he visto triste.
— ¿Qué demonios fue lo que te dijo? – Suspiró fastidiado- Lo que pase entre ella y yo, no es asunto tuyo.
— ¡Claro que lo es~! – Hizo un puchero infantil- Sólo me preocupo, todos somos compañeros, acordamos tratar bien a K-chan… ¿Lo recuerdas?
Entonces a la mente del albino vino el recuerdo de cuando Camus le rompió el corazón a Koizumi. A partir de ese momento, y con el fin de que ella no cayera en una depresión, es que decidieron apoyarla. Kurosaki tuvo que prometer ya no ser tan hostil con ella.
— Tch… Ya lo sé…
— Ella es una linda chica, de frágil corazón… No la lastimes ¿okay~? – el castaño se mostraba alegre en su forma de decirle las cosas, pero muy dentro de él tenía deseos de dejarle en claro que no iba a perdonar otro desaire hacia la chica. –Entonces ¿Ya son amigos de nuevo?
— ¿Amigos? – Le mostró los dientes con fastidio, ya que Kanon no le había dicho la verdad- Nada de eso, no somos amigos… - frunció el ceño- Somos… - él casi estuvo a punto de decírselo, pero…
— Está bien, está bien~ - lo interrumpió- Con que sean compañeros basta – Reiji hizo un ademán con sus manos- Sólo trata de no lastimarla, ella es muy preciada para mí.
— Con que muy preciada ¿eh? – Se le quedó viendo por unos segundos- Reiji… Ella te gusta, ¿no es así? – ya era suficiente de rodeos para él.
Hubo un breve silencio que pareció tensar las cosas, pues Kotobuki lo miró serio. Más luego volvió a sonreír.
— ¿Qué si K-chan me gusta? – amplió a un más su sonrisa- ¿Y qué si fuera así? – entrecerró un poco sus ojos, Ranmaru se quedó mudo. - ¡Es broma~! – Guiñó un ojo bastante divertido y comenzó a caminar con dirección a su habitación- ¡Sólo sé más gentil~! Nada más~ - decía al alejarse- ¡Suerte en el evento de mañana! ¡Ánimo~! - terminó de decir para así perderse entre las sombras del pasillo.
— Le gusta.- sentenció el bajista nada contento con la noticia.
Mientras tanto, Kanon ya se encontraba en su habitación pensando en que ya era hora de dormir. Pero entonces recibió un mensaje en su celular, se trataba de Kurosaki. Allí le decía que se juntaran cerca de la laguna que recorría las áreas verdes detrás de la mansión, ya que quería hablar con ella.
Koizumi notó que la temperatura había descendido, así que se colocó un abrigo.
Al salir, la helada brisa golpeó su rostro y cabellos, era muy extraño aquel repentino cambio climático. Pues durante el día fueron acompañados de un brillante sol, el otoño apenas se hacía presente.
Sin tomarlo mucho en cuenta, la pelivioleta apresuró sus pasos.
Al llegar, Ranmaru la invitó a sentarse a su lado. Se quedaron contemplando el reflejo de la luna en el agua, la pelivioleta comenzó a tiritar un poco; la brisa sí que estaba helada.
— ¿No tienes frío? – Le consultó a su novio y agregó- Debes abrigarte, sobre todo tu garganta… - ella no quería que se resfriara.
— Un poco…- entonces se acercó a la chica y sorpresivamente la abrazó e inclinó su cabeza colocándola suavemente en sus pechos.
— ¿R-Ranmaru? – se sonrojó.
— Eres cálida… - susurró con cierto alivio con sus mejillas teñidas de un leve tono rosado. Se le hacía bastante agradable el aroma de Kanon, así como la suavidad y calidez de su cuerpo.
— ¿D-de q-qué querías hablar? – preguntó nerviosa, sin saber qué hacer.
— Ah, sí…- volvió a quedarse sentado a su lado- Reiji me dijo que ya no te lastimara ¿Qué le contaste? – la miró de reojo.
— ¡¿Eh?! A-ah… ¡N-nada! – se puso nerviosa- E-en realidad… Quería aprender a cocinar, le pedí su ayuda, pero fue un desastre… Entonces él dedujo muchas cosas que…
— ¿Aprender a cocinar? – interrumpió.
— A-ah… Para ti… -agachó la cabeza tímida- Quería aprender a cocinar para ti, como estábamos peleados… Q-quería demostrarte de alguna manera que en verdad me importas, y que te amo… - volvió a alzar su mirada a él. – Lo siento, no lo conseguí… Seguro a mi lado te morirás de hambre… - bromeó- Por fortuna, tú cocinas muy bien… - sonrió.
— T-tonta…- musitó él dándole un beso en su frente, Ranmaru se había sonrojado por la ternura de la chica- No necesitas cocinar para mí, como bien dices, yo sé cocinar. No tengo problemas en cocinar para ti… - tomó gentilmente las manos de Koizumi- Mientras estés conmigo, no morirás de hambre… - rió un poco- Sólo quédate a mi lado… Sólo con eso es suficiente ¿De acuerdo?
— S-sí… - se le quebró un poco su voz, por una breve emoción. Ranmaru notó los ojos llorosos de la chica, así como el leve temblor de su mandíbula. Por lo que se apresuró a besarla, evitando que sus lágrimas cayeran.
— Te amo… -le susurró al oído encerrándola en un nuevo abrazo.
— Te amo, Ranmaru… - ella le correspondió- Estoy nerviosa por mañana… - se veía más nerviosa que todos, a pesar que ella no sería quien saldría al escenario.
— Tranquila, no hay por qué estarlo… Confío en nuestro trabajo, todo saldrá bien- él se encargó de calmarla.- Somos el mejor equipo ¿No es así?- la miró con esa bella sonrisa que hasta ahora sólo ella conocía.
— Eres hermoso… -soltó de pronto, aún prendada de su sonrisa.
— ¿H-hermoso? – Se avergonzó- Suena algo raro ¿N-no crees?
— ¿Eh? Pero sí lo eres… Cuando sonríes así… Me dejas sin aliento… - sus latidos se aceleraron.
— ¿Por qué puedes decir esas cosas como si nada? – se quejó en su modo tsundere.
— ¿Ah? ¿Está mal decirlo? ¿Es extraño? – preguntó parpadeando un par de veces.
Ranmaru sólo se limitó a abrazarla con fuerza, pues al mismo tiempo quería ocultar el fuerte sonrojo de sus mejillas; la amaba demasiado. Koizumi tan sólo se abrigó en sus brazos, quedándose los dos en silencio por un tiempo. Hasta que decidieron ir a dormir, pues necesitaban descansar antes del día tan esperado.
Ranmaru se levantó temprano para hacer sus otras actividades pendientes antes del evento en donde presentaría su canción Bright Road. Más al salir nuevamente se encontró con el cuervo que vio antes de viajar a U.S.A, aquella criatura se posó sobre la reja principal y lo observó detenidamente. Kurosaki de inmediato sintió un sudor frío recorrer su espalda.
— Tch…- apretó los dientes mientras fruncía el ceño.
Repentinamente el cuervo emitió un molesto e intenso graznido que sorprendió al muchacho, parecía amenazarlo… Luego desplegó sus azabaches alas y emprendió el vuelo perdiéndose detrás de la mansión.
— Sólo es un estúpido cuervo… - se dijo así mismo.
La mañana transcurría, mientras que Kanon se encontraba en una audición para un próximo dorama. Sin embargo, no había tenido un buen despertar, desde hace un rato que su pecho le dolía, y sentía una leve presión en su antebrazo izquierdo.
— ¡Concéntrate! – se dijo así misma, ignorando su malestar. Esta vez no quería fallar en la audición, y tampoco deseaba faltar al concierto de Ranmaru.
Ya era el mediodía, y el albino salió de su última reunión antes de ir al lugar del evento. Y cuando estaba a punto de llegar a la salida del edificio. Se encontró con Shion, el rockero no quería problemas así que pasó a un lado de él. Sin embargo, el pelinegro habló…
— Ranmaru, espera…
— Tch…- se detuvo chasqueando su lengua- Sea lo que sea que quieras, no me interesa… - lo miró por el rabillo del ojo.- Hoy tengo un evento importante, ya tuve suficiente…
— Se trata de Kanon- lo interrumpió.
— ¡Ja! No me interesa lo que tengas que decir sobre ella, ya me sé tu discurso: "Kanon será mía, se irá conmigo de la Agencia Shining" – dijo las palabras que, durante los pasados 2 meses, Shion le repetía sin falta, cada que se encontraban.
— Es más que eso…
Kurosaki notó un tono de voz muy diferente en el muchacho, así como su postura, no parecía con ganas de pelear.
— ¡Maldita sea! – Se quejó el mayor- Tienes 5 minutos para hablar- se giró para quedar frente a frente.
— Hoy será el día más frío del año- soltó de pronto dejando con un signo de pregunta a Ranmaru- Me explico, hoy no puedes ver a Kanon…
— ¿Ya tomaste tus medicamentos? – el bajista se burló.
— No importa si no entiendes lo que digo – negó con la cabeza- Pero hoy, durante las próximas horas… Aléjate de ella, por favor…
— Shion… -hizo una pausa- Realmente creo que necesitas apoyo profesional… No sé qué demonios intentes ahora, pero no dejaré sola a mi novia.- esbozó otra vez su sonrisa de burla y altanera- No la dejaré para que hagas lo que desees con ella, Kanon es mi novia… Y tengo pensado formalizar mi relación con ella después del concierto. – le reveló.
— ¡No lo entiendes! – El griego comenzó a alterarse- ¡Sólo te pido un maldito día en que te alejes de ella!
— ¿Por qué…?- el mayor ya comenzaba a asustarse de la actitud de Shion.
— Porque algo muy malo pasará si no lo haces… Es un presentimiento, no, es más que eso… - volvió a negar con la cabeza- ¡Sólo escucha y…!
— ¡Tonterías! – Lo interrumpió.
— ¿Acaso no viste al cuervo?
— ¿Cuervo?
El albino recordó el cuervo antes de viajar a U.S.A y luego el cuervo que vio en la mañana, apretó los dientes, y tomó del cuello a Shion estampándolo contra la pared.
— ¡Eres un demente! ¡¿Así que lo de cuervo fue tu idea, verdad?! – le recriminó, dispuesto a golpearlo. Pero detuvo su puño a unos escasos centímetros del rostro del menor, pues a su mente vino la imagen de Kanon, así como la de Tsubasa y demás rockeros. No podía arruinar el trabajo que hizo junto a ellos, todos sus esfuerzos se irían a la basura si es que él se veía envuelto en otro escándalo.
— ¡No tengo tiempo para esto! - lo empujó- ¡Aléjate de Kanon, ¿Entiendes?! - El chico corrió hasta la salida, y no se detendría hasta llegar al evento.
Shion maldijo internamente, puesto que también había enviado un mensaje a Kanon, mensaje que su hermana ignoró, y tampoco contestaba sus llamadas.
— Psyche tenía razón – suspiró resignado- No hay por qué molestarse en intentar cambiar el futuro…
Revisó su celular por última vez, Kanon seguía sin responder. Ahora no le quedaba más que esperar ver el cómo se desenvolvían los futuros acontecimientos; sinceramente esperaba estar equivocado, El joven salió del edificio rumbo al Master Course por algo abrigado que ponerse, pues poco a poco el frío comenzó a sentirse en la ciudad.
Pasaron unas cuantas horas más, Ranmaru ya estaba en el edificio, y después de hacer una última prueba de sonido, se fue a cambiar su vestuario.
Tras ponerse la ropa que le dieron, y visitar a la estilista. Se dirigió rápidamente hacia su camerino en donde Kanon lo esperaba, pues le había dado una llave para entrar.
Al abrir, se encontró con la chica viendo la televisión en donde hablaban sobre el extraño cambio climático…
— Kanon… - llamó su atención.
La chica volteó, y se quedó muda observando su traje. Se veía realmente muy guapo, que ella no pudo evitar sonrojarse y dedicarle una tímida sonrisa.
Por su parte, a Ranmaru le era imposible controlar los latidos de su corazón, ante la más mínima reacción de su amada.
— Te ves muy guapo…- comentó ella colocándose de pie.- ¿Nervioso?- le preguntó.
— ¡Ja! Para nada – expresó orgulloso.
— Ya veo…
Entonces la pelivioleta se le acercó, y poniéndose de puntillas, lo tomó del cuello de su chaqueta besándolo.
— Es mi beso de la buena suerte- sonrió tras el beso.
— Con que buena suerte, ¿eh? – correspondió a su sonrisa- Me parece bien…- comenzó a rodear su cintura – Pero… ¿Qué tal si…?- la tomó de la cintura y la sentó sobre el tocador- Me das un poco más de esa suerte.- no la dejó hablar y comenzó a besarla apasionadamente.
La chica extrañamente no le puso resistencia, y deslizó sus manos por la espalda del muchacho. El albino comenzaba a sentir otra vez esos apasionados impulsos, a los cuales le era imposible resistirse, que se atrevió acariciar la pierna de su novia hasta llegar a sus muslos sin dejar de besarla. Kanon tampoco puso resistencia a eso…
Sin embargo, la puerta del camerino se abrió repentinamente.
— ¡Kurosaki! ¡Tenemos proble…! – se trataba de Shiro, el baterista, se quedó mudo al verlos.
Kanon y Ranmaru se quedaron paralizados, con sus rostros envueltos en un rojo intenso.
— ¡S-Shiro- senpai! ¡N-no e-es lo que…! – ella intentó justificarse.
— ¡No hay tiempo para eso! – Dijo en cambio Shiro sacudiendo su cabeza- ¡Sólo vengan conmigo! - luego salió rápidamente del lugar.
Los enamorados se miraron aún avergonzados por ser descubiertos en aquella pose, pero no les quedó más que seguir al baterista, y ver qué era lo que estaba pasando.
Paralelamente, Tomochika junto a Shion, iban de camino hacia el concierto de Ranmaru.
— ¡Qué frío hace! – se quejó la pelirroja abrazándose así misma- Es extraño que el clima haya cambiado así… El verano todavía no terminaba… - se quejó tiritando.
— Pues yo esperaba un cambio así… - le contestó Shion, quien estaba con un abrigo y una bufanda.
A diferencia de la chica que llevaba un chaleco de una tela demasiado delgada, sin bufanda ni nada que la protegiese del frío.
— Es cierto, al principio se me hizo raro que vistieras así… No hace mucho hacía calor…
— Sólo me adelanto a las situaciones. – esbozó una sonrisa burlona.
Tomochika no dejaba de temblar, y sin previo aviso, el muchacho le tomó ambas manos entrelazado sus dedos con ella, e introdujo sus manos junto a las de ella en los bolsillos de su abrigo. Dicho acto hizo que sus distancias fueran mínimas.
— Shimizu-san… - esbozó la chica con un leve sonrojo en sus mejillas – Tus manos son muy cálidas… - presionó las manos de Shion dentro de los bolsillos.
— Siempre han sido así… - se encogió de hombros intentado no ponerse nervioso, las manos de la chica eran tan suave, pequeñas y delicadas.
— Tienes razón, recuerdo cuando me salvaste de aquel molesto fotógrafo en el evento… Y luego te llevé conmigo al concierto de Kurosaki-senpai… - sonrió con nostalgia- Y cuando tomé tu mano en el hospital… - ella parecía en las nubes, y su voz sonaba muy dulce.
De pronto apoyó su cabeza en el pecho de Shion, le agradaba estar de esa manera con él. Mientras que el prodigio hacía lo posible por fingir no sentir nada, y controlar los latidos de su corazón.
Pasaron unos minutos en silencio, y la pelirroja alzó su mirada hacia su compañero. Entonces notó que esté tenía una mirada preocupada observando el cielo, parecía presentir algo.
Tomochika sonrío traviesa y se puso de puntillas para darle un beso en la mejilla al chico. Este de inmediato dio un respingo, interrumpiendo sus pensamientos.
— ¡¿Qué haces?! – intentó alejarse pero ambos seguían tomados de las manos, afortunadamente logró equilibrarse sin caer con la chica.
— Estabas distraído… Por eso lo hice… - volvió a sonreírle.
— Puedes hablar, ¿sabes? – estaba sonrojado.
— Es más efectivo con un beso… - siguió molestando - ¿Todo bien? – Le cuestionó y agregó- De pronto te quedaste muy callado.
— Ah, sí… -sacó sus manos de sus bolsillos, alejándose un poco- Es tarde… - comentó y se quitó su bufanda, para así colocarla en el cuello de la chica. – Creo que con esto estarás bien…
— G-gracias… - la Idol escondió un poco su rostro sonrojado en la bufanda, mientras sentía el aroma de Shion impregnado en ella. – Eres muy gentil.
— Sólo cuido tu voz
— ¿Mi voz?
— Sí, no puedes enfermarte… Eso mantendrá tu garganta a salvo… - le explicó- No quiero que mi trabajo sea en vano – Hizo una mueca- Si te resfría no podrás cantar, recuérdalo - fingió desinterés y siguió caminando.
— Ya veo… - ella tan sólo pudo sonreír, pues notaba el sonrojo del muchacho.
— Apresúrate, llegaremos tarde – le dijo sin voltear a verla.
— ¡Sí! - ella decidió simplemente continuar su camino al lado del orgulloso chico.
Mientras que Kanon y Ranmaru, quienes siguieron a Shiro, se encontraron ante un grave problema. Tsubasa había sufrido una caída lastimándose su brazo derecho, cosa que lo imposibilitó, en pocas palabras, no podía tocar la guitarra; al menos no esa noche. El tiempo se agotaba, sólo faltaban dos horas, y no podían contactar con otro músico.
— ¡Esto es horrible! – exclamó Kanon llevándose ambas manos al rostro.
— ¿Sólo debemos conseguir otro guitarrista, no? – comentó Kai.
— Ya intenté a contactar a varios, es imposible… - Shiro dio un vistazo a su celular.
— En verdad, lo siento… - se lamentaba Tsubasa.
— Y sin mencionar que ese guitarrista no ha ensayado con nosotros… Necesitamos a alguien que conozca a la perfección la partitura… - Musitó Ranmaru.
— ¡¿Pero a quién?! – la pelivioleta comenzó a dar vueltas por toda la habitación.
De pronto la mirada de los cuatro chicos se posó sobre Kanon, ella ante su desesperación por pensar en algún guitarrista que estuviese disponible, no se daba cuenta de la situación, y seguía caminando por el camerino de Tsubasa.
— Kanon, ya cálmate… - Shiro la detuvo.
— Nos estás mareando… - comentó Kai con una gota en su sien.
— Creo que ya encontramos a mi reemplazo – dijo Tsubasa con una sonrisa cómplice mirando fijamente a la chica.
— ¡¿Eh?! ¡¿A quién?! – cuestionó ella.
— Shiro… - Ranmaru le hizo una señal al baterista, este asintió y tomando de los hombros a la chica, la giró para que quedara frente a frente al espejo.
— ¡¿Uh?! – Kanon parpadeó varias veces viendo su reflejo, y entonces se paralizó al entenderlo-… ¡¿Eh?!
— Kanon Koizumi, serás el reemplazo de Tsubasa ¿De acuerdo? – Ranmaru esbozó una sonrisa burlona.
— ¡¿Eh?! ¡Pero…! ¡E-espera…! – comenzó a tartamudear.
Entonces la puerta del camerino se abrió.
— ¡Listo! ¡Tengo el vestuario de Izu-chan! ¿En dónde está…?
— ¡¿EEEEEEEEEH?! – Gritó de nuevo la guitarrista asustando a Ringo.
— ¡AAAAAHHH! – Exclamó el pelirosa, para luego colocarse su mano en su pecho- ¡No grites así, Izu-chan!- la regañó, y entonces la tomó del brazo- ¡Vamos, tenemos que alistarte para el concierto!
La pobre Koizumi ni siquiera supo qué decir, mientras que el sensei la arrastraba hasta la salida del camerino.
— ¡Enseguida la traigo!
Una vez que cerraron la puerta, los cuatro chicos suspiraron aliviados, Shiro ya había llamado a Ringo adelantándose a los hechos; o al menos eso parecía…
No pasaron muchos minutos, y Ringo junto a Kanon ya estaban de vuelta, pero había un problema… La pelivioleta se negaba a salir en el escenario…
— ¡No es momento del pánico escénico! – le regañaba Tsubasa.
— Ten más confianza, todo saldrá bien- le decía Shiro.
— ¡N-no! ¡S-sé que si salgo lo arruinaré!
— Ya no tenemos tiempo de buscar otro guitarrista… Sólo sigue mi ritmo… - comentó Kai; el segundo guitarrista.
— ¡Ranmaru! – Ella giró su mirada hacia él- ¡Di algo! – frunció el ceño- ¡Por favor, no me obligues a salir! – le suplicó.
El albino sólo se limitó a chasquear su lengua, y rascando su nuca de forma cansada se acercó a la joven en pleno silencio, todos se quedaron atentos a los movimientos del muchacho.
— Creo que no tengo opción…- la tomó del mentón, y ante la sorpresa de todos, en especial de Ringo. Ranmaru la besó, buscando así calmarla.
— R-Ranmaru…- tras el beso, la chica se sonrojó.
— ¿Mejor?- él le sonrió divertido.
— S-sí…
— Todo saldrá bien, estaré a tu lado ¿De acuerdo?
— ¡De acuerdo! – Asintió sonriente- Gracias- lo abrazó, y él le besó tiernamente su frente.
Los demás seguían mirando la escena como algo normal, porque aunque la pareja de enamorados no se los dijera directamente, ya sospechaban de su relación.
No así, Tsukimiya…
— ¡¿Eh?! ¡¿Qué…?! ¡¿Qué…?! – el pelirosa tartamudeaba apuntando a la pareja.
— ¡Ya es hora! ¡Den lo mejor! – los animó Tsubasa.
Ringo no pudo pronunciar palabra alguna, al ver como Ranmaru tomaba la mano de su "Pequeña Izu-chan", llevándola al escenario. Sólo le quedó cruzar los dedos para que todo saliera bien, así como estar atento a la reacción de Shining.
El escenario y el público, estaban listos para recibir a Ranmaru. Y entre la multitud también se encontraban Shion y Tomochika.
Entre tanto que Reiji junto sus kohais sintonizaron el concierto en el camerino del castaño, mientras se tomaban un descanso.
Ai por su parte, lo veía desde su laptop tras bambalinas, pues estaba esperando los resultados de la audición sobre un musical, aunque él ya tenía claro que se había ganado el papel principal; según sus datos.
Camus en cambio, lo veía junto a Cecil en la Mansión del Master Course, ese día no habían tenido demasiadas actividades.
Antes de entrar al escenario, Ranmaru se acomodó su bajo y se le acercó a Kanon para susurrarle al oído.
— Escucha muy bien cada estrofa… Esta es mi canción, para ti.
Eso alteró por completo el corazón de la joven, pero Shiro y Kai la ayudaron a salir de su trance. Y así fue como los cuatro salieron a escena, las fans no tardaron en corear el nombre del rockero.
Reiji y los demás Idols de la Agencia Shining, se sorprendieron al ver que una de las guitarristas era Kanon.
No hubo mucho tiempo para pensar, Ranmaru ya estaba saludando a sus fans. Y al dar la señal, la melodía de BRIGHT ROAD, comenzó a sonar.
:: BRIGHT ROAD ::
Fuguémonos de esta aburrida fiesta.
Así que, nena ¡Vamos!
Deshagámonos de lo que no nos sirve, como esa inútil realidad.
En un mundo tan sólo para los dos ¡Te sacudiré!
¿Por qué será? Que estuve vagando por ese laberinto llamado "Mundo Real"
Tan sólo creo en tu sonrisa, definitivamente.
En medio de la oscuridad una cálida luz salvó mi corazón.
"¿Lazos? Esa palabra sólo causa problemas..."
Si fueras mi amante, si se hiciera realidad.
Por toda la eternidad te aferraría a mi.
¡Convirtámonos en el futuro, más allá del Brillante Camino!
Tu calidez me encargaré de mantener.
Si fueras mi amante, si se hiciera realidad.
Cargaría con todo tu dolor.
Para después, al igual que el sol naciente, abrigarte.
De esta manera, seguramente, si fuese un poco más sincero.
Podría decir, incluso si sobran las palabras
"Realmente estoy feliz de haberte conocido"
¡Siempre estaré a tu lado!
Nuestros sentimientos y sueños empaquémoslo en una maleta.
Y con un: "¡Buena suerte!" Vámonos con el viento hacia el mañana.
¡Convirtámonos en el futuro, más allá del Brillante Camino!
Tu calidez me encargaré de mantener.
Estamos conectados por la canción de los latidos del corazón.
¡Te alcanzaré!
Al finalizar, los rasgueos de las guitarras y el bajo, resonaron por todo el lugar. Y las fans gritaban eufóricas el nombre del albino.
Kanon estaba en su propio mundo, llena de emociones, no se había dado cuenta de los bellos significados ocultos en la letra de Ranmaru. Además de la emoción de poder tocar nuevamente su guitarra como miembro de una banda.
No importaba que fuese algo de improviso, o un accidente. Ella había cumplido uno de sus deseos, tocar al lado del gran "Shinigami Kurosaki", aunque eso, sólo ella y Ai lo sabían.
El peliturquesa esbozó una serena sonrisa mientras veía la imagen de una de las cámaras enfocando a la bella guitarrista, quien saludaba al público.
Ella, Shiro y Kai, luego salieron del escenario, porque la verdadera estrella en esos momentos era Ranmaru. Aunque a él le hubiese gustado permanecer hasta el final en el escenario junto a su amada.
— ¡Lo hicimos, lo hicimos! – decía ella con una amplia sonrisa.
— ¡Buen trabajo! – expresó Shiro.
Los chicos esperaron por un momento a Ranmaru, para así ir juntos a donde Tsubasa y compartir la alegría con él.
El guitarrista ya se encontraba solo, ya que Ringo recibió la tan esperada llamada de Shining, tuvo que irse rápidamente.
— ¡Tsu-senpai, lo hicimos! – fue lo primero que la chica dijo al entrar al camerino, y se lanzó a abrazarlo. El mayor la abrazó, pero entonces notó que este usaba sus dos brazos, en vez del izquierdo. - ¿No que tenías lastimado tu brazo?
— A-ah… ¡S-si! – él intentó acomodarse nuevamente la tablilla que se había puesto.
— ¿No que era el brazo derecho?- ella arqueó la ceja.
— A-ah…
— ¿Lo del brazo fue mentira, verdad?
— A-ah… M-mira… V-verás – no sabía cómo explicarlo- ¡Kurosaki tiene la culpa de todo! – apuntó al albino, y aprovechando la distracción de la menor, salió corriendo graciosamente de la habitación. Shiro y Kai lo siguieron.
— Ya veo… -la chica se acercó hasta la puerta, y la cerró poniendo el seguro, Ranmaru tragó saliva. – Ranmaru Kurosaki… - dijo ella frunciendo el ceño y colocando sus manos en ambas caderas.
— A-ah… L-lo puedo explicar…- colocó sus manos hacia adelante evitando cualquier posible golpe.
— Pues explica…
— ¿Recuerdas cuando te sorprendimos tocando la guitarra? – Le preguntó- Pues bien, te veías tan ilusionada… Y lo hiciste muy bien, yo… Lo siento, sólo pensé que sería una buena oportunidad para que esta agencia te tome en serio… - él se disculpó- No pensé que te molestaría, o que te pudiera causar problemas... También engañé a Tsukimiya-san. Sólo los chicos lo sabían. – le aclaró.
Mas ella suavizó su rostro y sorpresivamente se lanzó a los brazos del rockero.
— ¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias! - dijo emocionada- En verdad, gracias…
— ¿Entonces estuvo bien? Tch… Realmente me engañaste…- rió.
— Eres muy dulce, gracias…- se puso de puntillas y le robó un pequeño beso.
— Oye… ¿No crees que me merezco algo más? – musitó travieso.
— T-tal vez…- se puso nerviosa.
Ranmaru la tomó de la cintura y con su otra mano libre, le rozó su mejilla. Le encantaba ponerla nerviosa.
— Qué tal si tú y yo…
Justo cuando iba a hacerle una propuesta para esa noche, llamaron a la puerta. Se trataba de Tsubasa, que luego de cerciorarse de que el rockero siguiera con vida, les dijo que irían a celebrar por el buen trabajo que habían hecho. Kurosaki a regañadientes dijo que los alcanzaría. Aunque eso no era cierto…
— Y bien… - Ranmaru volvió a su tono seductor.
— ¿Y bien? – consultó ella.
— Como iba diciendo…- le tomó ambas manos – Qué tal si tú y yo no escapamos de esa aburrida fiesta… - citó intencionalmente la primera frase de su canción, y besó las manos de la chica.
— Claro, me encantaría…- ella no podía negarle absolutamente nada.
Ambos acordaron primero cambiarse sus ropas, y juntarse en el camerino de Ranmaru. Kanon se apresuró, pues sabían que Ringo y los demás los interceptarían.
La pelivioleta ya lista, golpeó a la puerta, él la hizo pasar.
— ¿Ya estás listo?
— Sí. – se le acercó.
— ¿No se te queda nada?- miró por toda la habitación- ¿Tienes todo lo que necesitas?
— No, olvidé algo… - esbozó una sonrisa ladina, y tomó su delicada mano- Ahora sí… -le indicó- Ya tengo todo lo que necesito…- se inclinó para robarle un tierno beso. Sus acciones no hacían más que derretir y encantar el corazón de su novia. – Entonces… ¿Vamos?
— S-sí ¡Vamos!
Ambos parecían dos niños pasando por cuidado por los pasillos, sin soltar sus manos, y cuidando no ser vistos por los demás.
Pero entonces se dieron cuenta de que Ringo se acercaba en dirección contraria, ya muy cerca de la salida.
— Kanon, escucha con atención… - le susurró Kurosaki- A la cuenta de tres corremos hacia la salida.
— De acuerdo
— Uno… Dos…
A la cuenta de tres, ambos corrieron haciendo a un lado a Ringo, quien seguía perplejo. Por fortuna para ellos, Tsubasa detuvo al pelirosa antes de que los siguiera.
— Déjalos… -lo sostuvo del hombro.
— ¡Pero me deben muchas explicaciones! – refunfuñó.
— ¿Explicaciones? ¿Por ser felices? Sólo míralos…
Eso dejó mudo a Tsukimiya, quien vio las siluetas de ambos jóvenes ya cruzando la puerta de salida.
Tsubasa tenía razón, Kanon estaba muy feliz, su sonrisa llegaba a brillar. Y su desempeño con la guitarra fue magistral, tanto así, que Shining decidió ignorar una de las cláusulas del contrato de la pelivioleta en el que le prohíba tocar su guitarra en conciertos de rock.
Sin embargo… ¿A qué se debía esa inquietud en el corazón de Ringo? ¿Estuvo bien dejarlos escapar?
