KHR no es mío, solo tomo prestados a sus sexys personajes.


Capítulo 35: "Gato"

Justo en esos instantes Kyoya se encontraba molesta, ya que nadie le negaba nada y menos ese herbívoro que tenía enfrente en esos momentos que le decía que no la dejaría ingresar al aeropuerto con "esa cosa", en verdad que le enojaba ya que se había adelantado para ponerlo cómodo en el vuelo mientras Alaude llevaba las maletas llenas de regalos que le había comprado a la herbívora y a los gemelos.

- Lo lamento mucho señora, pero no puede ingresar a este establecimiento con esa cosa a menos que tenga sus papeles en regla y los permisos para trasladarlo – decía de forma segura el guardia del aeropuerto, mientras le impedía el paso a la pelinegra… pero justo en ese momento Alaude estaba llegando a su lado.

- Kyoya, pensé que te adelantarías para acomodarlo y que no cause problemas en el vuelo – le dijo mientras este llevaba las maletas.

- Lo lamento señores, pero no puedo dejarlos pasar con esa cosa a menos que tenga papeles e igual usted debe pasar al registro por esas maletas – declaro el guardia, notando que las maletas estaban llenas a su máxima capacidad.

- ¿Acaso me estás diciendo que debo hacer herbívoro? – le pregunto el rubio platinado mientras fruncía el ceño… ya que de por si estaba enojado al tener que estar cargando todas esas maletas.

- Así es señor debe respetar las reglas del a… - peor antes de que terminara de hablar ya había sido noqueado por un golpe por parte de Alaude.

- ¿Porque no te hiciste cargo de este herbívoro? – le pregunto enojado a Kyoya mientras recogía las maletas para cargarlas y empezar a caminar en dirección al área de los vuelos privados.

- Porque tenía mis manos ocupadas – indico divertida mientras notaba que ese pequeño se movía entre sus brazos por lo cual lo empezó a acariciarle para que se calmara, notando que eso funcionaba ya que ahora estaba tranquilo dejándose llevar por esas caricias.

- Me pregunto qué dirá el herbívoro cuando lo vea – dijo divertido Alaude.

- Su opinión no importa ya que él no me ordena – hablo con seguridad Kyoya.

- Hmm… - contesto divertido Alaude, notando que ya habían llegado y podían visualizar a Kusakabe esperándolos, el cual rápidamente se acercó al rubio platinado para ayudarle con el equipaje.

Tras acomodarse, el jet empezó a moverse para elevarse y llevarlos de regreso a Italia. En esos momentos Kyoya miraba por la ventana el cielo mientras pensaba en lo que estarían haciendo sus hijos y el herbívoro, en eso noto un ligero movimiento cerca suyo notando que ese pequeño se había escapado y ahora se había subido sobre Alaude, el cual estaba dormido en el sofá, para acurrucarse en su pecho y dormir un rato, ante esa escena sonrió divertida mientras acomodaba su asiento para así poder descansar un rato mientras recordaba lo que ellos habían hecho en esa semana.

- Flash Back -

Realmente era muy extraño, no era normal que Alaude le pidiera que lo acompañara a un viaje… siempre que el salía se llevaba a la herbívora… algo tramaba, por lo cual acepto ir. Tomar esa decisión fue fácil, lo difícil fue informarle de eso a sus herbívoros… ya que ninguno de ellos quería que ella se fuera. Pero logrando convencer a sus hijos estos dejaron de insistirle y aceptar su petición, en cuanto a Tsunayoshi ya sabía que luego se desquitaría con ella de esa forma, aunque tampoco es que le molestara que eso pasara… si definitivamente el convivir con ese herbívoro la había cambiado.

Al llegar al aeropuerto noto que su hermano y Kusakabe ya la esperaban.

- Mas vale que sea importante carnívoro – dijo mientras se bajaba de su automóvil.

- Y lo es – dijo de forma calmada Alaude – vamos – indico girándose y empezando a caminar en dirección al área privada donde un jet de Limit los esperaba, ya listo para partir.

Kyoya solo dejo escapar un suspiro, en verdad odiaba cuando se ponía en esa posición su hermano, pero obedeció y le siguió, una vez a bordo del jet este rápidamente se puso en marcha.

- ¿Y a dónde vamos? – pregunto algo aburrida

- A nuestra antigua casa.

- … - ante eso Kyoya le miro a ver sorprendida.

- Al terminar con esos sujetos logre recuperar lo que le habían quitado a nuestros padres – comento de forma calmada Alaude – de hecho la mande a reconstruir con la esperanza de te mudaras ahí y tuvieras un hogar, pero cuando estuvo lista no logre encontrarte porque te habías salido del país – comento de forma calmada.

- ¿Porque me lo dices hasta ahora?

- Bueno note que estabas feliz con el herbívoro – indico sonriendo de lado, notando que ella desviaba la mirada y se sonrojaba ligeramente – pero hace poco recibí una llamada urgente de la persona que está cuidando la casa y quería que tú me acompañaras.

- Hmm…

Después de eso ninguno dijo palabra alguna sobre el tema, tras varias horas de vuelo, llegaron a su destino, donde al bajar del jet ya los estaban esperando para llevarlos a la casa.

Al llegar Kyoya sintió que le invadía la nostalgia, estar parada en su antiguo hogar la cual había sido reconstruida de tal forma que parecía que nada hubiera pasado, al entrar noto que una persona mayor les habría la puerta.

- Alaude-sama, bienvenido – le saludo la mujer mayor, la cual era una anciana de cabellos blancos atados en un chongo, llevaba una yukata sencilla de color rojo vino, calcetines blancos y sandalias, quien en esos momento sujetaba una escoba.

- Hmm… - saludo Alaude pasando al interior de la casa.

- Oh, usted debe ser la señorita Kyoya, bienvenida – saludo de forma adecuada.

Después de eso ambos pasaron al interior de la casa, donde se podía apreciar una casa de estilo tradicional con un jardín espacioso lleno de orquídeas cymbidium, camelias y arboles de sakura, los cuales todos estaban llenos de flores en ese momento, dando una vista hermosa, igual estaba el jardín zen y el pequeño estanque de peces koi.

- Cual era la urgencia – pregunto Alaude, mientras se giraba a ver a la mujer.

- Pues vera… lo que pasa es que… - empezó a decir algo preocupada la señora, pero en eso su mirada se fijó en el estanque – hey, esos peces son se comen – le grito a algo mientras se encaminaba hacia el lugar – shu shu – indico mientras movía la escoba que tenía en su mano.

Ante eso Alaude y Kyoya se miraron entre ellos y siguieron a la mayor, notando lo que estaba espantando: un gato, pero este se veía ligeramente más grande para ser un gato normal.

- ¿Qué es eso? – pregunto el rubio platinado.

- Es la razón por la que lo llame, hace días note que había unos sujetos misteriosos rondando por la casa y justo hace 2 días aventaron algo al jardín – explico la soñera notando que el pequeño animal se había escondido en unos matorrales cercanos – cuando fui a investigar note que lanzaron una bolsa de tela y al abrir para ver su contenido lo encontré a el – dijo preocupada.

- Pediré que refuercen la seguridad para atrapar a esos herbívoros – declaro enojado el rubio platinado.

- Se lo agradecería – indico con calma la anciana - es un cachorro de león, pero realmente no sé qué hacer con él, ya que cada que lo descuido trata de comerse los peces – dijo mientras miraba a ver los matorrales donde estaba escondido.

Mientras la señora narraba lo ocurrido, Kyoya se fue acercando notando que el pequeño animal salía con cuidado de su escondite y se acercaba a ella, para luego dejarse atrapar.

- Gao… - saludo el pequeño león, mientras movía su colita feliz al estar en los brazos de la pelinegra.

- Ya veo… - dijo Alaude mirando de reojo al animal – por ahora me ocupare de esos sujetos que estaban merodeando por la casa – indico mientras salía de la casa.

- Ah… pero…

- Déjelo, cuando decide algo ya nada lo hará cambiar de opinión – hablo con calma Kyoya.

- Ya veo, solo espero no se meta en problemas – dijo algo angustiada la señora.

- Sabe cuidarse – afirmo la pelinegra mientras sonreía de lado.

- Veo que ya se encariño con el – comento la anciana mientras miraba como el felino estaba quieto en los brazos de la pelinegra.

- Hmm…

- Vamos adentro buscare algo para ese polizón e igual preparare el almuerzo – le indico, notando que la pelinegra le seguía al interior de la casa.

Realmente el viaje a Japón duraría solament días, pero al investigar Alaude noto que las razón por la que ese "gato", como él le decía, había llegado a la casa con una doble intención, ya que mientras Kyoya lo jugaba encontró que el pequeño poseía un rastreador colocado en una de sus patas delanteras… al parecer los que lo tiraron se lo habían robado a un grupo de yakusas, los cuales se dedicaban a la venta de animales en el mercado negro e igual eran sus enemigos ya que se andaban disputando el dominio del área.

Lamentablemente para los pobres yakusas… la disputa de territorio también abarcaba la casa de los Hibari, por lo cual los hermanos se tomaron la molestia de enseñarles las reglas del lugar y quienes mandaban… acabando con ambos bandos en solamente 15 minutos… hubiera durado un poco más pero esos sujetos se atrevieron a golpear a "Natsu", el nuevo gato de Kyoya, el cual los había seguido sin que lo notaran y termino en medio de la batalla… y obviamente la pelinegra disciplino y mordió hasta la muerte a todos esos herbívoros por haber lastimado a su nuevo animalito tierno.

Después de eso Alaude le ordeno a Kusakabe que buscaran poner una base de Limit en ese lugar para mantener vigilados a esos yakusas y dio la orden de atacar a todo aquel que se acercara demasiado a la casa con otras intenciones.

Otra de las intenciones de ir a Japón fue para que Alaude fuera a tomar el anillo de bodas de su madre y le preguntaba a Kyoya si le daba permiso de tomarlo, a lo que ella le contesto que se estaba volviendo un herbívoro con una sonrisa divertida en el rostro…

Al arreglar todos los pendientes ambos se dieron un día para recorrer el lugar mientras recordaban su infancia y de paso entraban a algunas tiendas para comprar algunos recuerdos para los gemelos y para la herbívora.

Por lo cual al finalizar la semana ya habían dejado todo arreglado para que la señora no se preocupara nuevamente e igual ellos se llevaron al polizón, como ella le decía, para levarlo a Italia con ellos.

- Fin del flash back -

Justo en ese momento el jet estaba arribando al aeropuerto de Italia, donde notaron que Kusakabe ya les esperaba con sus respectivos vehículos listos.

- Bienvenidos, espero que su viaje haya sido provechoso – les indico mientras hacia una ligera reverencia.

- Gao… - en eso noto que algo bajaba rápidamente de las escaleras del avión y se lanzaba encima suyo para atacarle… más específicamente en su peinado.

- Waaaaaaaa – se quejó el pelinegro mientras buscaba salvar su amado peinado y quitarse de encima a su agresor.

- Natsu, deja al herbívoro – escucho que Kyoya le decía a su agresor, notando que este se quedaba quieto y era tomado por ella.

- Gracias Kyo-san – dijo mientras buscaba recuperarse del susto, en eso noto que su agresor era un cachorro de león.

- Kusakabe – escucho que le llama Alaude.

- Hai.

- Que lamentable, dejar que tu gato te deje de esa forma supongo que deberé castigarte por eso – opino sonriendo de lado notando que al nombrado se le ponía la cara ligeramente azul.

Después de eso y que las maletas de ambos fueran colocadas en sus respectivos vehículos cada uno tomo camino para ir a su hogar donde ya les esperaban.

Depsues de un rato llego a la mansión, donde rapidmanete le abrieron las puertas para dejarla entrar. AL bajar de su vehiculo, noto que Sebastian abria la puerta y la recibia, bueno era normal ya que habia llegado un dia antes.

- Bienvenida – le saludo – pensamos que llegaría mañana

- Logramos terminar antes – hablo de forma calmada - ¿dónde están?

- Están con el Décimo en su oficina, creo que le estaban haciendo un regalo para recibirla – informo mientras se acercaba al automóvil para bajar el equipaje, pero entonces que había algo en movimiento en su interior, el cual al verlo salto rápidamente fuera del vehículo.

- Gao – escucho notando a su parecer una bola de pelo con patas color naranja bajaba rápidamente y se ponía entre las piernas de la pelinegra.

- Parece que un polizón la acompaño – comento.

- Es la nueva mascota de los gemelos – indico Kyoya para luego caminar hacia el interior de la mansión a buscar a sus herbívoros.

Al llegar a la puerta de la oficina de su herbívoro empezó a escuchar sus risas, por lo cual y con cuidado abrió la puerta solo para contemplar una curiosa escena donde podía ver a sus 3 herbívoros manchados de pintura, al parecer los gemelos estaban haciendo un dibujo y Tsunayoshi buscaba ayudarles, pero termino convirtiéndose en una guerra de pintura y cosquillas ya que todos tenían manchas de pintura en sus manos, cara y ropas; donde igual hibird y roll estaban manchados.

- Gao – se escuchó en medio de las risas, las cuales ahora se detuvieron y miraban que sobre parado junto a la mesa donde estaban las pinturas había un intruso en la habitación, el cual les miraba a ver emocionado.

- ¡Un gatito! – exclamaron Kiyomi y Satoshi.

- ¿De dónde entro? – pregunto Tsuna.

Pero antes que pudieran seguir cuestionando por qué se encontraba ahí el "gatito" salto sobre la mesa manchándose sus patas con pintura al mismo tiempo que saltaba encima del castaño.

- Waaa…. – fue lo único que atino a decir Tsuna mientras buscaba sujetar al travieso animalito, el cual ahora estaba lengüeteándole la cara, al mismo tiempo que los gemelos igual buscaban tomar al gato para ayudar a su papá.

- Veo que se divierten – escucharon una voz conocida, por lo cual dejaron de prestarle atención al intruso, notando a una pelinegra que estaba divertida observándolos debajo del marco de la puerta.

- ¡Mami! – gritaron los gemelos, corriendo a su encuentro mientras Kyoya se hincaba para abrir poder abrazarles, ya que por herbívoro que sonara en ella: había extrañado esas muestras de cariño por parte de sus hijos.

- Llegaste antes – escucho que le comentaba algo sorprendido el castaño mientras se acercaba a darle un beso al mismo tiempo que tenía entre sus manos al gato – supongo que esto es tuyo – indico divertido señalando a su rehén, el cual se le notaba contento.

- Así es llego conmigo, pero es de los gemelos – indico divertida, notando que eso alegraba a sus hijos.

- Y como se llama – pregunto alegre Kiyomi, mientras ella lo abrazaba y Satoshi le acariciaba su cabeza.

- Natsu.

- Weeeee ven Sato vamos a jugar con el – indico feliz la pequeña castaña, mientras salía corriendo de la habitación.

- Espera Kyo ahí que limpiarlo – dijo el pequeño pelinegro corriendo detrás de ella.

- ¿Porque le pusiste así? – pregunto algo extraño Tsuna.

- Me gusto

- …

- ¿Alguna queja, herbívoro? – pregunto divertida.

- Aunque la tenga supongo que no poder hacer nada ahora, verdad.

- Al fin aprendiste Tsunayoshi – comento divertida, pero en eso noto que este la sujetaba de la cintura y la pegaba a su cuerpo.

- Bueno, pero supongo que sabes lo que te espera ahora – dijo el castaño sonriendo de lado, para después unir sus labios con los de ella en un beso, el cual empezó lento para luego pasar a uno demandante.

Mientras ellos empezaban entrar en ambiente se podía escuchar las risas de los gemelos al jugar con su nuevo amigo y los gritos de algunos empleados que les tomaba por sorpresa la presencia del felino, pero en eso se escuchó como algo se rompía en la sala.

- Bienvenida de nuevo – le dijo Tsuna mientras se separaban del beso y ambos sonreían, para luego ir a ver qué era lo que había causado todo el alboroto… aunque tampoco se debía ser un genio para adivinar lo que estaba ocurriendo.

Tal vez estar en compañía de Alaude y estar en calma era algo que le gustaba, pero debía de admitir que algo le había hecho Tsunayoshi porque en ese tiempo lejos de ellos extraño mucho la casa, a sus hijos y a él… algo extraño, pero tampoco es que se quejara, pero tampoco lo admitiría en voz alta ya que su orgullo de carnívora se lo impedía.