Llegamos al penúltimo capitulo! :3

Gracias por su paciencia y tiempo!

Severus volvía a recordar ese aroma que tanto le gustaba, esa calidez, esos nervios que le producía el estar tan cerca de él... no quería dejar de abrazarlo con temor de que se desvaneciera.

Por otro lado el menor no sabía cómo reaccionar, había soñado con ese momento pero había decidido tratar de olvidar todo aquello, pero sobre todo a Severus... Y ahora se encontraba ahí en el despacho del director siendo abrazado por las personas que tanto quería

–Eres un estúpido – dijo Severus con una sonrisa en sus labios mientras se separaba del menor, éste miro a los ojos a Severus sin comprender.

–No soy estúpido – exclamó haciendo un puchero sin darse cuenta, Severus acerco su mano al rostro del menor acariciando su mejilla, él sin poder contenerse cerro los ojos para disfrutar más de esa caricia.

–Puede que cambiaras físicamente... bueno tu cabello sigue igual... pero tu personalidad, tu carácter, tu esencia, tu aroma... sigue siendo el mismo – al escuchar esto el ojimiel abrió los ojos con sorpresa encontrándose con los ojos de Severus que lo miraban con cariño y amor –Fui un estúpido, lo lamento.

– ¿Q-quién te dijo? – preguntó nervioso mientras retrocedía un paso.

–Tú lo hiciste – respondió Severus mostrando aquella carta por la que había regresado, mientras se acercaba al menor y lo volvía a tomar por la cintura – espero que no hayas dejado a una pareja por donde vivías, porque aún eres mi pareja – comentó Severus mirándolo a los ojos, el ojimiel que mantenía sus manos en el pecho del profesor se sintió muy feliz al escuchar esas palabras de parte de Severus.

–Sigues siendo igual de celoso – comentó el ojimiel mirando a Severus.

–Lo mío nadie lo toca.

Ambos se miraban sin decir nada, y es que para que hablar si con la mirada se decían muchas cosas, Severus retiro sus manos de la cintura del menor para tomar su cara y acercarse lentamente a su rostro, ambos cerraron su ojos sintiendo ese hormigueo en la boca de su estómago, los dos sentían sus alientos tan cálidos, y el ojimiel rompió el espacio que los separaba.

El beso fue tierno... se acariciaban mutuamente, moviendo rítmicamente sus labios queriéndose demostrar lo que por muchos años se les había negado. Severus delineo con su lengua los labios del menor pidiéndole permiso para entrar a es cavidad que tanto deseaba, el ojimiel abrió su boca permitiendo que ambas lenguas se pusieran en contacto, rozándose, antes de separarse Severus mordió el labio inferior del menor.

Ambos juntaron sus frentes mientras su respiración regresaba a la normalidad

–Será mejor ir a mi habitación, no queremos que el director se pase todo lo que resta de la noche afuera – dijo Severus mientras tomaba de la mano al menor y caminaban a la puerta.

Llegaron a las mazmorras y entraron a la habitación del profesor, ambos se sentaron en el sillón que estaba ahí,

–Quiero que estas vacaciones las pases conmigo... aún eres menor de edad y tendrás que pedirle permiso a tus padres, no creo que les agrade que su hijo tenga una pareja más grande que él... – decía Severus pero el ojimiel se acercó a Snape mientras ponía un dedo en los labios del mayor.

–Ellos saben mi pasado y estuvieron de acuerdo en que viniera aquí... a mí me gustaría pasar las vacaciones contigo, les mandare una carta – dijo el menor, ante esto Severus sonrió mientras lo tomaba del mentón y volvía a besar aquellos labios que tanto le gustaban y que se había hecho adicto desde la primera vez que lo beso.

######## Flash Back ###########

Severus estaba en la sala de Slytherin, sentado en una de las sillas terminando una tarea que les había dejado la profesora de transformaciones, estaba el solo ya que todos los demás estaban en el gran comedor cenando, él ya iría después de acabar su tarea.

Escucho como se abría la entrada pero sin tomarle importancia siguió con lo suyo sin levantar la mirada

– ¿No puedes dejar un momento los deberes para cenar? – escucho que le preguntaban, él conocía esa voz: era de Regulus.

–No, cuando termine iré a comer algo – dijo sin levantar la mirada y es que cada vez que veía esos ojos se ponía nervioso.

–Sabía que dirías algo así, ten, te traje esto – dijo Regulus poniendo en la mesa un plato con unos sándwich, junto con un vaso, al ver esto Severus levanto su mirada para encontrarse con una sonrisa sólo para él.

–Siempre eres igual... te preocupas más por las personas que por ti – dijo Severus mientras hacía aún lado los pergaminos y tomaba un sándwich, Regulus lo miraba perdiéndose en los ojos de Severus, éste al sentir la intensa mirada observo a Regulus.

– ¿Qué me miras? – preguntó nervioso, ante esto Regulus volteo a otro lado con un leve sonrojo.

–Y-yo... nada – dijo mientras se levantaba y se acercaba a la chimenea para perder su mirada en las llamas, Severus se levantó y se acercó hasta Regulus.

– ¿Qué pasa?... estos días has estado mirándome y cuando te pregunto te alejas... ¿no confías en mí? –cuestionó parándose en frente de su amigo.

–Si te digo no te alejaras de mi... eres muy importante para mí –comentó Regulus mirando a Severus.

–No me alejare de ti... ¿qué te pasa? – cuestionó mirándolo a los ojos, Regulus suspiro para desviar la mirada de su amigo y volverla a posar en las llamas.

–... es difícil, pero supongo que será lo mejor... t-tú… bueno... m-me... gustas – confeso mientras se sonrojaba, al escuchar esto Severus se sorprendió pero a la vez se sintió muy feliz de escuchar eso.

–Tal vez ya no quieras estar conmigo mmmgto…

Severus no dejo que terminara y se acercó hasta el para tomarlo por la cintura mientras juntaba sus labios.

########## Fin Flash Back ##########

Al terminar de recordar esto sonrío separándose del ojimiel y mirándolo a los ojos

–Será mejor que le mandes esa lechuza a tu familia... no regresaras, después de todo aún te falta un año para acabar la escuela... y yo no dejare ir a mi alumno – dijo Severus mientras tomaba de la cintura a su pareja y lo sentaba en sus piernas. El menor se sonrojo mientras escondía su cabeza entre el cuello y el hombro del mayor. Ante esto Severus comenzó a besar el cuello del ojimiel, saboreando su piel, sintiéndolo una vez más.

El ojimiel cerro los ojos sintiendo un cosquilleo por todo su cuerpo, tenía las manos en la espalda de Severus recorriéndola haciendo que el profesor quisiera tocar más de esa piel, las manos del mayor comenzaron a viajar por la espalda del menor, Severus dejo el cuello para besar esos labios de los que se había vuelto adicto.

Snape metió sus manos debajo de la camisa del menor provocando que el alumno se acercara más a él, por lo que ambas semi-erecciones se rozaron, ante esto ambos gimieron y sin poder contenerse comenzaron a mover sus caderas ocasionando que sus miembros se rozaran más.

El menor sin poder contenerse se separó y le quito la túnica a su profesor, éste sonrió mientras hacía lo mismo con el menor, ambos se quedaron desnudos de la cintura para arriba mirándose y queriendo recorrer la piel que tenían en frete

–Sigues igual... Yoshua – exclamó Severus mientras dirigía sus manos al pantalón del menor para comenzar a quitárselos, cuando se los quito el menor dirigió sus manos al pantalón del mayor despajándolo de ellos.

Ambos seguían moviendo sus caderas para tener placer ante este acto, y en unos segundos ambos se quitaron su ropa interior quedando completamente desnudos. Snape comenzó a besar el pecho del menor haciendo que éste comenzara a gemir por el placer. Severus con una de sus manos comenzó a masturbar al ojimiel, y este a su vez tomaba el miembro del adulto para hacer lo mismo.

Cuando llegaron al orgasmo ambos se miraron y volvieron a besarse

–Severus... quiero que... – decía el ojimiel, pero esta vez Severus fue el que le puso un dedo en los labios.

–Quieres que te haga el amor... yo también quiero sentirte mío – dijo para volver a besarlo con mucha pasión, mientras una de sus manos se dirigía al trasero de su pareja para comenzar a prepararlo.

Metió un dedo... dos... y por último tres, miro una vez más al ojimiel, este sólo asintió para tomar entre sus manos el miembro del mayor y el mismo irse penetrando. Una vez estaba preparado el menor comenzó a penetrarse con la ayuda de su profesor que lo tomaba por la cintura, el menor se agarró de los hombros del adulto para tener más fuerza.

Ambos tenían los ojos cerrados disfrutando del placer, sabían que acabarían pronto por lo que aumentaron la velocidad de las embestidas, y por fin llegaron al tan esperado orgasmo gritando sus nombres.

Severus cargo el cuerpo del menor levantándose y dirigiéndose a la cama donde lo dejo, él se acostó a su lado y lo abrazo por la cintura mientras ambos cerraban sus ojos por el cansancio... quedándose dormidos a los pocos minutos.