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Capitulo 37: "La ultima decisión"
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Trataba, con todas sus fuerzas de relajar la respiración. Los latidos de su corazón se agolpaban en sus tímpanos. No podía pensar y aquellos pasos se iban acercando cada vez mas.
-Tranquila…- se dijo en un susurro al abrir sus ojos.
No tenía a donde ir.
Era un pasillo sin salida y estaba recostada en la fría y rocosa pared, lista para encañonar al primero que pasara por el recodo del pasillo.
¿Por qué había hecho eso? Pensaba, mientras recordaba como la rubia había puesto todo su empeño en hacer que ella quedara libre. Ahora no sabía que era peor: si estar hay sola por sus propios medios, quizá con todo el convento en su búsqueda, o, posiblemente de rehén en alguna capilla de aquel hipócrita lugar.
-Tres… dos…
Inicio la cuenta regresiva antes de salir en medio del pasillo. Si iba a morir, al menos lo haría peleando.
-Uno…
Pero justo cuando iba a salir, cerró los ojos al sentir el cañón del arma en su cien.
Cerró los ojos. Había fallado. No había sido capaz de salir de aquel sitio y de alguna manera agradecer el forzoso esfuerzo que había hecho Perotta porque ella regresara a salvo.
-¿Camille?
Y hay, frente a ella, estaba en gran parte la razón por la cual había hecho toda esa locura, la razón por la cual había dejado hasta su familia. Seeley Booth estaba frente a ella, mas o igual de sorprendido que ella; y esta vez aquello no era un sueño.
-Seeley… eres tu…- y sin esperar más, se tiro a sus brazos- de verdad eres tu…- decía entre sollozos, contenta de no estar derramando lagrimas, esta vez, por tristeza- lo sabia…. Sabía que estabas vivo Seeley…
Y él, quien también la abrazaba con fuerza, reía de alegría mientras las lágrimas resbalaban por sus mejillas.
-No sabes la alegría que me da verte Camille- le dijo, separando su abrazo para verla a los ojos y limpiar sus lagrimas, mientras ella hacia exactamente lo mismo.
-No me llames Camille.
-Y tú no me llame Seeley.
Ambos rieron como unos niños ante sus propias palabras, mientras Cam besaba su mejilla, dejando sus labios en él más tiempo de lo necesario, como si temiera que en algún momento se fuera a espumar como lo había hecho en tantas de sus pesadillas.
-¿Y para mí no hay beso?
Cam, con una sonrisa aparto a Booth de sus brazos, para ver a un sonriente Hodgins detrás de él.
-Ven acá…- le dijo con su voz llorosa, extendiendo sus brazos a él, sin ser capaz de dar un paso por las terribles convulsiones que le provocaba su llanto- no saben la falta que… que me hicieron todo este tiempo….- decía, esta vez con el hombre de ojos azules que sonreía ampliamente en medio de su abrazo-… incluso tú y tus asquerosos insectos Jack…- y esta vez, las sacudidas del cuerpo de Cam no fueron por el llanto, si no por la risa que nunca antes, tras todo aquel tiempo sin sus amigos, le había echo sentir el gozo de reír.
- A mi también me alegra mucho verte Cam… no tienes idea cuanto.
-Lamento interrumpir…- dijo Jon desde la esquina de la entrada de aquel pasillo sin salida del cual, en la pared que parecía burlarse de ellos al no tener nada más que un cuadro barato de la ultima cena frente a ellos- pero tenemos que irnos.
-Totalmente de acuerdo- dijo Jared- hola Cam, me alegra saber que estas bien, pero antes, ¿Dónde están las demás?
Y con la pregunta de su hermano, Booth supo que era lo que la alegría de ver de nuevo a Cam había eclipsado.
-¿Cam?- la alentó a responder Booth- ¿Dónde está Brennan?
-Nos sorprendieron en la cocina cuando fuimos por ella…- empezó a relatar Cam, mirando a Booth- pero no pudimos, eran más que nosotras así que nos toco rendirnos…- y esta vez, miro directamente a Sully, para dejar al final, sus ojos en Jared- Perotta hizo lo que planearon conmigo, y por eso estoy yo aquí sola.
Jared asintió al igual que Sullivan, mientras Cam recordaba aquella conversación que había tenido con la mujer de camino al convento…
El tarado, Jared y yo tenemos acordado algo, en lo que tendrás que ayudarnos también; fue a nuestra habitación y acordamos algo, que no podrás decirle a Lance...- la mirada de Cam era de duda total- ustedes tienen más que perder que el resto, así que en caso tal de que veamos todo perdido y tenemos una sola oportunidad para sacarlos a los dos antes de que sea demasiado tarde, lo haremos- Cam miro a Perotta sin poder creer todo lo que se había cocido ante sus ojos- y tu ayuda es por Lance, él es cabeza dura Cam, y por todo esto llegaría al final... pero no hay una razón para que así sea...
-Ella pensó que esta era su última oportunidad de salvarme…- dijo entre sus dientes- le dije que no lo hiciera…
-De que estás hablando Cam?- pregunto Sweets.
-De nada chaval, de nada…- lo atajo Jared- vámonos.
Todos asintieron, empezando a caminar por aquellos pasillos, mientras Jon, Booth, Jared y Sully iban en frente, con las armas más grandes liderando todo, y los otros, en sus manos tenían armas más pequeñas pero igual de útiles. Y en aquel grupo tan organizado, Cam se hizo al lado de Padmeth, y fue ahí cuando reparo en algo.
-¿Dónde está Sam?
Pero la mujer no le respondió, de hecho nadie lo hizo; pero tan solo fue mirar el rostro de Zack ante su pregunta, y sobre todo, la lagrima que limpio rápidamente.
Cam asintió rápidamente, tratando de apartar la tristeza de sus sentidos.
-¿Cómo?- pregunto, pero su voz salió flaca de sus labios.
-En el aterrizaje o más bien en el choque…- respondió Hodgins detrás de ella casi en un susurro- no pudimos hacer nada.
Cam asintió, mientras, delante de ella, Booth apretaba el entrecejo ante la mentira piadosa de su amigo a Cam. Tal vez era mejor así; y de hecho, Cam supo que sería mejor no preguntar más.
-A un lado…!- se escucho el susurro de Booth, y todos se pegaron a la pared.
Cuatro monjas, o al menos cuatro mujeres con hábitos, pasaban por aquel pasillo al cual ellos estaban a punto de entrar. Y para su desgracia, se pararon a hablar por un intercomunicador. Hablaban alta y apresuradamente en francés, hasta que, sin previo aviso, salieron corriendo por donde habían venido, una de ella, con una sonrisa que asqueo a Booth sin saber por qué.
Y después de ello, Zack tuvo ocho pares de ojos sobre él.
-¿Y bien, que han dicho?- le pregunto expectante Jared.
-Han… han dicho que su señor quiere verles en la planta de abajo… que… que…- pero Zack estaba atónito, y no sabía cómo decir lo que había oído.
-¡Zack!- lo llamo Jared en un grito ahogado a causa de las circunstancias.
-Quiere que vean cómo va a terminar de una buena vez por todas con la mitad de su experimento… quiere que todas las monjas vean como… como va a matar a la Dra. Brennan, a Ángela y una poli del FBI….
-No… no…- decía Booth, sin ser capaz de creer las palabras de Zack mientras estas seguían bailando por sus oídos- ¡no lo va a hacer!
-¡Booth!
-¡Seeley!
-¡Hodgins!
Pero sus gritos no sirvieron de nada; ya era demasiado tarde. Con su rifle en mano, Booth salió corriendo por el pasillo mientras todos iban detrás de él, a acepción de Hodgins que corría casi a su lado, mientras sentía la presencia de Sully como la más pegada a su espalda….
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Continuara…
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Bueno, espero que les haya gustado, y perdonen la tardanza jejejeje
Próximo cap….
Jum… dejare que se hagan un lio imaginando que puede pasar…
Jajaja
Ebby
