Capítulo 37

Kate miró a Rick sin comprender cuando él la observó con semblante de terror. Él no podía creer como era que ella lo perseguía como si hiciese siglos que no estaban juntos en la intimidad.

Todo había parecido regularizarse esas últimas semanas, pero ahora, las hormonas de Kate atacaban nuevamente y Rick estaba un poco incómodo…

-Ven aquí Rick… aún no tengo suficiente de ti…- dijo y se mordió el labio con deseo.

-Katherine Beckett, estamos en el lugar de trabajo…- le dijo cuando ella lo empujó por el pasillo, al cuarto de la limpieza.

-¿Y eso qué importa? Nadie tiene por qué enterarse…- dijo Kate y le sonrió alzando las cejas.

-Kate… hicimos el amor anoche… y hoy a la mañana, dos veces…- dijo Rick- no puedes estar tan desesperada…

-¿Qué pasa Castle? ¿Ya no me deseas?- le preguntó con algo de desilusión.

-No es eso… lo sabes…

-Bueno… es que cada vez que tengo un segundo para pensar, me acuerdo de todo lo que hacemos cuando estamos solos y…- dijo Rick pudo ver en sus ojos el profundo deseo- casi no puedo evitar desearte, Rick…

-Kate…- dijo él.

-Solo un ratito…- dijo y lo empujó hacia adentro, cerrando la puerta detrás de ambos y empujándolo para aprisionarlo y que se moviese lo menos posible…

-Kate… por favor… esto está mal… si alguien nos descubre…

-No me importa… no me importa nada…- dijo y lo acarició por encima del pantalón y notó que él estaba comenzando a excitarse también.

-¿No podemos esperar un par de horas?- dijo mientras ella lo liberaba y se quitaba la parte de debajo de su ropa.

-No… no podemos…- dijo y lo tomó de la solapa del saco y se acomodó contra la puerta, lista para que él la hiciera elevarse y acomodar sus piernas alrededor de su cintura.

Rick no pudo evitar dejarse llevar, las caricias y la actitud de Kate eran imposibles de dejar pasar.

La levantó, se acomodó y en un segundo estaba en ella, que estaba totalmente lista para él.

La miró de cerca, ella tenía la boca entreabierta y los ojos cerrados, extasiada por sentirlo parte suya.

Rick se movió contra ella rítmicamente y la escuchó jadear de placer. Rick no quería pensar, no quería creer que podría haber consecuencias de lo que estaba sucediendo, pero si a Kate no le importaba, él no era quién para levantar la bandera de la castidad ahí dentro…

Kate llegó al clímax rápidamente. Y cuando se recuperó comenzó a murmurar las palabras exactas para volverlo loco.

Rick no tardó en seguirla y cuando pudo recuperar el aliento, la besó con ternura y la bajó suavemente para que ambos pudiesen vestirse con tranquilidad.

Antes de salir, ella lo besó en los labios y sonrió.

-Te amo, Rick…- le dijo y él sintió que su corazón se hinchaba de emoción.


Cuando salieron, se encontraron con la mirada analítica de Esposito que sacudió la cabeza.

Kate pasó a su lado sonrojada y miró a Rick.

-Te dije que el limpiador no estaba ahí, Castle…- dijo con fingido mal humor.

-Sí… tenías razón…- le dijo él y Espo lo detuvo.

-Escucha, bro… aquí no… podrían tener problemas, Montgomery es un buen tipo, pero no podrá consentir esto…

-Lo sé… pero no puedo hacer nada…

-¿Cómo que no? Aguántate…

-¿Yo? Es ella la que está desesperada…- dijo con desesperación y Espo sonrió.

-Ah…no le eches la culpa… está embarazada… tienes que controlarte Castle…

-No me lo digas a mi, bro… está como loca… tuvimos sexo cuatro veces en menos de 15 horas…

-¿Y todavía te quejas?

-¿Crees que no hubiera podido aguantar hasta llegar a casa? Es ella y sus hormonas… a veces no puede ni verme… pero otras en que no le alcanza con nada… ¿qué quieres que haga? Tú la conoces…

-Sí… la conozco…- dijo Espo pensativo- y bueno… entonces disfrútalo… cuando esos bebés nazcan, tendrás menos tiempo y te arrepentirás de no aprovechar las oportunidades ahora…

-Puede ser…

-Pero sean cuidadosos… no querrán que haya consecuencias…

-Eso intento…- dijo Rick y cuando caminó hacia donde Kate estaba hablando con Ryan, Espo no pudo evitar comprenderlo, él sabía cuánto amaba Rick a Kate y se alegraba de que fueran felices…


Cuando Rick la alcanzó, Kate le sonrió y se ruborizó. Rick la continuó mirando, cada día que pasaba la amaba un poco más, y eso que cuando se decidió a proponerle una relación, pensó que era imposible amarla más...

Y cuando el día terminó y fueron a su casa, cocinaron juntos la cena. Rick se sirvió una copa de vino y a ella una copa de agua. Kate le sonrió mientras continuaba preparando la salsa para su pasta y Rick le permitió tomar un sorbo de su vino.

-¿Estás bien?- le dijo y besó su cuello cariñosamente.

-No tengo ningún motivo para estar mal… ¿no te parece?

-Tienes razón… es solo que me gusta estar seguro de que todo está bien…

-Todo está bien…- dijo y giró para abrazarlo- ¿pasó algo con Espo?

-No… bueno… nos recomendó que nos cuidáramos…

-Sí… lo siento, Rick… realmente no sé lo que me pasó… estaba desesperada…- dijo y bajó la vista.

-¿Estás arrepentida? Porque para mí fue un momento increíble…

-No, por supuesto que no… pero me avergüenza no poder controlarme…

-Tratemos de cuidarnos, eso es todo… debo admitir que tenía la fantasía de encerrarme contigo ahí…- dijo y cerró los ojos y ella se mordió el labio.

-Dios, Rick…- dijo ella con voz baja y grave- dime que no tienes ganas otra vez…- dijo y cerró los ojos cuando él deslizó su mano y testeó si a ella le pasaba lo mismo.

-¿Otra vez, detective?- dijo él y sonrió seductor.

-No me dirás que tienes que hacer un esfuerzo…- dijo ella en el mismo tono.

-Para nada, querida… ¿qué tal un baño sexy de inmersión, para que no te sientas fatigada?

-¿Baño sexy?- preguntó ella alzando ambas cejas y sonriendo.

Rick la tomó de los hombros y la llevó a su habitación entre besos. Estaba un poco cansado, sí… pero no podía evitar pensar que amaba a Kate con toda su alma y quería verla feliz y en esos días, también satisfecha…


Otra historia que solo tiene momentos felices... ustedes tienen la palabra autorizada, ¿quieren complicaciones?