Capítulo 36

-Hinata estas lista.-

-Ya voy madre, sólo deja me pongo los zapatos.-se escucho en el segundo piso.

Se volvió a ver en el espejo y ya que estaba bastante conforme con su apariencia salió de la habitación. No es que fueran a hacer gran cosa, pero era para estar prevenida ya que se suponía que vería a su novio mas tarde y no sabía si llegarían a tiempo. Tomo a su hermanita que estaba sentada en el descanso de las escaleras jugando con una pequeña pelota que le habían regalado.

-No, Inata.-pataleo un poco.

-No hagas eso mocosa. Recuerda que vamos a salir a comprar varias cosas.-

-No quelo.-

-Por favor.-intento evitar los golpes de la pequeña.-Buscaremos algo que te agrade. ¿Te parece?-

-Do.-

-Uff.-le estaba costando trabajo aquello.-Te compro una bolsa de dulces si vas con mamá y conmigo.-

-Dulces.-sonrió de oreja a oreja.

-¡Hinata!-Aiko llego a donde estaban sus hijas.-Ya no se quien me va a mal educar a mi pequeña, si tu o Sasuke. ¿Qué haremos con ustedes?-

-Lo siento mamá, un dulce a la semana no le hará daño.-sonrió avergonzada.

-Se te esta pegando eso de tu novio.-suspiro.-Bueno mejor vámonos, si no, no habrá tiempo para buscar todo.-

-Mamá, tranquila. Faltan unas cuantas semanas, no pasa nada. Además, sabes que debemos volver a salir por los OTROS regalos.-

-Lo se.-

Las tres salieron de la casa, subieron al automóvil, ajustando a la pequeña en su silla y así emprendieron su viaje hacia el centro comercial. Estaba empezando diciembre y las típicas compras antes de Navidad estaban volviendo loca a Aiko, siempre ocurría lo mismo era quería tener todo antes de que no hubiera nada bueno en las tiendas. En el camino las tres pasaron un agradable momento juntas de madre e hijas, aunque la pequeña no participaba mucho en la conversación, se reía por algunas que otras cosas; aunque fuera cualquier tontería que se les ocurría a las otras dos. Llegaron al centro comercial que estaba en el centro de la cuidad, era uno de los mejores que hacia en la cuidad. Colocaron a Hanabi en su silla y así las tres se adentraron en el edifico. Fueron a varias tiendas, de ropa principalmente, sería una celebración navideña como la de todos los años; la pasarían con todos sus familiares, extrañaba a sus primos desde la Navidad pasada no los había visto. Como todos los años harían un pequeño intercambio, algo que ya tenían como tradición.

-¿Madre, exactamente que es lo que quieres comprar?-le dijo Hinata mientras empujaba el carrito de su hermana.

-Pues ya sabes que necesitamos lo de intercambio. Necesitamos luego ir por lo de la cena. ¿Quieres algo en especifico?-

-A bueno yo…-se sonrojo un poco.-Sólo quería saber si teníamos tiempo para…-

Aiko vio a su hija de forma divertida, le recordaba cuando ella estaba en la misma situación.

-Tranquila, si quieres buscarle algo a Sasuke puedes hacerlo. Tenemos tiempo.-

-Mamá.-se avergonzó más.-No lo digas tan a la ligera.-

-No te preocupes. No tiene absolutamente nada de malo eso.-

-…-

-¿Qué es lo que le quieres dar?-le dijo amablemente.

-No lo sé, mañana cumplimos tres meses. Y quiero darle algo que sea muy especial. Quiero…quiero… quiero que realmente lo aprecie.-empezó a hablar sumamente rápido.

-Tranquila.-la sacudió un poco.-Busca algo que realmente te agrade, el detalle es lo único que importa.-

-De todos modos quiero que sea especial.-

-Lo va a ser si tu se lo das.-

-¿Lo crees mamá?-

Al ver a su hija tan nerviosa se le hizo muy tierno, sabía que ambos estaban compartiendo por primera vez aquella experiencia. La ayudaría a encontrar aquel regalo, el que tuvieran antes de aquello una amistad bastante larga ayudaba de sobremanera. Le sonrió ampliamente mientras seguía viendo algunas prendas.

-Estoy completamente segura.-

-Oye, Sasuke, ¿qué tanto estas haciendo?-dijo Itachi asomándose por su ventana.-Mamá dice que bajes en este instante.-

-Dile que me de cinco minutos más, no me va a pasar nada.-

-Dice que ahora. Esta crispada de los nervios a punto de tener un ataque. Además de que Konan esta igual que ella.-

-Esta bien.-se puso de pie.-Hey, toma mi guitarra.-

Con gran agilidad, descendió del tejado pasándole el instrumento con cuidado. Al asegurarse de que su hermano tuviera el instrumento y se hubiera alejado, salto y entro rápidamente a su habitación. Se sacudió un poco los pantalones y se le quedo viendo a su hermano.

-¿Qué ocurre?-

-Nada, es enserio cuando te estoy diciendo que las dos se tensaron. Debes buscar un nuevo lugar para estar haciendo lo que haces allá arriba.-

-Eso estaría bastante complicado, no es tan sencillo encontrar un lugar así.-

-Sasuke por favor, por lo menos estos meses bajale a subirte tanto al tejado.-suspiro.

-Buen punto. Me quedare en mi habitación cuando me inspire.-

-Muchas gracias, te lo agradezco.-sonrió.-Por curiosidad. ¿Qué tanto haces allá arriba?-

-Nada.-evito voltearlo a ver.

-Vamos, somos hermanos. Juro no reírme no importa que tan cursi sea.-

-Ya quisieras que fuera tu de empalagoso, si fuera posible, se que los dos estarían con un severo problema de sobrepeso, por la cantidad de miel que derraman.-

-Podría ser posible.-alzo lo hombros indiferentemente.-No me cambies el tema. ¿Qué tanto andas haciendo allá arriba?-

-Lo de siempre, me siento y empiezo a componer, o por lo menos lo intento como fue el día de hoy.-suspiro.-¿Algo más que necesites?-

-No.-sonrió.

-Algo te traes. ¿Qué es?-lo vio curioso.

-Nada.-

-No te creo.-

-Esa es tu opinión sobre ello.-salió de la habitación.-Por cierto ya vamos a comer. Baja por favor.-

Suspiro, su hermano seguía siendo demasiado infantil para su edad, y más tomando en cuenta la situación en la que esta en este momento. Salió de su habitación para bajar, de todos modos moría de hambre, se le había olvidado desayunar por el hecho de que use despertó con una melodía que quería probar. Había válido la pena, tenía una de las mejores que había hecho. Al llegar al pie de las escaleras se topó con Konan; que estaba con un paquete de galletas saladas, caminando hacia la cocina.

-¿Antojo?-pregunto divertido, ya era muy común verla comer algo.

-Algo, sabes que debo comer un poco más. Estaba esperando a que llegarán tus padres.-

-¿Y cómo vas?-

-Bien, gracias Sasuke. Sólo espero que en el próximo ultrasonido deje ver si es un niño o una niña.-se toco el pequeño pero ya notorio abultado vientre.-Sigue escondiéndose el muy pillo.-

-¿Cómo están las apuestas?-

-So que será niño.-

-Esperemos que ya se deje ver.-sonrió y los dos entraron a la cocina.

Konan abrazo su prometido mientras él le besaba la mejilla. Cada día parecían estar mas enamorados de lo que estaban, se les podía ver lo felices que estaban al pasar por aquella situación juntos, Itachi le acariciaba el vientre sonriendo como si fuera la persona más dichosa del mundo. Le beso la barbilla antes de irse a ayudar a su suegra con la comida, afortunadamente Mikoto ya dejaba que hiciera más cosas en la casa; según ella era por el pronóstico de aborto espontáneo. Al ya tener los cuatro meses esa casi imposible ello. Ambas colocaron la comida en la mesa y se se unieron a los demás.

-Sasuke ya te lo dije la copa del rey la va a ganar el real Madrid otra vez.-decía Itachi algo frustrado.

-Que no cabeza dura. Va a ser el Barcelona.-estaba de la misma manera.

-Muchachos estamos en la mesa, luego discuten sobre el soccer, que a lo que mi respeta apoyo a Sasuke.-Fugaku ya estaba algo desesperado. Siempre era lo mismo todos los años.-Ya sabemos sus apuestas así que ahí se queda.-

-Ya me rindo, con ustedes dos es imposible.-hizo un puchero.

Todos rieron por ello, a pesar de todo seguía actuando como un niño. La familia comió con una conversación bastante amena, cosas de cada uno que habían surgido aquel día hasta que llego el tema de Sasuke y su fascinación por estar en el tejado, claro estaba que Mikoto se ponía histérica cuando ocurría eso, recordaba la temporada que había empezado con esa tradición, lo que resulto un par de visitas al hospital ya que su bebé había sufrido varios accidentes, ocasionándole fracturas. Sasuke la escuchaba algo fastidiado por el mismo discurso que siempre le daba, fuera como fuera no le haría caso, le gustaba ese lugar, el único que podía no ser molestado por nadie salvo que le gritarán desde su ventana; lo cual casi no sucedía. Además ahí tenía una muy buena vista de la ciudad lo cual de vez en cuando le ayudaba para la inspiración.

-Sasuke, por favor deja de hacerlo, sólo te pido eso.-

-Hmp. Esta bien, intentare no hacerlo, más no te prometo nada madre. Ya es costumbre.-

-Por favor.-dijo terminando de comer.-Por cierto, queríamos avisarles…-

-Este año no saldremos de viaje para fin de año.-término Fugaku.-Hay varias cosas que debemos arreglar en la oficina y no sabemos cuando acabáremos.-

-¿Esta todo bien?-preguntaron los tres jóvenes.

-Nada que no se pueda arreglar. Tranquilos.-

-Pues, esta bastante bien. Por nosotros no se preocupes, el punto es estar todos juntos.-dijo Itachi no muy convencido.-Saben que cualquiera de los dos podemos ayudarles.-

-Lo sabemos, son nuevos contratos y revalidación de los viejos. Sólo. Os hemos atrasado un poco.-

-No hay problema, concuerdo con Itachi, no es algo que se haga falta.-

-Gracias a los dos por comprender.-

-No hay nada que agradecer.-

Cada uno recogió sus trastos y los coloco en la lavavajillas, y cada uno se fue a hacer lo suyo, Konan fue a descansar ya que no había pasado una muy buena noche, se despertaba con algunos antojos a altas horas de la noche lo cual hacia que Itachi también tuviera que descansar a pesar de tener trabajo. Pero ya que no se quejaba se podía aprovechar todo lo que quisiera. Mikoto y Fugaku salieron de vuelta a la oficina se la vivían ahí casi todo el día, sólo salían para comer y dormir. Sasuke estaba bastante aburrido por lo que saco su móvil y le marco a Gaara, no espero tanto ya que su amigo siempre tomaba el teléfono rápidamente.

-Que hay.-le dijo bastante alegre.

-¿Tienes algo que hacer?-dijo con algo de humor.

-No. Este fin de semana ha estado bastante aburrido, pensaba en pasar el resto del día con la consola. ¿Te vienes?-

-A pero por supuesto. Dame diez minutos y estoy frente a tu casa.-

-Perfecto.-colgó.

Sasuke subió rápidamente a su habitación, tomo sus llaves y la billetera. No iba a molestar a su hermano y cuñada; por lo que decidió dejarles una nota, avisándoles donde se iba a encontrar y que regresaría mas tarde. Salió al garaje me subí al automóvil y en menos de 10 minutos a está enfrente de la casa de su amigo. Bajo y llamo a la puerta siendo recibido por la madre de este. La saldo cortésmente y fue a la sala donde el pelirrojo estaba esculcando en un va tiene buscando algún videojuego que se le hiciera interesante.

-Hey.-saludo Sasuke sentándose en el sillón.

-Hey.-dijo tomando uno de ellos y caminando hacia él.-¿Te parece un FIFA?-

-¿Quieres volver a perder patéticamente contra mi?-

-¿Crees que lo volverás a hacer?-conecto todo y los dos esperaron a que se cargara el juego.

-¿Quieres otra apuesta?-

-Depende de lo que estés pensando.-lo conocía a la perfección.

-Mira, te lo pongo así. Si gano, me dirás quien es esa persona que te tiene de cabeza desde hace un tempo, si pierdo… te quedas con mi automóvil por un mes sin objeción alguna.-

-…-

Era una propuesta bastante tentadora, adoraba el vehículo que tenía Sasuke. Soñaba por tenerlo pero ha le habían dado uno y estaba conforme con él. Pero, el tener que decirle lo de ella, estaba más allá de sus convicciones; no quería decir eso ya que pensaba que era algo imposible, lo pensó bastante.

-Esta bien. Pero un mes y sin rechistar lo que haga con el.-

-…-no le gusto aquello.-Ya para que me quejo.-

-Ya estas.-

-Va que va. Pues empecemos.-sabían que sería una larga tarde.

Lectores, se que esta bastante corto, pero bueno espero que hayan disfrutado la lectura. Otro dato, a opinión de todos, ¿que quieren que sea el bebe de Itachi y Konan? Intentare actualizar lo más rápido posible, nos leeremos luego.