35.- NADA COMO EL AIRE DE LA MONTAÑA
- ¡Ca...cho...rro!
En cuanto Seto se gira puedo ver que esa ropa sigue haciéndolo lucir tan atractivo como siempre, pero, al parecer esto de usar una vestimenta de chica no fue una muy buena idea para mi, ya que luce en su rostro una mueca realmente extraña, lleva cerca de un minuto completo sin decirme nada y solamente me observa, ¡Kami!, debo lucir absolutamente ridículo como para que no se atreva siquiera a pronunciar palabra, aunque sea alguna de sus acostumbradas frases sarcásticas, de esas que sirven para distensionar el ambiente entre ambos cuando por algún motivo me enfado con el dejando de hablarle y no sabe como recomenzar la conversación, ¿no se qué pude haber hecho mal?, pero si seguí cada instrucción que Mai me dio y según ella me veía muy bien, también a mi parecer lucía bastante aceptable, pero de seguro como ella está acostumbrada a ser algo extravagante pensó que realmente era así, ¿quizás me puse mal las prendas?, no, estoy seguro de no haber cometido error alguno en ello, además lo hice mirando las fotografías que preparamos del paso a paso, ¿en qué se supone que fallé?, ni siquiera cuando el maldito de Deabling me obligó a vestirme de perro me sentí mas avergonzado de lo que me siento ahora, siendo que incluso ese acto desencadenó el hecho de que Seto comenzara a llamarme utilizando diversos adjetivos caninos para molestarme.
No puedo moverme siquiera para salir a encerrarme en el baño, ¿en qué estaba pensando cuando acepté esta tontería?, estoy seguro que Seto no sabe como decirme que luzco como un autentico adefesio por eso su mutismo.
- Creo...creo que mejor me cambio...espera...ya regreso -trato de que mi voz suene normal a pesar de cómo me siento, así que me doy la vuelta para marcharme pero soy detenido por mi neko al atrapar mi mano.
- Yo...-no se como reaccionar en estos momentos ni que decir para que mi cachorro no piense algo equivocado, pero las palabras no me salen, ¿dónde quedó el grandioso cerebro del que siempre presumo?, ¿por qué cuando más lo necesito mi elogiado y elevado IQ baja a menos de cero?, ¡Ra!, estoy totalmente en blanco.
- No te preocupes...no pensé...¡jajajaja!...no es como si me hubiese imaginado...¡jajajaja!...que me vería bien en faldas...jajajaja!...-le digo en medio de mi risa para disimular lo mal que me siento al hacer el ridículo frente a el, ¿acaso todas las veces en que me ha visto derrotado no han sido suficiente para recordarme que soy inferior a él?- definitivamente lucir bien, vestido de chica no es mi fuerte.
- ¡PERO LO ES! -me mira sorprendido ante mi grito, momento que aprovecho para rápidamente atraparlo en un abrazo y allí puedo darme cuenta de que todo su cuerpo tiembla de nerviosismo, en realidad soy un completo imbécil por no haber hablado enseguida haciéndolo sufrir con mi silencio, para tratar de remediar mi error presiono mucho mas su cuerpo contra el mío tratando de confortarlo- luces realmente hermoso, me has dejado sin palabras -no hace ningún movimiento, pero siento que su cuerpo se va relajando poco a poco- jamás pensé que llegaría el día en que mi cerebro dejase de funcionar totalmente -lo hago subir su rostro para poder mirarlo a sus hermosos ojos que en estos momentos lucen algo rojos y bastante acuosos- como siempre solo tú logras desarmarme con una facilidad sorprendente.
- ¿De verdad me veo bien? -únicamente con mirar dentro de esos bellísimos ojos azules puedo comprobar que no me miente solo por tratar de no hacerme sentir peor de lo que ya me siento y ya mas calmado regreso a mi antigua y cómoda posición ocultando mi rostro sobre su pecho sintiendo el latir de su corazón- ¿no me veo como uno de esos drag queen?
- ¡JAJAJAJAJA!, para nada, luces endemoniadamente atractivo -aunque no lo veo, sé que sonríe pero esta vez de forma sincera lo que me da confianza para seguir hablando- todo lo que vistas solamente resalta tu belleza natural.
¿Quién podría ser tan locuaz luego de ver a la criatura más hermosa frente a frente?, cualquier persona que hubiese estado en mi lugar habría tenido la misma reacción, mejor dicho la nula reacción al ver una imagen tan hermosa frente a sus ojos, su aspecto es una mezcla cargada de inocencia y sensualidad, en cuanto me giré hacia el, mi cuerpo fue invadido de sensaciones que ni siquiera en estos momentos, algo mas calmado, puedo ser capaz de describir, frente a mis ojos mi cachorro apareció con un vestido de seda en color negro que hace resaltar su pálido tono de piel que luce casi como si brillara, el vestido de escote recto con pequeñas y vaporosas manguitas cortas lo hacen lucir muy dulce e inocente, de una muy amplia, y debo acotar, muy muy corta falda que llega a unos cuantos centímetros bajo sus muslos haciendo resaltar sus hermosas y bien definidas piernas, que de seguro cualquier mujer mataría por tener y aunque viviese en un gimnasio nunca podría siquiera llegar a que se viesen como las de mi cachorro, para marcar su cintura y simular un busto generoso lleva un corset en tonos de negro y rojo adornado con pequeños botones de metal envejecido, su largo cuello está resaltado con una cinta de terciopelo negro en donde enredó el dije con mi inicial, su cabello luce recogido en dos coletas, una levemente un poco mas alta que la otra, se ve que tuvo problemas al tratar de arreglar su cabello, adornando su rubia cabellera con largas cintas que caen por sus hombros descubiertos provocando un efecto óptico de unas largas coletas, todo del mismo tono y material que la cinta de su cuello y para no dejar del todo su imagen rebelde lleva unas botas con algo de tacón que le llegan hasta las rodillas y poseen diversas hebillas en forma de calaveras, quedando casi a mi altura, lo que me hace poder apreciar directamente su hermoso rostro, no creo que alguien pueda lucir mas provocativo, sensual y a la vez inocente de lo que mi cachorro luce en estos momentos y como si todo el no fuese una imagen de por si ya sublime, la música que se deja oír solamente hace el ambiente mas acorde, mi cachorro me dijo que la canción se llamaba I'm kissing you de una tal Des'ree.
No se cuanto tiempo permanecí mirándolo casi con la boca abierta y babeando por la maravillosa imagen que me era regalada, luego de mucho pude por fin reaccionar no sin antes hacerlo girar para contemplarlo nuevamente lo llevo hasta el centro de la sala para bailar con el, sólo me sonríe de una forma tan tímida, que no me puedo aguantar el no sentirlo cerca, así que rodeo su cintura con mis manos para atraerlo mucho mas a mi cuerpo lo que mi cachorro aprovecha para enredar sus delicados dedos tras mi cuello y juguetear con mi cabello, algo que realmente me encanta es sentirlo acariciando mi cabeza de esa forma que solamente el sabe hacerlo, escucho lo que la canción dice y no encuentro nada mejor que hacer lo que en ella se indica, así que lo beso casi como si estos fuesen de un delicado cristal comienzo simplemente rozando sus labios cuidadosamente, hasta que mi cachorro abre su preciosa boca y por fin me atrevo a hacerlo mas apasionado continuando así hasta que el aire y la canción se acaban.
- No pensé que una miserable canción iba a hacerme merecedor de tan magnífico premio -únicamente me mira totalmente sonrojado ante mis palabras así que no puedo evitar besarlo nuevamente- hueles delicioso -le digo acariciando la piel que tiene expuesta con mi nariz causándole algunas cosquillas al pasar mi lengua- me encanta tu aroma, además tu piel tiene un delicioso sabor.
- Lo se -me mira algo intrigado ante mi respuesta tan segura- Mai me dio unos polvos con sabor, ¿sabes?, a mi también me encanta como hueles neko -realmente el casi no poder respirar bien con esta cosa aprisionando mis costillas y el ridículo peinado que mi amiga me hizo prometer utilizaría, definitivamente vale la pena con solo ver que a Seto le ha gustado como luzco- según ella sería un buen toque.
- Veo que pensó en todo -tendremos que comprar mas de esos polvos pues hacen que su piel tenga el delicioso aroma y sabor a la miel, lo hago girar en medio de nuestro baile y lo inclino para besar su escote- no me cansaré jamás de probar tu piel, con o sin polvos es lo más apetecible que he probado.
- Eres realmente bueno en todo incluso te mueves muy bien, no sabía que fueras tan buen bailarín -en cuanto acabo de decirlo me hace girar para luego de inclinarme y darme un suave beso y lentamente hacerme regresar a sus brazos.
- De pequeño mi madre me hacía bailar con ella -en realidad al principio solo estábamos meciéndonos pero no pude evitar demostrarle que no soy tan mal bailarín, pero enseguida regreso con los sutiles movimientos siguiendo el compás de la suave música que me resulta realmente conocida, pero al ser solo instrumental no logro descifrar que tema es- ¿quién eligió la música?
- Son las canciones que me gustan -mi amiga eligió las melodías que una vez le dije me recordaban a Seto, según ella yo las oía para pensar en mi neko y suspirar por el como una colegiala enamorada- bueno Mai conoce a un DJ que las mezcló.
- Esta música, creo haberla oído antes pero como una canción, aunque no se donde -no me incomoda o molesta confesarle a mi cachorro que desconozco algo, ya que como siempre me ayuda a ampliar mis conocimientos de cultura general, que la mayoría del tiempo me resulta ser completamente ajena, como suele decirme mi novio "resulta absurda para personas de mi intelecto guardar información en mi dotado cerebro acerca de cosas tan triviales", esa frase imitando mi forma de hablar siempre le hace merecedor de un almohadonazo- pero, ya la he oído, ¿o me equivoco?
- Es de un animé -hace unos días junto con Moki mirábamos Midori no Hibi y en esos momentos llegó mi neko- fue el día que nos invitaste al cine, lo veíamos con el chibi, en esa ocasión la oíste.
- Ya lo recuerdo, me dijiste que esa letra demostraba lo que tu corazón sentía antes de que nos confesáramos nuestros sentimientos -poco a poco nuestros movimientos se hacen mas lentos y mis caricias mas atrevidas, tanto que una de mis manos deja su pequeña cintura para comenzar a recorrer su muslo que con la falda que lleva queda totalmente accesible a mi mano, pero da un pequeño respingo cuando trato de atrapar una de sus nalgas y trata de retirar mi mano- mosukoshi koinu.
Sonrío ante sus palabras al darme cuenta que recuerda lo que esa canción significaba para mí, además al haberme susurrado de forma tan sensual únicamente hace que mi cuerpo suba su temperatura de forma asombrosamente rápida, pero realmente con todas las veces que ambos hemos reconocido el cuerpo del otro sabemos bastante bien lo que nuestras caricias hacen sentir al ser amado, algo que no debiese sorprenderme para nada, definitivamente esto de utilizar falda da un giro diferente a este encuentro, ya que aún estando completamente vestido puedo sentir como sus dedos tratan de introducirse en mi ropa interior que junto con mis botas, debo confesar, son la únicas prendas masculinas que llevo en estos momentos, creo que esta idea de Seto no fue tan descabellada después de todo, sus dedos se sienten tan bien, cuando recorren mi piel provocan una especie de descarga eléctrica que recorre todo mi cuerpo, no creo que pueda contenerme demasiado, mi cuerpo está despertando más rápido de lo normal y por lo que veo mi novio no está en una condición muy diferente a la mía, pero creo que será mejor no continuar por este camino ya que se supone que mi neko desea una verdadera cita y eso le daré, aunque deba detener mis propios deseos y él se enfade en el trayecto por lo que estoy apunto de hacer.
- Creo que será mejor cenar -me mira con su típica expresión de pregunta al seguro percatarse que estoy en las mismas condiciones que el, pero de igual modo lo he detenido en su avance- se supone que es nuestra primera cita.
- Tienes razón, no deseo adelantarme al postre -eso sí no lo dejo que ocupe su lugar sin antes no arrebatarle unos cuantos besos mas y luego caminamos hasta la mesa donde atrapo nuevamente sus labios, jamás voy a cansarme de degustar su delicioso sabor- un último beso para el camino.
- ¿Te había dicho que luces realmente guapo? -solo me sonríe con ese aire de superioridad que de vez en cuando le surge ante mi, pero no le tomo atención a ello ya que estoy mas preocupado pensando en como se supone que una persona que lleva vestido se debe sentar sin dejar toda su intimidad a la vista, así que me siento sobre mis piernas como se hace normalmente, aunque con las botas esta posición me resulta bastante incómoda, pero debo tratar de lucir lo mas presentable posible.
- No, pero sabía que lo pensabas -creo que por fin decidió sentarse aunque lo hace simulando molestia ante mis palabras- aunque no es nada en comparación con lo hermoso que tu eres todos los días, eres la persona más deslumbrante que he visto en mi vida.
- ¿Acaso estás tratando de seducirme con tus palabras? -comenzamos a disfrutar de nuestra deliciosa cena compuesta de platos típicos de la región en un ambiente cargado de romance y en medio de una agradable conversación- porque debes saber que hace tiempo que me tienes en tus manos.
- Y tu cachorro hace tiempo que tienes no solo mi cuerpo, también mi corazón en las tuyas -extiendo mi mano para besársela ante lo cual se sonroja de una manera tan deliciosa- sabes cachorro, realmente no pensé que te atreverías a cumplir mi odiosa petición -lo miro y no puedo dejar de sentirme abrumado ante la imagen tan asombrosa que proyecta- sabía que cuando te propones algo no hay nada que te pueda hacer desistir de ello, ¿pero hacer todo esto por mi?
- ¡Jajajajaja!, debo admitir que en varias ocasiones me arrepentí de haberte pedido aquella canción -me mira casi embobado, diría yo, bueno si eso fuese posible viniendo de una persona como mi neko- yo...¿sabes?, llegué a pensar que lo hacías pues...por...
- ¿Por qué en el fondo deseaba estar con una mujer? -simplemente asiente y baja su mirada simulando comer para ocultar su ansiedad ante mi respuesta- realmente nunca alguien me había atraído hasta que te conocí -ni siquiera termina de llevarse la comida a la boca para prestarme toda su atención- ya se que no lo parecía al principio, pero sólo tú fuiste capaz de despertarme una extraña mezcla de sensaciones con el simple hecho de verte, lo que me producía una molestia que no sabía como liberar y con mi tan humana educación, solamente sabía llenarte de insultos y palabras crueles tratando de liberarme de todo lo que sentía y que me resultaba nuevo -sin soltar su mano lo miro directo a los ojos y con toda la compostura que me es posible en estos momentos le digo algo que hace tiempo se había convertido en un peso que me dejaba casi sin poder respirar cada vez que recordaba el como me comportaba con el- perdóname, perdóname cachorro por todos los malos momentos y las horribles palabras que te decía.
- Seto, yo no tengo nada que perdonarte amor, yo tampoco era muy amable contigo que digamos -le sonrío y con mi mano libre acaricio su mejilla a lo que el responde haciendo lo mismo conmigo- todo eso es el pasado, algo así como una antigua vida, te amo Seto Kaiba nunca lo olvides.
- Jamás me voy a cansar de oírtelo decir, haces que mi corazón se infle de felicidad y orgullo -sin soltar su mano me pongo de pie y tiro suavemente de el para que haga lo mismo pero se resiste sosteniéndose de la mesa y solo me mira algo incómodo pero simulando una sonrisa- ¿te ocurre algo cachorro?
- Es que...no puedo -soy tan tonto que ni siquiera puedo sentarme en el suelo sin que alguna estupidez me ocurra, ni siquiera han pasado 30 minutos y ya no siento mis piernas- estoy adormecido.
- ¿¡Qué!? -lo ultimo lo dijo en un susurro casi imperceptible que incluso estando a su lado no pude ser capaz de oírle- no te escuché amor.
- Mis piernas...están dormidas -ni siquiera lo miro a la cara para que no se vaya a burlar de mi torpeza, y yo que deseaba despertar en él el deseo por mí y ahora de seguro debe estar con esa sonrisa de burla que a veces pone.
- Déjame ayudarte, solo aférrate a mi cuerpo y a la cuenta de tres te ayudaré a levantarte -me inclino hasta el para tomarlo fuertemente de la cintura y ayudarlo a ponerse de pie- ¿listo cachorro?
- Espera -rodeo su cuello con mis brazos y tomo aire, pues sé que cuando me ponga de pie esa horrible sensación de cosquilleo invadirá mis piernas, lo que no será nada agradable- uunoo, dooos y ¡auuuu!, ¡oye!, eso fue trampa ¿y dónde quedó el tres?
- Nunca hay tres cachorro, el contar es solo para distraer a la víctima -lo sostengo muy firmemente para que sus piernas no toquen el suelo y la incómoda sensación pase pronto- realmente ingenioso ¿no?
- Para nada, estoy enfadado contigo por haberme mentido y si pudiese te daría un golpe -me mira algo enfadado por mi reacción ante la broma, pero no me gusta que me engañe aunque sea en algo tan tonto como esto- pero, por fis no me vayas a soltar, si en estos momentos lo hace no podré sostenerme y voy a caer al suelo.
- Jamás lo haría, aunque me lo pidieras además me encanta tenerte así de cerca a mi -le doy un suave beso en los labios que el prontamente responde y me da permiso para profundizarlo, algo que no tardo en hacer hasta que el aire se hace una necesidad imperiosa- nunca me voy a cansar de agradecer a todos los dioses conocidos y por conocer el haberte puesto en mi camino Katsuya.
- Con solo oír de tus labios mi nombre hace que me derrita ante ti -ahora soy yo quien atrapa sus labios mientras estiro lo mas que puedo mi cuerpo para que la punta de mis pies toquen el suelo y así liberar mis manos del cuello de mi neko para comenzar a corresponder a sus caricias- te amo Seto, mi neko, mi vida, mi todo -nuevamente nos besamos, pero esta vez el primero en buscar jugar con su lengua soy yo mientras trato de quitar la gabardina que tan bien lo hace lucir, algo a regañadientes deja mi cintura para terminar de quitársela y lanzarla algo lejos, lo que aprovecho para continuar con lo último que mantiene lejos de mi tacto su bien demarcado torso- realmente estas correas son bastante odiosas, aunque se compensa el hecho de que esta camiseta te hace lucir realmente bien.
- Nada en comparación contigo -le sonrío para darle pequeños besos algo superficiales mientras lo ayudo con mi vestimenta- definitivamente las correas son un gran impedimento cachorro, cuesta demasiado el abrirlas, deberían despedir a quien creo tan estúpida ropa -solo me sonríe y continúa con lo que hace, hasta que finalmente logra quitarme la prenda, por lo general es el quien suele ser el primero en quedar desnudo, pero ha tomado la iniciativa, así que únicamente lo dejaré continuar, ya que a pesar de que trata de disimular se ve algo nervioso, ni siquiera me he atrevido a mover mis brazos que descansan al lado de mi cuerpo para no incomodarlo.
- ¡Kami! ¡Seto! -estoy realmente deseoso de sentirlo, pero casi de forma tímida poso mis manos para comenzar a acariciar su piel que al simple contacto resulta algo fría, pero que poco a poco va subiendo su temperatura, no puedo contener el no probarla con mi lengua y como si fuese un gato comienzo a lamerlo- eres tan delicioso.
- ¡Cachorrooo!, tus manos se sienten tan bien -sé que podría ser capaz de inducirme un orgasmo exclusivamente con sus besos y caricias, no puedo soportar más, así que lo apego nuevamente a mi cuerpo y comienzo a acariciar sus muslo- déjame poseerte amor.
No espero siquiera su respuesta cuando comienzo a besarlo y a acariciarlo, mi cachorro responde inmediatamente a mis deseos acariciando mi piel desnuda con sus delicados dedos, mis manos ya están bajo su falda buscando sentir su delicada piel, no puedo resistirme a introducir una de ellas dentro de su ropa interior tratando de buscar su cálido miembro esperando prepararlo prontamente, el solo me responde con un pequeño gemido que rápidamente viaja hasta mi entrepierna, no creo ser capaz de esperar demasiado sin sentirme dentro de el, necesito ser aprisionado por su cuerpo, disfrutar el cúmulo de sensaciones que me produce cuando somos solo uno, un ser cuyos corazones palpitan al mismo ritmo, oír sus gemidos invadir mis oídos son el máximo afrodisíaco para mi, sentir como mi nombre sale de sus labios una y otra vez, no creo exista nada ni nadie que me hagan sentir completo como lo hace Katsuya, y no me refiero a cuando me permite acceso total a su cuerpo, ya que debo admitir es la lujuria hecha carne, sino, con solo brindarme una simple sonrisa hace que todo para mi tenga sentido.
- Espera...un momento...amor -detengo sus caricias ya que me estaban encendiendo demasiado a prisa y ante su asombro me arrodillo frente a el para comenzar a descalzarlo sin muchos inconvenientes- aprovechando que estoy en posición -le sonrío mientras aprisiono con mi mano por sobre su pantalón su pene ya bastante duro- creo que tendré que ayudarte con este pequeño asunto.
- ¿Pequeño asunto? -esa forma tan juguetona que tiene de sonreír evidencia que simplemente lo hace para molestarme, sin dejar de mirarme desabrocha mi cinturón y luego el botón de mi pantalón para finalmente bajar la cremallera para luego proceder a bajármelos y quitarlos con todo y ropa interior, dejándome completamente desnudo- no me parece justo ser el único en traje de Adán, pero lo dejaré pasar por esta vez, eso sí que tendrás que pagar por insultar a mi amigo.
- ¡OH!, discúlpeme por tan GRANDE error mi señor -me encanta molestarlo en relación a su tamaño, debo admitir que mi neko está bastante bien dotado, pero luego de hablarle así siempre trata de demostrarme mi equivocación a fuerzas de embestidas lo que me deja totalmente agotado de placer- creo que mañana no podré levantarme de la cama -con una de mis manos tomo su miembro mientras la otra busca la suya para posarla sobre una de las coletas que luce mi cabello y que así pueda marcarme el ritmo que desea- itadakimasu.
- ¡RAAA! -cada día lo hace mejor, su lengua recorre toda la extensión de mi pene como si tratara de marcarlo a fuerza de besos y lamidas mientras cada una de sus manos se encarga de acariciar mi trasero y mis gónadas, con un poco de timidez enredo mis manos en su cabello como el me lo había pedido y comienzo a marcarle un ritmo al principio pausado, casi como temiendo causarle algún daño para luego subir en intensidad a algo bastante mas rápido, creo que no podré evitar correrme en su boca como en ocasiones anteriores- me...vas a dejar...secoooooo...¡AHHHHH! -definitivamente no pude soportar mucho y en pocos minutos me descargue totalmente, escucho cuando su garganta traga todo lo que puede para después proceder a limpiar lo que pudo escurrir de sus labios.
- ¿Por qué me miras así Seto? -luce bastante extraño, me mira con tanta insistencia como si ante el tuviese a un completo desconocido- ¿no te gustó?
- Al contrario, es sólo que me siento extraño -se ve tan violable en estos momentos, además mueve su cabecita rubia hacia un lado en un acto tan inocente que lo hace lucir como una pura y virginal pequeña niñita- luces tan inocente que me siento casi un pedófilo al desear hacerte el amor.
- Estás loco, tenemos la misma edad -me toma de la barbilla para que me ponga de pie y en cuanto quedo a su altura me atrapa nuevamente en un cálido abrazo, pensé que me besaría pero al parecer aún duda de sus actos- no seas tan analítico y únicamente por hoy déjate llevar, así que ahora bésame.
- ¿Desde cuándo un cachorro le da órdenes a su amo? -hago lo que me pide y simplemente me dedico a besarlo mientras mis manos buscan su cabello para comenzar a desamarrar las cintas que lo adornaban y a continuación desordenándoselo para que vuelvan a su habitual estilo rebelde que tanto amo en el- así me gustas muchísimo mas mi vida- nos besamos apasionadamente, sus manos se enredan en mi cabello mientras las mías viajan a su espalda para tratar de equilibrar nuestra apariencia, pero realmente el corset que lleva me resulta una barrera realmente grande para mi labor, sin dejar los besos trato de mirar alrededor en busca de algo que pueda ayudarme en mi cometido.
- ¿Qué tanto miras neko? -a pesar de que seguimos besándonos su cuerpo y acciones se sienten algo extraño, así que me permito abrir mis ojos y lo veo rodeando sus ojos como si buscase algo en la habitación- ¿qué es lo que buscas?
- Unas tijeras ¿no se cómo pudiste atar esto? -le digo mostrándole las cintas que la dichosa prenda posee- quiero sentir tu piel en mis manos y al paso que voy me haré anciano antes que logre siguiera desatar la mitad.
- ¡Jajajajaja! -me separo un poco de su cuerpo ante un muy enfadado neko por haberme burlado de su problema y lentamente comienzo a desabotonarlo- ¿cómo crees que pude ponérmelo yo solo?
- Realmente no pensé en ello -con los deseos de verlo por fin libre de toda su ropa ni siquiera analicé que debía haber otra forma en que se hubiese puesto este implemento de tortura sin la ayuda de otra persona- ya te dije que ante tu presencia mi cerebro se marcha de paseo.
- ¡Ahhhhh!-lanzo un suspiro al verme libre y ya posibilitado para respirar de forma normal- creo que Mai lo ajustó demasiado, ahora el vestido se abre desde aquí -llevo una de sus manos hasta el escote en donde una pequeña cinta se ajusta para darle forma al cuello del vestido y la otra a un costado en donde está la cremallera algo oculta.
- Gracias por las instrucciones -trato de hacer lo que me indicó lo mas seguro que puedo, no quiero verme tan torpe o desesperado como hace unos instantes- es una suerte que ésta no sea tu ropa normal.
- También por suerte nadie puede vernos en estos momentos o comentarán que Seto Kaiba, el recto empresario le pone los cuernos a su prometido con una chica -por la expresión de su cara, creo que no se había puesto a pensar en ello- no me quedaría otra cosa mas que admitir que somos la misma persona.
- ¡Para nada!, prefiero pasar por infiel y que tú con tu gran corazón me has perdonado a que otros ojos te vean lucir como hoy -hace una mueca de enfado, seguro no le debe gustar la idea de quedar ante las personas como un cornudo- prométeme algo cachorro, jamás dejarás que alguien te vea como yo lo estoy haciendo en estos momentos -utilizando este tipo de ropa luce realmente como una chica y cualquier depravado, incluso uno que pregone de heterosexual, no dejaría pasar la oportunidad de tenerlo en sus brazos disfrutando de tan hermoso ser- aunque la seguridad de tus amigos o la mía esté de por medio, incluso si se tratara de la del propio Mokuba, déjame ser el único cachorro, no permitas que otros ojos te vean así, que otros posen su vista sobre tu delicada imagen.
- Te doy mi palabra -su voz y expresión eran tan extrañas, como si estuviese llena de posesividad y a la vez se disculpara por ello- recuerda que Katsuya Jonouchi jamás falta a ella -comienzo a besarlo y acariciarlo nuevamente para que cualquier mal pensamiento que tenga en estos momentos se alejen prontamente.
- ¡Cachorrooo! -gimo cuando siento su boca jugando con uno de mis pezones- tu lengua ¡ahhhhhh!
En medio de mis cavilaciones no me percaté en qué momento dejé de tener el control y mi travieso novio ha comenzado a besar y lamer mi piel con mucha más intensidad, mientras su pequeña mano juega con mi miembro tratando de despertarlo ya que descansa luego de que hace poco descargó su contenido en su pequeña boca, así que atrapo sus manos para continuar con mi misión de desnudarlo por completo y ahora ser yo quien pruebe su deliciosa esencia, tomo su vestido desde los hombros y comienzo a bajarlo mientras me voy arrodillando sin dejar de besar toda la piel que dejo al descubierto, mi cachorro sólo comienza a gemir tímidamente y atrapa mis cabellos con sus delicados dedos, todo el es una tentación que no puedo resistir, mejor dicho, a la que no deseo resistirme, en cuanto llego a la altura de su ombligo dejo caer por completo su traje y lo lanzo lejos, ahora ha quedado solo con sus botas y la ropa interior, un ajustado bóxer de color negro que hacen resaltar su hombría completamente despierta, me dedico a pasar mi lengua por sobre la ropa tratando de jugar un poco con su deseo, mientras lo descalzo casi con parsimonia, como si yo no estuviese tan necesitado de poseerlo y sentirlo mío como el igual lo está, cuando por fin termino de liberar sus pies me regreso besándolo hasta mi posición anterior frente a su ombligo, aferro una de mis manos a sus caderas mientras con la otra atrapo la gargantilla que lleva para que su rostro quede a mi altura, luce algo encorvado pero prontamente se percata que deseo su boca a mi alcance para atraparlo en un beso, luego de quedar sin aire tres de los dedos de mi mano libre ocupan esa cavidad esperando sean lubricados por su saliva, en tanto yo continúo jugando con su ombligo simulando penetraciones con mi lengua haciéndolo gemir, cuando mis dedos están listos, mi boca viaja hasta su entrepierna y casi bruscamente le arranco la última prenda para deleitarme con la imagen de su miembro ya erecto frente a mi rostro, poso en su entrada uno de mis dedos para comenzar a dilatarlo, así que sin mas esperar engullo su pene como lo que es, el manjar mas sublime que mis labios hayan probado alguna vez, sus gemidos ahora son profundos jadeos casi desesperados, sin dejar de mirarlo continúo con mi trabajo disfrutando de su rostro invadido de éxtasis, mis succiones son rápidas y profundas logrando que en poco tiempo mi recompensa sea entregada y por mi garganta corra toda su esencia.
- ¡Eso...fue grandiosooo! -me aferro al respaldo del sofá tras de mi para no caer, creo que nunca en todo este tiempo me había sentido tan bien como en estos momentos, nadie pensaría que no tiene alguna experiencia previa, ya que es tan bueno haciéndolo que termina llevándome casi a otro mundo con solo sentir la boca de Seto en mi miembro, ni siquiera me di cuenta que ya tenía todos sus dedos dentro de mi y por la sensación ya conocida estoy bastante bien lubricado, extiendo mi mano para ayudarlo a ponerse de pie- vamos...al cuarto amor.
- Será lo mejor -lo veo caminar tan sensualmente moviendo su delicioso trasero que no me resisto a abrazarlo haciéndolo recargar su espalda en mi pecho para que sienta mi dureza entre sus nalgas- eres tan receptivo a mí, enseguida tu agujerito trata de abrirse en espera de su premio con solamente sentir mi pene tras de ti.
- Si continúas así no llegaremos a la cama -ahora que lo pienso, no tenemos una cama como estamos acostumbrados, lo veo concentrado poniéndose con algo de torpeza el ya acostumbrado condón que ha sacado de la mesa de noche, al parecer no me oyó- ¿algún día dejarás de usarlo?
- Me encantaría, pero no podemos arriesgarnos -no podría perdonarme el lastimarlo como la última vez que lo hicimos sin un lubricante, aquel día en el karaoke también sufrió un pequeño desgarro, realmente mi cachorro es demasiado estrecho para intentarlo sin llegar a herirlo- eres mi bien mas preciado y debo cuidar de ti en todo momento y lugar.
- Eres el mejor amo que una mascota pueda tener -solo sonríe ante mis palabras, definitivamente ésta será una experiencia novedosa al hacer el amor por primera vez en una cama distinta a la nuestra, antes que trate de atraparme me coloco en cuatro sobre el futón- ven neko.
- Por lo visto pensaste igual que yo y tendremos que probar esta deliciosa postura, me recuerda a mi cumpleaños -sonríe seguramente recordando aquel día, todas las veces que hemos hecho el amor jamás hasta el momento, habíamos comenzado tomando una postura en donde no nos viésemos el rostro, pero no creo que el tatami que cubre por completo este lugar sea cómodo para que el cuerpo de mi cachorro esté sobre el incómodo suelo sin lastimarse su delicada piel y el futón a pesar de verse bien no me da mucha confianza- ¿te incomoda hacerlo así?
- Claro que no, y deja de hablar que ya no aguanto -no se de dónde me llegó este impulso tan osado y en cuanto le hablo llevo uno de mis dedos para comenzar a acariciar mi entrada, tentándolo a entrar en mi- hazme tuyo Seto.
- El aire de la montaña te hace tan desvergonzado, ¿dónde quedó mi tímido cachorrito? -me lanzo como un náufrago a su tabla de salvación y sin muchos preámbulos mi miembro se adentra en su cálido interior de una sola vez, mis manos aferradas a sus caderas ayudan a que el ritmo de mis embestidas sean profundas desde el principio llegando a tocar su próstata en cada ocasión, definitivamente esta pose hace que el contacto sea mucho mas profundo, entro y salgo de su cuerpo como poseído, repartiendo besos en su espalda de forma suave en contraste con mis movimiento tratando de traspasarle todo mi amor- ¡ahh cachorrooo!
- ¡Setooo! ¡mmmmm! -ni siquiera puedo articular una palabra completa, lo siento tan dentro de mi que solo logro gemir y gemir recibiendo su trozo de carne profundamente en mi interior y su firme mano dándole placer a mi hinchado miembro- ¡no...creo...que sea...necesa...rio!
- ¡Bésame! -enseguida gira su rostro para regalarme un beso realmente húmedo que hace escurrir nuestras salivas por la comisura de su boca, luce realmente erótico, sin salir de su interior me siento en mis piernas atrayendo su cuerpo hasta convertirnos en uno- ¡AHHHH YA NO AGUANTO!
- ¡JUN...TOOSSS! -siento como aferra con mayor potencia mi pene para apresurar su masturbación en mi, mis manos viajan hacia sus caderas sin importarme quedar en una posición un tanto dolorosa pero necesito sentirme todo lo unido a el posible, como si el hecho de tenerlo dentro no fuese suficiente, el simple hecho de pensar esto hace que me descargue en forma copiosa en su mano y parte de la pared- ¡AHHHHH! ¡AHHHHHHH! ¡SETOOOOOO!
- ¡AHHHHHHHHH! -en cuanto su esencia explota en mi mano su interior me aprisiona haciéndome imposible contenerme un poco más y aferro mis brazos en su cintura para dejarme caer sobre el futón con él sobre mi cuerpo- ¡TE AMO CACHORROOO!
- Te...amooo...Setooo -trato de girarme para quedar frente a él, pero me doy cuenta que aún permanece en mi interior y siento su palpitar dentro de mi- eso fue...grandioso...eres un...demonio del sexo...
- Y tu un ángel...te amo cachorrito -muy a mi pesar me salgo de su interior y dirijo mi mirada a sus nalgas en donde se puede apreciar parte de mi semen recorrer sus piernas, es una imagen realmente erótica verlo así, pero enseguida lo hago girar para abrazarlo y poder acariciar su delicioso cuerpo y besarlo mientras calmamos nuestras respiraciones, llevo mis manos hasta su miembro ya relajado y como es mi costumbre le quito el preservativo para lanzarlo al recipiente de basura más cercano- me dejaste...agotado.
- Eso debía...decirlo...yo -le doy un beso en su torso y busco algo para cubrir nuestros cuerpos para así poder descansar- creo que mañana no podré moverme así que la subida al monte será para otro día, ahora será mejor dormir.
- ¿Quién te dijo que dormiríamos? -estiro mi mano a la mesa de noche y me apodero de otro condón para ponérmelo prontamente y así sin mas espera y ante su asombro me posiciono sobre su cuerpo nuevamente para continuar con nuestra noche- tengo energías suficientes para durar hasta el siguiente día.
- ¡Kami!, pareces un animal salvaje en celo -aunque mi tono suena algo molesto, de igual forma lo tomo de sus cabellos para comenzar a besarnos y reanudar nuestra unión- tendré que sacrificarme por el bienestar de los aldeanos, ¡jajajajaja!
- ¿Así que eres la virgen dada en sacrificio? -tomo una de sus piernas para posarla sobre mi hombro y así introducirme enseguida en su interior que continúa expandido al máximo recibiéndome con placer- que suerte he tenido con tan magnífico pago.
- Y yo por ser el elegido…..
No se cuantas veces hicimos el amor, realmente ¿quién tiene tiempo para contarlas teniendo a tan magnífico espécimen sobre si?, sólo sé que al despertarme debido a un suave cosquilleo, me encuentro con mi neko a mi lado pasando por mi cuerpo la brochita aplicadora que trae los polvos que Mai me regaló, no hago ningún movimientos para que piense que duermo y ver que sigue haciendo, luce realmente entretenido y concentrado poniendo los polvos en diversos lugares para luego dirigirse a ese punto y comenzar a lamerlo con devoción, por suerte no ha tocado ninguno de los puntos que me causan cosquillas, por lo visto no desea que me despierte aún y lo interrumpa en su juego, creo que seguiré simulando dormir unos minutos mas, después de todo tal parece que nuestra cita se alargará durante todo el resto del fin de semana.
