Deseo para retomar la esperanza

El barco interestelar de Syder Ghaan surcaba el espacio, de viaje llevaban un mes con destino Namek.

Muchas cosas habían pasado en el transcurso de el viaje, Vegeta había hablado más seriamente con Syder todo lo sucedido con Bulma, y él le había contado de igual manera más calmado todo respecto a las mágicas esferas en las que el pirata ponía todas las esperanzas.

Tarble los había acompañado al viaje, por su parte el rey Vegeta se había quedado en el planeta.

Syder había sido un buen anfitrión con ambos príncipes, se les había proporcionado solo lo mejor arriba de la nave, claro era que Vegeta poca o casi nula importancia le daba a el tema, solo el entrenamiento.

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Syder junto a los Sayayin disfrutaban de la comida de ese día, como bien recordaba el pirata el buen apetito de Vegeta pensó que sus hijos serían igual por lo que se ocupó que la mesa siempre estuviera repleta de comida.

-¿Piensas en ella verdad muchacho?- Hablo Syder hacía Vegeta

El príncipe le lanzó una muy dura mirada, no le gustaba que hicieran comentarios sobre el, se guardó en silencio como respuesta.

-Yo también pienso en ella- Syder aunque no escucho la respuesta de Vegeta supo que era verdad lo que había preguntado.

Tarble guardaba silencio su mente se ocupaba una vez más en imaginarse a su muerta cuñada, ¿Que tan especial podría ser? ¿Era fuerte? ¿Que había visto su hermano en ella? Dudas muchas dudas. Aprovechando que Vegeta había terminado su comida y se había quedado solo con el pirata se propuso a preguntar ya que sabía que su hermano no le diría nada.

-Oye Syder-

El pirata dejo de prestarle atención a su comida para ver a Tarble

-¿Cómo era Bulma?-

-¿A que te refieres?-

-Me llama la atención que Vegeta se casara con una mujer que no fuera Sayayin en primera por su carácter, su orgullo, ella debio ser mucho mejor que una Sayayin ¿Ella era fuerte?-

Syder sonrió -La belleza muchacho es algo muy subjetivo, tu hermano vio en Bulma algo que solo tu comprenderas cuando conozcas a la mujer indicada. Dices que Bulma era mejor que una Sayayin para que Vegeta la tomara como esposa, en realidad no o si de igual manera es algo subjetivo… Jaja- Syder se rio viendo la cara de confusión del muchacho -Sere mas especifico Bulma no era fuerte físicamente, pero esa niña era una genial con temperamento y sin sentimientos a la hora de acabar con los que ella consideraba enemigos-

-¿Y cómo hacía eso si no era fuerte?-

-Table estás sediento de conocimiento sobre Bulma-

-Tengo curiosidad-

-Ya te lo dije Bulma no tenía fuerza pero si otras habilidades, muchas veces la vi hacer cosas que para mi serían imposibles… Sabes ahora que lo medito ya no me sorprende su actitud sabiendo ahora que Cold la crio, era muy sadica cuando quería, rencorosa y persuasiva, a veces sin darme cuenta hacía lo que ella quería, tiene demasiadas cualidades que maneja a su antojo-

-Supongo que eso está bien- Hablo Tarble ya sin prestarle tanta atención-

Syder se recargo en su silla con pereza -No tanto mi niña cargaba con muchas cosas, tantas que a veces sin darse cuenta no podía manejar, lo que le daba un temperamento inestable e impulsivo… Nunca logre entender completamente qué tanto impedimento era esto para ella… En fin no importa- Se levantó y palmo como gesto de compañerismo el hombro de Tarble -Pronto la conocerás y prepárate porque con lo poco que llevo conociéndote lo único que puedo decirte es que no se van a llevar bien-

Tarble lo volteo a ver ¿A que se refiere?-

Syder se río -No me hagas caso es solo un pensamiento pasajero-

El pirata se fue dejando a un muy confundido Sayayin.

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La vida de Zarbon no era buena, los ultimos meses se había visto en la necesidad de recordar cómo sobrevivir, porqué aunque no siempre había sido soldado elite era muy fácil acostumbrarse a eso.

Misiones sin mucho sentido a planetas peligrosos, misiones que solo tomaban sus fuerzas y su paciencia, caminaba por la base perdido en sus pensamientos, sentía que su vida se había convertido en una miseria, muchos de los días que llevaba desde su degradación como soldado se vio tentado a consumir todas aquellas drogas en la base, si no lo hizo fue por el mal recuerdo de la ultima vez que lo hizo, aquella situación que si no se hubiera impedido le hubiera costado la muerte y un arrepentimiento completo.

Pensó en Bulmar y sintió su animo caer una vez más, a un le costaba creer que ella en verdad estaba muerta.

Sentía que se empezaba a volver loco y ya había pensado muy seriamente escapar, pero si lo hacía ¿A dónde iría?... Freezer había tomado todo el territorio que dominaba la organización interplanetaria de comercio, solo los planetas más lejanos o deshabitados estaban libres de la presencia de Freezer.

Ese día una misión más, sin sentido alguno partirian a un planeta cercano para acabar con la población, un planeta lleno de vegetación que sería completamente destruida para explotar los valiosos minerales que se encontraban en el subsuelo del planeta.

Antes de partir tenía que ir con Malaka para que revisara su nueva prótesis.

Flashback

Zarbon se encontraba frente a Freezer esperando ordenes de una nueva misión, de vez en cuando lo llamaba para seguir burlándose de su situación.

-Toma Zarbon se ve que lo necesitas- Freezer extendió una copa de vino frente al de piel acua.

Los nervios consumían al soldado sin saber que hacer, tomarlo o no, su mano tembló, pero acepto el trago, Freezer no era alguien para envenenar a sus víctimas el prefería hacerlo con sus propias manos, bebió sin ningún problema esperando que su emperador dijera cualquier cosa para poder irse.

-¿Algo que quieras decirme Zarbon?-

-No señor-

-¿Cómo te va en tu nuevo puesto?-

-Bien e cumplido las misiones cómo me a solicitado-

Freezer dio un paso más cerca de Zarbon poniéndolo a un más nervioso vagamente pensaba que se sentía muy estupido por alguna vez haberle tenido lealtad, ahora solo se sentía humillado.

-Sabes que nunca me han gustado los rumores- Hablo Freezer con un tono serio que de inmediato alertó a Zarbon.

-Lose señor-

-Escuche de una fuente confiable que sigues entrometiéndote en mis asuntos-

-Señor yo..yo ..no-

-¡Silencio! Se que fuiste con las fuerzas especiales a preguntar qué había sucedido con Bulma-

-Señor yo… AHHHHHHH- Un grito desgarrador fue lo único que pudo hacer cuando Freezer se paró tras de el tomando su brazo izquierdo tiro con suma fuerza que se desprendió en una desgarradora escena que acabo con el en estado de shock perdiendo peligrosamente sangre.

-¡Que esta sea una lección para que dejes de entrometerte en mis asuntos!-

Fin del flashback

Era verdad con pesares recordó la escena, todo cierto él había intentado averiguar más sobre la muerte de Bulma y esque aun con las pruebas le resultaba imposible creerlo. Preguntó a las fuerzas especiales que negaron saber algo sobre ello curiosamente con miedo de hablar.

Aquella experiencia le había costado su brazo izquierdo, si no murió desangrado fue porque su raza era resistente y Freezer dejo que Malaka lo atendiera, ahora de brazo una prótesis tenía, no se quejaba de eso, a no tener el brazo resignadamente estaba bien.

Era como tener el que perdió, aunque frío al tacto y sin sensaciones, sino fuera por el color y el aspecto podía decir que era su brazo pues lo controlaba perfectamente con su mente, Malaka había hecho un excelente trabajo para unir aquella parte robótica a su cuerpo.

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Entró al cuarto médico de Malaka que ya lo esperaba para revisar el progreso de cicatrización con la prótesis, ninguno dijo nada simplemente Zarbon se sentó en una silla libre de la habitación y el médico inició su exploración.

-Todo está bien- Pronunció Malaka después de revisar el brazo -No hay daño en los nervios por lo que podrás controlar la prótesis como si fuera tu brazo-

-Bien- Zarbon se levantó su misión saldria en minutos y necesitaba abordar la nave, antes de salir Malaka lo detuvo.

-Oye Zarbon puedo preguntar porqué Freezer te hizo eso?-

Zarbon contesto sin voltear a verlo -¿Qué necesidad tienes de saber?-

-Para no hacer lo mismo-

Dio la vuelta encarando con los ojos a Malaka -Pregunte por Bulma-

Los rasgos del extraterrestre se curvaron con una mueca -Es increible que haya muerto verdad-

-Si, no lo puedo creer y aun dudo que sea verdad-

Malaka se sento en la silla que antes había ocupado Zarbon, se tomó la mandíbula como si estuviera desesperado -Sabes Bulma tenía una cualidad única para agradarle a la gente, esa niña más de una vez paso a este consultorio, la vi crecer… Me temo Zarbon que Bulma si está muerta pues yo mismo recogí el cuerpo-

Zarbon sintió un vacío en su estómago porqué este había sido un duro golpe, una confirmación más de la muerte de Bulma -¿Que hicieron con sus restos?-

-Fueron cremados-

Zarbon se fue la verdad es que ya no quería escuchar más.

-Espera- Habló Malaka acercándose a un cajón, sacó algo que escondió en su mano, lo acercó a Zarbon, extendió su palma mostrando una pulsera de pequeñas piedras blancas con destellos azules que el soldado reconoció bien, pues la había visto en Bulma varias veces.

-Toma… la traía puesta, quise conservarla como recuerdo, pero seguramente ella querría que tú la tuvieras-

Zarbon la tomó y guardó dentro de su armadura -No hay pago por esto Malaka-

-No es necesario-

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Zarbon subió a la nave que despegó sin contratiempos, sentado en una mesa esperaba que el viaje terminara, cierto soldado se sentó frente a el uno que conocía muy bien y que de cierta manera guardaba una rivalidad.

-¿Que te tiene tan mal Zarbon?- Preguntó Salsa ex soldado de Cooler

-Eso no de es tu incumbencia-

-Hmp, yo solo venía a acompañarte en esta estúpida misión- Acercó una botella que Zarbon conocía bien, una de las tantas bebidas alcohólicas, obviamente no permitidas en la base.

Zarbon solo la vio.

-Sabes es increíble todo lo que los soldados contrabandean y hasta que no te rebajas a su nivel te das cuenta… En fin- Se levantó -Tomalo lo necesitas… Y si quieres un consejo deja de preocuparte no todo puede ser malo-

-Yo creo que si, solo dejare de preocuparme cuando este muerto-

-Puede que también tengas razón… En fin nos vemos-

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Vegeta se encontraba parado con sus manos sobre el pecho viendo por una de las ventanas de la nave el verde planeta en el que en cuestión de horas habrían de aterrizar.

Syder estaba a un lado, Tarble también.

-Debo advertirles que los Namekusei son muy pacíficos, y será mejor que mantengamos eso-

-¿Son fuertes?- Preguntó Tarble

-No, pero ellos controlan el poder de las esferas y según entendí ellos son los únicos que pueden comunicarse, o algo asi, se que si mueren las esferas pierden su poder-

-¿Seguro que se puede pedir cualquier cosa?-

-Si- Pronunció Syder con una sonrisa a Vegeta -Se que son tres deseos-

-Tres- Repitió Vegeta

-Con que tres- Tarble se acercó a su hermano y Syder -Se que uno de los deceos será revivir a Bulma ¿Y los otros?-

-Nose…- Contesto Syder -La verdad no había pensado en eso-

-Solo reviviremos a Bulma cuando ella este bien pensaremos mejor las cosas- Hablo Vegeta friamente rogando que lo que decía se concediera, muy en el fondo sabía que si todo lo que Syder le había profetizado no se cumplía caería en un abismo mucho más profundo del que ya estaba.

La idea más irónica que alguna vez escucho, pero que durante el transcurso de ese mes y medio fue creyendo poco a poco, incluso sin darse cuenta aquel ápice de esperanza le regreso un propósito para hacer algo que no fuera entrenar o su venganza.

Cerró los ojos con pesadez tratando de esconderse en su conciencia, la imagino una vez más en sus brazos, imagino aquella sonrisa se superioridad que tanto la caracterizaba.

Idealizo tantas cosas que cuando se dio cuenta ya habían aterrizado.

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La nave tocó el verde planeta en las coordenadas del asentamiento que Syder había levantado en Namek.

Rápidamente los piratas que se habían quedado lo recibieron. Minutos después se encontraban dentro de una carpa que se disponía con una única mesa cómo mobiliario. 5 sentados; Los sayayin, Syder, y dos piratas.

-Marob dame un panorama de lo que a sucedido aquí- Marob uno de los piratas más cercanos a Syder y que hace meses se había establecido en Namekusei por peticiones de su capitán, de piel gris con escamas algunas que contra el sol resplandecían en plateado, pelo corto y negro rasgos humanos de 4 brazos.

-Tal cómo nos pidió nos apartarnos completamente de los nativos, ellos siguen su cotidiana vida, siembran y bueno… Realmente nunca hacen nada interesante, aceptaron sus ofrendas-

-Bien- Syder después de darse cuenta del poder que los Namek tenían sobre las esferas supo que para poder usarlas debía mantener una buena convivencia con ellos.

Vegeta, Syder y Tarble se vieron, sin decir nada los tres se entendieron. Se levantaron, era momento de hablar con los Namek.

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Habían volado por algunos kilómetros para encontrar los primeros pueblos, rústicas casas nada llamativo, cuando los Nativos los vieron llegar se pusieron alerta los niños y los ancianos que en ese momento cuidaban de sus cultivos entraron a resguardarse solo algunos de la raza fueron los que se quedaron.

-Son los guerreros- Pronunció Syder.

Vegeta supo de inmediato que ellos no eran nada para él, bajaron frente a ellos.

-Pirata ¿Que te trae de regreso aquí?-

-Quiero hablar con tu lider-

-No podemos confiar en tus intenciones-

Vegeta prestaba completamente atención a los habitantes del planeta, piel verde, complexión humana sin pelo, con dos pequeñas antenas y orejas en punta.

El príncipe se desesperó -Escucha insecto llévanos con el por las buenas o asesinare a cada uno hasta llegar con el indicado, tu decide-

La sangre del nativo se helo, las palabras tan frías y sádicas prefería mil veces al pirata.

Obligados los namekusei los llevaron con su líder, uno de la misma raza mucho más viejo que todos y grande en complexión, se mantenía sentado con una túnica blanca como todos ahí, los ojos los mantenía cerrados y su respiración era lenta pero sonora.

-Extranjeros que los trae a mi planeta una vez más-

Syder contesto -Nunca me fui, vine a cumplir el propósito de mi primera visita-

-Las esferas-

-Exacto-

El gran hombre suspiro ya sus guerreros se habían enfrentado a los piratas sin éxito, al principio Syder había llegado con afán de conquista e incluso algunos de sus hermanos habían sufrido, hasta que no tuvo en sus manos las esferas se calmo y a partir de ahí incluso ofreció ofrenda como signo de paz.

-Pirata Syder cual es ese deseo que tienes tanto afán de conseguir-

Vegeta no dejo que Syder contestará el tomó la palabra. -Quiero recuperar a mi esposa- Habló frío y serio.

Muchos namekusei murmuraron mientras el patriarca suspiraba, -Siento tus malas intenciones, tu muchacho tienes un corazón negro lleno de maldad y venganza, el poder de las esferas no es para alguien como tu-

Vegeta empezaba a enojarse, estaba segundos de explotar y matar a todos ahí, Syder se dió cuenta y puso una mano sobre el hombro izquierdo del príncipe para calmarlo.

El patriarca seguía hablando -¿Que le pasó a tu esposa?-

Vegeta vio al hombre con la mirada más dura que podía, sus rasgos se endurecían, con algo de miedo que jamás reconocería y no por el si no por sentir que la posibilidad de tener a Bulma una vez más se alejaba de el. Se vio obligado a explicar las cosas.

-Fue asesinada-

-¿Quién?- Preguntó el Namek.

-Freezer-

Más murmullos, los namekusei sabían bien quién era Freezer y la fama que lo presenta.

Los murmullos pasaron y el silencio se instaló en la habitación, solo la pesada respiración del gran patriarca se escuchaba.

-Hiciste un largo viaje hasta acá, ustedes me ponen en una situación difícil no puedo negarte las esferas porqué me asesinaran junto a todos mis hijos, pero una parte de mi también me dice que no debería permitirte usarlas… ¿Que pedirán con los otros dos deseos?-

-Nada- Contesto altanero Vegeta.

-Explicame muchacho cómo perdiste a tu esposa-

Vegeta siguió enojado, lo último que quería era explicar todo otra vez. Suspiro pues sabía que debía dejar aún lado todo eso o perdería tan valiosa oportunidad.

-Fue asesinada frente a mis ojos, la atravesó y murió-

El gran patriarca se movió acomodándose en su asiento -Arrebatar la vida de un ser es uno de los actos más horribles que se pueden cometer… ¿Dime esa mujer que significa para ti?-

-No tengo porqué explicarle eso-

-Veo que el orgullo y la indiferencia son tu armadura… No tengo opción, puedo ver el gran afecto que tienes por esa mujer, podrán revivirla, pero debo advertirte que ella revivirá en el lugar que murió-

-¿Donde murió?- Preguntó Syder.

-En la sala de tronos de Freezer-

-Ella puede usar su teletransportacion-

Tarble al escuchar esto entrecerró su mirada "La mujer era capaz de usar la Teletransportación… Interesante"

Vegeta pensó seriamente la cuestión, no podía arriesgarse a revivir a Bulma con Freezer tal vez a un lado, cierta idea llegó a él.

-Entonces que sean dos deseos- Habló hacía el patriarca -Uno traer el alma de Bulma aquí y el segundo para revivirla-

El patriarca medito la respuesta vagamente -Bien, mi hijo moori los ayudará, se que no puedo poner condiciones, pero el hecho de que les permitamos usar las esferas pedimos sea a cambio de nuestra tranquilidad-

-Dame a mi esposa y juro por sangre y mi orgullo que los Sayayin protegerán este planeta- Vegeta pensó muy bien lo que dijo, cómo en toda una buena mente estratega pensaba a futuro el protegería el planeta porqué no dejaría que nadie más tuviera el poder que ahí se albergaba, no realmente por querer ayudarlos o cómo gratitud.

El gran patriarca asintió, -Moori ayúdalos-

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Era claro que no todos los Namekusei estaban de acuerdo con la decisión del patriarca, pero sus palabras no eran cuestionadas y sabian que seguramente él había visto algo que ellos no.

Moori uno de los hijos del gran patriarca, un Namek también mayor, algo robusto con la típica ropa, blanca y un chaleco, condujo a los extranjeros junto a algunos guerreros a una apartada isla, para pedir el deseo.

-¿Porqué nos traes hasta acá?- Preguntó Tarble imaginando que podía ser una trampa.

-Para convocar a Porunga-

-¿Quien diablos es Porunga?-

-El dragón de las esferas- habló dejando más en duda al príncipe.

Las seis esferas que tenían los Namekusei fueron apiladas, por último, fue puesta la que Marob llevaba, aquella que Syder se había llevado.

En cuánto las siete esferas estuvieron juntas de ellas una brillante luz salió, parecían vivas.

Moori dudando se acercó a las esferas extendió sus manos al frente y hablo en un lenguaje que solo los Namekusei entendieron.

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De ahí todo pareció irreal, el cielo se cubrió de un profundo negro que de nubes espesas se tendía cómo una pesada sábana que predecía algo malo. De las esferas la luz aumento, rayos dorados cubrieron el cielo, el viento aumento de intensidad y el suelo tembló.

Causando que todos menos los nativos se pusieran en guardia como si algo fuera a atacarlos.

El viento era tan fuerte, y la luz que irradiaba las esferas era tanta que los obligó a cubrirse el rostro para evitar que la luz lastimara su vista.

Un imponente pilar de luz salió de las esferas, una intensa luz dorada que desprende una energía no de fuerza si no más espiritual.

De la luz un aura apareció hasta darle forma aún imponente figura que semejaba a un gran dragón verde de grandes ojos rojos, que se imponía con un fuerte y terrorífico rugido.

-Les concederé 3 deseos- Pronunció con una voz que parecía estremecía el ambiente.

Todos sentían la energía de la inmensa criatura, pero curiosamente Tarble se dió cuenta que esta era imperceptible para su scouter, el joven príncipe estaba casi en estado de shock, había visto muchas cosas en su vida, pero nunca algo como eso.

-¿Cuál será su primer deseo?- Preguntó Moori

Vegeta se acercó un poco más -Quiero traiga el alma de mi esposa Bulma a este planeta-

El Namek pronunció unas palabras en el mismo lenguaje inentendible.

-Eso será muy facil- Habló el dragón mientras sus intensos ojos rojos se cubrían de más luz.

-¿Cuál será el segundo deseo?-

Vegeta sintió sus músculos contraerse, todo seguia pareciendo tan irreal. Pero no dudó, la necesidad y querer a Bulma una vez más con el ni siquiera le permitía razonar las cosas bien.

-Quiero que reviva a mi esposa Bulma-

Moori una vez más habló en aquel idioma y los ojos del dragón se tornaron de un rojo más intenso.

Moori pronunció unas palabras más y el dragón empezó a desaparecer, pero nadie prestaba atención a esto más en la figura que había aparecido frente a las esferas que brillaron en un fuerte resplandor para luego salir volando en diferentes direcciones, el cielo retomo su color y pareció de un segundo a otro que todo volvía a la realidad. Aunque a nadie le importó, pues todos veían a la mujer que asustada y confundida miraba todo.

Vegeta apenas y creía lo que veía ¡Su Bulma! Su esposa estaba frente a sus ojos, no era un sueño, era real, ella había vuelto, ella estaba ahí.

Morir tan repentinamente como pasó con la peliazul género mucha inestabilidad que en cuánto se sintió una vez más dueña de su cuerpo sin entender más solo miedo sus manos temblaron y sus ojos se cubrían de lágrimas por miedo, levantó su blusa desesperada buscando la herida en el estómago que había causado su muerte, pero no había nada.

Sintió que perdía las fuerzas de sus piernas mientras escucho su nombre pronunciado en los labios del hombre que amaba, no sabía que estaba pasando, y solo poco a poco recuperaba sus memorias.

-Bulma- Pronunció Vegeta que se apresuró rápido a tomarla entre sus brazos cuando la vio caer, ahora ambos de rodillas ella lloraba sobre su pecho abrazándolo cómo una niña asustada, Vegeta contesto al acto un poco más frío solo la acerco más a su cuerpo poniendo su mano en su nuca como si la consolara.

-Vegeta- Pronunció como si le faltara el aire -¿Que está pasando?... Yo...Yo-

-Tranquila, solo cálmate-

-Yo mori- Pronunció temblando

-Ya no, estás aquí, conmigo-

-No entiendo- Bulma se abrazó más fuerte de su esposo de verdad estaba asustada, nunca en su vida se había sentido así.

Syder se acercó -Mi niña- Pronunció Feliz.

Bulma lo volteó a ver -¿Syder? ¿Que está pasando?- Habló completamente anonadada.

Vegeta se levantó cargando con ella y sin avisar salió volando con Bulma en sus brazos hacía el asentamiento de Syder.

El pirata curiosamente inmerso en su felicidad agradeció a los Namekusei y salió volando tras Tarble que ya seguía a su hermano.

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Vegeta antes de llegar bajo con Bulma en medio de un azul campo.

-¿Puedes mantenerte de pie?-

-Si… ¿Que pasó Vegeta?-

-Te revivimos-

-¿Que?... pero, pero, pero, es imposible-

Vegeta acarició su mejilla -Tu me dijiste que para ti nada era imposible-

-¿Pero cómo?- En el rostro de la peliazul se reflejaba el asombro y la duda.

-Syder cumplió y encontró las esferas que tanto le pediste, luego me encontró a mi-

-Que… Pero… ¡Las esferas de los deseos!-

-Si-

Bulma apenas entendía lo sucedido, Vegeta con cuidado la volvió a tomar en sus brazos para llegar a la nave de Syder y subir.

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Poco tiempo después Syder llegó acompañado de Tarble, en cuánto el pirata vio a su niña más repuesta se acercó para abrazarla.

-Bulma- Habló con cariño, -Me hiciste falta, te fuiste dejándome solo y pensé que jamás podría darte lo que tanto querías.

Bulma contesto al cariño -Gracias Syder, pero necesito que me expliquen que paso-

Todos se sentaron distribuidos en los sillones de la sala en la que se encontraban, Vegeta y Bulma juntos pues ella no quería alejarse ni un segundo de el, Syder al frente y Tarble al lado derecho de Vegeta.

Todo se explicó, Vegeta su parte desde su muerte hasta la llegada de Syder y el viaje hasta Namek.

El pirata contó cómo había encontrado las esferas y la llegada al planeta Vegeta

Demasiado que decir, mucho más entender, todo era tan fantasioso, Syder termino de hablar.

-Me di cuenta de que podíamos usar las esferas y traerte de vuelta-

Bulma se agacho mientras apoyaba sus codos sobre las rodillas, las lágrimas salieron una vez más de sus ojos, pues ahora que entendía todo recordó una vez más el dolor.

-¿Que pasa?- Preguntó Syder a su niña.

-Mi...mi papá y Cooler ellos están muertos, no puedo creer que Freezer fuera capaz de eso, el me mato… yo… Yo lo odio, no entiendo en qué momento superó a Cooler, juro que pagará caro lo que me hizo-

-Calmate Bulma no es momento para que pienses en eso- La cuestionó Syder.

-Callate, mi hermano me mato, ¡Me asesino! Y le pagaré con la misma moneda…-

Ya nadie dijo nada.

-Tengo sed-

Rápidamente un sirviente vino con una jarra de agua que Bulma tomó en desesperación, incluso dejando que algo cayera y mojara sus piernas.

-Me siento extraña, siento que estoy soñando-

-No es un sueño- Contestó Vegeta.

Bulma volteó a ver a Syder -A si que ya sabes quién era mi familia-

-Si, sinceramente jamás lo pensé-

-¿Me odias?-

-Claro que no, crees que si eso fuera así hubiera hecho todo por tenerte aquí otra vez-

Bulma se levantó, tomó la mano de Vegeta, habló hacía Syder -No me siento yo, acabo de revivir de una muerte traumática y solo decirlo me altera, necesito un momento para estar loca y mañana a primera hora volveré a ser yo-

Vegeta sonrió ante el comentario y se fue con ella, se notaba que conocía la nave perfectamente.

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Bulma condujo a Vegeta hasta la habitación que en sus viajes con Syder ocupaba, entraron y cuanto la puerta se cerró ella una vez más se lanzó a sus brazos.

-Perdóname por no salvarte de Freezer, pero juro que acabaré con el-

-Te juro que no entiendo, jamás confíe en Freezer, pero nunca creí que llegara a todo esto, yo...yo, de verdad nose-

-Calmate pensaremos en eso después-

Bulma negó -¿Cuánto tiempo ha pasado?-

Vegeta suspiró -Casi un año y medio-

Bulma abrió los ojos sorprendida no esperaba que fuera tanto tiempo -¿Y que a pasado con Freezer?-

Ambos se sentaron en la cama -Tiene control total, el dejo que me fuera y hasta el momento no ha tenido contacto conmigo, pero se que solo es cuestión de tiempo para que actúe-

-Te conozco y sé que mi muerte te afecto, ¿Que tan fuerte eres ahora?-

-¿Por qué preguntas sobre mi fuerza?- Cuestionó Vegeta.

-Por que te conozco tan bien que estoy segura que solo pensaste en tu venganza… Dime-

-Soy mucho más fuerte pero no lo suficiente, jure vengarte-

-Ya no es necesario, pero le daremos a Freezer la muerte que merece, cuéntame lo que sabes sobre las esferas-

Estuvieron hablando por varias horas, hasta que se acostaron, ninguno durmió y Bulma en ningún momento se soltó de Vegeta.

-Sabes Vegeta- Habló la peliazul en medio de la oscuridad, -Mi último recuerdo es antes de morir, pero siento que cualquier lugar a donde fui era horrible y de solo pensar en eso, me dan escalofríos y los huesos me duelen, ahora sí creo en el infierno, estoy segura que estaba pagando mis pecados- Pronunció con miedo.

Vegeta la atrajo más a él -¿Qué harás? Tienes una segunda oportunidad, te arrepentiras de todo ¿Cambiaras?-

-Tu qué piensas-

-No importa-

Bulma sonrió y Vegeta sintió cuando lo hizo al tenerla pegada a su pecho.

-¿Tú me querrías aunque cambiará, dejar de matar de torturar de engañar de burlarme?-

-Tu eres mi esposa… ¿Cambiaras?-

Bulma sonrió una vez más -Trato de recordar, pero es como si una parte de mi cerebro impedirá que los recuerdos llegarán, se que sufrí, siento que viví los más horribles momentos, cierro los ojos y veo cada uno de mis temores, fue horrible… Y con esta segunda oportunidad he decidido que…- hizo una pausa pensando bien lo que diría -Que tengo que hacer todo lo posible por qué mi estancia en el infierno valga la pena- Volvió a sonreír -Si ya estoy condenada haré todo lo que me plazca hasta que esté satisfecha y el día que vuelva a morir de verdad merezca el sufrimiento que viví-

Vegeta sonrió, movió un poco su cabeza para besar su frente -Me hiciste falta-

-Te amo Vegeta-

El no dijo nada, de ahí momentos de silencio, y pequeñas pláticas ya sin mucha importancia.

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La mañana había llegado y Bulma se alistaba al igual que Vegeta no muy preparado para enfrentar lo que seguía.

-¿Que tienes en mente?- Preguntó la peliazul a su esposo.

-Queda un deseo podemos usarlo para acabar con Freezer-

-Hay que ir a hablar con las cosas que habitan este planeta-

-Bien-

Bulma y Vegeta salieron juntos, una vez más la determinación se veía en Bulma, cumplió lo que dijo esa mañana era una vez más ella, aunque por dentro cargara con mucho dolor.

El desayuno ya estaba listo, Syder esperaba feliz a su niña la recibió con un abrazo que Bulma regreso por compromiso, nunca había sido muy afectuosa con alguien diferente a su familia.

-¿Cómo te sientes?-

-Bien- Bulma no sintió nada de apetito, pero comió pensando que necesitaba fuerza, las pláticas sobre los planes se daban mientras Tarble miraba atento a Bulma que hasta ese momento lo había ignorado.

Tarble pensó varias cosas, su padre había dicho la verdad era parecida a un Sayayin, disimuladamente midió su nivel de fuerza, apenas y superaba las 300 unidades de poder, era patético, no podía negar que era exotica, ¿Pero que tan especial podía ser? Para que Vegeta la hiciera su esposa.

Vegeta hablaba con Syder, Bulma sintió la mirada del cuarto en la mesa, pero no lo volteó a ver hasta que esté se atrevió a preguntar.

-¿Que se siente estar muerta?-

La peliazul se dirigió al joven Sayayin, le dió una dura mirada aquella que le daba a todo aquel extraño o persona sin importancia que abrumara su espacio -¿Quién diablos eres y porqué me haces preguntas tan estúpidas?-

Tarble tomó algo de vino, no esperaba esa respuesta -Soy tu cuñado perra, ten algo de respeto-

Grave error, más con Bulma Vegeta casi mataba a su hermano con la mirada y si la peliazul no hubiera puesto su mano sobre su pierna se hubiera levantado a golpearlo, si no es que matarlo.

Bulma le sonrió -Tarble…Si, una vez Vegeta me habló de ti, su débil hermano-

Ahora un golpe de parte de Bulma al orgullo del Sayayin.

-Dejame me presento correctamente, mi nombre es Bulma, humana, hija de Cold, tu cuñada… Soy dama de palabra intachable, hermosa, confiada, crítica, racional y comprensible, no me importa la opinión de las personas, pero cuando me molestan, cuando se meten en mis asuntos, me convierto en un demonio salido del infierno que déjame te digo conocí muy bien, soy una sádica persona que si me provocan disfruto el sufrimiento y la miseria de los demás, soy alguien que puede conocer tus más grandes miedos y convertirlos en mi reflejo para que desees nunca haber nacido- La sonrisa que daba acompañado de las tiernas, pero duras palabras le daban un toque muy sombrio a Bulma. -Si quieres respeto de mi gánatelo-

Tarble se quedó helado, no con miedo, pero sí sorprendido.

Syder se rió con una carcajada -De verdad te extrañe-

-Ya terminaron tenemos que ir a hablar con los Namekusei-

Todos se levantaron -hay que ir- Habló Syder.

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Una vez más frente al gran patriarca, Bulma se mantenía aún lado de Vegeta.

-¿Que desean?- Preguntó el viejo hombre de piel verde.

Bulma decidió que sería la primera en hablar, reverencio como agradecimiento, aunque realmente estaba fingiendo -Quiero agradecerles que permitieran que sus esferas fueran utilizadas para volver de nuevo a la vida-

El patriarca solo asintió ganándose una mueca de Bulma pues entendió que no le creyó.

Vegeta se acercó -Le vamos a decir cómo están las cosas, es bien sabido el poder de los ice-jin en el universo, entre la familia se mantiene cierto control o equilibrio, pero hace meses Freezer mató a su padre y hermano, hoy no hay nadie que lo detenga. Mi destino es matarlo y-

-¿Quieres el último deseo?- Interrumpió el patriarca -Las esferas no matarán a nadie-

-Entonces que el deseo sea utilizado para darle a mi esposo el poder para vencer a Freezer-

-¡Ni lo pienses!- Grito Vegeta ganándose la atención de todos. -Jamás dejaría que mi triunfo sobre Freezer fuera con trucos, aunque me cueste la vida yo lograré por mi cuenta el poder convertirme en super Sayayin-

Bulma lo volteó a ver, cerró los ojos mientras ponía sus manos en la cintura -Escúchame no es momento para tu orgullo, hay que matar a Freezer cueste lo que cueste- Bulma se acercó a él con su dedo índice lo golpeó en el pecho -Aceptaras el deseo, someterás a Freezer, y después de que lo torture lo mataras-

-¡Silencio! Jamás sucederá eso, solo mi esfuerzo valdrá-

De un momento a otro entre ambos se había desatado una pequeña pelea que todos miraban sin saber muy bien cómo reaccionar.

Syder se acercó a ambos con algo de miedo a cómo reaccionarían.

-Pueden dejar eso para después-

Ambos se vieron casi matándose con la mirada regresaron a sus posiciones para volver a retomar la plática con el gran patriarca.

-Nosotros no podemos ayudarles en la pelea con el demonio frio-

Syder camino acercándose más -Es claro que Freezer debe morir… ¿Nos permitirán usar el deceo que queda?-

Mientras la conversación seguía Bulma se había enfocado en uno de los Namekusei, el que estaba más cerca de ella, intento entrar a su mente lo logró pero de inmediato fue cómo si la sacaran, el Namekusei la volteó a ver, se miraba joven y por su aspecto era un guerrero.

-"No entraras a mi mente mujer"- Escucho en su cabeza Bulma sorprendiéndola bastante nunca nadie además de los Pargerns que le habían enseñado la técnica habían detectado su intromisión, de inmediato puso barreras mentales pues el namekusei que por nombre llevaba Nail tuvo las mismas intenciones.

-"Tu tampoco entrarás a mi mente"-

Y así sin que nadie se diera cuenta ambos empezaron una lucha mental, solo Tarble pudo percibir la extraña mirada que había entre ambos, pero no supo a qué atribuirlo.

Los dos se dieron por vencidos cuando se dieron cuenta que realmente ninguno de los dos ganaría, Bulma retomo su atención en la plática.

-Freezer no nos a molestado y aunque es un ser de temer mi planeta está protegido-

Vegeta se enojó -¡Freezer seguirá creciendo su imperio, un día llegará aquí!-

-Él tiene razón- Habló Bulma, -Es verdad que su planeta está aislado, está en una órbita poco natural en un espacio del universo que por sus condiciones no debería albergar vida, lo ví hoy por la mañana en los radares, estoy segura que es obra de las esferas, pero déjenme les digo que conozco a Freezer y a lo largo y ancho del universo tiene drones de exploración, es cuestión de tiempo para que llegue aquí-

-No es nuestra lucha- Habló el patriarca.

-Nos daran el deseo o no- Habló ya desesperado Syder, después de beber su ración de licor diaria que ya le hacía falta, lo bueno que siempre cargaba una pequeña botella en su cinturón.

-Las esferas no podrán utilizarse en dos meses-

Vegeta se cruzó de brazos -Es extraño, ¿Por qué hay que esperar dos meses?-

-Las esferas deben regenerarse-

Bulma escuchó atenta -Entonces inquiero por analogía que no son únicamente tres deceo, si dicen que las esferas se regeneran entonces volverá a cumplir tres deseos-

La peliazul sintió la mirada de todos, sonrió con arrogancia pues sabía que tenía razón.

Vegeta acompañó a su mujer con una misma sonrisa cínica -¡Escuchen! decidan están de nuestro lado o mueran-

La tensión empezó a sentirse en el lugar

-Ayer para revivir a tu esposa diste tu palabra para protegernos- Habló moori

-No cuestiones mi palabra sabandija, eso sigue en pie pero si mueren ya no tendré que cumplirla-

Bulma tomó la palabra cómo la persona más cuerda ahí, "Según ella" -Escuchen es fácil, ayúdenos a terminar con Freezer y vivan en paz por el resto de su existencia o todos morimos-

Murmullos solo murmullos, el patriarca tomó la palabra -Déjenme hablar con mis hijos a solas-

Todos salieron para dejar que se diera la tonta audiencia, que para pesares de todos duró varias horas. Bulma aburrida esperaba sentada en el piso con Vegeta de pie a un lado y Syder y Tarble enfrente igual de pie.

Bulma bufo fastidiada soltándose el cabello después de haberlo trenzado por doceava vez -Genial mi segundo día resucitada y mírenme cómo lo estoy viviendo-

"Estúpida mujer " Pensó Tarble sin conocer las habilidades mentales de Bulma y peor siendo susceptibles sin darse cuenta a ellas.

La peliazul se enojó, pero se mantuvo callada.

-¿Que piensan que harán?- Preguntó Syder después de asegurarse de terminar de beber lo que quedaba de licor en su botella, ya había llamado a un soldado con su scouter para que llevara más.

-Si saben lo que les conviene aceptaran- Habló Vegeta.

-Y de qué servirá que acepten si con los tres deseos no podemos acabar con Freezer- Habló Tarble cuestionando.

Bulma lo volteó a ver y cómo nadie decía nada ella le sonrió -No creas que no escucho lo que dices la realidad es que no me importa-

Tarble dió un paso cerca de ella, con los brazos cruzados, la mujer lo sacaba de quicio y Bulma llegó a su límite escuchando todo lo que por la mente de Tarble pasaba, y Vegeta que estaba atento a la reacción de su hermano no se dió cuenta cuando Bulma llevó su mano derecha tras su espalda debajo de la chaqueta que llevaba ese día sin que nadie lo notará saco un cuchillo que se sostenía de un delgado arnés y lanzó con destreza pasando solo a milímetros de la cabeza de Tarble que reacciono esquivándolo, aunque si no se hubiera movido de todos modos no le hubiera dado pues Bulma solo lo había lanzado como advertencia, apenas dos días conociendo a su cuñado y ya lo odiaba.

-¡¿De dónde diablos sacaste eso?!- Preguntó Syder

-Yo siempre las llevo conmigo- Habló refiriéndose a sus fieles cuchillas.

Tarble era un Sayayin con temperamento que después de reaccionar a la amenaza ya estaba casi encima de Bulma de no ser porqué Vegeta lo había detenido.

-¡Basta Tarble pareces un niño peleando!-

Bulma se rio pero de inmediato sintió la mirada de los tres, que sin palabras le dieron a entender que ella se estaba comportando igual.

La paz volvió, más para Syder que de nuevo tenía su ración de licor, minutos después los Namekusei los llamaron.

-.-.-.-.-.-.-.-

Otra vez todos dentro del recinto miraban atentos al patriarca, esperando que dijeran su decisión.

Por fin habló -Hemos decidido ayudarlos, podrán hacer uso de los deseos, pero antes tendrán que consultarlo con nosotros, además de que se pactara y firmara un tratado-

Los 4 extranjeros en el planeta se vieron.

-Aceptamos- Habló Vegeta no le importaba firmar un tratado, el era hombre de palabra y lo que hubiera ahí le convenía era mejor.

Curiosamente el documento ya estaba redactado, todos lo leyeron; simples acuerdos ellos respetaban y cuidaban el planeta, los piratas se iban y ellos podían hacer uso de las esferas con la condición de que primero se discutieran los deseos.

Todos aceptaron el acuerdo, Moori firmó por el patriarca, corto la piel de sus dedos índice y medio marcando los en el papel amarillo, siguió Syder como líder de los piratas y luego Vegeta como príncipe de los Sayayin.

El acuerdo había sido firmado, pero todos los Namekusei voltearon a ver a Bulma.

-¿Que?-

-Tu también debes firmar-

-Yo, pero no soy líder de nada- Realmente Bulma no quería firmar, ella tenía palabra y de cierta manera no quería cumplir 100% lo que el acuerdo decía.

-El tratado no se llevará a cabo si no firma- Habló duramente Nail, ganándose el enojo de Vegeta por atreverse a gritarle a su esposa.

Bulma de mala gana se acercó a la mesa de piedra donde estaba el acuerdo, saco de su espalda una de las cuchillas cortando los mismos dedos y marcándolo con su sangre.

-Podrán usar las esferas en dos meses, piensen que pedir y acaben con Freezer-

-Facil, pedimos que los haga más fuertes… vamos y le damos su merecido- Pronunció con una sonrisa Bulma.

-¡No, entiende jamás haría eso!-

-Es cuestiones de vida o muerte… ¡¿Que no lo entiendes Vegeta?!-

-Es no y punto, si mató a Freezer será por mi esfuerzo-

-Idiota- Murmuró Bulma aunque todos lo escucharon.

Tarble mientras miraba atento al patriarca y pudo distinguir una pequeña sonrisa, lo que llamó su atención. Se acercó.

-Conozco esos gestos pensó en algo-

Todos le pusieron atención al patriarca -Díganme cuales son sus verdaderas razones para matar a Freezer-

Syder fue el primero -Mato a mi niña y eso es un golpe muy duro que merece que se corra sangre, además se a metido con mi gente-

Tarble fue el siguiente -Siempre a tenido a mi raza bajo sus órdenes y humillaciones-

Bulma habló -Crei en el, siempre intenté darle todo, trabajaba para conseguir su respeto y cariño y lo único que me dió fue su mano atravesando me desde el estómago a mi espalda, mató a mi padre y a mi hermano- Pronuncio cuidando su secreto como hermana de Freezer, no era conveniente que eso se supiera.

El último fue Vegeta, el realmente no quería contestar -Me obligó a trabajar desde que era un niño, siempre me humilló junto a mi raza, mató a la mujer que amo y me dejó con vida sabiendo que es la peor tortura para mi-

El patriarca movió su cabeza dando a entender que había escuchado, los Namek una raza pacífica estaban completamente en contra de la violencia o venganza, y deseaban escuchar otra cosa pero sabían que eso no era posible, no todo en la vida era bueno, y tenía que afrontar que era mejor estar del lado de ellos que sometidos a Freezer.

-Puedo sacar todo el potencial de su poder-

Todos lo vieron con completa atención -¿A qué se refiere?- Preguntó Syder,

-Puedo sacar el poder oculto de cada uno de ustedes-

A Vegeta dejó de gustarle la idea, su orgullo no le permitía tomar el camino fácil.

-Solo sacarlo dependerá de ustedes controlarlo-

Para Vegeta las cosas cambiaron, controlar su poder eso era el esfuerzo que requería.

-Yo sí quiero- Pronunció Syder acomodando su cinturón -¿Que hay que hacer?-

-Acércate pirata- Syder camino confiado con su peculiar forma de caminar algo desbalanceada y con su típica sonrisa de byroniano, todos observaron con curiosidad cómo el gran patriarca ponía su gran mano sobre la cabeza del pirata, un aura empezó a cubrirlo.

Minutos después está desapareció, Syder dió una vuelta sobre su eje sonrió acomodando una vez más su cinturón y su capa -Creo que si me siento más fuerte-

Bulma frunció sus rasgos Syder a veces lo desesperaba

El siguiente fue Tarble con el mismo procedimiento, el no dijo nada pero si se sintió diferente. Vegeta siguió, se paro confiado bajo la mano del verde extraterrestre y de inmediato sintió una fuerte energía cubriendo su cuerpo, cómo si está recorriera cada una de sus venas, era algo inexplicable, incluso el patriarca abrió los ojos, el aura se fue y terminó.

-Te costará controlar todo ese poder muchacho, tienes el reto que querías-

Vegeta no dijo nada se apartó.

-Supongo que es todo- Habló Syder.

-Faltas tu niña- Habló el patriarca

Bulma lo volteó a ver, -No yo aprendí que la fuerza física no es lo mío, se que no tengo el potencial que ellos tienen-

Nail se acercó -Mujer ten algo de respeto el patriarca sacará tu potencial debes estar agradecida, mejorará no solo tu fuerza si no tus habilidades-

Bulma que se mantenía cruzada de brazos, con los ojos cerrados los abrió, "Mejorar mis habilidades"

Vegeta estaba detrás de su esposa y antes de que dijera algo ella ya había corrido con el patriarca.

El mismo procedimiento el aura blanca la cubrió, pero no sintió nada solo la mano pesada que lastimaba su cuello.

Cuando terminó se retiró sin sentirse muy diferente.

-Nos despedimos- Habló Syder con su tono farfullante y haciendo una reverencia. -Me iré en unas horas después de levantar el campamento-

Los demás no se despidieron ya habían salido, Syder al darse cuenta salió corriendo, rápidamente regreso y grito -¡Si Freezer no está muerto en un año nos reviven porque significará que fallamos!-

-.-.-.-.-.-.-.-

Syder cumplió y dió órdenes a los piratas que levantarán el campamento, llevaban unas horas hablando.

Syder feliz había brindado varias veces por sentirse más fuerte.

Vegeta fastidiado trataba de concentrarse en sentir su nuevo poder. Definitivamente tendría que entrenar bastante, Tarble se había dado cuenta de lo mismo.

Bulma tenía la mente ocupada en otras cosas, ella no se sentía diferente.

Mientras bebía de su vino se dió cuenta de cierto detalle pues cuando estiró su mano la copa se acercó a ella.

-¿He?-

Bulma podía controlar las cosas no era algo raro, pero solo cuando estaba enojada o alterada y pocas veces lo controlaba, alejó la copa y volvió a intentarlo.

Bulma sonrió con orgullo -El viejo tenía razon- volteó a ver a Vegeta con curiosidad volvió intentar entrar a su mente, no pudo Vegeta era mucho más fuerte en ese sentido.

-¿Que haremos ahora?- Preguntó Tarble.

-Hay que regresar al planeta Vegeta, tenemos que entrenar y medir fuerzas tal vez a un nos falte para ser rivales de Freezer-

Bulma se mantenía en silencio tratando de entender su nuevo potencial -Yo tengo que investigar qué está pasando con Freezer, no podemos llegar nada más porqué si, tenemos que apartarlo llevarlo a nosotros-

Vegeta se cruzó de brazos -Después pensamos en eso, hay que tomar camino de regreso con mi padre-

Bulma se levantó, -Tengo que poner las cosas en balance… A lo largo de mi vida solo confíe en 10 personas, mi padre y Cooler pero están muertos, Lander que también está muerto, Crazo soldado mano derecha de mi padre pero ni idea que habrá pasado con el, mi nana Tarena pero yo la asesine, mi Suki pero conociendo a Freezer si el no lo mató, Dodoria lo hizo, en ese momento su mano formó un puño su mascota era algo muy importante para ella y darse cuenta que ya no estaba en verdad le había dolido, ustedes dos- Señaló a Syder y Vegeta.

-Esos son 8- Cuestionó Tarble

-¡No e terminado!... Yo soy una de las personas en que confío y…- Bulma hizo una pausa - Mi Zarbi-

Vegeta entrecerró su mirada -Zarbon está del lado de Freezer no puedes confiar en el-

-No- Bulma puso su mano sobre su boca pensando -Zarbi se fue antes de que todo pasará y era para una misión larga, debo comunicarme con el-

-No-

Bulma se enojó amaba a Vegeta pero siempre tenían que estar peleando -Regresemos a tu planeta, ya quiero burlarme en la cara de tu padre, si, seguramente hizo una fiesta por mi muerte… Hay que irnos-

Syder habló -Estamos a un mes y medio-

La peliazul sonrió, una sonrisa que Vegeta conocía bien de su esposa.

-¿Que?- Preguntó Vegeta.

-Digamos que el patriarca si me ayudó, ya no tengo problemas para teletransportarme a cualquiera, puedo sentir la energía de tu padre, en un parpadeo estaremos ahi-

Vegeta se levantó -Regresemos, pondremos las cosas en orden y decidiremos cómo actuar-


Este a sido uno de mis capítulos favoritos, Syder es un personaje que me gusta mucho y parece que a ustedes igual, hay mucha historia detrás de él, de verdad es alguien interesante.

Sobre el capítulo anterior no se enojen con Vegeta por haberse metido con aquella mujer y las demás, el jamás pensó que recuperaría a Bulma, pero no sé preocupen Vegeta cuida su vida con cada detalle, de ese encuentro no surgirá nada más que el orgullo herido de la mujer, Bulma pronto también hará su parte.

La reacción de Bulma al ser revivida se debe a que su muerte fue muy traumática. Algunos querían que con esta segunda oportunidad se volviera buena o cambiará, pero me temo cómo ya pudieron darse cuenta que en esta historia la querida científica es mala hasta la medula.

No me gusta hacer sufrir a Zarbi, pero pronto las cosas cambiarán.

Sobre la relación entre Bulma y Tarble de verdad es mala y se pondrá peor, es cómo cuando ves a una persona por primera vez, a un no hablas con ella y ya sientes que la odias (Bueno a mí me a pasado, jaja )

Pero no sé preocupen cómo dicen del odio al amor hay un paso ( Aunque en este caso será amor fraternal, Bulma ya tiene a su príncipe y no lo cambiaría por nada)

Ahora sí sin más que aclarar (Creo) me despido espero les gustará el capítulo, gracias por sus comentarios, les mando un fuerte abrazo y espero iniciarán este nuevo año con muchas metas y la determinación de cumplirlas.

Adiós, saludos