A CORAZÓN ABIERTO
Descargo: Ni Glee ni sus personajes me pertenecen, cualquier coincidencia con la realidad es casualidad. Esta es una historia ficticia.
Capitulo 37
-¿Que dijiste Beth?- susurro Rachel acercándose por el otro lado de la camilla de Quinn, tomando su otra mano.
Beth se seca la lágrima y la mira.
-Ya lo sé Rach.. Sé que mi madre biológica es Quinn- dijo apretando mas la mano de la rubia.
Mientras la morena hacia lo mismo con la otra mano de Quinn.
-¿No.. no.. no estás molesta cariño?- dijo la morena temerosa
-Claro que no.. lo único que quiero y que necesito es que ella despierte, no puede irse Rach, no ahora que ambas sabemos la verdad después de buscarnos y pensarnos por años. Cuando me iban a operar y conocí a Quinn, al vernos tan parecidas la una con la otra, no sabes como añoraba que ella fuese mi Mamá… se cumplió y ahora tengo miedo que me deje..
-No se ira Beth.. Créeme ella te escucha- dijo la morena mientras se secaba una lagrima- Quinn es fuerte.
-Si tan solo supiera que me escucha.. si me diese una señal..- dijo apoyando su cabeza en las piernas de la rubia mientas no le soltaba la mano.
Bajo la atenta mirada de Rachel, en aquel momento el equipo de signos vitales, comenzó a sonar con más ímpetu que las últimas 24 hrs. El tup, tup, tup, tup.. se intensificaba y sonaba más fuerte en la sala 305 de cuidados intensivos.
En ese momento Beth sintió un aumento de presión sobre la mano que tenia unida a la rubia. Levantando la cabeza, miro a Rachel que la miraba perpleja.
-Beth..
Quinn recobraba la conciencia, lo demostraba apretando la mano de su hija. La primera señal de re cobrar las conciencia después de 36 hrs sin hablar ni expresarse, post paro cardiorespiratorio.
-¿Quinn?- dijo Beth apretándole mas la mano.
La rubia poco a poco comenzó a mover sus dedos sobre la mano de la adolescente rubia. Rachel miraba la escena atónita. No había lugar para palabras. Observaba el monitor, los signos vitales mejoraban considerablemente.
-¿Mamá?- susurro
Poco a poco abrió los ojos, la luz molestaba, los sonidos poco a poco se volvían mas agudos, el color nuevamente se volvía nítido y el circulo negro ahora se volvía de varios tonos. Lo primero que Quinn vio fueron unos grandes ojos color verde olivo que la observaban, iguales a los propios, sumidos en lágrimas mientras sostenían su mano, con un gran esfuerzo, junto la poca energía que tenia, articulo una palabra.
-Beth..
Beth y Rachel se miraron al mismo tiempo.
-Aquí estoy..- se acerco mas a la rubia que se encontraba en la camilla
Quinn solo respondía apretando más de su mano.
-Quinn- intervino Rachel apretando su otra mano.
Quinn mostró lo que era un atisbo de sonrisa y comenzó a toser.
-¿Cre..creiste que te librarías tan fácil de..dee.. mi?
La morena rió entre lágrimas. Mientras Quinn la miraba con la mayor cara de enamorada del mundo.
-Mi amor..- se acerco la morena
La rubia sonrió, mientras se giraba para mirar a su hija.
-¿Tú… tú ya..lo sab…?
-Tranquila Mamá, no te esfuerces… y si, ya lo se- sonrió Beth- pero ya tendremos tiempo para hablarlo. Ahora prométeme que saldrás de esto y te recuperaras pronto, tenemos.. tenemos mucho de que hablar y vivir aun, ¿no crees?- Quinn sonreía y asentía como podía- necesito más que nunca otra Mamá, soy una adolescente rebelde, necesito una Mamá que me complique la vida de adolescente y me espante a los novios o novias- dijo entre lagrimas riendo
-Así será pequeña…- susurro Quinn- No la tendrás fácil- tosió.
-Beth.. Tengo que examinar a Quinn, ve con Shelby cariño.- dijo la morena sonriéndole a la rubia menor- Y por favor dile a Amanda que venga.- Beth asintió, no sin antes apretar nuevamente la mano de su mamá y guiñarle el ojo.
La morena antes que cualquier cosa y sin previo aviso, una vez que Beth cerro la puerta, se lanzo a los labios de Quinn, dándole un prolongado y delicado beso en los labios.
-Dios… no sabes el miedo que tuve amor mio- lloro la morena sobre Quinn
-Shhh…tranquila- dijo la rubia
-Shhh tú, déjame a hablar. Este débil cielo- dijo acariciando su frente
Quinn se quitaba la mascarilla de oxigeno como podía.
-No bebe, no lo hagas..
-Rach.. Déjame, por .. Por favor..
-Sólo un minuto. Te examinaré.- dijo la morena
Revisó el equipo de signos vitales, pulsos, latidos, saturación de oxigeno. Las constantes de Quinn habían tenido una mejora casi milagrosa después del paro cardiorespiratorio que había sufrido horas antes, era casi imposible, no sabía a que se debía la mejoría , pero le daría el tiempo que necesitaba para todo lo que venía. Sin dudas la rubia tenia la fuerza para vivir, estaba luchando.
-¿Rach.. que sucedió?
-¿No recuerdas nada?
La rubia negó.
-Tranquila.. ya podremos hablar más- dijo poniéndole nuevamente el oxigeno, por más que la mejoría de Quinn era notable, no podía arriesgarse a que tenga una recaída, necesitaba el oxigeno para ese débil corazón.- Ahora solo quédate tranquila respecto a todo, estas recuperándote-sonrió la morena- Y ya viste que Beth sabe la verdad.. Ella te ama como su mamá, ya vez que aquí todo esta en orden.- sonrió
La rubia asintió, en conjunto con una leve sonrisa en su rostro. En aquel momento entro Santana, caminando a paso rápido. Rachel sonrió, se imagino que Santana pediría pasar antes que Amanda.
-Rubia..- dijo acercándose a su amiga y tirándose abrazarla sobre la camilla.
La latina comenzó a llorar en silencio, sólo se le veía su pecho moverse por la intensidad de los sollozos silenciosos, Quinn se dedico acariciarle el cabello. Rachel miraba la escena conmovida, ella también estaba con un nudo en la garganta, ya había llorado, pero ahora se contenía lo que mas podía por su novia.
-Shh..- decía Quinn mientras acariciaba a su amiga, mientras Rachel le daba indicaciones a una enfermera, para posteriormente salir, necesitaba darle espacio a novia y mejor amiga. Se despidió con un te amo silencioso que gesticulo hacia su novia, y apuntando su corazón, Quinn entendió. Después de que Santana se calmará, hablo.
-No sabes el susto que me hiciste pasar..- dijo secándose las lagrimas y recomponiéndose al lado de la camilla.
-Lo.. lo siento- respondía su amiga.
-No seas tonta, no es tu culpa.. tu corazón es tan grande, tienes tanto amor.. Que por eso casi explota- río
Quinn le sonrió.
-Ahora ese corazón es mío ¿sabias?
La rubia solo la miraba esperando que siga la historia.
-Yo te traje de vuelta rubia, con nosotras, casi te nos vas.. Ya vez- le apunto el pecho- es mio, así que Berry se puede ir despidiendo- río la latina
Quinn rió también, pero aquella risa se convirtió en tos.
-Dios ya veo que estas recuperada y bromeando con esta latina caliente- decía Amanda entrando a la habitación.
Quinn solo la observaba asintiendo.
-Dios Fabray.. ¿Sabes cuantos admiradores y admiradoras tienes? De haberlo sabido no hubiese sido tu médico tratante.- bromeaba la rubia
-Graa..cias Amanda.- le dijo Quinn
-¿No hables rubia si?.-Santana, Rachel necesita que le ayudes con unos análisis que quiere hacer, te espera afuera. La latina asintió.- Quinn necesita descansar ahora.
-Te amo rubia.. y no olvides que tengo tu corazón- le sonrió su amiga antes de irse.
Quinn asintió.
-Bien, a mi me toca la parte fea de esto..
-Quiero saberla Amanda- dijo en un susurro Quinn
-Bien, tuviste un paro cardiorespiratorio.. el tratamiento no estaba funcionando como esperábamos.
La rubia asintió para que prosiguiera.
-Santana y yo tuvimos que hacerte reanimación, con desfibrilador.
-Ahora ya estoy aquí.. cual es la alternativa.
-Trasplante.. ya estas en la lista de prioridad nacional.. estamos esperando un corazón nuevo para ti.- sonrió Amanda.
-Ya veo..- dijo desanimada.
-No te desanimes Q. Hay muchas posibilidades.- dijo la Dra apretando su mano.
-No me desanimo.. pero las posibilidades de encontrar un corazón compatible son escasas y lo sabes.
Amanda miro el suelo, se quedo en silencio.
-Cuanto tiempo..
-No lo sabemos Quinn
-Si lo sabes..
-Es.. difícil de poder decir.- esquivo la Dra Scott
-Cuanto Amanda.
-Un par de semanas..Debemos operarte lo mas pronto posible.
-Entiendo.- asintió la rubia
-Tranquila cariño, somos las mejores. – le guiño el ojo Amanda.
-Ahora te pondré unos medicamentos.. quizás tengas un poco de sueño, pero debes descansar rubia, han sido muchas emociones para 36 horas, Beth, Rachel, Santana etc.. todos quieren verte, pero por ahora no se puede, así que quédate tranquila ¿si? Recupera energía, que la necesitaras, vale?
Quinn asintió despidiéndose con un gesto sereno. Amanda salió de la habitación, no sin antes solicitar nuevos exámenes de Imágenes para ver la nueva recuperación de signos vitales de Quinn y las paredes de su corazón.
-No se preocupe Dra Scott, pediré que vengan hacerle el análisis aquí mismo, con el equipo ambulatorio- dijo la enfermera amablemente.
Amanda se dirigió a la sala de estar, para comunicarles a todos oficialmente el estado de Quinn.
-Bien como ya deben saber, Quinn esta mucho mejor, despertó hace unos minutos, pudo hablar con Beth, Rach y Santana.. así que me imagino que ya tienen mayores detalles, por ahora no hay mas visitas, está débil y necesita descansar, no debe ni puede hablar mucho y ya han sido muchas emociones por hoy.- dijo sonriendo- pero mañana ya podrán pasar a verla.
-¿Podré verla mañana?- pregunto Britt con un puchero.
-Si Baby, no te preocupes- le dijo Santana abrazándola.
-Tranquila San.. Quinn estará bien..
-Chicas- interrumpió Rachel.- Necesito una reunión con Uds. Santana, Amanda.
Las dos asintieron.
-Sarah, ¿podrías venir también? Necesitamos toda la ayuda posible.- le sonrió la morena.
-Claro.. -dijo la rubia sorprendida parándose de su asiento.
-Esperaremos los exámenes que le están haciendo a Quinn y nos reunimos en mi oficina.- dijo Rachel alejándose.
2 horas después.
-Dra Berry, aquí están los resultados de los análisis últimos que se le realizaron a la Dra Fabray.- decía una enfermera llegando al despacho de Rachel
-Gracias Mary, ¿como está la Dra Fabray?
-Está durmiendo y sus constantes están estables Dra berry, le avisamos al bipper cualquier cosa que suceda.
-Muchas gracias Mary, ¿podrías decirle a las Dras Scott, Lopez y Cooper que vengan a mi despacho por favor?- dijo sumergida en la pantalla de su computador.
-Como no Dra.- dijo la mujer saliendo.
Rachel se había encerrado en su despacho, todo el resto del día, se había dedicado hacer llamadas telefónicas y hacer contactos con otros equipos de trasplantes del país, buscando el órgano que necesitaba Quinn. Había un par de posibilidades, pero no había seguridad total. Estaba preocupada. Abrió el sobre con los exámenes. El panorama no era bueno. El mundo se caía para Rachel.
-Dios.. el tiempo se agota.- dijo para si misma cubriéndose la cara con las manos.
-¿Que sucede? -Pregunto Santana que entraba en ese momento con las otras dos. La morena ya no era morena, estaba pálida.
-Miren Uds mismas, estos son los últimos exámenes realizados hoy a Quinn.
Las tres Doctoras se dedicaron a leer los análisis y ver las imágenes del corazón de la rubia, las paredes del corazón estaban mas engrosadas, lo que llevaba a una dificultad mas grande para bombear la sangre y por lo tanto latir.
-Según esto, Quinn necesita un corazón nuevo YA!- dijo la latina moviendo sus manos.
-Cálmate Santana.- dijo Amanda- Rach, ¿eso has estado haciendo, contactando otros equipos haber si hay posibilidades?
-Así es.. Puede que tenga una o dos opciones en vista, pero no es nada seguro. Tenemos un par de semanas, no más que eso.. Quinn no aguantaría otro paro, no con ese corazón.
-¿Llamaste a los otros Medical en NY?- preguntó Amanda
-Hable con ellos, pero tú sabes que siempre nos han visto como competencia.. Me dijeron que están por desconectar a un paciente que está en coma por años, por pedido de la familia al parecer, pero probablemente tengan ya destinado sus organos.
-No puede ser.. Ellos siempre tienen una buena estadística en donación de órganos- dijo Amanda
-Al igual que nosotros Amanda, pero hace unas semanas que no hemos tenido donación de corazón ni de riñón.- dijo preocupada la morena mientras revisaba carpetas del equipo de trasplante.
-Bueno tampoco es que les agrades mucho Rach, siempre han sentido que los desmerecemos como equipo- comento Amanda
-Bueno pero son cosas diferentes, esto es medicina por Dios, son vidas!
-Enana no te preocupes, gestionaremos ese corazón.. – decía Santana
Sarah solo escuchaba en silencio todo lo que sus colegas hablaban, hasta que interrumpió.
-Yo gestionare el corazón que necesita Quinn- dijo la rubia a secas, parándose de su asiento.
Todas la miraron anonadadas y se miraron entre si.
-¿Y cómo lo harás?- preguntaron las tres al mismo tiempo, con una mezcla de esperanza e incredulidad en sus rostros.
-Uds no se preocupen, dedíquense a estabilizarla, subirle todos sus signos vitales, hacer pruebas de inmunidad etc. Ténganla lista, yo me encargaré de gestionar la donación del órgano para Quinn.- dijo Cooper, sin más saliendo a toda prisa de la oficina de Rachel Berry, dejando a todas anonadadas.
-No te preocupes Rachel, estabiliza a Quinn y hazle todas las pruebas de compatibilidad, creo que se en que esta pensando Sarah y siento que puede funcionar, te llamaremos- dijo la latina abrazándola y saliendo rápido corriendo para alcanzar a Sarah.
Comenzaba la cuenta regresiva, sólo quedaba tener fe y esperar, esperar que el milagro que ofrecía Sarah y Santana realmente sucediera.
-Dios, ayúdanos...- susurro la morena esperanzada viendo la puerta cerrarse.
Lo sé, lo sé... no saben cuanto me cuesta actualizar!
Quisiera tener mas tiempo.
Trataré de subir el próximo mañana. Que ya esto termina. Tengo fe en Sarah y Santana.
Gracias Estefana por tus tus lindas palabras, siempre seran bienvenidos tus comentarios ;)
y gracias por todos los halagos sobre lo que les encanta la historia. Es para Uds chicas.
Riley.
