Aquí me tienen... de vuelta en acción... Jaja. Disculpen la demora de este cap, pero el año nuevo me dejó algo aturdido y como soy bastante perfeccionista pues... me aseguré de estar sobrio cuando comencé a traducirlo...

Bueno... sin más... Disfruten... R&R!!!!!!!!

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Naraku rió cruelmente, sus brillantes ojos rojos como sangre mirando a los hermanos Inu. Inuyasha a su izquierda, Sesshomaru a su derecha. "Así que, ¿a cuál de ustedes acabaré primero?" se preguntó a si mismo.

"No te halagues tanto, parásito." Habló Sesshomaru, mientras sacaba a Tenseiga de su funda, la espada palpitó y brilló con un azul calmado.

"Eso es cierto, bastardo, hoy te derrotaré de una vez por todas." Inuyasha lanzó una mirada hacia su medio hermano mayor que contenía un mensaje simple 'Tregua, al menos por ahora' mientras Tessaiga palpitaba también, resplandeciendo con un brillante color amarillo.

Ante esto, la sonrisa de Naraku desapareció, pero volvió a formarse poco después. Sin importar qué le lanzaran, no había manera de que perdiera contra estas dos alimañas.

"Entonces, tú primero, Inuyasha." Dijo, mientras alzaba la espada y cortaba entre el aire. "¡¡¡Gokuryuuha!!!"

Inuyasha gruñó mientras corría, recordaba la última vez que había visto el ataque. Había tratado de regresarlo con el Bakuryuuha… solo digamos que terminó con… resultados menos favorables, no estaba dispuesto a intentarlo de nuevo.

Sesshomaru dejó su estancia sobre la rama de un árbol y se dirigió hacia el Hanyou, sus garras empapadas de ácido cuando dejó a su látigo volar.

Naraku se volteó y rechazó el ataque con Souunga como si fuera una molesta mosca, y después bloqueó a Tenseiga cuando Sesshomaru lo atacó con ella. "Lord Sesshomaru, me insultas. ¿Qué hay de bueno en pelear con una espada que no corta?" se rió, burlándose del perro demonio.

Sesshomaru entornó sus ojos, empujó su espada con más fuerza y entonces…

Naraku apenas reaccionó a tiempo cuando retrocedió para esquivar el ataque de garras venenosas que Sesshomaru hizo con su otra mano, se había visto tan acostumbrado a ver al perro demonio con un solo brazo que ni siquiera se dio cuenta de que estaba escondiendo el recientemente restaurado bajo su manga, incluso así, tenía tres cortes en su rostro para probar su descuido.

Las garras de Sesshomaru estaban empapadas de ácido cuando habló. "No necesito una espada que corta carne para derrotarte, Hanyou."

Naraku gruñó hacia el perro demonio antes de lanzarse contra él. Sesshomaru se puso en pose de batalla y enfrentó el ataque con el suyo. Metal se estrelló con metal mientras ambos intercambiaban ataques, fuertes choques hicieron eco a través del bosque.

Naraku atacó al perro demonio con un blandeo horizontal, solo para que Sesshomaru girara una vez, alrededor del ataque, y le diera un fuerte golpe con el codo en la cara al Hanyou araña. Naraku se echó hacia atrás y vio cuando las garras de Sesshomaru brillaron de color verde con su ácido Youki.

Cuando el Taiyoukai se movió para atravesarlo, Naraku reaccionó, girando a Souunga en su mano, la atravesó a través de la palma de Sesshomaru. La fuerza de Naraku, agregada al impulso de Sesshomaru, clavó la espada profundamente hasta el antebrazo, apenas por sobre la muñeca.

Sesshomaru maldijo antes de retirar su mano y golpear al Hanyou con ella.

Naraku sonrió mientras levantaba su defensa de nuevo.

"¡¡¡HRAGH!!!"

Naraku se volteó, apenas teniendo el tiempo suficiente para bloquear la Tessaiga cuando Inuyasha llegó hasta él con un ataque vertical.

Sesshomaru vio su oportunidad y se lanzó hacia delante, acercándose a Naraku por la espalda.

El demonio araña se volteó, una mano aún manteniendo a Inuyasha a raya mientras que la otra se transformaba en numerosos tentáculos que se lanzaron hacia el Lord del Oeste.

Sesshomaru ni siquiera se detuvo en su ataque mientras formó su látigo venenoso y desgarró los apéndices que se aproximaban.

Naraku maldijo mientras empujaba la espada de Inuyasha hacia un lado y le daba una patada en el pecho al perro Hanyou, enviándolo hacia atrás. Saltó justo cuando Sesshomaru blandió le Tenseiga.

Sin embargo, algo muy inesperado ocurrió, cuando Sesshomaru terminó de bajar la espada un corte negro apareció en el aire por un momento, revelando un arco negro que se cerró poco después.

Cuando Naraku aterrizó observó al Lord del Oeste con renovada precaución.

"¿¡QUÉ DEMONIOS FUE ESO!?" gritó Inuyasha cuando se levantó.

Sesshomaru miró desganado a su hermano menor. "Eso, híbrido, es el último ataque de Tenseiga, el Meidou Zangetsuha. Abre un portal al reino de los muertos." Volvió a mirar a Naraku. "Mata a cualquiera que lo toque instantáneamente."

Los ojos de Naraku se entornaron antes de que sonriera. "Entonces supongo que mejor te mantengo ocupado, Lord Sesshomaru."

Se volteó y clavó la espada en el suelo. Sesshomaru e Inuyasha se tensaron cuado sintieron una presencia maligna llenar el aire.

Un brazo, destrozado y a medio descomponer, salió del suelo, y entonces un cuerpo, uno de un toro demonio, más le siguieron luego, un caballo demonio, y varios lobos demonios de bajo nivel, hasta que hubo virtualmente cientos de ellos.

Sesshomaru e Inuyasha gruñeron ante esto. Recordaban esto de la última vez que habían peleado contra Souunga.

Kagome jadeó desde su lugar, cerca. "Es cierto. Souunga puede revivir a cualquiera que haya matado, Naraku debe haber hecho esto antes de que viniera."

Miró preocupada a la forma inconsciente de Shippo y se mordió el labio con inseguridad.

Finalmente llegando a una decisión, se levantó y corrió. Cuando estuvo satisfecha con la distancia, bajó a Shippo tan delicadamente como pudo y clavó una de sus flechas en el suelo junto a él, formando una pequeña, pero poderosa, barrera para protegerlo.

Le dio una última mirada preocupada antes de sujetar su arco y correr de regreso.

Mientras tanto, de vuelta en el claro, Sesshomaru rugió al Hanyou parásito mientras éste les daba una sonrisa enferma. Estas criaturas eran muertos vivientes, así que Tenseiga era la mejor arma para enfrentarlos.

"Inuyasha." Llamó a su hermano menor, captando su atención. "Entretén a Naraku, mientras yo me encargo de esto."

"¿¡Quién diablos dijo que tú eres mi jefe!?" gruñó él, furioso.

"¡¡¡Sólo cállate y hazlo Inuyasha!!!" vino la voz de Kagome antes de que una flecha purificadora se disparara entre los dos, purificando ocho de los Youkai no muertos.

"Le ayudaré a Sesshomaru para que podamos encargarnos de ellos más rápido, sólo asegúrate de que Naraku no venga contra nosotros." Dijo, preparando otra flecha.

Inuyasha se vio bastante molesto con que Kagome le ordenara, básicamente, cooperar con su odiado medio hermano.

Sesshomaru decidió morder su lengua para contenerse el comentario que iba a hacer acerca de que no necesitaba la ayuda de una Ningen, casi había sido asesinado la última vez que había enfrentado a Souunga, no quería repetir eso de nuevo.

Naraku gruñó ante la forma de ella, habiéndose olvidado de que ella estaba ahí. Ella era siempre la piedra en su zapato. Muchos de sus bien preparados planes fallaban por culpa de su interferencia.

Apretó su agarre en la espada del infierno, se desharía de esa molestia ahora.

Saltó, por sobre los hermanos Inu, aterrizando directamente frente a ella, alzó su espada hacia atrás, listo para acabar con ella de una vez por todas.

"¡¡¡OH NO, NO LO HARÁS!!!" gritó Inuyasha, mientras interceptaba la mano armada de Naraku con la que tenía libre. Tiró tan fuerte como pudo, levantando al Hanyou araña por sobre su hombro, ubicándose a él mismo entre Kagome y él.

Naraku giró con el impulso, cayendo en un segundo y alzando su espada en preparación para usar el Gokuryuuha.

Sin embargo, Inuyasha siguió el alza con un blandeo de Tessaiga. "¡KAZE NO KISU!" el ataque fue lanzado a quemarropa, Naraku apenas tuvo tiempo de colocar a Souunga frente a él, para protegerse mientras reflejaba la mayor parte del ataque.

Incluso así, cuando el polvo se asentó, todo su cuerpo estaba cubierto con profundos cortes y laceraciones.

Naraku rugió. "¡Pagarás por eso, alimaña insignificante!"

"¡Solo inténtalo, bastardo! Kagome, ve y encárgate de esos… Zombies."

La Miko del futuro asintió antes de correr lejos de los dos.

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Mientras tanto, en un claro a solo unos cientos de yardas, los integrantes restantes del grupo estaban peleando contra el ejército de Youkai.

"¡¡¡HIRAIKOTSU!!!" gritó Sango, lanzando su gran Boomerang, decapitando a ocho o nueve demonios.

"¡Fujin no Mai!" gritó Kagura, enviando otra oleada de sus cuchillas de viento.

Miroku lanzó diez sutras, que formaron un semicírculo frente a él. Realizó una oración y estrelló su báculo en el suelo, brilló por un momento antes de que varios disparos de luz blanca salieran de el y se dirigieran hacia los sutras, en intervalos constantes a velocidades muy altas, purificando a varios de los demonios frente a él con cada disparo.

Sango captó el desempeño de Miroku y descendió, sacando su espada para acabar con otro demonio en el camino. "¿Qué es lo que acabas de hacer, Miroku?"

El monje pervertido sonrió, antes de mostrar distintos sutras complicados pegados a la base de su báculo. "Combiné encantos religiosos con los sellos de Naruto-sama. Estos en la base del Báculo amplifican mi propia energía sagrada y los que lancé la extraen, y concentran."

Sango sonrió. "Me alegra, creo que estará orgulloso de ti cuando regrese."

Miroku sonrió y asintió.

"Odio interrumpir, ¿pero podrían dejarse de esta estupidez? Estamos en medio de una batalla." Habló Kagura, enviando más de sus cuchillas.

Sango asintió. "Kirara." Ordenó. El Neko de fuego rugió antes de que se elevara para ganar altitud.

Sin embargo, antes de que estuviera fuera de alcance, Miroku se las arregló para sentir su parte favorita de la anatomía de ella.

Sango resistió la urgencia de mandarlo al reino de la inconsciencia… por ahora. Aunque, cuando la batalla se hubiera terminado, él recibiría su castigo.

Kirara se elevó hasta que estuvo lejos por sobre todos los otros demonios, sango buscó entre su compartimiento de armas y sacó varios Shuriken y Kunai, arrojándolos hacia abajo, como una lluvia de metal.

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Sesshomaru se hizo a un lado de un ataque que uno de los no muertos intentaba hacer desde atrás y cortó su cabeza, el cuerpo cayó sin ningún otro movimiento.

Se desvaneció un momento después, reapareciendo a diez yardas con la Tenseiga palpitando en su mano mientras los cuerpos caían fácilmente.

Se lanzó hacia adelante otra vez, saltando alto en el aire, donde aterrizó en el centro de un gran grupo de los enemigos no muertos. Comenzó a girar y, en un segundo, un portal negro apareció, indicando que el Meidou Zangetsuha estaba siendo usado. Los zombies, atrapados en el ataque, inmediatamente fueron succionados por el portal. Una vez más, siendo enviados al mundo de los muertos al que pertenecían.

Otros permanecieron inafectados, al menos hasta que el Meidou formó un círculo completo alrededor del perro demonio, ahora las almas de los demonios no muertos estaban siendo, literalmente, succionadas fuera de sus cuerpos, dejando los podridos cuerpos muertos nuevamente.

Cuando Kagome disparó otra de sus flechas purificadoras no pudo evitar sentirse inferior al lado del Taiyoukai, él había matado… bueno, un montón del ellos en sólo unos segundos mientras que ella no podía esperar ni acercarse a ese poder a menos que pusiera sobre 1/3 de su poder en un ataque. (No importaba que ella matara a veinte de ellos con cada ataque).

Estaba preparándose para disparar otra flecha hacia uno de los demonios que se acercaban cuando algo en su visión periférica captó su atención.

Uno de los demonios no muertos estaba, literalmente, saliendo de la sobra de un árbol detrás de Sesshomaru. El Taiyoukai estaba ocupado repeliendo ataques de otros cuatro demonios y estaba muy distraído para sentirlo. Y no es que estuviera haciendo mucho ruido, para empezar.

Volteó su puntería hacia él, ignorando a los demonios que se le acercaban y dejó volar su flecha.

Sesshomaru se volteó ante el sonido y vio la flecha dirigirse hacia él. '¿La Miko me ha traicionado?' era bastante sorpresivo, por lo que él podía decir, ella no era esa clase de persona. Pero aún así, ella era humana, y ellos tendían a ser criaturas estúpidas.

Pero cuando la flecha simplemente lo pasó y escuchó un chillido detrás de él, Sesshomaru observó por sobre su hombro para ver los restos purificados de un demonio sombra.

Miró de regreso a la Miko, y vio que uno de los demonios se había acercado a ella mientras lo ayudaba. Ella no sería capaz de voltearse a tiempo y ni siquiera él sería capaz de llegar a tiempo para salvarla.

Kagome escuchó el gruñido detrás de ella y volteó sus ojos para ver a un jabalí Youkai sosteniendo una enorme, muy filosa, hacha sobre su cabeza, listo para abrirle el cráneo.

Kagome cerró sus ojos y esperó por el inevitable ataque cuando un rugido vino del Youkai jabalí. Kagome miró y jadeó cuando una flecha salió del pecho del Youkai antes de que fuera purificado hasta las cenizas.

Kagome miró hacia donde probablemente había venido y encontró a Kikyo, de pie a varias yardas de distancia, su normal expresión sin sentimientos adornando su rostro.

Kagome fue sacada de su estupor cuando la sacerdotisa muerta le lanzó una cesta con flechas, los proyectiles eran sostenidos en su lugar por un fuerte cordel encima y alrededor de ellas.

Kagome atrapó las flechas cuando, prácticamente, aterrizaron sobre su pecho con un "Omph."

Antes de que cualquiera pudiera analizar las acciones de la sacerdotisa muerta, ella simplemente preparó otra flecha y se preparó para la batalla.

Kagome eligió archivar en la carpeta 'día más extraño de mi vida' de su mente, después de todo, primero una insanamente fuerte Youkai Kitsune le advierte sobre el ataque, después Sesshomaru, de todas las personas, la salva de Naraku y ahora Kikyo la salva también.

Suspiró antes de poner la cesta sobre su hombro y sacar una de las flechas.

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Inuyasha gruñó mientras forcejeó contra Naraku, ambos estaban atrapados en un círculo vicioso mortal, el sonido de metal chocando con metal era fuerte en los oídos de ambos.

Naraku empujó a Inuyasha, blandiendo su espada horizontalmente. Inuyasha saltó sobre ella y le dio una patada a Naraku en el proceso. Naraku bloqueó el ataque con su antebrazo izquierdo, manteniendo un agarre firme en Souunga con su mano derecha.

Dio vuelta el agarre sobre la espada y atacó con un blandeo ascendente.

Inuyasha gruñó cuando usó a Tessaiga para bloquear el ataque y después le dio un cabezazo al Hanyou araña, haciéndolo retroceder.

Inuyasha siguió al cabezazo con un ataque con sus garras. "¡¡¡SANKON TESSOU!!!" gritó, cortándolo en el pecho. Naraku retrocedió antes de recuperar el equilibrio. Se quedó quieto por un momento, los sedosos flecos de su negro cabello cubriendo su rostro.

Inuyasha respiraba pesadamente, sonrió ante la forma paralizada de Naraku. "¡Cuando termine contigo, se necesitarán palillos para recoger tus trozos!"

Naraku sonrió y comenzó a reír, la baja risa cruel resonando a través del claro.

Inuyasha gruñó. "¿Qué demonios es tan gracioso?"

La risa de Naraku murió, pero su sonrisa permaneció. "Ha sido divertido, Inuyasha, pero ya es hora de que termine con esto."

"Sobre mi cadáver." Dijo Inuyasha entre dientes.

"No lo habría hecho de otra forma." La sonrisa del demonio araña creció hasta una expresión positivamente sicótica mientras Souunga palpitaba en su mano, solo que esta vez era mucho peor, un aura roja como la sangre rodeaba la espada, haciéndola ver como su nombre. "La espada del infierno."

El aura convergió alrededor de Naraku, su Youki se extendió tremendamente, tanto que incluso Sango y Miroku pudieron sentirla desde donde estaban peleando.

Naraku dejó escapar a unas pequeñas risas antes de desaparecer y reaparecer frente a Inuyasha.

El Hanyou con orejas de perro apenas tuvo tiempo para dejar escapar un pequeño "¿Qué demo…?" antes de que Souunga se clavara a través de su estómago.

Jadeó y sujetó la espada para impedir que avanzara más, Naraku siguió empujándolo hasta que Inuyasha golpeó contra un árbol. Inuyasha gruñó y retiró su mano para blandir a Tessaiga cuando Naraku giró a Souunga en su estómago, incrementando también el aura de la espada, que ya estaba quemándolo en primer lugar.

Inuyasha gritó, su agarre en Tessaiga flaqueando levemente, una oportunidad que Naraku aprovechó para arrebatarle la espada de su mano y clavarla en otro árbol, en donde regresó a su forma pequeña.

"Ahora, Inuyasha, es hora de morir." Dijo, en una voz lenta, satisfecha, mientras alzaba su mano libre que se volvió una nube de veneno y se dirigió directamente a la cara del Hanyou, entrando por su nariz, boca e incluso sus ojos. Su grito fue retenido en interior de su garganta antes de que su mundo se volviera oscuridad.

"¡¡¡INUYASHA!!!" Naraku oyó gritar a Kagome. Se volteó lentamente, revelando la furia y preocupación que emergían de ella a oleadas. Aunque cuando se volteó, se sorprendió de ver a Kikyo de pie a unas cuantas yardas detrás de Kagome, la mayoría de los no muertos estaban… bien… muertos ya, y los que no lo estaban, estaban muy heridos como para ser considerados una amenaza real.

Naraku rió cuando removió su espada del estómago de Inuyasha y lo lanzó hacia un lado, su pálida, casi sin vida, forma cayendo con un golpe sordo.

Ante la visión de la forma sin vida de su hermano cayendo al suelo, Sesshomaru sintió… un pequeño dolor en su pecho. Decir que tenían sus diferencias era una cosa, pero aún así, había algo que se sentía… mal acerca de su hermano, yaciendo a los pies de Naraku.

Sesshomaru entornó sus ojos, el Hanyou iba a pagar.

Con este pensamiento en la mente, Sesshomaru cortó a sus oponentes no muertos restantes y se lanzó hacia Naraku, con todas las intenciones de matarlo.

Naraku rió y alzó su espada antes de enfrentar el ataque de Sesshomaru con el suyo propio.

Los dos demonios se encontraron a medio camino, sus choques enviando una onda de poder a través del bosque cuando sus respectivos Youki rasgaron y cortaron el aire en su pesado y opresor estado.

Kagome sintió una mano sujetar su hombro, se volteó a ver a Kikyo con una expresión mártir en su rostro. "Ven, tenemos que sacar a Inuyasha de aquí. Si Sesshomaru-sama gana esta contienda, Naraku podría tratar de usarlo contra nosotros, o simplemente podría quedar atrapado entre los ataques."

Kagome asintió, tratando de mantener su compostura a pesar de la situación y siguió a Kikyo mientras se movían hacia el Hanyou caído.

Mientras tanto, la pelea de Sesshomaru se intensificaba más y más a cada segundo mientras los dos demonios aumentaban su Youki más y más para igualar el poder del otro. Sus ataques se movían muy rápido para ser vistos por los ojos humanos.

Fue roto cuando Sesshomaru esquivó otro de los ataques de Naraku y atacó con su Youki, empujando a Naraku con fuerza suficiente para enviarlo hacia las copas de los árboles. El Taiyoukai del Oeste lo siguió poco después, encontrándose con el Hanyou a mitad del aire, donde volvieron a intercambiar ataques.

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Kagome y Kikyo estaban acarreando a Inuyasha lejos de la batalla cuando Kagome recordó algo. "¡SHIPPO!" gritó, asustando a Kikyo.

"¿El niño zorro?" preguntó la sacerdotisa muerta.

"Si, fue herido durante la batalla, puse una barrera a su alrededor pero debo ir a buscarlo."

Kikyo hizo una pausa antes de acomodar más del peso de Inuyasha sobre su hombro. "Ve, entonces."

Kagome asintió agradecida antes de que se quitara gentilmente el peso de Inuyasha de encima y comenzara a correr en la dirección en la que había dejado al zorrito.

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Naraku y Sesshomaru aterrizaron sobre la rama de un árbol, donde los dos se tomaron un momento para recobrar el balance antes de comenzar nuevamente con su intercambio, con Sesshomaru empujando a Naraku otra vez.

Naraku rechinó sus dientes cuando sintió su pie tocar la orilla del árbol, bloqueó un ataque de Tenseiga, después otro, y un tercero, antes de que Sesshomaru blandiera contra sus piernas, el momento en que eligió saltar sobre el perro demonio. Blandió mientras pasaba sobre él. Sesshomaru se agachó, esquivando el ataque y se volteó, fluidamente bloqueando el siguiente ataque que Naraku hacía mientras aterrizaba. El choque, sin embargo, fue lo suficientemente fuerte para abrir su guardia, dejándolo indefenso ante el siguiente ataque, que fue una sólida patada en el pecho de Sesshomaru, que envió al Taiyoukai volando hacia atrás.

Naraku apareció detrás del Taiyoukai, alzando a Souunga.

Cuando la blandió hacia abajo, sin embargo, Sesshomaru simplemente se desvaneció, usando su nube de Youki para moverse a increíble velocidad. Para Naraku, Sesshomaru apenas era un punto blanco cuando numerosos cortes aparecieron a lo largo de todo su cuerpo, el arco creciente negro del Meidou apareciendo con cada uno de los ataques del Taiyoukai, tomando más y más de las almas que formaban su cuerpo.

Sus ojos se tiñeron de rojo. Se rehusaba a morir en manos de este perro.

Souunga, sintiendo su sed de sangre y deseos de vivir, se alimentó de esas emociones como un parásito hambriento mientras su aura roja aumentaba y explotaba en una gran ola.

Sesshomaru, atrapado con la guardia baja por este nuevo desarrollo, no pudo alejarse y recibió toda la fuerza del disparo, tenía mínima protección, ninguna otra más que la que le ofrecía el poder de Tenseiga.

El Taiyoukai apretó sus dientes, rehusándose a gritar del dolor, incluso mientras la ola de Youki rojo lo bañaba. Se sentía como si hubiera descendido a los confines más profundos del infierno, su propio Youki intentó pelear contra él, pero incluso él se encontró indefenso en contra de la espada del infierno.

Cuando el polvo se asentó, Naraku estaba de pie, una expresión satisfecha adornando su rostro cuando el Lord del Oeste se levantó lentamente, sus ropas estaban deshechas y quemaduras se extendían por casi todo su cuerpo.

Naraku rió, levantando a Souunga por sobre su cabeza. "¡¡¡Hasta nunca, Lord Sesshomaru!!!"

Antes de que pudiera atacas, sin embargo, escuchó el sonido de la cuerda de un arco, y perezosamente se echó hacia atrás. Dejando que el proyectil lo pasara sin dañarlo.

Kagome había estado en camino para recoger a Shippo, pero cuando había visto el rayo rojo golpear a Sesshomaru, supo que sería demasiado, incluso para el Lord del Oeste. Mientras que una parte de ella le decía que corriera, la otra nunca le permitiría simplemente dejar a alguien a morir, especialmente si esa persona la había salvado antes.

Él extendió su mano libre, que se convirtió en una masa de tentáculos y sujetó a la Miko del futuro por el cuello, sin apartar nunca su vista del Taiyoukai, impidiendo que agarrara otra flecha, incluso así, su aura de Miko forcejeó contra su Youki, intentando purificarlo.

Él rió ante su fuego. "Bien, Kagome, ya que estás tan ansiosa… ¡¡¡puedes morir con él!!!" rió antes de lanzarla contra el Inu. Sesshomaru la atrapó y la dejó en el suelo. Habría tratado de salirse del rango de ataque del Gokuryuuha, pero el Hanyou araña había probado que era más que capaz de seguir su ritmo, su única opción era intentar resistir el ataque con una de las barreras de Tenseiga.

"Miko, estás entrenada en formar barreras, ¿no?" habló calmadamente, sin voltearse a mirarla. Cuando la sintió asentir habló de nuevo. "Cuando libere su ataque, forma la barrera más fuerte que puedas. Una vez que el ataque se desvanezca, lo atacaré, lo más probable es que se confíe y crea que los dos pereceremos con su siguiente ataque, y baje su guardia."

Kagome asintió de nuevo y se concentró.

Los vientos ya se movían mientras los dragones salían de la espada, sus ojos rojos hablando de odio y sed de sangre mientras el ataque se formaba.

La expresión de Naraku era de regocijo, este era el momento en que eliminaba a sus tres enemigos más grandes, Inuyasha ya estaba tan mal como muerto y ahora, Sesshomaru y Kagome lo seguirían. Después de ellos, no había nadie en los cuatro grandes territorios Youkai que pudiera enfrentarlo.

"¡¡¡HASTA NUNCA!!!" gritó mientras atacaba.

El ataque era el más poderoso que había liberado, atravesando el terreno con la fuerza de mil terremotos. Los fuertes vientos casi derribando a Kagome, si no fuera por Sesshomaru sosteniéndola en su lugar, estaba segura de que lo hubieran logrado.

Kagome concentró toda su fuerza y formó una barrera frente a ellos, la luz blanca aperlada hizo contraste con el púrpura del ataque que se aproximaba a ellos. Sesshomaru pronto formó su propia barrera detrás de la de ella, y ambos se escudaron ante el inevitable ataque.

Una enorme explosión estremeció toda el área, los árboles fueron completamente desenterrados y derribados, absolutamente nada sobrevivió.

El grito de Kagome apenas pudo ser oído sobre el rugido del viento. Pero estaba confundida, aún no había sentido ninguna alteración en su barrera, ¿estaba intentando Sesshomaru resistir el ataque él solo?

Ella lo miró, pero una mirada a sus sorprendidos ojos reveló que no era él el responsable de su supervivencia.

Siguió su mirada y jadeó cuando vio la silueta de una persona detrás de la nube de polvo.

Cuando se asentó finalmente, tuvo que retener otro jadeo, y las lágrimas de alegría que amenazaban con caer por sus mejillas.

Pelo rubio puntiagudo, ojos azul marino que resplandecían con risa y una máscara negra.

Naruto se levantó frente a ella, una espada con el diseño de un dragón era sujetada por él mientras brillaba azul y silbaba por el calor del ataque anteriormente reflejado.

"¿Naruto?" preguntó cuidadosamente mientras se acercaba, realmente quería asegurarse de que era él.

"No llores, Kagome." Naruto le sonrió a través de su máscara mientras le hablaba tranquilizadoramente, casi como si le estuviera hablando a un niño. "¿No lo sabes? El héroe siempre aparece tarde."

Ella sonrió, solo él podía bromear en un momento así.

Los ojos de Naruto perdieron toda su risa cuando los volteó hacia los atemorizados del Hanyou araña. "Bien, entonces… creo que tú y yo tenemos un marcador que asentar."