La iglesia se encuentra ubicada cerca de la Mansión.
Fue escogida por los hombres ya que no está en un lugar muy concurrido por lo que los guardaespaldas que Kenji y Diamante contrataron para la ocasión pueden hacer mejor el trabajo. Nicolás se ofreció para supervisar las operaciones de custodia y vigilancia.
Los invitados han llegado y la iglesia que está abarrotada por amigos de los novios. Saory y Mónica están entre ellos. Alan no quiso asistir porque le duele que Rei no haya querido hablar con él y después de ver en el Restaurante Kino como el hombre fue solícito con la morena siente que no merece estar en su vida después de lo que permitió que Mónica le hiciera. Se mudó del apartamento que compartía con su hermana a uno tipo estudio.
Entre los invitados están personas que Darien jamás había visto, deben ser de la parte de Kenji, destilan clase y dinero. No creyó que vendría tanta gente ya que se anunció la boda solo cuatro días antes.
Pero por lo visto subestimó al tío Kenji y Setsuna.
Darien está impaciente en la iglesia. Aún ronda en su cabeza que las Tenoh tengan algo que ver con todo lo que dijo su padre.
Yuki lo toma del brazo.
-Bebé, debes tranquilizarte y respirar pausado. Tu novia no te dejará plantado
-Ya lo se mamá. Pero esta espera…
-No puedo creer que estés impaciente, hijo –Su padre ríe al ver como le tiemblan las manos y mira hacia fuera cada vez que escucha un vehículo –Después de mí es el hombre más deseoso de ser sacado del mercado de solteros.
-El tercero –Diamante llega y le da un abrazo fuerte a Darien –Amigo, a partir de este día estaremos con las mujeres más hermosas de la tierra.
-Mis condolencias –Yaten le da la mano –Aún tienes tiempo para que huyas de la bruja, a éste delincuente –Señala a Diamante –No le digo que huya porque se merece a la tirana.
-No le hagas caso al títere, está celoso porque a partir de hoy dormiremos abrazando a nuestras mujeres y su muñequita vudú aún lo puede mandar de paseo.
-¡Y que lo digas! –Darien sonriendo mira hacia fuera y pregunta -¿Cuándo llegarán? ¿O están haciéndonos sufrir a propósito?
-Una de las damas de honor llegó tarde –Voltea hacia Nicolás que está rezagado en la puerta en posición vigilante -¿Cómo se llama la niña?
-Hotaru Kaioh
-La nueva amiga de mi ángel –Mira detrás del tatuado. Los Tomoe y los Chiba están intercambiando impresiones -¿Quiénes son los que están con mis padres?
-Mamá, papá –Diamante llama a sus padres. Yuki y Sakura están intercambiando números telefónicos antes de unirse a sus esposos Se hacen las presentaciones correspondientes.
-Bebé –Yuki le dice a Darien, Diamante y Yaten se carcajean al escucharla, haciendo que el moreno se ruborice y los vea molesto.
-No avergüences al niño delante de sus amigos –Su padre dice haciendo que los hombres rían más fuerte
-¡Mamá, papá por favor!
-La dulce Sakura dice que será abuela –Su madre no le da importancia a los reclamos de su hijo –Quiero saber cuando me darás un nieto a mí
-Tranquila querida, deja que se case primero
-¡Pero yo quiero un nieto! No puede ser que los padres del novio de tu cuñada me ganen en eso
-¡Ahí vamos con las apuestas! –Yaten exclama a lo que todos ríen –Espero que cuando me toque, mis padres digan que aún soy joven para los niños y que espere hasta que…
-Dejes de parecer un vago –Diamante lo provoca a lo que Darien se ríe y el peliplateado lo mira con los ojos esmeraldas brillantes de la molestia.
Los padres de Diamante ya saben que el joven es un locutor consagrado y en este momento viste muy bien por lo que no entienden el chiste. Mina lo ayudó a escoger un traje de tres piezas azul claro con una camisa azul marino y corbata roja. Los zapatos negros completan la vestimenta. Si Taiki lo viera diría que los milagros existen.
-No deberías molestar al muchacho hijito –Yuki lo reprende y las risas de Darien y Yaten no se hacen esperar –No me habías dicho que tu prometida es de la noble casa de los Tsukino.
-Porque no me caso con su apellido sino con ella. Y por favor solo por hoy llámame Diamante
-Está bien Diamantito
Yaten y Darien se ríen más divertidos. Diamante ve al peliplateado como si pensara de qué manera lo ejecutará. Va a responder pero alguien llama su atención.
Una pelirroja de cabello largo sube apresurada las escaleras de la iglesia. Usa un vestido Negro a la rodilla de Carolina Herrera y Zapatos Gucci rojos. Al ver a Diamante se arroja a sus brazos
-¡Mochilero!
-¡Zanahoria!
Los hermanos se abrazan y bromean con sus respectivos alias antes de separarse
-No te despediste de mi cuando te marchaste de los Estados Unidos. Estoy muy molesta contigo
-Me gusta ese tatuaje –Señala el tatuado el tobillo de su hermana.
-Me lo hice antes de venir. Pero después te mostraré los que tu artista favorita me hizo en la espalda y en…
-¡Cómo se nota que es la hermana de Diamante! –Yaten exclama. Tanto él como Darien ven y escuchan a la chica.
Ella voltea a verlos y admira al moreno antes de poner sus ojos en Yaten y enamorarse de sus ojos verdes.
-¿Quién eres? –Se acerca peligrosamente al tiempo que toca su pecho
-Se mira y no se toca hermanita –El tatuado la separa del peliplateado –Está comprometido con medusa y no querras que te convierta en piedra
Kakyuu saca una tarjeta del bolso
-Estos son mis números en Estados Unidos en caso de que alguna vez, que espero sea pronto vuelvas a ser agente libre –Se la mete en el bolsillo del saco, toca con su dedo índice los labios de Yaten y entra contoneando las caderas.
-Esa hermana tuya está loca –Yaten la mira rascándose la cabeza. Saca la tarjeta del bolsillo y sin mirarla se la entrega a Diamante.
-Si Mina se entera le arrancará los ojos y los hervirá en aceite –Darien admira la osadía de la muchacha que no se presentó pero enfiló sus baterías hacia el novio de la más peligrosa de las gemelas.
-¡Otra más a la que le gustan los vagos! –El tatuado está molesto con la actitud de su hermana. Deberá vigilarla para que no haga algo que provoque la ira de las Tenoh. Sabe que Mina es capaz de cobrarse una afrenta en plena recepción y Serena se pondría el vestido de novia de accesorio para secundar a su hermana. ¡OH sí! Kakyuu estará perdida antes de abrir la boca.
Se escucha el claxon de los autos que traen a Haruka y las damas de honor. Los guardaespaldas se ponen en guardia. En el techo de la iglesia están apostados cuatro hombres que vigilan los cuatro puntos cardinales.
Más atrás vienen las limusinas con Serena y el resto de las damas de honor. Las personas que aún no se han ubicado se apresuran a ocupar sus puestos. Yaten ve a sus hermanos y va a sentarse junto a ellos.
Seiya y Taiki lo ven de pies a cabeza sin poder creer que ese joven elegante es Yaten. El castaño no aguanta la tentación de tomarle una fotografía con su teléfono.
-Le estoy enviando esta fotografía a mamá. No creerá que este galán sea su chiquitín.
-Si le dices a alguien que mamá me llama así, le diré a Amy que en el pueblo te dicen…
-¡Basta con ustedes dos que los novios están entrando! –Seiya les ordena guardar silencio
Los tres ven a Darien y Diamante tomar posición con sus respectivas madres.
Fuera de la iglesia las damas de honor están bajando de los autos auxiliadas por los choferes. Cuando es el turno de Hotaru ve la mano extendida de Zafiro.
-Gracias pero puedo sola –mira hacia el frente esperando le de paso para salir
Sammy se adelanta y toma el lugar del guardia
-Ven Hotaru deja que te ayude, no quiero que te hagas daño –Sin esperar respuesta se inclina y toma su mano ayudándola a salir, admira su imagen –Ahora si eres la misma. Debo decirte que estás más bella de cuando estábamos en la escuela y éramos novios
-Eso fue cuando niños, ya no viene al caso recordar las tonterías infantiles que hicimos y que dijimos
Michiru está de espaldas y al escuchar la voz voltea. Mira asombrada a su hermana que aún no se percata de su presencia
-Para mi no fue tontería y lamento haberme ido sin poder despedirme –Toca su mejilla –Siempre te pensé pero no me permitieron llamarte. Y después que pude hacerlo me enteré que tu hermana se había mudado y que estabas estudiando en el extranjero, pero tus padres no quisieron decirme donde.
Zafiro ve la actitud de dolor en el rostro de Michiru.
-Te pedí que no te acercaras. No soy la niña inocente que conociste y el estar conmigo puede afectar tu reputación –Da un paso atrás justo cuando Serena sale del auto y ve a su primo
-¡Sammy! –La rubia lo llama –No has venido a saludarme y decirme que me veo linda, después te presentaré a mi amiga
Mientras el joven abraza con cuidado a su prima y le besa la mejilla Michiru se acerca a Haruka y le señala a la chica
-Allí está Hotaru –Pálida le dice en voz baja por temor a que su hermana la vea y quiera alejarse
-¿Qué hace aquí? –Nada más terminar de hablar mira a la joven y recuerda cuando cuatro años atrás Serena estaba buscando la oportunidad para atentar contra su vida, el tiempo en que no se separó ni un minuto de su hermanita, que le dio la comida en la boca, que la bañó, que durmió a su lado. Cada movimiento del cuerpo de la chica le dice que vive en un infierno interno -¿Estás segura que ella es promiscua y malvada?
-¡Ahora no lo se! –Susurra al borde del llanto –Tal vez en mi dolor vi lo que quise ver y no la verdad de los hechos ¡OH amiga me siento terrible!
Haruka le hace señas a Mina para que se acerque
-¿Quién es la chica?
-Es nuestra nueva amiga y a la que le rentaremos nuestra casa. Serena la conoció esta mañana. Nos dijo que la vio en la calle y la llamó. No lo creerás pero es muy joven y ya es barista –Habla sin prestar mucha atención a Michiru que tiene cara de alivio a medida que escucha lo que la rubia dice –Trabajará con Lita. Harán una cafetería anexa para que ella sea la barista oficial. ¡Y tiene ropa italiana de verdad!
-¿Ella es la que vivirá en la casa? –Fue lo que más le interesó a la mayor de todo lo que Mina dijo –Parece una muerta. Es muy blanca y esa mirada perdida…
-Eso me pareció cuando la vi, una doble de la Serena de hace cuatro años en versión morena, y eso que no la viste como llegó, vestida de negro y ese maquillaje más extremo que el que Serena usó cuando nos atacó con su locura gótica.
-¿Qué saben de su familia? ¿Padres? ¿Hermanos?
Le preguntamos por su familia y no quiso decirnos nada –Suspira apenada –Serán unos desgraciados inconscientes que no tienen corazón para amar a una chica tan dulce. No digo algo peor porque hoy no diré groserías. Mañana los insultaré.
-Mina… -Haruka mira a Michiru que palidece por las palabras de su hermana
-Pero creo que es como Serena, tiene a mi primo y al buldog –Señala a Zafiro –de cabeza y no los quiere cerca de ella, si me preguntaran cuál de los dos se quedaría con la princesa de hielo apostaría cinco a uno por el sabueso –Se lleva el dedo a la sien como si estuviera concentrada - Aunque creo que también odia a los hombres. O a la humanidad menos a Lita, Setsuna, Serena y yo por supuesto, ya que todo el mundo me ama…
-¡Mina! – Su hermana mayor la amonesta. Hotaru voltea a ver de donde viene el grito, no ve a su hermana porque se ocultó detrás de Haruka –Guarda silencio que me mareas.
Ikuko llama a las damas de honor para que se ubiquen delante de las novias. Michiru espera que su hermana se coloque detrás de Mina y antes de Amy para pararse delante de Setsuna que es la última.
Kenji se coloca junto a Serena y Sammy con Haruka. Escuchan las notas del órgano y esperan que las puertas de la iglesia se abran.
Se escucha el sonido de la marcha nupcial y las puertas se abren. Todos los presentes se levantan y miran hacia la puerta para recibir a las damas de honor.
Yaten se siente incómodo, Kakyuu junto a la nana no deja de mirarlo ni de intentar llamar su atención. Por fortuna sus hermanos aún no se dan cuenta de eso. Las damas de honor se acercan a él y Mina le lanza una mirada de promesas y amor, el joven le sonríe enamorado mientras la ve pasar antes de observar a la pelirroja hermana de Diamante con una expresión disgustada al ver pasar a la rubia como si midiera si es rival para ella.
Pobre chica, no sabe lo que le espera si reta a su muñequita.
Diamante espera paciente a que Haruka camine por la nave central. Se ve hermosa, su porte, su andar, su presencia, toda ella es hermosa.
Sonríe mientras espera que llegue a su lado, le parece que el pasillo es más largo que cuando lo atravesó.
Recuerda el día que conduciendo su moto miró hacia el estacionamiento de una emisora. Se suponía que iría directo del aeropuerto a la mansión, pero se le ocurrió que antes quería recorrer la ciudad ya que acababa de llegar del extranjero. Ver el cuerpo de la chica acompañada de las otras dos le hizo querer invitarla a dar un paseo y entró abusadoramente para saber si esa escultural mujer era real, pero al voltear y ver sus ojos verdes, su rostro serio y su nerviosismo se enamoró inmediatamente.
Y cuando la mayor de las tres le lanzó a los pies el papel arrugado donde escribió el nombre de la rubia que lo hechizó y el restaurante donde comerían y cuando su amiga le dio su número telefónico supo que estaba perdido.
Por fin su diosa está frente a él.
-Te entrego a mi prima –Sammy orgulloso -Cuídala con tu vida si es preciso.
-Así lo haré.
Los tres voltean hacia la entrada y ven a Kenji caminar junto a una diminuta criatura parecida a una ninfa. A pesar de calzar sus pies con botas blancas de plataforma, Serena aún es la pequeña de las Tenoh.
Darien se emociona y aprieta la mano de su madre que saca su pañuelo al ver lo hermosa que es la chica que penetró el corazón de su indiferente hijo. Los ojos azules de Darien se dilatan y ansioso espera que su ángel llegue hasta él. Por fin será suya.
-Ella es mi ángel –Le dice emocionado a su madre –Ella es mi amor.
