Capítulo 34: Había amanecido otro bello día soleado en Buenos Aires, mientras que Yuuka se despertaba llena de energía, tras una noche de puro placer y sexo salvaje con Montana, el cual no podía ni moverse de la cama porque todos sus huesos estaban destruidos tras la noche más placentera de la historia, su novia disfrutaba del día que llegaba y el Sol que penetraba por las ventanas de la casa de su novio.

- Que lindo día. Dijo Yuuka, mientras que ella abría las ventanas de la habitación.

- Síiii. Contestó Montana, tratando de hacer el mayor esfuerzo para levantarse, pero el dolor se lo impedía.

La Youkai de cabellos verdes se sentó a su lado, mientras que acariciaba sus cabellos.

- Como el día en el que buscabas a tu amigo Israel, entraste a mi mansión al mejor estilo de "Scarface" y te terminé violando por 24 horas. Le hizo recordar la chica.

- Jejeje y yo pensaba aterrado que me ibas a comer o a asesinarme de la peor manera. Mencionó Montana, mientras que se besaba con su amada Youkai de las Flores y las 4 Estaciones.

Justo en ese momento, mientras que estaban en su momento íntimo, alguien tocó a la puerta.

- ¿Quién será? Preguntó Montana y Yuuka fue a ver con él.

Al abrir la puerta, se encontraron con Cirno y compañía, las cuales llevaban cestas para pasar un día al aire libre, pelotas de fútbol y hasta botes para ir a navegar al río.

- Emm, Cirno, buenos días, me preguntaba en este momento qué estaban haciendo con todas esas cosas. Preguntó Yuuka, deseando saber de lo que harían.

- ¿No lo vieron en el Facebook y Twitter? Les preguntó confundida Cirno.

- No, recién nos levantamos. Respondió la Youkai de cabellos verdes.

- Vayan a mirar en la televisión y en Internet, está la noticia en todas partes. Les sugirió Mystia y ellas se despidieron, poniendo rumbo hacia una zona desconocida.

Los dos se quedaron perplejos de lo dicho por las amigas del Hada azul.

Al subir, se encontraron con la sorpresa de lo que decían Cirno y sus amigas era cierto, ya que Marisa había publicado un encuentro en el Tigre*, bautizando ese día como la "Hora Youkai", en donde todos los seres mágicos de Gensokyo iban a asistir ese día al aire libre.

- ¿Vamos? Preguntó Montana a Yuuka.

- Y daleeeeeeeeeeeeeeee. Respondió su novia, mientras que iban en el coche reparado de Montana.


(*El Tigre: Es la cabecera del partido homónimo en la Provincia de Buenos Aires, perteneciente al GBA. Es un bonito lugar que tiene muchos espacios abiertos, parques y hasta se puede ir en bote por el río :D)


Por su parte, en el Tigre, Marisa se encontraba allí con Reimu, esperando de que llegaran todos los invitados para pasar ese día al aire libre.

- ¿Crees que vayan a venir? Le preguntó la rubia a la Miko.

- A vos sola se te ocurre armar un evento a las 7:00 AM. Le cuestionó Reimu la idea de hacer tan temprano el evento.

- Es que no tenes paciencia. Respondió Marisa, burlándose del mal humor de su amiga.

- Deja de hacerte el Chavo del Ocho, boluda, anda rezando de que lleguen los invitados. -Reimu recordó entonces un hecho que había pasado hace varios días atrás- ¡Ah y pagame todo lo que consumiste en el MacDonalds la semana pasada! Le ordenó ella.

- Tendrás que atraparme primero. Dijo Marisa y se subió a su escoba, pero cuando intentó escapar, fue derribada por las Muñecas de Alice, las cuales aparecieron y atacaron con espadas la escoba de la Bruja, quien cayó cerca de Reimu, pero ella se corrió y terminó estrellándose contra el pasto.

- ¿Qué decías? Preguntó la Miko, riéndose de lo que le había pasado a su amiga.

- Mañana te los pago, te lo prometo. Le dio su palabra Marisa de pagarle toda la comida que había consumido en el MacDonalds.

- Así se habla, por cierto, ¿llegamos tarde? Preguntó Alice, quien llegó con sus Muñecas y Juan para el encuentro.

- Para nada, che, recién empieza esta fiesta. Dijo Marisa, levantándose y tocando una trompeta, al estilo de las fiestas, donde a continuación, no se mostraba a ninguna Youkai o Hada conocida por la zona.

Alice se incomodó al ver que no había, por lo cual, decidió ir preparando todo con la ayuda de Juan y sus Muñecas para pasar el día al aire libre.

- Tranquila, Alice, no te asustes, ya vendrán más. Le dijo Reimu.

- No estoy asustada, es que Shangai me estaba señalando un lugar ideal para que nos podamos establecer. Respondió la rubia, sonriendo y siendo acompañada por su novio y sus Muñecas hacia las orillas del río.

Pronto, Alice y compañía se asentaron en el lugar que Marisa había escogido, el cual era el Parque del Tigre, en donde estaban todas las banderas del Mundo y el Río Lujan.

- Bueno, ya tenemos a un par. Dijo el Bruja.

- Espero que lleguen más. Pidió Reimu, cuando en ese momento, en un abrir y cerrar de ojos, llegaron todas las demás Youkais y Hadas.

- ¿Qué decías? Le preguntó comicamente Marisa, mientras que su amiga se quedaba asombrada.

En aquel momento, se sumaron Leopoldo, quien vino con Yukari, Ran, Chen y Compañía.

- Che, ¿Y Montana? Preguntó el joven Don de la Mafia.

Justo sonó un mensaje de texto en su celular.

- "Estoy con Yuuka, pasamos a buscar a Yuugi, Parsee, Sanae, Filemón y Kasen. Espero llegar en una pieza, porque la borracha de Kasen me está armando bardo en el coche recién salido del taller. Recen por nosotros" Decía el mensaje, cosa que despertó la risa de ellos.


Pero lo que no sabían, era que Montana estaba en lo cierto, ya que estaba manejando por la General Paz hacia el Tigre, pero tenía a tres borrachas, una Miko ninfómana que no deseaba tener relaciones con su novio y a Yuuka, la cual no paraba de abrazarlo con fuerza, ni siquiera para cuando él tenía que manejar por la autopista.

- Che, Montana, encende la radio, es re aburrido el viaje. Le pidió Parsee.

- Deja, yo la enciendo. Se ofreció Parsee a encender la radio, pero Montana le sacó la mano de ahí.

- La última vez que te dejé encenderla, tuve que pagar $900 para comprar una nueva, traída de Europa. Le advirtió del último incidente que había tenido la chica de ojos verdes con la radio del auto.

- ¡Eh, no seas así con mi amiga! Gritó Yuugi y le dio un pequeño golpe en la nuca, mientras que su amiga aprovechaba para encender la radio, pero Montana la sacó de ahí.

- ¡Saca la mano de ahí, carajo! Gritó, por su parte, el Lugarteniente de Leopoldo.

- ¡Que encienda la radio! Ordenó Kasen y comenzaron con un coro.

- ¡Que la encienda, que la encienda, que la encienda, que la encienda! Pidieron ellos en una especie de coro, hasta que...

- ¡Suficiente, ya está! Gritó Montana y encendió la radio.

(Música This life, Opening de "Sons of Anarchy")

- ¡Esa, Esa, Montana sabee! Gritó Kasen, quien lo besó en los labios, pero ese fue su peor error.

Yuuka agarró a la chica de cabellos rojos de los labios y luego de la garganta, empezando a estrangularla.

- ¡¿Qué te dije, Frutillita?! ¡¿QUÉ TE DIJE?! Gritó la Youkai de cabellos verdes, la cual arrojó a la chica contra el vidrio de de adelante, tapando la vista a Montana.

- ¡YUUKA! ¡VAMOS A CHOCAR! Gritó alterada Sanae, hasta que en ese momento, Filemón la distrajo por un tiempo pequeño, ya que ella comenzó a tener relaciones en el baúl del vehículo.

(Música This charming life, Joan Armatrading, Temporada 3 de "Sons of Anarchy")

- ¡Ahhhhhhhhhhhhh! Gritaron aterradas Parsee y Yuugi y ambas amigas se abrazaron ante el hecho de que Montana había perdido el control del vehículo suyo.

- ¡KASEN, SALÍ DEL VIDRIO, MIERDA! Le pidió el chico, quien trataba de sacar a la borracha de aquel sitio, pero ella se negaba, ya que Yuuka la iba a matar en cuanto bajara.

Por fortuna, Yuuka se calmó por un rato, tal vez quiso atormentar a Kasen después, pero lo cierto, era que estaban llegando hacia una zona de peajes, donde Montana tuvo que pagar el boleto de acceso y de ahí, siguieron los disturbios dentro del coche, ya que Yuugi había descorchado una botella de sake, pero el corcho no salía, así que justo cuando estaban por llegar a Tigre, el corcho salió disparado y golpeó a Montana en la cabeza, dejándolo inconsciente.

- ¡Ah, Montana, Montana, despertate, dale, despertate! Le pidió Filemón, quien trataba de despertar al Lugarteniente de Leopoldo, pero este estaba inconsciente en ese momento.


Mientras tanto, ya habían llegado Mokou, Eddy y Keine en el auto de su novio, quienes llevaban comida y bebidas para la fiesta.

- Adelante, adelante, pasen, pasen. Les animó Marisa.

Se fueron dirigiendo hacia el gran parque donde se estaba llevando a cabo todas las actividades, desde comidas y bebidas hasta juegos y zambullidas a las frescas aguas del Río Lujan. Allí, se encontraban Kaguya, Israel, Tewi, Reisen y Tewi, la peli blanca miró con frialdad a su rival y lo mismo hizo la peli negra.

Y Marisa tenía todos los nombres ya tachados en la lista de invitados, solo les faltaban Montana, Yuuka, Kasen, Sanae, Filemón, Parsee y Yuugi.

- ¿Dónde estarán? Preguntó la Miko de cabellos negros, hasta que en ese momento, Marisa tuvo el presentimiento de que estaban en una mala posición.

- Deberíamos corrernos. Sugirió la Bruja.

- ¿Por qué? Preguntó Reimu y fue entonces que vieron al coche de Montana, con todos sus ocupantes gritando y con su conductor inconsciente, el cual estaba por chocar, hasta que Yuuka lo despertó de un fuerte golpe en la cabeza, sacándolo de su inconsciente.

- ¡¿Qué?! ¡¿Qué pasó?! -Preguntó asustado y miró al frente- ¡Ah, mierda! Gritó el joven y tomó los mandos del vehículos, logrando estabilizarlo.

Pero cuando estaba por frenar, el auto terminó cayendo, en cámara lenta, hacia el Río Lujan.

- ¡Ahhhhhhhhhh! Gritaron los ocupantes, mientras que el auto flotaba por unos momentos en la superficie, mientras que comenzaban a escapar del interior del mismo, Montana, antes recuperó los documentos del coche, la foto con Yuuka, su reloj y la radio, ya que sino no tendría las emisoras de EEUU, Nuevo México, Japón, California, Chicago, Nueva York y el Noroeste de EEUU.

Una vez en la orilla, la Prefectura con la Policía y una grúa tuvieron que sacar el auto de las aguas y mandarlo a reparar, de nuevo, para el dolor del chico.

- Ejem, Ejem, ¿hace cuánto te habían devuelto el auto? Le preguntó Kasen, tratando de no despertar la furia del joven.

- Hace cuatro días que lo tenía reparado y nuevo, ¡Cuatro días! -Gritó- ¿Ahora cómo mierda volvemos a casa? Se dijo el chico.

- ¡A patín, viejo, a patín! Gritó un joven, quien no sabía que Montana era Lugarteniente de Leopoldo para la Mafia.

- ¡Vos ya sellaste los papeles de tu sentencia de muerte! Gritó Montana, quien sacó su ametralladora Thompson y comenzó a dispararle.

Por fortuna, Cirno se hizo cargo de congelar a aquel joven y a sus amigos, mientras que Rumia pedía de comérselos para el almuerzo.

- Por favor, por favor. Pedía la Youkai rubia.

- Dale, yo también quiero comer humano. Pidió también Mystia.

- Ya lo veremos. Dijo Cirno y volviendo con Montana y compañía, mientras que le daba las noticias de cuánto tiempo estaría su coche en reparación, Marisa se les acercó y los abrazó por detrás a Yuuka y él, ya que Kasen, Filemón, Sanae, Yuugi y Parsee se habían unido a la fiesta.

- ¡Vamos, cambien esas caras largas y vengan a disfrutar de la fiesta! Les dijo la Bruja rubia feliz.

- Bueno, ¡Y daleeeeeeeeeeeeeeeeeee! Respondieron Yuuka y Montana, uniéndose a la fiesta que se estaba desarrollando en el Tigre.


Si un día vienen de visita para Buenos Aires, Argentina, (recomendable venir tipo en Otoño-Invierno-Primavera, en el verano se derretirán del calor húmedo que nos toca, de vez en cuando), vengan al Tigre, les va a encantar :D. Lo mismo el "Puerto de Frutos", allí tienen para comprar, comer en los mejores bares y restaurantes, visitar el "Parque de la Costa" y de ir de paseo en lancha por el Río Lujan. Se los recomiendo.

Bueno, aquí comenzó la fiesta que organizó Marisa, ¿tendrá éxito?, ¿Habrá otras?, ¿Montana volverá en colectivo con Yuuka hasta su casa?, ¿Habrá partido de fútbol?, ¿Israel se va a casar con Kaguya?, ¿Sanae tendrá otro "momento íntimo" con Filemón?. Todas estas preguntas tendrán sus respuestas en el próximo capítulo :D. Saludos para Mailmon, Guest y Tommiboy :D. Que tengan una buena semana.