AMOR

Epilogo 1ª Parte

Aunque había tratado de que ese día no se arruinara por nada no pudo controlar sus celos al ver salir de la oficina de su esposo a una mujer por demás exuberante y provocativa que lo miraba como si fuera el último hombre sobre la tierra. Eso sin duda la había molestado tanto que salió de la oficina. Él también era muy celoso, pero trataba de contenerse, algunas veces.

Había pensado en invitarlo a cenar ya que su verdadera fiesta seria el fin de semana, pero al verlo tan amable con esa mujer se marchó, subió a su auto que después de mucho tiempo por fin había recibido, y se alejó, pero ella ya no huía de los problemas. Así que desquitaría su coraje de otra forma; se estaciono para poder tomar su celular y tomar una sugestiva foto de sus piernas, algo que sabía lo volvería loco, más cuando las lucia con unas coquetas medias, escribió un rápido texto y la envió— "Iba a darte tu regalo, pero alguien se adelantó. Lástima estas piernas irán a lucirse a otro lado..." —nada como una pequeña venganza, enseguida puso el auto en marcha y se alejó hacia donde él sabría estaría.

Leyó el mensaje en cuanto este llego— Con que quieres jugar sucio —murmuró tomando su saco para salir de la oficina dejando lo que estaba haciendo. Eso solo significaba que había ido y quizás había visto salir a uno de sus nuevos clientes.

Se volvió a detener. Reviso su celular, sin respuesta. Ya lo había visto, así que tomo otra fotografía un poco sugestiva de su escote— "Lastima, alguien más disfrutara de este coqueto sostén..." —tras escribir sonrió, suspiró dándole enviar para enseguida poner el auto en marcha de nuevo.

No tardó en darle alcance tocando el claxon como loco para que se detuviera.

Sonrió al verlo por el retrovisor y casi enseguida a su lado. No podía evitarlo, se veía tan apuesto manejando de esa forma, bajo la ventanilla saludándolo con la mano— Señor Kou, voy a mi departamento ¿que se le ofrece?

—Que se detenga ahora mismo señorita Tsukino

Fingió una mueca y se detuvo a la orilla de una calle. Observo como él se estacionaba frente a ella, sonrió en cuanto él bajo— Ay como odio que se vea tan apuesto —murmuró para sí misma.

Se acercó a ella, inclinándose sobre su ventana— Señorita Tsukino ¿pensaba irse sin mi acaso? dígame ¿quién más mejor que yo puede disfrutar de sus delicias?

—Mmm no lo sé, quizá alguien que no fuera tan amable con una mujer tan mmm exuberante —murmuró acomodándose el escote ya que podría tener una mejor perspectiva— seguramente alguien querrá hacerme compañía

—Solo es una clienta, además sabe señorita Tsukino que no me interesa nadie más que una sola mujer —observando sus pechos.

—¿Y quién es esa mujer? —pregunto jugando con la orilla de su falda— porque yo quería pasar un rato muy agradable en su oficina señor Kou

—Pues quizás debió esperar solo un minuto —sonrió acercando su rostro— pero bueno con todo gusto pasare un agradable rato en su departamento

Sonrió acercándose ella también— Mmm eso me gusta, entonces ¿me dejas llegar primero? —pregunto dándole un pequeño beso.

—Mmm te daré de ventaja de diez minutos, pero no manejes rápido ¿sí?

Sonrió asintiendo— Iré a velocidad normal. Debes darme unos minutos para ponerme bella para ti. Por cierto, feliz aniversario mi amor, te daré un regalo que te encantará

—Feliz aniversario —saco de su saco una cajita— úsalo

—Uh regalos por adelantado, me gusta —Sonrió tomando la cajita para abrirla ansiosa— ¿qué es?

—Algo de lo que no te gusta —encogiéndose de hombros.

Sonrió abriendo la cajita— Es hermoso mi amor —murmuró observando el par de pendientes en forma de estrella con zafiros y diamantes— no es que no me guste, es que son muy ostentosos, pero de acuerdo los usare para ti, te amo. Ahora señor Kou, déjeme ir necesito prepararme para recibirlo

—Deme un beso señora Kou y la dejare ir —sonrió aún más.

—Uno y más tarde le daré muchísimos más —sonrió tomándolo del rostro para besar suavemente sus labios— te amo, diez minutos y estaré lista

—Diez minutos ni un minuto mas

—Sí, solo diez minutos —sonrió volviendo a colocarse el cinturón— tu no tardes ni un minuto más, ahora me marcho señor Kou —dijo encendiendo el auto— ah por cierto le hice un rayón en la parte trasera, espero no te moleste

—¿Qué? ¿cómo que un rayón? —enarco una ceja.

Se asomó por la ventanilla— Fue uno pequeño, aunque quizá quieras desquitarte en el departamento —le lanzó un pequeño obsequio— es tu incentivo

Lo tomo entre sus manos, justo cuando vio el rayón del auto— Oye ese no es un rayón pequeño

—Ni ese es un pequeño incentivo —sonrió enviándole un beso— te veo en el departamento —y sin más puso el auto en marcha viendo por el retrovisor si es que veía aquella prenda.

Abrió el obsequio sonrojándose al ver que era su ropa interior.

Sonrió— Llamar a Seika —murmuró al auto ya que era lo más moderno que su esposo se había obsequiado y a decir verdad le fascinaba— ¿Seika?

—Hola Serena —sonrió mientras alimentaba a su bebé— ¿no estabas ya con Seiya?

—Hubo un cambio de planes. Voy camino al departamento, Seiya viene tras de mí, estaremos ahí, al menos unas cuantas horas después iremos a casa ¿cómo está mi pastelito y la traviesa?

—Pastelito está durmiendo, Chibi Chibi esta con ella viendo una película y este niño no se quiere dormir

Sonrió al imaginarla— Seguro quiere seguir jugando. Recuéstalo con pastelito, le contagiara el sueño

—Si eso hare —sonrió acariciando su cabecita— más vale que regresen y no se queden toda la noche

—No te preocupes, llegaremos para la cena, ya ves cómo se ponen las niñas si Seiya no las duerme —sonrió al ver su destino— ya llegué, tengo que prepararme. Seguro me va a regañar porque le hice un rayón al auto

—¿Otro rayón? ay Serena sabes lo especial que es con los autos

—Sí, lo sé, pero no me fije. Le dejé un obsequio, bueno te vemos más tarde, llegaremos a cenar —dijo al estacionar el auto— te quiero, cuida a mis niñas y trata de que tu travieso duerma con pastelito

—Si lo hare, no lleguen tarde ¿sí? —bostezo acomodándose en la mecedora.

—No, llegaremos a tiempo, besos —al finalizar la llamada bajo del auto. Tenía unos minutos para prepararse, seguro Seiya estaba impaciente por llegar. Subió rápidamente al departamento, en el camino comenzó a quitarse la ropa dejándola a su paso hacia la recamara ahí la esperaría.

No tardó en llegar llevando consigo un enorme ramo de rosas. Al entrar pudo ver la ropa regada, siguiéndola hasta la habitación— Una chica dejo su ropa regada me pregunto ¿dónde está?

Sonrió sentándose en la cama, solo se había quedado en un sensual y coqueto juego de lencería de encaje— Que chica tan descuidada, aunque creo que le faltó algo —sonrió aún más— eso si me gusta

—Yo pensé que no llevarías nada abajo —murmuró mostrándole el obsequio que le había dado.

—Amor, sé que eso te hubiera gustado, pero venía preparada —sonrió poniéndose de pie caminando con coquetería hacia él— ¿te gusto tu obsequio? porque a mí me encantaron las flores y eso —murmuró alzando su cabello para que viera sus aretes.

—Me gustan como te lucen espero que no los botes como todas las joyas que te he regalado

Sonrió quitándole las flores— No los boto, amor. Solo los guardo, me da miedo que algo les pase —Aspiro el aroma de las flores— pero a ti te tengo otro obsequio, ¿se ve muy mal ese rayón?

—¿Cómo fue que se lo hiciste?

Se encogió de hombros dejando las rosas en el buró volviendo a él— Creo que fue porque no me pude estacionar bien —dijo llevando la mano a su miembro acariciándolo— soy mala estacionándome

Gimió al sentir sus caricias, cerrando sus ojos— Ya te he enseñado como debes estacionarte

—Soy mala aprendiendo —murmuró alzándose a besar su cuello— bueno no en todo ¿o sí? —preguntó acariciando un poco más— estas muy quieto mi amor, iré a buscar a alguien divertido

Sonrió abrazándola hacia él presionándola contra su cuerpo.

—Mucho mejor —murmuró suspirando— me hizo enfadar esa mujer, te coqueteaba. Iba a buscar al Jeque supe que vino también por negocios

Frunció el ceño— Tu eres mía y solo mía

Sonrió aún más rodeando su cuello— Mmm maravillosos dos años en que he sido tuya. Solo tuya, de todo a todo

—Si solo mía y de nadie más —acercándola más hacia él buscando sus labios— dos años de intenso amor

—Muy intenso mi amor —murmuró entre sus labios— hazme el amor, házmelo como solo tú sabes hacerlo

—Eso hare mi amor, te hare mía, te hare el amor —acariciando su espalda recorriéndola.

Sonrió buscando quitarle el saco— ¿Te gusto tu incentivo? te puedo regalar lo que llevo puesto

—Eso me agrada —jugando con la orilla de su prenda íntima.

—Mi amor, creo que ya se lo que quieres y estoy en desventaja —dijo jalando la camisa reventando unos botones— te necesito

—Mi amor tendrás que coser mi camisa —murmuró con una sonrisa, metiendo las manos dentro de su prenda presionando su trasero.

—Tienes muchas más —murmuró besando su torso terminando por botar los botones— me gusta cuando me tocas así. Sigue mi amor

—Sí, pero sabes que esta me gusta mucho —llevando sus dedos a su intimidad.

—Tendré que coserla —dijo abriendo un poco las piernas— me encantas Seiya. me gusta, mucho

—Y tú a mí me gustas cada día que pasa te amo más —tomando sus labios entre los suyos para besarla sin más.

Se sujetó a su cuello correspondiendo con intensidad a sus besos, prácticamente para que la cargará y enredar las piernas en su cadera.

La llevó hacia la cama jugando con su intimidad, recostándola suavemente.

—Te amo —murmuró en medio de pequeños jadeos— estoy loca por ti Seiya Kou. Hazme tuya como la primera vez

—Lo hare amor mío, te hare mía justo como lo hice en la limusina la primera vez

—Sí, mi amor, eso quiero —murmuró desabrochando su cinturón— y quiero más —se acercó a su oído— tu regalo es, que me tendrás por completo. Todo lo que tú quieras, porque te deseo

—Que buen regalo —presionándola más contra él para que lo sintiera— porque también deseo todo de ti

Sonrió pues sentía claramente como la deseaba— Hoy quiero consentir a mi esposo. Por eso, déjame desnudarte mi amor, hoy será un día que no olvidaras jamás

—De acuerdo —sonrió soltándola después de que la dejo en la cama para quedar a su entera disposición.

—Eso está mucho mejor —dijo sonriendo admirando su cuerpo— te quedarás muy quieto y no se vale hacer trampa

—Mmm no prometo mucho

—Mmm veamos que tanto soportas —comenzó a quitarle el pantalón que ya estaba con el cierre bajo— Mmm tengo ganas de algo, que hace un tiempo no hago

—¿De qué tienes ganas?

—De comerte —sonrió quitándole por completo el pantalón— comenzaré por eso ¿que opina Señor Kou? —sonrió aún más al ver por fin su miembro erguido.

—Mmm no es mala idea señorita Tsukino. Estoy deseando que me pruebe

Sonrió asintiendo— Mmm quizá como la primera vez —lentamente lo fue acariciando hasta inclinarse para comenzar a lamerlo— mi amor

Dejo escapar un gemido al sentir sus dulces labios sobre él— Serena

Mordió suavemente con los labios sin dejar de besarlo, al tiempo que se acomodaba de modo que él tuviera cerca sus piernas y pudiera acariciarla. Con el tiempo se había dado cuenta que eso era algo que le gustaba.

Sonrió acariciando sus piernas sonriendo— Que suaves me gustan

Suspiró sin dejar de lado su labor. Haría de esa tarde algo especial, sobre todo porque no quería que se enojara porque el rayón que no había visto en el auto— Lo sé... —murmuró haciendo más intensos sus movimientos deseaba darle un gran placer.

No tardo en buscar la forma de acomodarse de forma que él también pudiera disfrutar de ella y de su sabor.

Gimió en cuanto sintió sus labios recorriéndola. Ese solo instante la hizo detenerse, le gustaba cuando hacia eso y más porque así ambos llegarían al paraíso juntos— Seiya, te amo...

—Te amo —comenzando a lamerla aun sobre su prenda íntima.

Volvió a gemir comenzando a besarlo de nuevo. Sentía como también se humedecía para él. Esos momentos eran los que la volvían loca y a él también más porque no tenían por qué contenerse en ese lugar y podían expresarse abiertamente.

—Esto me gusta —lentamente le quito su prenda íntima besando su bien formado trasero, sin dejar de acariciar sus piernas que eran su delirio.

—Mmm si me gusta —murmuró acomodándose para que él pudiera disfrutarla más al tiempo que ella hacia lo mismo con él, disfrutar de ese momento tan intenso.

No tardo en tomar su intimidad para él besándola y lamiéndola disfrutando la humedad que ella producía para él.

Gemía en medio de besos. Introducía su miembro en su boca, con el tiempo habían aprendido a conocerse que sabían que cosas volvían loco al otro. Justo como en ese instante que sentía su cuerpo reaccionar ante la manera en como succionaba de él y eso le excitaba aún más.

Sujeto sus caderas hacia él seccionado más su ser excitándose más a cada momento— Serena te amo, me vuelves loco me encantas

Pego un pequeño gritito— Seiya... —murmuró haciendo cada vez más intensos sus besos disfrutando de las pequeñas gotas de su esencia que comenzaba a sentir entre sus labios— necesito beber de ti

—Y yo te necesito a ti —continuando con su labor— te amo eres muy dulce y exquisita —sujetándola aún más.

Gimió con fuerza mordisqueando su miembro con los labios— Seiya me harás, estallar de placer —murmuró en medio de pequeños gemidos sin dejar su labor quería que él también estallara para ella.

Sus jadeos fueron aumentando a cada instante hasta que estalló finalmente.

Disfruto y bebió de él. De esencia que tanto le gustaba y que la volvía loca, siguió un poco más hasta que bebió la última gota dándole ahora solo pequeños besos— Eso estuvo delicioso mi amor

—Igual que tu —aun saboreándola— me encantas

Bajo de él sonriéndole al tiempo que se lamia los labios— ¿De verdad soy dulce? —pregunto acercándose a sus labios— ¿de verdad te vuelvo tan loco? ¿te excitó mi fotografía?

—Como no tienes idea —sonriéndole— pones mi mundo de cabeza no deseo a nadie más que no seas tu

—Eso me halaga mucho señor Kou —murmuró llevando las manos a su espalda para soltar el broche de su sostén— quizá una foto así te hubiera gustado más —lentamente se acercó hasta colocar los senos a la altura de su rostro— ¿son lindos?

—Muy lindos —lamiéndolos.

Se mordió el labio sin dejar de mirarlo— ¿Qué tanto? —pregunto subiéndose en él apoyando las rodillas en la cama.

La atrajo hacia él tomando su seno entre sus labios.

Gimió acariciando su cabello— Mi amor, si, así, me gusta, me fascinas —murmuró frotándose contra su miembro— me vuelves loca, Seiya, Seiya te amo

Gimió al sentir su intimidad— Te necesito ahora mismo —sin dudarlo la hizo quedar debajo acomodándose sobre ella.

—Entonces tómame mi amor, que soy tuya, tu esposa, tu amante —murmuró acariciando con los pies sus piernas— te dije, hoy seré tuya por completo

—Y lo serás —adentrándose dentro de ella poco a poco, gimiendo— te amo te amo

Comenzaba a sentirse flotar entre sus brazos fuertes que la sujetaban con determinación, tal como la primera vez que había sido suya— Seiya, mi amor —murmuró acariciando y arañando su espalda— te amo, amo ser tuya

—Te amo me encantas no sabes cómo me tienes

—¿Cómo te tengo? —preguntó presionando su trasero hacia ella— dímelo ¿te vuelvo loco de deseo?

—Más que eso. Me haces flotar y me haces desearte con locura haces realidad todas mis fantasías

—Te hare aún más feliz —murmuró tomándolo del rostro para poder besar sus labios y saciar la sed que tenia de él mientras lo dejaba continuar poseyéndola como tanto les gustaba a los dos.

Sonrió besando sus labios jadeando— Te amo —embistiéndola con fuerza.

—Seiya, Seiya —jadeaba su nombre en medio de sus besos, sabía cómo hacerla perder la cordura— si mi amor, así estoy lista

Sonrió apoyando las manos sobre la cama aumentando más la velocidad de sus movimientos.

Acaricio sus hombros bajando por sus brazos sin dejar de mirarlo— Te deseo mi amor, te deseo con locura —murmuró comenzando a tocarse solo para que él pudiera disfrutar de esa vista.

—Esto es maravilloso, tenerte así entre mis brazos —deteniéndose un poco dentro de ella.

—Dos maravillosos años de estar entre tus brazos —murmuró sonriéndole estrechándolo en su interior— de hacer tus deseos realidad

—Dos hermosos años de felicidad —retomando sus movimientos.

—Te amo —murmuró apenas pues los gemidos no se hicieron esperar. Su mirada, sus jadeos todo en él era perfecto y hacían de ese momento algo tan erótico que la llevaban al cielo— feliz aniversario señor Kou

—Feliz aniversario Serena Tsukino Kou —dio una última embestida dejando escapar su esencia dentro de ella.

Gimió tan fuerte que quizá se había escuchado por todo el departamento y no le importo. Estrecho más a Seiya en su interior deseando tener todo del él hasta que se rindió quedando satisfecha en la cama y con una sonrisa— Wow eso estuvo maravilloso mi amor

Se dejó caer sobre el jadeando con dificultad.

Sonrió abrazándolo acariciando su espalda con suavidad— Creo que hice trabajar mucho a mi ex jefe ¿cómo podría compensarlo?

—Mmm con un beso y una rica cena

—Por supuesto mi amor —lo empujó suavemente para quedar ambos frente a frente acostados en la cama— ya dejé lista parte de la cena, este fue solo un momento que quise robar para nosotros, es que sabes tengo que contarte que no fue solo un rayón, fuero dos

—¿Que? ¿Cómo que dos rayones? —enarco una ceja.

Se encogió de hombros— No fue mi intención ¿me perdonas? sé que no te gusta que maltrate tus autos, es que creo que fue contra el convertible —dijo tímidamente.

—¿Como que el convertible? —abrió más sus ojos.

—Lo siento —murmuró arrojándose a sus brazos— lo mandare a arreglar, el mecánico me hará un descuento

—Mmm está bien solo porque eres mi esposa te perdonare —abrazándola con ternura.

—Gracias mi amor —murmuró refugiándose en sus brazos— ¿te gusto mi regalo? aunque aún falta algo más y seguro te gustará

—¿Así que es lo que falta? —cerrando sus ojos— ¿pasaremos aquí la noche?

—No mi amor, tenemos que ir a casa —dijo dándole pequeños besos en el pecho— hay unas princesas que nos esperan. Mmm ¿quieres revisar lo que hay detrás de la lámpara?

—Cierto no dormirán si no llegamos ¿qué hay detrás de la lámpara? —poniéndose de pie para ver lo que había.

—Un obsequio para que me extrañes más —murmuró recostándose boca abajo apoyándose en los codos— y vuelvas rápido a mi cuando salgas de viaje

Observó una cámara— ¿Nos grabaste? —reproducción el video.

—Si... —Sonrió observándolo— sé que tenías ganas de hacerlo ¿te gusta?

—Si este es el mejor regalo que me has dado —se acercó a ella— te amo gracias mi amor

—Sabía que te gustaría —dijo con una sonrisa— sé que querías hacerlo pero que no te atrevías a decírmelo ¿por qué? siempre complazco tus fantasías

Se sentó en la cama— No es que no me atreviera es solo que siempre se me pasa o nos gana el momento

—Mmm eso espero mi amor porque además de ser tu esposa soy tu amante que te ama —dijo con una sonrisa recargando la cabeza en su pierna— y quiero complacerte siempre

—Siempre lo haces —acariciando su cabello— tengo hambre vamos a cenar ¿sí?

—De acuerdo, ya voy —se alzó un poco buscando sus labios— te amo Seiya, feliz aniversario, siempre, siempre te amare mi amor celoso

—Y yo a ti mi esposa celosa te amare siempre y por siempre

Sonrió divertida abrazándolo— Vamos a casa, nuestras niñas deben estar impacientes por verte ¿compramos un pastel?

—Sí, comeremos un pastel para la cena

Se sentó en sus piernas— Te amo, por cierto ¿Ya no vamos a intentar un nuevo bebé?

—Quizás debamos esperar un poco, apenas Hotaru dejo el pecho y ya me los quieres quitar de nuevo

—No, no te los quiero quitar, pero tienes razón Hotaru aún es pequeña y ya ves cómo fueron los primeros meses, apenas si dormíamos —sonrió acariciando su mejilla.

Sonrió ligeramente— Si, pero sin duda volvería a repetirlos

—Claro sobre todo cuando te tocaba cuidarla, en esas noches me enamore de ti aún más. Seiya, me has hecho realmente feliz estos dos años

—Y espero seguirlo haciendo por más tiempo mi amor, por toda la vida —abrazándola hacia él.

—Por toda nuestra vida —se acercó besando suavemente sus labios— ahora vamos a casa ¿ya está todo listo para nuestra fiesta en la isla?

—Si está todo listo amor para nuestra fiesta. Vamos seguro Seika querrá descansar, aunque le gusta mucho estar con el pequeño Dante

—Y a él le gusta estar con pastelito ¿cuando llegan Nephrite y Molly? ya la extraño —dijo poniéndose de pie para buscar ropa que ponerse.

—Pues los veremos en la isla mi amor

—¿Rojo o azul? —preguntó sacando un par de vestidos uno quizá más provocativo que el otro.

—Mmm rojo si ese me gusta

—De acuerdo —ahora caminó hacia él cajón donde tenía toda su ropa interior— ya quiero ir a la isla, Hotaru debe seguir entrenando sus movimientos de natación

—Pero aún es pequeña —haciendo un puchero— Pero bueno nos iremos mañana a la isla para pasar una semana de vacaciones aprovechando las vacaciones de Chibi Chibi

—Unas merecidas vacaciones —sonrió mientras se vestía— ¿ya te disté cuenta que mi cicatriz cada día se nota menos? la crema que me trajo Michiru me está haciendo mucho bien

—Si cada vez se ve menos eso me gusta —se acercó a ella abrazándola— Te amo

Sonrió suspirando— Te amo —subió la mano acariciando suavemente su rostro, tenía el mismo efecto cada que mencionaba esa cicatriz— ¿aun te sientes mal por qué no pudiste protegerme? a veces una mujer debe hacer lo que debe hacer... —sonrió.

La abrazó hacía él con fuerza— Protegerte siempre es lo que más deseo

—Y siempre me proteges —murmuró refugiándose en sus brazos— pero en esa ocasión yo tenía que protegerte a ti y estoy feliz por haberlo hecho, porque ahora eres mi esposo y me amas tanto como yo a ti

—Te amo Serena. Quiero casarme contigo por la iglesia —colocando frente a ella una hermosa sortija.

—¿Que? —pregunto sorprendida ante aquella sortija— Seiya ¿de verdad? si, si quiero casarme contigo, de nuevo y las veces que sea necesario para demostrarte cuanto te amo —dijo tomando la sortija para abrazarlo enseguida.

—Te amo —sonrió abrazándola para rozar sus labios con ternura.

Sonrió feliz dándole pequeños besos— ¿Cuando quieres que nos casemos?

—¿Qué tal en la isla? Durante la fiesta

—¿De verdad? si me encanta la idea, pero... —Enarco una ceja— señor Kou ¿acaso ya tenía preparado todo? porque de lo contrario no sé dónde conseguiremos un sacerdote tan rápido

Se sonrojó asintiendo— Ese es mi regalo de aniversario, estrenaremos la capilla del hotel ¿te gustaría?

—Mi amor —murmuró con una sonrisa volviendo a abrazarlo— te amo, te amo, sí, me casare contigo ¿tengo que elegir mi vestido?

—Ya has elegido amor, el otro día con Seika

Parpadeó confundida— Ah con que ella también está metida en todo esto. Están loquitos, el anillo es hermoso —Murmuró algo nerviosa colocándose el anillo— te amo Seiya, si no tuviéramos que irnos te haría el amor de nuevo

—Bueno eso hará que me desees más después de nuestra boda, ahora voy a cambiarme ¿sí?

—¿Después de nuestra boda? —preguntó incrédula— ¿me castigaras sin nada de nada hasta nuestra boda?

—Solo un par de días

Hizo un puchero— Un par de días es mucho tiempo, pero de acuerdo, no se vale espiarme ni nada de lo otro

Guiño un ojo divertido.

Sonrió alejándose para terminar de arreglarse— Oye amor, por cierto, Chibi Chibi dijo que la última canción que le compusiste le gustó mucho ¿cómo era?

—¿En serio le gusto? Chibi Chibi ha crecido mucho

—Sí, quedo encantada ¿no sabes aun si ya aceptaron tus composiciones? ¿no te ha dicho nada Michiru?

—Al parecer si ya fueron aceptadas, me confirmara el fin de semana que las veamos

—Aun no puedo creer que de esa tarde que toque el piano haya podido hacer mi sueño realidad

—Y de qué forma. Ahora además de empresario, cantante y compositor, aunque me dan celos tanta mujer que te quiere conquistar ahora

—Pero solo una es la que tiene mi corazón y esa eres tu

Sonrió más que orgullosa al terminar de acomodar su cabello— Y por eso soy aún más feliz ¿qué tal me veo? no dejaste ninguna huella ¿verdad?

—Mmm no esta vez no deje huellas —sonrió terminando de vestirse— ¿cómo me veo?

—Tan apuesto como llegaste mmm iré a recoger toda mi ropa ¿notaste mi desesperación? —preguntó saliendo de la habitación— estaba loca por ti

—Si lo note —murmuró un tanto divertido— me dejaste un camino que seguir

—A la próxima será toda mi ropa interior —dijo al volver— listo ya no hay testigos de lo que pasó aquí, ahora si podemos irnos las niñas deben estar impacientes

—Si vamos estoy listo amor —acomodándose el saco— pasemos por el pastel

—Sí, un pastel de fresas —dijo tomando su mano— por cierto, Hotaru casi se anima a decir papá, creo que solo se está haciendo la difícil —dijo divertida.

—Ya dice mamá, pero no papá —haciendo un puchero.

Sonrió divertida— Creo que es como yo. Le gusta hacerte sufrir, para ella solo eres "pa". Es tan bonito ver a Hotaru y Chibi Chibi platicar y más cuando Dante también se pone con ellas a jugar

—Si ese niño se parece mucho a su padre se ve que será muy serio —tomando su mano para salir del departamento— iremos en mi auto

—De acuerdo —sonrió oprimiendo su mano— mañana enviare por el mío y si es verdad Dante se parece mucho a su padre, pero también tiene una mirada coqueta y misteriosa como Seika. En cambio, Hotaru es tu vivo retrato, es idéntica a ti, salvo por esa sonrisa dulce como la mía

—Si es muy dulce y tierna como tú, con un dejo de timidez

—Eso no sé de donde lo saco —sonrió al llegar al auto— porque ni tu ni yo somos así, pero me encanta como te mira, con sus dulces ojos como queriendo decirte mil cosas

—Creo que eso lo heredó de mi madre o quizás de tus padres

—Mmm quizá de tu mamá, mi padre era muy dramático y mamá muy cariñosa —dijo sonriendo— Hotaru es la mezcla perfecta de nuestras familias y Chibi Chibi es la niña que le da alegría a tu vida

—Si adoro a Chibi Chibi —abriéndole la puerta.

—Lo sé y por eso te amo —murmuró tomando su rostro para darle un beso— nuestra familia nos espera

Sonrió correspondiendo a sus labios— Vamos amor las pequeñas nos esperan y Seika debe estar desesperada

—Es posible, más si Hotaru ya se puso a llamarte, casi es hora de su abrazo —sonrió colocándose el cinturón— y su hora de juegos

—Si lo sé, no se duerme si no estamos con ella —sonrió subiendo al auto para emprender el regreso a casa.

—Gracias mi amor, por darme una hija tan hermosa como Hotaru —murmuró colocando la mano en su rodilla.

—No mi amor al contrario gracias a ti —sonriéndole— te amo mi amor

—Te amo Seiya, te amo con toda mi alma ¿listo para otra noche locura?

—Estoy completamente listo mi amor ¿y tú lo estás?

—Por supuesto y más que ansiosa y feliz —sonrió aún más.

X-X

—Tía, pastelito quiere abrazo y Dante también y yo también ¿nos abrazas a los tres? —preguntó mientras la niña lloraba pidiendo a su mamá y papá y el pequeño niño solo la veía con atención.

—Claro pequeña —se acercó a la cama pues había dejado al bebé junto a Hotaru— los abrazare

—Ya pastelito tía nos cuida —dijo corriendo a subirse a la cama— tía ¿por qué mi mami no está?

—No tardan en llegar. Hoy es su aniversario de bodas y lo vamos a celebrar el fin de semana —abrazando a los bebés con cuidado uno de cada lado sentándose en la cama.

—¿Papi nos va a llevar a la playa? —preguntó abrazando a su hermanita— Hotaru extraña a mis papis

—Si pasaremos tus vacaciones allá, te gusta mucho la playa ¿verdad?

—Sí, mucho quiero nadar —dijo feliz, la niña poco a poco comenzaba a calmarse— mami dijo que podía ir al mar en lugar de la piscina

—Sí, pero debes tener cuidado ¿sí?

—Sí, yo me cuido mucho ¿Dante puede nadar con Hotaru en la alberca?

—Mmm aún es muy pequeño para meterlo a nadar, pero quizás podamos meterlo un poco con un flotador

—Si tía, yo lo cuido y también a pastelito. Oye tía ¿por qué Dante no habla conmigo?

—¿No te ha dicho nada? es pequeño y muy serio —observando a su bebé— es tan adorable

—Sí, pero casi no habla conmigo —murmuró acercándose al niño— ¿me quieres bebé?

El bebé agito sus manitas sonriendo— Eso quiere decir que te quiere mucho Chibi Chibi

Sonrió abrazándolo— Y yo a ti bebé, pero casi no platicas conmigo

—Es que es como su padre, de pocas palabras —suspiró observando hacia la ventana.

Volteó a verla— No te pongas triste tía, bebé dice que le gusta que sonrías

—Perdón es solo que... —seco una lagrima sonriéndole a los pequeños.

—Yo también te quiero mucho, tía —sonrió abrazándola— no llores, Dante te mira y llorará

Los abrazó aún más acurrucando a los pequeños hacia ella.

La pequeña balbuceó subiendo la manita para acariciarla.

—Hotaru —sonrió a la bebé.

—Ma... —balbuceo el pequeño.

—Dante —acaricio su mejilla con ternura.

—Ma... —Sonrió recargándose en ella.

—No estés triste tía Seika, todos te queremos —dijo la pequeña Chibi Chibi— tía ya llego mami y papi... —Bajo corriendo de la cama para asomarse por la ventana.

Abrazó a los dos bebés— Vamos a recibirlos

—¡Papi! —gritó la pequeña desde la ventana— viva trajo pastel —apenas si termino de hablar corrió a recibirlos.

—Creo que ya estaba desesperadas por vernos —dijo Serena al bajar del auto.

—Sí creo que si —sonrió al ver a la niña salir corriendo hacia ellos.

—Papi —corrió los bracitos abiertos directo hacia él.

—Hola Chibi Chibi —murmuró agachándose para cargarla.

—Te extrañe papi —sonrió dándole un beso en la mejilla— cuide de Hotaru y de Dante —dijo orgullosa— ¿cuidaste de mami?

—Claro que si —sonrió al verla bajar del auto.

—Tu papi me cuida muy bien —Sonrió llevando el pastel— bueno nos cuida muy bien a todas, dime ¿cómo está mi pastelito? ¿fue niña buena?

—Sí, pero ha estado llorando y ni Dante la ha podido tranquilizar

—Gracias Chibi Chibi por cuidarla —Se acercó besando su frente— voy por ella amor —le sonrió a su esposo para enseguida entrar a la casa viendo a Seika bajar con ambos bebés— debiste esperar a que subiera por ella

—Tranquila Chibi Chibi me pidió que los abrazara a los tres —sonrió al terminar de bajar las escaleras.

Dejó el pastel en la mesa del recibidor para correr a tomar a su pequeña— Hola pastelito ¿por qué lloras? mira Dante está un poco desesperado

Fijó la mirada en su pequeño abrazándolo con ambos brazos— Tranquilo, Hotaru dejara de llorar en unos momentos —ese gesto era idéntico al de su padre cuando se desesperaba.

Sonrió abrazando más a su pequeña— ¿Por qué llora mi pastelito? —se acercó besando la frente del pequeño— gracias por cuidarla Seika, lamentamos la demora

Sonrió fijando la mirada en su rostro— Cuéntame ¿cómo les fue?

—Muy bien —Sonrió más que feliz— eso de provocar los celos de mi esposo deja muchas cosas buenas, trajimos pastel

—Pero veo que hoy fueron mucho más que buenas —sonrió al ver la sortija en su dedo.

Sonrió feliz— Si, gracias Seika, sé que tú también ayudaste

Se sonrojó un poco— Fue muy difícil hacerlo pensé que te darías cuenta

—Muy bien jugado Seika ¿fuiste la única que vio el vestido verdad? —pregunto yendo hacia la sala.

—No, no he dejado que lo vea, es de mala suerte —guiño un ojo.

—Gracias —sonrió sintiendo a su pequeña más tranquila— mira Dante ya se calmó, quita esa cara, a ver una sonrisa

Seika acaricio la mejilla de su pequeño— Ya viste solo necesitaba el cariño de su madre

Sonrió al verla con esa ternura. Su semblante se había suavizado, siempre tenía una sonrisa para su hijo, pero en su mirada estaba la nostalgia— Es un niño muy hermoso y como cuida y está al pendiente de mi pastelito

—Sí, cuida mucho de ella, es un bebé muy hermoso

Colocó la mano sobre su hombro— Anda vamos a cenar

—Pa —murmuró la pequeña Hotaru mirando a su papá y a su hermanita.

—Si cenemos —sonriéndole a Serena.

—Hola ya estamos en casa —se acercó a ellas para saludar— ¿cómo está mi pastelito?

—Pa... —agito las manitas hacia él.

—Te dije que era hora de su abrazo paterno —sonrió para entregarle a la niña— y no te va a soltar hasta que duerma

Tomo a la pequeña con un brazo ya que en el otro aun sujetaba a Chibi— Y tú tampoco me vas soltar ¿verdad Chibi?

—No papi —sonrió recargando la cabeza en su hombro— te quiero mucho

—Pa... —murmuró la pequeña imitando a su hermana.

Sonrió abrazándolas a ambas— Mis pequeñas hijas —sonrió yendo hacia el sillón para sentarse.

—Iré a ver si ya está la cena y a preparar la leche de pastelito —dijo sonriendo pues esos eran los momentos que más le gustaban del día, ver a sus hijas en brazos de su padre.

Seika por su parte se sentó frente a su hermano— Felicidades, ya vi que Serena tiene puesta la sortija

—Si —sonrió a su hermana— no se lo esperaba, está muy feliz. Fue una buena idea preparar la boda sin que se diera cuenta

—Ya ves, te lo dije. Ya casi está todo listo en la isla, oye ¿y que hubieras hecho si dice que no? —sonrió jugando con la manita de su pequeño.

—¿Tú crees que hubiera dicho que no? —enarcando una ceja.

Sonrió ante su duda— Claro que no. Esta locamente enamorada de ti, de hecho, me dijo que esperaba ansiosa por el día que uniera su vida a la tuya por siempre

—Nuestras vidas ya están unidas, pero casarnos fortalecerá más nuestra unión

—Sí, se verá hermosa. El vestido ya fue enviado a la isla y por mi parte también el ajuar, seguro te gustara

—Gracias Seika. En verdad no se habría hecho sin tu ayuda, dime ¿cómo es el vestido?

—Mmm no, no te voy a decir, será una sorpresa —dijo sonriendo— pero de que te encantara estoy segura, mmm bueno solo te puedo decir que no es blanco. Dijo que su matrimonio ya no había pureza —sonrió divertida.

—Pero si hay pureza, un amor completamente puro

—De eso no me cabe la menor duda, pero ya con una hija dice que se vería rara de blanco. El vestido es hermoso y le sienta a la perfección. Te va a gustar, ya lo veras

—¿Que le dijiste cuando se lo probo?

—Ah no fue fácil, pero ya ves como soy de insistente. Vi que estaba mirando los vestidos de novia y la incité a que se probara algunos, pero cuando se vio con el vestido que eligió puesto su cara cambio. Supe que ese era el indicado, con decirte que sus ojos se llenaron de lagrimas

Sonrió al imaginarla— Y ahora pensar que lo usara para ese momento. Estará muy feliz

—Sí, estoy segura que no hubiera dicho que no. Ella te ama Seiya y está muy orgullosa de ti. Vimos un promocional de tu disco y no dudo en ir a comprarlo

—¿En serio ya salió a la venta? —murmuró sonrojado— apenas llevo poco tiempo componiendo y todo eso

—Sí, ya salió a la venta, pensé que Michiru llamaría para decírtelo, pero bueno déjame decirte hermanito que estoy muy orgullosa de ti, quizá no eres la estrella de rock que querías, pero estas haciendo tu sueño realidad

—¿Entonces crees que ya no soy un cantantucho fracasado?

—Ay hermanito perdón, no sabía lo que decía. Me demostraste que los sueños se hacen realidad

—Sí y tú también hermanita —sonrió al ver que el bebé que la miraba fijamente.

Sonrió besando la cabecita de su pequeño— Si, mi sueño aquí esta y es muy hermoso ¿verdad Dante?

El bebé sonrió a su mama, mientras Seiya los observaba. Podía ver su nostalgia, en la mirada de su hermana— Seika...

—Tranquilo, estoy bien —le sonrió sutil sentando al pequeño en el sillón— dije que sería fuerte y lo estoy siendo, solo que... lo extraño

—Lo sé. Te admiro por eso hermanita

—Gracias hermanito, yo también te admiro mucho —dijo sonriendo— debo confesar que jamás imagine verte así, rodeando de hermosas mujeres

—Verdad que son muy hermosas —murmuró más que feliz.

Sonrió pues las dos estaban recargadas en su pecho— Si, lo son. Es una imagen que nunca me hubiera imaginado, de verdad Seiya, me haces sentir muy orgullosa

—Gracias hermanita ¿aun piensas que es mejor que no lo sepa?

Suspiró volviendo la mirada hacia su pequeño— Si, es lo mejor, no niego que hay días que quiero ir a verlo y llevar a Dante, pero sé que eso lo pondría furioso. Esperare hasta el día que salga

—Entiendo, aunque aún falta mucho tiempo para que él salga

—Sí, lo sé, pero no importa el tiempo que pase, lo estaremos esperando —dijo cargando a su pequeño— y seguro estará orgulloso y feliz de saber que tenemos un hijo. La prueba de nuestro amor

—Y de que cuidas de él con todo tu ser. Anda vamos a cenar hermanita

—Sí, vamos a cenar ¿quieres comer Dante o vas a jugar con Hotaru?, mira ya está muy tranquila, ya no te va a desesperar —el pequeño sonrió agitando sus manitas— que buen chico

—Mmm ya vi las intenciones de mi pastelito, así que la leche tendrá que esperar —dijo Serena al llegar a la sala— ya está todo servido. Dejemos a los bebés en el corral que jueguen y nosotros vamos a cenar, Chibi Chibi ya está tu leche también

—Leche, leche —sonrió Chibi Chibi.

Seika se puso de pie para colocar a su bebé en el corral con sumo cuidado.

—Pastelito, cuida de Dante —dijo tomándola entre sus brazos para llevarla al corral— usted señor Kou vaya a lavarle las manos a su princesa y luego al comedor

—Está bien, vamos Chibi Chibi a lavarnos las manos

—Si papi —sonrió abrazándose a su cuello— papi ¿voy a poder nadar en el mar? mami dijo que podía solo si alguien me cuidaba

—Claro nadaras conmigo

—Viva, nadare con papi ¿y pastelito nos acompañara?

—Solo un poquito en la orilla

—Bueno —sonrió feliz— oye papi ¿por qué pastelito es muy miedosa? dice que le da miedo caer cuando intenta caminar

—Dile que no tenga miedo, que no le pasara nada —sonrió pues aún no se atrevía a dar sus primeros pasos.

—Ya le dije, pero dice que no está papi o mami para cuidarla. Ya quiero que camine papi, para que así podamos jugar mucho y que corra. Oye papi ¿no nos vas a comprar una mascota?

—¿Y qué mascota quieres?

—Mmm un gatito, pero ¿y si se escapa? mmm un pato, ah no porque luego en la cocina lo van a querer cocinar —dijo colocando el dedo en su barbilla— un lobo, si un lobo papi

—¿Un lobo? mmm mejor un perrito que se parezca a un lobo ¿qué opinas?

—¿Hay un perro que se parece a un lobo? —pregunto asombrada— si papi, quiero uno así y se llamara tigre

—¿Tigre? —rio divertido ante las ocurrencias de la pequeña— que nombre tan singular

—Sí, será un perro que parece lobo que se llamara tigre —sonrió feliz— te quiero mucho papi

—Y yo a ti pequeña regresando de vacaciones te llevare para que lo escojas ¿sí?

—Si papi —sonrió feliz dándole un beso en la mejilla.

X-X

—Creo que a veces a Dante le desespera mucho pastelito —Dijo divertida al ver como jugaban con sus peluches.

Asintió sin dejar de observarlos— Cada día que pasa se parece más a él

—Sí, me he dado cuenta y físicamente también —Dijo observándolos— ¿qué crees que diga cuando lo conozca?

—No lo sé. He imaginado tantas cosas y tantos momentos que no sé cómo reaccionara

—Yo creo que estará sorprendido y feliz. Definitivamente lo primero que hará será besarte y luego cargar a su hijo

—Espero ansiosa que llegue ese día —cerró sus ojos— seguiré esperando a que vuelva

Tomó su mano presionándola— Pronto llegara ese día, te lo aseguro. Ahora a ser como siempre, bella y fuerte ¿iremos de compras mañana?

—Sí, hay mucho que comprar aun —guiñando un ojo— quiero un juguete para Dante

—¿Que juguete? creo que le gusta molestar a Hotaru, mira como la hace repelar con el pingüino

—Si en eso se parece a mí. me gustaba mucho hacer repelar a Seiya cuando éramos niños —suspiró sin dejar de ver a los bebés— quiero una pelota para Dante

—¿Por qué una pelota? —pregunto un poco extrañada de que fuera un objeto en particular.

—El otro día veíamos la tele y parecía maravillado al ver a las focas jugando con la pelota

—Mmm espero que no te moleste, pero entonces Dante ya tendrá un lindo sobre nombre, será una foquita, Hotaru es un pastelito y bueno Chibi Chibi es Chibi Chibi...

—Foquita —rio divertida— de abejita a foca

—Bueno es que era una abejita cuando Chibi Chibi no sabía que decía, pero ahora me pregunto qué tanto les dirá y que Chibi Chibi no nos dice

—Pues dice que Dante no platica mucho con ella, es serio

—Y con lo que le gusta a Chibi Chibi platicar me imagino que por eso le preocupa que no platique tanto con ella —sonrió sutil— y Hotaru que es más bien tímida

—Sí y Chibi Chibi muy alegre, pero estos niños son un encanto

—Aún recuerdo las veces que vine a esta casa cuando trabajaba para Seiya, era tan triste, tan vacía y ahora, la casa se siente alegre y las risas y los llantos nunca faltan

—¿Cómo era Seiya en ese entonces? solo recuerdo que cuando fue a verme su mirada era muy fria y distante

Suspiró— Frio y distante era poco, era mujeriego mmm un casanova al que no le importaban las mujeres. Muy resentido en general con cualquier mujer. Me gritaba por todo, creo que soy bastante masoquista o lo era más bien. Muchas veces me contuve de darle una que otra bofetada

—Eso fue por mi causa —bajo su mirada— no sabía el daño que le hacia

—Pero no te pongas así Seika, ahora es diferente. Aunque quizá en parte el cambio que tuvo fue precisamente una buena bofetada que le di, ya me tenía cansada

—Más bien solo hiciste que tirara esa mascara y mostrara su verdadero ser —observando a su hermano platicando con la niña.

—Quizá, aunque a pesar de eso fue difícil. Ser su amante no es algo de lo cual este muy orgullosa, pero que definitivamente volvería a hacer porque eso nos hizo felices a los dos. Lo que si no se le ha quitado es lo celoso, supe que el Jeque estaba aquí y se lo insinué y uff que cara puso

—Si algo supe que volvería a retomar algunos negocios

—Ya me imagino lo que me dirá. Que no quiere que esté presente cuando vaya ese hombre, la verdad me ponía muy nerviosa y con gusto lo evitare

—Si es mejor que no estés presente, pero creo que yo si tengo que ir ahora como accionista

—Ay ese hombre es tan desagradable, machista, no me quedaron ganas de ir a Dubái de nuevo. Así que ten cuidado cuando lo veas

—Si lo tendré no te preocupes. Tu cuidaras de mi bebé ¿verdad?

—Claro, ya sabes que sí. Solo espero que no se desespere tanto con Hotaru —Sonrió al ver cómo le ponía el peluche en la cabeza— se ven tan adorables juntos

—A Dante le gusta jugar mucho con ella, aunque se desespera. Pareciera como si fuéramos Seiya y yo de niños

Sonrió divertida— ¿Cómo eras con Seiya? ¿te desesperaba?

—Por el contrario, yo lo desesperaba a él y lo molestaba mucho

Sonrió al imaginarlos— Debieron ser adorables, espero que Dante, Hotaru y Chibi Chibi sean como hermanos y claro la pequeña Molly

—Seguro que lo serán —murmuró divertido— anda vamos a cenar tengo mucha hambre

—Sí, ¿Seiya, Chibi Chibi ya están listos? tenemos hambre. Queremos una agradable cena familiar

—Si ya estamos listo —sonrió Seiya que venía de lavarse ya las manos.

—Perfecto, entonces a cenar —sonrió al ver a su familia a la mesa y los bebés jugando era la imagen perfecta que le gustaba cada día.

X-X

Conducía la camioneta familiar con una sonrisa de oreja a oreja tarareando una canción de él que venía sonando gracias al cd que su esposa había comprado.

—Esa canción me gusta mucho —dijo Serena sonriendo al ver lo feliz que iba su esposo.

—A mí también —murmuró la pequeña Chibi Chibi que iba comiendo pastel.

—Gracias —murmuró con una amplia sonrisa— a mí también me gusta, aunque es raro escucharme

—Yo creo que tu voz suena muy sexy —le sonrió feliz— espero que cantes para mí en la recepción

—Bote, bote —Dijo la pequeña al ver el muelle y el yate que siempre los llevaba a la isla.

—Hemos llegado —sonrió estacionando la camioneta, para bajar y ayudarlas a bajar.

—Viva, vamos a nadar, vamos a nadar —dijo con voz cantarina.

—¿Estará todo listo en el hotel para recibir a los invitados?

—Todo está en perfectas condiciones, pero ahora deben descansar —sonrió al ver que su hermana dormía profundamente abrazando al bebé que también dormía.

—Creo que todos atrás se durmieron —pues también su pequeña dormía— Seika —se acercó a ella despertándola con cuidado.

—¿Ya llegamos? —murmuró abriendo sus ojos.

—Si ya llegamos, los bebés se quedaron dormidos —dijo señalándolos.

—Si —bajo con cuidado cargando a su bebé, para que Serena pudiera bajar a Hotaru que dormía en la silla para bebés.

—Tía, mira vamos en el bote —dijo señalando el yate— ¿vamos a nadar?

—Claro, pero nadaremos más tarde ¿sí? ahora vamos a descansar un poco —sonrió yendo hacia el bote para subir.

—Papi, vamos a nadar ¿sí? —pregunto al ver que bajaba las maletas.

—Claro pequeña nadaremos en cuanto comamos algo —sonrió a la pequeña para llevar las maletas al yate.

—Viva... —la pequeña de saltitos llegó al yate.

—Buen día señor Kou ¿tuve un camino agradable? —preguntó el capitán del yate, algunas personas bajaban para ayudarlos con las maletas.

—Si muchas gracias. Dígame Nephrite ¿está en la isla o en el hotel?

—En la isla, los lleve ayer por la tarde —dijo caminando hacia la plataforma— los están esperando

—Gracias —murmuró ayudando a su esposa y hermana a subir.

—Yo muero de hambre, creo que me comeré un platón de fresas yo sola —dijo Serena sonriendo.

—Señor ¿aun desea que dejemos el yate para su servicio después de la boda?

—Si aún deseo que sea así

—De acuerdo, dejare todo acondicionado ahora si me permite iré a mi puesto, permiso —se inclinó hacia las dos mujeres.

—¿Él se va a encargar de llevar a los invitados a la isla? —pregunto Serena tomando asiento con su pequeña en brazos.

—Si así es, él se hará cargo de llevas a los invitados, aunque se hospedaran en el hotel solo serán traídos para la celebración

—¿Y ya le dijiste del invitado especial? —pregunto Seika recostándose junto con su pequeño.

—¿Cual invitado especial?

—El que no querías que estuviera cerca de Serena

—Ay no ¿va a venir el jeque? pero dijiste que no me acercara a él —Dijo Serena haciendo un puchero.

—Y eso dije; no te acerques a él y él tiene advertido no acercarse a ti, además recuerda que le prometí invitarlo cuando fuera nuestra boda

Resoplo— De acuerdo, como si yo quisiera acercarme a él —murmuró suspirando— ese hombre me intimida

—Solo será lo necesario —sonrió abrazando a su esposa una vez que el yate estuvo listo para zarpar.

—La verdad es que ese tipo de hombres son raros, digo los hombres por lo general son celosos y posesivos, pero ellos y más un Jeque se cree que puede tener a la mujer que quiera con solo señalarla —comento Seika al recordar su encuentro con ese hombre.

—Bueno el venir aquí le ha demostrado que no todas las mujeres pueden estar a su merced

—O cambiarlas por negocios —suspiró— no me vayas a dejar sola por nada del mundo ¿sí? porque ahora si no me va a importar lo voy a golpear si me falta al respeto

—Tranquila, no te dejare sola mi amor, eres mi esposa

—De acuerdo —murmuró aun con el puchero.

—Papi, papi, veo la casa —dijo la pequeña alzada de puntitas para poder ver— ¿voy a ver a bebé Molly?

—Así es ya nos están esperando allá—sonrió al ver las misiones tan imponentes tal como imagino.

—¿Ya sabes cómo les fue con los negocios? —pregunto Seika— el tío Nephrite resulto ser muy hábil con los negocios internacionales

—Le fue de maravilla, las empresas Kou comenzaran a expandirse aún mas

—Yo quiero ayudar, pero aún me falta para poder titularme —murmuró Serena— entonces podré viajar por todo el mundo

—Bueno pero los reportes que llevas acabo y las presentaciones han mejorado mucho

—Bueno es que tenido al mejor maestro que pude tener —dijo con una sonrisa recargándose en él— y aun me regañas cuando no te parece algo

—Y se encierran en la biblioteca también —dijo Seika sonriendo— ustedes nunca cambiaran

Seiya se sonrojó ligeramente— Claro, tengo mucho que enseñarle

—Papi, mami ahí esta tía Molly y tío Nephrite —dijo emocionada la pequeña— y bebé Molly

Seiya agitó su mano para saludar a su amigo.

—Y llego la familia —murmuró Nephrite a su esposa mientras saludaba a su amigo— mira ahí esta Serena, para que ya no la extrañes tanto

Sonrió agitando su mano a su amiga— Ya la extrañaba mucho

—Hola tía Molly, hola tío Nephrite —dijo la pequeña agitando su manita— bebé Molly, hola, hola, ya quiero bajar papi

—Ya casi llegamos —sonrió ampliamente al esperar que ataran el yate.

—La familia se vuelve a reunir —murmuró Nephrite a su esposa. Miro por un instante a Seika, se veía como siempre tranquila, pero con un dejo de tristeza. Sonrió internamente, vaya que le tenía una gran sorpresa preparada. Una vez que su familia bajo todos fueron al jardín que unía a ambas mansiones, la comida estaba dispuesta para la familia— ¿firmaste ya con el Jeque? cuando fui le dije que ya nada de tratos sucios y que se mantuviera alejado de Serena o no habría tratos ¿funciono?

—Vaya que funciono, pero ahora tiene sus ojos puestos en alguien mas

—Ay no me digas ¿Seika? —preguntó volteando a verla, las mujeres lucían tranquilas cuidando a los bebés de lejos— ¿ahora que quiere ese hombre?

—Pues será una locura, pero el Jeque le ha mandado flores y mil cosas más. Dice que es la mujer de sus sueños y está dispuesto a renunciar a todas sus esposas con tal de que ella lo acepte —murmuró un tanto divertido— ha cambiado mucho pero obviamente Seika jamás le hará el menor de los casos

—Ah que hombre, no entiende. Pues confirmó su asistencia a la boda y ya ni te digo lo que mando de obsequio de bodas, es tan ostentoso. Al menos se alejó de tu esposa ¿ya se te pasaron los celos?

—Mientras no se acerque a Serena estará bien, pero a como veo que ya no le interesa supongo que alguien más sentirá lo que yo llegue a sentir —sonrió con un brillo de maldad en sus ojos bebiendo un sorbo a su bebida.

Sonrió observándolo— Mmm creo que hay algo que debo decirte y espero que guardes el secreto, tiene que ver con Seika

—Qué cosa dime —murmuró con mayor interés.

—Diamante saldrá en un par de días, pero no sé si decirle a Seika —dijo pensativo— ya dejé ordenes en la ciudad para que se hospede en un hotel y le entreguen todo lo necesario ¿tú qué opinas?

—¿En verdad ya va salir? —murmuró en voz baja— seguro querrá verla en cuanto salga. Seika se llevará una gran sorpresa cuando lo vea y esa tristeza en su mirada se borrará

—Sí, supongo que Seika espera ansiosa por ese día —murmuró bebiendo su cóctel— tiene ese semblante nostálgico y el niño cada vez se lo recuerda más ¿no es así? son idénticos

—Sí, así es no sé cuánto más soporte así. Cuando le dieron la sentencia paso varios días sin querer hacer nada, lo cual me hace preguntar ¿por qué va salir ahora?

Sonrió sutil— No te imaginas, por buena conducta y por haber ayudado a varios prisioneros a continuar con algunos proyectos, estudios, clases. Por lo que me dijo el abogado, se volvió un ciudadano ejemplar, aunque al principio tuvo uno que otro problema, al parecer ya no es el mismo

—Tengo entendido que también le dieron terapias psicológicas

—Sí, todo eso le sirvió mucho. Creo que sufrió por la pérdida de Seika, pero ahora está mejor, de hecho, escribió esto para ti me lo dio el abogado hace unos días —dijo entregándole un sobre.

—¿Qué es? —tomo el sobre abriéndolo.

Se encogió de hombros— Algo que quería que solo tu leyeras, así que iré con las damas del jardín para que puedas leer la carta

—De acuerdo enseguida te alcanzo

—De acuerdo —dijo poniéndose de pie para acercarse a las mujeres.

Asintió abriendo la carta para leer su contenido.

"Antes que nada quiero disculparme por lo ocurrido. He cambiado y sigo amando a Seika, por lo que quiero y suplico porque me permitas estar al lado de ella. Tratare de compensar lo que hice, el daño que les cause, el daño que le hice a Seika. Te juro que la amo más que a mi vida y tu deberías entenderlo ya que amas del mismo modo a Serena, eres con mi amada, por eso es que envié a alguien como Serena a tu vida. Espero que cuando volvamos a vernos sea en mejores circunstancias y entonces me permitas hacer feliz a tu hermana"

Sonrió ligeramente— Quizás deba verte antes de permitir que vuelvas a verla —guardo la carta en el sobre, observando a su hermana— solo le daré unas cuantas advertencias

—¿Y esa sonrisa tan misteriosa? —preguntó Serena tomando su mano para sentarse en sus piernas— ¿acaso piensas en nuestra noche de bodas?

—Hola mi amor —sonrió abrazándola— sí, pero estoy pensando en unas advertencias que hare

—¿A quién? —preguntó acariciando su rostro— porque tienes esa mirada maldosa que me seduce

—A mi cuñadito —murmuró a su oído— lo dejaran salir en un par de días, pero no digas nada

—¿De verdad? —Sonrió pues imaginaba lo feliz que se pondría— eso es maravilloso. No te preocupes no le diré nada, pero se volverá loca de felicidad, pero ¿qué piensas decirle?

—Que la haga feliz y que no vuelva a dejarla sola

Sonrió besando su mejilla— Aunque Seika lo ame no dejaría que la vuelva a lastimar, además ahora tiene una razón muy fuerte para vivir, ese pequeñito. No hay amor más grande que el que se tiene hacia los hijos, por él hará las cosas correctas

—Lo sé, sé que su vida tomará un mejor rumbo porque Seika estará con él tan solo por ese simple hecho

Asintió abrazándolo— Sé que seguirás preocupado por ella y por Dante, pero ahora estará junto al hombre que ama. Será feliz, así como nosotros lo somos. Por fin tendrás un poco de tranquilidad, bueno solo un poco, ya que ahora la preocupación la tendrás por tus hijas

Sonrió abrazándola hacia él— Mi familia siempre va a preocuparme y mucho

—Lo sé mi amor y por eso y muchas cosas más te amo —murmuró dándole un pequeño beso— ¿y cuando lo vas a ver?

—No lo sé, saldrá en par de días ¿crees que deba salir algunos días?

—Mmm pero serán nuestros días de luna de miel, porqué vamos a tener luna de miel ¿no? cuando recién nos casamos no la tuvimos ¿sí? —preguntó dándole pequeños besos en el rostro hasta que llegó a su oído— una pequeña

—La tendremos mi amor —sonrió de forma misteriosa.

—Mmm mi amor no sabes cómo me fascina esa sonrisa

—Papi, estoy lista —dijo la pequeña en traje de baño y con sus flotadores en los brazos— ¿vamos a nadar?

—Si pequeña vamos a nadar —sonrió ligeramente— ¿nos acompañas amor?

—Si por supuesto. Iré por Hotaru, también le pondré su traje de baño, adelántate con Chibi Chibi. Veré si Seika y Molly quieren ir, nos hará bien un poco de relajación antes de nuestra boda —sonrió dándole otro beso y enseguida poniéndose de pie.

Asintió al verla alejarse— Vamos Chibi Chibi a nadar —se puso de pie para correr con la niña hacia el mar.

—Sí, vamos a nadar papi —grito feliz la pequeña.

—¿Dónde está mi pastelito hermoso? —preguntó acercándose a su pequeña— ¿vamos con papi y con Chibi Chibi?

Agito sus manitas sonriendo, señalando hacia su hermana para ir con ella.

Sonrió tomándola en sus brazos— Si vamos a ir con ella, pero primero hay que ponerte un traje de baño, solo estaremos en la orilla ¿nos acompañan? —pregunto a sus amigas— aunque no sé si quieran llevar a los bebés

—Si vamos nos hará bien un buen bronceado —sobrio Seika más relajada.

—¿Y tú Molly? mira parece que la niña quiere ir también, extrañaba a sus primos

—Si me parece buena idea. Vamos a disfrutar este día soleado y maravilloso —tomando a su bebé— vamos Molly para que hagamos castillos de arena

—Entonces vamos a cambiar a estos bebés traviesos y vamos a divertirnos ¿estás lista Hotaru? —pregunto besando la cabecita de su pequeña— ¿vamos con papá?, di papá

—Pa…

—No, papá... —dijo caminando hacia la que era la entrada a su hogar— di papá, bueno di mamá

—Mamá —sonrió feliz agitándose.

—Pastelito travieso —sonrió besando su frente— harás gritar a tu padre de felicidad cuando por fin le digas papá ¿por qué no querrá decirle papá? —pregunto a Seika.

—Porque le ha de gusta verlo insistiendo en decirle papá

Sonrió asintiendo— Creo definitivamente que en eso se parece a mí, le gusta llamar la atención de su padre, pero hoy este pastelito se va a portar bien y jugara en la arena junto con sus primos ¿verdad que si Hotaru?

Movió su cabecita hacia un lado.

—¿Te vas a portar bien?

Agito sus manitas.

Sonrió colocándole un pañal nuevo, así como un trajecito de baño rosa y unas sandalias con flores— Que linda mi princesa hermosa

—Este caballerito ya está listo —sonrió al parar al bebé al cual le había puesto un short y una playerita blanca.

La pequeña Hotaru volteó a ver su primo sonriendo tratando de tomar su manita.

—Creo que quieren irse juntos... —dijo sonriendo pues por fin su hija había alcanzado la mano de su primo.

Se acercó al ver que su bebé sujetaba su manita sonriendo— Será muy protector con ella

—Sí, eso creo. Me gusta que sean unidos ¿te encargo un momento a Hotaru? me cambiare rápido ¿sí?

—Si claro después me cambiare yo

—Gracias —Dejo a la pequeña en la cama para correr a cambiarse.

—Mamá ¿mamá? —pregunto la niña mirando hacia donde la había visto irse.

—Ahora vine fue a cambiarse de ropa —sonrió colocando a su bebé en la cama también.

Volteó a ver a su primo mirándolo con atención para luego sonreír y aplaudir llevando las manitas a su boca— Ante...

El bebé sonrió aplaudiendo también.

—Listo... —salió sujetándose el cabello en un par de coletas y luciendo un coqueto, pero discreto traje de baño— ¿y ahora por qué tan risueños los traviesos?

—Ahora es mi turno cuídalos —sonrió yendo a cambiarse de ropa.

—Si no te preocupes —se sentó junto a los pequeños que sonreían divertidos— Hotaru no le jales los moños a tu traje

La bebé buscaba quitar uno de sus moñitos para dárselo a su primo.

—¿Qué quieres hacer traviesa? —pregunto al ver que se jalaba el moño— ¿quieres uno?

—Ante, ante —intentando aun jalarlo.

—Oh ya veo, mmm —se alejó hacia la maleta de la pequeña donde encontró un moño parecido a los que tenía el traje— mira que tengo aquí, ten Hotaru ¿te gusta?

Sonrió dejando de jalarse los moñitos.

—Aquí tienes traviesa —dijo entregándoselo solo esperando a ver que hacía. Le gustaba verla así sonriendo y feliz, más cuando recordaba lo difícil que había sido el principio de su embarazo, así como lo delicado de su nacimiento— ¿qué quieres hacer?

Sonrió al tener el moñito extendiéndoselo a su primo— Ante

El pequeño lo tomo mirándolo primero para luego jugar con él.

—Ah con que querías dárselo a tu primo, es un adorno, no un juguete, que traviesos son. Que linda niña —se inclinó besando su frente— y tú también eres un encanto de niño —dijo al pequeño besando su frente— par de traviesos, ah ahí viene tu mami

—Ya estoy lista —murmuró llevando un traje de baño completo de color azul marino.

—Ma... —murmuró el pequeño alzando los bracitos.

—Hotaru le regalo un moño a Dante para que jugara —Dijo tomando a la niña en sus brazos— creo que ellos solos se entienden

—¿Ah sí? qué lindo moñito —se acercó para cargar a su bebé— vamos para que jueguen con la arena

—Oye, por cierto, donde está mi vestido. Estoy nerviosa y ansiosa por ser su esposa, ya quiero que sea mañana

—Ya está aquí, pero Molly lo tiene bien guardado para que Seiya no lo vea

—Gracias Seika —dijo caminando a su lado— además de ser mi cuñada eres una de mis mejores amigas, no sé qué hubiera hecho sin ti

—Ni yo sin ti Serena, gracias por ser mi amiga y por ayudarme con este travieso —abrazando a su bebé— ahora te corresponde disfrutar de este día tan especial

—Sí, cuando menos me lo espere el día llego —sonrió observando a Seiya jugar con Chibi Chibi— si cuando conocí a Seiya me hubieran dicho que sería tan feliz con él, con ese hombre arrogante y mujeriego definitivamente no le hubiera creído. Ahora es tan diferente, Seika, lo amo, lo amo con toda mi alma

Sonrió ligeramente— Lo sé, sé cuánto se aman y eso me gusta mucho

Volteó a verla— Gracias Seika, ahora vamos a divertirnos y a dejar jugar a estos traviesos que por lo visto ansían jugar —murmuró pues los dos estaban inquietos— usted señorita ya debería caminar para que no esperes que te lleve hasta allá

Hizo un puchero refugiándose en sus brazos.

—Pastelito, ya debes caminar, así no te desesperarías por llegar a donde quieres ir —dijo de camino a la playa— ya después podrás nadar como Chibi Chibi mírala

Se abrazó más a su mamá sollozando.

—No mi amor, no llores —la abrazó con ternura acurrucándola— no te estoy regañando. Eres mi princesa hermosa, no llores mi pastelito hermoso

Cerro sus ojitos temerosa— Mamá

—Si mi amor, soy tu mami y siempre te voy a cuidar. Todo estará bien, mi pastelito debe ser fuerte y valiente, así como papi y mami

Negó con su cabecita sin querer soltarla.

—¿Qué le pasara? —preguntó arrullando a su pequeña— será que no quiere caminar

—Debe ser eso que no quiere caminar, pero no la presiones el día menos pensado se suelta a caminar

—Sí, tienes razón —beso la cabecita de su pequeña— anda mi pastelito sonríe, vamos a jugar, mira ahí esta Molly, sonríe mi pastelito

Se despegó de ella aun con pequeños sollozos.

—No llores mi princesa, vamos a jugar —le sonrió besando su frente— Seiya, ya estamos aquí

—Hola —sonrió caminando hacia ellos cargando a Chibi Chibi.

—Mmm amor creo que pastelito tiene miedo —dijo al ver a la pequeña aun entre sus brazos.

—¿Que tiene mi pastelito?

Sollozo extendiendo los brazos hacia él.

—Papi, es que Hotaru no quiere caminar porque tiene miedo de caerse y que nadie la ayude

Se acercó sonriendo— Ay pastelito, pero si nosotros estaremos siempre a tu lado cuidarte

Hizo un puchero mirándolo con los ojos llorosos.

—Es que dice que si se cae le va a doler y va a llorar. Ya quiero que corra conmigo papi enséñale a correr

—Primero vamos a enseñarle a caminar ya después le enseñaremos a correr y muchas cosas más

—Está bien papi. Bájame, quiero ir a jugar con Molly y Dante —señaló a los bebés que jugaban en la arena— y pastelito quiere estar contigo

—De acuerdo ve —la bajo con cuidado para llegar a donde estaba Serena sentándose junto a ella.

—Creo que Hotaru es muy tímida y temerosa —murmuró pues la arrullaba— mi pastelito aquí está papi

—Hola pastelito —acaricio su cabecita sonriendo.

—Pa... —Murmuró haciendo un puchero moviendo sus manitas como si le contará cosas.

—Nosotros te cuidaremos siempre mi pequeña hermosa

—¿Será cierto lo que dice Chibi Chibi? sobre que le da miedo caminar por que puede caerse, quizá por eso no lo ha intentado

—Es posible que tenga miedo, —tomo a la niña en brazos parándola sobre la arena— es divertido correr y sentir a arena entre sus pies —elevándola un poco— ¿te agrada?

Movió los piecitos haciendo un puchero— Pa, pa...

—Creo que, si le gusta, pero le da cosquillas —sonrió pues veía que también quería tocar la arena.

—¿Escuchaste? dijo papá dilo de nuevo —bajándola y subiéndola para que jugara con sus piecitos.

Sonrió divertida— Creo que comienza a tener confianza

—Pa —murmuró la pequeña sonriendo— pa

—Te gusta la arena —sonrió al ver su carita sonriente.

—Sí, le gusta creo que se siente protegida en tus brazos. Seika dice no la presionemos, seguro caminara cuando menos lo esperemos —dijo sonriendo— ves que linda se ve como su trajecito

—Si es una niña muy adorable —haciendo que se sentara sobre la arena— poco a poco caminara por si sola

—Sí, lo hará —tomo su mano— gracias Seiya. Eres un gran padre, no había podido calmarla hasta que tú la tomaste en tus brazos

Sonrió entrelazando sus manos con la de ella observando a toda su familia— Me siento feliz amor muy feliz

—Y yo mi amor, nunca imagine tener algo así, te amo Seiya, te amo tanto —dijo oprimiendo su mano— estoy muy emocionada de ser tu esposa, por completo tu esposa

—Así será mi amor. Sabes estoy pensando en hacer que traigan aquí el obsequio para Seika —murmuró en voz baja.

—Eso estaría muy bien amor, sí, pero ¿cuándo sale? eso la haría muy feliz mi amor y quiero que todos en esta isla sean inmensamente felices

—Veré si puedo conseguir que este aquí mañana. Su salida es en un par de días si es así no estaremos aquí cuando llegue y yo quiero estar presente cuando vuelva a verlo

—Mi amor protector, quieres primero asegurarte de que no la hará sufrir. Yo también quisiera hablar con él, quizá sea bueno que le diga que lo perdono y que ya quedó todo olvidado. Eso lo hará sentirse mejor ¿no crees?

—Si eso creo, cuida a Hotaru veré con Nephrite la forma que este aquí antes

—De acuerdo, aunque creo que Hotaru ya encontró que hacer —sonrió al verla gatear con dificultad hasta donde estaba sus primos y su hermana— mira, que linda se ve

Sonrió al verla gateando— Y dentro de poco está corriendo por todos lados, ahora regreso —beso sus labios para ponerse de pie e ir con Nephrite.

—Te amo —murmuró siguiendo a su pequeña para ir a donde estaban Seika y Molly.

—Recibí una llamada, el Jeque llegará por la noche, mañana estará presente en la boda —dijo Nephrite al acercarse— ¿a dónde ibas?

—Contigo. ¿No crees que Diamante también pueda salir antes?

—¿Que estás pensando hacer? —preguntó extrañado.

—Quiero hablar con él antes de que vuelva a ver a Seika y si es parte de la familia quiero que esté presente. Claro y ver que reacción tendrá si ve al Jeque coqueteando con Seika

—Ay Seiya estás loco, pero de acuerdo, haré unas cuantas llamadas y veré la posibilidad de salga mañana, aunque no te aseguro nada —dijo jugando con el celular— habían dicho que, en un par de días, pero quizá hablando con las personas correctas se pueda hacer algo

—Si lo liberan hoy has que lo traigan aquí y que en el hotel le hagan entrega de todo

—Vaya que estas muy interesado en que ya esté aquí, pero de acuerdo veré que puedo hacer. Seika ni se lo imagina

—Es precisamente lo que quiero, que llegue durante la fiesta —murmuró con una sonrisa.

—Será una gran sorpresa —dijo observando hacia la playa— seguro estará más que feliz y Diamante se sorprenderá de saber que tiene un hijo

—Sí y no creo que les afecte dejarlo salir un par de días antes

—Bien haré esas llamadas y quizá mañana esté aquí —dijo con una sonrisa— ¿te imaginaste alguna vez todo esto? que recuperarás a tu hermana, que encontrarás una mujer que te amara y un par de bellas hijas

—No ¿y tú? ¿imaginaste tener una bella esposa y una bella hija? por cierto ¿vendrán los padres de Molly?

—Sí, vendrán, están ansiosos por estar con la pequeña Molly —Suspiró observando a su esposa— jamás me imagine que algo así nos pasaría, un par de niños solitarios ahora felices

—Más que felices amigo mío, más que eso

—Me pregunto qué diría la directora de vernos ahora

—Seguro no lo creería, pero bueno supongo que muchas cosas han cambiado desde que cambiaron a la directora del internado

—Sí, ahora ese lugar es un buen lugar para los niños. Han adoptado a muchos niños

—Si eso me alegra mucho

—A mi igual, ese internado a pasar a ser uno de los mejores —Dijo suspirando.

—Papi, papi vamos a nadar ¿sí? —Sonrió la pequeña llevando una pelota— ¿jugamos tío?

—Vamos a jugar pequeña, tu tío hará unas llamadas

—Está bien papi —sonrió corriendo hacia la playa mirando a su hermana que estaba sentada junto a los otros bebés— ven pastelito, vamos a jugar —sin esperar corrió adentro del mar— papi, ven

Caminó detrás de su hija al ver toda la energía que tenía— Vamos Hotaru —se acercó a la bebé para cargarla y llevarla al mar.

Aplaudió feliz— Chibi...

—Ten cuidado con Hotaru amor —dijo Serena observando a su familia mientras se recostará en un camastro.

—Lo tendré —sonrió llegando a una altura donde podía mantenerse sin ningún problema de forma segura para las niñas.

—Pa... —aplaudió feliz la niña cerrando los ojitos cada que veía que se acercaba el agua.

—Papi, Hotaru no puede nadar ¿verdad?

—No aun no es muy pequeña aun —murmuró sujetándola con firmeza.

—Pero quiero que juegue conmigo —soltó la pelota haciendo que una ola se la regresara.

—Pa... —comenzó a balbucear señalando a su hermana riendo muy contenta.

—Jugara contigo, pero quizás de forma más segura en la alberca —sonrió a Chibi Chibi sin duda le encantaba jugar en el mar.

—Está bien papi —sonrió feliz corriendo de un lado al otro.

La pequeña no dejaba de ver a su hermana correr de un lado a otro riendo señalándola con la manita— Pa

—Vamos con ella —sonrió saliendo del agua para llevar a la pequeña a la piscina, donde entro con ella colocándola en un flotador en forma de tortuga.

—Chibi... —la pequeña pataleaba tratando de seguir a su hermana.

—Creo que ya tiene un aliciente para caminar —dijo Seika al detenerse en la orilla cuidando así también a su hijo— te ves tierno con tus hijas

—Eso parece y vaya fuerza que tiene en sus piernitas

—Sí, es lo que veo, creo que mmm se va a parecer a su madre —dijo sonriendo pues de pronto ya había avanzado y estaba cerca de Chibi Chibi.

—Si mucho será como ella —sonrió al ver que el pequeño solo las observaba con cierta seriedad— creo que será muy observador

—Sí, eso me doy cuenta, además comienzo a creer que nuestros genes son débiles, tanto Hotaru como Dante son más parecidos a nuestras parejas ¿no te parece?

—Sí, bueno Hotaru se parece mucho a mí, es mi vivo retrato, pero Dante es el vivo retrato de su padre

—Sí, lo es —sonrió suspirando— mi pequeño Dante, creo que será más parecido a Diamante que a mi

—Si, en todos los aspectos —fijo la mirada en su hermana observándola con detenimiento. Sin duda estaría feliz cuando lo viera

—Al menos Hotaru saco el carácter de su madre porque por ti sería muy celosa —dijo sonriendo.

—Oye, Serena también es muy celosa

—Pero lo es menos que tú, mira Hotaru es muy tranquila, aunque un poco tímida —sonrió al ver como intentaba arrojarle agua a su hermana— me sorprende como Dante puede llegar a tranquilizarla

—Si es el mismo efecto que tu tenías en mi creo que en eso se parece a ti

—Sí, me gusta mucho que nuestros hijos se lleven tan bien, aunque pastelito de pronto desespera a mi Dante

—Igual que tú me desesperabas es curioso ¿verdad? —tomando la mano de su hermana.

—Por eso quizá es que se quieren mucho —dijo oprimiendo su mano— ese moño que tiene Dante en la mano se lo dio Hotaru

—¿En serio? es como el dulce que me diste ¿recuerdas?

—Mmm vagamente —sonrió asintiendo— bueno la verdad es que, si lo recuerdo. Espero que nuestros hijos sean muy unidos

—Sé que lo serán tal como lo somos nosotros hermanita

—Sí, tienes razón ¿crees que sea momento para Dante para entrar a la piscina?

—Yo creo que sí, con un flotador no tendrá ningún problema

—Yo creo que mira así a sus primas porque quiere ir con ellas a jugar

—Entonces hagamos que jueguen los bebés —sonrió pues Molly había puesto a su bebé en un flotador.

—Papi mira Hotaru está toda mojada —rio al ver a su hermanita escurriendo de agua.

Sonrió al ver a la bebé riendo— A ella le gusta estar contigo Chibi Chibi

—Si papi a mí me gusta estar con ella, papi, quiero más hermanitos ¿puedo?

Se acercó a su pequeña— Mmm veremos qué podemos hacer al respecto ¿sí?

—Bueno —sonrió encogiéndose de hombros— por lo pronto cuido de mi hermanita y de los bebés

—Si por que los tres quieren jugar contigo

—Si papi, yo los cuido —sonrió nadando hacia donde estaba la pequeña Molly— vamos a jugar, Hotaru ben, nada conmigo

—Es muy tierna —Murmuró Seika al verla nadar por ella.

—Si —suspiró sin despegar la mirada de los pequeños— son tiernos y adorable

—Y tu muy apuesto —dijo Serena al llegar a su espalda abrazándolo— amo verte con nuestras hijas

—Ah ya van a empezar de melosos —dijo Nephrite fingiendo una mueca.

—La envidia te dura poco —sonrió al ver que Molly se acercaba por detrás, para empujarlo a la piscina.

No le dio tiempo de reaccionar, solo se zambullo para salir sonriendo— Con que esas tenemos, ya veras

Sonrió un tanto divertida— Ya era hora que te divirtieras un poco

—Siempre me divierto —dijo arrojándole agua.

—Esto parece una guerra y tenemos la ventaja —dijo Serena entrando a la piscina.

—¿Una guerra? —murmuró Seiya enarcando una ceja.

—Si señor Kou y nosotras ganaremos —dijo empezando a arrojarle agua al rostro— vamos Seika no nos ganarán

—Que divertido —sonrió por un momento ver ambas parejas le produjo nostalgia, pero no era momento de ponerse triste por lo que se unió al jugo justo en el momento que Molly saltaba al agua.

—Bebés aquí se quedan, no vayan para allá, nuestros papás están jugando —dijo la pequeña juntando a los tres bebés en una orilla.

Los bebes sonreían al ver a los adultos jugando echándose agua. De pronto entre Serena y Seika hundían a Seiya, y Molly las ayudaba con Nephrite.

X-X

Notas de autoras

Buenas noches, pues aquí la sorpresa epilogo en dos partes. Ahora si con el que sigue sera el ultimo, de una vez quiero agradecerles por haber leído esta historia, por habernos acompañado en esta historia, por haberla disfrutado del mismo modo en que nosotras lo disfrutamos al escribirla. Si bien no fue el Seiya al que estamos acostumbradas les gusto. Y no, no es una copia de un Christian Grey porque no fue "dominante" era enérgico. Pero bueno tuvimos comentarios de todo un poco así buenos o malos se los agradecemos.

Por lo pronto díganos ¿Qué les pareció esta primera parte? ¿Qué opinan de Hotaru/pastelito? ¿Qué esperan para el próximo capítulo? Estamos al pendiente de sus respuestas, nos leemos la próxima semana.