Shiho-Akemi, y el capi anterior no tuvo realmente intencion de ser triste :/ No planeo hacer un final triste :P Gracias~ :3
97fizhy03dt, lo siento? o.o Y... no lo habia pensado, yo solo vi el inicio de avatar (y no cuentes con el nuevo no tan nuevo :v) La idea no era hacerlo triste... pero como que salio asi .
Vicky Chacin C. -P, cuando quiere, totalmente cuando quiere o.o
Nikopelucas, arigato~ :D
CharlotteScarlet, relajate y lee con calmita o.o, no publico tan seguido como quisiera T_T, al menos no era dia de clase, espero o.o Y muchas gracias por no spoliar a nadie . Solo una sugerencia con las hipotesis... preparate por si no aciertas, ya que uno nunca sabe, ., lo aprendi en los laboratorios de fisica T_T Eh, de nada :) Creo que nadie se espero a este Tsuna asi de lindo... .
Nota: Como pueden apreciar... soy muy mala con los nombres. Tuve que usar Google traductor... .
Nada de Katekyo Hitman Reborn me pertenece, solo la historia y uno que otro agregado que aparecerán más adelante en la historia.
Family of the Past
Capítulo 37
-… ¿pero qué demonios…? – "Con que esas tenemos, ¿uh?"
- Oh Tsu-Tsu, te advertí que no era tan-Oh… - ¿Qué otra cosa podía decir?
Tanto ella como su padre solo podían mirar al chico con pura sorpresa. Aparentemente, antes solo había estado jugando… "normal", porque ahora había comenzado inmediatamente con el bumerán a mano, y básicamente todo el tiempo a espada y escudo… Todos ellos, incluyendo a los chicos y a las chicas quienes estaban sentados en el otro sofá un tanto perdidos y fuera de lugar, solo pudieron observar como Tsuna volvió trizas al enemigo sin recibir ni un golpe… La forma de juego había cambiado radicalmente, y la cara de concentración absoluta que tenía Tsuna junto con la rabia poco disimulada en sus ojos decía que estaba determinado en hacer pedazos al pobre villano de la trifuerza del poder…
- Bueno… a subir el resto de la bendita torre y mandarlo al otro mundo… - "¿Qué te pareció eso grandísimo imbécil?, ¿te gusto?, espero que sí porque te lo mereces…"
Tsuna estaba algo molesto, él había sido buena gente y había estado jugando medianamente enserio… hasta que el boss decidió caerle encima y luego darle un buen coletazo y antes de que se pudiera recuperar y ver en donde demonios cayo le dio otro coletazo… Si, podría decirse que morir de esa manera tan rápida hizo que Tsuna lanzara el "jugador amable" a la basura y decidiera darle con todo y donde más le doliera. No era como si un juego pudiera sentir, pero liberaba su rabia y si acaso de verdad el juego lo sentía, entonces valía la pena.
- Rayos… - Aunque eso explicaba porque de la nada Tsuna la mandaba al demonio junto con la computadora de cuando estaban jugando Super Smash Bros Melee.
-… Listo. – Con esto, Tsuna le tendió el control a Azuna unos 5 minutos más tarde aproximadamente. – Y ahora los créditos… - "No es que este demás saber quiénes se esforzaron en hacer este juego y demás… pero luego de ver los créditos más de 5 veces, se vuelve mucho más aburrido de lo normal… ¿o quizás soy solo yo?, quien sabe…" - ¿Por qué no le pueden poner un skip o algo…?
- Porque si no nadie los vería Juudaime… - Respondió Gokudera con una leve mueca divertida, no iba a negar que era divertido ver a su jefe haciendo casi un puchero.
- No es como si garantizaran nada… - "Ni siquiera lo estoy leyendo…" – Pero supongo que tienes razón… - "Casi todos les darían skip en lugar de ponerse a hacer cualquier otra cosa que ver los créditos… incluyendo ver las animaciones dentro de los créditos." – Echaré de menos el barco que habla… - "A pesar de lo necio que-opps…" – Eh… ¿Por qué me están mirando así? – "Da un poco de miedo…"
- Nada, nada… - Pero, ¿quién rayos no se le quedaría mirando con ese cambio tan radical? – Es solo que nos sorprendiste cuando decidiste matar al boss de esa forma tan cruel… - Al ver como Tsuna les dio una cara de: "¿Bromeas?, se lo merecía.", agrego: - Fue una explosión de ira no esperada de tu parte y mucho menos de esa manera. – Por no hablar de que suponían que Tsuna no había jugado el juego antes, ahora sabían que habían supuesto mal.
- Nee-chan… - Oh uh… - ¿Qué estabas esperando?, ¡me mato brutalmente!, tenía que tratarlo de la misma forma, es lo justo, ¿no?
- Tsu-Tsu… no me estas engañando. – Azuna solo se palmeo la frente… Lindo y dulce, y muy inocente normalmente era genuino cuando no estaba relacionado con juegos…
- Tsk. – El cambio de lindo y dulce a medio enfadado dejo a todos menos a padre e hija estupefactos. – Lo lamento, pero tienes que admitir que se merecía una muerte así de cruel.
- Eso sí es cierto… - Admitió con una sonrisa maliciosa. Si Tsuna no lo hubiera hecho, en unas dos muertes más ella lo hubiera matado. Si… y luego quizás lo hubiera reiniciado para que Tsuna lo hiciera el mismo. - ¿Qué quieres que juguemos-¡Tin Tin!
- Buenas tardes… ¿hay alguien aquí? – "Oh, clientes, me había extrañado que no apareciera nadie… Bueno, vamos a terminar con él o ella, o ellos…"
- Buenas tardes, ¿en qué puedo ayudarlos? – Padre e hija quedaron con la palabra en la boca, Tsuna les había ganado en contestar y en levantarse. Los chicos solo sudaron frio, en especial cuando padre e hija cambiaron la mira a ellos.
- ¿Es usted el encargado?, bueno vera, mi hijo aquí está cumpliendo año hoy y le prometí comprarle un juego hoy para Wii… - Tsuna hizo una mueca en su mente, pero por fuera siguió sonriendo. "¿Para qué preguntas si soy o no el encargado si obviamente no te importa la respuesta grandulón?"
- Okey, esto no es con usted señor, así que, si me disculpa, tengo que hablar con el verdadero cliente aquí si no le molesta. – "Obviamente ni siquiera sabe mucho del tema… así que no tiene mucho caso, solo es el que va a pagar." – Muy bien niño, soy Tsunayoshi, pero puedes decirme Tsuna. Antes de empezar, ¿tienes un juego ya en mente?
- No, no realmente, es mi primera vez aquí… - Tsuna se sintió sonreír un poco de verdad, divertido, en especial al ver la cara del padre, no tenía precio. Probablemente nunca lo habían dejado de lado… o tratado así.
- Primera vez, ¿uh? – Le parecía bien, le hacía recordar algunas cosas… - ¿Cuántos años tienes? – Tsuna pestañeo, y luego se rio un poco, el niño era algo tímido, le había alzado 6 dedos. – 6, ¿uh?, yo empezó por esa edad también a jugar video juegos… - Eso le recordaba… - ¿Qué te gusta más?, ¿peleas?, ¿aventura?, ¿acción?, ¿carreras?
- Eh… - Tsuna le hizo un gesto para que no hablara más.
- Si no sabes aun, está bien. Hagamos algo más divertido, ¿te parece?, juega conmigo un rato, usted también puede jugar si gusta señor. Pondré tres juegos diferentes, tu eliges cual te guste más cuando terminemos, y si no te gusta ninguno, que lo dudo mucho, probaremos otros, ¿qué dices niño?
Y así fue como los dos encargados, los chicos, y el señor terminaron mirándose entre ellos, y al niño y a Tsuna. Tsuna y el niño estaban pasando un muy buen rato jugando Mario Kart, el último de los tres juegos. Y ya era obvio que ese era el que iba a elegir el chico, ya que estaba increíblemente emocionado y prácticamente rebotaba en el asiento, por no hablar de lo concentrado que estaba mientras trataba de rebasar a Tsuna. En cambio, Tsuna se riendo y bromeando con el niño, divertido ante todas las locuras que pasaban en la pista, y ante lo persistente que era el niño en tratar de ganarle.
- ¿Y bien?, ¿cuál quieres?, ¿locuras y diversión con Mario Kart?, ¿aventura y acción con Zelda?, ¿o quizás uno de los clásicos, con aventura y diversión, Mario Galaxy?, ¿o tal vez no te gusta ninguno de los especiales que elegí para ti? – "Si como no, este chico se llevara el Mario Kart, o el Mario Galaxy, de allí no sale, totalmente segu-
- ¡Otra carrera Tsuna-san! – "ro-Espera, ¿qué?, ¿quiere seguir jugando?"
Honestamente, Tsuna no se esperó esa clase de respuesta. Casi siempre había jugado solo después de todo, y rara vez jugaba con otra persona, si es que tenía la oportunidad. Y si acaso jugaba, era con un amigo, o alguien de la familia, no con alguien a quien apenas acababa de conocer… Bueno, suponía que hacerle un pequeño favor a Nee-chan y a su padre le había pagado con una sorpresa que no se había esperado para nada. Sonriendo de verdad, Tsuna solo le asintió al chico antes de decirle:
- Bien, pero solo una más, se está haciendo tarde y creo que no querrás perderte tu torta, ¿o sí? – "A esa edad, yo no quería perderme mi pedazo de torta, o los regalos, aunque no fueran muchos… Que buenos tiempos aquellos." – Déjame enseñarte un pequeño truquito para cuando juegues con tus amigos… - Porque de que lo iba a hacer, lo iba a hacer, eso era seguro.
- Te divertiste, ¿no? – "Y curiosamente yo también." – Supongo que te quedaras con este, ¿no? – Tsuna había tomado un juego nuevo de Mario Kart, y al recibir muchos si, sonrió y se lo dio al niño. – Es un excelente juego para jugar con otros, así que no podrás aburrirte, ni queriendo. Ahora solo te queda pagar, aunque de eso se encargara tu papá, así que… ¡feliz cumpleaños pequeño! – Luego de revolverle el pelo amistosamente, se dirigió al padre, quien aún no entendía que demonios pasaba. – Señor, ahora solo tiene que hablar con alguno de ellos dos. – Señalo a Azuna y a su padre. – Que pase un buen día, nos vemos. – Ya había acabado con su buena labor del día. – Gokudera-kun, conozco un juego que sé que te gustara… ¿has oído hablar de Pikmin…? – "Oh si, esto va a ser divertido…"
Mientras que Tsuna le mostraba a Gokudera lo que pronto seria la causa de unas cuantas escenas graciosas, preguntas, quejas, y mucha diversión para Tsuna, el niño solo podía reír y su padre solo podía mirar al chico sin entender qué demonios acababa de pasar. Tardo un breve momento en acercarse a los dos adultos, aunque ellos hicieron la mayor parte de ese trabajo. Lo primero que salió del padre fue:
- ¿Es así como normalmente atienden a sus clientes? – Y antes que pudiera recibir respuesta, continuo: - Pues es una buena idea, llamaran a más clientes así, es muy extraño conseguir una tienda en donde te dejen probar antes de comprar… - En especial con la comida… si, le gustaba comer, ¿qué podía decir? – Honestamente no sabía que esperar al venir aquí, fue más una casualidad que otra cosa, pero viendo cuan contento se ve mi hijo estoy más que complacido, ¿cuánto seria el total?, y llamen de nuevo al chico que se merece una propi-
- Eto, señor, lamento interrumpirlo… - No, la verdad no lo lamentaba. – Honestamente no operamos así. Usualmente los clientes vienen con lo que quieren en mente, y si no lo hacen solo pasan a ver o a preguntar… - Si, generalmente era así. – Y Tsu-Tsu no es un empleado, es un amigo nuestro… en todo caso, los atendió de cliente a cliente, primera vez que hace eso… - Aunque quizás debieron de habérselo esperado… Las últimas semanas que vivieron con él, el básicamente había tratado de ayudarlos en cualquier cosa que pudiera, pero con lo tímido que era… fue demasiado lindo y divertido en lugar de productivo.
Unos minutos más tarde, mientras Tsuna se reía un poco y Yamamoto le hacía un poco de burlas a Gokudera junto con ciertas preguntas de las chicas y de Emma, los adultos conversaban… y el niño andaba mirando los juegos. No se le podía culpar, en especial si solo tenía 6. Gokudera, por su parte, no estaba seguro si le encantaba el juego, o lo odiaba. Era un juego de un alíen que tuvo la mala suerte de que su nave fuera estrellado con un meteorito y cayera en un planeta desconocido, y tuviera que arreglar su nave para poder irse a casa… Las cosas que pasaban en el juego eran mitad increíbles (solo con ser de aliens era increíble) y la otra mitad lo hacían querer agarrar al alíen y sacudirlo fuertemente y preguntarle en qué demonios estaba pensando. Si no fuera tan sorprendente o chocante, Gokudera se reiría con los otros, quienes también quedaban locos de vez en cuando.
- Gokudera-kun, es solo un juego… - "Quizás no debí de habérselo presentado… creo que le va a salir humo por las orejas a este ritmo…"
- ¡Pero Juudaime-
- Es solo un juego… - Paciencia Señor, paciencia… - De seguro lo hicieron así a propósito para que fuera divertido, aunque admito que en cierta parte es frustrante… - Por no decir un poco estúpido. – Pero mírale el lado bueno, es un reto. – Y para rematar a Gokudera y reírse un rato más, anexo: - Así que administra bien tu colmena de hormigas-plantas alienígenas, o perderás Gokudera-kun.
-… Ahora que lo dices, es cierto, parecen hormigas… - Comento Yamamoto perdiendo la sonrisa por un momento, impresionado y pensando.
- El juego es bastante entretenido y te hace pensar… - "Aunque algunas cosas aun me dejan loco… porque para mí no tienen mucho sentido, pero mi sentido del humor nunca ha sido el mejor…" – Es perfecto para ti, ¿no lo crees Goku-
- ¡Tsu-Tsu! – Llamo Azuna, interrumpiendo a Tsuna y llamando la atención de los chicos.
-… Ya vuelvo, ayuden a Gokudera-kun por mi mientras no estoy. – Y se fue antes de Gokudera comenzara a decir que no necesitaba ayuda ni la había pedido ni los otros haciéndole burla o diciéndole que nadie había preguntado si necesitaba ayuda o no… No obstante, si ocurría algún desastre, cabezas rodarían.
- Ah, ya llegaste. – Fue bastante rápido…
- ¿Qué sucede Nee-chan? – Se le hacia extraño que lo llamara y no fuera hacerle una maldad… - ¿Eh?, pensé que ya se habían ido, ¿necesita algo más señor? – Honestamente, Tsuna no sabía que esperar, solo rezaba que no hubiera metido en problemas a Azuna y a su padre…
- Tienes un gran don con los niños, chico. – Fue lo que dijo el hombre, en lugar de responder la pregunta.
- Dios mío… - Murmuro Azuna para sí, tapándose la boca para disimular que se estaba riendo, y esperando no haber sido oída por ninguno de los dos. Gracias a Dios, no fue escuchada.
- ¿Eh? – Tsuna no sabía cómo responder a eso, pues en primera no se lo esperaba, y en segunda nadie le había dicho algo así… así que no sabía cómo tratar con ese tema y menos con un completo extraño. - ¿Lo lamento?, solo le ayude a su hijo a elegir su regalo de cumpleaños… - No había hecho nada completamente fuera de lugar ni había tratado con un chico problemático… ¿cierto?
- ¿No has pensado en algún trabajo con los niños?, o tal vez no seas hijo único…
- ¿Ehhhh? – "¿Qué?, ¿qué demonios me perdí?, ¿y que tiene que ver que sea o no hijo único…?, peor, ¿de dónde salió trabajar con niños?, aunque quisiera no puedo, así que en verdad qué caso tiene…" - ¿Perdón? – Azuna trataba por todos los medios de no ser oída, pero su padre no estaba disimulando en nada. – Soy hijo único, últimamente es que estoy cuidando niños, a veces, mi madre es a quien le encantan los niños… - "La compañía más específicamente…" - ¿Pero qué tiene que ver este tema con… con esto? – Estaba perdido, así de simple.
- Usualmente les toma más trabajo a las niñeras conectarse con Ryouji, y tu solo tomaste unos pocos minutos, es por eso que me preguntaba si-
-… por favor…
- ¿Pedirme favores a mí? – Ver a una persona a mis pies nunca fue algo que pensé ver posible, y no me gusta. – Debes estar bromeando, Don Leonardo Amicizia…
- Vongola, hemos sido aliados por 6 años, jamás le he traicionado y nuestras familias-
- No me refiero a eso, no estoy cuestionando su lealtad, ni ventajas, desventajas, ni nada similar o semejante… - La familia Amicizia había sido leal en todos estos años, una familia pequeña, pero con buenas intenciones… no estaba cuestionando eso. – No, soy muy consciente de las relaciones entre nuestras familias, y no te discuto lo que has dicho, es cierto, lo sé, y no lo cuestiono. – No tenía sentido cuestionar algo así…
-… ¿Entonces…?
- Levántate y toma una silla. – Miro al montón de papeles, ya casi todos estaban firmados. – O mejor, toma uno de los sofás, yo tomare el otro. – Seria algo más civilizado de esa forma. – Tendrás que disculpar el polvo y la falta de aperitivos… - No había forma alguna… a menos que fuera el mismo por ellos o pasara una escena que no quería ver en esos momentos. – Como has de saber o suponer, muy pocos tienen el valor suficiente en entrar a mi oficina últimamente. Con permiso o sin él. – Y los que lo hacían sin permiso salían casi siempre muertos por la ventana. Era más fácil sacarlos por allí, y el personal haría el resto… murmurando cosas y demás que no quería ni pensar.
- Siii… - Incomodo, si, podía comprender que eso era un tema algo incómodo para otros, pero era la simple verdad, no podía exactamente ocultarla. – Vongola… si no le ofende… ¿cómo es que ha terminado así?
- ¿Así?, ¿se refiere a-
- Eras una persona increíblemente amable, carismática, y te llevabas bien con los niños… - Ni tanto, la verdad… - Por algo muchas veces en las reuniones tendían a dejarte a los niños y a los adolescentes jóvenes, ¿sabes?
- Suponía que era porque nadie tenía tanta paciencia, o los recursos necesarios para reparar cada catástrofe… - Los adolescentes mafiosos eran malos de por si, en el sentido de la destrucción. Los niños eran peores, porque aparentemente darles bombas y demás era una buena idea y ellos los tomaban de juguetes. – No me importaba mucho, era diferente, y tenía el tiempo, al menos que la reunión empezara de verdad. Y mis… guardianes no son exactamente buenas niñeras. – Hubieran volado más de la mitad de la mansión si les hubiera tocado a ellos ser de niñeras. – Eso ya no importa, y aunque lo hiciera, no es por eso que ha pedido esta reunión conmigo, ¿no así Don Amicizia?
- No has cambiado nada… - ¿Debería de sonreír o algo?, no, claro que no, aunque tampoco quería ver llorar a un hombre… a nadie, la verdad. – Y yo aquí, esperando encontrarme con un muchacho sin corazón alguno… - ¿A qué se deben las risas…?
- Lo dices como si no estuvieras en frente un monstruo que es capaz de matarte en un abrir y cerrar de ojos… - O eso es lo que todos dicen.
- No lo harás. No sin una razón al menos… - Buen punto, pero no era como si…
- ¿A qué has venido?, no a hablar de mí, claro… - Y si así fuera, lo estaría sacando de la habitación.
- Tsunayoshi-san… - ¿Uh? – No has cambiado nada, pero no te sienta bien en nada esta situación… - Un monstruo es un monstruo, eso no cambiara sin importar la situación o las circunstancias. – No puedo comprender como has terminado así, Tsunayoshi-san… - Y quizás sea mejor de esa manera… - Como alguien como tu pueda hacer algo, lo que sea, y terminar así está más allá de mi comprensión… tuviste que tener una muy buena razón, para lo que sea que hiciste, porque nadie sabe la verdadera historia, excepto tú y tus guardianes… - Ah, y yo creyendo que ya eso se había esparcido como pólvora…
- Eso no es importante, aunque… - Deseaba tener un té en ese momento. – no me arrepiento de nada. – No podía, sin importar las consecuencias. – Pero ya basta de mí, ¿no le parece? – No quería oír mas… - Supongo que has venido solo porque pensaste que no saldrías vivo de aquí, ¿eh?
- No, la verdad es que nadie quiso venir conmigo y no los obligue. - ¿Oh?, ¿por qué no le sorprendía?
- Heh, cobardes… - ¿Acaso no sabían que su jefe podría salir muerto de ese lugar?, aparentemente no les importaba… - Deberías considerar adquirir mejores subordinados, dejarte así… - Era algo casi estúpido e imperdonable. Si algo le llegaba a pasar a su jefe, habría caos en la familia, y quien sabe cómo terminaría eso. – No sé si decir que no son leales… - Si lo fueran estarían allí, incluso a sabiendas de que fueran a morir… - pero ser así de cobardes no es algo digno para un mafioso de una familia respetable como la suya.
- Ni de la suya, Tsunayoshi-san. – Esa sonrisa no le agradaba mucho, pero no era maliciosa. – Esta ha sido la única vez que lo he visto totalmente solo…
- Los últimos años ha sido así… - Y no podía culparlos por no querer ni verlo ahora, era su culpa después de todo. - ¿Y tu hijo?, supongo que-
- Estoy aquí por el…
- ¿Oh? – En otro momento, en otro tiempo, se hubiera golpeado así mismo por insensible, pero en ese momento no le importaba realmente. - ¿Qué hizo esta vez?, ¿huyo de nuevo?
- Desearía que hubiera huido esta vez…
- Deberías encontrar mejores niñeras para él. – No eran muy buenas con él, o le daban mucha compañía… mayormente le daban clases, así que era algo relativamente normal que el chico se les escapara a menudo. Habría hecho lo mismo en sus zapatos… era imposible escaparse de Reborn-san.
- Conseguí lo opuesto Tsunayoshi-san… - ¿Lo opuesto?
- ¿Lo secuestraron? – Ese chico era básicamente un acróbata, se podía meter en casi cualquier lado con tal de escaparse de alguien.
- Si…
- ¿Cómo?, ese chico es muy habilidoso en esconderse… - Y algo en el escape, había probado enseñarle algo útil… era un buen chico. – Oh, espera, se hicieron amigos y se hizo de "confianza" con la mayoría y tu hijo… y los engaño a todos. ¿Me he equivocado en algo?
- No, desgraciadamente.
- Supongo que habrá tenido buenas credenciales… - Cualquier padre se aseguraría de contratar a alguien bueno para cuidar de sus hijos. – Entonces has venido aquí por mi ayuda… me parece bien.
- ¿Eh?, pero-
- Aunque no lo creas, me agradaba Ryouji. – Uno de los pocos que no destrozaba todo porque sí. – Así que… ¿alguna idea de a donde lo pudieron haber llevado y por quién?, y no, no me des las gracias ni nada hasta que lo tengas, vivo o muerto. – No había garantías de que estuviera vivo a esas alturas.
-… ¿Don Amicizia? – Murmuro de forma baja Tsuna, pero fue oído de todos modos.
- ¿Acaso nos conocemos chico? – A diferencia de muchos otros mafiosos que Tsuna había conocido en su vida, el que tenía en frente no reacciono de mala manera.
- Tal vez si… - Como era de esperarse, el hombre agarro lo que dijo entre líneas. – Mi nombre es Sawada Tsunayoshi… - Tomo unos segundos, pero pronto el hombre había reconocido el nombre. Antes de que cualquier locura pudiera pasar, Tsuna continuo: - Un placer. No soy tan bueno con niños, pero si lo desea podría visitar a Ryouji de vez en cuando, o a la inversa, si no hay problema, claro está.
De por sí, rechazar una invitación así de un Vongola era algo casi estúpido de hacer. Vongola era una familia poderosa y famosa, por lo que muchos tenían cuidado en lo que hacían o decían al respecto. No obstante, Vongola no era conocida por ser injusta, traicionera, o mal intencionada. Aunque claro, como todo en la mafia tenía sus cosas sangrientas y esqueletos en el closet, pero… ¿Quién no tenía esqueletos en el closet en la mafia?
- ¿A qué juegas, Vongola? – Esto fue susurrado, una vez que se alejaron un poco, haciendo la conversación privada.
- No juego a nada, Don Amicizia. – "No estoy en el cuarto de juegos ni en mi cuarto…" – Solo es una propuesta, una sugerencia si se quiere. Estoy aquí como civil, y realmente solo estoy pasando el rato. – Un muy buen rato debía admitir. – No me molestaría jugar con su hijo, es un buen jugador, y parece un buen chico. Quizás incluso se lleve bien con los niños en casa… Ahora, siendo serios, Vongola no le dirá que no si pide algo de nosotros, ¿de acuerdo?, por ahora, ¿por qué no va y disfruta el día con su hijo?, es su cumpleaños. Siempre podemos hablar otro día, no le será difícil contactarme si así lo quiere. Hasta luego, que pase un feliz día.
Tsuna realmente no quería iniciar una discusión ni nada similar, y eso era lo que podría ocurrir si se quedaba. Era una buena cosa desconfianzar de otros, en especial si te llegaban con una oferta de ese tipo en esas circunstancias… pero él no tenía el ánimo de tratar de asegurarle o garantizarle nada a nadie. De igual forma, no ganaría nada de nada con palabras, las acciones valían mucho más que palabras. Además, forzar a nadie o tratar de convencerlo con palabras era una pérdida de tiempo desde su perspectiva. Con el tiempo, las cosas caerían en su lugar por si solas… y no era como si realmente pudiera ayudar mucho, aunque no estaba demás tratar de hacerlo. Aunque, a decir verdad, él nunca se esperó ver a ese hombre allí, mucho menos padre e hijo… aunque eso explicaba el tipo con el rifle en el techo.
- ¡Oh muchísimas gracias Von-
- No parece tener heridas, ni estar drogado. – Lo cual era extraño. – Solo paso el mal rato de estar atado y noqueado. – De seguro le dolería la cabeza… por unos días. – No hay sobrevivientes, esa familia no lo volverá a molestar… - Necesitaba un baño, quería sacarse toda la sangre, ¡pero ya!
- Gracias Tsunayoshi-san, ¿cómo podría-
- Déjelo así, solo asegúrese de cuidar a su hijo… - Y qué otra cosa como esta no volviera a suceder… - No se preocupe y regrese a su hogar, voy a quitarme la sangre si no le molesta… - Luego de matar a más de 100 personas… más bien no tengo tanta sangre encima.
- Tsuna-san…
- Heh, ¿despierto niño? – Sorprendente, le había dado unas pocas horas más. – Descansa, todo está bien ahora…
- Vongola, yo-
-… Nunca fue necesario jurar lealtad, Don Leonardo… - Murmuro para si Tsuna, recordando ese día. El no haría nada con lealtad… ni con promesas. Cuando todos o la gran mayoría tenía miedo de ti… la lealtad no era más que una mentira, e incluso si fuera honesta, seguir a una persona así no llevaría a nada bueno. Era por esa misma razón, que mantuvo a la mayoría de los pocos que quisieron ir a visitarlo… eso, y porque francamente no quería hablar con nadie de lo sucedido.
- ¡Aggrrrrr! – Gokudera estaba que se arrancaba los pelos, pero no sabía si era por los chicos dándole sugerencias algo estúpidas y poco útiles o debido a las explicaciones que daba el juego… o ambas cosas. - ¡Ya cállense! - ¡Lo iban a volver loco!
- ¿Aun allí Gokude-
- ¡Cállense y déjenme en paz-Juudaime, yo-
- Jajajajaja, sabía yo, jajajaja… - Y aquí es donde Gokudera se pregunta si debería de ahorcar a alguien o arrancarse el cabello. - ¿Has probado seguir avanzando el juego?, por ahora no puedes cruzar ese puente… Además, te falta una tasa de sopa voladora, ¿no crees? – "No me importa lo que digan, esas cosas son tasas de sopas con patas…" – Supongo que te han dado un mal rato, ¿eh?
Emma solo sonrió tímidamente, ¿qué podía decir?, era divertido. Yamamoto solo siguió sonriendo como si nada pasara, y las chicas solo se seguían riendo y comiendo torta, a ese ritmo no iba a llegar nada de torta para la casa… Había salido el día mucho mejor de lo que había esperado, la verdad, pero Tsuna no era tonto: nadie del género masculino se iba a salvar de llevar bolsas. Nuevamente tenía que preguntarse de donde sacaban tanto dinero las chicas… a menos que Reborn estuviera involucrado, entonces no tenía la menor idea y probablemente no quisiera saber, aunque pobres padres…
- Creo que mejor nos vamos yendo, ya se está haciendo tarde… - Por no hablar de que la tienda cerraría pronto. – Eh, Gokudera-kun, podemos seguir otro día… - "Tal vez no debí de haberle dicho nada acerca del plato de sopa volador con patas…"
- ¡Pero Juudaime!, es que-
- Si, lo sé, son aliens planta-hormiga que respiran bajo el agua… - "Es asombroso, lo admito, increíblemente útil… pero eso no cambia la hora." – Lo siento Gokudera-kun, pero ya se está haciendo tarde, puedo prestarte el juego, si gustas… - "Tú y tus aliens Gokudera-san, tú y tus aliens…" - ¿Nos vamos yendo?, y ustedes mejor dejen de reírse, no crean que no los estoy viendo…
Luego de despedirse de Azuna y su padre y ser lanzado al aire y demás, fue una despedida muy emotiva con promesa de regresar pronto, comenzó el trayecto a casa… Ninguno de los chicos se salvó de cargar bolsas, dejando a las chicas felices sin cargar nada de nada, y siendo las primeras en llegar a casa. El último en llegar fue Tsuna, con la excusa de que Natsu y Emma estaban con el… no fue exactamente fácil convencer a Gokudera-kun de que podía irse a casa solo con Emma, o de que estarían bien caminando unas pocas cuadras… Incluso ahora, Tsuna no podía entender como su familia podía ser tan sobre protectora cuando menos era necesario… Con Yamamoto fue más sencillo, pero igual le costó. Aparentemente ninguno de los dos se fiaba de Emma, o no sabía qué clase de brujería fue utilizada con ellos… y tampoco quería saber…
- Llegamos… - "Por fin…"
- No siento mis brazos… - Tsuna solo le asintió, demasiadas bolsas…
- Por eso no quería ir a acompañarlas… - Pero no se arrependia, paso un muy buen dia. - ¿Eh?
- ¿Tsuna-kun? - ¿A que se debía el cambio de-Oh…
- ¡Hermanito!, ¡cuánto tiempo sin verte!, ¿me extra-¡Crash!
- Dino-san… - "¿De donde están saliendo tanta gente?, aunque… en este caso es culpa de Reborn-san, y-ah, mamá y los niños regresaron…" - ¿Y tus subordinados?
- ¡En la cervecería! – Tsuna hizo una mueca y Emma solo se palmeo la frente, tratando de no reírse. Aun asi, Tsuna ayudo a Dino a levantarse del suelo.
- ¿Y eso que no fuiste con ellos? – "¿O como los convenciste a todos de dejarte solo a sabiendas de que eres un peligro andante cuando ellos no están cerca…?"
- Ya van a regresar…
En otro lugar…
- Ugh, creo que nos perdimos…
- ¡No estamos perdidos!
- Pero ya hemos pasado por este sitio 10 veces…
- ¡No, claro que no!
- La cervecería en la que compramos está en la esquina…
Devuelta con Tsuna…
- Ya veo… - "¿Debería preguntar si se llevaron un mapa o un GPS…?, mejor no…" - ¿Y como fue el-
- ¡Tsuna-niiiii! - ¡Crash!, ¡Crash!, ¡Crash!, ¡Puff! – Waaahhhh…
