Buenos días, tardes o noches tengan ustedes mis queridos lectores. No estaba muerto, andaba atareado con el inicio de ciclo escolar. Todo un circo de cosas pasaron que estoy seguros a ustedes no les interesa.
Ahora, hablando en serio, hace poco mi país, México, sufrió de una serie de desastres naturales que dejaron a muchas personas damnificadas; desde huracanes y sismos de gran intensidad. También sé que otros países de Centroamérica y el caribe han sufrido por igual la inclemencia de la naturaleza. Y es en este momento cuando debemos demostrar de lo que de veras está hecha la humanidad. Ayudemos en los centros de acopio, ya sea llevando suministros o recolectándolos, apoyando con los rescates y la remoción de escombros o donando monetariamente a la cruz roja y demás instituciones. Cualquier ayuda que podamos brindar es grande y no porque ya haya pasado una semana de los incidentes quiere decir que dejemos de apoyar, pues los afectados estarán sufriendo de las consecuencias por un largo tiempo.
Y regresando al tono regular, creo que no había actualizado desde que el piedrito de nuestro inmortal evolucionó y vaya que han pasado cosas en la pokéosfera. Películas que llegan a México, eventos de los pikachus con gorra, reapariciones de Mosty y el Brokas con batallas épicas, anuncios de USUN & UMOON con nuevos ultraentes que se ven de la verga pero pus ni modo, así es Nintendo.
Ahora con respecto a la historia; como ya mencioné, este es el final del mini arco de J. J. Hubo varias cosas que le pensé para que este cap quedara bien, con ideas que al principio puse y que luego deseché, como por ejemplo una aparición de Delia que deseaba usar para hacer comedia, pero luego vi que no era de mucha utilidad y que al final no influiría en nada y mejor la removí.
Así que espero que disfruten de la historia.
Cap. 35 Idolmaster y contrataque.
Tras haber encarado a J. J., Ash descubrió las verdaderas intenciones tras los reportajes calumniosos que este le hizo. Alguna de las muchas personas que lo odiaban lo contrató para destruir la reputación de Ash a tal punto de forzarlo a dejar su carrera como entrenador o de lo contrario sus próximos objetivos serían los seres queridos de nuestro protagonista.
Ahora Ash debía tomar una decisión que podría afectar todo su futuro.
En la sala común del centro pokémon, los amigos de Ash, incluidos Serena, Shauna y Tierno, discutían sobre los eventos recientes. Estos últimos habían arribado un par de horas después de que nuestros protagonistas regresaran a la instalación médica. Lamentablemente, Trevor y Calem no pudieron acompañarles pues ellos tenían sus propios asuntos que atender.
Serena: ¿Y no ha salido de su habitación desde entonces? – Preguntó preocupada por su amor platónico.
Bianca: Dijo que quería pensar las cosas y necesitaba privacidad. – Respondió deprimida.
Todos sabían que Ash no se merecía toda la mala publicidad a la que era víctima. Y tomando en consideración, no solo su amor por las batallas pokémon, sino también su naturaleza de poner primero a sus amigos, sabían que cualquier decisión le dolería en lo más profundo de su ser.
Mei: Me gustaría poder entrar ahí y reconfortarlo. – Suspiró.
Shauna: No eres la única. – Le tomó las manos solidariamente.
Tierno: En este momento es cuando debería recibir ánimos y no encerrarse en su cuarto.
White: No lo creo, en este momento nuestra presencia podría afectar su decisión. – Razonó. – Ash lo sabe y por eso no puede permitirse vernos.
Serena: ¿Y qué haremos entonces?
Tierno: Sugiero que se preparen. Mañana tienen la competencia y aunque nos preocupe Ash, no deben descuidar su preparación.
White: Haaaa. Tierno tiene razón, no podemos quedarnos quietas a espera que decide Ash.
Serena: ¿De qué hablas?
Shauna: Es cierto, quedarnos a esperar no resolverá nada. Lo mejor que podemos hacer ahora es prepararnos para nuestra competencia ¿no crees?
Serena aún se mostraba un poco indecisa sobre dejar la estancia para ir a entrenar.
White: Además, seguramente Ash se sentiría mal si por su culpa no practicáramos.
Serena: Es cierto. – Se convenció. En su mente esperaba que tal vez, pudiera levantarle los ánimos a Ash cuando viera su acto. Un simple e inocente deseo, pero en este punto no tenían mucho. – Vamos entonces a practicar.
Mei: Entonces yo les prepararé algunas bebidas energéticas y algo que les reponga las fuerzas cuando terminen.
Bianca: Yo me quedaré por si Ash decide salir. – La Rubia no tenía tanto ánimos de ir a verlas practicar y aunque estuviera, no podría ayudarlas de ninguna manera.
El resto del grupo entonces se retiró hacia los campos de batalla para ensayar sus rutinas de baile con ayuda de Tierno y los actos que presentarían en la sección libre.
Para la noche, terminó la práctica y fue hora de ir a descansar. Ash había retornado a su habitación original, la cual estaba totalmente desierta pues nadie querría compartir cuarto con un presunto travesti depravado enemigo de las mujeres; dejando al trio de Unova. Por su parte, Serena, Shauna y Tierno no tuvieron problemas en compartir habitación, después de todo ellos se conocían desde hacía mucho.
Antes de acostarse, Bianca decidió darle las buenas noches al entrenador. Como la puerta estaba cerrada, solo tocó la puerta para avisar de su presencia.
Bianca: Ash, solo venía a desearte buenas noches. – Le habló a través de la puerta. – Mañana es el evento de Idomaster y… bueno… sé que a las chicas les animará tu presencia. Descansa. – Se despidió y regresó a la habitación.
La noche dio paso a la mañana. En el centro pokémon resonaba el ajetreo causado por las todas jóvenes entrenadoras que soñaban con volverse performer y aspirar a convertirse en Idols. Y entre ellas, se hallaban Serena, Shauna y White, quienes alistaban lo que se llevarían al estadio.
Tierno: Vamos chicas, tenemos que apurarnos. – Actuaba como el manager. – Según el programa, lo primero serán las presentaciones de baile, luego habrá un intermedio, de ahí vendrá la Reina Elle a hacer una presentación especial e inaugurar el evento para la presentación en televisión y por último las presentaciones libres. – Repasó el itinerario del evento.
Serena: Ya tengo todo listo. – Alzó el pulgar.
Shauna: Igual yo.
Tierno: De acuerdo, iré a ver a White entonces. – Salió del cuarto, dirigiéndose a la habitación de las féminas. – Chicas, vine comprobar si White esta lista. – Llamó a la puerta.
White: Lista. – Abrió la puerta.
Tierno: Perfecto, entonces no nos falta nada. Pongámonos en marcha, así conseguimos buen lugar en la sala de espera.
Mei: Espera, falta Ash. – Avisó.
Las chicas abrieron la puerta, encontrándose con Ash guardando todas sus pertenencias en su mochila.
Mei: ¿Qué estás haciendo? – Temió al a ver que hacía.
Ash: Empaco mis cosas. – Contestó sin mirarla.
Bianca: ¿Pero por qué?
Ash: Es lo mejor para todos que no esté más aquí.
Shauna: Al menos ven a ver nuestra actuación. – Pidió.
Ash: Es muy arriesgado. Si J. J. me ve, pensará que decidí quedarme y entonces publicará su calumnioso reportaje sobre mi madre.
Mei: Podrías disfrazarte y así no te reconocería.
Ash: No voy a tentar esa posibilidad. Aunque no me reconociera, sabría quién soy por Pikachu.
White: ¿Cómo puedes rendirte tan fácil?
Serena: Es cierto, debe haber una forma de evitarlo. – Intervino. – ¿Qué pasó con el "no te rindas hasta el final" que me dijo alguna vez el niño que… que… que admiro? – Tartamudeó un poco.
Tierno: Si juntamos nuestras cabezas podríamos encontrarle solución.
Ash: Díganme, ¿si estuvieran en mi posición qué harían? – Les preguntó seriamente.
Nadie podía responder. Sabían que, de estar en su lugar, cualquiera de ellos probablemente habría tomado la misma decisión.
Ash: Esto no es algo que solo decidí; pasé toda la noche pensando en una alternativa que me permitiera salir de este embrollo. – Se notaba la frustración en su voz. – J. J. me tiene atado. No tengo opción.
Bianca: Estoy segura de que hay una alternativa, no te des por vencido.
Ash: Escuchen, ya tomé mi decisión. No quiero exponer a mi mamá a ser parte de los reportajes de J. J. – La tomó por los hombros. – Puedo manejar que diga lo que quiera de mí, pero no pretendo que las personas que quiero se vean embarradas en todo esto, incluyéndolas.
Nuevamente ellos callaron.
Tierno: No estoy de acuerdo, pero si eso decidiste respetare tu voluntad. – Tomó la palabra. – Sólo espero que no te termines arrepintiendo por tomar una decisión precipitada.
Mei: ¿Entonces esto es todo? – Su voz se entrecortó de la tristeza. – ¿Así termina?
Ash: A menos nuestro viaje juntos sí.
Sin poder contener su desconsuelo, las oriundas de Unova se lanzaron a abrazarlo, derramando lágrimas de dolor.
Ash: No importa donde, las estaré apoyando siempre. – Les susurró tristemente, incapaz de reprimir el llanto.
White: No hables como si fuera la despedida… idiota. – Hundió la cabeza en su hombro, derramando algunas lágrimas.
Bianca: Prometemos ir a verte.
Ash: Las esperaré en Pueblo Paleta.
Terminando de desahogarse, rompieron el abrazo y Ash se dirigió al grupo de Kalos
Ash: Sé que nos conocemos desde hace poco, pero fue un gusto conocerlos. – A continuación, su atención se enfocó a Serena. – Serena, lamento que después de reencontrarnos tengamos que despedirnos otra vez tan pronto. – Su mente le recordó las palabras que le dio Grace en su plática privada, "tú le gustas a Serena". El joven quería a la niña, de eso no había duda; pero aun no tenía claro si tenía sentimientos más allá de la amistad para con ella.
Trató de ver el lado bueno, al menos si se iba de la región, Grace no tendría que preocuparse de que le causara falsas esperanzas a la niña o le rompiera el corazón según el caso.
Se acercó a sus nuevas amigas.
Serena: Yo tampoco quiero que las cosas terminen así. Hay mucho que quiero decirte. – Ash notó entrecortada su voz, más luego esta alzó la mirada, mirándolo con decisión. – Pero te prometo que también iré a verte y entonces te diré todo.
Ash: Entendido.
Los jóvenes se perdieron en la mirada del otro por unos momentos, siendo notados por todos los demás.
Tierno: Lamento ser el de las malas noticias, pero debemos de irnos o llegaremos tarde a la competencia. – Avisó.
El viaje al estadio costero transcurro en silencio. Para el ojo de os transeúntes, parecían más una procesión fúnebre más que un grupo de aspirantes a idols. Al llegar a su destino, el staff les explicó las mecánicas del concurso y les asignó un espacio en los vestuarios para que se cambiaran y maquillaran. Quien se encaró del maquillaje fue Shauna, logrando un trabajo excepcional, dejándolas aún más lindas de lo que ya eran. En el caso del vestuario, las de Kalos confeccionaron sus propias vestimentas, mientras que la de Unova adquirió los suyos.
Tierno, al ser hombre tuvo que esperar afuera mientras ellas hacían todo su merequetengue. Al terminar estas, salieron para mostrarles el conjunto completo. Serena llevaba un vestido rosado de hombros descubiertos con falda roja y cuello blanco, adornados con un moño rosado en el pecho, medias negras y zapatos rojos; como accesorios portaba nos pendientes con joyas verdes, guantes blancos y una diadema con pelas vedes y un moño rosado en el centro.
Shauna portaba un vestido rosa claro de falda corta con los extremos negros y un cinturón con forma de lazo de color negro, un abrigo corto de color blanco y botas rosadas. Como accesorios llevaba unos pendientes a juego con la forma del vestido y unos guantes blancos.
Por último White llevaba una chaqueta rosada con mangas blancas, una falda ondulada con franjas rosadas, moradas y blancas con licras rosada debajo, unas zapatillas rosadas con cintas moradas a lo largo de la pierna y atadas en un moño. Como accesorios llevaba el cabello atado con tres cintas una blanca, otra rosada y la última morada y una pulsera amarilla en la muñeca izquierda (tomado del diseño del personaje en ORAS).
Tierno: Wow, lucen bellísimas. – Las elogió con corazones en los ojos y estando a poco de soltar frases estilo Mauricio Garcés como cierto aspirante a doctor pokémon.
Shauna: Gracias Tierno, ahora puedes dejar de babear. – Bromeó con su amigo.
La hora de empezar el concurso estaba próxima, así que llegó uno de los miembros del Staff y avisó que, en cuanto todas las chicas se hubiesen cambiado, tanto ellas como sus acompañantes regresaran a los vestidores para darles información.
Staff: Atención señoritas. – Las llamó ganándose la atención de estas. – Repasaré el programa de la competición. Primero será la ceremonia de apertura con el maestro de ceremonias Pierre. Luego vendrá la sección de baile; las iremos trayendo una a una mientras la chica anterior hace su número. De ahí sigue un intermedio, donde se tiene programada la aparición de la reina de Kalos, quien hará una presentación especial. Por último tendremos las presentaciones individuales, espero que haya traído todo lo necesario para sus actos. – Algunas chicas contestaron afirmativamente, mientras que otras se pusieron a revisar si de casualidad algo faltaba. – Las iremos llamando conforme sea su turno y pueden ver lo que graben las cámaras desde los monitores del vestuario.
Así todos esperaron pacientemente a que los monitores se encendieran, señal de que el show daba comienzo el show. Y no solo ellos; en la gradas, los asistentes, la prensa, los invitados especiales y los jueces aguardaban ansiosos el inicio del espectáculo.
De repente, las luces del recinto se apagaron y una música suave de cuerdas llenó el ambiente. A continuación un solo reflector se encendió, iluminando el centro del escenario en forma de corazón en donde un Klefki flotaba estático.
¿?: Bonjour gente de Kalos y espectadores que nos ven a través de sus pantallas. – Habló una masculina y etérea voz. – Bienvenue sean a la primera exhibición clasificatoria del concurso "Kalos Idomaster" de este año.
De repente, el Klefki en el escenario se elevó y comenzó a soltar polvos brillantes en un pequeño círculo. Cuando la visibilidad prácticamente se vio obstruida por la estela brillante, de esta salió un hombre alto y rubio, vestido con traje azul y sombrero de copa del mismo color.
¿?: Permítanme ser su guía a través de este mundo de sueños. Mi nombre es Monsieur Pierre. – Se presentó haciendo una reverencia a los presentes.
Tato en las gradas como en los vestidores todos aplaudieron la artística presentación del rubio sujeto.
Pierre: Estoy seguro de que todas nuestras encantadores participantes y sus pokémon llenarán sus corazones con magnificencia, asombro y deleite.
El Klefki bajó a la altura de Pierre y le entregó una llave dorada con una joya verde en forma de corazón en uno de sus extremos.
Pierre: Ahora permítanme presentarles a los jueces que evaluarán las presentaciones de nuestras participantes. – Dicho eso, se dirigió a la parte trasera del escenario, donde usó su llave para abrir una puerta.
De esta salieron una mujer algo mayor, de cabello corto y blanco por la edad, vestida elegantemente. Y detrás de ella salió una chica de cabello negro y largo, de ojos grandes y vestida con un Kimono (supongo) de manga larga que le cubría más allá de las manos.
Pierre se vio desconcertado un momento viendo hacia la puerta como si esperase que alguien más saliera, mas recibió información por el chicharon en su oído y entonces regresó su atención al público.
Pierre: Por lo visto me avisan que nuestro tercer juez invitado aún no ha llegado, así que presentaré a las que nos acompañan. Primero tenemos a la famosa productora y ex-reina de Kalos, la única, Palermo. – El público conocedor le brindó una ovación a tan célebre personaje. – Y nuestra siguiente juez no se queda atrás. Ella es la diseñadora de modas más importante en Kalos y reconocida mundialmente, además de estilista, ex-reina del modelaje y también ser la líder de gimnasio de ciudad Laverre; con ustedes la fabulosa Valerie. – Presentó, recibiendo una nueva ovación para tan afamada personalidad.
El maestro de ceremonias guio a las damas a sus asientos frente al escenario.
Pierre: Para nuestra primera ronda, nuestras jóvenes aspirantes nos demostrarán la gracia de sus pasos de baile. – Anunció. – Cada una ha creado una coreografía para lucir la gracia tanto de ellas como de sus pokémon, esperamos que la disfruten.
El presentador se retiró y las luces bajaron. La primera participante ingresó al escenario junto a su pokémon, siendo iluminadas ambas por los reflectores. La música no tardó en sonar y tanto la niña como su Furfrou ejecutaron su coreografía.
Una por una las participantes fueron pasando y pronto llegó el turno de nuestras protagonistas para subir al escenario. Cada una de ellas dejó gratamente maravillado al público, gran parte gracias a las lecciones y las coreografías armadas por Tierno.
Pierre: Esta han sido todas las participaciones de la primera ronda. Démosle un fuerte aplauso a todas las bellas jovencitas que nos deleitaron con sus bailes. – Animó al público, quienes respondieron con una fuerte ronda de palmas. – A continuación tendremos un receso de 30 minutos y después tendremos una presentación especial de la reina de Kalos, la campeona Elle.
Staff: Como ya oyeron, tenemos 30 minutos antes de continuar con las presentaciones libres. Les recomendamos que aprovechen su tiempo para atender alguna necesidad o preparar algún recurso para su acto. – Informó, para luego retirarse.
Las señoritas concursantes aprovecharon a seguir el consejo y fueron a hacer lo que tuviesen que hacer. Como Serena y Shauna ya tenían listo todo lo necesario, no necesitaron preocuparse en ese aspecto, así que fueron juntos a revisar el escenario. Sólo White fue la única que se vio dudosa y quiso revisar una maleta que había traído consigo.
White: Haaa. Me hubiera gustado que pudiéramos interpretar esto. – Se dijo a sí misma en un suspiro y luego fue con sus compañeros, quienes andaban checando el escenario.
Mientras tanto, fuera del estadio, un lujoso auto se detuvo, bajando de él Elle y su asistente. La reina de Kalos ya vestía su indumentaria de idol.
Elle: No puedo creer que me haya retrasado tanto. Mira que llegar con sólo 30 minutos de anticipación. – Se auto-reprendió mientras caminaba al interior del recinto.
Asistente: No se preocupe tanto por eso señorita, ya está todo listo para su presentación de cualquier manera y usted está preparada. – La animó. – Además usted no es de las que duermen de más, así que si lo hizo en esta ocasión, debió ser porque tenía un buen sueño.
Elle se ruborizó levemente con el comentario. A pesar de no recordar casi nada su sueño por las prisas de levantarse y arreglarse, había algo que tenía muy claro en su recuerdo y eso era la imagen de una figura en gabardina corriendo y dedicándole una cálida y reconfortante sonrisa.
Asistente: Por lo que veo sí que fue un buen sueño. – Comentó al notar el rostro de su empleadora.
Elle: No… no es cierto. Ahora dejemos la plática y apurémonos, que quiero calentar un poco antes de mi número. – Apresuró el paso, adelantándosele para que no notara su sonrojo.
Entrando al estadio las reacciones no se hicieron esperar. Las jóvenes aspirantes a idols y sus acompañantes veían emocionados a la mismísima reina Kalos pasar y saludarlos. Algunos devolvían el saludo, otros enmudecían y alguno que otro más se desmayaba. Legando tras bambalinas, Elle vio al trio de Unova, quienes exploraban antes de que se retomara el programa, y quiso ir a saludarles a ellas y de pasó a su salvador.
Elle: Hola chicas. – Las saludó amablemente. – Quería venir a saludarlas y desearles buena suerte. – Fue entonces que notó sus decaídos semblantes. – ¿Por qué las caras largas? Y por cierto ¿dónde está Ash? – Les preguntó.
Las jovencitas y Tierno le contaron acerca de lo sucedido con J. J. Elle no podía creer la desfachatez con la que el susodicho periodista en sucio el buen nombre de nuestro héroe.
Elle: Así que era cierto que todas esas noticias eran falsas. – Ella ya lo suponía desde su encuentro con el varón, pero que tuviera una confirmación la hizo enojar contra el periodista. – Hasta dónde puede llegar alguien con tal de arruinarle la vida a otro, ¿quién odiaría tanto a Ash?
Serena: No lo sabemos, pero sea quien fuere logró su cometido. – Dijo amargamente.
Elle no podía evitar sentirse un poco culpable por la baja reputación de Ash, después de todo el que la ayudase y terminara siendo fotografiado solo empeoró las cosas. Ella quería hacer algo para ayudarlo pero la cuestión era cómo podría hacerlo, ella solo era una Idol de fama internacional, con una base de fans mundial y en un recinto lleno de personas ansiosas por verla y escucharla.
Elle: ¡Eso es! – Se le prendió el foco.
Bianca: ¿Es qué?
Elle: A una forma de ayudar a Ash con su situación aunque sea un poco. – Se animó. – Tal vez Ash no pueda solucionar esto por sus medios, pero eso no significa que no existan otros recursos.
Los menores se miraron entre ellos, confundidos por sus palabras.
Mei: No entendemos Elle.
Elle: Esto es lo que planeo. – Les indicó que se acercaran y les susurró su plan.
Por otro lado, 30 minutos antes en el centro pokémon, Ash ya había empacado sus cosas y acababa de terminar de ver la primera parte del espectáculo por medio del holo-caster que hosteaba una transmisión especial del evento en vivo, antes de su transmisión en televisión. A pesar de que ya estaba más que listo para partir, quiso quedarse para ver a sus amigas y desearles suerte aunque fuera desde ahí. Junto a él estaba Pikachu y el resto de sus pokémon.
Pikachu: Pika Pikapika. – Dijo en tono suplicante, como si quisiera convencerlo de levantarse de la cama e ir al encuentro de sus amigas.
Las demás criaturas se unieron a los esfuerzos del roedor por convencer a su entrenador, pero sus esfuerzos parecían inútiles.
Ash: Ya basta chicos, sé lo que quieren. – Se irritó. – Ya les expliqué por qué no puedo seguir con ellas. Es demasiado peligroso. – Se levantó de la cama y apoyó las manos en el buró, dándoles la espalda. – Hay que aceptar la realidad, perdí, J. J. ganó y lo mejor que puedo hacer por las chicas es alejarme de ellas para siempre.
Los pokémon vieron con decepción como su entrenador dejaba de ser aquel joven vivaracho y determinado, para convertirse en una sombra de lo que alguna vez fue. El único que no se quedó quieto fue Pikachu, que harto de la actitud derrotista de su mejor amigo, tomó acciones drásticas y le plantó una mordida justo en la mano vendada.
Ash: Aaaaahhhh. – Gritó de dolor. – ¿¡Qué te pasa!? – Exclamó enojado. Fue entonces que notó la venda en su mano. La misma venda que Mei le puso cuando casi se destroza los nudillos de la frustración. El recuerdo de cómo lo consolaron cuando fue atacado al salir la falsa noticia y de cómo sacrificaron su valioso tiempo de práctica, en el caso de White, y dinero para intentar ponerle una trama a J. J. Todo eso lo hizo darse cuenta del error que estaba cometiendo.
Ash: ¿Qué rayos estoy haciendo? – Entró en razón. – Ellas me apoyaron en todo esto de J. J. y ahora que ellas tienen un evento importante yo estoy aquí escondiéndome como un cobarde en vez de estar ahí para animarlas. – De inmediato se abrochó su camisa y se puso su gorra. – Que importa si ese J. J. trata de arruinarme, no dejaré que él impida que vaya a apoyar a mis amigas.
Regresando sus pokémon a sus orbes y con Pikachu subiendo a su hombro, nuestro héroe salió a toda prisa del centro pokémon en dirección al estadio costero.
Claro que no contaba con que el trayecto de un punto a otro era bastante largo y que por las gestiones del evento algunas vialidades fueron bloqueadas.
Ash: Oh no ¿y ahora que voy a hacer? – Se preguntó desesperado, pues para cuando llegara seguramente el espectáculo tendría mucho de haber terminado.
Consultando el mapa del holo-caster encontró una ruta alterna por el camino junto a las vías del metro. Aquella ruta conducía a la estación junto al estadio y no estaba bloqueada por que era una sección de terracería y ya casi nadie la usaba teniendo el metro para transportarse. Lo malo de la ruta es que su nulo mantenimiento tenía el terreno muy disparejo, lo que impedía a Ash moverse aprisa.
Mientras bajaba tan rápido como el suelo se lo permitía, algo captó su atención; un pobre anciano montado en su Gogoat eran rodeados por una horda de 5 Ekans. Los pokémon salvajes se veían alterados, lo que los hacia impredecibles y peligrosos. El señor también se había percatado de ello y se mantenía cauteloso a moverse para evitar que las serpientes lo atacaran.
¿?: Con cuidado amigo, no debemos hacerlos enojar más. – Le dio unas palmadas en el cuello a su montura, quien respondió afirmativamente con un resoplido. – Lo malo es que ya vamos tarde a nuestro compromiso.
Repentinamente una relajante esencia llenó el ambiente. Los alterados Ekans se calmaron, dándole oportunidad al Gogoat de salir del círculo. Al girar la mirada a dónde provenía el olor, el anciano se encontró con nuestro héroe y a Bayleef, que era la que usó dulce aroma.
¿?: Muchas gracias jovencito, me salvaste de un problema. – Le agradeció. – No esperaba encontrarme a nadie por aquí y menos este día. Mi nombre es Ramos.
Ash: Me alegra ayudar. Ahora si me permite, debo apresurarme. – Regresó a su pokémon y reemprendió su bajada.
Ramos: ¿Y a dónde vas con tanta apuro? – Le cuestionó dándole alcance con su pokémon.
Ash: Tengo que llegar al estadio costero antes de que sea demasiado tarde.
Ramos: Pues estas de suerte, tengo unos asuntos por ahí que atender. Súbete y te llevo. – Ofreció.
Ash no lo pensó dos veces para aceptar la oferta del buen hombre y subiéndose al Gogoat, juntos fueron a toda prisa al estadio. Gracias a la velocidad del pokémon caprino, no tardaron en llegar a su destino.
En cuanto estuvieron en el estadio y se bajaron de la montura, un miembro del Staff se les acercó.
Staff: Señor Ramos, lo hemos estado esperando. – Le dijo alarmado. – El intermedio ya casi termina. Sígame, lo guiaré hacia su asiento. – Le abrió la puerta.
En ese momento se dio cuenta de la presencia de Ash, quien también quería entrar al recinto.
Staff: Lo siento niño, solo pueden ingresar los que tienen boleto y el personal autorizado. – Le impidió el paso.
Ash: Por favor necesito entrar, tengo algo importante que hacer. – Insistió.
Staff: Ya te dije niño que no puedes entrar.
Así Ash y el miembro del staff comenzaron a discutir. Ash seguía pidiendo que lo dejasen entrar para ver a sus amigas, mientras que el otro chico le negaba el acceso.
Staff: Muy bien, ya estuvo. – Se hartó de la insistencia del entrenador. – Si no vas a entender por las buenas, llamaré a seguridad para que te impidan el acceso.
Ramos: Espere por favor. El jovencito viene conmigo. – Intervino.
Staff: Lo siento señor, pero aunque lo deje entrar, todos los asientos están ocupados y no hay lugar en donde acomodarlo. – Explicó.
Ramos: Entonces llévalo tras bambalinas y que vea el espectáculo desde ahí. Además ya lo oíste, tiene un asunto urgente que atender dentro. – Propuso.
Viendo que era una solicitud de uno del juez invitado, accedió y dejó entrar al moreno. Dentro, los guio tras bambalinas.
Por mientras, de regreso al lugar del evento, el tiempo de receso había terminado y era hora de continuar con el evento.
Bianca: ¿Estas segura de lo que planeas hacer Elle? – Cuestionó preocupada.
White: Cierto. El interceder por Ash ante toda la audiencia podría dañar tu reputación. – Secundó.
Elle: Calma, ni que fuera algo malo. Además se lo debo a Ash por lo que hizo por mí y sobretodo porque quiero hacerlo.
Staff: Señorita Elle, todo está listo. – Le comunicó.
Elle: Bien, deséenme suerte.
Shauna: Rómpete una pierna.
Elle: Gracias.
Pierre: Ladies and gentlemen, la espera ha terminado. A continuación pasaremos a la segunda parte de nuestro programa. – Anunció. – Antes de comenzar con la sección de presentaciones libres, tendremos una presentación especial de la reina de Kalos.
La idol subió al escenario, donde el público aguardaba su presentación.
Pierre: El escenario es todo suyo. – Se retiró, dejándole los reflectores.
Elle aspiró profundamente. Sabía perfectamente que el público esperaba una presentación de su parte y tal vez un discurso motivacional, pero ella tenía algo que consideraba más importante.
Elle: Antes de empezar con mi presentación, me gustaría hablarles de algo. – Sus palabras desconcertaron tanto al público como a los jueces. – Hace un par de días, una persona se hizo viral de la noche a la mañana y no por buenos motivos. Esta persona es Ash Ketchum. – Detrás de ella, en una pantalla gigante, se mostró una fotografía del entrenador.
Los espectadores quedaron aún más desconcertados. ¿Cuáles eran las intenciones de la reina de Kalos y que relación tenía con ese niño?
Pero el más desconcertado era el principal responsable de la desgracia del moreno. J. J. meditaba desde su asiento en la sección para la prensa, cual podría ser el objetivo de la preformer. No tardó mucho en figurarse por qué ella estaría hablando de su víctima; cosa que comprobaría en unos momentos.
Elle: Al igual que la mayoría de ustedes, yo tampoco lo tuve en buena vista y me dejé llevar por lo que la prensa me dijo, sin siquiera detenerme a pensar en que lo que tenía que decir aquel que tachaban de ser una mala persona.
Mientras ella hablaba, nuestro protagonista fue llevado tras bambalinas por el miembro del Staff.
Staff: Bien, puedes ver el espectáculo desde aquí. – Le dijo y luego se quitó el gafete de identificación. – Ya que no eres concursante o asistente, usa esto para que no te vayan a sacar. – Dicho eso, el sujeto se retiró a seguir con su trabajo.
En cuanto llegó tras el escenario logró oír levemente la voz de Elle, aunque no podía escuchar del todo lo que decía. No pasó mucho para que sus amigos, quien también estaban ahí, lo vieran.
Todos: ¡ASH! – Exclamaron a unísono.
Ash: Chicas, Tierno. – Los reconoció y fue a reunirse con ellos.
Bianca: ¿Pero qué estás haciendo aquí? – Cuestionó incrédula.
Ash: Decidí que no quería arrepentirme de nada. Si bien J. J. no quiere que siga siendo entrenador, eso no me impide seguir con ustedes y apoyarlas. – Les dijo con una sonrisa determinada.
Las jovencitas no pudieron aguantar la emoción y se lanzaron a abrazarlo. Serena y Shauna también compartían la misma emoción pero guardaron la compostura, después de todo aquel cuarteto habían convivido durante más tiempo y era lógico suponer que ese momento fuera más significativo para ellos.
White: ¡Es cierto! – Exclamó, viendo que era una oportunidad de oro. – Ash, debes subir al escenario ahorita. – Le indicó.
Ash: ¿Pero por qué? – Preguntó incrédulo.
White: Tú no peguntes y hazlo. – Lo empujó con ayuda de su hermana.
Mientras eso ocurría, Elle continuaba con su discurso.
Elle: Pero verán, hace un par de días un suceso me llevó a cambiar mi forma de pensar. Yo había arribado a esta hermosa ciudad para ver las atracciones y los preparativos para los eventos venideros. – Comenzó a narrar. – Para evitar ser el centro de atención y poder disfrutar de un día libre, me disfracé para pasar desapercibida. Lamentablemente mi atuendo no fue suficientemente discreto para los reporteros, quienes me identificaron.
Elle: Al verlos acercárseme con intenciones de romper mi tiempo de paz, decidí huir. – Confesó. – Sé que no fue el mejor curso de acción pero en ese momento me sentí desesperada y claro, tampoco fue una buena decisión que los reporteros comenzaran a perseguirme como si fuera una presa en un juego de cacería. – Con ese comentario, la gente comenzó a mirar con desagrado hacia los asientos de la prensa. Aquellos reporteros involucrados en el incidente trataron de ocultarse de la vista lo mejor que pudiesen. – Afortunadamente, alguien vendría en mi auxilio. Cuando me encontraba a punto de ser acorralada, ese jovencito vino en mi auxilio, ocultándome de los reporteros y haciéndose pasar por mí los distrajo para que yo pudiese huir.
Las palabras de la reina de Kalos lograron llegarle a la audiencia. Muchos de ellos comenzaron a reconsiderar su forma de pensar para con Ash, mientras que los más escépticos dudaban aun de la integridad del muchacho.
Sujeto 1: ¿Y qué tal si solo lo hizo como parte de su farsa para llegar a ti? – Un miembro de la audiencia alzó la voz. Otros asistentes expresaron la misma duda.
A J. J. en su asiento le reconfortaba un poco ver que la influencia de sus reportajes no se desvanecía tan rápidamente. Aunque ahora que oía la historia comprobaba que la idol tenía al menos una deuda de gratitud con Ash. Eso significaba un aliado poderoso ya que, pese a ser un miembro de la prensa muy respetado e influyente, no podía competir contra la capacidad de convocatoria de una estrella internacional.
Elle: Entiendo perfectamente aquella duda, pero déjenme decirles que ese chico me ayudó sin siquiera reconocerme y créanme que realmente no sabía quién era yo. Además al ayudarme nunca esperó que nos fuésemos a encontrar nuevamente. – Aclaró.
Ash: ¿Que rayos esta pasado y por qué Elle está hablando de mí? – No comprendía lo que ocurría.
Mei: Elle está intercediendo por ti ante el público por lo que hiciste por ella.
Ash: ¿¡Pero qué…!?
Elle: Y saben, de ser posible me gustaría que escucharan todo de la boca del principal protagonista. – Tal elección de palabras vino como una señal para las chicas tras el escenario.
White: ¡Ahora! Listo o no, ahí vas.
De repente, nuestro héroe fue literalmente empujado hacia el escenario, para sorpresa del público, J. J. y la propia Elle. Lo ojos de todo el mundo, además de los reflectores se posaron en el chamaco, quien parecía un cervatillo inmovilizado por los faros de un auto.
Elle: ¿Ash, qué estás haciendo aquí? – Preguntó anonadada. Mirando hacia donde había salido el joven, vio a las amigas del susodicho que le levantaban el pulgar y le hacían señas para que continuara. – Como sea, no hay tiempo. – Lo tomó de la mano y lo llevó al centro del escenario. – Todos han escuchado lo que los medios han dicho acerca de este muchacho. – Regresó a hablarle al público. – Y como dije antes, creo que es su turno de que lo oigamos. – Le hizo una seña al staff, quien trajo un micrófono para Ash.
Nuestro héroe estaba que se moría de los nervios. Si bien no era la primer vez que estaba en un escenario, si era la primera vez que lo estaba frente a un público que no lo tenía en buenas luces. Fue la mirada de sus amigos lo que lo llenó de la confianza suficiente como para hablar.
Ash: Hola a todos, yo soy Ash Ketchum de pueblo Paleta. Creo que muchos aquí me conocen y no por buenos motivos. – Hizo una pausa esperando abucheos, aunque gracias al discurso de Elle, estos no vinieron. – No sé realmente por dónde empezar. Sólo puedo decir que no soy la clase de persona que creen.
Sujeto 2: ¿Y por qué deberíamos creerte? – Le cuestionó la audiencia.
Ash: Por qué digo la verdad. – Respondió simple y llano, pero viendo como el público no parecía creerle simplemente, decidió explayarse más. – Durante mis viajes he tenido la oportunidad de viajar con diferentes chicas que se han vuelto amigas muy queridas. Con ellas tuve momentos tanto buenos como malos y vivimos muchas aventuras juntos. Pero en ningún momento eso significa que les faltaría al respeto como me quieren hacer ver.
Mujer: Pero nosotros vimos el video y las fotos que dicen lo contrario. – Replicó.
Ash no sabía cómo refutar eso. Sus palabras no serían suficientes como para desmentir una prueba que, aunque era obra de un trabajo de edición, se veía muy real.
Elle: Les puedo asegurar que aquel video es una falsificación. – Intervino. – Le pedí a mi equipo que buscara previo a este evento aquel video y ellos descubrieron que todo era en realidad un montaje tomado de tres videos distintos. Si prestan atención a la pantalla, podrán ver aquellos videos. – En las pantallas gigantes ubicadas en la parte superior del escenario, se mostraron los tres videos de donde había salido aquella falsa producción. – Como pueden ver, lo que ustedes vieron en televisión fue falso.
Muchacha: ¿Y qué ocurre con lo la foto de las idols, acaso eso también es una falsificación?
Ash: Con respecto a aquellas idols, yo solo puedo decir que nunca las toqué en algún lugar inapropiado. Tal vez la foto fue tomada en un mal ángulo o algo así. – Quiso razonar.
Elle: Además, por lo que descubrimos del video, no suena ilógico creer que sea otro trabajo de edición.
La audiencia presente comenzó a tomar en consideración lo dicho por Elle. Tal vez el niño les estaba diciendo la verdad y en realidad no hizo nada inmoral. Todo parecía indicar que Ash podría salir de su precaria situación.
Claro que aquello no tenía nada contento a J. J., quien no iba a dejar que todo su esfuerzo se fuese a la basura así de fácil y por culpa de la cochina buena voluntad de nuestro héroe. Así que levantándose de su asiento, dispuesto a defender su trabajo.
J.J.: *CLAP CLAP CLAP*. – Aplaudió condescendientemente y en un volumen suficientemente alto como para llamar la atención de los presentes. – Excelente trabajo de investigación de su parte y de su equipo mi estimada señorita. Definitivamente una persona como usted podría tener una exitosa carrera en el periodismo investigativo si decidiera retirarse de la escena idol. Pero hay un par de cosas que me parece curioso aquí. – Comentó. – Con respecto a la fotografía, no solo la tenemos a ella como evidencia, sino también el testimonio de las idols para sostenerlo. Y pese a que descubrírsenos que el video es una obra falsa, no existe prueba alguna de que ese sea el caso con la fotografía. – Con ese argumento destruyó la presunción de Elle.
J. J.: Y lo segundo es esta situación misma en la que estamos. – Hizo un además, señalando a todo el recinto. – No les parece curioso como la reina de Kalos. – Hizo énfasis en ese título. – Se tome tantas molestias solo por ayudar a un niño cualquiera. – Elle no pudo evitar enojarse por la forma y tono despectivo en que se dirigió al entrenador. – Inclusive el hecho de que ocupes el valioso tiempo de esta producción y de esta amable audiencia, sólo para hablar bien de él es algo excesivo como para sólo pagar una deuda de gratitud. – Señaló. – Recordemos que este tipo tiene la mala fama de engatusar a las mujeres. Cabe la posibilidad de que en este momento este usando dichas habilidades para que usted intervenga por él.
La labia de J. J. comenzaba poco a poco a desvanecer el efecto evangelizador que Elle había tenido en la audiencia. Por su parte la idol estaba a punto de responderle al periodista, cuando su manager Palermo se metió.
Palermo: ¡Suficiente de esto! – Alzó la voz. – Este hombre tiene razón en algo. Elle, te recuerdo que este recinto no es para que lo ocupes en tus asuntos personales. Así que te exijo que termines esta charada de una buena vez. – La reprendió. – En cuanto usted señor, no lo conozco pero puedo intuir que usted tiene algo que ver con la situación de ese niño, así que le agradecería que dejara de hacer más grande todo esto. – Ahora fue el turno de J. J. de ser regañado. El hombre solo se limitó a sonreír y regresar a sentarse. – Y usted jovencito. Tampoco lo conozco y francamente no me importa lo que hizo pero si es cierto que usó algún tipo de influencia para provocar todo este circo, juro que…
Elle: Le juro que el no tuvo nada que ver. – La interrumpió. – Todo fue idea mía.
Palermo: ¿Seguro que no tuvo nada que ver?
Ramos: Yo puedo dar fe de eso. – Una nueva voz se hizo sonar. Palermo se dio la vuelta para encontrarse con Ramos, quien ocupaba ya su asiento junto a los jueces. – Durante mi trayecto hacia aquí me vi envuelto en un predicamento y esta amable joven se detuvo a ayudarme; y como agradecimiento yo lo traje aquí. Así que no es posible que el haya tenido papel en lo que tu pupila hizo.
Palermo: De acuerdo, pero aun así quiero que esto termine de una buena vez. Es una falta de respeto para el público y las concursantes. – Condicionó.
Elle obedeció a su mentora/manager y finalizó con su discurso. Ash regresó detrás del escenario, mientras que ella se alistó para su tan prometida presentación.
Ash: Espero no haber metido en problemas a Elle. – Pensó en voz alta al regresar con sus amigos.
Shauna: No te preocupes tanto. Ella misma lo dijo que su popularidad es demasiado grande como para que su intervención le perjudique de forma grave. – Lo consoló.
Bianca: Lo malo es que ese J. J. se metió en el peor momento. De no ser por él, seguro que Elle hubiera convencido a todos de tu inocencia.
Mei: Al menos con su ayuda algunas personas recapacitaron y otros pocos están dudosos. – Le vio el lado positivo.
Ash: Lo que me preocupa ahora es lo que hará J. J. porque estoy seguro de que cumplirá su amenaza.
White: Pero no importa lo que haga, lo enfrentaremos juntos. – Le dio una palmada en la espalda. – Recuerda que no estás solo.
Serena: Tu espíritu generoso y acomedido es muy influyente, por eso incluso hasta Elle quiso ayudarte. – Le sonrió.
Ash: Yo… gracias Serena. – En sus mejillas se produjo un leve rubor que no pasó desapercibido por los presentes.
Si bien ambos no habían tenido oportunidad de conversar mucho, hasta ese momento Ash seguía tenso por todos sus problemas como para recordar que tenía pleno conocimiento de los sentimientos que Serena profesaba a su persona. Y ahora que dicha tensión que pesaba sobre los hombros de nuestro héroe se alivió un poco, esta fue reemplazada por una nueva incomodidad al tener en frente a una bella señorita que estaba enamorada de él y de la cual aún no tenía confirmados sus propios sentimientos.
Tierno: Oigan, la presentación de Elle está por comenzar. – Informó para aliviar la tensión. Gracias a su oportuna intervención, Ash pudo zafarse de la incomodidad que sentía.
El grupo se reunió para ver la actuación de su nueva amiga.
Elle liberó a su Braixen y ambas se posicionaron en lados opuestos del escenario. En cuanto la música comenzó a sonar Elle sacó un bastón de porrista con luces en las puntas mientras que Braixen extrajo la vara de su cola y prendió sus putas en llamas. Con ello iniciaron una rutina de cheerleading; al ritmo de la música danzaban y daban volteretas para el deleite del público.
En medio del acto, la música cambió un poco y Elle sustituyó su bastón por un listón de gimnasia rítmica y en cuanto a Braixen, ella hizo que la llama de su varita creciera y se alargara asemejando el listón de su entrenadora. Ahora el par comenzó a ejecutar una rutina gimnastica sincronizada a la perfección. Sorprendía el hecho de como ambos listones, el de fuego y el regular se cruzaban si siquiera tocarse y también cuando una la idol bailaba alrededor de su pokémon con tal confianza y naturalidad que hasta parecía que no existía un látigo de fuego que podría quemarla al más mínimo error. Pero el clímax del acto vino cuando bambas se lanzaron los listones a la otra y los atrapaban con una sincronía magistral. Para terminar la presentación, lanzaron nuevamente los listones pero ahora hacia el aire, para acto seguido hacer algunas volteretas para cambiar de posición con la otra y recoger el listón antes de que tocara el suelo.
El público se levantó de sus asientos para brindarles una ovación de pie.
Pierre: Muchas gracias a nuestra reina por deleitarnos con tan grácil y elegante performance. – Regresó al escenario para despedir a Elle y Braixen. – espero que esto haya inspirado a nuestras jóvenes aspirantes porque ahora es su turno.
Serena: Será mejor que vayamos a prepararnos. – Avisó.
Pronto el escenario quedó libre para las presentaciones individuales. La primera del grupo en pasar fue Serena, quien salió vestida con su atuendo de la academia de vuelo.
Serena: Adelante chicos, es hora del espectáculo. – Lazó dos pokébolas, de las que salieron un Talonflame y un Silveon.
La música comenzó a sonar y Serena y Talonflame extendieron las alas. Silven por su parte, ejecutó su viento de hada, con lo que generó una corriente suficientemente fuerte como para elevar a su entrenadora. En el aire, Serena y Talonflame comenzaron a ejecutar su rutina de vuelo. El pokémon ave usó su carga de fuego para dejar una estela de aros de fuego que serena atravesó haciendo varios loops entre ellos. La jovencita le dio alcance al halcón y juntos comenzaron a volar en espiral. Silveon entonces cambió la dirección de su viento de hada, permitiéndole a la pareja sobrevolar a la audiencia.
En los vestidores, Ash observaba cautivado la forma tan grácil como Serena se movía en el aire, como una mariposa revoloteando. Fue entonces que recordó aquella vez que volaron juntos por el cañón en la academia de vuelo, dándose cuenta de que su rutina era muy similar a la demostración que le hizo en esa ocasión.
Para terminar la presentación, Talnflame volvió a usar carga de fuego, dejando una estela de llamas y mientras que Serena activó un botón en su traje y esta comenzó a soltar humo rosado. Así la pareja formó un corazón con sus estelas antes de regresar al suelo.
Pierre: Que presentación más original nos ha demostrado la concursante Serena. Un fuerte aplauso para ella.
El público mostró su aprobación con una sonora ronda de aplausos mientras Serena regresaba a los vestidores.
Shauna: Muy bien hecho Serena. – Se lanzó a abrazarla en cuanto ella entró por la puerta.
Tierno: Te quedó increíble la rutina. – También la felicitó.
En cuanto sus amigos terminaron con los elogios, ella se acercó a Ash, quien desde que regresó no le había quitado la mirada de encima.
Serena: ¿Qué tal te pareció? – Preguntó con cierta timidez y jugueteando con sus cabellos.
Ash: Estuviste maravillosa. – Le dijo suavemente.
El par se perdió en la mirada del otro, Ash embelesado por la actuación de la castaña y está por los elogios recibidos por el objeto de sus deseos. Pero como nada podía durar para siempre, su pequeño momento tuvo que terminar.
Shauna: Parece que pronto será mi turno. – Avisó. – Serena, ayúdame con mi vestuario.
Serena: Eh… Ah sí, claro. – Salió de su mundo y fue a ayudar a su amiga.
Tierno: Yo también debo alistarme.
Ash: ¿Harán su presentación juntos?
Tierno: Así es. – Se retiró a ponerse su atuendo.
White: Oye Ash, podrían venir conmigo un momento. – Pidió.
Ash no tuvo problema y siguió a su amiga a donde ella tenía sus cosas.
Ash: ¿Qué necesitas? – Cuestionó.
White: Verás, hay algo que quisiera pedirte. – Le hizo un ademán para que se acercara. El intrigado muchacho se acercó para oír la petición de su amiga.
Por otro lado, en el escenario Pierre despedía a una nueva pareja.
Pierre: Y ahora, démosle la bienvenida a nuestra siguiente concursante, la señorita Shauna. – Presentó.
Al escenario entraron Shauna acompañada por Tierno. Esta primera venia luciendo un vestido largo morado de un solo tirante, ceñido al cuerpo y con escote trasero que llegaba hasta la espalda baja; con varios decorados en encaje y lentejuelas, además de sus característicos listones negros a la altura de la cintura; su cabello recogido y maquillaje complementaban su look, dándole un aire de sensualidad y madurez, contrastando con su usual apariencia infantil e inocente.
Tierno por su parte, venia elegantemente vestido con un frac y peinado para la ocasión.
Tras de ellos, venían sus pokémon, el Squirtle de Tierno traía un atuendo similar al de Shauna con una flor de orquídea morada en su un lado de su cabeza (donde debería estar la oreja) como accesorio y Bulbasaur con un corbatín rojo.
Al igual que con Elle, los humanos y pokémon se colocaron en la dos opuestos del escenario, con el joven y el pokémon planta de un lado y su dama y el pokémon tortuga de otro. Dando una señal, una música de tango comenzó a sonar. Shauna y Tierno, al igual que sus pokémon comenzaron a ejecutar su coreografía.
Mientras tierno y Bulbasaur les daban la espalda, Shauna y Squirtle se les acercaron bamboleándose al rito de la música. Al llegar con su pareja, ellas acariciaron con la pierna derecha en la extremidad opuesta de ellos como señal para que las tomaran. Las parejas se movieron con pasos laterales hacia el centro del escenario. En ese punto, comenzaron a moverse por la pista, con el hombre pasando la pierna por fuera y ella avanzando con la opuesta, dibujando un 8 en el sentido de las manecillas del reloj, mientras que los pokémon hacían lo propio pero en sentido inverso.
Lo impactante de esta coreografía era cuando ambas parejas se juntaban. Gracias al pequeño tamaño de las criaturas y a los grandes pasos que daban los humanos, estas lograban pasar entre las piernas de sus entrenadores sin romper en ningún momento la coreografía.
Cabe aclarar que durante el baile se mantuvo un aire erótico característico del tango; con Shauna acariciando de manera sensual y provocativa a su pareja a veces de forma sutil en la mejilla y otras más extravagantes como al pasar la mano por su pecho. Además, pese a la diferencia de tamaño volumen, ambos demostraban una compatibilidad, gracia y coordinación, sólo posible tras mucho tiempo de práctica.
A la mitad de la canción, las parejas regresaron al centro de la pista donde los humanos bailaron formando un pequeño cuadrado con sus pokémon justo en medio. Nuevamente la coordinación hizo gala cuando los pequeños danzaron nuevamente por entre las piernas de sus entrenadores.
Para el gran final, Shauna enganchó su pierna izquierda con la de su compañero y Tierno se inclinó de tal forma que las piernas opuestas se mantuvieran extendidas y así ella arquera su espalda todo lo que pudiera. Por su arte los pequeños terminaron con Bulbasaur lanzando por el aire a Squirtle, quien pasó girando por encima de la pareja y el pokémon planta aprovechó la apertura que formaron los humanos para pasar por debajo y atrapar a su compañero.
Una nueva ronda de aplausos del público mostró la enorme emoción que sentían con el espectáculo presenciado.
Pierre: De nueva cuenta tenemos una presentación sumamente original. Es la primera ocasión que tenemos un número con un muchacho incluido. – Le habló al público mientras Shauna y Tierno regresaban a los vestuarios.
Al igual que con Serena, en cuanto Shauna entró fue recibida por los brazos de su mejor amiga.
Serena: Eso fue fabuloso. – Expresó emocionada. – Lo hicieron asombroso los 2. – También felicitó a Tierno.
Shauna: Se lo debo a Tierno. Sin su coreografía y su habilidad de baile jamás hubiese podido armar una coreografía como esta. – Elogio a su amigo.
White: Pero no te quites crédito, tú también te esforzaste mucho. – La elogió a ella. – Además el vestuario, maquillaje y peinado que elaboraste quedaron muy bien.
Mei: Es cierto, te veías tan madura y elegante.
Bianca: Y sobre todo sexi. – Complementó la idea.
Shauna: Muchas gracias. – Les sonrió. En otros tiempos, aquellos elogio hubieran provocado un reacción por demás eufórica en la antigua Shauna, pero desde aquel momento que compartió con cierto chico de cachetes con marcas de z ya no veia el ser considerada madura físicamente como algo tan relevante.
Por el agotamiento físico que presentaba la intensidad del baile, la morena se fue sentar en la banca junto a Ash.
Shauna: ¿Y tú Ash, no me vas a decir nada? – Preguntó pícaramente al notar como Ash la eia con cierto sonrojo.
Por el lado del muchacho, la visión que tenía era más que estimulante; en especial tras el espectáculo tan cargado de sensualidad del que había sido testigo apenas unos momentos y del cual tenía a la principal protagonista justo a un lado. Mirándola de reojo pudo ver como el sudor bajaba desde su frente, deslizándose por su cuello hasta la clavícula y desapareciendo en el escote del vestido.
Ash: A… a… bueno… – Balbuceó. – Estuviste muy buena, digo muy bien. – El individuo no sabía ni que decir.
Shauna: Ji ji ji. Gracias Ash. – Rio por lo bajo de ver la reacción que logró sacarle al niño.
White: Vamos Ash, te necesito. – Le habló. Logrando hacerlo espabilar.
Ash: Ash sí, claro. – Volvió en sí y fue a alistarse.
De regreso al escenario, Pierre había despedido ya a la penúltima pareja.
Pierre: La competición está llegando a su fin. Hemos tenido una buen variedad de jovencitas talentosas y fuimos sorprendidos con presentaciones únicas de algunas de las concursantes. Pero antes de terminar, aún nos queda una última presentación que esperemos nos deleite como las anteriores. Recibamos a la concursante White, que nos tiene una representación teatral. – Presentó.
Al retirarse Pierre, las luces se apagaron, dejando en penumbra el escenario. De entre la obscuridad, un ligero sonido de BIP BIP BIP se empezó a oír y a subir de volumen poco a poco. Un solo reflector se encendió, mostrando la figura de un roedor amarillo postrado en una cama. A su lado, se encontraba un muchacho en bata de médico sentado en una silla con expresión melancólica, con la cabeza gacha y sollozando por el estado de su amigo. El recuerdo de ver a su querido Zorua sufrir por aquel ataque de dolor le ayudó a entrar en personaje.
Al poco tiempo, White entró en escena, mas no se atrevía a decir nada; únicamente se encontraba allí, justo a espaldas de Ash, su expresión indicaba que quería ofrecerle consuelo, mas no sabía cómo hacerlo. A su lado, venia Emolga, igual de consternada que el moreno.
La ardillita se acercó, saltando al regazo de Ash para estar más cerca del roedor.
Entonces la voz de White sonó por las bocinas del lugar.
White: Esta es la historia de dos almas que se conocieron bajo malas circunstancias, pero que la tragedia terminó uniendo. – Comenzó a narrar. – Ella era una chica normal que iba al hospital pokémon a que le dieran tratamiento a su compañera que padecía una enfermedad; él era un joven médico que trabajaba en el lugar y casualmente era el encargado de atender a Emolga. Cuando se conocieron, tras un choque accidental, la joven se comportó agresiva contra el doctor, a pesar de que no se lo mereciese, y este tampoco se quedó de brazos cruzados y le respondió con hostilidad.
White: Irónicamente, sus pokémon al conocerse se enamoraron de inmediato pero como sus entrenadores se estaban en malos términos, no podían estar juntos. Por ello idearon varios planes para juntarlos, inclusive llegando a suplantar sus identidades para escribirse cartas donde se disculpaban con el otro por su mal comportamiento. Al principio ese plan funcionó a pedir de boca y sus dueños a llevarse mejor y mejor, pero cuando se dieron cuenta del engaño, volvieron a su anterior estado de conflicto.
El púbico oía atentamente la narración. Palermo notó desde su asiento como White tenía absortos al público en lo que escuchaban y en la escena que tenían frente a ellos. Aquella habilidad como cuentista no era algo fácil de dominar, lo que elevó su interés.
White: Pero entonces llegó la desgracia. El Pikachu del doctor cayó víctima de una enfermedad rápida y letal. A pesar de todos sus conocimientos, el joven médico no pudo hacer nada por detener la desconocida enfermedad que padecía su mejor amigo. Ahora lo único que podía hacer era estar a su lado en su lecho, esperando a que el abrazo de Yveltal lo llevara al más allá. – El corazón de la audiencia se hacía un nudo. White les lograba transmitir los sentimientos de dolor y sufrimiento que tenían los personajes. – La chica por su parte, no sabía cómo ofrecerle consuelo. Después de todo, desde que se conocieron sólo se la habían pasado peleando. Sentía como si un muro invisible la detuviese de acercársele para darle un abrazo y dejarlo desahogar su tristeza.
La locación se obscureció, salvo por la iluminación sobre la cama donde Pikachu yacía. Los pitidos de los instrumentos se volvieron cada vez más pausados *bip… bip… … bip… … … bip* para dar paso a un sepulcral silencio.
El escenario se cubrió en penumbra nuevamente.
Cuando regresó la luz, el escenario había cambiado y ahora los actores se hallaban en un cementerio. Ash, junto a White y Emolga, se hallaban frente a una pequeña tumba.
Ash: Adiós amigo. – Habló con voz quebrada.
White y Emolga se acercaron a él. La chica llevaba una urna con un huevo en su interior.
Ash: ¿Qué es eso? – Le preguntó.
White: Este es el huevo de Pikachu y Emolga.
Ash: ¿Quieres decir que ellos…?
White: Mientras nosotros nos ocupábamos en discutir, ellos se enamoraron y este es el fruto de esos fuertes sentimientos. – Ash no respondió. – Toma, creo que tú deberías tenerlo. – Le entregó el huevo y se dio la vuelta para retirarse.
Al hacer eso, Ash la tomó por el brazo para detenerla. Ambos cruzaron miradas intensas y se quedaron en silencio unos momentos.
Ash: ¡Quiero ser más cercano a ti! – Exclamó y, en un sorpresivo movimiento para la audiencia, la atrajo a un fuerte abrazo. – Desde que nos conocimos solo nos la pasábamos peleando y todo causado por malos entendidos, pero cuando fuimos engañados por aquellas cartas y te llegué a conocer mejor, me di cuenta de que tenemos mucho en común.
White: Espera… solo lo dices porque estas dolido. – Intentó zafarse, cosa que Ash le impedía.
Ash: Te equivocas, lo había pensado desde antes que esto pasara. Sé que es difícil creerme, pero al pasar tiempo contigo, llegue a ver a una linda chica que ama y se preocupa por su pokémon y… yo quiero conocer más a esa chica. – Se separó un poco para poderla ver cara a cara.
Aquel era el clímax de la escena. White creía firmemente que ahora podría manejar sus sentimientos y no sobresaltarse por el beso fingido, pero con lo que no contaba era con que la mente de Ash estaba hecha un lio. Sabía perfectamente que debía de girarse para actuar el beso, pero al ver el dulce rostro de la castaña, algo dentro de su psique le dijo que no quería que sólo fuese una representación.
Fue entonces que White notó que algo estaba mal; la mirada de Ash no era la de siempre y su actuar tampoco era el típico; es más, ni siquiera se había dado la vuelta para fingir el beso. Aquellos ojos inocentes y brillantes ahora la veían con una chispa de emoción que ella no había experimentado, el deseo.
Ash, influenciado por sus instintos primarios, siguió su curso en dirección a los labios de la niña y se encontraba a nada de cumplir su objetivo. Y al mismo tiempo, White no hacía nada para evitarlo; de pues de todo, no podía dejar que su interpretación se arruinase, ¿o habría algo más?
Cualquiera que fuese la razón, el corazón de la doncella se aceleró tanto como lo tenía su co-protagonista, causando algo insólito. La sincronización de sus latidos y auras estimuló él huevo que sostenía, brindándole la suficiente energía para acelerar su eclosión. Justo cuando sus labios estaban por juntarse, una sacudida y un brillo les avisaron que el pequeño estaba por nacer.
White: ¿Qu… qué está pasando? – Se espantó por un momento.
Ash: Está naciendo. – Tomó el huevo.
El público estaba tan asombrado por el acontecimiento como la pareja. Claro que para ellos la situación parecía como parte de la escena e incluso alababan la supuesta coordinación que tenían para hacer que el huevo naciera justo en el clímax de la obra.
Al final el brillo cesó y en el lugar que antes ocupaba el huevo, un pequeño bebe Riolu yacía en los brazos de Ash. Al entrar en contacto con el aura del pequeño canino, nuestro héroe sintió una inesperada sensación de calidez y tranquilidad, como sí ambos se conociesen de toda la vida. Un tierno abrazo entre ambos conmovió hasta las lágrimas al público que veía en la escena como el consuelo que encontraba el joven médico ante la pérdida de su pokémon (sin importarles claro, que el canino no fuese de la misma especie que los roedores).
White: Así, aunque la pérdida de su mejor amigo e había traído un inmenso dolor, el joven médico pudo encontrar una nueva felicidad en aquella chica y en el fruto del amor entre los pokémon. – Dijo la grabación.
Fue en ese momento que White se dio cuenta de que el concurso no se había detenido. Rápidamente pensó en cómo hacer que el público no descubriera que nada de lo que pasaba era parte de la actuación. Su mejor idea fue abrazar repentinamente y con cariño a Ash.
White: Rápido, devuélveme el abrazo. – Le susurró.
Ash obedeció y devolvió el Abrazo con Riolu aun en sus brazos, formando una tierna imagen de la pareja con el pokémon bebe.
Pierre: Maravillosa presentación nos ha traído la concursante White. De nueva cuenta la originalidad se hace presente al, no solo traer nuevamente a un varón a su número, sino también al interpretar una obra tan conmovedora. – Le habló al público, despidiendo así a la pareja, quienes aún seguían abrazados. – *Ejem*. – Les carraspeó indicándoles que se retiraran.
El par regresó a los vestidores, donde fueron recibidos por las felicitaciones de sus amigos.
Tierno: Whiiiiteeee, Aaaaash. – Derramaba lágrimas de emoción. – Eso fue tan hermoso.
Shauna: Sabia que White era una actriz, pero no tenía idea de tú también tuvieses talento histriónico Ash. – Se secó las lágrimas con un pañuelo.
Ash: Gracias… emm… ¿Y que es histriónico?
White: O sea que eres buen actor. – Aclaró.
Ash: Aaaaaa. – Ahí le entendió.
Mei: Y su interpretación les quedó mucho más emocionante que la que hicieron en el anfiteatro.
Bianca: Cierto, me tuvieron pegada a mi asiento de la emoción.
Serena: En especial cuando hicieron la escena del beso, fue muy romántica. – Por un momento se idealizó siendo ella quien recibiese tal muestra de afecto.
Ash: ¿Y ahora qué sigue?
Shauna: Ahora debemos esperar y ver la decisión de los jueces.
El tiempo pasó mientras los jueces deliberaban. Para las aspirantes esa espera era una tortura, pues el saber si sus sueños continuarían o se verían estancados podría llegar en cualquier momento.
En la pantalla apareció la imagen de Pierre.
Pierre: Damas y caballeros, los jueces han deliberado y ante ustedes les presentamos a las jóvenes aspirantes a Idol que pasaron las rondas preliminares. – Anunció.
Una a una, las imágenes de las competidoras que lograron los atributos suficientes para pasar a la siguiente ronda. La primera en salir del grupo fue Serena, dando a entender que seguramente iban por orden de aparición. La siguiente en salir fue Shauna, quien dio un suspiro de alivio al verse. Por último se mostró la imagen de White.
La sala se llenó de sentimientos encontrados. Por un lado estaban nuestras heroínas que, al igual que varias otras señoritas, estaban en júbilo por haber superado la primera barrera para proseguir con sus sueños. Pero por el otro lado la tristeza y el llanto embargaba a aquellas a las que su viaje se vio truncado.
Serena/Shauna/White: ¡Lo logramos! – Celebraron su logro abrazándose mutuamente.
Bianca: Hay que celebrar. – Propuso.
Mei: Yo les preparare una cena de celebración.
Tierno: Esperen, aun no acaba. – Señaló el televisor, donde regresaron la toma a Pierre.
Pierre: Ya ahí las tienen, todas las aspirantes que lograron pasar la primera ronda. La siguiente ronda se realizará dentro de tres semanas en ciudad Lumiose, durante la semana de la moda. Y durante este evento, nuestras jóvenes aspirantes realizarán pruebas especiales además de las presentaciones libres. – Informó. – Y con eso damos por finalizado esta emisión del Kalos Idolmaster, nos veremos en nuestra próxima emisión. – Se despidió del público.
Serena: Entonces la siguiente fase del concurso será en Lumiose.
Shauna: Y lo mejor es que será en la semana de la moda. – Sus ojos se iluminaron con brillitos.
White: Entones debemos prepararnos para lo que viene. Si se trata de la semana de la moda, entonces seguro tendremos cosas relacionadas con ese medio.
Bianca: Pero bueno, de eso se pueden preocupar otro día. – Interrumpió. – Hoy vamos a celebrar.
Ash: Antes de eso quisiera hacer algo. – Los detuvo antes de irse.
El atardecer caía en el estadio marino y las primeras estrellas de la noche ya comenzaban a verse. Frente a una limusina, nuestros héroes estaban reunidos junto a Elle.
Ash: Elle, nunca podré agradecerte lo suficiente por lo que hiciste por mí allá atrás.
Elle: No hay nada que agradecer. Tú arriesgaste tu carrera como entrenador sólo para proteger a las personas que quieres, así que yo también quiero corresponderte de la misma manera. – Se llevó una mano al pecho. – Tal vez mi popularidad como idol baje un poquito por estar de tu lado, pero todo sea porque eso falsos rumores desaparezcan. Además, volveré a ser la mejor y lo demostraré con mis acciones, tal cual lo hiciste tú. – Le guiñó el ojo.
Ash: Te prometo que lo que hiciste por mí no será en vano. – Habló con determinación.
Elle: Esa voz me gusta. – Abrió la puerta del auto. – Entonces nos veremos de nuevo cuando nos encontremos y si necesitan algo, sólo llámenme.
Serena: ¿Segura que no puede quedarse? – Preguntó en tono suplicante.
Shauna: Hay mucho que quisiéramos preguntarle.
Elle: me encantaría ir a su celebración, pero ya tengo un compromiso previo. – Rechazó la invitación. – Además, estoy segura de que mi agente, Palermo, está esperándome para darme una regañiza por lo que hice. – Dijo con fastidio.
White: Lo entendemos. Cuídate mucho. – Se despidieron.
El elegante automóvil se puso en marcha, llevándose a su pasajera. El grupo de jóvenes estaba a punto de también retirarse cuando un sonido de CLAP CLAP CLAP se escuchó tras de ellos. Estos voltearon para encontrarse con el propio J. J. que aplaudía con condescendencia.
J. J.: Bravo bravo bravo. – Se acercó a ellos aun aplaudiendo. – Lo hiciste muy bien niño, me tienes impresionado. ¿Quién diría que lograrías engatusar a la mismísima reina de Kalos para que te defendiera? Tu habilidad con las mujeres sorprende más y más.
Serena: ¿Qué está haciendo usted aquí? – Preguntó con hostilidad.
J. J.: Oh vaya, mira quien tenemos aquí. Eres la jovencita del video, aquella con el sexi disfraz de Fennekin, ¿o debería decir Braixen? – Eso último lo dijo con veneno.
Aquello tocó una fibra sensible en la jovencita, quien revivió los dolorosos recuerdos de ser llamada así por sus excompañeros de escuela. Era obvio que J. J. había iniciado su investigación de las personas cercanas a Ash y por lo que parecía, después de su madre, el siguiente objetivo del periodista seria Serena por su sórdido pasado.
Shauna y Tierno formaron una barrera frente a su amiga como apoyo moral.
J. J.: Veo que decidiste no respetar nuestro acuerdo de caballeros e intentaste desmentir mi reportaje.
Bianca: Tu reportaje no eran más que un montón de mentiras.
J. J.: Me ofenden esas acusaciones. – Se hizo el dolido.
White: Oh vamos, ya quedaron demostradas todas sus mentiras.
Mei: Si, como el video y la foto.
Tierno: Yo que usted me preocuparía más por lo que le pasará a SU reputación ahora que se sabe que sus evidencias para inculpar a nuestro amigo son fabricaciones.
J. J.: Ahhh estos niños, siempre creen que las cosas son tan simples. – Suspiró con fastidio. – Gordito, ¿dices que mi reputación se verá dañada cierto? Pues déjame decirte que ese video llegó al canal por una fuente anónima, así que no se me puede relacionar con eso. La única evidencia que yo mostré que era de mi propiedad fue la foto y el testimonio de aquellas pobres Idols y créeme que no existe forma de que alguien pueda comprobar que fuese falsa. – Argumentó.
Bianca: Seguro que no lo mandó a su nombre como prevención en caso de que se probara el fraude.
J. J.: Excelente deducción; es una lástima que tampoco puedes demostrar ese razonamiento. – Sonrió malignamente. – Acéptenlo, mi reputación sigue tan impoluta como siempre. Claro que no puedo decir lo mismo de los siguientes objetivos de mis reportajes.
Ash sabía perfectamente de quienes hablaba.
Ash: Espera. – Se dispuso a razonar. – Lo que tú quieres es que deje de ser un entrenador y de tratar de detener a los tipos malos. Puedo prometerte eso, pero al menos deja que siga viajando con mis amigas; también hice una promesa a sus padres que las cuidaría.
J. J.: ¿Crees que esto es una negociación ahora? No mocoso. De haber venido conmigo a suplicarme, tal vez hubiese considerado la propuesta; pero tú y tu pequeño acto de rebeldía contra mis expresas instrucciones me colmaron la paciencia. Ahora espero que estés preparado para las consecuencias.
¿?: ¿Y de qué consecuencias hablamos exactamente? – Habló una femenina voz a sus espaldas.
El hombre volteó para encontrarse cara a cara con alguien que nadie esperaba (excepto los que leyeron el capítulo pasado), Alexa
Alexa: Llámame loca, pero el acosar y amenazar a un montón de adolescentes no creo que sea algo muy bien visto para un reportero tan afamado y respetado. – Habló en un tono altivo.
J. J.: Mira nada más, pero si es la señorita Alexa. – A la mencionada no le sorprendió que el sujeto supiera su nombre. Seguramente ya tenía investigado para ese momento a todos los contactos de Ash Ketchum con los que hubiera pasado una cantidad significativa de tiempo. – Dígame a que debo el placer de recrearme la pupila con su presencia; ¿acaso es por algún reportaje? ¿o será que viene de caballera en brillante armadura a defender al príncipe de los mendigos? Lamento informarle que ya alguien vino a jugar ese papel. – Se burló.
Alexa: Lo sé, ¿Quién crees que fue la que le proporcionó los videos originales al equipo de Elle? – Declaró tomándolo por sorpresa. – Si me tuviera que definir yo sería la encantadora y sabia maga que viene a encorajinar al príncipe para que se convierta en un genuino rey. – Le contestó en su propio juego de analogías.
J. J.: Lástima que tu esfuerzo no sirvió de mucho. Sólo mira. – Sacó su teléfono y lo manipulo un poco antes de lanzárselo a Ash, quien lo atrapó y vio lo que había en la pantalla. – Aunque algunos parecen que fueron convencidos de la inocencia de este niño, la gran mayoría siguen desconfiando de él. – Las redes sociales mostradas en el aparato confirmaban lo que decía.
Alexa: Eso no importa mucho, es un inicio y pronto lo ocurrido aquí hará que más y más gente cambie su opinión sobre Ash.
J. J.: Tal vez ahora, pero no confiarán tanto cuando sepan la clase de mujer con la que está emparentado, sin contar claro, con el tipo de amigas que tiene.
Alexa: Eso si es que te creen. – Dijo juguetonamente, cosa que no agradó a J. J.
J. J.: ¿A qué te refieres? – Inquirió.
Alexa: A que dos pueden jugar a esto de echarse lodo.
J. J.: Ha ha ha ha. – Se rio de ella. – Inténtalo si puedes, toda mi vida es un libro abierto.
Alexa: Lo sé, y es una vida impresionante. Te criaste en un vecindario de clase media-baja en ciudad Carmín. Tu padre fue un detective investigador en la policía; de él aprendiste tus habilidades de indagación. Cuando tuviste la edad entraste a la fuerza policial, más un incidente de acoso sexual con una compañera, del que años después se probaría tu inocencia, te ganó una baja del cuerpo; así que decidiste aprovechar tu intelecto y habilidades e ingresaste a la universidad en la facultad de periodismo. Tras salir de la universidad intentaste encontrar trabajo en varios canales de televisión y diarios reconocidos, pero ninguno de ellos te aceptó. Viendo tu mala suerte, regresaste a la facultad como un simple asistente de profesor. Al menos hasta que unos años después, descubrirías un gran caso de corrupción en la institución. Eso puso tu nombre en el mapa y fue el inicio de una prospera y exitosa carrera en el periodismo investigativo. Desde entonces has sacado numerosos reportajes exitosos que te han colocado como una eminencia en el periodismo; desde descubrir actividades ilegales del equipo Rocket, desenmascarar políticos corruptos, ubicar redes de tráfico de pokémon, etc.
J. J.: Como te dije, mi vida es un libro abierto. Esa información la puede conocer cualquiera.
Alexa: Ciertamente; pero sabes, a veces exponer tan fervientemente tu información esconde mucho más que si tratases de ocultarla, porque eso significa que lo que no se ve es muy relevante.
Por un momento J. J. Guardó silencio. La sonrisa confiada de Alexa indicaba que tenía algo entre manos.
Alexa: Exponerte de esa manera, revelando incluso aquellos secretos que normalmente no revelaría una persona común, es muy inteligente cuando quieres esconder algo verdaderamente sucio de tu persona. – Le dirigió una mirada afilada. – Pero sabes, existe una frase que dice "No puedes cubrir todas tus huellas".
J. J.: Ha. ¿Y crees que yo dejaría deliberadamente información incriminatoria regada por ahí para que cualquiera la encontrara? Si algo me ha enseñado mi experiencia es que los rastros y las huellas no se cubren; se destruyen. – Declaró. – Y de cualquier forma, dejando ese hipotético caso, si me investigas no encontrarás evidencia alguna que me vincule con una actividad ilegal.
Alexa: Eso lo sé. Lo bueno es que, inicialmente, no te estaba buscando información incriminatoria. – Dijo, intrigando a los presentes. – Verás, cuando terminé de buscar las pruebas que demostrasen que el video de tu reportaje era falso, descubrí que no era el primer reportaje en el que le echabas tierra a mi amigo; ya lo hiciste antes cuando participaste en aquel programa en Unova. Eso me indicó que tenías motivos para odiarlo, así que te investigué para saber el motivo de ello.
J. J.: Nuevamente inútil. Ya le había explicado a estos mocosos que no tengo ningún odio particular hacia él, salvo por el enojo que siento ahorita mismo por haberse negado a aceptar mi sabio consejo. – Interrumpió.
Alexa: Como decía, eso lo descubrí tras investigarte. No existe conexión alguna entre tú y la familia Ketchum, ni con familiares cercanos o lejanos ni con generaciones anteriores. Básicamente sus familias nunca se han conocido. Eso me llevo a pensar que entonces habría un tercero en discordia y justo cuando estaba por rendirme al ver mis esfuerzos infructuosos, encontré algo de pura casualidad. – Sacó su teléfono y buscó en él una imagen. – Gracias Arceus las redes sociales son un imán para que las personas suban sus viejas fotos. – Mostró el teléfono, donde estaba la foto de una muchacha en lo que parecía un campus universitario.
J. J.: ¿Y qué debo de ver aquí?
Alexa: Aquí al fondo. – Le acercó el aparato y le hizo zoom a la esquina de la foto, donde un par de figuras casi imperceptibles se notaron. – Tal vez no se vea muy claro, pero cuando le aplique unos cuantos filtros, descubrí esto.
Los presentes prestaron atención al par de sujetos. El primero era sin duda J. J. con varios años menos, presumiblemente en su época de asistente profesor. Mientras que la segunda fue desconocida para la mayoría, excepto para el periodista y nuestro héroe.
Alexa: Exacto, tal vez se vea bastante joven pero no hay duda de que ese que lo acompaña no es otro que Giovanni, fundador y líder del equipo Rocket. – Reveló. – Y no solo eso, hay más fotos donde se les ve a los dos juntos. – Pasando el dedo por la pantalla, enseñó otras fotos de exalumnos con acercamiento al fondo, donde se les apreciaba reunidos y tratándose como amigos.
Por primera vez desde el inicio de la conversación, J. J. cambió su semblante de confianza por uno de seriedad y preocupación.
J. J.: Eso no tiene nada que ver. Sólo lo conocí cuando fue un estudiante antes de volverse un líder de la mafia. No tiene ninguna relación con este asunto. – Intentó demeritarla.
Alexa: Claro, eso sería cierto si no fuera porque esa es justa la conexión entre tú y Ash. – Le sonrió confianzudamente. – Elle me contó que fuiste contratado por una fuente anónima para difamar a Ash y tomando en cuenta de que él ha detenido en infinidad de ocasiones los planes del equipo Rocket e incluso salido victorioso al enfrentarse al propio Giovanni, que es lógico suponer que quien te contrató fue ese sujeto. – Alexa vio que J. J. estaba a punto de argumentar algo, así que rápidamente se le adelantó. – Y mi teoría cobre fuerza cuando descubrí que aquel reportaje que te impulsó a la fama tuvo relación con el equipo Rocket, al igual que la gran mayoría que siguieron después. Ahora, imagina cual sería la reacción de tus fans al hacer pública esta información.
J. J.: Así que a esto es a dónde quieres llegar; pero eso no importa, son solo conjeturas, no tiene ninguna prueba.
Alexa: Eso no importa. Aunque la noticia sea falsa, siempre habrá alguien que lo crea y con eso será suficiente para que los rumores se esparzan y dañen tu reputación. – Usó sus palabras en su contra.
La preocupación de J. J. se incrementó, dando lugar a un sentimiento que rara vez le provocaba alguien, el miedo. Pero aun así, no sería el reportero de renombre que era sin un plan de reserva y agradecía el haberse dado el tiempo de investigar también a Alexa.
J. J.: Debo felicitarla señorita, hizo un excelente trabajo tratando de chantajearme, pero lamentablemente para usted, tengo un as bajo la manga. – Sonrió malévolamente. – Iba a enfocarme en otras personas para mi próximo reportaje, pero creo hay un asunto que acaba de llamar más mi atención. Dígame señorita Alexa ¿Cuál es su relación con este entrenador? – Preguntó, sacándola de balance.
Alexa: Él es un buen amigo nada más.
J. J.: Un buen amigo con el que compartes una velada romántica si mal no estoy informado.
Ash: Momento, Alexa y yo no hemos tenido eso que dices. – Intervino tras estar largo tiempo en silencio.
J. J.: ¿Seguro?, porque según mis fuentes ustedes compartieron una romántica cena en un café en ciudad Santalue, donde se le vio a ella con intensiones coquetas para con el mencionado e incluso dijo abiertamente que tú eras su pareja.
El par recordó perfectamente aquel incidente, donde Alexa dijo eso para zafarse de los intentos de ligue por parte de un tipejo.
Alexa: Eso solo lo dije para que un sujeto molesto nos dejara en paz, eso es todo.
J. J.: Tal vez, pero eso no quita que la gente fue testigo de que lo dijiste. Así que, a diferencia de ti, yo si tengo pruebas que podrían acusarla de corruptora de menores y tal vez hasta cargos de estupro. Claro, esto sólo en caso de que usted decidiera meter sus narices donde no la llaman.
Ahora era Alexa la que estaba contra las cuerdas. Si decidía publicar el rumor de J. J., el haría lo propio con su "cita" con Ash y eso podría traerle no solo mala reputación sino también problemas legales en el peor de los casos.
J. J.: Ahora dime, ¿Estas dispuesta a arriesgar tu tan arduamente ganada reputación? – Se acercó lentamente a ella, poniéndose a su espalda. – Después de todo, trabajaste arduamente por mucho tiempo para que dejaran de verte como solo una cara bonita y un cuerpo sexi ¿y por qué, por un muchachito cualquiera? Pese a que sea una agradable persona, tú no le debes nada y el o ha hecho nada por ti igualmente. Y lamento decírtelo pero tampoco te tiene ningún sentimiento especial, salvo el de una inocente amistad. – Se posicionó detrás de ella. – No, tú no quieres eso. No deseas desperdiciar tu vida así por un niñito que no vale la pena. – Le susurró.
Sus palabras lograron entrar en la cabeza de la documentalista. Era cierto que su relación se basaba en la simple amistad y que Ash no la veía con otros ojos. Su mente cuestionó si el entrenador era más importante que su carrera.
Entonces una ola de recuerdos saltó de su memoria: "Cuando llegues allá busca a una mujer llamada Delia, ella te dejará quedarte en nuestra casa". "Ten, toma esto. Es la dirección de un rancho donde me conocen; allí podrás rentar un Ponyta que te llevará a Pueblo Paleta". "¿Aun quieres esa entrevista? Te la daré pero tiene que ser en el día y en un lugar público". "Pues el lugar esta genial y estar contigo es muy divertido". "No dejaré que molestes a mi amiga". Todas esas imágenes, sumadas a los recuerdos que compartieron en Unova la hicieron dejar de titubear y reafirmar su decisión.
Alexa: Crees que soy tan simple verdad. – Se quitó las manos del hombre y volteó a encararlo. – No me vengas como reguetonero a decirme que es lo que quiero o no. – Lo picó en el pecho con el índice. – Si es cierto que tal vez Ash no hizo mucho por ganarse mi corazón, pero ten la seguridad que todo lo hecho fue significativo. – Expresó con fuego en sus ojos.
J. J. retrocedió del temor que le provocaba la bella documentalista.
Alexa: Y no me interesa si haces público lo de mi cita con Ash; es más, lo publicaré yo misma de ser necesario. ¿Porque sabes qué?, me importa más aquel chico que se ganó mi corazón que la opinión de un montón de extraños. – Habló con una férrea convicción. – Así que no tengo miedo.
Los ojos de la mujer mostraban una férrea voluntad. No cabía duda de que estaba dispuesta a cumplir con su amenaza sin importarle las consecuencias.
Por otro lado el grupo de jóvenes quedó impactado al oír prácticamente una confesión de la propia boca de la mujer.
Un silencio reinó en el lugar. Tanto J. J. como Alexa se miraban intensamente. Cada quien buscaba un momento de flaqueza en el otro, pero para el hombre eso era inútil en ese momento.
J. J.: Haaaa. De acuerdo, tú ganas. – Suspiró derrotado. – Por lo visto no hay manera de convencerte.
Alexa: Entonces dejarás de difamar a Ash con información falsa de que es un corruptor de mujeres. – Condicionó.
J. J.: Si esa es tu condición la acepto. – Accedió a regañadientes, aunque también se sentía aliviado que uno de sus más grandes secretos saliera a la luz. Aunque Alexa no lo supiera realmente, Giovanni y el eran socios desde la universidad; mientras el reportero se encargaba de publicar noticias que hundiesen a sus enemigos, el capo de la mafia le daba pistas de algunos trabajos menores que no importaban que fueran descubiertos.
Mei: ¿Lo acepta así nada más? – Se mostró incrédula.
J. J.: Es de sabios saber cuándo retirarse jovencita. – Le contestó. – Es obvio que la bola no está en mi lado de la cancha y no parece que vaya a regresar a mí. Lo mejor que puedo hacer es retírame intacto. – Se dio la vuelta y comenzó a retirarse.
Bianca: ¡Lo hicimos! – Vitoreó, siendo secundada por el resto del grupo.
Ash: ¡Al fin me liberé de ese sujeto!
Alexa suspiró aliviada de haber salido airosa del encuentro, cuando notó a una persona que no se encontraba celebrando. Al fondo del grupo que se abrazaba y brincaba de alegría, Serena se hallaba apartada de estos; su rostro se veía afligido y su triste mirada se enfocaba en ella. La documentalista sabía lo que significaba; ese era el rostro de una doncella descorazonada. No había que pensarle mucho para inferir los sentimientos que tenía Serena para con Ash y cómo el hecho de enterarse tan súbitamente de que había alguien más que tenía sentimientos por el entrenador resultaban desconcertantes y doloroso.
Alexa no sabía que decirle, es más, tampoco estaba segura de cómo actuar ahora que reconoció que le gustaba alguien bastante menor.
Pero antes de que cualquier cosa más pasara J. J. se detuvo para dirigirse una última vez a nuestros protagonistas.
J. J.: No festejen tan rápido. – Los interrumpió en su celebración. – Déjame decirte algo niño, no creas que tú me ganaste. Si fui vencido en esta ocasión fue gracias a tus "amiguitas". – Hizo comillas. – Pero escúchame atentamente, yo pensaba que todo esto acabase de manera pacífica y sin tener que hacerte daño, pero ahora han logrado que me enfade. Tal vez no te pueda acusar de ser un charlatán, pero hay otros medios para tratar contigo.
Alexa: Espera, ese no era nuestro trato.
J. J.: Al contrario, si lo es. Tú fuiste la que puso la condición y te informo que lo tengo grabado. – Sacó de su bolsillo una grabadora digital. – Así que sólo aguarda mocoso, porque sólo necesito un pequeño desliz tuyo y te juro que voy a acabarte por completo. – Amenazó antes de, por fin, subir a su auto y largarse del lugar.
El grupo se quedó intranquilo, J. J. era de esos hombres que cumplían sus amenazas y si habían logrado herirlo en su orgullo, eso significaba que se ganaron un enemigo peligroso.
Alexa: Bien, creo que este no es un lugar adecuado para festejar nuestra victoria. – Actuó como el adulto que era, levantando un poco los ánimos de los menores. – Que les parece si vamos a un lugar divertido.
Ash: Alexa, no sé cómo poder pagarte todo lo que hiciste por mí. – Le sonrió de aquella forma que lo hacía parecer encantador.
Alexa: Puedes comenzar invitándome una cena. – Le guiño el ojo.
Fue entonces que Ash recordó la confesión que escuchó hacía apenas unos minutos.
Ash: Oye, sobre aquello que dijiste yo… bueno… – Alexa notó lo ofuscado que estaba su interés romántico, además del de la tierna niña de cabellos color miel que no dejaba de mirarla. Así que mordiéndose el labio inferior, tuvo que hacer un pequeño sacrificio.
Alexa: Ha ha ha ha ha. – Rio sonoramente. – No creíste todo lo que dije en ese discurso ¿verdad? Sólo dije eso para apantallar a J. J. y forzarlo a aceptar mi amenaza. – Mintió. – La verdad estaba aterrada de que difundiera ese rumor sobre nosotros. Imagínate que le hubiera pasado a mi carrera si se llegara a saber ehe ehe ehe.
Aquellos comentarios lograron aliviar la incomodidad que sentía Ash, más no lograron convencer a Serena, quien notó el excesivo esfuerzo por justificar sus acciones.
Ash: Ya veo. – Se tranquilizó su corazón. – ¿Entonces qué tal si regresamos al centro pokémon y celebramos ahí? – Propuso.
Mei: Yo puedo hacer un festín para todos.
Serena: Déjame ayudarte entonces. – Decidió olvidar sus preocupaciones al menos por una noche.
Esa noche todos festejaron animadamente hasta altas horas de la noche.
A la mañana siguiente, fue momento de las despedidas. Alexa debía regresar a su trabajo y el grupo de Kalos también tenía otros asuntos que atender.
Ash: ¿Entonces no planean conseguir la medalla del gimnasio?
Tierno: No amigo, Serena y yo ya la conseguimos anteriormente, así que ahora nos dirigiremos por otros gimnasios antes del evento en Lumiose.
White: Nos veremos en la competencia entonces. – Estrechó manos con Serena y Shauna.
Shauna: Y sigamos avanzando para volvernos Idols.
Serena: Debemos practicar mucho entonces. Cada vez la competencia se hará más difícil. – A continuación se dirigió a Ash. – Espero verte pronto Ash, aún hay cosas de la que me gustaría platicar. – Le dijo tímidamente.
Ash: Si… también lo espero. – Le contestó un poco sonrojado y nervioso.
Acabadas las despedidas, los chicos de Kalos se retiraron. A continuación fue el turno de Alexa para decir adiós por el momento.
Ash: Gracias por todo lo que hiciste. No sé qué hubiera sido de mí sin tu intervención.
Alexa: No te preocupes, lo hice con gusto. – Le sonrió. – Además, no dejaría que ese viejo malo le hiciera nada a mi chico favorito. – Dijo de forma juguetona guiñándole el ojo. – Y ya que no nos veremos en un rato, ¿qué tal si me das un beso de despedida? – Se inclinó hacia el poniendo el cachete.
Ash sólo retrocedió sonrojado ante aquel acto.
Alexa: Esto es lo mejor Alexa, después de todo Ash es un quinceañero y tú le llevas casi 7 años de diferencia. – Se dijo mentalmente a sí misma. – Confórmate con ser la amiga que lo molesta y tal vez, algún día encuentres a alguien para ti.
Por otro lado, Ash también se puso pensativo. Alexa no solo lo había salvado a él, sino también a su madre y amigas. Así que un pequeño beso en la mejilla no parecía una recompensa exagerada, así que ¿por qué no concedérselo?
Alexa: No te preocupes, solo fue una… – Decidió terminarla broma y volteó para mirarlo de frente. Sólo que no contaría con que Ash decidiera creérsela y este se inclinara para besarla. Como obvio resultado, lo que terminó tocando los labios del joven no fue cachete, sino los dulces labios de Alexa.
Todos quedaron pasmados y patidifusos por tal inesperada cadena de acontecimientos.
Ash: Pe… perdóname Alexa. No… no fue… no fue mi intensión. – Se apresuró a disculparse entre tartamudeos.
Por un momento hubo silencio total, hasta que Alexa reaccionó.
Alexa: KYYYYAAAAAAA. – Gritó completamente roja para, acto seguido salir corriendo como chiquilla avergonzada a su auto y marcharse a toda prisa.
Ash: Creo… que en realidad… yo si le… – No pudo terminar su reflexión porque sintió a su espalda una gran aura de furia que le pertenecía a las oriundas de Unova.
Bianca: Heeeeee. Así que a Ash le gustan las mayores. – Habló de forma monótona.
Mei: Chico sucio. – Comentó por lo bajo, aunque con suficiente volumen como para que le referido la oyese.
White: Le diré a Korrina a ver cómo te va. – Sacó su xtranseiver y marcó a casa de la rubia.
Ash: No por favor no hagas eso. Todo fue un accidente, lo juro. – Dijo muerto de miedo.
Korrina: Hola. – Su voz sonó desde el aparato.
Ash: NNNNOOOOOOOOOOOOOO.
Y así termina el capítulo de hoy. Espero que hayan disfrutado leerlo y lamento mucho la espera que se tuvo para esto.
Ya dejamos la trama oscura atrás, aunque no duden que J. J. aparecerá nuevamente para ponerle la vida de cuadritos a nuestro chico condimento. Ahora, ara el siguiente cap se viene el día de agradecimiento y luego tendremos la batalla de gimnasio, que sarán ya en tonos más alegres y dinámicos.
Y yo me despido, no sin antes recordarles que cualquier duda, queja, comentario o sugerencia será bien recibida.
PD. Capítulo más largo a la fecha con 15000 palabras.
