¡Hey! ¿Qué dijeron? ¿"Yuusei está aplicando la Fujimaki espechal (?) y acabará el fic"? Pues no~
Ya he llegado con un nuevo capi~ se que quizá haya pasado mucho tiempo ;u; ((Según yo,ha sido una semana)) Ha sido una semana muuuuy larga por la universidad y sus tareas infernales junto con exámenes sacados del último círculo de infierno además de los capítulos de anime que me vi hasta ayer,escuché el PV de Last Heaven y la peli de Yokozawa que acabo de ver hace media hora...TTuTT lloré hasta decir basta.
En fin,aquí está el nuevo capi donde aparecerán varias cosas interesantes y les tengo una duda~ ¿Quieren que el próximo capítulo sea de los milagritos en primaria o así o ya directo a la secundaria? Ustedes decidan...Aunque a final de cuentas yo elegiré xD pero quiero tomar en cuenta sus opiniones (?)
Ahora voy a contestar Reviews~
TsukiYagami74: Es que dasdsa muero al imaginarme a mini Shin-chan (?) diciendo "nanodayo" siempre lo quise hacer .)3(. y lamento lo de Sora-chan,a mi también me duele pero alguien debe sufrir (?) y gracias por decir que te gustó mi aparición *carita feliz* solo la puse por mi novio...No es que me agrade o algo...Solo porque no había nada m-mas que hacer... #ModoTsundere (?)
Annie Thompson: Shim,ya estan más grandes los bodoquitos *corazoncito gay* amo escribir de ellos~
AndyStrangeMc: Yo también amé a los gemelitos fantasma,tan bonitos *corazoncito* jaja me gustaría tener a un Shin-chan,así con tanto examen que he tenido mínimo que sirva de algo xD Si,ya están todos...¿O no? Ok no,creo ya están todos y gracias porque te haya gustado mi raro OC (Excepto por mis hijos y Yael (?) ) y tus suplicas han sido escuchadas por la absoluta de mi *pose de poder* En este capi aparecen,espero que te agrade.
Ahora si,después de haber agradecido,saludado,etc...Los dejo con este capi no sin antes recordarles que lean "Fuckin' perfect" de KnB hecho por mi,está hermoso y lean las notas finales ya que diré quienes son los niños y como para que no se pierdan en el fic.
¡Gracias por leer!
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— ¡Vamos papá! Ya quiero mi helado—Pronunció el pequeño moreno que botaba el balón en la acera junto a un niño de cabellos azules, piel blanca y mirada café, otro pequeño de cabellera y ojo azul y por último un niño rubio con sus iris color azul cafesoso.
—Ya voy, enano. Aún faltan tres personas en la fila para que pidamos—Replicó Aomine a su hijo mayor que fruncía el ceño sin dejar de botar el balón—Juegen por lo mientras aquí, luego comen su helado y luego hacemos un one on one—El niño sonrió al instante asintiendo.
— ¡Yoshira, Kohana, Hikaru! Vamos a jugar basketball aquí—Exclamó el moreno con una destellante sonrisa heredada de su padre.
— ¡Si! Esta vez Kohana-kun y yo ganaremos—Comentó su hermano menor a Yoshiki, el caul lanzaba el balón contra la pared.
—N-No es que quiera jugar con ustedes, ruidosos pero…Ya que insisten—El azabache de ojos azules se sonrojó un poco y fue junto a los hermanos Aomine que botaban el balón contra la pared a escasos de la fila.
—Yo no voy, no dejaré a Aominecchi aquí solito—Los tres niños solos suspiraron ante lo que dijo Hikaru, ignorándolo mientras comenzaban a lanzarse pases.
— ¿Por qué no quieres jugar, Hikaru? —Preguntó el policía que estaba a dos personas de llegar a pedir los helados—Es divertido, anda, aquí los cuido—
—N-No…—Volvió a decir el pequeño que bajaba la mirada sonrojado—Yo me quiero quedar con Aominecchi para que no esté solo—Aomine solamente sonrió al ver tal pose que tantas veces había visto antes en su ex novio de secundaria.
—Está bien Hikaru…Por ser un niño bueno te mereces algo ¿Qué quieres? —Al pequeño rubio le brillaron los ojos al escuchar eso del mayor.
— ¡Cárgame Aominecchi! —El mayor aceptó y cargó a Hikaru entre sus brazos, dándole un beso en la frente, provocando que el menor se pusiera totalmente rojo y que le abrazara dulcemente—Te quiero Aominecchi—
—Y yo a ti, Kise—Pronto la sonrisa de Daiki desapareció ya que se dio cuenta pocos minutos después que había confundido al hijo de su ex novio por él.
— ¿Eh? ¡No me digas por mi apellido Aominecchi! —El moreno solo rió divertido al sentir los golpes leves que le daba el rubio.
—Lo siento, es que eres igual a tu padre—Hikaru solo infló sus mejillas como lo hacía su rubio progenitor y frunció el ceño como su otro padre hacia, desvió la mirada hacia donde estaban su hermano y los hermanos Aomine pero no vio nada, siguió buscando con la vista hasta que dio con el trío en la esquina de la calle hablando con un señor que les daba globos y les revolvía el cabello.
—Nee, Aominecchi ¿Luego nos puedes comprar un globo? —El moreno asintió, llegando frente a la cajera para pedir los cinco helados—Aominecchi ¿Te puedo preguntar algo? —El mayor terminó de pedir la orden y asintió— ¿Un globero te puede despeinar? —Daiki alzó una ceja confundido al no saber de d donde venía la pregunta.
—Ah…Si, creo que si—El menor se quedó pensativo y volvió a hablar.
— ¿También te pueden acariciar la cara? —Aomine cada vez mas sorprendido volvió a asentir sin saber porque el otro decía el otro— ¿Y te pueden tomar de la mano? —Aomine se quedó dubitativo, llegando a la conclusión que debía saber de donde venían esas preguntas.
— ¿Porqué preguntas eso, Hikaru? —El niño agarró el helado que le daba la cajera y volteó hacia la esquina.
—Porque a Yoshiracchi, Yoshikicchi y Kohanacchi el globero les hizo eso y ahora los cuatro caminan hacia allá—Aomine abrió los ojos anonadado, volteando a ver hacia donde el niño había señalado, éste inmediatamente lo cargó como un costal en su hombro, comenzando a correr hacia ellos.
— ¡Aominecchi! ¿Por qué me cargas así? Mi helado se cayó—El rubio pataleó un poco pero no hubo ninguna respuesta mas que el sentir como el otro corría aún más rápido.
— ¡Oye tu, hijo de puta! —Gritó Aomine demasiado molesto— ¿A dónde mierdas crees que vas con esos niños? —El señor al escuchar eso agarró a Yoshira y comenzó a correr con él, comenzando a ser perseguido también por el pequeño moreno y el azabache—Cabrón… No se llevará a mi hijo—Aomine cargó a los otros dos niños cuando los alcanzó, llevando a su hijo en su brazo y a Kohana en su otro hombro.
— ¡Atrápalos papá! —Exclamó el moreno menor mientras señalaba la dirección que tomaba el señor con el niño.
— ¡Vamos Aominecchi! —Gritaron los hermanos Kise al unísono. El policía corrió más rápido para alcanzar al pedófilo que estaba a nada de llegar a su camioneta junto con Yoshira, el cual gritaba por ayuda.
—Niños ¿Quieren jugar a los policías conmigo? —Los tres niños asintieron emocionados ante la pregunta que les hacía el mayor—Ya saben que hacer cada uno—Yoshiki sacó de su bolsillo una maquinita que daba descargas eléctricas, la cual sabía usar desde que prácticamente tenía uso de razón. Kohana sacó unas esposas prestadas por Aomine que traía en su sudadera desde la mañana que habían comenzado a jugar "Policias y ladrones" y Hikaru sacó su radio que el policía le había encargado desde que salieron de casa.
Daiki corrió lo más rápido que pudo, agarrando su pistola mientras evitaba que los niños se cayeran de sus hombros y de su brazo, apuntó directo hacia donde estaba el sujeto, gritándole que soltara a Yoshira. El hombre volteó a ver al policía espantado, agarró al niño que estaba llorando para escapar pero antes de que lo hiciera una bala ya le había perforado la rodilla, el moreno terminó de correr hasta llegar a donde estaba el sujeto.
—Ahora si, pedazo de mierda…Desearás no haber nacido—Justo cuando el hombre iba a atacar, Yoshiki activo su arma, dándole un impulso eléctrico al sujeto, haciendo que cayera al piso—Lo hicimos bien chicos—Los niños se bajaron del mayor cuando éste se inclinó para agarrar a su hijo menor— ¿Estás bien, Yoshira? ¿No te hizo nada éste bastardo? —El pequeño solo negó temblando, llorando en el pecho de su padre, el cual le abrazaba con impotencia—Juro que nada te volverá a pasar nunca más ¿Si?...Te lo juro, mi amor—El de ojos café solamente siguió llorando, ignorando que su padre también derramaba lágrimas.
—Tu turno Kohana—El azabache le puso las esposas al hombre que yacía en el piso mientras que su hermano avisaba por la radio que habían capturado a un hombre malo—Ahora hay que patear al tipo malo hasta que escupa sangre—
— ¿Qué? Eso no se hace Yoshiki—Replicó el azabache incrédulo.
— ¿Porqué no, Kohana? Eso hacen en las películas—El menor se quedó analizando la situación un momento para decidir que hacer.
—Creo que si…Entonces vamos—Ambos niños sonrieron y comenzaron a patear al tipo en la espalda y en el abdomen.
— ¡Ahora somos los mejores policías del mundo! —Exclamó el Yoshiki sin dejar de patear al tipo que seguía noqueado por el shock eléctrico.
—Está bien, dejen de patear al sujeto—Los niños suspiraron con resignación al escuchar a Daiki decir eso—Ahora es turno mío y de su hermano—Los niños sonrieron y siguieron pateando al hombre que comenzaba a toser por las dolorosas patadas que recibía por parte del moreno mayor; después de varios minutos una patrulla llegó para llevarse al pedófilo a la cárcel— ¿Qué tal si vamos por nuestro helado? —Los cuatro niños asintieron con una sonrisa, olvidando por un momento el altercado sufrido, rememorando solamente como habían capturado a su primer criminal…Cosa que a Yukio no le causó mucha gracia y a Ryou casi se le sale el alma al escuchar que su bebé iba a ser secuestrado por un pederasta que gracias al puesto de Daiki, ya no vería la luz el resto de sus días.
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—Papi, papi—El hombre dejó de lado su libro y sonrió al escuchar a su retoño entrar por la puerta con su osito— ¿Puedo pasar? —El pelirrojo sonrió asintiendo, dejando que su pequeño hijo entrara a su oficina para que se sentara en su regazo como siempre lo hacía.
— ¿Qué pasa Koutei? —Preguntó el señor Akashi mientras veía a su hijo hacerse bolita en sus piernas.
—Shhh, la instritrutriz me persigue—El pelirrojo rió al escuchar a su hijo decir eso.
—Es "institutriz" Koutei pero de todas maneras ¿Por qué te persigue? —El pequeño de cabellos rojos chocolatados abrazó un poco más a su osito y miró por el filo del escritorio si venía la señora.
—Es que quiere que me ponga a hacer matemáticas y no quiero, ya acabé mis ejercicios y quería venir a ver a papi pero ella me dijo que no porque soy una molestia—Akashi pasó de su suave ceño a uno fruncido, tomando nota mental de regañarla por decir algo de ese estilo, justo cuando el menor se había sentado rectamente en las piernas de su padre, la señora apareció molesta con su hijo mayor, Seiji, tras de ella.
—Señorito Akashi, le dije que debía acabar sus divisiones—El niño se abrazó a su padre junto con su osito—Además le dije que no molestara a su padre, es un hombre ocupado como para que usted venga a distraerlo—El menor comenzó a temblar, sintiendo la cálida mano del de ojos rojos acariciándole la espalda.
—No es ninguna molestia que alguno de mis dos hijos venga a verme, al contrario; me agrada mucho que vengan a verme así que le pido de la manera mas atenta que no les vuelva a decir que son una molestia…O usted se convertirá en una para mi—La señora calló ante tal mirada de poderío que sentía por parte del ojirojo, haciendo reír al pequeño pelirrojo que estaba tras de él.
—Papá, ya pedí que nos trajeran el shogi para jugar—El niño pasó como si nada con cierto aire de malicia junto a la institutriz, sentándose en la silla frente al escritorio de su padre.
—Está bien Seiji, ya te estaba esperando—El pequeño Koutei abrazó a su osito con alegría de ver a la señora retirarse con la mirada baja de la oficina de su padre.
—Pero esta vez no dejes que Koutei juegue contigo, así siempre pierdo—El pequeño de ojos color dorado comenzó a reír junto a Akashi que soltaba una que otra risa mientras que Seiji agarraba el balón algo molesto y lo lanzaba a la canasta, anotando un limpio punto.
—Señoritos Akashi, amo Akashi, aquí está el juego de shogi; por cierto, el señor Akashi está preparando la cena de nuevo…—El emperador solamente suspiró con una sonrisa al escuchar eso último ya que a pesar de las tantas veces que le dijo a Kouki que no lo hiciera, éste insistía en hacerlo.
—Está bien, gracias Ivonne. Ya te puedes retirar—La mucama asintió mientras cerraba la puerta de la oficina.
—Ahora si, yo ganaré—Seiji acomodó el tablero y las piezas para comenzar a jugar contra su hermano, su osito de peluche llamado Mizuki y su padre.
Las horas pasaron al igual que las partidas, llegando ya a la décima partida donde Seiji había perdido nueve contra su padre y hermano, justo cuando se veía acorralado vio como una mano movía una pieza, salvándolo de la derrota.
— ¡Mamá! —Exclamó el chico de ojos rojos al ver a su castaño progenitor sonreír con gracia después de haberle salvado— Gracias, ahora si ni Mizuki, Koutei o papá me ganarán—
—Eso crees tu, vamos papi, es nuestro turno—El pelirrojo mayor rió y movió una de sus fichas.
—Ahora nos toca a nosotros, mamá—Kouki asintió y movió nuevamente, así los turnos pasaron hasta que la dupla de "madre" e hijo ganaron— ¡Wow! ¿Como le haces para ganarle a papá si no tienes el ojo de emperador? —El castaño solo rió mientras le acariciaba los cabellos a su primogénito.
—El punto es conocer a tu adversario tan bien que sabrás sus fallas y las atacarás—El emperador dejó a su hijo en el piso para ir a abrazar de la cintura y robarle un beso a su esposo—Por cierto, Hanamiya-san habló, dice que vendrán a cenar él y su familia—
—Ahh…Ahora se porque el señor de la casa vino aquí con nosotros…Le dio flojera cocinar—Kouki solamente se sonrojó, desviando un poco la mirada al piso.
—Bueno…Quizá solo por esta vez dejaré que los cocineros hagan de comer…—Seijuurou sonrií y volvió a besarle mientras que sus hijos se entretenían anotando puntos en la canasta que había en la oficina que comenzaba a teñirse de naranja, deslumbrando el cuadro de en medio de la oficina donde estaban los cuatro sonriendo.
Unos veitnte minutos pasaron para que el timbre sonara en señal de que la familia Mibuchi había llegado, los hermanos bajaron corriendo con una sonrisa en sus rostros ya que verían a Asumi Mibuchi y Sora Hanamiya, con los cuales habían encajado a la perfección desde que se vieron además de que Asumi iba en su colegio.
— ¡Sora-chan! ¡Asumi-chan! —Exclamó el menor de cabellos rojos detrás del mayordomo que les abría la puerta.
— ¡Nee-san ya llegó! —Contestó Asumi, abrazando a Koutei con una sonrisa entre sus negros cabellos y morados ojos.
—Bienvenidos chicos—Sora asintió sonriente ante lo que dijo Seiji, entrando con cautela a la casa, quitándose la máscara de oxígeno una vez adentro.
—Sora-chan, ven con nosotros a la escuela, será muy divertido—El azabache mayor solo sonrió ante la insistencia de su amigo de ir a la escuela.
—Lo siento pero sigo enfermo Koutei, te prometo que cuando me curé iré con ustedes—El pelirrojo menor hizo un leve puchero dejando de abrazar a Asumi, el cual ya iba sobre Seiji a abrazarle, logrando que se sonrojara.
—Ya llevas diciendo eso desde hace mucho, Sora-chan ¿Es que no te agradamos? —El de ojos café solo apretó los puños un poco sin quitar la sonrisa de su rostro, evitando que su dolor saliera.
—Al contrario, me agradan mucho y son mis únicos amigos…Solo deja que esté perfectamente bien para que vaya con ustedes ¿Si? Es una promesa—Ambos niños entrelazaron sus meñiques para pactar lo dicho, yendo al comedor después de la breve bienvenida a los Mibuchi.
— ¡Sei-chan! —Exclamó Reo al abrazar al emperador—Te he echado tanto de menos, mi Sei-chan ya no quiere a Reo-nee—Makoto solo palmeó su rostro con algo de desesperación tratando de pensar porque ese chico tan raro era su pareja.
—Vayamos al comedor, Mibuchi-san, Hanamiya-san. La cena está servida—Hanamiya pasó al comedor por invitación del castaño para conversar de varios asuntos que se manejaban en la empresa junto con ajustes que, como contador, tenía que arreglar con el dueño de ésta además de traer a sus hijos para que jugaran con los hermanos Akashi, en especial a Sora, al tener el problema en sus pulmones no podía ir a la escuela en días lluviosos, temporadas de invierno o cuando los índices de contaminación estaban elevados, reduciendo sus amistades a Seiji, Koutei, los hijos de algunos de Rakuzan y Akira Imayoshi, el único hijo de Imayoshi y Momoi, a quienes frecuentaban porque prácticamente eran vecinos.
Tras varias horas de que Makoto y Seijuurou discutieran sobre la empresa y que Kouki y Reo vieran con sus hijos los partidos suyos de basketball en la preparatoria, los Mibuchi se fueron con sus hijos en brazos ya que habían caído al sueño desde hace una media hora mas o menos.
Reo y Makoto iban caminando de la mano con sus hijos en un brazo de cada uno, yendo hacia la tienda de la esquina para comprar la cena y de ahí ir a su casa en tren ya que su auto estaba averiado; ambos platicaban de cosas sin sentido, trabajo, sus hijos, compartiendo besos en el transcurso recorrido hasta que debajo de la farola que iluminaba la noche apareció una persona que Makoto no había visto después de tantos años.
—Teppei…—Susurró casi en un hilillo de voz el azabache de Kirisaki Dai'ichi con una cara de terror pura; el castaño solo se quedó pasmado, hasta Reo cambió su típico rostro sin preocupaciones a una expresión que no auguraba nada bueno.
—Papi, vamos por la cena antes de que mamá cocine—El silencio abrupto solo fue cortado por la voz de la niña que venía agarrada de la mano del castaño, justo en el momento menos esperado, una tos comenzó a escucharse.
— ¡Sora! —Hanamiya dejó de lado el nudo en la garganta que sintió al escuchar a la niña hablar minutos antes— ¡Sora! ¿Dónde está tu mascarilla de oxígeno? Sabes que hace frío—El pequeño trató de responder pero no pudo por la tos que aumentaba su intensidad.
Asumi se despertó al escuchar como su hermano tosía, sacó rápidamente de su pantalón una mascarilla de oxígeno y una pequeña botella de agua, dándosela al niño de inmediato, todo esto frente a la expectante mirada de Teppei y su hija que no dejaba de dar saltos para que su padre la notara.
Makoto y Reo se fueron hacia la estación de tren con rapidez, acariciando el pecho de Sora para que se calmara mientras dejaban a Teppei con su hija algo confundidos.
—Papi ¿Los conoces? —El castaño salió de sus pensamientos al escuchar la pregunta, sonriendo con dulzura.
—Si, el señor que cargaba al niño que tosía era amigo de papi…Me alegra que ya tenga una familia—La niña sonrió y asintió.
—Entonces a mi también me alegra que el amigo de papi sea feliz—Kiyoshi cargó a su hija en su brazo, dándole un beso en la frente, caminando rumbo a la tienda que estaba a unos pasos pensando en que comprar para la cena.
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—Atsu-chin, ven. Tenemos que comprarte tus cosas para el club de basketball—El pequeño de cabellos morados oscuro obedeció a lo que dijo su padre y bajó las escaleras con algo de cautela agarrado al barandal y al balón de basketball que le había regalado su tío Taiga en su cumpleaños pasado.
—Vamos Atsuya, recuerda que todavía hay que pasar por la despensa y por más ropa para cuando te vayas a América con el tío Taiga, el tío Kuroko y la tía Alex—El niño comenzó a correr felizmente hacia ellos al escuchar eso, dejándose cargar por su padre que le daba una paleta—Atsushi ¿Cuántas veces te he dicho que no le des dulces a Atsuya antes de comer? —
—Pero Muro-chin, Atsu-chin es un niño fuerte, lindo y sano, puede comer los dulces que quiera ¿Verdad? —El pequeño se sonrojó al escuchar los cumplidos de su padre, desviando los ojos hacia el piso aunque solo uno era visible por el peinado idéntico a su "madre".
—Pero no quiero que se mal acostumbre o mal eduque—El pelimorado mayor miró a su esposo con cara de un cachorrito abandonado bajo la lluvia, comenzando a romper su voluntad, rematándola con la mirada suplicante de su hijo—Está bien…Pero solo un dulce Atsuya—El niño abrió la paleta y se la comió entusiasmado.
Así la familia se encaminó a una tienda de ropa en una galería que recién se había inaugurado, comprando algunos helados en el camino a pesar de ser otoño y viendo los animales en la tienda de mascotas que tanto insistieron los de cabello morado en ver.
—Muro-chin… ¿Me pueden comprar un dulce de dinosaurio morado? —El mencionado asintió ante lo que dijo su hijo, desparpajándole los cabellos por haber sido un niño bueno al dejarse medir la ropa.
— ¿Estás emocionado por ir a América? —Atsuya sonrió emocionado por lo que dijo su padre de cabellos negros, emocionándose al pensar que en California no se sentía tanto el frío, había playas y verías a sus amigos aunque desvió la mirada al recordar a Koutei, el hijo menor de los Akashi que era el mejor amigo del de cabellos morados obscuro.
—Pero Kou-chin se quedará solo—Tatsuya cargó a su hijo que comenzaba a sollozar por su amigo.
—Descuida, él estará con su hermano, sus otros amigos y su familia; no estará solo. Lo prometo—Atsuya borró cualquier rastro de tristeza en su rostro al escuchar eso de su "madre".
Al terminar las compras de ropa para Atsuya, los Murasakibara fueron al centro comercial para comprar la despensa y algunas cosas que les faltaban en la panadería que ahora también era café con Ryou Aomine siendo el chef principal en ésta. Los tres iban alegremente por los pasillos hasta que escucharon un grito.
— ¡Atsu-chan! —El niño volteó al escuchar su nombre, el cual venía solamente de una persona, Midorima Kazuki, el menor de los hermanos Midorima.
— ¿Eh? Hola Kazu-chin —El azabache bajó a su hijo para que pudiera ir con el pequeño azabache de ojo verde, el cual corría hacia él ignorando los gritos de su hermano mayor.
—Déjalo Sei-chan; anda, tu también ve con ellos—El peliverde menor solo desvió la mirada algo sonrojado sin soltar a su oso—Se te ve en la cara que quieres correr hacia ellos—Seitarou chasqueó la lengua al escuchar a Kazunari decirle eso, apenándolo por su carácter tan igual al de su padre.
—E-Está bien p-pero solo porque me lo dices tú, nanodayo—Después de dar un par de tranquilos pasos, Seitarou comenzó a correr, sonriendo al llegar con su hermano y Atsuya.
—Nee Shin-chin, Kazu-chin ¿Cómo están? —La pareja Midorima ya había llegado hacia donde estaban los Murasakibara comprando algunos dulces para Atsushi y otros más para Atsuya.
—Hola chicos, estamos bien. Hoy es día de compra así que venimos por la despensa para quince días además hoy es el día libre de Shin-chan, aprovechamos para ir al parque y después iremos con Junpei y Shun a cenar, dormiremos a los niños para que Shin-chan y yo tengamos algo de tiempo juntos—Midorima se sonrojó al escuchar decir esto a su esposo, acomodándose los lentes mientras miraba molesto al azabache que reía a carcajadas.
— ¡Bakao! No digas cosas vergonzosas, nanodayo—Los otros dos mayores comenzaron a reír a la par de Kazunari, el cual solo reía con mayor estrépito al ver la cara de su pareja.
— ¿Y ustedes que hacen aquí? ¡Oh, por cierto! Sus pasteles son deliciosos, la otra vez compré uno para celebrar que Shin-chan ya es jefe de cirugías del hospital y en cuestión de segundos ya no había nada—Himuro sonrió levemente al escuchar el cumplido de uno de sus pasteles.
— ¿Mido-chin jefe de cirugías? Felicidades—Murasakibara le dio un dulce a Midorima, el cual agarró el dulce con gusto, asintiendo con un leve sonrojo en sus mejillas.
— ¿No es genial? Mi esposo es el jefe de cirugías del hospital de Tokio, incluso es un rango más alto que mi suegro ¡Shin-chan es genial! —Midorima se sonrojó aún más con las palabras del azabache, quien le besó emocionado.
—Felicidades Sei-chin y Kazu-chin por sus padres—Dijo Atsuya al momento de ofrecerles dulces de su bolsillo a cada uno.
— ¡Gracias! Shin-chan es genial, de grande me casaré con él—Exclamó Kazuki antes de abrir su paleta y comérsela.
—Es imposible, tonto. Shin-chan está casado con Kazu-chan, nanodayo—El azabache infló las mejillas mientras fruncía el ceño, quitándole los lentes a su hermano para hacerlo rabiar— ¡Oye tu! Dame mis lentes, nanodayo—
—No te los daré hasta que digas que me casaré con Shin-chan—Canturreó el menor, esquivando con agilidad los movimientos de su hermano al tratar de agarrar los lentes.
—Está bien, está bien…Te casarás con Shin-chan, ahora dame mis lentes, Bakazuki—El niño le extendió los lentes a su hermano con una sonrisa victoriosa—Por cierto, el amuleto de la suerte de hoy para ti es un dulce, nanodayo—Atsuya se señaló al oír a Seitarou decir eso—Si Atsuya, es a ti. Mi lucky ítem de hoy es una pulsera roja ¿Ves? —Seitarou le mostró al de ojos lilas su pulsera roja y la de su oso—Y el de Bakazuki es una sudadera naranja—El niño se señaló sonriente la sudadera.
— ¡Oye, no me digas "Bakazuki", Sei-chan! —Seitarou frunció el ceño desesperado, agarró un huevo de chocolate que estaba ahí y la lanzó perfectamente a la cabeza de su hermano, el cual solo se sobó con rabia— Vas a ver, cuando mañana no encuentres a tu oso no me vengas a despertar llorando—El nieño le sacó la lengua y fue con Shintaro para que lo cargara.
—Buen tiro, Sei-chin. Te mereces otra paleta—El peliverde se sonrojó y aceptó la paleta sin voltear a ver al azabache que solamente reía—Por cierto, iré a América en vacaciones ¿Quieres que te traiga algo? —
— ¡Si! —Exclamó emocionado el pequeño, sacando del bolsillo de su pantalón una hoja arrancada de una revista—Mira, traeme el libro anual de Oha Asa y unas vendas para los dedos con ranas—Atsuya agarró la hoja con interés, sorprendiéndose al ver el libro que estaba en la foto—Shiro ¿Quieres algo, nanodayo? —El pequeño movió la cabeza de su oso, el cual llamó Shiro por "nacer" en invierno como él—Entonces es todo, nanodayo—
— ¿Y como se dice, hijo? —Seitarou miró a Kazunari y pensó por un momento que le había faltado decir, sonriendo al recordar que era.
—Por favor, Atsuya—Atsuya asintió emocionado, guardándose la lista en su bolsillo, despidiéndose de Kazuki, Seitarou, Shiro y los señores Midorima, volviendo a caminar junto a sus padres en busca de la despensa faltante.
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Kohana Kise- Hijo menor de la familia Kise (Lo se,nadie lo hubiera descubierto por si mismo) Es un niño de cabello negro y ojo azul,medio tsundere como su padre y le gusta el basketball
Hikaru Kise- El hermano mayor de Kohana, con ojo azul cafesoso y con un enorme parecido a Kise...¿Les recordé que ambos hijos de Yukio y Ryouta son modelos?
Yoshiki Aomine-Hijo mayor de los Aomine, con tez morena,color de ojos y cabello azul enérgico y lo único en lo que piensa es en el basketball~
Yoshira Aomine-El bebé de la familia Aomine (?) Es de tez blanca,ojo café y cabello azul~ Es una monada (?) Tiene mayor parecido a Sakurai pero heredó algo de carácter Aomine.
Seiji Akashi-Primer hijo de los Akashi, con cabello rojizo y ojos café, es un niño educado,inteligente y le gusta el basketball.
Koutei Akashi-Segundo hijo de la familia Akashi, ojos color dorado y cabello rojizo achocolatado,suele ser más tierno y apegado a sus padres pero también es muy inteligente, tiene un osito llamado Mizuki.
Sora Hanamiya-Hijo de Hanamiya Makoto y Kiyoshi Teppei, es azabache y de ojo café,parecido a Kiyoshi y con una enfermedad en los pulmones.
Asumi Mibuchi-Hijo de Hanamiya Makoto y Reo cabello negro y ojos morados,parecido en exceso a Reo-nee (?)
Atsuya Murasakibara-Cabello morado oscuro y ojos lilas, único hijo de los Murasakibara,usa el estilo de su "madre" para su cabello,siempre come dulces como su padre y suele ir a América en vacaciones para visitar a los Kagami,es callado,tímido,algo perezoso y ama el mejor amigo es Koutei Akashi.
Seitarou Midorima-Primogénito de la familia Midorima, de ojo verde y cabello color verde además de lentes,tiene un osito llamado Shiro que significa "blanco",tsundere y siempre lleva su lucky ítem.
Kazuki Midorima-Segundo hijo de los Midorima, con cabello negro y ojos verdes,es alegre,simpático y le encanta molestar a su hermano (¿A quien se parecerá?) Adora a shin-chan y él,como su hermano,el oso de su hermano y su padre,también lleva su lucky ítem.
