Disclaimer: no, Harry Potter no es mío. Debéis de haberos confundido.

Notas: oh, qué bien; más Albus/Gellert. Me gustan. Son monos, y jóvenes, y después envejecen y dejan de ser monos y jóvenes, pero qué más da. Para eso están los fanfics.

Permanencia (Gellert)

No no no no no. Albus no puede irse ahora, desde luego, no puede dejarle solo. Sería injusto, piensa, dice, labios y ojos borrachos, y abraza a su mejor amigo, sonriendo –esa sonrisa maliciosa y pícara, esa sonrisa de niño malo-, y susurra quédate. Quédate, Al, y dame un beso.

Chocan labios, dientes, saliva. Chocan risas y algo de pasión, y esa magia eterna e insondable que son incapaces de nombrar. Se besan, se besan como si acabara el mundo, mirándose a los ojos –azul y ámbar- y, cuando terminan, Albus sabe que está atrapado. Y no le importa.

Danny