Capítulo 37: Calles Sangrientas II Leopoldo se encontraba con la cabeza recostada en los pechos de Yukari, con los ojos cerrados y la mente en aquellos recuerdos tan dolorosos que le habían arruinado su infancia y toda su vida. Recordaba el día en el que los Medina habían ido a la fiesta de la hija del matrimonio de los García, los cuales eran amigos íntimos de ellos, pero además de eso, también estaban los Álvarez, los cuales habían estado discutiendo sobre Vincenzo y hundiendo la moral del joven Leopoldo, en especial, ya que los invitados infantiles, lo trataban mal por ser "adoptado" según le decían.
Flashbacks: El joven Leopoldo estaba deambulando por las salas de la casa de Tigre, donde se estaba llevando a cabo la fiesta, cuando entró para ver todos los regalos, supo que él en sus cumpleaños, nunca le habían dado nada, ni siquiera un saludo, solo gritos e insultos. Pero sabía que con Vincenzo podía contar y que él nunca lo dejaría solo.
- ¡No los toques, no son tuyos! Le gritó Camila García, la cual le sacó uno de los regalos, poniéndolo en su sitio.
- Se estaba cayendo. Le explicó pero ella no se lo iba a creer.
- ¡Te lo ibas a robar! Como son todos ustedes los De Rosas, son todos unos ladrones. Insultó ella a su familia, Leopoldo deseaba poder darle un golpe, pero si lo hacía, iba a tener problemas, por lo cual tuvo que callarse la boca y no decir nada.
- Lo siento. Pidió disculpas.
- Sos un raro, ahora entiendo por qué nadie te quiere. Ese fue el último insulto de Camila, quien se iba con sus amigas.
- ¿Quién era ese? Preguntó Dahiana, una de las amigas de ella.
- Ni le presten atención, es un raro, por eso hasta su propia familia lo odia. Les dijo Camila, dejando al joven solo de nuevo.
El nieto de Vincenzo se quedó callado, mientras que las veía irse, hasta que se acercó para ir hacia el show de magia que se estaba haciendo afuera en los parques, pero cuando iba a ir afuera, Camila le agarró del cuello de su camisa negra.
- ¡No podes ir! Le negó el paso.
- ¿Por qué? Preguntó.
- Porque los infelices como vos no entran, solo lo arruinan todo. Respondió, mientras que le cerraban la puerta en la cara.
Así era cómo se sentía al ser rechazado por todos, en especial por la gente que una vez dijo que estarían con él.
Fin del Flashbacks: - Así fue cómo me volví bipolar, Yukari, una vida de mierda he tenido. Le contó Leopoldo, quien seguía acurrucado en los pechos de la Youkai rubia.
- Oww, mi pobre Mafioso, lo que te han causado, no deberías temer ahora por las acciones que tomes, ellos no te conocen, has cambiado. Ahora es el momento de que retomes el control. Le dijo ella, mientras que lo abrazaba.
- Sí, tenes razón. Reconoció la idea de ella.
Afuera del auto, se encontraba Montana con Yuuka, acribillando a varios drogadictos y miembros de bandas, tenían de refuerzos a Mokou, Eddy, Reisen, Tewi, Kaguya, Israel, Meiling, Ludovico, Mike y Gustavo.
- ¡Vamos, putos, vamos! ¡Vengan a pelear, hijos de puta! Les desafió Montana, quien se guardó su ametralladora Thompson y preparó los puños.
- ¡Son todos unos cagones, no saben cómo pelear, si va uno solo, se va corriendo y trae a sus putitas! ¡Así se pelea en Gensokyo! Añadió Yuuka, quien de un fuerte golpe en la cabeza a un villero, le termino por destrozar las costillas.
(Música G.C.P.D. del OST Batman: Arkham Origins)
- ¡Eso es lo que son, unos cagones, unos verdaderos cagones! Finalizó Mokou, quien hizo estallar por los aires varios coches que tenía los delincuentes abatidos y éstos cayeron a las calles, envueltos en llamas.
Inmediatamente salieron varias patotas de delincuentes, los cuales les empezaron a tirar piedras, pero ellos respondieron a los tiros y con hechizos.
- ¡Venga, putos, vengan! Ordenó que vinieran a pelear, Yuuka, mientras que lanzaba contra las hordas enemigas sus hechizos letales, los cuales provocaron verdaderas explosiones, Mokou se metió con Eddy en el centro de las filas enemigas y ambos accionaron sus cinturones-bomba.
- ¡Fuyima Volcano! Invocaron ambos sus ataques y provocaron otra gran explosión, la cual mandó a volar por los aires a una gran cantidad de enemigos, mientras que Reisen acribillaba con sus dos Pistolas 48 MM a los atacantes junto con Tewi.
Israel con su sable militar atravesó el pecho a varios enemigos, mientras que Kaguya provocaba un verdadero vendaval con sus ataques de la Luna.
- ¡Son todos putos, muy pronto vamos a dominar Tigre y General Pacheco! Se escuchó el grito de Mike, quien disparó un par de tiros más hacia los enemigos en retirada.
Tigre, El Tigre, Leopoldo recordó el sitio donde vivía Camila y su familia, a los cuales quería darles una "cordial visita", por lo cual pidió de que se pusieran en marcha hacia la calle Lisandro de la Torre al 1250, donde allí residía la chica que una vez lo insultó.
- ¿Tienen molotovs o algún maletín-bomba? Preguntó el nieto de Vincenzo.
- De las dos cosas en el baúl de mi coche. Respondió Montana.
- Perfecto, ni más bien salgan, mátenlos a tiros. Ordenó el chico y su Segundo Lugarteniente asintió con la cabeza.
- Afirmativo. Respondió Ludovico, quien cargó su rifle de francotirador y Montana su Thompson.
Una verdadera masacre, la cual marcaría el comienzo de la popularidad de aquella pequeña Mafia, la cual muy pronto iba a crecer y a dominar gran parte del país, incluyendo varias naciones extranjeros, en un verdadero Imperio del Crimen.
- "Van a pagármelas todas, incluyendo ese insulto que la mocosa de Camila me dio en su fiesta de cumpleaños" Se dijo Leopoldo para sus adentros, cuando en ese momento, localizó a aquella chica.
- ¿Es ella? Preguntó Montana.
Pero Leopoldo no respondió, el tomó su Pistola Luger y empezó a disparar contra la chica y sus amigos, los cuales empezaron a huir espantados.
- ¡Montana, seguila, seguila! Le pidió el joven, quien seguía atinando, uno de los balazos inmovilizó a Camila, la cual cayó al suelo, mientras que se bajaban de los coches y Mokou con Kaguya, por primera vez en su historia, no se atacaron e inmovilizaron a los amigos de la chica atacada.
- Alguien te quiere hablar. Le dijo Eddy, sin quitarle los ojos de encima a la chica.
- ¡Asesinos, mis padres los van a mandar a la cárcel! Juró ella vengarse, pero Mokou le dio una fuerte bofetada en la cara.
- Claro, en tus sueños, tarada. Dijo ella, quien se retiró y en ese momento, los ojos de Camila se abrieron como platos al ver que delante de ella se encontraba aquel joven que en el pasado insultó y participó en aquel plan, por así decirlo, le destruyeron su vida, lo humillaron y trataron mal, ahora, era el momento de pagar esa deuda.
- ¿Te acordas de mí, puta? Le preguntó serio Leopoldo y ella no respondió, hasta que el chico disparó al aire.
- ¡Ahh! Gritó ella.
- La próxima va para uno de tus amigos. Le advirtió Kaguya.
- ¡Leopoldo, no puede, no puede ser, vos te habías suicidado! Respondió Camila, pero el chico le puso su dedo índice en los labios y le pidió que se callara.
- Aún no viste lo mejor, no estoy muerto, simplemente me "tomé unas vacaciones" y ahora vengo con todo: Vengo a cobrar venganza, ¿quién te va a defender? Pobre pelotuda, ahora vas a sufrir más cuando sientas que el Reloj va a marcar tu hora de que partas al Otro Mundo. Le dijo Leopoldo, quien le tomó de la mano a Yukari Yakumo, quien se bajó del coche de Montana, de vuelta los ojos de Camila se abrieron como platos al ver a esa chica.
- ¿Quién es ella? Preguntó.
- Me llamo Yakumo Yukari y soy la novia de De Rosas Vladimir, Leopoldo. Y tú, pequeña maldita, no estás dentro de este Imperio de la Mafia, este sitio será nuestro territorio y los que no obedezcan al Don Leopoldo, pagarán con su vida. Dijo Yukari, mientras que se burlaba, mostrando su gran belleza sobre la chica.
- Es una pena que no me hayas visto cuando mate a los Medina y luego con mis amigos eliminamos a los últimos remanentes. Pero tenes que saber esto: 12 AM, salen los coches, 1:00 AM se cargan las armas, 2 AM, se encienden las bombas, 3 AM, ¡Vamos por vos!, 4 AM, no podrás creerlo y 5 AM, ya conoces las reglas: ¡Es hora de morir! Gritó al final Leopoldo, quien disparó al aire, asustando a la chica.
- ¡Estas loco! Gritó ella.
- ¿Qué podes? El poder lo tenemos nosotros, tú tiempo ha llegado, rinde obediencia a nosotros o muere en el fuego.
(Música It´s time to die, FNAF 3)
Leopoldo iba a jalar el gatillo, mientras que Yukari le tomaba de la mano.
- ¿Qué decís ahora, puta? Le preguntó el joven, la cual ahora temía por su vida y por la de sus amigos.
- ¡Está bien, está bien, lo siento, lo siento mucho si te ofendí, pero no me mates! Le rogó, pidiendo misericordia.
Leopoldo bajó el arma.
- Si llegas a insultar a un italiano o a algún pariente mio de allá, juro que la próxima no cuentas el cuento. Advirtió el chico.
- Lo juro, no lo haré. Prometió Camila.
- Bien, andando. Ordenó Leopoldo y se retiraron de Tigre, volviendo al GBA Oeste: La primera fase del plan, el cual era causar terror en las calles había funcionado, ahora esperarían para que llegaran personas para sumarse a la Mafia y de ahí incrementar las filas, por su parte, ellos iba a continuar diseñando operaciones contra las bandas de criminales en las villas, como también contra el gobierno y a proseguir con sus actividades en la organización, en especial, que habían puesto en marcha, de vuelta después de mucho tiempo de detenimiento, el tráfico de armas y municiones.
