Hola ¡hola mis queridas seguidoras!espero todas estén de lo mejor, acá hay ¡otro capi de la historia!.
¡mátenme! Haremos unos cuantos retrocesos en el tiempo para ver ciertas cositas y luego, regresaremos al tiempo que corresponde, para la mejor parte del fic ¡venganza!¡muahahahahahahahahahha!.
Será algo intermitente, espero se ubiquen bien y no me lancen bombas ¡que el carnaval ya pasó!.
Gracias a tsukiimeprincess, por haberme prestado/donado a Kim de amu nan y Luna de lince, que les he sacado punta, como nunca me imaginé y han tomado roles, tan importantes como los guerreros de cada órden (los guardianes) muchas, muchísimas gracias.
En fin, espero lo disfruten y no me lancen bombazos.
¡déjenme saber su parecer!¡con un genial REVIEW!.
Sain seya, es propiedad de Masami Kurumada, yo solo me dedico a la noble tarea de entretenerlas.
El despertar de Perséfone.
FLASH BACK.
En Esparta, Kim de amu nam, corría por las prisiones –esto es vergonzozo, de verdad, vergonzoso, buscada a lo largo y ancho del planeta y resulta estar en Esparta, nada menos que en Esparta, por todos los infiernos, por todos los dioses, es que mato a Ares ¡lo degüello!. Exclamó la muchacha, finalmente, llegó a una celda.
¡mi señora Perséfone!. Exclamó, ella la miró, abrió sus ojos azules de repente, le sonrió.
-Kim, estrella celeste de la habilidad, me encontraste. Dijo suavemente, Kim cayó de rodillas.
-así es, mi señora Perséfone, por fin la encontré. Ella sonrió.
-ahora, debes sacarme de aquí. Dijo la rubia con mechas azules, la peliplateada asintió.
-dígame que hacer y lo haré mi señora. Un ánfora apareció en frente de Kim –esa es la llave, debes llevarla junto al cuerpo de Hades, de mi amado Hades, para que sea efectivo, el debe saber que está en el poder de ustedes. Kim asintió.
-si mi señora, me ocuparé de eso. Aseguró la muchacha.
-otra cosa, debes asegurarte de que Hades no gane los juegos. Kim casi deja caer la mandíbula al suelo.
- ¡co!¡como! pe ¡pero si mi señor Hades debe ganar!. Exclamó la muchacha, la rubia negó.
-no Kim, no debe, el tiene el rencor de que me separaron de su lado, Eris lo usará y si el sacrificio de los amados, que derrotaron a la discordia con un lazo de amor, es manchado por el rencor avivado por ella, por la vengativa discordia, nunca podré salir de aquí. Kim asintió.
-mi señor Hades debe morir. Dijo por fin –debe ganar cualquiera que no sea el. Perséfone asintió.
-así es: debe así mismo, asegurar el regreso de los caídos. La espectro asintió una vez mas.
-eso ya lo hicieron. Dijo con tristeza.
-y una cosa mas…el final de Hades, de mi amado Hades, no debe tener mancha de rencor en lo absoluto. Dijo Perséfone, Kim, una vez mas, dejó caer la mandíbula.
-mi señora perséfone ¡no se como llegar a el y darle ese mensaje!¡no puedo!¡no puedo hacerlo!. Exclamó la joven golpeando el suelo, en un desaogo de la frustración.
-si podrás hacerlo, confío en ti, organízalo Kim, sinó, no podré liberarme y nunca mas lo volveré a ver. La muchacha asintió, tomó el ánfora y desapareció.
FIN FLASH BACK.
Kim de amu nam, mandó el ánfora hacia el inframundo, exactamente, a la sala principal donde se hallaba el cuerpo de Hades, el ánfora quedó allí, al lado del señor del inframundo, cuando repentinamente, el cosmos brilló, el cosmos del ánfora brilló al encontrarse en el lugar correcto, la joven asintió y se fue, llegó a otro sitio del gigantesco inframundo.
¡Chesire!.llamó la espectro con voz demandante - ¿señorita?. Preguntó el aludido apareciendo, ella lo miró.
-necesito que me hagas un favor. Dijo dándole la cámara, el la miró inquisitivamente, ella sonrió, sacó su casco, el la miró tomar el ánfora, tras haber llegado al sitio donde el cuerpo de Hades, reposaba, la tomó y el le tomó la foto.
Anda y revélala, necesito esa fotografía. Dijo la espectro, el espectro asintió.
Si señorita. Dijo, Kim volvió al santuario, encontró a Eo de Ezilla, que en ese momento, estaba cocinando, pues, los grupos se habían intercambiado.
Nececito hablar contigo Ezilla ¿puedo?. El asintió confundido, se alejaron de la casa de tauro, que era utilizada en el momento.
Dime Kim ¿en que puedo ayudarte?. Preguntó.
Necesito que veas el futuro por mi ¿podrás hacerlo?. Preguntó la espectro, la marina asintió, cerró los ojos, comenzó a contarle todo lo que habría de venir.
-ya veo. Dijo Kim por fin –necesito que me hagas un favor. Anunció, los ojos de Eo se abrieron de sorpresa, asintió de igual forma.
Necesito…que cuando me quede sin memoria, te asegures junto a la señorita Anfitrite, que le llegan ciertos regalos a los chicos y el día, en el que hayan muerto ya los 3 jueces, que solo queden 4: necesito que le envíes algo que voy a darte ¿podrás hacerlo?. Preguntó.
Si Kim, cuenta conmigo. Dijo Eo –te lo agradezco mucho. Dijo la muchacha regalándole una sonrisa, para no lucir, demasiado intimidante.
¿puedo saber que es?. Preguntó el guardián, Kim alzó una ceja divertida.
Creía que ya lo sabías. Dijo la espectro tranquilamente, Eo la miró rosado.
Pues si. Dijo por fin –pero me gusta mas escuchar las cosas que mirarlas. Explicó el muchacho, ella asintió –bien, una fotografía de un ánfora con un mensaje. El asintió.
Si quieres un consejo. Comenzó Eo, Kim lo miró –díselo de forma en la que lo entienda sin revelar el resto alos demás, todo por si acaso. La muchacha asintió.
Muchas gracias Eo. Dijo con calma, el asintió, ambos en silencio, regresaron a tauro.
Chesire, tenía lo que Kim le había pedido, la fotografía, la muchacha se sentó en el despacho de Pandora, ligeramente incómoda, como si fuera una intrusa, no había sido demasiado difícil salir del santuario, su trabajo era ser mensajera y estaba habituada a andar con sigilo total, miró el bolígrafo, que tenía una punta rojo fosforescente, con la parte del reverso, comenzó a hacer un "tic tic tic tic tic"; en el hermoso escritório de ébano mientras pensaba, pensaba y pensaba, finalmente, se le ocurrió algo:
"el inframundo que mordió la manzana, no debe portar la corona que reviste de gloria al tributo, si lo hace, la caída de los pilares en nombre del amor, no habrá sido suficiente y todo volverá a como estaba antes, pues el vigilante jefe sabe, que lleva en sus hombros el peso de la pérdida y que esta, lo vuelve cósmicamente la marioneta del desasttre, si eso no se hace, la granada, nunca volverá a casa y las 23 estrellas caídas, nunca lucirán su cuerpo en casa".
Kim esperó a que se secara, la superficie quedó en blanco, como si no tuviera nada escrito, la muchacha, colocó un poco de un líquido proveniente de un frasco cercano en la fotografía.
-a veces, pensaba que Pandora estaba un poco loca ¿Quién guarda un concentrado de lágrimas y saliva de su señor? Pero ya veo, que hasta lo que parece locura, tiene su propio crisol de cordura. Murmuró, cuando la fotografía estubo seca, con un bolígrafo negro,escribió:
"la encontramos".
La muchacha suspiró, guardó todo lo utilizado, salió del despacho y cerró, llegó al santuario, le sopló a Eo, que en ese momento, dormía.
¡hay!¡maestro!¡no tomé la revista porno!...?...?...?...¡Kim!. exclamó –si, así me llamo. Dijo la muchacha, el durmiente chico se sentó.
Bueno Eo, aquí está el encargo. El asintió –entonces…¿lo mando cuando hayan muerto los 3 jueces?. Preguntó una vez mas, ella asintió.
Lo haré Kim ¿no te parece que alos mensajeros les tocan las tareas mas difíciles?. Preguntó, la muchacha asintió contrita.
-de que manera. Dijo ella tranquila, se alejó –voy a hacer mi ronda en la pantalla, sigue durmiendo. Dijo ella, el asintió, se dio la vuelta y siguió con su noble misión.
Cuando el corazón de Hades, dejó de latir, en ese mismo instante, una luz morada se vio, el cuerpo que había estado acompañando a los prisioneros comenzó a hacerse mas y mas y mas traslúcido, apareció de repente de pie al lado del cuerpo de Hades, mientras, el ánfora se desdibujaba.
Lo logré, después de tanto, lo logré. Dijo la muchacha por fin, se encaminó fuera del inframundo, hacia el santuario de Athena, a medida que avanzaba, sus vestidos iban adquiriendo trazos mas modernos y los conocimientos de las eras, se apropiaban de ella, a velocidad de vértigo,cuando salió, Perséfone podía pasar por cualquier chica del siglo XXI, al llegar al santuario, los guardias enmudecidos la dejaron pasar, llegó a la casa de sagitario y se quedó en el umbral, de inmediato, se escucharon varios pares de zapatos, los primeros en llegar fueron: Shion, Margareth, Kim y Démeter, la última, se lanzó alos brazos de la primera.
- ¡Core!. Exclamó llena de alegría la ruvia mayor.
No me llamo Core. Dijo la rubia menor mientras abrazaba con dulzura a su madre –soy Perséfone, reina del inframundo y esposa de Hades. Declaró la muchacha con seriedad y majestad.
