Crepúsculo no me pertenece, es de Stephenie Meyer, llorare.

~Sueños rotos

Capitulo 36– Intervenciones

Bella POV

Bien, nunca antes en mi vida, nunca en mis anteriores dieciocho años había deseado con tanta intensidad asesinar a alguien, torturarlo de manera lenta y dolorosa hasta que gritara por clemencia…

Ni tampoco antes había logrado estar más roja en mi vida, porque los siguientes segundos de la frase de Rosalie, -"Bella está embarazada y le gustaría que la checaras"- escuche a Carlisle contener la respiración y sus ojos se abrieron desmesuradamente para verme, se congelo en su lugar y solo se quedo ahí… en shock, amaba sus shocks, eran tan adecuados… Alice rio, seguramente nunca creyó que la rubia fuera tan estúpida, pero sí lo era, Rosalie sonrió con suficiencia, claro a ella no le importaba que Carlisle estuviera a punto de morir por no respirar y luego… escuche un grito similar a los de Alice…

– ¡Dios, Bella! –…pero no era Alice, sino su madre.

Si, Esme Cullen, la que me pidió muchos nietos, vaya, que eficiente era en esos días.

Abrí la boca, me sentía demasiado presionada y el sudor frio comenzaba a bajar detrás de mi cuello y estaba preparada para irme si ellos me corrían, tenían el derecho, si, era la mala chica que se había aprovechado de su amabilidad.

Si, la Inquisición estaba justo detrás de mí.

Asesine a Rosalie con la mirada… esa bruja…

Alguien me abrazo con fuerza por el cuello… y no, no era Carlisle tratando de matarme, el estaba aun recuperándose del shock, era Esme… Esme estaba… abrazándome, ¡Y sin intenciones de asesinarme!

–Oh, Bella, Bella, ¡Bella!

Sentí la mirada de Edward sobre nosotras, me gire y el nos miraba extrañado, si, no había escuchado absolutamente nada de lo que Rosalie dijo.

– ¡Esto es tan maravilloso! ¡Seré abuela!

Si, ahora Edward si lo noto, el se tenso y miro con horror a Carlisle, reí.

Esme rió también, se alejo lo suficiente para verme a la cara y apretó mis mejillas.

–Oh, mi pequeña Bella, esto es maravilloso.

Le mire, sorprendida, wow… nadie trato de asesinar a Bella.

– ¿Lo es? –pregunte, Esme rio de nuevo.

– ¡Claro que lo es! Seré abuela, fuiste demasiado rápida, te lo pedí hace unos minutos, gracias Bella, de verdad, gracias… y tu Carlisle, deja de bromear, serás abuelo.

El enarco una ceja hacia Edward y suspiro.

–Supongo que mi conversación de hace rato no sirvió para nada, ¿O sí?

Edward sonrió de lado, si no estuviera frente a sus padres, babearía… figurativamente.

–No, pero no me arrepiento, no hay nada más que desee de lo que ya tengo, a Bella y a mi hija, soy demasiado feliz con ello.

Esme corrió a abrazar a Edward, riendo, algo quedo mal así que carraspee.

–Tu hijo esta halagado, Edward, el también te quiere –sonreí.

– ¿Hijo o hija? ¿Cuántas semanas tienes, Bella?

–Cuatro o cinco… –debía revisar los resultados que me dio el doctor de Seattle, Carlisle me miro con más atención y me ruborice más aun.

–Entonces, prepárate para la primera ecografía.

–Oh, papá, que sea pronto, Bella y Rose tiene que darse cuenta de que será una linda niña… –sonrió Alice.

– ¿Por qué no me lo dijiste antes, Bella? –dijo Esme mirándome con las manos en las caderas, sus labios hacían un pequeño gesto de reproche, mire con desesperación a Edward… si, había querido preguntárselo, pero Rose se adelanto…

–Aun no habíamos planeado como decirlo, pero Rosalie se adelanto –dijo Edward mirando a Rose por sobre el hombro de Esme.

– ¿Solo a Carlisle y a mí? –pregunto Esme.

–Si…

–¡Lo sabia, lo sabia! Tienes ese brillo en los ojos… tan tierno y maternal…

–Bella siempre tiene 'ese brillo' cuando esta con Edward, no es nuevo –agrego Rosalie, aun no me olvidaba de ella…

Esme camino hacia su casi-descongelado esposo y puso sus manos sobre el pecho de Carlisle, el pareció calmarse.

Edward camino hacia mí, sonriendo, esto le parecía bueno, ¿Acaso yo era la única que se sentía dentro de una gran piscina y sin saber nadar?

Su mano tomo la mía, entrelazando los dedos y acariciando el dorso de mi mano con su pulgar, Edward vacilo un segundo y luego de casi encogerse de hombros me abrazo, apretándome contra su pecho.

La sensación de estar ahogándome, muriendo, cayendo al vacio, desesperada, querer salir corriendo de esa habitación y de ser una mentirosa de lo peor desaparecieron, Edward hizo que se alejaran, se fueron y me dejaron pensar con claridad.

Le sonreí.

–Sabes que teníamos que decirlo algún día, pero ahora ya lo saben, no les molesta, no podría ser así, nunca…

– ¿Por qué abríamos de molestarnos, Bella? –pregunto Esme con voz suave.

–Porque… solo soy una invitada, la mejor amiga de Alice, solo vine para pasar las vacaciones y… y ya me comprometí con su hijo y ya los hare abuelos y eso es injusto porque ustedes son demasiado jóvenes como para permitirse ser llamados abuelos y que no parezca un insulto y…

Edward callo mi balbuceo colocando un dedo sobre mis labios, sonrió.

–No, no, no, no, Bella… si, eres la mejor amiga de Alice y por eso se que eres buena, sé que no tengo nada que desconfiar de ti… –Esme se equivocaba.

–Debería, es su hijo… debería enojarle al menos un poco, Esme…

–Me hace feliz el hecho de que te comprometieras con mi hijo, no creo que Edward pudiese haber escogido mejor y no hay nada que me enorgullecería más que me llamaran abuela… conocer a mis nietos y estar ahí para ellos, Dios, es maravilloso…

Esme comenzó a sollozar con suavidad, camine hasta ella despacio y ahora yo la rodee con mis brazos, sin duda ella me hacia recordar demasiado a mi madre… Renee estaría orgullosa, hice más o menos lo mismo que ella hizo con papá, al menos mamá espero hasta el matrimonio…

–Y claro que no me enoja que sea mi hijo, me hace tan feliz… tu no apuntaste a Edward con un arma nunca, Edward lo hizo porque así lo decidió, deja de culparte… a partir de ahora cúlpalo a él –sonrió.

Parpadee tratando de que las lagrimas no se desbordaran de mis ojos, deje de abrazar a Esme y mordí mi labio.

Estaba demasiado feliz, hasta el punto de entender la definición 'lagrimas de felicidad', así que reí… reí porque a Esme le parecía bien el hecho de ser abuela y porque nadie trataría de matarme.

–Gracias –susurre–, de verdad, gracias.

Una mano se poso sobre mi hombro, me gire para ver a Carlisle detrás de mí, me dedico una sonrisa.

–Felicidades, Bella.

Asentí con la cabeza y le dirigí una pequeña sonrisa.

–Gracias…

Esme acaricio el brazo de Carlisle, note el gran amor que se dedicaban, sobre todo con la sonrisa que Esme le dedicaba a su esposo.

–Y, Bella, bienvenida a la familia.

¿Bienvenida a la familia? ¿Ahora era una Cullen?

Los brazos de Edward rodearon mi cintura y Carlisle soltó mi hombro para abrazar a Esme con mayor libertad.

–Padre… ella siempre ha sido una Cullen.

Sonreí, me sentía orgullosa, grande, una Cullen.

Alice se unió al abrazo aferrándose al brazo de Carlisle y a la cintura de Edward.

– ¡Seremos una gran familia!

Rosalie nos miraba, enarcando una ceja, noto mi mirada y limpio una lagrima imaginaria de su mejilla.

–Rose… ¿Tu no nos quieres? –hice un puchero.

Ella me miro, sorprendida, ha, venganza.

Si… los quiero.

– ¿Por qué no te unes? –le extendí los brazos, ella dudo.

–No creo que…

–Por favor, Rose, por favor… –chillo Alice, Rosalie dudo pero al final se acerco y nos
abrazo… dudando pero lo hizo.

– ¡Listo! Ahora si somos una gran familia –sonrió Alice.

Y vaya que lo éramos…

–Cuando Charlie llegue, seremos aun más grande.

…Y ahí se acabo mi felicidad.

– ¿Tu padre? –pregunto Esme.

–Sí, Charlie llamo y con todo eso del compromiso y del bebe creí que lo mejor sería que Charlie viniera aquí, a Forks, así sería más simple y más rápido comenzar con los preparativos de la boda –sonrió Alice.

–Eso es perfecto, hija –sonrió Esme.

Enarque una ceja mientras miraba a Edward, el se encogió de hombros como diciendo 'si, ellas son exactamente iguales'.

–Debemos preparar una habitación para tu padre, Bella, haremos una cena en su honor y anunciaremos el compromiso –sonrió Esme.

Abrí los ojos como platos, no podía ser tan simple, debía haber unas cuantas balas en esa ecuación.

Me estremecí, no, no quería que Charlie se acercara a mi Edward, cualquiera menos Charlie… y Tanya… y la tal Lauren… y algunas otras mujeres, pero Charlie no.

Rosalie, Alice y Esme corrieron escaleras arriba, habían dicho algo pero no entendí exactamente que, Edward me abrazo y suspiro en mi cabello.

–No se casan por esto, ¿Cierto? No es por el bebe…

–Por supuesto que no, Carlisle, me entere hoy mismo, me caso con Bella porque la amo, demasiado.

Edward se había enfadado, llamo Carlisle a su padre, asentí tratando de calmar un poco las cosas.

–De acuerdo, está aclarado, gracias por preocuparse Carlisle –le sonreí y acaricie el
brazo de Edward.

Carlisle nos observo un segundo y luego asintió para sí mismo.

–Bien chicos, los dejo –palmeo el hombro de Edward y se alejo.

Trate de golpear su hombro, el me miro enarcando una ceja.

–Deja de sobreactuar Edward Cullen, no llames a tu padre Carlisle.

–Tu llamas al tuyo Charlie –replico.

–Si, pero no de frente.

Edward enarco una ceja.

–Y tu sobreactuaste demasiado Cullen, tu padre solo llego a la conclusión obvia de nuestro compromiso…

– ¿Esa es la conclusión obvia de nuestro compromiso? ¿Qué te embarazaste y nos casamos obligados?

–Si, lo es, ¿Acaso se te ocurre otra?

–Amor, dime si eso no es suficiente.

Suspire, me acerque a él, rodee su cintura con mis brazos y recargue mi rostro en su pecho.

–Para mí es suficiente Edward, pero para otras personas no, la mayoría de los matrimonios jóvenes son por embarazos no deseados y es porque muchos jóvenes no desean casarse hasta los treinta –reí.

– ¿Tu quieres hacerlo? –pregunto.

–Claro que quiero, Edward.

–No pareces de treinta, Bella.

Bufe.

– ¿Y eso qué? Tú tampoco pareces de treinta y tú eres el que propuso el matrimonio.

–Lo sé, pero me molesta que mi padre pensara eso.

–Todos llegaran a pensarlo, así que…

–Tú no eres como Tanya, te amo, ¿Por qué no pueden entenderlo?

Rodé los ojos, Edward era un terco, pero eso ya lo sabía.

–No lo entienden porque nadie de nuestra edad desea casarse Edward, pero calma, les haremos saber que nos amamos y los obligaremos a entenderlo.

Edward sonrió.

–Te amo.

Me aleje de él y me encogí de hombros.

–Eso ya lo sabía.

Edward me miro y luego su sonrisa se torno más grande aun.

–Recuérdalo siempre.

Reí y salte a sus brazos, Edward me sostuvo por la cintura y también rio, lo bese y enrede mis manos en su cabello.

Nunca me cansaría de besarlo ni de sentir sus brazos alrededor de mi cintura, no, nunca pasaría eso, no dudaba en casarme con él, sabía que solo podía pensar pasar el resto de mi vida con Edward Cullen y esperaba que así fuera.

¡Niños! –escuche la voz de Esme gritar, seguida de risitas, me gire para ver a Esme, Alice y Rosalie al pie de las escaleras, riendo.

–Esme… ¡Lo siento! –chille.

Ellas rieron aun mas, enterré mi rostro en el pecho de Edward y sentí mis mejillas arder.

–Lo siento Bella, Alice me pidió hacerlo, fue divertida tu reacción –se disculpo Esme.

– ¡Debiste ver tu rostro, Bella! –rio Alice.

Esme sonrió.

–Lo siento Bella, discúlpame.

–Ah, no importa Esme, no importa –reí.

Edward sonrió, supe lo que pensaba; "mala mentirosa, Bella, mala mentirosa"

Lo empuje un poco, ellas parloteaban acerca de la llegada de mi padre, ¿Cómo podían hablar con tranquilidad? No lo conocían y les agradaba que nos visitara, rogué que Charlie olvidara su arma, que la olvidara en la mesa de la cocina, que la olvidara, que Charlie se desorientara y deseara volver a Los Ángeles en ese momento pero sabía que no sería así.

Unos minutos después -y de que Alice obligara a Rosalie a quedarse- caminamos hasta el comedor para cenar, comí lo normal y devore la tarta.

Converse con ellos unos minutos después de terminar, hablaron de Alice cuando era pequeña y se vestía con la ropa de Esme… y vestía a Edward con la ropa de su madre, reí y Edward me miro con los ojos entrecerrados antes de reír también.

Alice opino -bueno, ordeno- que sería lindo pasar un momento en 'familia' viendo la televisión, así que los seis caminamos hasta la sala.

Esme, Alice y Carlisle se sentaron en el sofá grande, Rosalie en el pequeño y Edward en el mediano, palmeo el lugar vacio a su lado y me senté junto a él, me recargue un poco en su hombro y Edward casi me jalo hasta estar sobre él, me ruborice y le gruñí.

Estuve con ellos viendo una serie por la televisión unos cuantos minutos antes de notar que estaba demasiado cansada y que el sueño me estaba venciendo.

Si, lo note tarde y lo fue como para quedarme dormida mientras Edward me abrazaba.

Alguien me levanto y me llevo cargando hacia algún lugar, mi habitación, supuse.

Sentí la superficie suave de la cama en mi espalda y las sabanas deslizarse sobre mi cuerpo, era tan calmado como un sueño y sabía que estaba medio dormida.

–Edward… –susurre.

Sus brazos rodearon mi cintura y me acercaron a él, suspire y recargue mi cabeza en su pecho, para dormir con el…

Mi vida se había vuelto demasiado placentera, no me preocupaba el tiempo ni las normas, solo me dedicaba a disfrutarlo junto al hombre que amaba.

Pero esa mañana supe que eso cambiaria, ese día tendría que enfrentar la realidad… y a mi padre.

A Charlie Swan, no tenía idea del porque me causaba tanto pánico, Charlie siempre se había caracterizado por ser un hombre tranquilo y pacifico pese a ser un oficial de policía.

Era mi padre y lo respetaba, había pasado muchos momentos felices con él y también los momentos tristes, siempre estuve con él y el siempre estuvo para mi, Charlie era mi padre y me quería.

Charlie no haría nada que me dañara, nada que me hiciera sentir mal y supe que lo entendería.

Que entendería que en mi viaje en las vacaciones a la casa de Alice… había conocido a su hermano, que al principio peleábamos y hacíamos tonterías y que de pronto note que… que me había enamorado de él.

Sí, que me había enamorado del hermano de Alice y que había complicado las cosas como loca, también comprendería que habíamos pasado por varias pruebas difíciles y que las habíamos superado.

Charlie también sabría que lo amaba, que deseaba casarme con él y ser la madre de sus hijos… y que llevaba un hijo de Edward en mi vientre…

Bien, tal vez era demasiado pronto como para que Charlie supiera lo del bebe…

Ese día había despertado mareada y confundida, había contenido con facilidad las ganas de vomitar y supe que no sería difícil escondérselo un tiempo a Charlie.

Trate de ser positiva y verle el lado bueno a las cosas: como que vería a mi padre… también que… que… pues… vería a Charlie de nuevo, lo extrañaba.

No, pero esto no sería nada fácil, Alice estaría ahí, presionando y presionando para que habláramos con Charlie, y no pararía hasta que lo hiciéramos y mi padre lo consintiera, no, Alice no pararía hasta que ella no pudiese gritar con libertad que ella planearía mi boda.

Boda, me estremecí.

Tenía pavor a ese día, sabía lo que Alice planearía, un enorme y costoso vestido, un gran salón, muchas flores… yo bailando, diablos.

Nadie podría pararla, nadie impediría que Alice armara una gran fiesta a la que invitaría a todo el mundo, tomaría muchas fotos, recordaría cada segundo y dentro de unos años me atormentaría con eso.

Las Vegas se había convertido de pronto en mi opción primordial, un viaje, unos minutos, simple y rápido… podía casarme con jeans y una blusa simple.

Alice no podría dominar Las Vegas ni al Elvis que me declarara esposa de Edward.

Me agradaba la idea… y me parecía extraña, pero en fin, con tal de evitar a Alice Cullen, haría todo.

Edward se sentó junto a mí en el sofá en el que estaba enfurruñada, Alice me había obligado a vestirme con una falda verde y una blusa blanca, para 'recibir a Charlie'. Mi padre se reiría al verme así. ¡Vamos! Yo no lo recibiría así, bastaría con un 'Hola pa' y asunto resuelto.

Pero claro que no, Alice amaba complicarme la vida, Charlie llegaría y lo recibiría como si fuera parte de la perfecta familia Cullen, lo llevaríamos a su habitación y lo dejaríamos descansar, luego lo llevaríamos a cenar y conversaríamos con el de temas sin valor, para que conociera a cada integrante de la familia, trataríamos de convivir con él lo más posible y… la bomba estallaría mañana, cuando Edward, Alice -no me atreví a no hacerlo sin un testigo presente- y yo le hiciéramos saber a mi padre sobre mi compromiso.

Luego de ese -inevitable y capaz de causarme nauseas- evento Alice hablaría con Charlie de los planes de la boda, Charlie quedaría encantado y volvería a Los Ángeles sin mí.

Esperaba que funcionara, de verdad, esta vez apostaba a favor de Alice.

–Bella, despierta –dijo Edward haciéndome saltar.

–No quiero, me siento mal…

– ¿Necesitas algo? –me pregunto, preocupándose.

–No, quiero morirme.

Edward rodo los ojos, hacia más de una hora que Alice se había ido a recoger a mi padre al aeropuerto, mordí mi labio con fuerza.

Esto era una mala pesadilla, una muy mala.

La puerta principal se abrió, chille.

–Bella, solo son Rosalie y Emmett –me tranquilizo Edward.

La tranquilidad de saber que no era Charlie solo duro un segundo, en el que decodifique la respuesta de Edward.

– ¿Rosalie y Emmett?

– ¡Bella! –grito la voz de Emmett.

Me puse de pie y camine por la sala dando vueltas sin cesar hasta que Emmett me abrazo, levantándome del suelo.

– ¡Felicidades! –grito dándome vueltas, reí un segundo, antes de marearme.

– ¡Bájame idiota! –grite.

Dios, Emmett no merecía que le gritara, pero con lo de Charlie mis nervios estaban de lo peor.

Rosalie rio al ver el rostro de Emmett, cuando me encontré estable en el suelo me arrepentí.

–Lo siento Emmett, no debí decirte eso pero no me siento nada bien.

–Entiendo Bella, tengo entendido que alguien asesinara a Edward hoy.

Gemí, ¡El también lo sabia! ¡No! ¡Que no traigan a mi padre!

–Bella, Bella, Emmett bromeaba –me calmo Edward, de nuevo, creo que por decimoquinta vez en ese día.

–Pero… él lo sabe, ¡Charlie te matara! –chille.

Rosalie y Emmett rieron, pero Edward no, ¿Por qué a mí me pasaba todo esto?

–Tu padre no me matara –aseguro Edward, tomando mi mano–, no creo que el cargue con su arma hasta acá, Bella,

Edward me había repetido eso miles de veces… pero aun así no le creía.

–Rose, Emmett –sonrió Esme, ella también vestía elegante, todos lo hacían, la única que lucía rara era yo.

–Esme, gracias por invitarnos a conocer al padre de Bella –dijo Rose.

Ha, ahora Charlie era famoso, muy famoso entre estas personas, mi estomago se revolvió al pensar en Charlie… uh, de nuevo.

Ellos conversaban y reían, yo era la única con nauseas por aquí, Edward me miraba… siempre preocupado.

Sabía que Alice no tardaba en llegar y por primera vez Edward se separo de mi un segundo, pese a que hace unos minutos el había fingido dejarme sola, sabía que él me miraba desde la cocina, lo conocía demasiado bien.

Pasados unos segundos Edward volvió junto a Carlisle, uff, ahora eran dos personas las que me miraban preocupadas.

Después de unos minutos se les unió Esme, los tres vigilaban mis movimientos como si fuera a tomar esa galleta y a cortarme las venas.

Luego, para mi placer Rosalie comenzó a hacerlo también y Emmett me miraba, con burla, el silencio no se rompía y todos me miraban, eso me ponía incluso más nerviosa.

Ahora si estaba segura de vomitar.

Unos ruidos provenientes de la calle hicieron que Rosalie dejara de verme.

Una menos.

Estuve a punto de sonreír y decir: "Oh si, el siguiente es Emmett" las palabras de Rose me detuvieron.

–Alice llego –sonrió Rosalie, ¡La odiaba! ¡Odiaba a todos!

Tal vez también a Edward, el me había pedido matrimonio y me había dado un bebe, lo odiaba.

No, yo no lo odiaba, no podía, claro que nadie me había obligado a aceptar ni a… ¡Bueno! También me odiaba a mí misma.

Escuche las puertas del auto cerrarse y a Alice bromear… luego escuche la voz de mi padre y su risa.

Esperaba que estuviera muy feliz, lo deseaba, ellos habían dejado de verme así que cruce los dedos.

Carlisle, Esme, Emmett y Rose se levantaron y caminaron hacia la puerta, yo no lo hice…

Edward me tomo de la mano.

–Vamos, Bella, eres fuerte, el solo es tu padre…

¡Gracias por recordármelo! Pensé.

Edward se acerco y dejo un beso en mis labios, cuando sus labios tocaron los míos… me tranquilice, Edward me ayudo a dejar de pensar en mis preocupaciones.

Rodee su cuello con mis brazos, no deseaba sentirme de nuevo asfixiada, no si podía evitarlo.

–¡¡¡Llegamos‼! –escuche el grito de Alice y volví a la realidad…

Golpee el hombro de Edward, el sonrió, ¡Ah! ¿Qué si Charlie nos hubiera descubierto? Le gruñí a Edward y camine hasta la puerta.

Charlie estaba ahí, mi padre, era el mismo, me sorprendí de volver a la realidad y darme cuenta de que no había estado ni dos meses lejos de él.

Y ahí estaba, con sus vaqueros y una camiseta debajo de una chamarra, Charlie nos miro a todos extrañado, si, estábamos demasiado elegantes, Alice me sonrió y de nuevo todos se giraron hacia mí, trate de no rodar los ojos y camine hacia Charlie.

–Papá –no sé cómo logre decir esa palabra con la fuerza suficiente.

Charlie me miro, sorprendido, sí, yo también sabía que me veía extraña.

–Bells –sonrió.

Me acerque a él y lo abrace, bien, todo estaba tranquilo aun.

Trate de alejarme pero Charlie no soltó mi cintura, así que me acomode a su lado, silencio incomodo…

–Bien –me aclare la garganta cuando eso sonó demasiado tembloroso–, padre, ellos son Esme, Carlisle y Edward Cullen –los señale y trate de no suspirar al decir el ultimo nombre–, y Emmett McCarthy y Rosalie Hale.

Después de algunos ≪Un placer≫ ≪Bienvenido≫ ≪Lo mismo digo≫ y ≪Gracias≫, Esme dijo que mi padre necesitaba ponerse cómodo y Alice lo llevo a la habitación de huéspedes.

Entonces, Charlie me hizo casi odiarlo a él también.

– ¿Y, dónde duerme Bella?

¡Mala pregunta! Ellos se vieron entre sí, nadie se atrevería a decir: "con Edward"… mire a mi padre y rodee su cintura con mis brazos, ¡Oh, no trajo su arma!

–Por supuesto que conmigo, Charlie –sonrió Alice.

Me relaje un poco, gracias Alice.

Charlie asintió y Esme nos invito a comer y mi padre acepto, encantado.

Dos, Alice y Esme eran del agrado de mi padre, solo faltaban los demás.

Nos sentamos a la mesa en un orden extraño, Charlie, Alice, Esme, Edward, Carlisle, Emmett, Rosalie y yo… me sentí demasiado incomoda de nuevo.

Bien, nunca me sentiría cómoda lejos de Edward.

Mi padre hablo de lo agradecido que estaba de que Alice lo invitara, luego trato de alejarse de la conversación pero no lo logro, se suponía que él era el invitado especial así que lo merecía.

La cena se llevo pacíficamente, disfrute los primeros minutos.

Luego Charlie comento que me veía diferente, casi me ahogue con la soda y luego Alice cambio de tema.

Dirigí miradas disimuladas a Edward y creí que Charlie no lo noto, pero de pronto mi padre comenzó a preguntarle cosas… cosas extrañas.

– ¿Cuántos años tienes Edwin?

Emmett rio, yo no lo hice, ¡Me había descubierto!

–Es Edward, Charlie –sonrió Alice, ¡Dios, si me quieres aunque sea un poco has que… que… que mi padre… sea bueno!

–Veintiún años jefe Swan –contesto Edward, sonriente.

Oh, mi estomago se revolvió.

– ¿Universitario? –continuo preguntando.

–A un año de graduarme.

– ¿Estudias…?

–Medicina.

–Como tu padre.

–Exactamente.

–Claro que si, eres el primer hijo.

–Pero no el más importante.

Increíble, ese extraño intercambio se había llevado a cabo en pocos minutos, Charlie pregunta, Edward responde y se repetía casi sin respirar.

Dios, Charlie lo sabía, los demás observábamos en silencio el intercambio, Edward y mi padre se miraban fijamente, como asesinándose con la mirada.

Entonces Charlie sonrió, fue casi una mueca maléfica que duro solamente un segundo, ¡Lo juro! ¡Yo la vi! Hey, también Alice la tenía.

–Y bien, Edgar… –dijo Charlie.

Aclare mi garganta y hable.

–Edward, papá.

Todos los rostros se giraron hacia mí como diciendo: "No debiste haber hablado" Edward me sonrió y Charlie me fulmino con sus ojos.

Diablos, diablos, diablos… baje la mirada y me concentre en mi puré de papa y los chicharos, tome una cucharada grande y la lleve a mi boca.

¡Oh! Nunca me gustó comer chicharos, eran tan extraños, nunca los comía, ¿Todo hoy tenía que salir mal?

Charlie dejo de verme y lo agradecí.

–Y bien, Edward –sonreí, Charlie dejo de jugar– ¿Qué tal el amor?

Y todo se fue al diablo… sentí demasiadas nauseas, más que nunca en mi vida, mi corazón latía con fuerza y los nervios me hacían tiritar, a pesar de estar sudando.

Los malditos chicharos no me ayudaron a contenerlas, pero trate de soportarlo, cerré los ojos un minuto mientras esperaba que mi estomago dejara de revolverse, apreté los dientes y deje de respirar…

…algo completamente idiota porque cuando volví a respirar fue demasiado alto, Charlie se giro para verme interrogante… si, lo note, entre mis ojos llorosos.

– ¿Qué te sucede, Bells?

Solloce.

–Es que… odio los chicharos.

Silencio, Edward me miraba y le fruncí el ceño, su estúpida mirada de mala mentirosa ¡Eso ya lo saben todos, idiota!

Entonces, mi padre rio. Después de solo escuchar sus risas Emmett y Alice se le unieron, luego todos, me ruborice.

–Bella, nadie te obliga a comértelos, niña –sonrió mi padre.

Trague saliva.

–Lo sé.

Charlie rio un poco mas y después se giro de nuevo hacia Edward.

– ¿Qué tal las chicas, Edward?

Edward rio, manteniendo la compostura.

-Todo bien, jefe Swan.

– ¿Alguna chica que domine tu tiempo?

Edward solamente… se quedo sin palabras, Emmett no.

–Claro que la hay, jefe Swan –dijo moviendo las cejas, ¡Idiota!

– ¿De verdad, Emmett? –pregunto mi padre.

¡¿Por qué demonios si recordaba el nombre de Emmett?!

–Claro, Edward está loco por ella.

Charlie sonrió.

–Pues me encantaría conocerla…

–Pero jefe, usted…

No soporte más.

– ¡Emmett! –chille.

Me miraban de nuevo, no me importaba, ya sabía que estaba loca, ¿Qué más daba?

–¿Si, Beli-Bella?

Lo odiaba.

– ¿Quieres más puré?

–No, gracias Bella, creo que es suficiente con lo que Esme me ha servido.

–Pero vamos, no te detengas por nosotros, sabemos que lo necesitas, nada mejor que estar bien alimentado y alguien fuerte como tú lo necesita.

El se irguió en su lugar.

–De acuerdo, gracias Bella.

– ¡Come! –gruñí.

Entendí que eso fue extraño, las miradas de todos lo delataban pero no importaba.

No si eso callaba a Emmett.

– ¿Quién es la chica? –pregunto Charlie.

–Padre, es descortés preguntar acerca de la vida personal de Edward –le reprendí.

–Claro, disculpa Edgard.

Rodé los ojos.

La conversación se alejo de Edward y reprimí un suspiro de alivio, mi padre charlo con Carlisle de política, Edward se metió a veces a la conversación y Charlie no hizo nada… que delatara que él lo sabía.

Así que no debía saberlo aun, deje de sentirme presionada y disfrute.

Charlie parecía llevarse realmente bien con los Cullen, el proceso de decirle que me casaría y que sería con Edward se haría un poco más… simple.

Eso esperaba.

El siguiente paso fue irnos a la sala, Carlisle y Charlie continuaron conversando y prácticamente jalaron a Edward y a Emmett con ellos.

Esme se sentó junto a Rose, Alice y yo, me sentía un poco más relajada pero el hecho de que Alice sonriera con malvad no calmaba nada.

Después de estar unos minutos más aquí, nos iríamos a dormir, ya casi eran las 10 y Charlie debería estar cansado.

Después de ello mi padre caería como una piedra antes de las 10:05, así que me despediría y me iría con Edward a su recamara, simple.

Y tal como estaba planeado, a las 10 en punto comenzaron a despedirse, Charlie se adelanto y yo objete, tenía que beber un vaso de leche antes de dormir, mi padre lo creyó y fue a acostarse… no sin antes esperar un poco, Edward se rindió y camino escaleras arriba, después mi padre también lo hizo.

Después fueron Esme y Carlisle, no sin antes decirme lo mucho que les había agradado mi padre.

Luego Emmett y Rose me despidieron con un: "no hagas cochinadas si tu padre está en casa" les gruñí, por supuesto.

Camine junto a la sonriente Alice hacia su cuarto, pase por la habitación de huéspedes y escuche los ronquidos leves de mi padre, sonreí.

Me despedí de ella y camine hacia la habitación de Edward, pero Alice me detuvo.

–Espera, Bella, no sé si recuerdes que mis padres aman acampar, lo haremos y ahora que tu padre está aquí será mucho mejor –rodé los ojos–, ven, deja de gruñir y te daré tu bolsa de acampar, mañana le daré a Charlie la suya, nos iremos al atardecer.

Asentí y entre detrás de Alice, ella me dio un enorme rollo de color rojo, era suave.

–No preguntes cuando la compre –sonrió.

–No planeaba hacerlo –conteste.

–Vaya, tienes prisa, ni siquiera te quejas por acampar…

–Ya nada importa, la vida es un asco si tu padre te vigila.

Alice rio y me tambalee con la bolsa mientras caminaba, salí y cerré la puerta con cuidado, tratando de no hacer ruido.

Entonces, algo choco contra mí, caí al piso sobre mi trasero.

– ¿Bella? –pregunto mi padre.

Mierda.


No se si alguien lo sepa pero yo amo a Charlie XD TEAM CHARLIE FOREVER! hahah lo amo, es tan como mi padre :) creo...

Amenlo! El me inspiro para este capitulo, y tambien la cancion Night drive de The-All American Rejects pero ¿eso que?

Ya, ok, son las 4:22, mi madre ya me dijo 'Duermete Mee' pero aqui estoy, tratando de terminar una historia que se alarga demasiado, ¡Ahora iran de campamento! ¬¬ ¿Que sigue? ¿Que lleve al kindergarden a Nessie o a EJ? ¬¬ matenme ahora o callen para siempre.

Ok, gracias por sus Reviews, me hacen reir o sonreir o llorar haha ok no, las adoro & si hay algun el por ahi tambien te adoro! bien, me voy, pero no tengo sueño, son las 4, para que dormir ahora?

Por eso no me dormire ya, hasta tal vez mañana cuando... zzzzzzzzzzz... Edward, muerdeme... zzzzzzzz

Aimee was here!