NOTA DEL AUTOR:}
Nuevo capítulo, cumplí mi propósito y lo hice más rápido, disfruten y como siempre espero su opinión., los veré lo más pronto posible
Su turno paso rápido, Nick a la par de su trabajo, realizo algunas llamadas, aún estaba nervioso pero sabía que lo tenía que hacer tarde o temprano, por lo tanto lo acepto con tanta resignación como pudo. Eso sí, planeado algunos planes de huida para el peor de los casos, aunque incluso él pensaba que ya era demasiado, pero mejor era prevenir. Además fue una buena forma de pasar ese turno de reparte multas, a Judy no le afecto tanto como a él, supuso que por la ya antigua costumbre, igual la ayudo retenerse, pues entregar semejante cantidad de multas como le conto ese día puede ser…bueno puede causar algunos inconvenientes, así que sí, para el final del turno solo se repartieron 300 multas, el zorro creía que eran muchas, pero eran mejor que 500, cuando Judy se proponía algo no era tan fácil disuadirla. Aunque ese turno casi terminaba al fin y ambos se dirigían a la comisaria.
—Judy… ¿ya puedo quitarme el chaleco? Por favor…Fui un buen zorro ¿Si?
—Nick ¿Enserio te molesta tanto?
—No tanto solo…No sé…
—Ok—ella le concedió rodando los ojos—Y cómo te fue con lo que hiciste entre el turno…
—Ya que lo mencionas…tenemos transporte, mañana a primera hora podemos irnos.
— ¡Nick eres genial!
—Lo sé, soy increíble…
—Zorro ególatra.
—Oye merezco crédito, conseguí el transporte hacía mi posible tumba.
—Nick ¿otra vez?
—No me culpes, recuerda que no solo es tu primera vez en esto, también es mi primer noviazgo real, es la primera vez que conoceré a mis…suegros…
—Sin temor Nick, ellos te tienen en buen concepto.
—Si es así…procurare recibir más dardos mortales por ti—le dijo en broma.
Sin embargo su pequeña broma no surtió el efecto deseado, Judy freno el auto en seco, si bien no era tanta la velocidad Nick estaba distraído y se golpeó la frente con una parte del pequeño vehículo.
— ¡Nick! No juegos con eso, verte en peligro de muerte…no me parece gracioso recordarlo…
—Perdón mala broma lo reconozco—admite mientras se soba el golpe-.
—Mira…solo no juegues con eso, no me ayuda a sentirme bien conmigo misma…
—Debo recordarte que es mi obligación, no solo como macho sino como zorro. Proteger a mi pareja a toda costa.
—Lo sé…y como tú no puedes cambiar mi naturaleza sentimental y dramática yo no puedo cambiarla contigo…solo no me recuerdes ese hecho ¿sí? Recuerda que juraste estar conmigo siempre y no dejarme sola…Por favor cumple esa promesa.
Nick suspiro un poco, no podía negarle nada a su amada pero esa promesa…no estaba seguro de llevarla a cabo de ameritarse la ocasión—Yo…hare lo que pueda…
Si bien esas palabras no eran muy seguras a su decisión, le daban esperanza de que en su momento buscara otra opción…pues ella sabe que sin él….ella no podría seguir, no podría, eso lo sabe. Pero trata de no pensar en eso. Se concentra en ello mientras sacude ligeramente la cabeza y despejarse.
Nick busca cambiar el tema…a uno un poco menos lúgubre, al menos para su conejita.
—Por cierto…necesito ir a buscar el auto en el que iremos a las madrigueras… ¿Me acompañas bombón?
—Aclárame solo una cosa.
—Lo que quieras
—Dime que no es la camioneta de Finnick
La mira un poco antes de soltar una leve risa—Créeme esa sería mi última opción, la última y más desesperada, además para hacerlo hay que conseguirle alojamiento al pequeño y ni muerto lo dejo en nuestro departamento, no conociendo lo que puede hacer, pero…bueno ya verás…ya verás—le dijo con esa majadera sonrisa en su rostro-.
—Tienes un plan—observo la presa-.
—Pero por supuesto que sí, ahora más que nunca mi vida depende de mí encanto.
¿Su encanto? Bueno Judy admitía que Nick lo tenía a su favor, tan simple y sencillo, ese ejemplo era el día que se conocieron.
—Bueno sí, no creo que se te dificulte…me engatusaste con tu finta de buen padre y eso….ahora creo que te será más sencillo, digo ahora eres…digo ahora todo lo que dirás es verdad, pues verán al zorro dulce y cariñoso, aquel que se ocultó porque mundo no lo merecía y sigue sin merecer…aquel que eres conmigo.
—Zanahorias…—Nick se había sonrojado lo suficiente para que se notara sobre su pelaje—sabes que el sentimentalismo público no me…no se me da.
—Quiero que seas tú Nick…mi Nick.
—Ok…tratare…tratare de abrirme un poco más…pero no me pidas mucho Judy. Uno ha vivido tanto tiempo con una máscara que olvidas que es una, y el donde termina la máscara y quien eres tú.
—No te preocupes, te ayudaré.
—Oye…déjame intentar saldar mi deuda primero, antes de endeudarme más—ve como ella lo mira sin entender—Haz hecho demasiado por mí, incluso el que estés conmigo como mí ya sabes…cambiaste mi vida para bien. Así que oficial pelusa deberás dejar que este humilde zorro te consienta más ¿Bien?
—Ok…
—Por cierto ¿tú tienes un plan aparte?
— ¿Un plan?
—Sí—le apunto con obviedad—Según recuerdo dijiste "quiero sincerarme con mi familia Nick" —agudizo su voz para imitar a Judy—Eso significa ponerme a mí y a ti en peligro de ser perseguidos por un esponjoso mini ejercito de conejos al decirles eso.
Eso fue como un salpicón de agua fría para Judy y la hizo reaccionar.
—En casa te digo ¿sí?
—Muy bien.
La pareja siguió el camino que les quedaba hasta la comisaria en un cómodo silencio o entre alguna broma del zorro, cuando finalmente salieron libres de toda obligación.
—Bien pelusa, solo sígueme—Nick no espero para quitarse la corbata y desabrocharse un par de botones, si bien le gustaba ser policía aún lo sentía algo rígido para su estilo. La coneja solo lo seguía, pues no sabía nada sobre el plan de Nick.
—Muy bien zanahorias—le dijo cuando llegaron a una transitada intersección—Espera aquí. No tardo, solo debo revisar algo.
—Nick me dijiste que vendríamos por un transporte.
—Y eso haremos, solo necesito confirmar algo. Confía en mí, tú espera aquí y no tardo en volver.
La coneja como toda respuesta asintió, solo para ver al zorro perderse entre la multitud de animales, espero paciente unos minutos, pero al ver pasar el tiempo se impaciento. Estaba a punto de salir a buscar a su zorro cuando un Jeep color negro se detuvo frente a ella, la ventanilla bajo de inmediato mostrando una coqueta expresión zorruna.
— ¿Te llevo coneja? —hubiera querido decirle algo más romántico pero debían ser discretos-.
Judy se sorprendió por breves segundos antes de sonreír y correr para subir de copiloto. En cuanto su coneja estuvo sentada a su lado volvió a subir el vidrio polarizado y comenzó a andar.
— ¿Sorprendida linda?
—Más que sorprendida, este Jeep es…Wow es increíble.
—Qué bueno que te guste, así no hay forma de no llegar a las madrigueras.
—Nick…pero de donde conseguiste semejante Vehículo.
—Aunque no lo creas Koslov me debía un favor…y al fin me anime a cobrárselo—le dijo feliz y aliviado a la vez—Jamás pensé que en verdad me prestara un auto suyo….pero le dije la ocasión…no sé, creo que se quiso reír, no sé si por la situación o lo que pensó…pero al final me dijo que no había problema, tiene el tanque lleno y todo en perfecto orden—Nick le contaba algo emocionado al fin por la perspectiva—Sabes, creo que este viaje iniciara con la pata derecha…espero. Por cierto cual es el plan…
—El plan…
—Sí, digo no creo que planeas decirles a tuis padres "Hola papá hola mamá este zorro es mi novio y vivimos juntos" —le dijo en broma mientras estaban en un semáforo, pero al ver su cara se asustó—Zanahorias ¡No tienes un plan!
—Bueno…—la coneja le dio a entender bueno, su lenguaje corporal la delataba-.
—Es oficial….seré un cobertor—Nick se horrorizo-.
—Es que no creo que se pueda planear-.
—Entonces ¿Qué?
—Esperaremos el momento más idóneo…cuando mis padres puedan estar solos…sin mis hermanos mayores.
—Créeme solo hago esto porque te amo más que a nada en este mundo…y porque extraño el calor de un hogar. Pero eso sí, me debes algo.
Estaba a punto de reclamarle pero se abstuvo y lo considero mejor—Muy bien Nick, ¿Qué quieres?
—Según recuerdo una vez me contaste…cuando engañamos a la oveja todo lo de la sangre…lo hiciste en una obra de cuando tenías 9 años para tu escuela…quiero verla.
— ¡¿Qué?! —Sabía que se arrepentiría por darle una oportunidad al zorro mañoso que es Nick—Eso…eso, eso es imposible, no hay…
Más Nick la interrumpe—No me engañas, una de las princesitas de papá va a salir en una obra junto a sus compañeros de escuela, obviamente llevó una cámara…hay un video, apuesto mi cola a que aún existe…
La coneja lo veía asustada…era, era…
—"Zorro astuto"
Su padre de seguro tiene ese video y si no él su madre, pero si Nick veía eso…no la dejaría en paz hasta dentro de 1000 años, tenía que haber cuidado más su enorme boca.
—Oh la intachable oficial Hopps no cumplirá su palabra, serías capaz de hacerlo incluso por tu guapo zorro…
—Te odio Nick—la presa susurro derrotada-.
—Sé que me adoras igual que yo a ti—Nick no podía quitar esa mueca de superioridad, dio en el blanco y por lo menos sacaría algo más que un posible trauma de la tierra de los conejos, con algo de suerte ver un video donde vería a una mini-Judy adorable y si es posible conseguir fotos de su noviecita de niña, de seguro era súper tierna.
El resto del viaje continuo, Judy trato de desviar el tema y empezó a platicarle a Nick todos los lugares que ella le mostraría una vez que llegaran, el zorro no podía evitar sentir algo en la base del estómago algo parecido a… ¿Emoción? Tal parece que Judy le sigue contagiado algunas de sus cualidades, ahora ¿Qué sigue? ¿Qué le pegue el gusto por las zanahorias?…Bueno aunque ahora que lo piensa no saben tan mal…decidió alejar su mente de las cosas un tanto extrañas que ahora pensaba y se enfocó más en lo que siente. Es obvio, ahora que lo piensa un poco más a fondo y sin tanto drama, que el hogar de su querida coneja debe ser un tanto…bueno un hogar en toda regla, por el tipo de mamífero que es Judy es obvio que proviene de un hogar cálido, amoroso y armónico. Un hogar bueno y completamente funcional. La situación concreta es ¿Él encajaría ahí?, mientras lo tuvo su hogar fue…parecido. Su madre siempre procuro estar ahí para él, pero ella trabajaba y a veces no podía estar con ella tanto tiempo como quería.
Le enseño moralidad y honestidad para que el mundo no tuviera el fundamento de decirle que solo era un zorro, que él tuviera con que defenderse y tener una buena brújula moral. Vaya fiasco que resulto, trato, pero al final se rindió hasta que su peluda bola de algodón le volvió la esperanza y sus ganas de seguir y por fin pudo usar todo lo que su amada progenitora le enseño a plena luz del día y públicamente. A fin de cuentas espera que el viaje fuera más que una experiencia traumática para él, pues viendo como es Judy, no puede dejar de imaginar cómo será su familia…conejos, muchos conejos…bonachones, paranoicos, hiperactivos, asustadizos…con posible miedo a los zorros….Sí, ¿Qué puede salir mal?, eso era lo último que maquilaba su mente.
—Mira sé…
—No Judy. No es necesario, como tú dices es algo que debo hacer. Además tú ya hiciste mucho por mí, en las relaciones es dar y recibir de los dos lados. Y jure que contigo sería el mejor novio, uno digno de ti, así que les daré la cara a tus padres.
Judy no pudo más que conmoverse.
—Hay Nick, eres el mejor novio del mundo, no lo dudes.
—Espero un día creérmelo. Me falta mucho por aprender.
—Pues vas por buen camino—le dijo mientras lo miraba de forma cariñosa-.
—Me alegra oírlo…bien zanahorias tenemos transporte, algo de valor para hacer esto. ¿Qué más nos falta?
—Pues solo ir y que a medio camino no des vuelta U.
—Sabes creo que lo dejare como plan B
La coneja solo suelta una pequeña carcajada.
—Es mejor ir a casa Nick, tenemos mucho que hacer mañana.
—Pues si quieres llegar para el desayuno, debemos partir temprano, y yo conduzco ¿Ok? Koslov me mata si se entera que deje que alguien más aparte de mi pusiera sus patas en el volante.
— ¿Es broma o es enserio?—Realmente Judy no sabía si tenía que preguntar eso, o si realmente quería saber esa respuesta, pero la pregunta salió de sus labios antes de siquiera poder detenerla-.
—De hecho a como veo ahora esa parte de mis relaciona intrapersonales… Dejémoslo como un 50 y 50 de posibilidades…además no quiero tener pesadillas esta noche así que lo mejor es cambiar de tema….
—Claro…—pensó unos instantes—Tú tienes un plan ¿Verdad?
—Linda…yo siempre tengo un plan, y aunque no lo creas este es el más puro blanco que se me ha ocurrido en la vida-.
—Por favor no hagas locuras—le suplico-.
—Vamos mi bella zanahorias, no es nada que de lo que de seguro imaginas. Solo seré el prototipo de yerno perfecto o tratar de serlo en cuanto descubra como serlo siendo un zorro y mi novia una tierna conejita. No creo que sea tan complicado.
—Ok…no suena tan mal.
—No iba engañar a tu familia siendo algo que no soy del todo.
—Nick Si vas a ser tan buen yerno como novio…mis padres te adoraran…al menos mama.
—Con eso me sentiré mejor. Por cierto tu madre cocina…
—Es la mejor cocinera de todas las madrigueras y sus desayunos son deliciosos.
—Antes de las 10:00 am estaremos ahí, sé que tú no mientes zanahorias así que ya me dio antojo…
Judy solo sonreía feliz, feliz de que por fin Nick mostraba autentica emoción y convicción de ir a su hogar, con sus hermanos y sus padres….la visita estaba cerca…era al día siguiente.
El teléfono de Nick empezó a sonar.
—Pero ¿Qué diablos? —era rara la ocasión en que lo llamaban.
—Nick estas conduciendo…
El zorro bufo y se estaciono en el primer espacio que encontró.
— ¿Sí? —fue la primera respuesta que dio sin siquiera ver el identificador de llamadas—Oh…que grata sorpresa. ¿Ya está? —Pareció sorprendido—Eso si es velocidad, paso en un rato por ello, ¿algo importante? —pareció extrañado—Claro, lo que sea ahí estaré…en no más de una hora.
Nick colgó y miro unos segundos el celular.
— Nick ¿Paso algo malo?
Regresando su atención al mundo exterior— ¿Qué? No zanahorias, en lo absoluto solo es un encargo. Es mejor ir a casa y por si quieres saberlo era Finnick.
El vulpino volvió a encender el vehículo y regreso al camino. El zorro inicio la conversación para aligerar el ambiente y en menos de lo cantaba un gallo llegaron a su hogar. Entraron y Nick procedió a cambiarse, no iría con Finnick con el uniforme de policía, le daría un ataque al verlo así. Se cambió y le dijo a su adorable coneja que regresaba en un rato. A Judy en sí le pareció algo sospechoso el asunto, su sexto sentido le decía que el zorro tenía algo entre patas, pero a la vez le decía que no era nada malo, no al menos ilegal, o eso creía ella, y la confianza que le tenía a su zorro era suficiente, se encogió de hombros despreocupada y se fue a preparar algo para cenar y así esperar a Nick con la comida hecha.
Mientras tanto Nick conducía tranquilamente, sí, tal vez no era mucha su costumbre de hacerlo, pero podía asegurarle a todo mundo, menos a Judy que era muy buen conductor, incluso en la academia salió mejor que ella en el examen de conducción, pero realmente si alguien más podía hacerle de chofer que lo hiciera, siguió su camino hasta que por fin llego al punto de encuentro, estaciono y fue a encararse con el pequeño zorro del desierto. Como siempre la cara de su amigo estaba malhumorada.
— ¿Qué hay Finn? —le dijo con su usual tono despreocupado-.
—Nada aparte de cumplir el capricho de una molestia—le dijo irritado-.
Poniendo su mano en el pecho con una cara dramática— ¿Así ves un favor a tu padre?
Rodando los ojos fastidiado por el recuerdo—Oh cállate Wilde.
—Ok, ¿Dónde están? —le dijo riendo por lo bajo-.
—Están por aquí—solo basto eso para que el pequeño depredador empezara a caminar seguido por el de mayor tamaño—Mira ahí están—le dijo señalando el contenedor.
Nick se acercó directo al objeto señalado y lo abrió para revisar su contenido—Wow, amigo debo admitir que esta vez sí me impresionas, pero no puedo dejar de preguntarme ¿Cómo lo hiciste? Digo, solo tuviste poco tiempo para hacerlo.
Suspirando un poco para relajarse—solo digamos que no solo a ti muchos mamíferos te deben favores…
—Gracias amigo…no tienes idea de cuánto me ayudara esto—le dijo con genuina gratitud-.
Al escuchar esas palabras no puede evitar sentir un pequeño escalofrió, pues realmente tenía más de una década sin escucharlo usar ese tono—No es nada Wilde, pero si puedes borrar de mi ficha algunos delitos y antecedentes-.
Sonriendo divertido—Ok, tratare de hacer lo que pueda sin…
—Sin que la coneja se entere, lo sé—el pequeño rodo los ojos—No quiero causarte problemas-.
Sin aviso el zorro rojo solo se carcajeo—Amigo yo solo puedo meterme en problemas con ella.
— ¿Problemas en el paraíso?
—En lo absoluto mi amigo…bueno no sé, una visita a mis….suegros ¿Cómo se le podría llamar?
—Un momento ¿Tus suegros? Eso significa sus…
—Sus padres Finnick y no, ellos no saben…lo nuestro—ese detalle lo dijo con ínfimo rastro de inseguridad-.
Inseguridad que Finnick noto al instante— ¿Miedo? —le dijo con burla—Nick Wilde tiene miedo.
—No es miedo…
—No, es terror—Confirmo— Wilde son conejos ¿Qué pueden hacerte? Es más probable que tú…
—Es eso Finnick, puedo echarlo a perder por el simple hecho de ser un zorro, puedo lastimarlos sino tengo cuidado, puedo asustarlos, puedo traumar a los más pequeños, estoy seguro que habrá crías, niños, los puedo traumar—Nick explico con las orejas caídas y bastante nervioso-.
—Wilde por favor—le dijo rodando los ojos por semejante muestra de nerviosismo—No tienes 15 y vas por tu chica para el baile graduación, ambos son adultos bastante crecidos, pero muy inmaduros en este sentido….Era virgen ¿Verdad?
— ¡No voy a responder eso! —le dice escandalizado-.
—Con eso me lo confirmas—suspiro—Mira creo que con eso debes de tener más confianza, tan simple y sencillo, ella está contigo y eres un zorro—dio énfasis en la palabra—Tú eres un zorro diferente y ella es una coneja diferente.
—Es por eso y ¿Qué tal…?
—Si ella salió de ese hogar deben estar más acostumbrados a lo diferente. A pesar de que una relación como la suya sea…
—Muy por fuera de la norma.
—Los conejos son de una sociedad conservadora, pero creo que su familia puede ser un poco más…relajada
—Bueno, trabajan con un zorro, pero de lejos es…meterse dentro de la madriguera.
—Si ella te acepto creo que más dentro de su familia lo pueden hacer…después de todo el numero está a tu favor—le dijo con burla de nuevo-.
Nick solo suspiro, trato de animarlo, o eso creía, fue un intento más, además de burlarse de él.
—Sí ya terminaste tu aunque me cueste charla motivacional exitosa, me retiro, mi hermosa coneja me espera en nuestro hogar, solo una última cosa.
— ¿Qué ocurre?
— ¿Por qué me hiciste venir? Tienes llave del apartamento.
—Necesitaba verte—le dijo con simpleza-.
Nick arque una ceja por esa afirmación— ¿A mí? ¿Para qué?
—Para darte esto—de su bolsillo saca una pequeña caja negra y se la tiende al zorro— ¿Qué esperas tómala?
—Amigo me siento alagado, pero soy de Judy y ella es una coneja muuuuy celosa y…
— ¡Wilde no seas imbécil!—Le grito el pequeño zorro molesto por esa estúpida broma-.
—Ok, ok, ¿Qué es esto? —Le dice al tiempo que la toma-.
—Tú deberías saberlo.
El zorro rojo solo abre la caja para toparse con algo que lo dejo atónito y estupefacto.
—Me dijiste que te le entregara cuando yo creyera que estuvieras listo y…curado. Según yo ese momento es este.
Nick no podía creer lo que estaba sosteniendo, tantos años….
—Gracias—le dijo con una voz entrecortada-.
—No es nada…si vas a ponerte a llorar vete con tu coneja-.
El pequeño depredador se fue de ahí sonriendo de lado sin que su amigo lo viera.
Mientras el zorro de mayor tamaño se quedó ahí un rato hasta que espabilo, tomo lo que debía tomar y se fue de ahí, esperando encontrar de camino una tienda en particular abierta.
En otro lugar una zorra de pelaje blanco sostenía un par de vasos de contenedores de comida y en esta ocasión se encontraba sola, se dirigía a la habitación de Jack, la que realmente usaban ambos, solo que la liebre estaba un poco…distante, por así decirlo. Desde la tarde del día anterior, cuando llegaron a su hotel el macho, ni la toco, ni le dirigió la palabra, hasta que le deseo una buena noche y le dio un pequeño beso en los labios de cariño. Ese mismo día, durante toda su jornada encerrados con esos malditos archivos se mantuvo en un impávido silencio, algo estaba mal y sabía que era su culpa, de regreso después de terminar y ahora sí iniciar con su pequeña suspensión, la liebre no dijo ni pio, tenía que arreglar las cosas y debía hacerlo ya…
Caminaba con tranquilidad hacia su habitación, en sus patas sostenía lo que puede ser la cena de ambos, su vestimenta…bueno rogaba que nadie más la viera solo Jack, no tardó en llegar a la habitación de la liebre, dio un suspiro antes de tocar levemente a la puerta.
—Jack, soy yo…—espero un poco y no obtuvo respuesta—Jack por favor abre…No querrás que alguien más me vea así-.
Solo bastaron esas palabras para que la puerta se abriera unos minutos después.
—Al fin—le sonrió coqueta-.
La vulpina solo vestía un pijama ligero que consistía en un short pequeño y una camiseta sin nada de bajo, Jack sabía a qué se refería y no esperaba que estuviera afuera solo en ropa interior, para lo cual no faltaba mucho.
— ¿Qué haces vestida así en un pasillo? entra—el macho la reprendió mientras se hacia un lado y vigilaba que nadie más la haya visto-.
La hembra obedientemente entro.
—Lo lamento pero era la única manera de que me dejaras entrar rápido y que me hablaras a la vez—le dijo con un tenue rubor-.
—Hay otras maneras—le dijo desviando la vista-.
—Lo sé…Lo siento, por esto y por todo—le dijo arrepentida— ¿Podemos hablar? Por favor—al final suplico-.
Ese tono y esas palabras fueron lo único que ella necesito para conseguir un lugar frente a Jack, este se encontraba sentado recargado contra el respaldo de la cama, mientras la vulpina estaba de rodillas sobre el colchón frente al macho.
—Sabes…sé que no soy fácil, hago dramas y te meto en un sinfín de problemas, y tú sin reproches aceptas cosas que solo me corresponde a mi responder. Estuve recapitulando todo lo de estos días y…lo siento—estas palabras hicieron estremecer a la liebre-.
Ella se sentía mal, pero, ¿Por qué? El que estaba haciendo drama era él, ella porque se arrepentía.
—Sé que estuvo mal el que le pidiera un favor sin….sin decirte que era él…
Eso sí sorprendió al macho, no sabía que había dado directo con el clavo del problema.
—No tienes que sentirlo eres libre de…
—Sé que soy libre de tomar mis propias decisiones, pero no estoy bien con ello cuando te lastimo…Sé que lo odias-.
—No lo odio—se defendió vagamente-.
—Eso se ve…
—Solo no me gusta que se metan con lo que es mío—la corto con firmeza-.
Ese cambio asusto un poco a la vulpina hasta que capto lo que dijo, lejos de causar una reacción adversa solo hablando sus facciones, sonrió dulcemente y empezó a acercarse a la liebre con la mirada gacha en claro gesto de humildad y aceptación. Si hubiera una reacción de rechazo ella se detendría y esperaría todo lo que fuera necesario para regresar a su lugar, que es al lado de su pareja. Pero esta reacción no paso lo que lo dio a entender que terminara de acercarse, se abrazó al pecho descubierto de Jack, pues este solo traía puesto el pantalón de la pijama y se recargo en su hombro, casi no paso tiempo antes de ser rodeada con firmeza por las patas del macho.
—Te lo dije esa noche—susurro ella—Tienes razón, mi vida es tuya, te pertenezco…Me encanta que me celes tanto…pero no me gusta que tus sentimientos por mí, me alejen de ti, todo lo contrario, acércame, soy tuya.
—Sabes perfectamente que solo pasa con él…me pongo muy hostil y no quiero…Lastimarte
—Nunca me lastimarías… Ya te dije que puedes hacer de mi lo que te plazca.
Se separa de su hombro y se ven a los ojos, ella ve aquellos profundos ojos azules, a través de ellos ve tanto de él. Ella conecta sus labios con los de él en un beso lleno de amor.
Terminado el beso—Veo que trajiste la cena—le dice la liebre muy apenas arriba del susurro-.
—Sí—ella asiente—Pero primero quiero—se separa un poco de él—Quiero darte el plato fuerte—Y sin más se quita la blusa-.
Simplemente suelta un suspiro de placer al sentir la patas de Jack amasar sus enormes senos….
