Los personajes de Ranma ½ no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi. La historia aquí presentada es con fin de entretenimiento, NO de lucro.


Capítulo 36

Con mucha madurez


Ukyo se asomó por la puerta, ya iba a recorrerla pero se quedó quieta cuando los ojos de Ranma y Akane se posaron en ella.

La chica de la espátula no dijo nada, sólo caminó hacia sus amigos quienes la recibieron con un fuerte abrazo.

La vida a veces era demasiado cruel pero te compensaba al darte la oportunidad de conocer a gente maravillosa, que con sus palabras, cariño y amistad te volvían hacer sonreír plenamente.

Al día siguiente, Hikari pidió disculpas al papá de Akane, el señor miró con cierta duda a su novia quien asintió, por lo que Soun tan sólo sonrió de manera paternal.


Eiko abrió la puerta de su departamento, soltando un largo suspiro, viendo como su hija adentró rapidísimo rumbo a su habitación. La señora Katsura optó por sentarse un momento en el sillón para reflexionar, su hija necesitaba tranquilizarse completamente, no quería que entrara a otra crisis.

—Lo va a superar, estoy segura… mi pequeña podrá —se decía la señora frustrada, dejando escapar unas lágrimas—. Soun, perdóname… primero está mi hija antes que yo.

Las lágrimas se intensificaron más, surcando su fino rostro, cayendo irremediablemente en su regazo. Escuchaba los gimoteos de Hikari y le dolían como dagas incrustándose en su corazón sin piedad.


Los días corrieron como agua, la familia Tendo y Saotome seguían preocupados porque desde que se supo la desgracia de Hikari no han sabido nada de las Katsura.


Ukyo se sentía muy rara volver a la escuela Furinkan como estudiante, para colmo la dejaron inscribirse pero en primer año debido a que el ciclo escolar estaba a punto de terminar. Estaba muy incomoda, caminando tras de Ranma y Akane. Los observaba de forma enigmática, ni ella misma sabía, por una parte le daba coraje ver como su "prometido" hubiera elegido a Akane y le daba muchos celos, pero pronto se le calmaban, recordando lo amable y comprensiva que Akane era con ella, pero por otra parte le daba gusto ver a Ranma decidido y contento por estar con la persona que amaba. De igual forma le seguía causando dolor verlos juntos.

Los jóvenes prometidos iban muy sumergidos en sus pensamientos respecto a Hikari y su ausencia en la escuela.

—Eh, disculpen, yo tengo que ir a ver un local —habló Ukyo, ya no soportaba el silencio ni verlos tomados de las manos por lo que prefirió dar vuelta en la esquina.

A ella también le contaron lo sucedido y no conocía bien a la pobre chica, pero estaba igual que sus amigos, llena de coraje y rencor hacia ése malnacido que se atrevió a desgraciarle la vida a una niña.

Ranma ni Akane le habían prestado mucha atención a Ukyo que siguieron caminando. El hecho de que Kari no asistiera a la escuela, no respondiera a las llamadas y que ni Eiko lo hiciera, les estaba preocupando. Cuando miraron hacia atrás, su amiga ya no se encontraba.

—Me siento tan mal, no puedo creer que tantas cosas malas le hayan pasado a nuestras amigas —musitó Akane, no tenía ánimos de nada.

—Todo se junta… —apoyó Ranma quien brincó a la barda y sentarse en el borde acuclillado, colocando su mano sobre la mejilla derecha y observando a su prometida.

—Ni un respiro… y para colmo pronto vienen los exámenes de admisión universitarios, ni me he podido concentrar para estudiar —bufó la peli azul.

Ranma hizo una mueca de disgusto ante eso, y prefirió colocar su mirada en otro punto.

—¿Qué pasa, Ranma? —cuestionó la joven, percatándose de la molestia de su prometido.

—Es más que obvio que tú serás admitida en cualquier universidad, seguro te irás a Tokio con tu hermana y a mí me dejaras aquí, sólo, cuando apenas empezamos a tratarnos tal lo que somos —respondió el chico, quien frunció el ceño.

Era su pesadilla recurrente, ver como Akane se iba a Tokio a estudiar y a él lo dejaría ahí en la casa, siendo el maestro del dojo.

—Ranma… —Akane estaba sorprendida ante la sinceridad del joven Saotome—. Yo…

—Sí, tal vez soy un maldito egoísta, pero yo no podría acostumbrarme a estar sin ti, tal vez yo también vaya a la universidad donde quedes y seré el intendente o lo que sea por tal de no estar lejos… —se quedó callado cuando una piedrita le dio en la mejilla, obligándolo a darle la cara a la joven, quien le sonreía tiernamente.

—Bobo, ya no me pienso ir a Tokio, la universidad de Nerima también tiene la carrera que me interesa, además… tú también presentaras el examen de admisión, yo te ayudaré a estudiar —la chica se señaló con el pulgar, llena de orgullo y convicción, haciéndola ver un poco arrogante.

—¿En serio? —Ranma abrió los ojos como platos.

—Tan serio como mi futuro nombre será Akane Saotome… claro… si tú quieres —lo último lo dijo con algo de timidez haciendo que las mejillas de la chica se sonrojaran.

Sonrió y sus ojos brillaron como el mismo sol cuando Ranma bajó en un salto para quedar frente a ella y besarla.

El chico estaba tan contento que abrazó a su prometida por la cintura y la alzó, admirando la belleza hecha mujer, ella se agachó para volverse a fundir en un dulce beso.

—Eh… perdón por interrumpir —carraspeó Yamato.

Los jóvenes prometidos se pusieron rojos como tomates, Ranma enseguida bajó a Akane y ninguno de los dos se animaba a alzar la mirada ante el sobrino de Tofú.

—Perdonen, es que… no sé nada de Hikari, no me responde al teléfono… he ido a su casa y nada… no ha venido a la escuela y estoy muy preocupado por ella, ¿ustedes saben qué le pasó? —el joven se veía realmente apesadumbrado y sus ojos denotaban tristeza, a cada rato suspiraba y unas ojeras adornaban sus ojos que se encontraban enrojecidos e hinchados.

—No, de hecho ahorita íbamos a ir al restaurante donde trabaja la mamá de Kari, ¿vas con nosotros? —invitó Ranma.

Al chico se le iluminaron los ojos y esbozó una pequeña sonrisa esperanzadora. Akane y Ranma se quedaron viendo entre ellos, sintiendo pena por el sobrino de Tofú. ¿Cómo reaccionaría al saber lo que le pasó a su novia?


Entraron al restaurante, se sentía algo extraño, preguntaron a algunos meseros quienes respondieron que no sabían, ya que acababan de entrar a trabajar, otros que la señora Katsura no se presentaba muy seguido y no tenían la fortuna de conocerla. Hasta que encontraron a una persona quien les dijo que Eiko se había tomado unos días libres y que no tenía día para regresar.

—¿S-se fu-fueron? —Los ojos de Yamato de inmediato se llenaron de lágrimas y no pudo más, dejándose caer arrodillado en el suelo, llevándose la manos al rostro para cubrirse—. ¿Por qué? Y sin decirme adiós… ¿Por qué me hizo eso Kari? Si yo la quiero mucho…

Akane de inmediato se agachó para acompañar a su amigo, poniéndole la mano en el hombro, dándole palmaditas.

—E-ella tiene sus razones… —trató de consolar Akane aunque no sabía si lo estaba haciendo bien.

—Dale un poco de tiempo, ella también te quiere —habló Ranma, serio.

—Sí me quisiera, al menos me hubiera dicho que se iba… —gimoteó Yamato, haciendo ademanes desesperados con las manos.

—Yamato…

—Lo siento… yo… —el chico se levantó trastabillando y se fue del lugar, desgarrado.

Los prometidos se vieron entre de ellos, sintiendo profunda tristeza. Ver a Yamato así les había calado profundamente, ése chico realmente estaba enamorado de Kari.

—¿Cómo lo va a tomar tu papá? —interrogó Ranma a Akane.

—Con mucha madurez —respondió la aludida solmene.


Un grito desgarrador se escuchó en la casa Tendo, obligando a todos a taparse las orejas, mientras que un desanimado y llorón Soun daba vueltas por la sala, agarrándose de los pelos y gritando a todo pulmón el nombre de Eiko.

—¡Ya papá, ni que se hubiera muerto! —gritó histérica Akane con los nervios de punta debido a los berridos que hacía su papá quien ahora yacía en el suelo hecho ovillo y rodando sin dejar de llorar.

—¡Eiko, Eiko! ¿Por qué me dejaste? —aullaba el señor del bigote.

—Pobrecito de mi papá y de Yamato, están deshechos por la ausencia de sus novias —dijo Kasumi quien soltó un pequeño suspiro.

—¡Ya llegué! —gritó entusiasta la joven de la espátula que se quedó extrañada al ver al señor Soun llorando a mares y moqueando como un niño pequeño y berrinchudo.

—Eiko… Eiko se fue y me abandonó, me dejó solito… —explicó el padre de Akane.

—En estos momentos es cuando me da vergüenza decir que me apellido Tendo —masculló Akane a Ranma.

—Te entiendo perfectamente —apoyó Ranma quien miró a su padre.

—No señor Soun, nada de eso, la señora Katsura y su hija acabaron de llegar, las vi bajando de un taxi y por lo que vi, la chica se ve mucho mejor —contestó Ukyo quien sonrió dulcemente.

—¡Oh, gracias, gracias! —el semblante de Soun cambió radicalmente, haciéndole reverencia a Ukyo de forma exagerada a tal punto de quererle besar los pies.

La joven castaña se puso nerviosa ante el acto de Soun, hasta que una enrojecida Akane apareció tras del señor Tendo, lo pescó de una oreja y lo alejó de su amiga.

Soun por su parte quería irse de la casa de inmediato para ir a buscar a la señora Katsura.

—Papá… creo que debes darle espacio, deja que ella venga y nos explique porque se marchó sin decir nada —sugirió Kasumi.

—Es cierto, señor Tendo, Eiko debe tener una fuerte razón por la cual no lo comunicó a nadie, es mejor esperar —secundó la madre de Ranma.

—Bueno, creo que yo iré a visitar a Tofú —sonrió Kasumi—. Espero que las galletas que le hornee sea de su agra… —Kasumi tenía los ojos bien abiertos, mirando cierto punto de la mesa.

Todos siguieron a dónde señalaba la mirada de la mayor de las Tendo, encontrándose a Genma devorándose las galletas.

—¡Genma Saotome! —exclamó Nodoka, furiosa.

—¡Yo no fui! ¡Ranma lo hizo! —señaló el hombre del turbante a su hijo.

—¿Qué te pasa viejo idiota? ¡Tú te las tragaste todas, a mi no me vienes a echar la culpa de tus actos, sinvergüenza! —Ranma golpeó a su padre.

—Hijo, me decepcionas, no eres solidario con tu padre, es más hasta lo golpeas… pero te enseñaré a respetar, aunque me duela más a mí que a ti…

Los dos comenzaron una pelea en la sala, de esas que ya casi no se daban, escuchaban los insultos y los golpes que Ranma le daba a Genma. Estaban tan concentrados poniéndole atención a la pelea que ni cuenta se dieron cuando entraron a la casa.

—¡Ya verás, papá, te daré una paliza! —gritaba una pelirroja que estaba saliendo del estanque.

Mal hijo, ingrato —mostró un letrero el panda.

—Ya extrañaba eso —dijo Ukyo, quien sonrió—. Es tan… tan Ranma.

Todos voltearon a verla y sonrieron al ver que tras de ella estaba Eiko y Kari.

—Bienvenidas —Kasumi se acercó a ellas y las abrazó—. No les dije nada, como se los prometí, espero que Kari esté mejor —le susurró a Eiko.

—Gracias, Kasumi, ese lugar es maravilloso… de verdad, muchas gracias… hija —respondió la señora, abrazando con más fuerza a la mayor de las Tendo.

—Bueno, ¿entonces me acompañas a la cocina y me ayudas a preparar más galletas para mi futuro esposo, mamá? —la hermana de Akane se separó para observar a Eiko.

La señora Katsura sonrió ampliamente.

—Qué bonito —musitó Ukyo con anhelo, sintiendo cierta nostalgia, pero unos brazos la sorprendieron cuando la envolvieron por la espalda.

—Tú eres como la hermana de mi hijo, por mi no hay problema en tener otra hija —le dijo la señora Nodoka.

Los ojos de Ukyo se engrandecieron al tiempo que se humedecían a causa de las lágrimas que amenazaban por salir. Su instinto fue voltearse y abrazar a la bella mujer que le brindó el abrazo maternal, dejando que las lágrimas fluyeran libremente por su rostro.

Kari sonrió ante lo que estaba viendo, de repente posó sus ojos el señor Soun y luego en Akane.

—Señor Tendo… —la chica bajó la mirada—. Me… me gu-gustaría charlar con usted… —su voz temblaba.

—Por supuesto, Kari, cuando tú quieras, hija —respondió el señor Soun—. Pero hoy no… —se percató de la inseguridad que la chica tenía—. ¡Tenemos que ver quién gana, si Ranma o Genma!

—¿Eh? —Los ojos de Hikari se abrieron como platos ante la propuesta del señor Soun.

—Yo le voy por Genma. ¡Saotome tú puedes, demuéstrale a tu hijo porque eres el mejor!

—Pues yo no lo creo así… seguro Ranma le gana… ¡Ranma, tú puedes, golpea a ése panda barrigón! —gritó Kari, entusiasta.

Akane le escurrió una gota de sudor en la frente y ladeó la cabeza.

—Vaya… y yo preocupándome siempre por nada… bueno… en ausencia de Nabiki… ¡Hagan sus apuestas! ¿Quién ganará, Ranma o tío Genma?

»Continuará...


Hola! :D Parece que he abandonado el fic, pero no, la inspiración creo que está de huelga xD y el tiempo no es el mismo como hace unos meses u.u pero bueno, lo importante es que continuamos y les agradezco muchisimo, con alma y corazón su paciencia :D ¡Gracias! ;)

Un poco de drama... a dónde se habrán ido Eiko y Hikari? Qué sucederá con Yamato? El pobre cree que lo abandonaron xD pero en serio, qué hará cuando se enteré de la verdad? :S Eso ni yo misma lo sé... a ver que me dicta la musa u.u

Como siempre y sin cansarme de hacerlo: ¡MUCHISÍMAS GRACIAS! :) Gracias por todo, son unos amores :) gracias por regalarme unos minutos de su tiempo, por regalarme unas palabras, me encanta leerlos n.n, gracias por su espera, gracias por su apoyo, gracias por su comprensión, gracias por agregar ésta historia a favoritos, gracias por seguirla, gracias por ponerme en su lista de autores/as favoritos, gracias, gracias :3

Gracias a: hikarus, Auri22, MATT, akarly, Miztu Akari, AiHiwatari, The Darkness in My Heart, elena79, AkaneSaotome, Wolfing23, barbaara, Atreya, calcioycobalto, adri, caballero 10936 y a todos que leen esta humilde historia, muchas gracias n.n.

*MATT, galán! Lo siento sir Matt, me temo que no podré hablarle de tú, mi respeto hacia usted es muy grande... Nahhhh, ¡claro!, galán que te hablaré de tú, pero es cierto que te tengo mucho respeto :) además estás en plena flor de la juventud! y para nada me incomoda, eh, si soy bien confianzuda xD claro, mientras me lo permitan. Jamás, jamás tus comentarios me van aburrir, te lo aseguro, al contrario me encantan, puedes escribirme una novela ahí si quieres :) para mi es un verdadero placer leer cada palabra escrita en los reviews (son mi alimento "creativo"). Muchas gracias por tus animos. Me encantaría responderte lo más pronto a todos tus reviews que me has dejado, pero no tengo como contactarte, por eso te pido una disculpa cuando te respondo en las actualizaciones que hago en los fics. DE nuevo, muchas gracias, guapo por tu apoyo y tu cariño, te mando un enorme abrazo así bien asfixiante como los de Ryoga y un besototote ;)

*elena79, princesa! Qué mal por lo de ésas chicas que conoces, yo no diría: lo entiendo. Porque realmente no podría, eso es un trauma que te dejara hueya toda la vida, pobres chicas, de verdad lo siento mucho por ellas. Esos desgraciados deberían de torturarlos hasta llorar sangre. Cuidate muchisimo, preciosa.

*AkaneSaotome, hermosa! :D tu nombre figuró en el capítulo ;) ¿Quién no mataría a un malnacido como ése? ¿Cómo es que hay gente así? Y para colmo, seguirá existiendo esa clase de "humanos" Pues al menos ya no están tan solas, cuentan con una enorme familia que está dispuesta a apoyarlas, además también está Yamato :)

*barbaara, guapa! Gracias y wooow, completito, completito? gracias, yo continuaré con el fic aunque me tarde un poco en publicar :) disculpa si demoro, por fis, te mando un besototote n.n

*Atreya, preciosa! Claro que Akane le dará la oportunidad de que el chico se disculpe, solo deja que a la peli azul se le pase el coraje, ya ves que Akane tiene un corazón noble :) Cuidate mucho, un besote :**

*adri, linda! Muchas gracias por leer la historia y por tus comentarios, espero que siga siendo de tu agrado n.n

*caballero10936, hola! gracias por el comentario, pues no sé cuando tenga final la historia, pero mientras yo le seguiré escribiendo :)

*A todos los que me regalan de su tiempo y por diversas razones no dejan sus reviews, les agradezco de corazón :)

Yo me despido con un beso y un abrazo, esperando leernos pronto :)

bye bye