Capitulo 36. Conexión.

En ese segundo volví a leer la mente de la manada.

-¡Corre Paúl, rápido!

-¡Vienen por ahí!

- Se acercan…están por llegar-Dijo Esme- Es mejor que se vayan-Apuró a un par de lobos.

Eran cuatro, a la cabeza venía Jane.

-Crees que se noten el olor- Le pregunto Rosalíe a Jasper.

-No, ellos no están familiarizados con su hedor, a demás se va a confundir con las hogueras que hemos creado.

Mi hermana asintió.

-Reúnelos a todos- Ordenó Sam a Embry.

-Espera-Dijo Bella a mi lado- ¿No dijiste algo antes? ¿A qué te referías cuando hablaste de «una pequeña complicación? Y Alice, que había de concretar el esquema para Sam... Dijiste que le iba a andar cerca. ¿El qué?

Rayos, había hablado en voz alta y ella me había escuchado.

-¿Y bien?

-No es nada, de veras, pero tenemos que ponernos en marcha...-Le dije reparándome para llevarla.

Dio un paso a tras.

-Define «nada».

Con mis manos encerré su cara.

-Sólo tenemos un minuto, así que no te asustes, ¿vale?-Tomé aire-Insisto, no hay razón para tener miedo. Confía en mí esta vez, por favor-Le pedí.

Procesó la información y asintió.

-No hay razón para el miedo, lo pillo.

Debía explicarle.

-Edward, le dirás…-Preguntó el chico lobo.

En ese instante mi atención nuevamente paso o más bien voló de Seth a la manada a través de los pensamientos de Paúl pues Leah quiso actuar por su cuenta y coger a un neófito por sorpresa.

-¿Y qué hace ella?-Solté.

Me concentré en ella. Leah se posicionó en frente del vampiro desprevenido mostrándose ante él y gracias a su valentía atacó sin encontrar el punto débil de su rival, dándole una clara ventaja y al girarse bruscamente sobre si misma se adelantó al movimiento del neófito recibiendo un golpe brutal en la cadera cuando éste se defendió.

- ¡No...!

Rodó sobre si misma y se incorporó para volver a atacar lesionada.

Como me hubiera gustado estar ahí para poder ayudarle. La manada percibió la pelea de la chica lobo varios corrieron a ayudarle pero algunos estábamos muy lejos y de pronto todo se volvió rojo y Jacob estaba encima del imponente neófito.

Pero algo pasó de pronto, el vampiro adivino el movimiento y fue un segundo más veloz que Jacob volcándose sobre sí, lo atrapó por detrás e inmediatamente clavó sus dientes en el lomo del sorprendido lobo. El color de su particular pelaje se volvió mas intenso por la sangre caliente que comenzaba salir sin control.

-¡No!-Grite otra vez arrodillándome pues no era conciente de mis propios movimientos hasta que abrí los ojos y me vi a mi mismo.

Estar tan cerca de Seth, me ayudaba a sentir los que ellos.

Un quejido desgarrador y casi ensordecedor salió del lobo. Su herida ahora ardía cien veces más que la mordida por el escozor del veneno a demás de haberle quebrado la espalda por lo menos en veinticuatro partes con los dos golpes recibidos.

El dolor que sentía Jacob se había transmitido a todos porque él mismo había perdido la capacidad de controlar aquel bloqueo que había logrado dominar.

-¡Edward, Edward!-Me llamaba Bella.

La conexión con la manada era muy fuerte.

Leah también se reincorporó y volvió a atacar.

Sam se lanzó desesperadamente sin pensar en contra del vampiro y logró distraer y capturar su atención del neófito para hacer que soltará a Jacob.

-Está bien. Vamos a estar perfectamente...

Jacob Black malherido estaba inconciente sobre la hierba mojada.

-¡Edward! Ya vienen los Vulturis…-Me urgió Alice desde el otro lado del claro.

Paúl también apareció en escena y lo abordó mordiendo el antebrazo derecho y separándolo bruscamente del cuerpo.

-¿Qué ocurre?-Preguntó Bella desesperada.

-Estamos bien. Vamos a estar perfectamente... Sam le...ayudó...-Dije entre dientes.

Aún podía sentir en carne viva el dolor que sentía Jacob.

Bella no resistiría otra nueva impresión tan fuerte, debía ser cuidadoso, ella estaba a punto de caer pero mis brazos la recibieron.

-¡Seth!

-Jake…Jake-Se repetía el chico.

Estaba a punto de echar a correr.

-¡No! Ve directamente a casa ahora mismo ¡Lo más deprisa posible!

-Pero Jake…me necesita.

-Confía en mí, Seth.

El sabía que no se podía arriesgar a ser descubierto además entendía perfectamente que no solo la vida de Jacob sino que también las vidas de la manada y por consiguiente la de toda la reserva incluida estaban en peligro si es que los Vulturis los llegaban a percibir, puesto que también venían Félix y Demetri. El pequeño lobo debía alejarse rápidamente.

Y así lo hizo, por suerte.

Estreché a Bella contra mi pecho casi por inercia y comencé a caminar hacia el claro.

-¿Qué ha ocurrido, Edward? ¿Qué le ha pasado a Sam? ¿Adonde vamos? ¿Qué es lo que ocurre?

-Debemos volver al claro-Le explique- Sabíamos que existía la posibilidad de que esto ocurriera. Alice lo vio a primera hora de la mañana y se lo dijo a Sam para que se lo transmitiera a Seth. Los Vulturis han decidido que ha llegado la hora de intervenir.

Su reacción como era de esperar no fue la que esperaba, comenzamos a correr a gran velocidad humana.

-No te asustes. No vienen a por nosotros. Se trata sólo del contingente habitual de la guardia que se encarga de limpiar esta clase de líos, o sea, no es nada de capital importancia. Simplemente están haciendo su trabajo. Parecen haber medido de manera muy oportuna el momento de su llegada, por supuesto, lo cual me lleva a creer que nadie en Italia habría lamentado que los neófitos hubieran reducido las dimensiones del clan Cullen-Aún no podía escuchar sus pensamientos- Sabré qué piensan a ciencia cierta en cuanto lleguen al claro.

-¿Ésa es la razón por la que regresamos?

-Forma parte del motivo, pero sobre todo, es porque va a ser más seguro presentar un frente unido. No tienen ninguna razón para hostigarnos, pero Jane está con ellos, y podría tener tentaciones si sospecha que estamos solos en algún lugar alejado del resto. Lo más probable es que ella suponga que estoy contigo. Demetri la acompaña, por supuesto, y él es capaz de localizarme si ella se lo pide.

Bella no pudo evitar chillar ante los cálculos que seguramente estaba haciendo su mente.

-Calla, Bella, calla. Todo va a salir bien. Alice lo ha visto.

Procesó las palabras en silencio.

-¿Y qué ocurre con el grupo de Sam?

-Han tenido que huir a toda prisa. Los Vulturis no respetan los tratos con los licántropos. Te juro que van a estar bien –Le prometí, sabía cuan afectada podría estar al pensar el ellos- Los Vulturis no van a reconocer el olor ni van a percatarse de la intervención de los lobos. No se hallan muy familiarizados con la especie. La manada estará a salvo-Aclaré.

Estábamos a punto de llegar.

-¿Qué ocurría antes, cuando Seth se puso a aullar?-Inquirió

Bella no se iba a conformar hasta saber toda la verdad.

-¡Dímelo, Edward!

Sabía que Bella no se iba a quedar tranquila con mis evasivas respuestas.

-Todo ha terminado-Susurré-Los lobos no se conformaron con su parte. Pensaron que los tenían a todos y, por supuesto, Alice no pudo verlo.

-¿Qué ha pasado?

-Leah localizó a un neófito escondido y fue lo bastante estúpida y presuntuosa como para querer demostrar algo..., y se enzarzó en una lucha en solitario...

-Leah-Repitió- ¿Va a recuperarse?

-Leah no ha resultado herida-Reconocí.

-Edward, alguien está herido, ¿verdad?

-Sí-Contesté.

-¿Quién?

Disminuí la velocidad de nuestra carrera. Ella lo imaginó, su expresión la delataba. Bella sólo necesitaba oírlo.

-Jacob.

-Por supuesto-Dijo asintiendo y desviando la mirada y entrando a un estado catatónico. Acto seguido no resistió más y se desvaneció tambaleándose, mis brazos la rodearon de de inmediato y la alcé con cuidado.

Me desesperaba no poder quitar o aminorar la angustia por debía estar sintiendo por él.

Continué con la marcha hacia el claro, ya podía verlo todo con mis propios ojos.

Mi madre a penas me percibió se acerco a nosotros.

-¿Qué le ha sucedido?

Continúe el paso.

-Se enteró de las heridas de Jacob Black.

Esme intuyó mi estado anímico y acomodó una ligera sonrisa.

-Tranquilo hijo, sólo esta preocupada por su amigo.

Me limité a asentir y no mostrar mi temor al pensar que Bella no había elegido bien al indicado para estar a su lado.

Mi madre no me agobió y se dedicó a acomodar a Bella.

En el claro las columnas de humo todavía seguían agitadas, oscuras y nublaban aún más el ambiente. La nieve a nuestro alrededor se había derretido casi completamente por el calor que se había producido como consecuencia de la pelea.

Alice estaba concentrada en visualizar cada desplazamiento que la guardia daba, venían por nosotros demasiado rápido para mi gusto. Emmett y Rosalíe ya habían terminado de borrar las pocas huellas que habían dejado los lobos al retirarse.

Jasper un poco mas alejado se encontraba en una posición estratégica y pendiente de la neófita la cual nos miraba sorprendida por la actitud de mi familia y atónita por mi cercanía con Bella, no entendía como un vampiro podía estar tan cerca de una humana con semejante aroma y no atacarla, no sabía cuanto me había costado en un principio.

Bella aún estaba ida.

-Lleva así cinco minutos, Carlisle- Le dije a mi padre que estaba a unos pasos de nosotros.

-Recobrará el sentido cuando esté preparada, Edward. Hoy ha tenido que pasar las de Caín. Dejemos que la mente se proteja-Me dijo sabiamente.

-¿Cuánto tiempo tenemos, Alice?

-Otros cinco minutos. Bella abrirá los ojos dentro de treinta y siete segundos. No tengo duda alguna de que ya nos escucha.

Gracias a todo lo santo mi Bella se iba a poner bien.

-Bella, cielo, ¿me oyes? Ya estás a salvo, cariño-Le informó mi madre.

-Vivirá, Bella. Jacob Black se está recuperando mientras hablo. Se va a poner bien.

Por fin reaccionó.

-Bella-Besé sus labios.

-Edward-Murmuró con voz rasgada.

-Sí, estoy aquí.

Volvió a abrir sus hermosos ojos.

-¿Está bien Jacob?

-Sí-Respondí sin dudar.

-Le examiné yo mismo-Aseguró Carlisle, Bella busco a mi padre con la mirada-Su vida no corre peligro-Aclaró-Sana a una velocidad increíble, aunque sus heridas eran lo bastante graves como para que hubiera necesitado varios días para volver a la normalidad, aun cuando se mantuviera constante el ritmo de sanación. Haré cuanto esté en mi mano por ayudarle en cuanto hayamos terminado aquí. Sam intenta hacerle volver a su forma humana para que resulte más fácil tratarle. Nunca he ido a una facultad de Veterinaria-Acotó.

-¿Qué le ha ocurrido? ¿Qué gravedad revisten las heridas de Jake?-Pregunto un poco mas recuperada.

-Había otro lobo en apuros...

-Leah-Añadió Bella.

-Sí. La apartó del camino del neófito, pero no tuvo tiempo de defenderse y el converso le astilló la mitad de los huesos del cuerpo.

-Sam y Paúl acudieron a tiempo. Ya estaba mucho mejor cuando le llevaban de regreso a La Push.

-Pero ¿se va a recuperar del todo?

-Sí, Bella. No sufrirá daños permanentes.

-Tres minutos-Anuncio mi hermana.

Bella hizo el intento de incorporarse sin pedir ayuda, facilité su movimiento y nos reincorporamos lentamente mientras ella comenzaba a observar el entorno marcado por la destrucción. Su mirada se detuvo en cada miembro de la familia, en su rostro pude notar el alivio de ver que se encontraban enteros y a salvo. Se quedo viendo a Jasper y luego se dio cuenta de la presencia de la neófita.

-Se rindió. Nunca antes había visto algo parecido. Sólo a Carlisle se le ocurriría aceptar la oferta. Jasper no lo aprueba-Le susurré.

-¿Le pasa algo a Jasper?-Preguntó preocupada.

-Está bien, pero le escuece el veneno.

-¿Le han mordido?

-¿Quién era esa Chica?-Se preguntaba la neófita- ¿Por qué le permitían los vampiros estar con ellos? ¿Porque no la han matado aún?-Luego miró a Jasper y con temor y por su bien intentó calmarse al recibir el olor de Bella directo en la cara y recordé sin querer la primera vez que aquel aroma me golpeó en clase de Biología pero si yo pude controlarme ella también debía hacerlo, sino ella lo sabía muy bien, estaba muerta. La mirada de la vampira hacia Bella no me gustó. Su mente era un autentico lío, no comprendía que era a lo que esperábamos, tenía miedo de todos, sobretodo de Jasper pero aún así ella no podía evitar ver a Bella con inmensa sed y curiosidad.

-Pretendía estar en todas partes al mismo tiempo, sobre todo para asegurarse de que Alice no tenía nada que hacer-Renegué con la cabeza-Ella no necesita la ayuda de nadie.

-Tontorrón sobreprotector-Le reclamó Alice pero sin dejar de evidenciar su gran amor por el vampiro que la había protegido con tanto ahínco.

De pronto la vampira calculaba un posible ataque sobre mi novia, según ella, la humana estaba tan cerca…

La decapitaría igual que a Victoria si se atrevía a moverse siquiera dos pasos hacía nosotros. Le advertí con sutileza y cambie de posición defensiva para la seguridad de mi Bella.

Me sorprendió que Rosalíe estaba lista para abalanzarse en contra de la recién creada vampira.

La amenaza impartida de nuestra parte refrenó a la neófita y para evitar entregarse a sus sentidos de caza enterró más aún sus manos en la tierra.

Todos nos dimos cuenta de la dificultad por la que pasaba la chica en este momento. Mi padre intercedió a favor de ella.

-¿Has cambiado de idea, jovencita? No tenemos especial interés en acabar contigo, pero lo haremos si no eres capaz de controlarte.

Las palabras de Carlisle fueron un detonante para que se atreviera a abrir la boca.

-¿Cómo podéis soportarlo?-Preguntó ahogada- La quiero.

Jamás la tendría.

Emmett descontracturo su musculatura de forma perceptible.

-Has de refrenarte-Insistió Carlisle- Debes ejercitar tu autocontrol. Es posible y es lo único que puede salvarte ahora.

Ahora había comenzado a luchar contra ella misma, hacía cálculos de los que había perdido en batalla y no podía dejar de pensar en un tal Diego.

-¿No deberíamos alejarnos de ella?-Preguntó Bella llamando mi atención.

-Tenemos que permanecer aquí. Ellos están a punto de entrar en el claro por el lado norte- Le advertí.

Mi familia se posesionó para recibirlos dejando al medio a Bella. Alice se encargaría de llevarse a Bella si las cosas salían mal.

Con apenas una seña de encontrarnos Jane aceleró el paso y bastó para que la neófita los reconociera. Les llamó encapuchados, eso me dio a conocer que no sabía de quienes se trataba pero si los había visto antes.

No me sorprendió saberlo, pero definitivamente tenía que averiguarlo.

-Bienvenida, Jane-Espeté con una cortesía fingida.


Gracias por seguir leyendo y esperar cada capitulo. Especialmente a Caro, Isa-21, Luly 78, maryroxy y a Lesliok.

Ya queda poquito y como verán incorpore un poco de los pensamientos de Bree. Y va a ser interesante el próximo encuentro, sobre todo con Jane…

Cami.