Capítulo 37: En el suelo polvoriento, Tintin logró recuperarse tras el golpe que había recibido de parte de Diva, pero al principio le costó incorporarse, por lo cual debió utilizar los muros de piedra para poder levantarse.

- Tintin, ven, marino, arriba. Vamos. Le dijo Haddock, mientras que lo ayudaban.

- ¿Qué me pasó? Se preguntó el chico periodista.

- Fuiste atacado por esa misteriosa chica, es la gemela de Saya, pero es terrible. Mira. Le habló en voz baja Haddock, mientras que Diva miraba atentamente a Saya, ambas hermanas estaban apunto de pelear entre ellas.

- Calabacines. Dijo asombrado Tintin, cuando en ese momento, vio a Kai con Riku, el cual, este último había sido atacado por Diva.

- Pobre Riku, por favor, que Dios lo proteja y se recupere. Pidió Haddock, mientras que de golpe, Diva les dirigió la mirada a ellos, Milu le gruñó, en señal de defensa de su amo, pero la chica lo evitó, ni siquiera le hizo caso, solo se dirigió hacia ambos amigos.

- Él estuvo delicioso. Les dijo ella, dirigiendose hacia Kai inclusivamente.

- ¡Eres un monstruo, asesina, caníbal, sanguijuela! Le gritó Haddock, mientras que la tenía en la mira con la carabina.

- ¡Capitán, no! Le pidió Saya, pero el hombre le disparó en la cabeza, pero el disparo lo evadió, terminando golpeando uno de los muros, quedando allí la bala insertada.

- ¡Por las barbas de Sir Francis, ¿qué clase de monstruo eres?! Preguntó aterrado Haddock, mientras que Diva se burlaba de él.

- ¡Humano tonto! Le gritó ella y lo lanzó contra los muros, quedando inconsciente.

- ¡Alto, Policía! Le ordenaron los Detectives, pero la chica los arrojó con violencia hacia el suelo, mientras que Saya y ella empezaban a combatir la una contra la otra.

- ¡Cúbranse, de prisa, yo la detendré! Les ordenó Saya y ambas hermanas comenzaron a combatir.

Ambas demostraría su fuerza y poder en esta guerra que tenían, solo una iba a sobrevivir, la otra, moriría y quedaría en el olvido, mientras que las espadas chocaban las unas con las otras,

A su vez, Tintin logró reincorporarse y en ese momento, tuvo una nueva visión:

Visión de Tintin: - ¿Qué? ¿Qué está pasando? Se preguntó el joven al verse rodeado de una enorme mansión destruida por las llamas de un incendio y cientos de cuerpos de personas yacían en el lugar.

Una fuerte explosión se sintió en medio de la sala de la mansión, donde apareció esa misma chica que Saya combatía, estaba manchada de sangre y sus ojos brillaban de un intenso color azul.

- ¡¿Quién eres?! Preguntó Tintin, mientras la miraba a los ojos.

- Veo que no estamos tan separados por el tiempo, nosotros nos vimos en el pasado, pero no tú, sino tu bisabuelo, él fue el que sobrevivió a esta masacre y por eso tienes estos sueños tan reales, muy pronto sabrás más de la historia de tu familia conmigo. Le dijo Diva, mientras que pasaba delante de él, sin causarle daño y de ahí Tintin despertó.

Termina la visión de Tintin: - Tintin, Tintin, ¿estás bien, amigo? Le preguntó Haddock, al despertarse, vio que todo estaba destruido, un enorme hueco había en una de las paredes de la torre y en el suelo también, por donde Diva y Saya habían caído, a su vez, Kai estaba tratando de salvarle la vida a Riku con la ayuda del Profesor Tornasol y los Detectives, David y los demás estaban tratando de detener a Diva, quien estaba por matar a Saya con un fragmento de una espada de las armerías de la mansión.

- Capitán, ¿qué me ocurrió? Preguntó Tintin.

- Te desmayaste, amigo, pero no te preocupes, ya a esa desgraciada la tengo en la mira, David lo intentó también pero no la mató, tal vez con un disparo a la cabeza, se termine esta locura. Le dijo Haddock, mientras que apuntaba la carabina con una mira telescópica incluida y se preparaba para dispararle a su objetivo.

- Espere, será mejor que no disparé, esa chica es inmortal. Le dijo su amigo, mientras que lo detenía.

- ¿Y qué haremos? Saya está en peligro. Le dijo Haddock.

- De prisa, sigame. Le pidió el periodista y ambos salieron de la torre hacia los exteriores de la mansión.