LOS PERSONAJES SON DE MEYER Y ALGUNOS DE L.J SMITH, LA HISTORIA ES MÍA.

GRACIAS AMI BETA LAURI COMO SIEMPRE LA HISTORIA ES MEJOR POR ELLA.-

BPOV

-"¿Esperas a alguien?"- se escuchó y luego el sonido de pasos acercándose a la entrada.

La puerta se abrió de golpe, el olor del joven alto y muy apuesto que apareció allí me revolvió las tripas. Contuve la respiración…

-"No compramos, ni necesitamos nada"- nos dijo de muy mala manera y con gesto burlón mientras nos cerraba la puerta en la cara, ¡por Dios! que mal que olía, batallé contra el asco adelantando un pie e impidiendo así que nos cerrara la puerta, el joven frunció el ceño apretando la mandíbula, sus pupilas se dilataron mientras me miraba fijo… como tratando de penetrarme con sus profundos ojos, que por un momento parecían oscuros.

-"Vete de aquí, olvídate de este lugar y de lo que hayas venido a hacer"- me dijo. Sonreí a su vano intento de amedrentarme, los había visto mejores. Edward me apretó la mano con fuerza para tirar de mi pero no hice caso.

-"Debo hablar con él, por favor Edward"- insistí. Él asintió en silencio y endureció el semblante.

-"Solo ten cuidado él es peligroso"- me dijo con voz cauta apretando los dientes. El aludido sonrió con sorna.

-"No te haces una idea de cuan peligroso"- dijo el joven con rostro amenazante, mientras nos evaluaba con la vista. Tenía la sensación de que sus ojos podrían atravesarme de un momento a otro. No pude más que reír, entre nerviosa y expectante. Traté de sonar segura y altiva.

-"No eres el primer monstruo que conozco"- dije desdeñosa. El joven dilató el semblante. No esperaba mi comentario. Edward se mantenía en su lugar rígido e impertérrito.

-"Piérdete nena no tengo tiempo para ti, y llévate a tu guardaespaldas"- Rodé los ojos, ¿quien se creía este tipo, James Dean? Su actitud hizo revivir el sarcasmo dormido por mucho tiempo ya y disparé sin piedad, mi paciencia tenía un límite, estaba cansada por el viaje y él no estaba haciendo fáciles las cosas. Yo necesitaba resolver esto y volver a casa para establecer un plan para los chicos de Langley.

-"Damon ¿verdad?, para ser un hombre añejo careces de modales"- le dije. Edward ahogó una carcajada con tos, se le estaba convirtiendo en una molesta costumbre. El joven que se hacía llamar Damon se congeló en su lugar y hubiese pagado para saber que pasaba por su mente en ese momento.

-"Primero no estamos locos y segundo, no sabemos, vinimos hasta este lugar desde muy lejos buscando respuestas"- dijo Edward. El tipo abrió los ojos de par en par completamente desconcertado, el profesor Salzman se abrió paso hasta la puerta. ¿Qué habría escuchado Edward?

-"Sr. Masen, Srta. Dwyer ¿Qué hacen aquí?"-

-"¿Los conoces?"- inquirió Damon. Se escucharon pasos y otro corazón humano bastante agitado.

-"¿Damon, Rick qué sucede?"- una voz femenina se escuchaba detrás de la pared que habían elaborado el profesor y Damon.

-"Elena vuelve arriba, nosotros nos encargamos de los visitantes"- exhortó Damón con la mandíbula apretada.

-"No, aquí me quedo"- se escuchó detrás y apenas se dejó ver una joven de cabello castaño y ojos marrones, humana por completo, ella debía tener unos 17 o 18 no más. Damón chasqueó sonoramente sus dientes, emanaba frustración…podría jurar que estaba maldiciendo entre dientes.

-"Ya me estoy cansando de todo esto, ¿podrían hacerse a un lado y dejarnos entrar?, hemos recorrido mucho para dar con ustedes y la verdad es que el preámbulo me está hartando "- dije exasperada…, cada vez me volvía más inestable.

-"¿Qué te hace pensar que te voy invitar a entrar?"- preguntó Damon.

-"La cortesía y los buenos modales, pero veo que tu no los tienes"- contraataqué, este tipo estaba logrando sacar lo peor de mi, estaba cansada e impaciente y el tiempo apremiaba.

-"Muchacho ponle correa"- dijo con una sonrisa socarrona, y estiró una de sus manos para llegar a mi rostro. Antes de que pudiera reaccionar y alejarme sentí a Edward soltar mi mano para interponerse entre nosotros, tomó a Damon del cuello y lo levantó un metro sobre el suelo, ante la mirada atónita de todos y la propia sorpresa del atacado que no podía zafarse.

-"Nadie toca a Bella"- gruñó como un animal salvaje. Sus ojos completamente negros, sus labios retraídos sobre sus dientes y su cuerpo rígido. Recordé la última vez que lo había visto así y como habían terminado las cosas. Tenía que calmarse.

-"Edward solo tranquilízate, claramente este maleducado no sabe con quien trata, suéltalo para que podamos hablar"- Dirigí mi vista a Damon, quien asintió como si tuviese otra alternativa. Edward lo soltó sin ninguna delicadeza aunque el muchacho cayó al piso sobre sus piernas con una elegancia única, pasaba su mano por su cuello que tenía impreso los dedos de Edward como un tatuaje rojo.

-"¿Qué son ustedes y qué quieren en mi casa?"- preguntó mientras se recomponía.

-"Por favor pasen, Damon no quiero escucharte"- la misma voz femenina de antes, delicada pero firme. Damon abrió la puerta a regañadientes.

-"¿Quiénes son y que hacen aquí?-"preguntó la joven. Ella olía a fresas y a limón igual que el profesor Salzman, sentí mi garganta escocerme un poco. Edward apretó mi mano y dijo.

-"Es aquí, ella… bueno lo sabe"- Con la seguridad de que era el lugar correcto senti que me desinflaba, como si todo el peso del mundo fuere liberado de mi espalda.

-"Soy Bella Swan, él es mi novio Edward Cullen y necesitamos respuestas"- les dije.

-"Linda si quieres respuestas cómprate un diccionario"- escupió Damon, este tipo estaba agotando mi paciencia.

-"¿Quieres detenerte?, tu sarcasmo no nos deja en ningún lugar, solo queremos saber como cambiaste"- el tipo se quedó duro en el lugar, me miró de arriba abajo como buscando algo. Sin saber que se le habría cruzado por la cabeza lo vimos correr a una velocidad impresionante, aunque no tan rápido como Edward, pero muy rápido cuando descorrió las cortinas de un gran ventanal dejando que la luz del sol nos diera de lleno. Sentí 3 pares de ojos sobre mí y Edward quien destellaba como una bola de espejos en una disco.

-"¿Sorprendidos?"- inquirió Edward sonriendo con picardía, yo no entendía. ¿Qué pretendían, encandilarnos? Los ojos de las tres personas que se hallaban con nosotros denotaban varias emociones que iban desde la incredulidad hasta la sorpresa.

-"¿Qué rayos son ustedes?"- preguntó Damon.

-"Vampiro"- dijo Edward, y yo solo me encogí de hombros. Me desinflé al ver su cara, él estaba más sorprendido que antes, la joven cerró el cortinado, se volvió hacia nosotros, con el rostro más compuesto y fijó su vista en Edward.

-"¿De que clase?"- inquirió con la voz estrangulada. Podría jurar que había pánico en sus ojos.

-"De los únicos que conozco"- dijo Edward -"no sabía que había otra clase"-

-"¿Entonces yo que soy?"- preguntó Damon.

-"Un estúpido maleducado, que ataca primero y pregunta después"- sentencié, la joven a quien llamaban Elena comenzó a reírse disimuladamente y todos la acompañamos dejando a un molesto Damon, que se acercó a una pequeña barra y tomó de allí un vaso. El olor a sangre fresca llenó el lugar, la garganta me picaba más fuerte, vi los ojos de Edward volverse negros y su cuerpo que adoptó una postura rígida se movió a mi espalda dejando a sus brazos sujetarme por la cintura. Lo que vi era digno de una película, sirvió en el vaso una medida de sangre y se la bebió de un golpe como si se tratara de whisky. Mi cuerpo reaccionó por instinto, la garganta me escocía, la saliva de mi boca se estaba volviendo pesada, apreté mis manos en puños para contenerme, tenía sed… tragué pesadamente, casi no podía mantenerme compuesta. La voz de Elena se escuchaba a kilómetros, mi mente estaba concentrada en el olor y los efectos que este producía en mí. Miré a Damon y lo que vi me comenzó a confirmar que su naturaleza y la mía no era la misma. Sus ojos se oscurecieron hasta quedar completamente negros del contorno de ellos sobresalían unas pequeñas nervaduras rojas y sus colmillos crecieron al momento de saborear la sangre.

-"Me agradan, son pocas las personas que doblegan a Damon, él es tan…que a veces…"-dijo Elena ganándose una mirada reprobatoria de Damon. Yo no podía sacar los ojos del vaso, la boca se me hacía agua, otra vez la saliva metálica y pesada llenaba mi boca convulsivamente, mientras la garganta me ardía como una hoguera. Traté de recomponerme sin éxito.

-"Por favor tomen asiento"- nos invitó de manera cordial. Luego de varios minutos el olor fue desapareciendo y nos encontrábamos un poco más compuestos. Damon se ubicó detrás de Elena con un gesto de protección y propiedad que yo conocía muy bien, era de la misma manera que Edward se comportaba conmigo, capaz de recibir la peor de las torturas o incluso la muerte a cambio de que yo estuviere a salvo.

El ambiente estaba tenso, se podía cortar con un cuchillo. Me decidí por romper el silencio. Tragué duro y aún así mi voz sonaba agónica.

-"Venimos desde de Forks, sabemos que hay mas como yo y Edward creyó que aquí los encontraríamos, en realidad estamos un poco perdidos,"- dije.

-"Más que perdidos estamos a ciegas"- agregó Edward.

-"¿Cómo dieron con nosotros?"- preguntó la joven.

-"Internet"- dijo Edward -"No sabia muy bien como encontrarlos y googlee "asesinatos y muertes provocadas por animales" y esta zona en particular sobresalía, no solo por las muertes sino por las condiciones en las que se encontraban los cuerpos, el rastro se perdía en 2008 cuando sistemáticamente comenzaron los robos a los bancos de sangre"- Vi a Damon ponerse rígido y tragar grueso.

- "Yo… bueno… cambié, y tengo ciertas dudas de mi naturaleza o la falta de ella, ayer me dispararon y mi sangre era prácticamente negra, mi herida sanó muy rápido, tengo problemas para controlar mi genio, puedo comer tanto comida humana como sangre, yo…solo no sé que soy y pensé que tal vez aquí encontraría la respuesta"- dije.

Cuando los ánimos se calmaron comenzamos a hablar. Damon dejó su postura defensiva y nos contó un poco de su historia y de su transformación. Entendí que nada tenia que ver con la naturaleza de Edward, ellos eran diferentes a nosotros no solo por el modo de transformarse sino porque mantenían un cuerpo humano, su corazón no latía, pero el cuerpo era susceptible de ser atravesado por estacas de madera y esto les provocaba la muerte. El sol los quemaba por completo y había una hierba natural que los debilitaba, ¡como en las novelas de ficción! bueno al menos no todo era errado… los novelistas se habían inspirado en cosas reales. Luego nos contó de su hermano Stefan, y vimos que ante la sola mención del nombre la joven retorció las manos sobre su regazo adquiriendo un ceño bastante triste. Él se había ido hacia un par de meses y no tenían ninguna noticia… La esposa de Rick había sido transformada por Damon y era la madre biológica de Elena, toda una tragedia griega… pero para nuestro pesar ellos no eran como yo, otra vez estábamos en un punto ciego… otra vez sin nada.

Damon se levantó del sillón de la sala, se dirigió hacia el mini bar y dijo.

-"¿Quieren algo de beber?"- yo asentí, era extraño estar con ellos, se comportaban diferentes… Encontré que tenía algunas cosas en común con Damon, él me dijo que los de su clase podían influir en el libre albedrío de las personas, dormían, su temperatura corporal era un poco menor que el humano promedio, como de 33°c, que el alcohol y la cafeína les hacía subir uno o dos grados la temperatura del cuerpo y los ayudaba a manejar la sed al igual que la comida humana. Todas estas cosas eran algo que podríamos tener en común.

Damon, repitió la acción de antes se acercó a la barra, solo que esta vez sirvió tres vasos. El olor era aún más dulce que antes y yo moría por darle una probada, era eso o tendría que arrancarme la garganta para que dejara de quemarme… no creo que las llamas del infierno quemen tanto. Instintivamente llevé una de mis manos a la garganta y la froté, como si ello ayudara un poco, cuanto más cerca estaba el olor, este se hacía más envolvente, creando una sensación parecida a miles de agujas ardientes que me atravesaran. Tenía que detener este dolor y Damon traía en sus manos la solución y el fin de la agonía… se acercó a mí y a Edward con un vaso, Edward negó con la cabeza conteniendo la respiración y apretando los dientes, resistiendo a la tentación estoicamente. Yo no fui tan fuerte y me lo tomé de un golpe. La sangre fue aliviando el ardor a su paso, como una cucharada de miel, suave, viscosa y agradable.

-"¿No bebes?"- preguntó Damon a Edward. El interpelado contestó con la voz grave.

-"Mi familia y yo solo cazamos animales"- Elena se quedó inmóvil y dilató el semblante.

-"¿Cómo eres tan fuerte solo con sangre de animales?"- inquirió.

-"No es tan diferente a la humana, incluso hay animales que tienen mejor gusto que los otros, como los carnívoros, pero igualmente cualquier especie nos mantiene fuertes y funcionales"- la joven suspiró y no hizo más preguntas.

-"Bella es hora de irnos, ellos no son lo que vinimos a buscar"- me instó Edward. Asentí en silencio y luego de una corta despedida en la que intercambiamos teléfonos y correos salimos del lugar nuevamente sin nada. Nos subimos al auto y el teléfono de Edward comenzó a sonar.

-"Hola"-

-"Edward Aro esta llegando esta noche"- escuché la voz de Alice contrariada. El rostro de Edward quedó impávido.

¿Quién carajo era este Aro?

Gracias a todas por leer, como siempre RR por preview. La próxima publicación será el miércoles 17 de agosto.-