LA FUERZA DEL DESTINO
Capítulo 37
- ... estás seguro de lo que dices?
- Como te repito todo son suposiciones, una simple hipótesis pero...
- Todo apunta a que sea verdad no es cierto.
- No sé como sentirme francamente, quizás defraudado... tal vez enojado... o quizá deba felicitar a la casualidad por haber irrumpido de tan maravillosa forma en mi vida - dijo con sarcasmo mientras empinaba todo el contenido de la copa que le había servido su hermano, una pequeña introducción del problema le había dado a Itachi la información necesaria para saber el porqué de muchas cosas, era la primera vez que podía hablar con su hermano con tanta tranquilidad y seriedad, no habían convivido prácticamente nada desde que Sasuke se había marchado de casa tan pronto como entró en la que todos consideraron la peor etapa de su adolescencia, su paradero siempre fue una incógnita y su padre lo había dado por muerto el día que salió por la puerta para no regresar, pero su madre lloró amargamente en esa ocasión, como olvidarlo. - debes admitir que de cualquier manera fue una forma sublime de embonar todas las piezas del rompecabezas, para arruinar completamente mi vida. - agregó Sasuke sirviendo nuevamente vino en su copa, y beberlo, ese simple acto le demostraba a Itachi que se había perdido tantas cosas en la vida de su hermano había salido un niño en apariencia "caprichoso" de esa casa y ahora regresaba un "hombre" con una historia que le costaba relacionar con la figura de su hermano.
- Has pensado que opciones tienes si llegas a comprobar que realmente tu hipótesis sea correcta.
- Debo encontrar a Gian Pierro, necesito saber un par de cabos sueltos, si Naruto lo ha dejado vivo es porque es un pez demasiado escurridizo.
- Se deberá a que no le conviene ser encontrado supongo?
- No es tan difícil moverse en este mundo incluso con sus cargos, el dinero mueve montañas en ese ambiente, y un par de abogados consiguen maravillas, pero si desapareces es por qué realmente no te conviene seguir vivo, o al menos no de momento pero no puedo asegurar cuando planeará entrar nuevamente en acción.
- Comprendo - respondió Itachi mientras que su hermano permanecía observando su copa vacía, tal vez había esperado una respuesta por demás soñadora tomando en cuenta la calma con la que se había dado su relación con Deidara, pero por lo que se había enterado de la relación de su hermano, su encuentro con Naruto había tenido también su parte romántica y soñadora, tanto que todos los que en algún momento lograron tener contacto con ellos no podían creer la situación actual...
- ...y en el peor de mis escenarios, lo mejor será dejarlo ir tal como él quiere. - esa respuesta sí que lo había tomado por sorpresa, abrió completamente sus ojos sin apartar la vista de su copa hasta que fue capaz de reaccionar.
- Estás seguro que esa es la solución, y que habrá pasado entonces con todo lo que hiciste hasta el momento por él, todo lo que sacrificaste y...
- Tu qué harías en mi lugar? - preguntó Sasuke llevándose una mano a la cabeza mientras cerraba sus ojos como si quisiera evadir la realidad.
- Moriría por él si fuera necesario.
- Jhm, esa no es opción si tenemos en cuenta que eso sólo le alegraría la existencia... - respondió abriendo los ojos y mirando a su hermano, quien no soportó verlo en ese estado y desvió la mirada.
- ... estás seguro que ahora tienes una vida libre de todo ese ambiente, como para ofrecerle algo?
- Tan libre que ahora soy una figura pública, el guitarrista de un grupo musical. - sonrió como si se estuviera burlando de sí mismo.
- Es en serio. - dijo Itachi como si no creyera las palabras de su hermano.
- Sólo es algo temporal. - se burló al ver la actitud de Itachi.
- Y después?
- No lo he pensado todavía - desvió la mirada. - pero no pienso regresar a manejar ninguna empresa de la familia.
- Yo no he dicho nada - sonrió Itachi al ver la actitud de su hermano, seguía siendo el pequeño niño orgulloso que había huido al sentirse presionado por la familia la idea de mandarlo a estudiar fuera para formarlo como todo un empresario no le había gustado nunca, desde el principio se había opuesto rotundamente a dejarse manipular por su padre, aunque cualquier otro en su lugar hubiera agradecido el voto de confianza y las expectativas que su familia ponía en él, pero Itachi sabía que pese a todo su hermano amaba su libertad más que cualquier otra cosa, aunque todavía pensaba que sería un gran elemento por su misma forma de ser y las muchas experiencias que seguramente debía haber aprendido en su vida, pero ese no era momento para pensar en negocios cuando lo que su hermano necesitaba era encontrar respuestas. - yo puedo manejarlo todo aunque no quieras creerlo, y como ya tengo un heredero no te presionaré en lo absoluto, además por lo que me cuentas, tienes una cuenta en el banco que sería más que suficiente para mantenerte a ti y tu futura descendencia en dado caso.
- Simplemente no me preocupa el dinero, siempre se puede obtener de alguna manera.
- Sé que tienes decisión y a pesar de lo que mis padres creen eres demasiado responsable no en balde nunca tuvimos problemas pese a tu estilo de vida. - dijo dando un pequeño trago a su copa mientras su hermano observaba el fondo de la suya antes de servir un poco más de vino.
- No se suponía que tuvieran problemas, siempre fui muy cuidadoso en eso, nunca tuve ninguna queja de ninguna parte.
- No te habrás hecho notar demasiado por eso?
- Quizás - dijo acercando su copa pero sin beberla y suspiró profundamente.
- Entonces busca toda la información que puedas, no dejes que la circunstancia sea la que decida como terminará todo.
- Ese es un gran consejo pero créeme ya lo he tomado en cuenta.
- No era un consejo es sólo que pareces tan derrotado que pensé que podías dejar todo de lado.
Sonrió cerrando los ojos moviendo su copa un poco antes de dale un nuevo trago.
- Entonces gracias por el apoyo. - abrió un poco los ojos, su hermano aunque no lo veía directamente sonreía mirándolo por el reflejo de la ventana. - creo que no es tan malo venir a platicar contigo de vez en cuando.
- Serás bien recibido cuando lo desees. - Itachi volteo a verlo. - y mantenme al tanto de todo lo que te ocurra.
- Lo pensaré. - dijo sonriendo finalmente mientras bebía el resto de su copa. - debo viajar en la mañana quedé de encontrarme con nuestro representante poco después de medio día.
- Esperabas entonces que te diera posada en esta casa - sonrió Itachi.
- Pensaba retirarme a un hotel para no incomodar a tu esposo, creo que no le inspira confianza mi presencia.
- Quédate esta noche, esta también es tu casa, no tiene caso que pases la noche en un hotel - volteó a verlo - a pesar de que papá te dio por muerto aquel día cuando te marchaste, cuando te vio regresar de la mano de Naruto no tienes idea de lo que eso significó para todos. - ambos permanecieron en silencio y Sasuke sólo bajó el rostro evitando que su hermano viera su expresión. - Así que, quédate, como te repito, esta... también es tu casa. - diciendo esto se levantó y se dirigió hacia la puerta - regresaré en un momento.
Tan pronto como la puerta se cerró, Sasuke cerró uno de sus puños mientras levantaba la vista mirando la noche a través de la ventana, sus ojos estaban llenos de lágrimas.
- Tienes razón Itachi, tu tampoco tienes idea de lo que eso significó para mí.
***Flash Back***
Después de la cena los hombres se habían retirado al despacho, había sido justo el momento en el que Itachi salió un momento cuando padre e hijo permanecieron completamente solos después de muchos años de no verse ni hablarse.
- Padre - dijo finalmente Sasuke mirando al hombre que tenía frente a él.
- Es un doncel muy hermoso... - respondió el hombre dándole un trago a su copa con completa parsimonia
- Necesitaba que lo conocieras... - permaneció un par de segundos en silencio mirando al hombre que se negaba a levantar la vista y enfrentar su mirada - él será quien te dará a tus futuros nietos así que... - bajó el rostro - necesitaba saber si...
- Si lo acepto como nuero? - preguntó sin abrir los ojos - creo que habías dejado en claro aquel día que no necesitabas que yo aceptara tus decisiones.
- Padre... - Sasuke desvió la mirada, le había costado tanto que esa cena se diera, Naruto se había rehusado por mucho tiempo y aunque estaba seguro que su madre aceptaría la idea en cuanto la escuchara pero encontrar una noche que su padre se dignara brindarles su presencia era asunto aparte, pero nunca esperó un recibimiento tan cordial y ahí estaba él, doblegando su orgullo para obtener la bendición de su padre, y formalizar las cosas con Naruto ya que aunque él lo negaba y decía no importarle, sabía que como cualquier doncel deseaba tener una boda de cuento de hadas.
- Jhm, si ese chico ha sido capaz de devolverme a mi hijo - sonrió mirándolo finalmente - porqué no habría de aceptarlo. - Sasuke levantó la mirada encontrando los cálidos ojos de su padre frente a él. - pero debo darte un consejo, si piensas casarte con una chico que puede volverte tan manso como un cordero, creo que deberías tener mucho cuidado - agregó con una sonrisa burlona, tomando completamente desprevenido a Sasuke quien sólo acertó a desviar la vista un poco y fingir una pequeña tos para cubrir un poco el sonrojo que había aparecido en sus mejillas, haciendo reír a su padre.
***Fin Flash Back***
- No quise dejarlo solo - decía Konohamaru mientras Temari se encontraba junto a la cama donde Gaara descansaba tranquilamente.
- Y por qué no lo llevaste a tu departamento entonces? - preguntó Temari pero Konohamaru se sonrojó hasta la coronilla y desvió la vista.
- No creo que hubiera sido lo mejor.
- Vamos, no es como si él y tu fueran a hacer algo malo, de cualquier forma Gaara está fuera de combate y tu no creo que seas el tipo de chico que se aproveche de las situaciones, y si no me crees entonces deberías verte en un espejo, el color rojo te hace ver aún más niño de lo que ya te vez - se burló Temari mirando al chico de reojo.
- Temari... - trató de recriminar el chico pero ambos desviaron la vista al ver que Gaara se removía entre las sábanas de su cama.
- Tengo hambre - susurró el "enfermo" mientras se revolvía y se levantaba somnoliento, parecía un poco ausente cuando volteó hacia donde sus dos compañeros se encontraban.
- Gaara? - preguntó Temari.
- No estoy en problemas verdad? - sonrió sin cambiar demasiado su aspecto somnoliento - juro que así estaba cuando yo llegué. - agregó con una sonrisa burlona.
- Deja de decir tonterías Gaara, te desmayaste tan pronto como llegaste al aeropuerto.
- Ah, cierto - dijo volteando hacia Konohamaru - tu me trajiste a casa no es verdad, gracias Konohamaru. - agregó sonriéndole sinceramente.
- No-no fue nada - respondió el chico sonrojado y un poco nervioso. - no podía dejarte solo aquí y por eso llamé a Temari, no sabía qué hacer porque parecías dormido pero tu desmayo fue...
- Parece como si fueras nuevo en esto Konohamaru, tranquilízate un poco, no creo que Gaara se encuentre embarazado o algo peor, así que debe ser otro el factor de su desmayo.
Gaara se sonrojó completamente al escuchar las palabras de Temari.
- TEMARI! - gritó Gaara molesto ante el comentario - para tu información sólo se debió a que me bajó la presión, porque no comí nada en todo el día, era normal que al cambiar de un lugar a otro en tan corto tiempo me haya desmayado, solía pasarme cuando viajaba con mis padres de pequeño lo recuerdas.
- Ah, cierto, recuerdo que mamá se encargaba de que comieras bien y tomaras bebidas con azúcar, y por eso siempre que viajamos en avión pides algo con azúcar. - dijo Temari completamente tranquila - y no me grites, yo sólo estaba tratando de descartar posibilidades quien me dice que no puedas haber estado con algún chico guapo y a estas alturas ya sea tía.
- Mejor guarda silencio Temari - respondió Gaara bajando el rostro.
Temari observó la actitud de su hermano y con suma delicadeza volteo a ver a Konohamaru.
- Qué te parece entonces si vas a conseguirle algo de comer a este doncel en peligro?
- QUE? Pero si son más de las 12 de la noche.
- Oh vamos Konohamaru, seguro que tu puedes conseguir aunque sea lo mínimo indispensable para prepararle un sándwich que pueda restaurar sus energías hasta mañana por la mañana, si no que tipo de caballero andante de brillante armadura te considerarías - se burló Temari mientras veía como el chico se sonrojaba completamente.
- Veré si encuentro alguna tienda abierta - dijo dando media vuelta y saliendo de la habitación.
- Es tan fácil de manipular como un niño pequeño - sonrió Temari y de pronto se volteó hacia Gaara - y ahora tu y yo vamos a hablar seriamente, tu tono me preocupó cuando hablaste conmigo por teléfono.
- No me culpes Temari, hay veces que uno se deja llevar de más por el sentimiento.
- Por eso necesito que me cuentes todo con lujo de detalle y veremos si puedo ser tu consejera espiritual.
- Esto va más allá de una simple consejera espiritual, creo que pude poner en peligro todo lo que hemos hecho hasta ahora.
Temari permaneció seria un par de segundos.
- Por qué dices eso?
- El último día hablé con Sai, y creo que pude haberle dado algo de información que lo guíe hacia mi verdadera identidad.
Temari guardó silencio.
- Por qué lo hiciste? - Gaara volteó aún con la vista cabizbaja
- Por que...
- Quieres que te busque no es cierto? - preguntó Temari con una leve sonrisa. - Estas enamorado de Sai, eso fue lo que pasó.
Gaara levantó la vista mirando su hermana completamente sonrojado.
- Sabes que Sai está buscando información de Naruto para Sasuke, así que indirectamente si puede encontrar información de ti, le será más fácil encontrar la que busca no es cierto. - dijo seriamente.
- Lo lamento. - dijo cerrando los ojos.
Se hizo un largo silencio mientras Temari y Gaara permanecían en la misma posición, tal parecía que Gaara soltaría el llanto en cualquier momento por lo culpable que se sentía en ese momento.
- No creo que eso afecte mucho la situación actual - dijo Temari tras un suspiro de cansancio al ver la actitud de su hermano - de cualquier forma quizás le pueda llegar a dar una pista de cual será nuestro siguiente paso, pero no creo que pueda hacer algo para evitarlo, o mejor para ti no creo que quiera siquiera molestarse en tratar de detenernos, de cualquier forma él ya dejó el servicio activo.
- Pero...
- Mejor no le comentemos nada de esto a Naruto y a Kakashi, si ellos se enteraran estarías en serios problemas Gaara, prometo que no pasaré esto como parte de mi reporte.
- Temari...
- Pero por qué exponerte a esto?
- Por qué... me enamoré - respondió bajando aún más su cabeza.
- Y francamente me resulta imposible creer que haya sido de la noche a la mañana o simplemente por un par de dulces palabras.
- No me preguntes como fue por favor. - dijo bajando completamente la cabeza.
- Entonces no dejaré de hacerlo - sonrió Temari mientras se levantaba. - y veré si hay algo en la cocina, que podamos comer en lo que Konohamaru regresa.
- Espero que puedas encontrar algo, porque no tenía pensado regresar hasta mañana y dudo que nuestro tío haya llenado el refrigerador antes.
- Bueno pues veremos si nuestro tío se apiadó de nosotros. - dijo por último Temari mientras salía de la habitación, tan pronto como cerró la puerta apoyó la espalda dejando caer su cabeza ligeramente hacia atrás y respiró profundamente. - De todas tus opciones tenías que elegirlo a él... Sai... no creo que seas de los que corteja para sacar información, sólo espero que te haya servido de algo lo vivido con Ino. - susurró con los ojos cerrados antes de separarse y caminar por el pasillo de la mansión hacia las escaleras. - Sólo espero que no te haga sufrir a ti también Gaara, por que eso no se lo perdonaría nunca.
Hinata se encontraba observando las nubes través de la ventana del avión, el asiento a su lado se encontraba vacío, no había pedido asiento de primera clase por considerarlo un gasto innecesario y afortunadamente el asiento junto a ella no había sido ocupado, una azafata le había pedido que cerrara la ventanilla para que durmiera mejor ya que debido al cambio de horario le sería favorable dormir un par de horas, suspiró antes de acatar la orden pero justo antes de taparse los ojos con el antifaz una joven de cabellera negra y ojos verdes se acercó a ella.
- Disculpa podría cambiarme de asiento? - preguntó un poco tímida.
- Eh? Claro, no hay problema - sonrió al ver un poco preocupada a la joven.
- Muchas gracias, lamento la molestia pero mi acompañante suele roncar cuando duerme profundamente, pero en cuanto despierte cambiaré de asiento nuevamente.
- No hay problema, puedes quedarte el resto del viaje aquí, este asiento no está ocupado.
- En serio, muchísimas gracias, la verdad es que no me dejan apartarme mucho de "ellos" cuando estoy de viaje, y pude escabullirme un poco.
- "ellos"?
- Sí, mi representante y mi guardaespaldas.
- Eres una actriz o algo parecido?
- Bueno pues... - la chica se sonrojó un poco - no precisamente, es decir, apenas soy una debutante pero mi familia tiene mucho dinero y pues... me tienen muy protegida por cualquier cosa que pueda pasarme, si estuviera en un grupo las cosas serían más sencillas.
- En eso tienes razón, mis padres me dejaron unirme a un grupo musical precisamente porque éramos varios y sobre todo porque nos conocían a todos desde pequeños, creo que esa fue la razón por la que aceptaron.
- Debe ser divertido estar en un grupo con amigos, lástima que yo no tenga tanta suerte, mi padre es sumamente celoso y mi madre sólo se encarga de darle la razón, pero si no fuera porque mi voluntad es más grande creo que nunca hubiera salido de la mansión.
- El amor de los padres a veces puede tornarse en sobre protección verdad?
- Sí, tienes razón, y a todo esto cómo te llamas?
- Sólo llámame Hime.
- Encantada Hime, mi nombre es Helena.
- Como la princesa de la mitología.
- Sí, mi padre dice que me puso ese nombre precisamente porque a su parecer, es sumamente hermoso y mundialmente reconocido - dijo haciendo un ademán de falso orgullo y luego soltó una leve risa porque todos a su alrededor dormían.
- Bueno princesa Helena, creo que es mejor que descansemos o si no, no podremos rendir lo suficiente en nuestro viaje.
- De acuerdo Hime, buenas noches - terminó mientras se ponía su antifaz. - no olvides pedirme mi tarjeta de presentación y un autógrafo para obsequiártelo por que pronto valdrá mucho más de lo que puedas soñar.
- Será un verdadero placer tenerlo - sonrió Neko antes de ponerse su antifaz también mientras pensaba si sería bueno regalarle su autógrafo a la chica también.
Un par de horas después llegaban al aeropuerto, debido al cambio de horario les había costado un poco el conciliar el sueño, y por eso habían podido permanecer platicando un poco más de tiempo, bueno más bien Helena había permanecido platicando la mayor parte del tiempo, cosa que francamente Hinata agradeció ya que no le hubiera gustado tener que evadir las preguntas de la chica, al parecer la chica venía de una familia muy adinerada de origen Europeo, tenía más o menos su edad, y había estudiado actuación, recientemente había salido elegida como protagonista de una película y un par de locaciones serían en Japón así que por eso se dirigía junto con su representante, un guardaespaldas y varias personas más del staff en ese vuelo.
- ...así que creo que será muy emocionante porque es mi primer viaje al extranjero.
- Espero que te diviertas mucho, yo sólo voy de paso a encontrarme con mis compañeros.
- Wow! que emoción... por cierto antes que se me olvide - la chica sacó su cartera de su chamarra y le entregó una tarjeta de presentación, y sacando una fotografía la autografío. - Un regalo de mi parte - sonrió la chica.
- Muchas gracias. - Leyó la tarjeta "Helena Claret" - Te apellidas Claret
- Sí, es bonito no? - sonrió la joven.
- Sí, bastante. - Hinata guardó la tarjeta entre sus ropas.
- Bueno creo que tendré que irme ya, no tardamos en llegar y mi guardaespaldas seguramente me buscará en cuanto despierte, así que nos veremos.
- Fue un placer conocerte.
- Lo mismo digo. - La chica se levantó y justo en el camino se encontró con el que seguramente era su guardaespaldas, intercambiaron un par de palabras que parecían ser de molestia el hombre se apartó un poco para dejar pasar a la chica y se fue siguiéndola muy de cerca.
Pocos minutos después se encontraban aterrizando en el aeropuerto internacional, una vez que el avión tocó tierra Hinata soltó un suspiro, pronto estaría en casa, tan pronto como pudo levantarse tomó su bolsa de mano y caminó por el pasillo no vio a Helena por lo que supuso que se la habrían llevado finalmente, se colocó los lentes oscuros y su cabello negro azulado había quedado oculto debajo de una boina que hacía juego con su pantalón y su bolsa, no había tenido problemas durante el viaje pero para que arriesgarse a que la reconocieran en lo que recogía su maleta, fue entonces que volvió a ver a Helena junto a ella se encontraba su guardaespaldas y por la actitud de la chica parecía que se encontraba reprendiéndola mientras ella sólo rodaba los ojos en actitud aburrida, volteó hacia una tienda de souvenirs que se encontraba detrás de ella, el equipaje todavía no llegaba así que se acercó y tomó una revista, en ella venía el anuncio de su nuevo disco así que pensó "por qué no? ella me regaló su autógrafo" así que compró la revista y un marcador, se acercó a la chica quien la recibió con una sonrisa, justo en ese momento su guarda espaldas recogía las dos maletas que permanecían a la joven.
- Fue un placer conocerte Helena, y para corresponder a tu regalo yo te hago otro - dijo extendiéndole la revista.
- Eh? Gracias - sonrió la chica aunque con una pequeña gota en la cabeza.
- Creo que está por la página 26, nos veremos acaban de llegar por mi, Adiós. - sonrió Hinata mientras tomaba su maleta que llegaba en ese momento y dejando a la chica un poco sorprendida ya que había salido corriendo después de decir eso último.
- Página 26? - diciendo esto bajó su maleta y hojeó la revista, justo al encontrar la página vio el anuncio junto con la dedicatoria.
Para Helena.
Espero que triunfes en tu carrera,
Disfruta tu estadía en Tokyo.
Con cariño.
Neko.
- EHH? ES UNA JINCHUURIKI? - gritó haciendo que todo mundo volteara a verla pero como se mantenía observando la revista nadie pareció prestarle atención, cuando finalmente levantó la vista sólo pudo ver como Neko le dedicaba una alegre sonrisa mientras se despedía.
Poco antes del medio día Neji y Lee se encontraban en la disquera donde habían quedado de encontrarse con Sai, este se encontraba en una junta con los productores del nuevo disco.
- Esperamos que sea todo un éxito. - sonrió uno de los productores mientras salían de la sala de juntas.
- Empezaremos a trabajar en el próximo cuanto antes.
- Eso será bueno, mientras no sientan la presión de este disco, apenas veremos que tan bien es aceptado en la industria.
- Descuide eso no será problema. - Sai volteó hacia Neji y Lee quienes lucían algo aburridos. - nos permitirían usar un momento la sala de juntas.
- De acuerdo, pero informa en recepción cuando la desocupen.
- Gracias - Sai se acercó un poco a los chicos - Neji, Lee, necesito que hablemos en la sala de juntas, avisaré en recepción que le informen a Sasuke donde nos encontramos.
- De acuerdo. - entraron en la habitación y tomaron asiento no pasó mucho tiempo para que Sai volviera a entrar en el lugar.
- Bueno como estuvieron sus vacaciones. - preguntó Sai apoyando ambas manos en la mesa y al instante los dos chicos soltaron un profundo y sonoro suspiro. - He de interpretar eso como algo bueno o malo?
- Digamos que quizás el próximo disco no sea precisamente muy alegre - dijo Neji con tristeza apoyando su rostro en una mano mientras apoyaba esta sobre la mesa haciendo garabatos con los dedos de la otra sobre la madera.
- Vaya que problema - respondió Sai, mirando a Lee - y qué me dices de ti?
- Mi madre sigue enferma, pero dicen que no es nada serio, mejorará en un par de días - respondió un poco desanimado.
- Vamos chicos... - Sai no pudo continuar ya que en ese momento Sasuke hacía su aparición, Sai con una sonrisa se levantó para recibirlo, pero ni bien se había acercado a él, cuando Sasuke ya lo tenía contra la pared apretándolo por el cuello de la camisa. - Sasuke? - preguntó confundido.
- Por qué nunca me dijiste que estuvo desaparecido? - le dijo con voz tranquila, justo cuando Neji y Lee se habían acercado al ver lo ocurrido, en afán de detener a Sasuke, pero Sai frunció el ceño en un ademán molesto y apartó con brusquedad las manos de Sasuke.
- Porque nunca fue reportado como tal. - respondió molesto. - yo también creí que lo estaba pero Minato me dijo que se encontraba en casa de Kakashi.
Ante la mención de esos dos nombres fue el rostro de Sasuke el que lució confundido.
- Minato sabía...? - susurró por lo bajo pero sus puños se apretaron con tal fuerza que Sai pensó que comenzarían a sangrar en cualquier momento pero eso no sucedió pero como si leyera los pensamientos del chico se movió justo en el momento que Sasuke soltaba un puñetazo hacia la pared interceptando el golpe con su cuerpo y cayendo sin aire al suelo. - Estúpido! - gritó Sasuke al verlo caer de rodillas - por qué hiciste eso? - agregó arrodillándose ante Sai.
- Cof... porque eres nuestro guitarrista, cof... cof... y no podemos permitir cof... que te lastimes las manos.
Sasuke bajó el rostro evitando que vieran sus ojos, Neji y Lee permanecían en silencio como simples espectadores.
- Encontraste respuestas cierto? - dijo Sai casi sin aire mientras se sentaba apoyándose contra la pared, Sasuke asintió simplemente.
- No son buenas noticias. - respondió simplemente mientras levantaba la vista mirando a Sai con seriedad. - no después de lo que me acabas de decir.
