Agradezco sus muestras de apoyo.

TC GAN


Resumamos

Como recordaremos, nuestra protaginísta ha pasado por muchas pruebas, al igual que nuestros galanes. Cuatro jovenes apostaron a una dama. Esa dama se enteró y con ayuda de su Tía, encontró la forma de ponerlos en su lugar. Con uno de ellos, descubrió el placer. Se fue a Escocia, tal cual lo había planeado. Encontró a un amor del pasado que cuidaba de su padre enfermo con su madre y quien la apoyó durante el embarazo. Regresó Anthony a su vida. Albert, al llegar, malinterpretó las cosas pensando que el bebé era de Terry. Se molestó muchísimo, solo para darse cuenta después de la verdad sobre su paternidad. Por azares del destino y la fragilidad de la vida, el bebé no llegó a nacer. Fueron alcanzados por quienes se habían quedado en América. Niel encontró a su nuevo amor en el barco. La Tía se reencontró con el suyo y una de sus sobrinas conquistó a Archie. Hubo varios encontrones entre los pretendientes de Candy. En la boda de la Tía Elroy, Candy se ofendió con Albert lo cual llevó a la pareja a una discusión en presencia de la Tía. Por último, Stear le declaró su amor sin miedos y también le contó que se iba a estudiar a otro lado. Archie regresó a Londres acompañando a su nueva conquista y su hermana. En Londres, los protagonistas se encontaron con varias sorpresas. Niel y Archie decidieron quedarse a vivir allí. Otra de ellas, Terry regresará a América en el mismo barco que la rubia.

Sigamos con el siguiente capítulo de La A...pues...ta...


La apuesta 33

Un susto en la noche


Cada vez que Candy miraba a Stear a los ojos, se le llenaban de lágrimas los de ella. Albert la había hecho entender las razones de los deseos de ese científico. Era el momento para él de encontrar su destino, su vida. Por otro lado, recordaba ese beso robado. A pesar de haberle gustado, solo cariño hubo. Cuando planificaron con Elroy todo lo que sucedería durante las semanas de la apuesta, no consideraron los efectos a largo plazo en los caballeros. Niel y Archie encontraron amor durante el viaje de ida. Esperaba que Stear lo encontrara en su viaje de vuelta o cuando llegue a su nueva universidad.

Por su lado, Stear platicaba con Anthony. El inventor confió su declaración a Anthony pensando que el rubio no seguía enamorado de Candy. ¡Qué equivocado estaba! Comenzó como una mera plática entre amigos del alma y terminó siendo una discusión acalorada. Después de algunas palabras fuertes, regresó su relación a la misma de siempre. Eso de que Candy no esté en casa los incomodaba un poco. Por supuesto, incluía a Albert. Fue invitada por el Duque y Eleanor a cenar. Se quedaría con ellos dos noches. La Señora pidió a Candy ayudarla con la organización de su boda con el amor de su vida. Tenían menos de una semana para planearla. Querían hacerlo antes de que Terry regresara a América. Por supuesto, la familia Andley está invitada. La pareja estaba emocionada, pero el hijo estaba insoportable. Los nervios le agudizaron el sarcasmo y, por eso, todos lo evitaban; hasta Candy.

Llegó la hora de la boda. Se llevó a cabo en la mansión del Duque. Terry habló frente a los pocos invitados. Era muy bueno para interpretar un papel y expresarse con palabras cursis le venía con mucha facilidad. Pero, en esta ocasión, no fue así. Le costó muchísimo felicitar a sus padres, no era por el sarcasmo que manejaba diariamente, sino por las lágrimas que amenazaban con bañar su rostro. El sueño de un niño de ver a sus padres unidos, se realizó para él. El padrino y la madrina, Terry y Candy, bailaron con los novios. Intercambiaron pareja bailando juntos. De las once de la noche a las dos de la mañana, hablaron amenamente Albert, Terry, Candy, Stear y Anthony. Eleanor llamó a Candy para que la ayudara una última vez. Le dijo a Albert que Terry la llevaría de regreso en algún momento de la tarde al siguiente día. Como no fue una pregunta, Albert no tuvo más remedio que aceptar la propuesta. Se llevó a Candy. Cuchicheaban y reían con mucha complicidad.

¿Sabes qué planean, Terry?

Ni la menor idea, Albert. Y no quiero averiguar de qué se trata. Para serte sincero, no he hablado mucho con ellas. No he sido muy amable que digamos.

¿Tú? ¿Cómo que no has sido amable? – Stear se burlaba del sarcasmo de Terry con sarcasmo. – jajajaja…

A puesto que dirás que fue por lo nervioso que estabas. – Dijo Anthony.

Estás en lo correcto.

Entonces, ¿no has pasado tiempo con ella?

No. Ella ayudaba a mamá. Sólo hablaban de listas, flores, comida, música y… me cansaron.

Pobre de ti. – Dijo Albert. Se tranquilizó ante el comentario de Terry de estar alejado de su rubia.

Los nuevos esposos dejaron la fiesta poco después de las dos y cuarto de la mañana a la pequeña casa de huéspedes. Se fueron los invitados. Candy y Terry despidieron a todos los invitados. Subieron al segundo piso. Él se despidió afuera de la habitación de ella. Entró. Estaba tan, pero tan cansada que no pudo descansar bien. Se despertaba con cualquier cosa. Escuchó un sonido extraño afuera. Se quedó despierta por un momento para identificar el sonido. Otra vez, se oyó un sonido como que se quebraba un vidrio. Se levantó. Tocaron a la puerta. Tenía mucho miedo hasta escuchar la voz de Terry pidiéndole abrir la puerta. Ella abrió; él cerró la puerta con llave detrás de él.

¡Terry, me asustas!

Tranquila. Precisamente por eso estoy aquí. No te preocupes.

Siguieron poniendo atención a lo que sucedía afuera. Pasos subían las gradas y caminaban por los corredores. Los dos asustados seguían dentro de esa habitación. Entre los dos, arrastraron uno de los muebles a la puerta. Puertas se abrían y cerraban, más pasos se escuchaban afuera.

Terry. ¿Qué será?

No lo sé. Pero estamos a salvo aquí. No se puede subir por el balcón y la puerta… la trancamos.

¿Estás seguro?

Sí, claro que sí. Ven. – Le hace un gesto para acercarse a él y abrazarse. Ella se dejó abrazar. ¿Cuánto tiempo pasaron así? No lo sabían.

Tenemos un buen rato de no escuchar nada. ¿Será seguro salir?

No lo sé. Lo que sí sé es que estoy muy cansado. ¿Tú no?

Sí.

Vamos. Sentémonos en la cama y descansamos un rato.

¡Terry! – Otros sonidos más provocan en ella un sobresalto que resulta en unión de cuerpos.

Sus rostros tan cerca. Los ojos de él llenos de amor y de deseo. Se enfocó en los labios y prosiguió a besarla con dulzura. Olvidaron el exterior y se entregaron a ese ósculo. La acercó más si es que eso fuera posible. Él, quien se había resignado a dejarla en paz, no resistió tenerla tan cerca. Su calor, sus ojos, su piel, ese camisón de algodón, el temblor a causa del miedo… fue suficiente tentación para caer en ella. Le dieron permiso de entrar a esa boca tan deseada por él. El frío jugó en contra de la cordura. Se metieron debajo de las sábanas. Caricias iban y venían. Si la pasión que el aristócrata mostraba en el escenario era una muestra, en este instante, por la pasión que le estaba mostrando a su rubia pecosa adorada… estaba perdida. ¿Quién podría resistirse? La razón desapareció; dejó pasar el placer. Hasta dónde llegarán, ni ellos mismos lo saben…

Se despertaron abrazados, esperaron calmadamente a poder salir. Con miedo, comenzaron a quitar los obstáculos entre ellos y la puerta. Minutos más tarde, escucharon los gritos de los sirvientes de la casa al llamarlos. Les tomó otro rato más poder abrir la puerta. Encontraron a todos los empleados sorprendidos del desorden en los corredores y el vidrio roto. Ante la necesidad de hacer un inventario del daño, los dos jóvenes fueron a bañarse y vestirse. Les tomará mucho tiempo medir los daños. Los tres Andley arribaron a la mansión Grandchester. Imposible describir ese desorden.


Ahora sí, las cosas se comienzan a definir: 29 para Anthony, 71 para Albert y 77 para Terry.

Michelle: Bienvenida. ¡78 para Terry!

PeLuChA g.U.s.S. : ¡79 para Terry!

Noemi Cullen: ¡72 para Albert!

Alheli Garces: ¡80 para Terry!

monapecosa: ¡81 para Terry!

thepecosita87: gracias por tu apoyo.

Mushita: ¡73 para Albert!

Rosial: bienvenida: ¡74 para Albert!

Rakel83: ¡82 para Terry!

Roni de Andrew-Brown: ¡75 para Albert y 76 para Albert!

Camila Andley: ¡77 para Albert!

Magdy: ¡30 para Anthony!

Wendy: ¡31 para Anthony!

Mimie Grandchester: ¡83 para Terry!

Ely33: ¡77 para Albert!

Usagi13chiba: ¡78 para Albert!

kitzytae: a mi me fascina cocinar y soy bastante buena. Eso dicen mi familia y amigos. Me lo demuestran cada vez que los invito a mi casa a comer; siempre y todos llegan... jajajaja... ¡79 para Albert y 80 para Albert!

HANABI: ¡81 para Albert!

ANKO: bienvenida. ¡82 para Albert!

HELEN DE ANDLEY: bienvenida. ¡83 para Albert!

JOSY: ¡84 para Terry!

star: nuevamente, gracias. Yo hice click en Sign Up (arriba derecha de todas las páginas), llené mis datos y a jugar. Entre otras personas, me han ido aconsejando e indicando qué hacer. Así que cuando quieras y si quieres, por supuesto.

tamobrsita333: ¿Y tu voto para cuál galán?

AjEdReZZ: ¡85 para Terry!

safiro: ¡86 para Terry!

LADY LUXORY: Perdón... perdón... fue mi falta. ¡87 para Terry y 88 para Terry!

pawuis: ¡89 para Terry!

DalilAZzul: a mi también me cae mal cuando empiezo a leer una historia y se taaarrrrdan en subir un capítulo nuevo. Pero asumo que tienen mucho que hacer. ¡90 para Terry!

cami love: ¡91 para Terry y 32 para Anthony!

MeLiNiTa: ¡33 para Anthony y 1 para Stear!

liverty723: gracias. ¡92 para Terry!


92 para Terry, 83 para Albert, 33 para Anthony y 1 para Stear.

Se comienza a ver quien gana... Terrytanas van a la cabeza...

Albertfans... ¿por dónde andan?


Gracias, nos vemos a la próxima...

TC GAN