Ninety-Five Percent pertenece a HufflepuffMommy
…
Al día siguiente, Hermione entró a su habitación después de su cita, con una gran sonrisa en su rostro. Draco apareció justo detrás y ella se giró hacia él.
—¡Estoy tan feliz de terminar al fin con este reposo! —dijo, dando un pequeño giro sobre sí misma.
Draco se rió y negó con la cabeza.
—Bueno, no del todo. Recuerda, Susan dijo que preferiría que permanecieras sentada tanto como puedas-
—Sí, sí. Pero al menos ahora puedo ir al trabajo y cenar con el resto de la familia —dijo feliz.
Durante las dos semanas de reposo Draco había tomado todas las comidas con ella en su habitación, realmente extrañaba comer y conversar con todos los miembros de la casa.
Caminó hacia ella y agarró sus dos manos, besando la parte superior primero de una y luego de la otra.
—Sólo ten cuidado, ¿de acuerdo?
Hermione puso los ojos en blanco, pero sonrió.
—Lo prometo, mamá —bromeó antes de besar su mejilla y soltar sus manos— Realmente aprecio todo lo que hiciste mientras estaba atrapada en la cama durante esas dos semanas. Con suerte, el resto del embarazo transcurrirá sin problemas hasta que llegue el momento de tener a los bebés.
—Estoy totalmente de acuerdo contigo. Ahora —le sonrió— ¿Te gustaría ver la habitación de los niños?
Los ojos de Hermione se abrieron como platos.
—¿Ya está lista?
—Todavía no, pero casi. Creo que te encantará —dijo, tomando su mano y llevándola fuera de la habitación.
La puerta del dormitorio estaba cerrada y Draco golpeó mientras Hermione lo miraba con curiosidad. Sin embargo, no necesitó explicarle cuando la puerta se abrió y vieron a Narcissa de pie al otro lado.
—Justo a tiempo —dijo con una sonrisa—. Acabo de terminar con los toques de último minuto.
Se hizo a un lado y dejó que Hermione entrara, escuchándola soltar un pequeño jadeo mientras miraba a su alrededor.
La habitación, que había sido de un color gris claro previamente, ahora era mucho más acogedora y clara. La mitad superior de las paredes estaba pintada de un amarillo pálido, mientras que la mitad inferior era de un verde pálido. Entre los colores había un borde de madera blanca con animales mágicos del zoológico tallados en él que se movían e interactuaban entre sí. Las cunas estaban una al lado de la otra, a la derecha, y había una mesa para cambiar pañales frente a la puerta, colocada entre dos ventanas. En el lado izquierdo de la habitación estaba la puerta del baño y al lado de la puerta había dos aparadores altos. Las cunas, la mesa para cambiar pañales y los vestidores estaban hechos con la misma madera de pino claro para que todo combinara. Los ojos de Hermione se llenaron de lágrimas mientras caminaba por la habitación.
—Me encanta. Es hermoso e incluso mejor de lo que imaginaba —se giró hacia Narcissa y la abrazó con fuerza.
Tomada por sorpresa, Narcissa abrazó a Hermione suavemente y le sonrió.
—Me alegro de que te guste. Pero no puedo quedarme con todo el crédito. Andrómeda también me ayudó —informó.
—¿Dónde está? Me gustaría darle las gracias también —preguntó Hermione.
—Está en la sala de juegos al otro lado del pasillo —dijo Narcissa como si nada.
Una vez más, los ojos de Hermione se abrieron con sorpresa.
—¿La sala de juegos?
Narcissa asintió.
—No esperarás que todos los juguetes que los niños reciban puedan caber en su habitación, ¿o sí?
Hermione se rió.
—No, supongo que no —miró por la puerta hacia la habitación al otro lado del pasillo— ¿Puedo verla?
Narcissa negó con la cabeza.
—Todavía no, pronto.
Hermione asintió, yendo a las cunas y pasando sus manos por la superficie.
—Todavía tenemos que elegir la ropa de cama y las cortinas para la habitación. Sin mencionar la ropa, los pañales y las cosas para el baño. También creo que tener dos mecedoras en lugar de sólo una sería lo mejor. Su baño tiene una bañera que encogimos para que no fuera tan profunda como la tuya, y una vez que tengamos toallas, paños y jabón, las guardaremos debajo el lavamanos —dijo Narcissa.
—Suena perfecto —dijo Hermione con una sonrisa, feliz de que Narcissa no completara todas las labores y poder hacer algo por ella misma.
—Ah, olvidé preguntar, pero viendo que estás caminando, ¿supongo que tu revisión salió bien? —preguntó Narcissa.
Draco asintió. —Sí, finalmente es libre, como ella dice —dijo sonriéndole a su esposa.
Hermione bromeó sacándole la lengua y luego le devolvió la atención a su suegra.
—Sí, estoy libre de la cama, pero todavía tengo que tomar las cosas con calma y tener cuidado.
Narcissa asintió. —Será bueno verte de nuevo por la mansión. Las comidas no eran lo mismo sin ti y Draco presentes.
Hermione suspiró y miró a Draco, que estaba apoyado contra el marco de la puerta y sonreía en su dirección.
—Le dije que no tenía que hacerlo, pero él insistió en que no comiera sola —dijo con un suspiro y luego le sonrió—. Por lo cual, debo admitir, estoy muy agradecida.
Draco se separó del marco de la puerta y caminó hacia donde Hermione estaba parada.
—Lo haría de nuevo, no importa cuánto me digas lo contrario — dijo, tirando de uno de sus rizos juguetonamente y se rió mientras ella le retiraba la mano. Miró a su madre y le dijo: — Ves madre, te dije que a ella le gustaría más así que con colores rosa y azul.
Narcissa le hizo un gesto con la mano.
—Sí, sí. Lo admito, me gusta mucho más esta combinación de colores. Pero no crean que los voy a vestir sólo con estos colores. Ya tengo algunos vestidos rosados para nuestra pequeña princesa y algunas lindas túnicas azules y verdes para el pequeño príncipe.
Hermione rió.
—Está bien, siempre y cuando no exageremos con el azul y el rosa.
—No, por supuesto —dijo Narcissa con una leve sonrisa que hizo que Hermione se preguntara cuánto habría comprado la abuela para los niños—. Iba a escribir los nombres de los niños sobre sus cunas —continuó Narcissa mientras se inspeccionaba las uñas—, pero me informaron que no se nos permitirá conocerlos hasta que nazcan —dijo con una ceja levantada a Hermione.
Esta se sonrojó y asintió con la cabeza.
—Sí, eso es correcto. Como todos los demás ya saben que tendremos mellizos y sus géneros, quería que Draco y yo tuviéramos algo para nosotros hasta que nazcan. Pero no te preocupes, serás la primera en conocer sus nombres y luego podrás volver a casa y escribirlos antes de que regresemos del hospital.
Narcissa sonrió, complacida con ese arreglo.
—Eso suena como un buen compromiso. Bueno, debo bajar y hablar con los elfos sobre la cena.
Besó la mejilla de Hermione y luego la de su hijo, antes de salir de la habitación.
Hermione echó otro vistazo a su alrededor, con una sonrisa en su rostro.
—Realmente adoro esta habitación. Es muy clara y acogedora.
—Si quieres, podemos salir a comprar ropa de cama, cortinas y mecedoras en algún momento este fin de semana —le ofreció Draco. Hermione asintió.
—Eso suena adorable. Hay algunas boutiques para bebés en el Londres muggle que he querido visitar, si eso está bien contigo…
Draco asintió.
—Sí, está bien —echó un vistazo a su reloj y suspiró—. Bueno, tengo que ir al laboratorio y trabajar en algunas pociones antes de la cena. Blaise debe estar allí, así que no debería tomarme mucho tiempo —caminó la corta distancia hacia Hermione y la acercó, sus brazos automáticamente rodearon su cuello— ¿Estarás bien si te dejo sola por un rato?
Hermione puso los ojos en blanco.
—Sí, cariño. De hecho, sé exactamente lo que voy a hacer mientras estás ocupado.
—Oh ¿y qué es eso? —preguntó con una sonrisa.
—Planear nuestra segunda cita. Dijiste que yo estaba a cargo —le recordó con un falsa seriedad.
—Lo estás —dijo sonriendo. Se inclinó y rozó sus labios suavemente con los de ella—. Te veré en la cena.
Ella lo jaló hacia abajo para otro beso rápido.
—Puedes contar con eso.
…
Draco sonreía camino al laboratorio. Él y Hermione poco a poco comenzaban a mostrar afecto el uno hacia el otro, afecto que no sólo los llevaba a tener sexo sin sentido. Aún mantenían las muestras de afecto para sí mismos, para no llamar la atención frente a todos, pero Draco estaba contento con el progreso en su relación. Se tomaban de las manos más a menudo y se robaban besos cuando no había nadie alrededor, de alguna manera casi sentía que estaban siendo reservados acerca de su relación, lo cual era una tontería considerando que ella ya estaba embarazada. Pero se había convertido en algo más que sólo dormir juntos; ahora sentía que estaban comenzando una relación real, una donde tal vez podría florecer algo más.
La sonrisa todavía estaba en su rostro cuando entró al laboratorio, Blaise lo notó y comenzó a reírse.
—Supongo que Granger es una mujer libre otra vez y ahora puede dejar los confines de su habitación.
Draco asintió.
—Sí, aunque todavía tiene que cuidarse.
—Entonces, ¿todavía se descarta el sexo? —preguntó Blaise.
Draco negó con la cabeza.
—Todavía no se puede. Lo cual está bien... —escuchó a Blaise resoplar y decididamente lo ignoró— Prefiero no volver a tener un susto como ese si puedo evitarlo. Además, hay otras cosas que podemos hacer además de follar, y una vez que los bebés estén aquí, podremos hacer lo que nos gusta nuevamente.
Blaise negó con la cabeza.
—Eres un hombre más valiente que yo, te diré. No creo que pueda estar tanto tiempo sin poder follar a mi esposa.
—Si Daph alguna vez tuviera que guardar reposo, entonces estoy seguro de que podrás hacerlo. Te sorprendería lo que estarías dispuesto a hacer, o no hacer en este caso, por tu familia —dijo Draco.
—Sí... no sé si eso sucederá, sinceramente —murmuró Blaise.
—¿Qué? —preguntó Draco mientras inspeccionaba un caldero.
—No es nada —dijo Blaise, yendo a una de las mesas y trabajando en los siguientes ingredientes. Cogió un cuchillo y comenzó a cortar unas lenguas de murciélago. Draco se acercó a él.
—¿Qué? —preguntó de nuevo. Blaise suspiró y colocó el cuchillo sobre la mesa.
—Si te digo algo, debes jurar que no se lo contarás a nadie, ¿de acuerdo? —Draco asintió, recogiendo el cuchillo y se hizo cargo de la tarea mientras Blaise ordenaba sus pensamientos—. Daph y yo, desde hace un tiempo, hemos estado tratando de tener un bebé. Ella realmente quiere uno y, aunque no estoy tan cómodo con los niños, pensé que sería diferente si fuese mío, ¿sabes? —Draco asintió, sabiendo que no debía interrumpir—. Como sea, hemos estado intentándolo por un tiempo y todavía no ha pasado nada. Yo, eh, no quería decírtelo antes, pero cuando le dije a Daph que tú y Hermione estaban, inesperadamente, esperando gemelos, rompió a llorar. No me malinterpretes —dijo rápidamente, antes de que Draco pudiera decir algo—, ella está muy feliz por los dos. Pero también está molesta porque mientras nosotros lo hemos intentado durante más de dos años, ustedes terminaron embarazados sólo unos pocos meses después de casarse.
—¿Saben por qué están teniendo problemas con eso? —preguntó Draco después de un momento. Blaise se encogió de hombros.
—Hemos ido a ver algunos medimagos. Primero me revisaron a mí, pero estoy bien. Luego realizaron algunas pruebas con Daph y... bueno, sin entrar en demasiados detalles, básicamente ella siempre tendrá dificultades con el embarazo, si alguna vez lo logramos.
Draco puso una mano sobre el hombro de Blaise y apretó.
—Lo siento, amigo.
Blaise se encogió de hombros de nuevo.
—Es lo que es. Daph no quiere que nadie lo sepa, todavía no al menos. Sin embargo, hemos estado hablando las últimas semanas acerca de la adopción.
—¿Sí? —preguntó Draco, volviendo a cortar los ingredientes.
Asintiendo con la cabeza, Blaise dijo:
—Sí. Muchos niños que quedaron huérfanos durante la guerra. Estábamos pensando en investigarlo. No queríamos decir nada hasta que lo supiéramos con certeza.
—Bueno, si necesitas ayuda, háznoslo saber. Por mi parte, creo que serás un gran padre —dijo con sinceridad.
—Gracias —dijo finalmente Blaise, mirando a Draco y dándole una pequeña sonrisa—. Entonces... probablemente deberíamos volver a trabajar si queremos pasar tiempo de calidad con nuestras esposas esta noche.
Draco asintió, devolviéndole el cuchillo a Blaise.
—De acuerdo. Termina aquí y voy a embotellar las pociones que están listas. Estamos adelantados con nuestros pedidos, así que probablemente podamos tomarnos el fin de semana libre. ¿Tal vez tú y Daphne pueden venir a cenar una noche? —sugirió Draco.
—Suena bien para mí, aunque estoy seguro de que a Granger le gustaría salir a algún lado fuera de la Mansión, así que tal vez nosotros deberíamos invitarlos a ustedes. Hablaré con Daph y veré lo que ella dice.
—Está bien, pero ¿me haces un favor? —preguntó Draco. Ante la mirada inquisitiva de Blaise, sonrió y dijo: —Asegúrate de que tu elfo prepare esas berenjenas a la parmesana que me gustan. Sabes que sólo como la que prepara Chester.
Blaise sonrió.
—Estoy seguro de que puedo convencerlo.
...
Bien, Hermione y Draco se están acercando mucho y ella lo ha llamado "cariño" ¿no es lindo?
No se sorprendan si la historia comienza a avanzar rápidamente, sólo quedan 7 capítulos para el final! Qué emoción, no saben cuánto quiero termiarla ya!
Les envío muchos muchos cariños a quienes están siempre ahí, aunque sea en las sombras. Déjenme decirles que cada día hay más favoritos y seguidores, eso me hace muy feliz y se los agradezco enormemente. Además me motiva, y ya estoy pensando qué traducción les puedo traer después. Tengo algunas en mente, totalmente diferentes a 95% y Beautiful, pero no sé, espero que se animen a dejarme sus comentarios ;) me encantará tener en cuenta sus opiniones.
Miles de besos!
