Well, well, well... La historia va llegando a su fin. Solo agradecer todos vuestros comentarios, tanto malos como buenos. Aunque gracias a dios casi todos han sido favorables y eso me alegra mucho, sin contar que me inspiran y me enseñan cada vez a ser mas creativa ( por no decir mala) :P

Otra cosa!. A mitad de la historia dejó un enlace de una cancion, por si la quereis escuchar. Para las interesadas, la cancion es Certain things- de James Arthur.

Pos nada... Espero que os guste ( es el capi mas largo que he escrito). XoXo


Con toda la rapidez que le permitía su estado, Caroline subía los escalones de dos en dos hasta la planta de Elena. Tocando varias veces en la puerta, Bonnie le abre y la hace pasar de inmediato.

- Me lo he perdido?- pregunta con mucha curiosidad la rubia.

- No, se la esta haciendo ahora mismo.-

- Elena!- la llamó a gritos desde el salón.

La chica salió del baño con cara de preocupación y portando una prueba de embarazo en la mano.

- Shhhhh! Damon puede estar en casa y sabes que puede escucharnos.- le pidió poniéndose el dedo en la boca.

- Perdón. Ha salido ya?-

- Aun no, tengo que esperar tres minutos por lo menos.- respondió dejándose caer en el sillón.

- Dios Elena, que nervios...- dijo Bonnie dando saltitos de pura ansiedad.

- En serio, como salga positivo voy agarrar a Salvatore por las orejas y me va repetir a mi que eso de que se va. Es tonto o que le pasa?- dijo Car muy molesta.- Se esta ganando que no lo invite a mi boda.-

- Salga positivo o negativo, Damon no puede enterarse de esto.-

- Que!?. Tu también estas tonta o que?-

- Al menos por ahora.-

- Chicas...- la morena señaló al palito que sostenía su amiga y las tres se acercaron a mirar el resultado.

Elena fue la primera en levantar la vista y mantenerla perdida en algún punto de la habitacion, mientras las otras dos la miraban a ella.

- Y ahora que?- le preguntó Caroline con apuro.

La pregunta del millón. Y una pregunta de la que era muy pronto para saber su respuesta.

Damon permanecía bocarriba en la cama. Llevaba toda la noche y parte de la mañana ahí tumbado. Inerte y desganado, solo miraba al techo sin ningún tipo de expresión en su rostro. Sin pegar ojo en toda la noche, solo descanso por cinco minutos y una nueva pesadilla lo despertó. Sin contar que cada dos por tres se tenia que levantar para ir a vomitar al baño gracias a la borrachera de ayer.

Torturándose con los recuerdos de la noche anterior, repasaba una y otra vez todos los momentos vividos con Elena. Un par de lagrimas resbalaron por su cara y se las secó con el reverso de la mano. Pronto acabaría todo y el aun no estaba preparado.

Alguien llamó a la puerta y sin hacer mucho ruido, se levanto y miró por la mirilla por si acaso era ella. Para su tranquilidad, pero a la vez desilusión, era Stefan quien esperaba a que le abriera.

- Que haces?. Aun estas acostado?.- se extraño el menor cuando lo vio semi desnudo.

- No me encuentro bien-

- Ya me contaron tu festejo de anoche y que tu compañero Klaus se ha comprometido, no?. - abre la nevera y coge un refresco.

- Donde te metiste?-

- Grayson me llevó a ver el partido en directo. Ese hombre es un genio, ¿sabes que coincidimos con el padre de sonrisa perfecta y me ha ofrecido una beca para estudiar en la universidad de Withmore?. Estoy muy feliz, Damon. Por fin todas las cosas nos están saliendo bien- decía eufórico- Tu con tu carrera futbolistica y con novia. Y ahora yo con esta oportunidad que me brindan y Lexy que me vuelve loco. Que puedo pedir mas?-

Damon no sabia por donde empezar a explicarle el cambio tan drástico que habia dado la situación. No quería desilusionarlo, pero tenia que contárselo. Lamentablemente el no lo acompañaría en esa aventura.

- Stefan..., vuelvo a Italia- fue franco y se dejó de rodeos.

- Ha pasado algo?. Mama y papa están bien?-

- Si, tranquilo. No es por ellos.-

- Entonces?...-

Damon se sentó hablar con su hermano largo y tendido, explicándole todo con lujos y detalles. El rubio no cabía de su asombro por las nuevas noticias y se lo estaba tomando bastante mal.

- Y largas? Así sin mas?-

- Escucha...-

- No, Damon!. Que pretendes que haga yo ahora si te vas?.-

- Pues lo que viniste hacer. Ir a la universidad y vivir en los Estados Unidos. Que yo me vaya no cambia nada para ti.-

- Lo cambia todo. Yo quería estar contigo, con mi hermano.- recriminaba con un enfado considerable.

- Bueno, pero tendrás a la pequeña Gilbert. Es mejor compañía que yo...- quiso darle consuelo con un toque de humor.

- No me lo puedo creer. Siempre me haces lo mismo. Cuando por fin puedes dedicarme algo de tu tiempo vuelves a dejarme solo. A veces pienso que hubieras preferido que faltara yo en vez de Elijah.-

- Deja de decir estupideces Stefan!- se sintió ofendido.

- Es la verdad. Me tengo que comer tus mierdas y ya estoy harto!- le gritó compungido y corrió para la salida abriendo la puerta de un portazo contra la pared.

Damon fue a seguirlo cuando se tropezó en el descansillo con Caroline, Bonnie y Elena que salían de su apartamento. Impresionadas por escuchar la fuerte discusión entre los hermanos, solo Bonnie se atrevió a saludarlo.

Damon se introdujo de nuevo en la casa y cerró la puerta, no sin antes plantar sus ojos en Elena. Sin saber como sobrellevar ahora el berrinche del hermano, lo peor de todo era intentar como evitar encontrarse con ella. Lo único que tenia que hacer era enfrentar todo esto con las pocas fuerzas que le quedaban.

La mañana en las oficinas fue mas que ajetreada para Elena. Era de agradecer, así su cabeza se concentraba en el trabajo y no en otras cuestiones. Todo era un caos después de que el equipo pasara a la final. Entre las felicitaciones de los organismos, la afición que ya estaba presionando para saber la fecha en que sacarían las entradas a la venta y con millones de cosas por hacer, no podía mas y decidió tomarse un descanso e ir a por un café.

En la sala para los empleados,delante de la maquina, mete una moneda y en ese mismo instante se arrepiente hacerlo.

- Mierda, tampoco puedo beber esto...- se dijo a si misma recordando lo que llevaba toda la mañana intentando olvidar.

- Mi amor, estas aquí!- entró Grayson a la sala y le beso en la frente.

- Hola, papa-

- Ufff, tienes una pinta horrible. Creo que alguien se pasó celebrando ayer, eh?- le bromeo el hombre para que sonriese.

- Estoy bien, ayer no bebí nada.-

- A ver...- la cogió por la barbilla para mirarla a los ojos.- Has estado llorando. ¿ Te ha pasado algo?-

- No he estado llorando- le apartó la cara con disimulo.

- Elena, no me mientas...-

La chica dio un suspiró hondo y agacho su cabeza.

- Damon y yo hemos roto- confesó al fin.

- Ohhhh- la abrazó- Seguro que solo es una pelea sin importancia.- le acariciaba el cabello consolándola.

- No, papa- lo apartó un poco- Es definitivo, esto se acabó.- comentó derrotada y cansada de tanto luchar.

- Tu lo sigues queriendo?-

- Claro.-

- Y el te quiere a ti?-

- Supongo que si, pero...-

- Entonces es una pelea. No conozco a ninguna pareja que se separe estando aun enamorada. Sois jóvenes y os queda muchos errores por cometer. Solo tenéis que aprender de ellos y seguir adelante.- le aconsejaba.

Elena se entristeció aun mas si cabía por que tenia las manos atadas. Si fuese por ella no habría ningún inconveniente de vivir su vida al lado del hombre que ama. El problema era que ese hombre quería pasar su infierno personal solo.

- Si supieras las peleas que tenia con tu madre. Discutíamos por todo, como cualquier pareja. Luego llegaste tu y nos dio la mejor razón para dejarnos de tonterías -

- Mama siempre tuvo mucho genio.-

- Si..., sacaste su carácter- se fueron caminando hasta la salida- Oye, un pajarito me ha dicho que ya mismo es tu cumpleaños...- avisaba con intenciones ocultas.

Elena lo miró preocupada por los planes que tendría su padre para el cumpleaños. De verdad que no tenia ganas de celebrarlo si quiera, pero conociéndolo de seguro que preparaban una fiesta por todo lo alto.

En la mansión Gilbert, Rose intentaba apaciguar a un alterado Stefan. La chica se quedó a cuadros cuando el menor le contó las razones por la que Damon volvía a Italia. Cabreada también, primero quiso calmar al chico y después iría a partirle la cara a su amigo por no decirle nada.

- Ya vale, Rose. No lo defiendas. Nunca va cambiar, siempre seguirá pensando en el mismo y los demás que nos den por culo. Papa tenia razón, es un monstruo y un puto egoísta.-

- Stefan, no hables así de tu hermano!- le recriminó la chica.

- Dejalo, Rose!- interrumpió Damon apareciendo por la entrada de la salita- Es bueno saber lo que piensas de mi.- dijo con sarcasmo para ocultar el daño que le había hecho escuchar esas palabras de la boca de su hermano.

- Damon, no se lo tomes en cuenta. Esta enfadado...- intercedió entre los dos.

- Yo...- Stefan agachó la cabeza y no contestó.

- Vamos Stefan!. No te cortes ahora. Que mas opiniones compartes con papa?. Venga dime...- le pedía el moreno molesto y pasando de su amiga que impedía por todos los medios que ambos chicos se acercasen.

- Pues que tiene toda la razón!.- le espetó muy franco y directo- No hay nadie mas importante en la vida de Damon Salvatore que Damon Salvatore. Pasas completamente de las responsabilidades y entras en las vida de los demás para arrasarlas a tu paso. Todo te da igual y los problemas lo solucionas como mejor haces, huir. -

- No le hagas caso, Damon. No sabe lo que dice- lo disculpo ella preocupada por que fuese a por el.

- Tranquila Rose. Me esta dando mas razones para hacer lo que tengo que hacer.- dio dos pasos para atrás y se largo de allí convencido aun mas si cabe de volver a su pais.

Pero antes de marcharse del pueblo, tenia que resolver un par de cosas. Una de ellas era hablar con Grayson Gilbert para comunicarle su salida repentina del equipo. No se quedaría ni a la final, sus fuerzas para seguir una semana mas en Mistic Falls lo estaban abandonando.

En las instalaciones de Los lobos, las oficinas estaban desiertas cuando Elena terminó con su extenso día de trabajo. Le había venido bien sumergirse en la montaña de papeleo que tenia sobre la mesa y pensar en algo mas que no fuese Damon Salvatore.

Esperando al ascensor, toco varias veces al interruptor para que subiera, escuchando el timbre cuando las puertas de este se abrieron. La chica entretenida buscando las llaves en su bolso, entro sin mirar y se tropezó con algo duro. Creyó que era la puerta, pero la calidez de unos brazos impidieron que cayera al suelo de culo.

- Elena!- Damon la sostuvo de inmediato.

- Damon!- se quedó paralizada ante su proximidad.

- Estas bien?.

En el umbral de la puerta, esta se cerró pillandolos en medio, por lo que el chico tiró para dentro del ascensor con ella.

Abrazados, sus respiraciones se iban entremezclando y ninguno quiso romper con el contacto. Fueron los ojos de Elena cuando bajaron a sus labios lo que le obligó a soltarla.

- Al parecer los ascensores nos atrae como imanes.- espetó irónico- Lo siento, no te he visto-

- ¿ Donde ibas con tanta prisa?- preguntó ella para encontrar algo de calma. Su corazón le había dado un vuelco al entrar allí con el.

- Vengo hablar con tu padre.-

- Para que?- se alarmó.

Y su falta de respuesta la hizo alarmarse mas.

- No pensaras contárselo, no?-

- Es mi jefe y tengo un contrato con el. Tengo que decirle que no lo cumpliré.- le explica sin querer dar mas detalles.

- Te vas a ir ya?- preguntó con temor.

- Nada me ata aquí y antes de joderla mas, es mejor que me vaya.-

Elena negó con la cabeza sin querer aceptarlo.

- No puedes contárselo.-

- Claro que si.- lo dijo como si no tuviese la mas mínima importancia- Tiene derecho a saberlo y antes de que Andie salté con su estúpida exclusiva, prefiero que lo sepa antes por mi.-

- Es que no puedes irte antes de la final. Para mi padre será una decepción que no la juegues.-

- Una decepción mas que añadir a mi curriculum. Total, es lo mejor que se hacer.-

- Pero que te pasa?. Por que te comportas así?. - la chica no entendía su actitud pasiva y derrotista.

- Mira, me da igual que estés de acuerdo conmigo o no. Voy a decírselo y ya. Si quieres estar presente en la criba, por mi perfecto. Así puedes abrir los ojos de una vez por todas y darte cuenta con quien has salido todo este tiempo.- presiona el botón para bajar.

- Te estas haciendo el mártir y no va contigo. No te entra en esa cabezota de futbolista engreído que así no se hacen las cosas?. Has peleado con Stefan y guardas mucha frustracion. Pretendes auto destruirte?.-

- No me psicoanalices, Gilbert- paseaba por el cubículo como un león enjaulado.- Tu eres la que se resiste a enfrentar la realidad- la acusó cabreado.- Porque no paras de ponérmelo difícil cada vez que te cruzas por mi camino.-

- Eres tu el que ha venido hasta aquí.- le devolvió la acusación.

- Pero no a verte a ti.- las puertas se abrieron al fin y salió disparado hacia el parking.

Elena se quedó dentro del aparato viéndolo marchar con gran pesar. Esto se le escapaba a su control y las cosas cada vez iban a peor. Sobre todo por que dentro de poco lo perdería para siempre.

Damon, desesperado por encontrar a Grayson, lo llamó al móvil y quedó con el. El viejo se encontraba en el bar de striptease con Pearl. Con poco tiempo para dedicarle, lo invitó a que fuese al bar y tuviesen allí la conversación.

Se presentó puntual y Pearl le abrió por la puerta de atrás, ya que el local estaba cerrado por el día.

- Que bueno verte, Damon. Enhorabuena por la final.-

- Gracias-

- Espero que la ganéis. Grayson esta como loco y tiene muchas ilusiones puestas en ti. Confía en que le traigas la copa.- lo guiaba entre bambalinas hasta llevarlo ante el hombre que lo esperaba sentado en la barra.- Voy a dejarlo todo preparado y nos vamos, cariño.- la mujer los dejó solos.

Grayson lo saludó con un abrazo efusivo y lo felicitó una vez mas por el pase.

- Excelentes noticias, Salvatore!. Te han quitado la sanción y podrás jugar el partido. He tenido que mover algunos hilos, pero ha valido la pena. Va ser una final reñida, pero yo te tengo a ti para desequilibrar la balanza.- le decía orgulloso dando un trago a su copa.

- Ahm...De eso venia hablarle, señor.-

- Uhhh, que es eso de señor?. Por que ya no estés con mi hija te crees que puedes llamarme así?- se hizo el ofendido.

- Se lo ha contado?- se sorprendió que Elena ya oficializara su separación.

- No ha hecho falta. La conozco y por la cara que traía esta mañana supuse que habíais peleado.-

- No hemos peleado, hemos roto.- le rectificó como horas antes le hizo la hija.

- Si, ya, ya...- sacudió la mano sin tomárselo en serio- Los jóvenes de hoy en día os peleáis por todo y dais por concluidas las cosas demasiado pronto.-

- Eso es lo que vengo a explicarte, ella no tiene la culpa. He sido yo quien la ha dejado...-

- Tu nada...- le interrumpió.- Sabes que evento importante hay en esta semana?-

- La final?-

- También, pero es el cumpleaños de mi niña. Y este quiero que sea especial para ella. El año pasado lo pasó muy mal y por la muerte de mi mujer no lo celebramos. Este año se merece una fiesta en condiciones. Y se la voy a dar. No vas a dejarla la semana de su cumpleaños, no?.-

- Me esta obligando a estar con su hija?-

- No, por dios!.- soltó una carcajada- Pero te recuerdo que tienes que darle su regalo...-

- Que regalo?-

El hombre sacó un sobre de dentro de su chaqueta y se lo enseñó. Damon lo observó y rápidamente al leer el remitente se acordó.

- Ha llegado...-

- Si y por lo gordito que viene creo son mas buenas noticias. Ademas he hablado con un colega mio francés y esta convencido que tiene muchas posibilidades para entrar.-

- Gracias por ayudarme Grayson. Si admiten a Elena en esa escuela cumplirá su sueño.-

- Lo se, aunque me duela mandar a mi hija a París, es una gran oportunidad para ella. Entonces que?. Vas a dárselo tu o se lo tendré que dar yo?- le desafió haciendo el amago de guardarlo otra vez en su chaqueta.

Pasaron varios días y Damon desapareció para el mundo. Solo iba a entrenar y a correr por las mañanas para después quedarse todo el día encerrado en casa. Al final el viejo lo convenció indirectamente para que se quedara. La razón?. No podía dejarlo tirado cuando siempre lo ayudado y traer el titulo de Liga seria suficiente para devolverle aunque sea un poco de todo lo que le ha dado. Quitando eso, prefirió no atender a nadie, sobre todo a Rose. Sabia que intentaría persuadirlo para ir al cumpleaños de Elena y su idea era pasar totalmente desapercibido el tiempo que le quedaban en Mistic Falls. Quería jugar la final, ganarla y volver a su país. Simplemente eso. Tampoco abría su puerta cada vez que lo iba a visitar y la amiga ya se estaba cansando de su conducta. Aporreó como una autentica loca en la puerta y por fin consiguió que le abriera.

- Pero que carajos te pasa?.-

- Y a ti?- le dio un empujón y pasó para dentro- Creía que te habías ido, gilipollas!- gritó con un cabreo monumental.- Si no fuese por que Nik me comenta que vas a entrenar, no se nada de ti. Como puedes tratarme así, Damon?. A mi!, que soy la única que te apoya en este momento.-

- No necesito tu apoyo.-

- Por supuesto que si. Vas a renunciar a todo por recuperar a tu hija. Crees que voy juzgarte como tu hermano o como tu padre?-

- Lo estarás deseando. Al fin y al cabo tienen razón. Soy un monstruo egoísta que solo piensa en si mismo- repetía las duras palabras de Stefan mientras iba para la cocina.

- Te equivocas.- lo siguió- Porque esto demuestra el cambio que has dado.- lo hizo detenerse tirando de su brazo- Eres un buen hombre, Damon. Vas a sacrificarlo todo, hasta el amor de tu vida por hacer felices a unos pocos. Eso no es de ser egoísta.-

- Vale, pero eso tampoco me hace sentir mejor.-

- Lo se...- se entristeció Rose- Siento tanto que estés atrapado en esta situación y que no poder ayudarte.-

- Mas lo siento yo...- torció una sonrisa resignado a su nuevo destino.

Rose lo abrazó cariñosamente y sin querer dejó escapar un par de lagrimas.

- Bueno...- se limpió la cara con la manga- ¿ Cuando nos volvemos?-

- No tienes que volverte conmigo. Puedes quedarte el tiempo que quieras y así me haces el favor de vigilar a Stefan para que no se descarríe.-

- Tu hermano estará bien y olvídate de que te deje ir solo. Me voy contigo y no hay mas que hablar.-

- Esta bien...- no insistió- Será después de la final. Si termino por jugarla...- dijo dudoso.

- Perfecto! Podremos ir al cumpleaños de Elena. Que bien...- se alegró un poco la chica.

- No..- dijo con pena.

- Como?,¿ Por que?-

- Tu puedes ir. Yo me quedaré aquí.-

- No seas idiota!- le regañó- Se te presenta la oportunidad de despedirte de ella, no la desperdicies.- le recomendaba harta de su pasotismo.

- Ya veremos...-

- Ya veremos?- no se quedó conforme - Vamos a ir- mandó sin darle derecho a replica.- Porque si no algún día le contaré a tu reciente y nueva hija lo gilipollas que fue su padre con las mujeres. Te lo juro- lo amenazó esforzándose en parecer seria, pero eso hizo reír mas al chico.

Nombrar a la niña creaba un efecto positivo en Damon. Saber que la conocería pronto lo llenaba de ilusión y disminuía el sufrimiento por dejar Mistic Falls.

Era medio día cuando Elena dibujaba en su salón abstraída en la hoja de papel y afinando algunos detalles de su obra. Para ella no quedaban del todo perfectas como antes, pero ahora era su rutina diaria desde hace un tiempo, concretamente desde que no ve a Damon. Evidentemente había perdido la inspiración.

En este tiempo sin saber nada sobre el, supuso que al final no se atrevió a confesar nada a Grayson y que tampoco se había ido, ya que lo escuchaba todas las noches gritar por cualquier pesadilla que tendría. Esos momentos eran los peores para ella, por que solo le provocaba tirar el tabique que separaba sus habitaciones y poder quedarse con el para que sus horribles sueños desapareciesen. Pero necesitando también su propio espacio para pensar, su embarazo era el problema que ocupaba ahora su cabeza. Sobre todo la elección que había tomado al respecto.

Tocaron a la puerta y fue abrir. Caroline la saludó y entró preguntandose por que tanta prisa por quedar.

- Tengo millones de cosas que hacer. Así que se breve.- decía con agobio la rubia.

- Esas millones de cosas no serán para mi cumple, no?-

- Para nada. ¿ Que cumpleaños?- disimuló muy mal.

- Da igual- no era la principal cuestión que le preocupaba ahora.- Te he llamado para que me des el numero de la clínica esa a la que fuiste.- le pidió nerviosa.

- La de mi ginecólogo?. Claro, es buenísimo- buscó en su bolso la tarjeta para dársela.

- No, del ginecólogo no..-

- Pues cual?- no cayó en el primer momento hasta que se dio cuenta por la expresión seca de Elena.- No, no..., que pretendes hacer?. Ni te lo plantees.-

- Por que?.Tu lo hiciste y yo tengo mas motivos.-

- Pero estaba equivocada. Ahora este bebe es lo mejor que nos ha pasado a Nik y a mi.- se frotaba la barriga.

- Ya, bueno, ese niño crecerá con un padre. En cambio yo estoy sola.-

- Díselo a Damon!-

- Quieres bajar la voz?. Te puede oír.-

- Pues que lo oiga.-

Elena resopló y se la llevó al lugar de la casa mas alejado para que evitar que trascendiera la conversación tras las paredes.

- Me lo vas a dar o no?-

- No!-

- Caroline...- se desesperó- Se una buena amiga y dámelo.- le insistió.

- No!- volvió a negarse.

- Arggg, me entran ganas de pegarte ... Te libras por que estas embarazada.-

- Y tu también te libras por que estas embaraza.-

Ambas se miraron y comenzaron a reírse tontamente por la estúpida discusión. Se abrazaron y Elena no pudo evitar llorar.

- No lo hagas Elena- le dijo ya mas calmada.- Yo se que no quieres hacerlo.-

Esta pegó un gran suspiro y se sentó en el sofá desolada.

- Y no quiero, pero tengo mucho miedo.-

- Lo se..., pero si hablases con el, tal vez puedan arreglarse las cosas. Dudo que Damon no se ilusione cuando le des la noticia. Acuérdate de la ultima vez que pensó que estabas embarazada. Te regalo esa camisetita tan mona...-

- Es verdad...- las lagrimas dejaron paso a una leve sonrisa.

- Pues ya está. Vas a ir hablar con el- dispuso la rubia- pero espera...- se le ocurrió algo- Para pillarlo con la guardia baja, lo harás mañana en tu fiesta de tu cumpleaños. Seguro que no podrá resistirse a darte su regalo...- insinuaba con connotaciones sexuales.

- Reconoces que hay fiesta, eh?-

- Bah!, si era un secreto a voces...- confesó sin darle mucho importancia a su descuido.

Elena se animó mucho mas de lo que cabía esperar. Llevaba unos días deprimida y la idea de abortar le estaba comiendo la moral. Se veía en un callejón sin salida. Menos mal que tenia personas alrededor que le bajaban los pies a la tierra, si no a saber donde la llevaría su loca cabecita.

Al día siguiente, por la mañana, las chicas quedaron para ir a comprar los vestidos. Paseando por el centro, entraron en una de las tiendas donde Caroline reservó la ropa. Rose, que se apuntó a acompañarlas, ayudaba a Elena a anudar su corsé. Apretandolo con fuerza, esta se quejó.

- Aunch!-

- Lo siento, creo que tu amiga se ha equivocado en pedir la talla.- le explicó la castaña forcejeando para estirar lo máximo posible los cordones de la prenda.

- No, es solo que ganado algo de peso.- se excusó dándose por vencida y desabrochandolo para elegir otro.

- Ahora que lo dices, es verdad, pero estas muy guapa.-

- Gracias...-

- Y como lo llevas?. Se que estos días no hemos podido quedar, contigo, pero Damon me ha tenido bastante ocupada.-

- Tranquila, es tu amigo. Ademas necesitará tu apoyo ahora que Stefan y el están enfadados.-

- No solo lo esta pasando mal por eso.- le declaró con complicidad para hacerla saber que su amigo aun pensaba en ella.- Sin contar que estos últimos días el entrenador le ha dado mucha caña. Parece que no le perdona lo del partido anterior.-

- Tal vez esta noche pueda terminar todo satisfactoriamente para los dos.- decía ilusionada.

- Y eso?- pregunta Rose con mucha curiosidad.

Elena tenia muchas ganas de contarle, pero era amiga de Damon y no sabría si era lo correcto que se enterará antes que el.

- Podré verlo esta noche y hablar con el. Tengo una cosa muy importante que decirle-

- Pues no se, Elena... Creo que Damon no esta por la labor de ir a tu fiesta.- le comenta apenada.

- Como?. Por qué?-

- Lo mismo le pregunté yo, pero ya lo conoces. Sigue con esa idea de evitarte. Aun así...- entonó esperanzadora- ya se como convencerlo. Le he comprado el disfraz y me he cerciorado para que vayáis a conjunto. Por si las moscas...-

- Gracias de nuevo...-

-De nada.-

Elena se probo otro vestido, esta vez acorde con su talla. Se contemplo ante el espejo y decidió que era el adecuado para ir disfrazada de Reina de Inglaterra. Demasiado incomodo y muy apretado, pero a la vez espectacular.

Damon caminaba para los aparcamientos en busca de su coche. Pasando un día duro, el entrenador se había ensañado con el y lo castigó varias veces sin razón alguna. Reventado a flexiones, no entendía la exageración de su cabreo cuando al final se consiguió el pase.

Lo peor ya no eran los entrenamientos, sino que saber que hoy era el cumpleaños de Elena. No poder felicitarla en condiciones y darle el regalo por el que tanto tiempo esperó darle lo tenia en un tormento. Por lo menos le quedaba el consuelo de que su plan funcionó. Algo bueno le dejaría a Elena, aunque ella nunca lo supiera.

Abriendo la puerta del coche, tiro la mochila dentro de este y fue a subirse hasta que una moto se paró al lado. Stefan se quitó el casco para mirar a su hermano y lo saludó cohibido.

- Que quieres?. No te has cansado de insultarme?-

- No vengo a por eso- se metió las manos en los bolsillos y bajó la vista- Vengo a pedirte perdón.-

Damon no lo podia ver así y le dio un golpe en el hombro.

- Da gracias de que no te partiera la cara, mocoso.- comentó sin darle mas importancia- Quitando eso..., vas a entender de una vez por que lo hago?-

- Si, Rose se a encargado de que viera la parte buena en todo esto.-

- A si?. Y que te ha dicho a esa cabecita loca?- se cruzó de brazos temiendo los comentarios de su amiga.

- Bueno, la parte buena es que soy tío de una niña preciosa. Joder, tendrá tus ojos, pero lo guapo lo a heredado de mi.- dijo con orgullo.

- Tu alucinas...- respondió con alegría por reconciliarse con su hermano.

- A otra cosa!. Hoy es el cumple de Elena- le recordó muy a su pesar.

- Lo se...- la alegría se le desapareció de inmediato.

- Yo iré de Willian Wallace. Y tu?-

- Es una fiesta de disfraces?-

- De personajes históricos mas bien. No entiendo, deberías de saberlo. Rose me dijo que iríamos todos juntos.-

- Pues se equivoca. Yo no voy a ir.-

- Damon, eres el novio de Elena. Tienes que asistir.-

- Ella y yo no estamos saliendo.-

- Pero ante la gente si. Como crees que se sentirá si no apareces?. De todos modos te iras dentro de poco. No es mejor pasar ese tiempo con ella?-

- Es alargarlo mas y no es sano para ninguno de los dos.-

- Vale, no me queda mas remedio que utilizar mi comodín.-

- Que comodín?- Damon ya se estaba perdiendo en la conversación.

- Hazlo por mi. Quiero estar de fiesta con mi hermano mayor antes de que se vaya. Y se que a ti te vendrá muy bien verla. Aunque sea de lejos...-

- Eso es chantaje emocional.- refunfuñó.

- No me has dejado otra alternativa.- sonríe vencedor el rubio.

- Vaya, vaya... Doble ración de Salvatore en el pueblo.- Andie apareció ante ellos bajando de la furgoneta del trabajo.- Soy Andie Star, tu eres Stefan, no?- le tendió la mano.

- Encantado..- se la estrechó educadamente.

- Damon...- lo saluda con una sonrisa maliciosa.

- Puedes dejarnos solos, Stefan?- le preguntó a su hermano matando a la chica con la mirada.

- Claro. Te recojo a la tarde para irnos a la fiesta. Y no quiero excusas.- le advertida marchándose en su moto.

Ya solos, Andie no borraba esa sonrisa de su cara y Damon se cansó ya de tantas extorsiones.

- Como se te ocurra publicar mi entrevista hoy...-

- Relax... No he sido invitada a la fiesta, por lo que me perdería la reacción de la gente y es lo que mas me gusta. Así que tendré que esperarme a la gran final.-

El chico respiró tranquilo. Agradecía por lo menos que no le estropeara el cumpleaños a Elena.

- Pero eso no quiere decir que me divierta un poco...- dejó caer para la intriga de Damon.

- ¿ Que vas hacer?-

- No comas ansias, Salvatore. Pronto tus días de gloria van a desaparecer. Así que aprovecha para pasártelo bien. Fíjate lo buena que puedo llegar a ser...- reía a carcajadas.

Damon fue a borrarle esa alegría y la estampó contra la furgoneta.

- Juro por dios que si Elena sale perjudicada te la veras conmigo.-

- Mmmmm...- no se toma en serio su amenaza- Me pregunto si eres así de salvaje también en la cama. No mentiré si te digo que me gustaría probarte. Tienes pinta de saber como tratar bien a una mujer.-

- También tengo experiencia en tratar a zorras como tu.-

- Y a que esperas para demostrármelo?. Tal vez así pueda replantearme la entrevista. - le propone seductora.

Damon se aproximo hasta quedar a pocos centímetros su rostro y le susurro.

- Vete a la mierda...- pegó un golpe con la palma de su mano a la chapa del coche- Y déjanos en paz...- se volvió para su coche.

- Que tengas suerte entonces...!- le gritó satisfecha antes de que el chico se largara de allí quemando rueda.

Como habían quedado, Rose y Stefan esperaban a Damon en su casa y este no terminaba por aparecer. Cuando lo hizo, la amiga le pegó una reprimenda por llegar tarde.

- Vamos vístete!.- le mandó algo enfadada y sin parar de mirar el reloj.

- Adelantarse ustedes, yo me tengo que duchar.-

- Si claro!- saltó Stefan sin creérselo- Se lo que intentas hacer y no lo vas a conseguir. De aquí no nos movemos sin que vengas con nosotros.-

- Voy a ir. Adelantarse ustedes, ya vais tarde.- intentó convencerlos.

- La verdad que Caroline me ha llamado unas cuantas veces. Necesita ayuda.- murmuró la amiga apurada.

- Esta bien!. Pero como no vengas, no te hablo mas. Que lo sepas...- le advirtió el hermano.

Damon puso sus ojos en blanco y se metió en el baño.


POV Elena

Faltando poco para que todo comience, aun sigo arreglándome para la ocasión. Puesto el vestido, solo me quedaba retocarme el pelo,y por el amor Dios, el corsé ya me estaba matando. Aprieta demasiado y no puedo respirar. Creo que voy a explotar.

- Bien, me ha costado, pero ya esta amarrado.- decía Bonnie resoplando del cansancio a mi espalda.

- Estoy gordisima.- me observo delante del espejo.

- Normal, os ha dado por tener niños a diestro y siniestro. Ahora os aguantáis.-

- Habrán llegado los invitados?- pasé de su comentario.

- Si, Caroline los estará recibiendo. Esta como loca porque teme de que se ponga a llover.-

- Crees que va venir?-

- Salvatore?. Eso espero, porque si no Car lo mata.-

- Y por que Caroline lo va matar?. Es que acaso cuenta con el para algo...?- pregunté que se traían entre manos.

- Tu solo concéntrate en soplar las velas. Lo demás déjanoslo a nosotras. Ahora voy a ponerte la corona. Toda reina tiene una.- disimuló cambiando de tema.

Nos dispusimos a bajar y mi padre permanecía a los pies de la escalera acompañado por Pearl.

- Estas preciosa, mi niña...- me come a besos.

- Papa, cumplo veinticuatro años. Ya no soy una niña- me quejé. Odiaba ese termino.

- Esta bien, mi mujercita.- rectificó.

- Estas guapisima de Anna Bollena, Elena. Felicidades por tu cumpleaños.- me abraza cariñosamente su novia.

- Gracias.-

- No la felicites, cariño. Aun no es.-

- Papa...-

- Es verdad. Naciste a las seis de la tarde, queda media hora.-

- Por que mi amor?- le preguntó ignorante la mujer.

No me iba quedar para escuchar como explicaba mi padre sus manías y sintiéndolo mucho, me disculpé con ellos y agarré del brazo a Bonnie para adentrarnos en la fiesta.

Encendí mi radar para dar con mi objetivo, pero no lo encontraba. De refilón, divisé a lo lejos como Rose y Stefan conversaban en la barra y me acerqué a ellos.

- Hola. Y Damon?- me extrañó no verle con ellos.

Ninguno de los dos pretendía contestarme hasta que Rose tomó la palabra.

- Se estaba duchando y nos dijo que vendría.-

- Yo lo estoy llamando y no lo coge. Vendrá conduciendo...- la secundó Stefan.

Mi gozo en un pozo...

- No va venir...- dije con desilusión.

- Tranquila, esto acaba de empezar. Seguro que solo se retrasa.- quiso consolarme Rose, pero yo no tenia ningún tipo de consuelo ahora mismo.

- Bien, ya estas aquí!- nos interrumpió una estresante Caroline.- Es la hora. Como la cumpleañera tienes que abrir el baile.-

- No voy a bailar, Car- me negué en rotundo.

- Como?. No!- me debatió- Es tu cumpleaños, es la tradición.-

- A la mierda con la tradición.- solté harta de toda esta pantomima para la cara desencajada de mi amiga ante mi respuesta.

Me daba igual, no necesitaba una fiesta para hablar con el. Voy a ir en su busca y tendrá que escuchar lo que tengo que decirle si o si.

- Estas loca?.- se enfadó- Y donde esta Damon a todo esto?- le preguntó a su hermano.

- Esa es la pregunta del millón, rubia- respondió el chico con miedo.

- Vais a matarme de un disgusto.- se puso melodramática llevando se la mano al pecho.

- Cálmate, barbie. O a este paso echaras a ese niño antes de tiempo.-

Ese sarcasmo me resulto familiar y me dí la vuelta para saber que mi imaginación no me estaba jugando una mala pasada. Efectivamente la situación dio un giro de 360 grados y su simple presencia hizo que se iluminara todo mi mundo.

- Ya estoy aquí- Damon extendió sus brazos y se inclinó para hacer una reverencia. Una ver terminada posó sus ojos en mi.

Dobla su sonrisa y seguramente es por la cara de tonta que estoy poniendo. Pero realmente me había sorprendido y mas por verlo vestido así. Con unas botas que le llegaban a la altura de la rodillas y por encima de los pantalones, una simple camisa blanca donde colgaba algunas medallas doradas y la corona de plástico en la cabeza.

- Déjate de bromitas, Salvatore!- dijo una cabreada Caroline yendo a por el y arrastrándolo ante mi.- Tu - lo señalo- y tu- me señalo ahora a mi- A bailar!- nos dio unas palmadas en el culo para que fuésemos a la pista.

Damon y yo nos quedamos un poco cortados, pero todo eso desapareció cuando me tendió la mano para que se la cogiera. Nos posicionamos en el centro de todas las miradas y la gente nos hizo un corrillo alrededor. Tendria que estar ya acostumbrada a estas cosas, pero aun sigue avergonzandome ser el centro de atencion.

- Hola, buenas noches.- saludaba Caroline encima del escenario improvisado que habían colocado unos minutos antes por la amenaza de lluvia.- Gracias por asistir y felicitar a Elena por cumplir años. Vas para atrás como los cangrejos, amiga.- comentó en un tono gracioso ganándose las risas de los invitados.- Bueno, Bonnie y yo te queremos dar nuestro regalo- sentí mucha intriga por saber que era.- Sin mas dilación, os presento a James Arthur. Un aplauso!- pedía bajandose del escenario.

Oh dios mio...

- Ese no es el que escuchas todo el rato en el coche?- me pregunta Damon dudoso.

- Si...- respondí aun alucinada y con la boca abierta.

- Felicidades Elena!. - me dijo el cantante- Espero que lo pases muy bien en este día tan especial. Esta canción es para ti.- se prepara y coloca el micro en el pie.

El grupo empieza a tocar y los focos crean un ambiente mas intimo acorde con la balada. Me pongo frente a Damon y observo como se aproxima a mi y se pega rodeándome la cintura con su brazo y entrelazando sus dedos con los míos.

- Esta canción es tu preferida. Creo me la se...- comenta a centímetros de mi oído.

-watch?v=rxqqsix8ElA-

`` Hay algo en ti...Es como una adicción´´

Me canturrea en un murmuro y aunque todos los días no se te presenta la oportunidad de que tu artista favorito cante para ti, yo prefería escuchar la voz de Damon.

`` Me diste con tu mejor golpe, cariño. Por que ciertas cosas duelen, pero tu eres mi única virtud y por eso soy prácticamente tuyo.´´

`` Y sigues regresando, regresando de nuevo´´ seguía el coro de dos chicas que lo acompañaban.`` Sigues corriendo alrededor de mi cabeza´´

Damon aprovechó la pausa para dar varios pasos, llevándome con el y danzando al compás.

`` Hay ciertas cosas que adoro. Hay ciertas cosas que ignoro, pero de lo que estoy seguro es que soy tuyo, soy tuyo, soy tuyo...- me susurra y los bellos se me ponen de punta.

Se adueña de la letra y me dedica todas esas palabras con su suave entonación.

`` Hay algo en ti, que cuando te enfadas , me tienes a tu servicio´´

Esboza una sonrisa y vuelve a mi oído.

``Eres como un hombro al cual acudir. Por que hay ciertas cosas que nos queman cuando andamos por la vida y nos aferramos fuertemente. Y aun así sigues regresando de nuevo...´´

Se separa un poco para mirarme a los ojos y solo con el movimientos de sus labios canta por ultima vez.

`` Hay ciertas cosas que que adoro y ciertas cosas que ignoro´´- me da la vuelta con estilo y me recibe posando su mano en mi vientre. ``Pero estoy seguro de que soy tuyo...´´

Se centró en balancearse conmigo y todos los presentes empezaron a unirse a nosotros. Uno frente al otro, atrapé la mano de Damon con la mía para que no la moviera de su sitio. Un pellizco en el estomago se apodera de mi y solo deseo contarle la verdad.

- Felicidades, Elena. No te lo he dicho antes porque Grayson se puso muy pesado con que lo tenia que hacer a partir de la hora que naciste.-

- Mi padre y sus supersticiones. Cree que felicitar antes de tiempo trae mala suerte.-

- Pues con nuestro curriculum, mejor no tentarla.- bromeó, pero lo decía muy en serio.

- Gracias por venir.-

- De nada, pero debería estar evitándote y no buscando la manera de verte constantemente.- se regaña a si mismo.

- Es lo que te apetece hacer?-

- Si!- me dice con total seguridad para después arrugar el ceño- No...- baja su mirada- No lo se...- admite como a un niño que lo han pillado mintiendo y sus apenados ojos me indican lo mal que lo esta pasando.

Se detiene y presiona la mano que tiene sobre mi barriga para tirar de la tela del vestido y arrimarme mas el.

- Me pregunto...- juguetea con sus dedos en el pliegue que unen el corsé con la falda.- Quien se atrevería a cortarle la cabeza a tan bella mujer?- me pasa un mechón tras la oreja.

- Tu..., mi rey.- respondo compartiendo mi risa con el.- Necesito hablar contigo.- ya me puse mas seria- Podemos ir un lugar mas privado?-

- Ahm...- retiró su mano.

- Por favor...- no quise darle el derecho a queja.

Se lo piensa por un segundo , pero al fin me asiente con la cabeza. Me doy por satisfecha y dejamos el baile a la mitad para irnos.

- Esperad!- se entrometió Caroline.

- Que quieres?-

- Donde vais?. Esto no a terminado.

- Caroline...-

- Tengo que darle mi regalo, barbie.- intercedió Damon para que nos dejara en paz.

- Ah, vale...!- le guiñó un ojo.

El cuajo de mi amiga me desespera.

- Otra cosa, si ves a tu padre dile que quiero hablar con el. Ha desparecido con Pearl y no se donde estan.-

- Supongo que habrán ido a bailar a la habitacion.- respondió Damon haciéndose el gracioso y se ganó un golpe en el hombro por mi parte- Sabes que tu padre tiene vida sexual, no?- se hizo el dolorido.

Caroline soltó una carcajada y yo revolví mis ojos. No podía hacer nada en contra de las bromas de estos dos cuando se juntaban.


POV Damon

Subimos a la planta de arriba y salimos a unos de los balcones que había por pasillo. Elena tiraba de mi muñeca y creo que no tenia pensado soltarla. Su contacto me imponía y solo me provocaba lanzarme sobre sus labios, pero no era posible..., tenia que resistir con todas mis fuerzas.

- Creo que va llover...- me da la espalda y se asoma por la barandilla para mirar al cielo.

Me pongo a su lado e ignoro el estado del tiempo para contemplarla a ella. Me lo parece a mi o esta cada vez mas guapa?. Cumplir años le ha sentado fenomenal y ese corsé ceñido al torso haciendo realzar sus pechos me volvía loco.

- Salvatore, estoy aquí arriba-

Joder, me ha pillado. Parpadeo para disimular y miro para otro lado.

- Lo siento, es que...- titubeo- están mas grandes.-

- Te estas refiriendo a mis tetas?-

- Si...- las miro de reojo.

- Eres increíble- emite una risa. Es el mejor sonido del mundo.

- Que quieres... No puedes ponerte ese escote y pretender que no te diga nada.- le expliqué riéndome con ella.

Cuanto echaba de menos estar así, sin peleas ni preocupaciones de por medio.

- Damon...- se pone seria y se acabó la tranquilidad.

- Espera.- la interrumpo- Ante de que esto se convierta en la tercera guerra mundial me gustaría darte esto- le saco el sobre y se lo entrego.

- ¿ Que es ?- lo observaba extrañada.

- Es mi regalo.-

Lee el remitente y se queda estupefacta.

- Pero...como... que?...-

- Era parte del otro regalo, lo que ocurre que tardaron en responder y ya me he esperado a tu cumpleaños para dártelo.-

- No lo entiendo. No mande ninguna solicitud.-

- Ahm, relativamente si. Me tomé la libertad de rellenarla y mandarle alguno de tus trabajos. Eso y la ayuda de tu padre hicieron el resto.-

- No se que decir...-

- Ábrelo!- le pedí - No sabemos si te han admitido.-

Respira hondo y con torpeza, seguramente por lo nervios, lo abre y lee la carta. Por su reacción conforme iba avanzando, supuse que eran buenas noticias.

- Y...?-

- Estoy dentro- se cubre la boca con la mano.- Estoy dentro!- grita de felicidad y me abraza.

La estrecho fuertemente entre mis brazos y por todos los santos, no quiero soltarla.

- Esto es...- se separa y vuelve a leerlo en voz alta sin creérselo aun- Muchas gracias, yo...- al mirarme su alegría desparece.

- Te vuelvo a repetir que tus dibujos son geniales. Vas a maravillar a los franchutes con esos garabatos-

Esboza una leve sonrisa y me devolvió el sobre.

- Que haces?-

- No voy a ir...-

- Perdona?-

- Que no pienso irme a Paris.- me repite con firmeza.

- Elena, es una pedazo de oportunidad. No puedes desaprovecharla. Ademas siempre a sido tu sueño.-

- Lo se, pero no quiero vivirlo sola. Voy a estar contigo y si tengo que esperarte, lo haré.-

- Mierda, Gilbert. Con lo bien que íbamos...- me lamentaba por entrar en terreno pantanoso.

- Crees que hemos pasado por todo esto para terminar la relación así?.

- Relación?. A esto no se le puede llamar una relación.- contesté bruscamente. No pensaba tener la misma conversación un millón de veces. Esto debía cortarlo de raíz- Inventamos una farsa que hasta nosotros mismos nos la creímos. ¿ O te olvidas de que mentimos a todo el mundo para ocultar tus escapadas y mis trabajitos con la mujer del entrenador?. Encima no se nos ocurre otra cosa que complicarlo todo y liarnos. Por el amor de Dios!, si hasta me pagabas por follar, Elena.- me reí sarcástico.

- Vale, no ha sido un camino de rosas. Y que?. Si hubiese sido distinto, nunca te querría como te quiero ahora.-

- Tengo una hija con una madre enferma. Como te hago entender que no tienes ningún motivo para esperarme?.-

- Si que tengo un motivo..- atrapó mi mano para llevarla a su estomago.

- De que coño estáis hablando?- preguntó la figura de mi corpulento suegro.

Y una vez mas, para no variar, nos descuidamos hasta ser sorprendidos.

Pearl al lado de el, lo acompañaba algo desaliñaba y amoldando su arrugado vestido. Obviamente ambos habían estado haciendo guarrerias por cualquier parte de la casa, pero lo que mas me preocupaba ahora mismo era la cara de esa mujer avisándome de la que nos iba caer.

- Papa...-

- Acabas de decir que le pagabas por acostaros?.-

- Puedo explicártelo...-

- Que son esos trabajitos con Rebeckah Lockwood?- interrumpió a Elena para centrarse en mi. Confuso, comenzó hacer gestos raros con las manos. -Tienes una hija?. Es verdad?-

- Si...- confesé liberando el gran peso que llevaba encima de los hombros. Era inútil ocultarlo por mas tiempo. De todos modos esta conversación tenia que llegar tarde o temprano- Pero Grayson...-

- De Grayson nada, maldito capullo!- la vena se le hinchó y me agarro por el cuello de la camisa.- Has jugado con mi niña?-

- Señor, se lo explicaré todo...- dejé que me zarandeara. Por mi parte no iba a mover un solo dedo si me quería partir la cara, estaba en su derecho.

- No, papa. El no tiene la culpa.- Elena intentó separarnos- Fui yo quien lo obligó a mentir. Te lo explicaré, por favor..., suéltalo.-

El viejo aflojó y me dio un leve empujón.

- Bien, pues hablemos. Vayamos a mi despacho- dispuso algo mas calmado, pero sin apartar su mirada hostil de mi.- Solo con mi hija. No quiero escuchar lo que este desgraciado tenga que decirme.-

El hombre se encaminó para dentro de la casa y ni se percató de la presencia de su novia. Testigo mudo de lo sucedido, Pearl me miraba como con lastima. O era decepción?. Ya no las distinguía.

- No voy a dejar que pases esto sola- le dije a Elena antes de que fuera tras el padre.

- Es mejor que no estés presente cuando se lo cuente todo. Créeme, lo conozco. Si por las buenas es el mejor, por las malas es el peor, pero se como tratarlo. Confía en mi.-

No me quedé del todo conforme, pero la dejé ir. Aun así, al minuto después bajé por las escaleras y me quedé merodeando la puerta cerrada a cal y canto del despacho. De vez en cuando me acercaba para poner la oreja, pero no conseguía escuchar nada. Por lo menos no estaban gritando y eso era de agradecer. Realmente Elena sabia como manejar a su padre.

- Te diré lo mismo que le he dicho a Grayson hace un momento. - Pearl vino hasta mi- No es bueno espiar conversaciones ajenas..., después te enteras de verdades que duelen demasiado.-

- Lo siento.- me retiré de la puerta avergonzado.- Solo quería saber como va.-

- Se que no es de mi incumbencia, pero que piensas hacer cuando salgan de ahí?.- entonó preocupada.

- Aun no lo se...-

- Yo que tu dejaría que las cosas se calmen un poco. Grayson tiene que entender que todas esas locuras que habéis cometido os ha llevado a enamoraros. No puede interponerse en eso...-

- El no es el que se interpone entre los dos.- le rectifique sin querer entrar mucho en ese tema.

- Seguro que todo saldrá bien- posó su mano en mi hombro.- Voy a la cocina a por un par de vasos. Tal vez así podamos oír algo...-

Me sacó una sonrisa y ya estando solo me puse a juguetear con las llaves de mi coche en las manos de puros nervios. Tal vez las necesite pronto cuando el viejo me eche a patadas de su casa.

De repente unas voces comienzan a traspasar las paredes y todas mis alarmas se encendieron.

``- Me habéis engañado!´´- gritaba muy, pero que muy enfadado.-`` Como permitiste que pasara todo esto?. Pagarle a un prostituto? Y con una hija además?-´´

Ya estamos con la dichosa palabrita.

`` - Se que es una locura, papa, pero gracias a eso he encontrado el amor´´-

`` A que llamas amor?. Un tío que te chantajea, te oculta su pasado y te hace sufrir..., eso es amor?. No es propio de ti, Elena. Pensaba que era mas lista y nunca te dejaría engañar por un hombre. No entiendo los motivos que te llevaron a proponerle todo eso.-´´

No se lo digas, no se lo digas...

`` - Porque era la amante de Matt y necesitaba una tapadera. Fue idea mía, Damon solo me hacia un favor.- ´´

Mierda! se lo dijo...

A partir de ahí solo percibí un ruido fuerte de lo que creo que fue una bofetada. Inmediatamente mi cuerpo reaccionó por si solo y entró en esa habitacion en busca del agresor. No atendía a razón alguna, ni si quiera Elena interponiéndose en medio me hizo detenerme en mi propósito, estampar a ese maldito viejo contra la pared.

- Damon, no!-

Cogiéndolo por la camisa, lo alcé sin ningún tipo de esfuerzo y lo aprisioné contra el borde del escritorio.

- No vuelva a ponerle un dedo encima.- le dije entre dientes.

- Damon, suéltalo!-

- Venga, muchacho. Hazlo!. Total, ya no me puedes decepcionar mas...-

Sus palabras hicieron mella y por fin toda la sangre bajó de mi cabeza. Aflojé mi presión y lo liberé de mi amarre, tomando una distancia prudencial. Miré a Elena, que suspiraba aliviada, pero de pronto sentí un dolor intenso en la parte de la ceja que me hizo caer al piso arrodillado.

- Papa!-

Madre mía, me ha dejado KO. Otra cosa no, pero que los Gilbert pegan duro es una realidad absoluta. Ya no se cuantas cicatrices tendré gracias a ellos.

- Estas despedido, chico. Mañana te quiero ver fuera de Mistic Falls.- me espetó alto y claro en mi oreja.

El parpado se empezaba a hinchar y con la poca visibilidad que me quedaba, observo como agarra las llaves de mi coche que habían caído al suelo. Se las lleva y sale a toda prisa del despacho.

- Estas bien?- me preguntó Elena afligida y examinando el golpe.

- Un poco mareado, pero si...-

- Voy hablar con el, quédate aquí.- corrió tras el padre.

- Elena, nooo...- me levante y fui tras ella como buena mente pude.

Ambos salieron de la mansión en dirección a los aparcamientos. A varios pasos de ellos, los veo como discuten y Grayson se sube en mi coche mientras Elena intenta impedírselo. Insistiendo para que no se fuera, se introdujo ella también para convencerlo, pero el arrancó el motor y se marcharon a toda velocidad.

- Damon!- me llamaba Pearl trotando hacia mi.- Tienes que detenerlos. Grayson ha bebido y con lo alterado que esta...- se temía lo peor.

No me paré a pensarlo y me apresuré en pedirle a Stefan prestada la mato.


Tomando el único camino que podían coger para llegar al pueblo, la discusión entre padre e hija iba en aumento. Grayson no atendía a razones y Elena no paraba de pedirle que se tranquilizara.

- Si tu madre viviese, se sentiría enormemente defraudada.- le chillaba con brusquedad.

- No nombres a mama. Si estuviese viva seguro que ella me entendería- le reprochaba.

- Pero quien eres?. Nosotros no te criamos así. Donde están todos los valores que te inculcamos?-

- Para el coche, papa!- no quería seguir mas con la conversación- Para, por favor!- rogaba al darse cuenta de la velocidad que iban.

Grayson vio el miedo en los ojos de su hija y decidió hacerle caso. Pisando con insistencia el pedal del freno, este no respondía. El hombre comenzó a ponerse nervioso presionándolo con mas fuerza, pero ni aun así había resultado.

- Que ocurre?- se alarmó ella.- Papaaaa! - gritó cuando vio que se desviaban del carril.

El hombre fue a reconducir el coche conforme iban llegando al puente Wickery, pero este le hizo un extraño tambaleo perdiendo totalmente el control y dirigiéndose a la barandilla para precipitarse directamente al caudal del río que pasaba por abajo.

Damon que los seguía a unos kilómetros de distancia, lo vio todo. Al llegar al puente, rápidamente se bajó de la moto casi en marcha y la dejó tirada en la carretera. Sin detenerse a pensarlo mucho, corrió hacia el borde y se lanzó al agua.

CONTINUARA...


Muchas gracias a las que se van agregando a la historia ahora ( Joana Yamile y Guest). Una pena que no os pueda contestar, pero de verdad, muchas gracias por vuestra review, espero que cuando llegueis a este capi, os siga gustando igual ;)

Para todas las demas, ya sabéis lo que os quiero XDDD