Siento tardar tanto en subir los capítulos, pero el trabajo me lo impide. Espero vuestros comentarios.
CAPITULO 37
Habían pasado tres meses desde la última vez que Castle y Kate se habían visto.
Hasta que Kate pudo andar lo había pasado en la casa de Lanie, el señor Beckett decidió que se iría a su cabaña ya que allí sus vecinos y amigos le cuidarían y no molestaría mas de lo necesario a la Dra. Parish.
Casi a los dos meses Kate decidió que ya podía estar sola en su casa y así Castle dejaría de intentar verla o hablar atreves de Lanie o de los chicos. Nada mas llegar a su apartamento, cambio de móvil, para que Castle no la molestara con las llamadas, o intentara que Alexis la llamara.
A la vuelta a comisaria, tenia una conversación pendiente con Gates, por no haber hecho caso el día que cogieron a uno de los asesinos de su madre.
Todo había salido a la luz había sido la noticia mas impactante de estos últimos meses, los dos hombres un senador y el director de la cadena CNN estaban en una prisión para el resto de sus vidas. Ya no tendría que preocuparse mas por sus amenazas, solo tendría que volver a verlos el día del juicio.
Gates como castigo a su desobediencia la había castigado con horas extras, haciendo el papeleo de sus compañeros y el de ella.
–Por tiempo indefinido.- Había dicho Gates.
Kate aprovecho esa charla para pedir a su capitana que no dejara volver a Castle, alegando que lo suyo había sido mas grave y que ponía en peligro la vida de los demás compañeros.
Kate había amenazado con su renuncia si el Señor Castle volvía a ser parte del equipo.
Gates no dijo nada al respecto, sabia que lo que había ocurrido había sido un gran erros por parte del señor Castle pero también sabia que él estaba pagando un precio muy alto por su equivocación. Así que pensó que el tiempo diría si Castle tenia que volver o no.
Kate desde el disparo, se le notaba deprimida, mas delgada y solo quiera estar en comisaria, solo trabajaba, cuando sus amigos la invitaban a salir a tomar unas cervezas ella siempre decía que no.
Por las mañanas la notaban que no dormía y que se había tirado toda la noche llorando. Estaba casi siempre de mal humor, debido a la falta de sueño.
Tanto era lo que a sus compañeros le preocupaban que Esposito y Ryan, habían pedido por favor a Castle que dejara de insistir en hablar con ella.
Lanie ve como su amiga se esta hundiendo en un pozo sin fondo, no entiende por que ahora que los asesinos de su madre están en la cárcel, ha conseguido cerrar el caso y podría estar feliz con Castle, decide tomar cartas en el asusto y sube para hablar con ella.
-hola chica, vengo a proponerte una noche de chicas.
-Hola Lanie, lo siento, no puedo, tengo que quedarme hasta tarde para hacer el papeleo, y no me apetece mucho salir por ahí.
-De acuerdo, no saldremos, llevare cena a tu casa y tu pones el vino.
-No de verdad Lanie, no tengo ganas.
-Mírame Katherine Beckett.- Lanie se sentó en la silla que todavía era de Castle. Kate la miro casi asustada, su amiga nunca la llamaba por su nombre de pila.- Me da igual si estas cansada, si tienes que hacer papeleo, horas extras o si se hunde el edificio, pero tu y yo, esta noche vamos a cenar en tu casa y tendremos una noche de chicas. – Kate fue a decir algo pero Lanie saco el dedo acusador señalándola muy seriamente.-¿Entendido?
Kate se queda callada, y en un principio intenta decir que no, pero sabe que su amiga es la mas testaruda e insistirá hasta que diga que si.
-De acuerdo, pero no lleves nada especial, una pizza o hamburguesa, no tengo mucha hambre.
-Ok, entonces a las ocho estaré en tu casa, prepara vino o cerveza en cantidades industriales, pretendo que nos emborrachemos. Hace un siglo que no lo hacemos.
Kate sonríe, y mueve la cabeza en señal de "con esta mujer no se puede".
Eran las ocho pasadas y Lanie estaba llamando a la puerta de la detective.
Kate abrió la puerta con un par de cervezas en la mano, le tendió una pero se dio cuenta que Lanie iba demasiado cargada. Traía la comida y más cerveza.
-¿Pretendes hacer una fiesta para todo el vecindario?-Dijo Kate ayudándola con las cosas que traía.
-No como te dije pretendo que nos emborrachemos, y sé que tu no abras tenido mucho tiempo de ir a comprar. Así que ya me encargue yo.
Las dos entraron, dejaron las cervezas en la nevera, y Lanie vio que no había nada de comida en ella.
-Cuanto tiempo llevas sin comer?
-Si como, lo único que no cocino, pido comida para llevar.
-Que conste que no me lo trago, pero para que yo vea que es verdad, te comerás esta hamburguesa especial que te he traído de Remy con su batido y todo.
Las dos comieron, Lanie tuvo que obligar a Kate a comer, ya que a mitad de la hamburguesa dijo que no tenía más hambre, antes la insistencia de su amiga ella se lo comió.
Después de la cena, las dos se pusieron hablar de cosas vánales, mientras bebían, Lanie sabia que era la única forma de que su amiga hablara, si podía ponerla un poco borracha.
Horas después, Lanie consiguió su propósito, y consiguió hacer hablar a Beckett sobre lo que había pasado con Castle. Ella al escuchar lo que su amiga le decía, se quedo sorprendida, pero no puedo hablar mas con ella ya que Kate se quedo dormida en el sofá, como pudo la quito los zapatos y la arropo con una manta, La dejo una nota que decía.
"No por que te duela mañana la cabeza, o digas que no te acuerdas por el alcohol, la conversación que teníamos mientras te quedaste dormida seguirá".
Salió del apartamento de Kate y se fue a su casa.
A la mañana siguiente, Kate se despertó con un tremendo dolor de cabeza, sabia que se había bebido todas las cervezas, incluso un vino que Castle le había regalado un día. No quedaba nada de alcohol en su casa.
Como pudo se ducho y después se preparo un café, se lo tomo, y aunque no le sentó muy bien, sabia que tenia que ir a trabajar, cuando fue a coger las llaves de su coche, vio la nota.
-Puff, creo que anoche alguien se aprovechó de mi estado, y hoy lo voy a pagar.
Kate llega a comisaria, en un estado aun peor que el de los últimos días, se le notaba en los ojos. Los chicos fueron hacia ella para preguntarla.
-¿Estas bien Beckett? –Pregunto Esposito.
-Si, solo que Lanie y yo tuvimos una noche de chicas y tengo una resaca del 15.-Dijo ella.
-Marchando un especial "día Castle".-Dijo Ryan sin darse cuenta, hasta que Kate le miro fijamente y Espo le dio una colleja.-Lo siento yo…
-Tranquilo Ryan, solo necesito un café.
-Marchando.-Dijo Ryan. Y se largo a la sala de descanso para hacer el café a su jefa.
-Lanie me ha dicho que tiene algo para ti.-Dijo Esposito
-Pero si no tenemos caso.-Cuando termino de decirlo, Kate se acordó de la nota.-Esta bien, en cuanto Ryan me traiga el café, bajo a ver que tiene. Aunque sé que va para largo.
Poco después Ryan salía con el café preparado para Beckett y una sonrisa de oreja a oreja.
-Aquí tienes jefa, espero que te guste, lo hice con todo mi amor.
Beckett y Esposito no pudieron evitar soltar una carcajada.
-Gracias vasito de leche.-Dijo bromeando Kate.-Ahora iré a ver que es lo que tiene Lanie para mi.
Beckett bajo a la morgue, tomando su café, y esperando que Lanie no fuera muy dura con todo lo que averiguo anoche sobre lo que dios quisiera que ella le contara, no es que se acordaba demasiado de ciertas cosas. Empujo las puertas donde se supone que estaría Lanie, pero ella no se esperaba que también estuviera Alexis, desde el día que fue a verla al hospital había dejado de verla, cuando volvió al trabajo había evitado bajar cuando estaba ella. No quería verla, se sentía avergonzada.
-Hola Lanie.-Dijo en un primer momento, pero entonces vio que la pelirroja se dio la vuelta y la miro.- Hooo….la Alexis.
-Hola chica.- Dijo Lanie como por inercia sin darse cuenta de la situación.
-Hola Detective Beckett.
-Bueno Lanie si estas ocupada volveré en otro momento.
-Tranquila detective Beckett, yo solo he venido a traer estas muestras a la Dra. Parish, ya me iba.- Alexis estaba secante con Kate, y se puso de espaladas a las dos, en la mesa donde estaba el instrumental. Durante unos minutos no hubo nada más que silencio en la sala, y después Alexis al salir dijo.-Dra. Parish cuando vea los resultados avíseme, adiós Detective. – Y salió sin que ninguna de las dos mujeres que quedaban pudieran contestar.
-No te preocupes por ella, no esperaba que vinieras a verme, como desde que volviste sabe que la evitas, esta un poco molesta, pero se preocupa mucho por ti, me pregunta a diario por ti.
-Lo se, y es normal que se haya comportado así, tal y como me he comportado yo con ella y su abuela.
-¿Y que decir de Castle?
-No, por favor, no empecemos otra vez.
-¿Qué no empiece con eso? –Dijo Lanie casi enfadada.- Después de lo que soltaste anoche por esa boquita, ¿pretendes que lo olvide?
-No pretendo nada, solo que no me apetece hablar del tema.
-Katie, aunque no te apetezca vamos hablar del tema.- Lanie se cruzo de brazos, esperando que su amiga no se pusiera muy cabezota. Viendo que ella había comprendido la situación, y que no se iba a escapar de esta, volvió a hablar.- tengo varias preguntas para ti. Y espero que me las contestes.
-Veo que tendré que seguir con el tema. ¿Qué tal si quedamos a comer? –Dijo Kate
-No, no puedo, y tú ahora mismo puedes contestar a todas.
-Esta bien, dime que preguntas tienes.
-¿Porque dejaste a Castle?
-Por que no puedo estar con una persona que es tan infantil, tan egocéntrico, tan egoísta …..
-Katie, ¿Qué te dijo el medico el día que te despertaste?
-Que podría estar en la silla de ruedas y no se sabia por cuanto tiempo, todo por la estupidez de Castle.- Dijo Kate con rabia.
-Anoche me dijiste que el Doctor te dijo eso y algo más. ¿Repítemelo, o te juro que seré yo misma la que se lo cuente a Castle?
-No, no tienes ningún derecho a meterte en mi vida, ni en mis decisiones personales.
-No es meterme en tu vida, ¿Sabes lo que esta sufriendo Castle, pensando que le dejaste por que te disparo? –Lanie se estaba enfadando.
-Y quien dice que no lo hice por eso.
-¡Yo! Tú hablas de que Castle es un inmaduro, un infantil, un egocéntrico. ¿Tu no te das cuenta que tu eres igual?
-¿yo?
-¡Si tú! Te has estado comportando como una niña sobre tus sentimientos respecto a él, cuando por fin te das cuenta, y empiezas a ser feliz con Castle, pasa esto y tu en vez de contarle la verdad, te buscas una escusa barata para dejarle, solo porque eres infantil, y has pensado solo en ti. Nunca has pensado en lo que él quiere, solo en lo que tú quieres.
-No, yo no pensé en mí, por eso le deje.
-¿Porqué te disparo?-Dijo Lanie totalmente cabreada.
-¡No, le deje por que el medico me dijo que por el disparo solo tendría un 10 % para quedarme embarazada! Cuando estábamos en la granja hablamos de un futuro juntos, junto a nuestros hijos.- Kate empezó a llorar.- Y después del disparo ya no podrá ser ese futuro.
-Y por eso decidiste castigarte a ti, y a él, haciéndole pensar que por su culpa tu te quedarías en la silla de ruedas.
-No yo no lo hice por eso. Yo lo hice, por que no quiero que este conmigo por compasión, yo no podre tener hijos ni con él ni con nadie. No es justo para él. Lo quiero demasiado y estoy dispuesta a renunciar a él por su felicidad. Tarde o temprano conocerá a otra y podrá tener todos los hijos que él deseo conmigo.
-¿Kate, has pensado alguna vez en que él, puede que te prefiera a ti, antes que estar rodeado de niños?- Lanie espero que su amiga contestara pero no lo hizo.- Creo que por el amor que le tienes y él te tiene, deberías hablar con él.
-No, ya es demasiado tarde.
-Vamos Kate, pasaron cuatro años hasta que asumiste a lo que sentías por Castle, nunca es demasiado tarde para hablar. Creo que le debes eso. Por lo menos se honesta con el y dile por que realmente le dejaste y no hacer que sufra pensando que fue por el disparo.
Kate lloraba y lloraba, hasta que entre sollozos pudo volver hablar.
-Tengo miedo de que sea Castle el que me diga que no me quiere por no poder tener hijos.
En ese momento las puertas se abrieron y apareció Castle, Kate estaba de espaldas y no vio que entraba. Castle dio un paso adelante y empezó hablar.
-Yo nunca estaría contigo, ni con nadie por compasión. Yo te quiero a ti, y me da igual no poder tener hijos, yo solo quiero estar contigo, Claro que deseo tener hijos juntos, pero no hace falta que sean biológicos si no podemos, podemos adoptar, incluso renunciaría a ello si con eso vuelves conmigo.
Kate miro a su amiga con los ojos como platos, se volvió hacia Castle y su reacción fue salir corriendo de la morgue. Castle intenta seguirla, pero Lanie lo agarra del brazo para pararle.
-No vayas, dala tiempo, espera a que ella pueda hablar de ello. O huira.
-¿Otros cuatro años? –Pregunto Castle
-Si esta noche no te ha llamado, ve a su apartamento. En la maceta que hay a la izquierda tiene una llave. Si no te abre utilízala.
Castle muy apenado, mirando al suelo, termina aceptando y sale de la morgue.
