Digimon no es mío. ¿Saben si lo fuera? Me encerraría en una habitación con TK a hacerle cosas que solo Dios sabría :D
Advertencias: Universo Alterno
Amigos especiales
Cambio radical
TK se levantó de la cama como si de un impulso se tratara. Aunque hasta ahí llegó su capacidad de reaccionar. Simplemente… se quedó parado, con los labios entreabiertos y el cuerpo temblándole.
Kari soltó el test de embarazo y llevó sus manos hacia su rostro para cubrirse. Estaba aterrorizada, muerta de miedo y de nervios. No podía calmarse.
Por fin, luego de unos segundos de inmovilidad, Takeru avanzó hacia su novia y se agachó para sujetar el aparato que había caído al suelo.
Tragó pesado y bajó la mirada para mirar el resultado. Al verlo, no pudo hacer nada más que cerrar los ojos y dejarlo caer nuevamente para abrazar fuertemente a Kari.
Hikari ocultó su rostro en su pecho e intentó, en vano, tranquilizarse.
- Lo siento… lo siento – repetía TK incesantemente, sintiéndose más culpable que nunca por el estado en el que estaba su novia. Pocas veces la había visto llorando y temblando de esa manera, le preocupaba. – Que estés así… es mi culpa, lo siento…
La Yagami negó con un movimiento de cabeza.
- No… n-no te culpes… ambos cometimos el error y… y… nunca más lo volvamos a hacer, por favor.
- ¿Y pasar por el mismo miedo otra vez? No, gracias. Vamos a acostarnos con el aire, capaz te sientas mejor.
Tras un asentimiento, ambos se dirigieron a la cama para descansar, dejando el test con resultado negativo tirado en el suelo de la habitación.
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- ¿Dónde habrán ido esos dos?
Taichi miró a su mejor amigo mientras terminaba de tomar la cerveza.
- Se veían algo nerviosos – aportó Sora, repasando el borde de su vaso de bebida.
- Llamaré a TK para preguntarle – El moreno abrió la tapa de su celular y marcó el número de su cuñado.
- Tai, ¿Qué sucede?
- Hey, ¿por donde andan?
- Estamos en casa, vinimos a buscar algo pero acá hay luz, así que nos quedaremos un rato, ¿esta bien?
- Bueno… que Hikari no vuelva tarde.
- Sí, me aseguraré de que llegue sana y salva a su casa.
- Ok, cuento contigo.
- Claro, adiós.
Cortó la comunicación y miró el teléfono con rostro extrañado.
- ¿Pasa algo? – preguntó Matt.
- La voz de TK sonaba… extraña.
- ¿Extraña?
Levantó los hombros.
- Habrá sido mi imaginación.
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- ¿Estas mejor?
Hikari asintió y pasó sus manos por sus mejillas para limpiar todo rastro de lágrimas. Suspiró por quinta vez en una hora y se acurrucó aún más contra el cuerpo de su chico.
- N-no… no se que decir…
- No es necesario que digas nada – respondió ella, levantando un poco su rostro. – Solamente… quédate conmigo.
- Eso ni lo dudes. – respondió TK, atrayéndola nuevamente hacia sus brazos. Como amaba a esa chica.
Pasadas dos horas, despertaron de la pequeña ensoñación en la que habían caído y miraron lo que marcaba el reloj.
- Sería mejor que volvamos a tu casa, sino Tai se va a poder malhumorado.
- Si, tienes razón.
El rubio se colocó una camisa y desapareció tras la puerta del baño.
Kari se sentó frente al gran espejo colgado en la pared y comenzó a peinar su corta cabellera castaña.
Ya habían pasado varias horas pero aún no se recuperaba del susto. Las manos seguían temblándole levemente. La sola y remota idea de albergar la posibilidad de estar embarazada todavía le causaba escalofríos. Ni en mil años pudiera imaginar un hijo a esa edad; y estaba segura de que TK tampoco lo soportaría. Pensar que dentro de ella podría estar creciendo una vida nueva de la cual ocuparse de allí en adelante. Y chau salidas, chau alcohol, chau gastar todo su tiempo en TK y ella… no lo soportaría.
- ¿Todo bien? – preguntó Takeru, abrazándola desde detrás.
- Eso creo – suspiró ella, levantándose. Se tomaron de las manos demostrando su apoyo y salieron de la pieza.
Pero, en el living, encontraron a una persona que hacía mucho tiempo que no veían.
- Mamá – se sorprendió TK.
- ¡Hola TK! ¿Cómo estas? – preguntó la mujer, sonriéndole amorosamente.
- Bien… ¿Ya terminaste el reportaje en Nerima?
- Sí, eran todos tan exigentes e ignorantes al mismo tiempo, argh, pero todo salió genial – en el lapo de tiempo que dijo eso, abrazó a su hijo y luego a Hikari – Hacía mucho que no te veía, Kari, estás hermosa.
- Gracias Natsuko – rió ella, sintiéndose en confianza con esa mujer.
- ¿Ahora sí tendrás vacaciones, mamá?
- ¡Si, creo que por fin tendré algo de libertad! Por fin, podremos salir Matt, tú y yo y podré tener más tiempo para… - cortó la oración en la mitad de ella y sonrió como una mujer… ¿enamorada?
- ¿Para…? – preguntó Kari, sonriendo.
- Para tener más citas con él. – terminó en voz bajar.
Takeru arqueó las cejas e, inconscientemente, apretó más su mano con la de su novia, quien lo sintió.
- ¿Él? – Quiso saber con voz ahogada - ¿Quién es él?
- No quiero apresurarme TK, no quería decirte nada por ahora pero próximamente voy a tener más tiempo y tal vez pase más tiempo con él. Ten un poco de paciencia y te juro que te diré quien es.
Eso dejó al rubio más shockeado aún.
- Bueno chicos, si me disculpan, tengo algo que hacer. Cariño, no volveré tan tarde así que esta noche la cena la hago yo. ¡Nos vemos!
Dicho eso, desapareció tras la puerta dejando a ambos adolescentes confundidos. TK pudo articular palabra cuando Kari lo volvió a mirar y le colocó una mano en su hombro.
- ¿Estas bien?
El Takaishi negó con la cabeza. No estaba nada bien.
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9.55 en Matemática y 9 en Literatura, NO PUEDO ESTAR MÁS FELIZ :D
Aquí les traigo un nuevo capítulo acompañado con toda mi felicidad por estar librándome de la escuela! SI SI SI!
Ahora sii¬¬ Solo 3 reviews en el capítulo anterior? Waaaaaaaaaaaaaaaaaaa, me van a hacer llorar T.T Déjenme algunos más por favorrrrr :)
Besos enormes, los quiere una tremendamente feliz…
… Hikari x Takeru
