Narra Severus.

Hizo un movimiento de varita y apareció un sobre.
-que es?- pregunté.
-ábrelo.
Ella me entrego ese pequeño sobre blanco y lo rompí, enseñando lo que había en su interior. Una hoja un poco arrugada y amarilla, significaba que la hoja era vieja.
Tome esa hoja, era una carta.

Profesor snape.

Me ha causado curiosidad, es usted un hombre frío, sarcástico y aveces mala clase, pero se que en el fondo es una buena persona que solo está refugiada en la máscara de la indiferencia.
Aveces comienzo a tener nerviosismo cuando lo veo, estoy confundida pero cuando me insulta, recuerdo porque comencé a odiarlo.

-hermione granger

Me di cuenta que no solo era una hoja, eran otras dos más.
Mire a hermione y me sonrió tiernamente.
Leí la segunda.

Profesor snape

Hoy nos volvimos a encontrarnos, y de nuevo sentí ese cosquilleo en mi estómago, fue raro verlo sonrojado por mi presencia, me pregunto si sentirá algo por mi pero... No, usted dice y actúa definitivamente no.
Me acabaré rindiendo tarde o temprano.

-hermione granger

Saque la última carta, está vez la hoja era menos amarilla.

Profesor snape.

Hace poco regrese a hogwarts y lo una vez prometí dejar de sentir está vez volvió a renacer de las cenizas, es un hombre increíble, amoroso y me enamoré completamente de usted, aveces es un hombre gruñón pero al final del día me doy cuenta porque volvió a surgir toda esta magia. Esa sonrisa que muy pocas veces logro ver me hace sentir bien, amo verlo así, relajado y feliz. Cuando todo el día es el hombre frío y sarcástico en cual me enamoré.
Hoy me doy cuenta que con ese beso dejaste de ser profesor snape y pasaste hacer mi querido profesor snape. Te amo

-hermione granger.

Cuando termine de leer hermione ya estaba ensima de mi.
-que fue eso pequeña?
-quieres que te cuente la historia?
Asentí con una sonrisa.
-mira, como sabrás no soy mucho de contarle las cosas a las personas, hasta con mis mejores amigos ron y harry.
Comencé a sentir cosas por ti en quinto grado, y esos dos todavía eran un par de inmaduros.
-hasta el momento weasley nunca dejo de ser inmaduro-dije apretando los dientes y los puños.
Hermione noto eso y puso su mano en la mía haciendo que me relajaba.
-entonces no tenía con quien hablar y tenía un diario, donde escribía lo que sentía y cuando me rendí rompí las hojas de ese cuaderno y están son algunas pocas que salve. Mi amor por ti revivió cuando llegué a hogwarts y el día que te di ese beso escribí en una hoja lo que ocurrió y como me sentía. Poco después guarde esas hojas porque sabía que en algún momento las necesitaría, y aquí estamos amor.
-eres tan tierna.
La coloque en mi regazo para besarla hasta quitarle toda su ropa.
-es hora que me pagues todo, hermosa- dije con voz ronca.
Ví sus ojos y notaba que destellaban del deseó, en un momento yo también estaba desnudo.
Mi entrepierna estaba totalmente dura y hermione lo noto, bajo rápido hasta ahí y lo metí en su boca haciendo circulos con su lengua. Me estaba matando, sentía tantas cosas hasta que le ordene que se pusiera ensima mío. Comencé acariciar sus curvas haciendo que gimiera. Jugaba con sus pechos es como si fueran hechos para mi y nadie más. Su cuerpo para mi era perfecto, me encantaba.
-hazme tuya por favor- decía jadeando.
Obedecí a sus órdenes, ella se acostó en la cama mostrandome que estaba lista y yo entre sin avisarle.
Volvió a gemir haciéndome perder la cabeza haciendo que la azotara contra mi cadera.
-es como si tú cuerpo estuviese hecho para mi- dije gruñendo.
La embesti con fuerza haciendo que gimiera aún más fuerte.
-no sabes cuantas noches he solado contigo estando casado y haciéndote el amor hasta que gritaras mi nombre y por fin se hace realidad este sueño hermione, eres mía y nadie podrá separarnos-gemi- nadie podrá.
Después de un rato llegamos a lo más alto y nos quedamos dormidos.
Una de las mejores noches de mi vida.