Que les digo? AQUÍ ESTOY PEQUEÑAS! SI, SI NO MUY ATRASADA NEE?

Quiero agradecer a todas por el apoyo que le dieron a la causa en verdad hace muy bien el saber que están allí, por eso me esforcé mucho – a pesar que estuve enfermita una semana- pero no se alteren ya estoy mucho, mucho mejor así que cálmense aun hay Angie para rato XD. Gracias a cada una de mis peques lindas por dejar su opinión.

(Y hablando de eso saludos a:

.Isis: Gracias por leer, oye ya le di tu mensaje a Naru-kawai, dijo que gracias...( el Teme solo gruño…XD) Serena: Gracias por apoyar la causa! Espero que te guste el nuevo cap. Kenia: no me regañaste? Pensé que si igual sigo buscando a mis musas tenistas, por lo pronto aquí el nuevo cap espero sea de tu agrado. Yuki Mizuki: que te digo? Debes seguir leyendo no adelantare anda XD espero te guste el nuevo cap y dejes tu opinión, gracias por estar allí siempre. Jennita: me alegra verte por aquí yo pensé que te habías aburrido de esperar XD, bueno creo que cada tanto Yuki como Shu tiene cosas en su interior que deben explotar y así madurar en esta relación, espero te guste el nuevo cap.)

Bueno sin más rodeos espero que disfruten mucho de este nuevo cap. Nos vemos abajo para el saludo final

Despedida

By Angie

Capitulo anterior

Ya a resguardo de la vista de los curiosos el rubio evaluó como castigaría a esa esquiva pelusa rosa, necesitaba sorprenderlo… y raptarlo para cobrar venganza por su afrenta… estaba en plena estrategia cuando su celular sonó insistente.

Pensando que era su niño, rebusco presuroso el bendito aparato, pero al ver quien era el que lo llamaba, lo hizo gruñir fastidiado.

-Hola…

-Eiri-san que bueno que contestaste – el escritor frunció el seño al escuchar el tono alterado de su cuñado, sabía que nada alteraba a Touma.

Capitulo 35 (Recuerdos placenteros/ la llegada de Asumi/Familia?) parte 2

-Que sucedió? – cuestiono yendo directo al punto.

-Es… Mika

-Que le paso a mi Hermana?

-Desapareció

-Nani? –Seguchi intento explicarle pero Yuki lo corto – Estaré en NG en diez minutos – confirmo y cerró el celular.

Puso el auto en marcha y salio cual rayo hacía la disquera, pensando en que mierda había pasado con su hermana? Acaso habían discutido Seguchi y ella? Quizás le dio uno de esos brotes hormonales donde las mujeres se ponían neuróticas, en sus largas investigaciones sobre aquello, por algún asunto de trabajo, leyó aquella información…

Un estupido semáforo detuvo su carrera, solo le faltaban uno par de kilómetros y ya estaría en NG.

No podía imaginar cual era le motivo de aquella desaparición, mucho menos que estaría haciendo Mika en ese preciso momento. Tal vez se estaba preocupando de mas, ¿Qué tal si Ella estaba comiendo algún pastel o helado por ahí?

Igual mente el tono que usaba Touma era demasiado preocupante. Inevitablemente piso el acelerador, es que aunque no quisiera admitirlo, la intranquilidad ya se había escurrido por todo su sistema nervioso, aunque como siempre todos esos sentimientos estaban bien ocultos tras sus lentes oscuros.

Estaciono el auto en el lugar reservado para él, siempre que visitaba a la empresa, mientras caminaba hacia el ascensor llego a sus oídos el ruido de una potente moto irrumpiendo en lugar. Yuki siguió su camino, subió al ascensor y presiono el botón que lo llevaría a las oficinas principales, necesitaba llegar allí lo más rápido posible.

Justo en el instante en que las puertas se cerraran dos manos se introdujeron en la rendija e interrumpieron el servició. Eiri, estaba apunto de profesar uno de sus famosos insultos, pero al abrirse las puertas vio a su hermano menor y a su amante, que respiraban agitadamente. Sin decir nada se metieron en el cubículo, pero pasado unos segundos Ryuichi hablo.

-Etto… Yuki-chan – la mirada dorada se poso en él - ¿Dónde esta Shu-chan?

-vino al trabajo – respondió con cortesía y calma que no sentía. A pesar de los años y que ahora sabia que no pasaba anda saber que alguna vez aquel sujeto estuvo interesado en Shuichi lo ponía tenso.

-Ho!- exclamo el oji azul.

-Yo pensé Nii-san que no lo dejarías salir de ese cuarto hasta mañana – comento picadamente el monje.

-Tu como sabes? – gruño el rubio a la defensiva, como siempre.

-Yuki-chan recuerda que Tat-chan hizo la compaginación de video y lo llevo a donde tu se lo pediste – intervino el cantante.

-Mmmm..- magullo mientras soltaba el cuello de la camisa de su Ototo.

-Hermano…

-Que?

-¿Sabes que esta pasando con Mika one-cha?

-No

-La verdad nos asustamos mucho con al llamada de Touma, se notaba bien alterado y eso de por si es muy raro- puntualizó el monje.

-Es extraño cuando hable con ella se escucho tranquila y contenta – comento el oji azul.

-Cuando fue eso? – cuestiono le rubio con seriedad.

-Ayer…- afirmo Sakuma con el mismo semblante.

-Yo intenté llamarla a su celular pero no contesta- comento el menor de los Uesugi.

Los tres guardaron silencio, esta desaparición era incomprensible para todos. Llegaron al piso indicado, apenas dieron un paso fuera del cubículo y se percataron de la tensión que dominaba a cada una de las personas que se encontraban allí. Sin pedir permiso se adentraron el la oficina de Seguchi.

-NO ME IMPORTA LO QUE TENGAN QUE HACER- ladro el rubio golpeando su escritorio- NECESITO SABER DONDE CARAJO ESTA MI MUJER AHORA! – Exigió el oji verde olvidando toda palabra de cortesía – ESPERO RESULTADOS O CONOCERAN DE LO QUE SOY CAPAZ- espeto para luego colgar el teléfono. Con un aire desolado volvió a tomar asiento.

-Dime que paso?- dijo el escritor.

-Eiri-san! – exclamó el empresario sobresaltado, mientras que enfocaba toda su atención a los recién llegados.

-Que pasa con Mika cuñado? – intervino el moreno.

-No se – confeso – la estuve esperando pero no llego – con cierto aire de desesperación llevo ambas manos a su cabeza.

-Cálmate Touma-chan y explícanos - pidió el oji azul, que llego hasta el y puso una mano en su hombro, en sincera señal de apoyo hacía su querido amigo.

Seguchi agradeció el gesto del cantante, inhalo profundo y se calmo un poco, para poder contarle lo que el sabía. Desde el arreglo para ir al obstetra a la ultimas palabras que había cruzado con ella hacia ya varias horas.

-Se suponía que nos veríamos en el estacionamiento para irnos juntos – concluyó

-Pero que paso cuando llegaste? – quiso saber el moreno.

-No llegue a la hora que le dije pero…solo me tarde unos minutos…- murmuro Seguchi en un todo ausente. – llame y llame a su celular no hubo caso, aunque intente ubicarla desde entonces, no conseguí absolutamente nada…

-Touma-chan llamaste a tu casa? – cuestiono Ryuichi

-Si fue lo primero que hice – afirmo de inmediato, todos estaban expectantes así que continuo - se comunicaron con el taxista que la trasporto.

-Y?

-El dijo que la había dejado en el estacionamiento de la disquera.- dijo en un tono cansino.

-Esto es extraño…- murmuro Sakuma.

-No entiendo que paso con ella? – insistió en decir el oji verde.

-Es fácil se aburrió y se fue a la consulta sola – afirmó Eiri, que hasta ahora se había mantenido en silencio.

-Yo llame a la clínica… nunca se presento – colocó su rostro en las sus manos que estaban apretadas en un puño - me comunique con al policía – comunico – pero ellos dicen que no pueden hacer nada antes de cuarenta y ocho horas.

-Una mierda – gruño el escritor- Y te vas a quedar esperando?- se dio media vuelta al ver la reacción de su cuñado.

-A donde vas Eiri espera- llamo Tatsuha.

-Voy a buscar a mi hermana tu espera aquí si quieres.

-Acaso piensas que me quedare esperando? – murmuro Touma desde su lugar, el tono de voz llamo particularmente la atención de todos.

-Yo no veo que te estés moviendo – aseguro el escritor.

-Tu no sabes NADA!- espeto el oji esmeralda, haciendo saltar al pobre Ryuichi que conocía demasiado bien a su amigo como para saber cuando dar un paso atrás – He estado llamando a cada MALDITA GUARDIA DE CADA HOSPITAL – vociferó cada vez mas alto - ACASO TIENES IDEA DE LO QUE ESTOY PASANDO? – Cuestionó con frustración - ES MI MUJER Y MI HIJO MALDITA SEA!

-Touma-chan – llamo el oji azul, como acto reflejo el rubio tecladista volvió a tomar asiento.

-Pues ni pienses que me quedare aquí de brazos cruzados – anuncio Yuki en un tono neutro.

-De acuerdo hermano yo también iré a buscar – secundo Tatsuha – Honey quédate con Touma.

-Hai – respondió el cantante.

Ambos se encaminaban a la puerta cuando el sonido del teléfono interrumpió su marcha, los dos giraron expectantes. Seguchi luego de escuchar unos momentos en silencio e hizo un par de preguntas casi como ablando con monosílabos.

-Comprendo – afirmo antes de cortar la comunicación.

-Y bien? – apresuro el monje.

-El personal a cargo de K-san acaba de informarme que una persona asegura a ver visto a Mika dentro de un Audi rojo – anunció con seriedad.

Las palabras que más resaltaban en aquella oración eran el nombre de su hermana y el detalle de aquel auto, el sistema nervioso de Yuki se disparo a zona roja. Porque él solo conocía a una persona que tenía un vehiculo de esa características, aun no había terminado de asimilar la información cuando los compañeros de su baka hicieron acto de presencia.

-Touma-san ya te informaron? - Cuestiono el americano. Antes que alguien dijera algo más se escucho la voz de el guitarrista que acababa de entrar corto la respuesta del presidente.

-Que hace usted aquí? – miro a todos lados -¿donde esta Shuichi?

Los dorados ojos inevitablemente se abrieron con asombro ante aquella pregunta, es que no podía creer que sus temores comenzaron a tomar forma con tanta rapidez. Así pues tuvo que preguntar aunque fuera estupido.

-No esta con ustedes?

-QUE?- exclamaron todos

-Él dijo que venía para acá – anuncio más para si que para los demás.

-Acaso es idiota?- cuestiono el peli rojo preso de la ira y frustración ya que ese tipo no tenía cura para su idiotez – se suponía que estaría con usted TODO este día – remarco Nakano.

-Pero si ese baka me aseguro que vendría para aquí….

Después de aquella frase la histeria se apodero de todo el grupo, Sakano se sintió mal tuvo que ser asistido por su pequeño koibito, Hiroshi desahogaba su abatido y preocupado corazón insultando a ese insensible y estupido escritor, que no cuidaba nada bien a su amigo.

K por su parte intentaba mantener algo de control, no solo a el mismo sino a su pareja, mientras observaba el semblante de Yuki, a decir verdad estaba cada vez mas pálido.

Ryuichi había comenzado a sollozar abrazado a su conejito, mientras Tatsuha intentaba no llorar con el, ya que todo aquel lio estaba acabando con los nervios del pobre monje.

Touma por su parte estaba sumergido en un abismo sin retorno, observaba con insistencia el teléfono, había echo todo lo que estaba en sus manos para ubicar a su esposa, hasta había llamado a los agentes de la guardia imperial que el debían algunos favores, solo quedaba esperar… aun que intentaba no culparse era imposible no hacerlo, si solo hubiera llegado a tiempo….

En tanto, Yuki, se aíslo en su miseria, no quería aceptarlo pero era mas que evidente, al menos para él, que la persona que estaba manejando el Audi era Shuichi, llámenlo intuición, mal presentimiento, lo que fuera, el estaba seguro que era así. Entonces miles de preguntas lo agobiaron.

¿Y si Shuichi había tenido un nuevo episodio? ¿Y que tal si no logro controlarse y chocaron? ¿Y si los dos estaban inconcientes en una camilla de hospital?…o tal vez…

Detuvo sus pensamientos hasta allí, involuntariamente se estremeció haciendo que volviera a la realidad.

-Touma- llamo – dijiste que llamaste a los hospitales?

-si no hay registros de una mujer parturienta o algo así.

-Llama de nuevo – ordeno – Pregunta si hay algún accidente donde este involucrado un Audi rojo

Las palabras de Eiri quedaron en el aire, congelando a los presentes, que se miraron unos a otros para luego observar al escritor.

-¿Que… que tiene que ve eso con Mika?

-Recuerdas lo que dijiste? – Intervino Ryu – La vieron en Audi rojo y..

-Ho! No!- exclamo Hiroshi – SHUICHI!

-Shuichi?

-El… el tiene un Audi…

-Yo no fui informado de eso…- murmuro Seguchi

-Pero se supone que mi cuñadin no puede manejar – miro a su hermano - ¿No es así Hermano?

-ES CIERTO!- espeto Nakano - SI LE LLEGA A PASAR ALGO SERA TU CULPA ME ENTENDISTE – remarco el pelirrojo fuera de si, dominado por el pánico.

-Stop!- intervino Winchester – es suficiente pretty Boy – puso una mano en su hombro y con una mueca le pidió que se fijara bien.

El estado se Yuki era casi catatónico, si aprecia no respirar… solo se quedo allí con la mirada perdida.

-Que vamos a hacer?- cuestiono el menor de los Uesugi.

Eiri se dio cuenta en aquel momento que no podía arreglar nada sintiéndose culpable, así que le ordeno a su cuerpo moverse, necesitaba apresurarse y averiguar que Shuichi y su hermana estaban bien. Apenas había dado un paso hacia la salida cuando escucho el suspiro de su cuñado.

-Mika… si solo contestaras el celular – había dicho más para el que para los demás.

-Maldita sea!- gruño Eiri mientras rebuscaba entre sus ropas.-"baka baka, baka"- se repetía mientras apretaba el celular en su bolsillo –"por que no lo llame antes?"- se cuestiono con pesar. Y era cierto que el debió hacerlo apenas puso un pie fuera de esa cama.

Pero no!.. Como buen baka se había quedando flotando en su nube de felicidad, y ahora estaba allí con al incertidumbre de no saber a ciencia cierta que le había pasado a su pequeño.

Extrajo por fin le móvil de ultima generación y al desbloquearlo observo su fondo d e pantalla, no era otra cosa que una foto de Shu, que se había sacado cuando agregara su numero a su celular.

Indefectiblemente sintió un calorcito en el pecho, llevo su dedo pulgar a aquella carita sonriente, automáticamente se marco el numero. El sonido de llamado era en lo único que estaba concentrado, hasta s e había olvidado de respirar.

-BAka, Baka, Baka contesta – se repetía mentalmente mientras esperaba.

No hubo respuestas, entro al contestadota corto sin dejar mensaje, de inmediato presiono remarcar y volvió a esperar – vamos, vamos contesta- se repetía. Estaba apunto de cortar cuando se escucho claramente como alguien había del otro lado.

-Hola Shuichi – dijo presuroso, sin impórtale un comino que los demás vieran en aquel estado. Los demás guardaron silencio inmediatamente.

-No soy Shuichi- contesto una voz pastosa del otro lado de la línea.

-Quien eres y donde esta Shuichi? - el temor volvió a golpearlo y le hizo pensar cosas desagradables- él… él esta bien?- cuestiono

-Si el descansa ahora

-Quien eres tu?-pregunto mas que confuso con al situación.

-Como puede ser que no me reconozcas Eiri – regaño la femenina del otro lado.

-Mika!- exclamó mirando del celular con extrañeza.

-Al fin…- suspiro su hermana del otro lado.

-Estas bien? Donde están?

-Estamos en… - antes de que se diera cuenta el celular ya no estaba, volteo para ver al ladrón que no era otro que su cuñado.

-Mika, Mika soy Touma ¿estas bien? – decía el oji verde, que escucho al respuesta, de repente abrió los ojos con asombro – una niña?

La euforia domino a todos y Seguchi tuvo que pedir algo de silencio para volver a hablar con s u mujer.

-¿Donde están?- quiso saber el escritor

-¿Querida donde están? – Escucho atentamente la contestación – estaré allí lo mas pronto posible – termino la llamada.

-¿Y bien?

-Vamos te digo en el camino.

-..- sin decir nada ambos rubios se dirigieron a la salida. Pero el americano les corto el paso – ¿Ahora que? – gruño el Uesugi.

-Ustedes no irán a ningún lado – afirmo Winchester.

-¿De que estas hablando k-san?- cuestiono el oji verde.

-No puedo permitir que ninguno de los dos maneje – afirmo el manager.

-¿QUE?

-Lo que oyeron, que se van conmigo en la camioneta del grupo o no van – decreto Winchester.

-Tu no eres nadie para impedirme ir a ningún lado - alego el rubio en pie de guerra desesperado por reunirse con su niño, para confirmar con sus propios ojos que estaba bien.

-Hermano – intervino Tatsuha – mírate las manos.

Eiri obedeció y se veía claramente como se movían involuntariamente victimas del stress y la preocupación a la que había estado sujeto en estas horas.

-No es nada puedo con esto- afirmo el escritor con tozudez

-Estas alterado y no seria bueno que manejaras en ese estado - insistió el menor – K-san tiene razón al no dejarte manejar así.

Yuki vio el semblante de su hermano y luego a Touma que estaba tan o mas desesperado por ir y no le quedo otra que aceptar ya que sino ese idiota maniático no lo dejaría salir de allí.

-… - pero era difícil aceptar ayuda – estoy bien – insistió en decir.

-Vamos Eiri-san – apresuro el oji verde- quiero llegar con Mika e imagino que tu quieres ver a Shindou-san?

-Esta bien demonios – ladro – Muévanse entonces – exigió mientras salía primero al corredor.

-Podemos pasar por una tienda antes de llegar?- cuestiono Ryuichi ilusionado.

-NO!- refuto el escritor.

-Buuuuaaaa!

-Ya mi Honey- consoló el moreno.

-Ryuichi-chan puede ir a la tienda luego de ver a Mika y a la niña así sabrá que regalarle- razono Touma

-Snif…Snif…- asintió - Yuki-chan es malo – dijo el oji azul en su faceta infantil, mientras se introducía en el cubículo del ascensor, seguido por su koibito, dónde estaban esperando un recuperado Sakano y Suguru.

En el otro ascensor estaban tres rubios y un pelirrojo, este último después de un pequeño codazo del americano se acerco al escritor.

-Yuki-san – llamo luego de un momento.

-¿Que?

-¿Como esta Shuichi?

-Mika dijo que bien- respondió cortante.

-¿Entonces no hablo con el?

-¿Crees que estaría así si hubiera hablado con ese idiota?- espeto el novelista exteriorizando por fin su angustia.

-¿Como es posible que el Pink boy manejara nuevamente? – cuestiono K

-No lo se, pero ten por seguro que recibirá una buena reprimenda.

Dicho esto todos guardaron silencio, ya la s puertas se abrieron y todos caminaron hasta la camioneta de la banda, una vez que se ubicaron. Al fin Seguchi dio la dirección. Y como todos habían estado allí sabían donde quedaba.

No tardaron en llegar más de lo necesario ya que K fue muy hábil para salir de los sectores complicados y llenos de tráfico. Apenas cruzaron la puerta todos literalmente acosaron a la pobre persona que estaba en recepción

-Buenas tardes – saludo la señorita – en que puedo ayudarlos?

-Buenas tardes – contesto Seguchi intentando ser lo mas cortes que podía en las circunstancias - necesito saber en que habitación se encuentra Seguchi Mika, ella ingreso hoy a la mañana en el área de maternidad - explicó.

-Déjeme ver…- pidió al muchacha con una calma absoluta, observo los registros con parsimonia casi crispante – No tengo ninguna Seguchi – dijo por fin.

-No puede ser... Ella me llamo me dijo que estaba aquí- replico el tecladista.

-Seguchi es su apellido de soltera?

-No…

-Ese es el motivo – señalo la señorita que sonrió ante el poco entendimiento de el hombre- apellido de soltera?

-Uesugi – informo Touma, la señorita volvió a revisar.

-HO! Si aquí esta - dijo- la señora se encuentra en el área de maternidad en al habitación mil veintinueve- miro a los hombres y agrego- pero me temo que no podrá verla todavía.

-¿Por que? – cuestionaron todos a la vez.

-Reglamento no puedo dejarlos pasar – volvió a decir al chica con la misma calma.

-¿De que esta hablando?

-Reglas de la clínica - señalo un cartel donde estaban bien marcados los horarios - el horario de visita termino hace rato ya y tendrá que esperar para verla.

-Usted no sabe quien soy…- Seguchi estaba apunto de armar un escándalo entonces intervino Yuki.

-Disculpe señorita no habría la manera de poder entrar- dijo el galante rubio usando su mejor arma, se había sacado los lentes y usaba una voz completamente seductora – Es que el es el padre de la criatura y la señora en cuestión es mi hermana.

-No… señor…- insistió en repetir al turbada muchacha – son reglas de la clínica.

-Déjame pasar o muere! – anuncio K pistola en mano, arto de toda es a palabrería

-KYA!- Grito al chica – No me mate!

-Que sucede aquí?- intervino un medico que acababa de entrar.

-Doctor Strash

-Uesugi que esta pasando aquí?

-Es Shuichi esta aquí y no me dejan verlo – se apresuro a decir el rubio – Esta con mi hermana – anuncio.

-El chibi esta aquí? – Eiri asintió y el medico frunció el seño – mmm… señorita me hago responsable –alego por fin.

-Como usted diga doctor Strash- contesto la aliviada recepcioncita la verse librada de una muerte violenta.

-Solo pueden venir tu cuñado y tu Uesugi- miro a los otros- los demás deberán esperar a la hora de visista.

-Yo quiero ver a Mika-san ya la bebe!- lloriqueo el oji azul.

-Ven My Honey no quería ver la tienda de regalos?

-Hai…

-Pues vi una muy bonita antes de entrar aquí.

-Sugui!

-¿Irán con ellos?- cuestionó Touma.

-No mejor vamos a tomar algo a la cafetería.

-Esperaremos allí…- dije el americano.

-Nos vemos luego Seguchi-san – afirmo el de lentes.

-Saluda a Mika-san por mi primo – el peli verde.

-Hai

-Bien por aquí – pidió el medico mientras caminaban pregunto porque de tanta agitación, le fue explicado mas o menos lo que ellos sabían. Cuando llegaron a la puerta de la habitación el doctor anuncio- entren ustedes yo voy en un momento iré por los informes.

-Esta bien Gracias doctor.

-Gracias por todo Strash-san

-De nada Uesugi

Yuki abrió la puerta y dejo entrar a su cuñado primero, lo siguió muy de cerca. Lo primero que vio fue a su hermana dormida en su cama. Seguchi fue junto a ella y busco a su hija, pero no la encontró.

Mientras que Yuki observó todo el lugar intentando encontrar algún indicio de su baka. En un rincón del cuarto diviso una manta de cabello rosa, que apenas era visible bajo una manta color café que cubría el cuerpo. Camino presuroso pasando de largo del lecho donde yacía su hermana, se arrodillo junto al frágil cuerpo de su niño y observo con detalle su perfil, toco el rostro con delicadeza, Shuichi murmuro algo in entendible…

-Baka…- susurro Eiri en un suspiro de alivio.

-Tranquilo Eiri…

-Mika!- exclamó Seguchi acercándose.

-Hola amor – saludo ella mirando a su esposo.

-Mika - llamo el escritor – Que paso? Que tiene Shuichi?

-Estas bien? Donde esta la niña? – pregunto Seguchi.

-Cálmense los dos – Pidió la mujer intentando incorporarse.

-Espera – pidió el oji verde que se puso junto a ella para ayudarla.

-Gracias – miro a su esposo y luego a su hermano, este último no se había apartado ni un milímetro de su Koi – Shuichi es un chico muy valiente. – declaro.

-¿De que hablas?

-Buenos- suspiro cansinamente – No me interrumpas y te contare todo- Eiri obviamente asintió mientras tomaba asiento en el pequeño espacio que dejaba Shuichi – Bueno luego de llegar a NG…

El relato fue detallado a la perfección, ambos rubios abrieron los ojos sorprendidos al saber de las acciones y reacciones del peli rosa, por momentos desviaban su atención de la castaña para ver a la figura dormida. Cuando Mika termino de contarles todo se produjo un gran silencio.

-Y eso fue lo que paso- suspiro la mujer para ver su alguno de eso hombres decía algo.

-¿Me estas diciendo que Shuichi presencio tu parto?- cuestiono el oji dorado aun sin creerse el cuento.

-Fue muy valiente- afirmo la castaña.

-¿Y la niña donde esta?- quiso saber Seguchi.

-Me dijo la enfermera que la llevaría a la nursery, dijo que debía dormir un poco mientras ellas la cuidaban.

-Pero…- intervino Eiri – ¿Porque se sintió mal Shu?

-Bueno…

-Eso se lo puedo responder yo... - dijo el galeno que acababa de entrar mientras observaba la historia clínica de Shuichi.

-¿Que tiene doctor?

-Cansancio extremo, esta exhausto – gruño el medico mirando directamente al que sabia era la pareja del paciente – sabes que a pesar de tener una apariencia saludable, tiene ciertos problemas de salud- remarco.

-¿Es grave Strash-san? – las palabras del doctor en verdad agitaron al culpa que ya tenía encima.

-Tranquilo Uesugi-san – pidió el medico notando que su otro paciente se había alterado con sus palabras - No es nada que un buen descanso no cure – observo esta vez a la paciente que se encontraba en la cama- Aunque me dijo la enfermera que fue muy repentino su malestar.

-Si es cierto fue después de ver a mi pequeña…

-mmmm… entiendo…

-Pero…

-Recuerden que estuvo bajo mucha presión, si mal no me informaron fue quien al trajo hasta aquí - Mika asintió – presencio el parto – otro asentimiento – Son emociones fuertes para cualquiera y la reacción de su cuerpo es normal luego de tanta adrenalina- concluyo.

-Tiene que quedarse internado?

-Tendré que evaluarlo cuando despierte – anuncio le galeno – Lo que me extraña es porque no lo ingresaron en un cuarto privado sabiendo que ya es paciente regular de la clínica.

-Es culpa mía – intervino Mika – Yo les pedí que no se lo llevaran me sentía culpable de su estado

-Bueno señora creo que es normal que se preocupe pero…

-No regañes a Mika-san por favor Makoto-san- se escucho decir.

-Shuichi!

-Hola Eiri – saludo el amatista enfocando su vista en su koibito – Que mal te vez Eiri - frunció el seño- Acaso te sientes mal?

-De quien crees que es la culpa?

-He? – cuestiono aun semi dormido.

-Bueno creo que podré evaluarlos ahora – comentó el doctor mientras sonreía. – Acompáñame - pidió.

-Vamos Shu – dijo Eiri ayudándolo a ponerse de pie.

-Con su permiso – murmuro Shindou aun algo adormilado.

-Regresamos en un rato – anuncio Yuki.

-No hay problema –dijo Touma Sonriendo.

La pareja de nuevos padres se quedaron a solas, Mika aprovecho para contarle cosas de su hija a su expectante padre.

oxoxoxoxoxox

Mientras tanto en otro lado de la clínica Shuichi era sometido a una serie de exámenes de rutina, que de mostraron finalmente su buen estado de salud.

-Listo

-¿Esta todo bien verdad? – quiso saber el amatista.

-Si Shuichi-kun muy bien – segur revisando los valores que le demostraban las pruebas realizadas.

-Que bueno – suspiro Shu aliviado para luego sonreírle a su koibito que respondió el gesto con una mueca – doctor – dijo de repente si sacar la vista del semblante de su pareja.

-Dime.

-Le podría pedir un favor? – dijo de repente.

-El que quieras – respondió el hombre mayor.

-¿Podría hacerle un chequeo a él?- señalo a su amante.

-¿A Mi? – cuestiono e rubio desconcertado.

-No es mala idea – aseguro el medico.

-Gracias Makoto-san.

-De nada chibi

-Pero yo estoy bien…

-Me gustaría hacer esos estudios Uesugi – miro al rubio - No creas que no vi tu semblante.

-Solo estaba preocupado – explico intentando zafarse de aquellos dos.

-Ya te había advertido que tomaras las cosas con calma – regaño el hombre mayor.

-Si bueno….

-Eiri por favor deja que el doctor haga su trabajo- pidió el amatista con ojitos suplicantes a los que en verdad Yuki jamás pudo negarse.

-Esta bien…- suspiro vencido.

El galeno rió entre dientes, al ver la escena, no se había equivocado en sus impresiones la primera vez que los vio juntos, aunque ahora era más conciente de que esos dos tenían una historia larga que aun no habían llegado a ese punto crucial de la relación.

Fue entonces el turno del escritor de someterse a los exámenes que demostraron a pesar de que su presión era algo elevada, por lo demás estaba mucho mejor de lo esperado.

-Te dije que estaba bien- refunfuño el rubio mientras caminaban por los pasillos rumbo al área de maternidad.
-Parecías enfermo- alego el amatista en su defensa.

-Solo me tenías preocupado – confeso – Y eso me recuerda – tomo el codo del más bajo y lo dio vuelta- que debo regañarte – sentencio mirándolo con mucha seriedad.

-¿A mi? – Shuichi pestaño extrañado con aquella novedad no recordaba a ver echo nada malo como para ser regañado.

-Si a ti imprudente - dijo el rubio mientras ponía uno de sus finos dedos en medio del pecho de el peli rosa -¿Cómo se te ocurre manejar?- otro golpecito con el dedo que termino haciendo que Shu retrocediera unos pasos hasta chocar con la pared.

-Bueno eso…- intento encontrar una buena excusa

-Tendré que castigarte – sentencio el rubio de lo más divertido, esas caritas que hacia su baka le recordaban tanto al antiguo Shuichi.

-Etto… Eiri... míralo de este modo – puntualizo con inteligencia – Si no hubiese manejado seguramente Mika-san habría tenido a su bebe en ese estacionamiento o peor tal vez habría sufrido el parto en un taxi… Sola…- remarco la palabra final para dar veracidad a su punto.

-Mmm...…- Gruño el rubio sin quitar su cara de pocos amigos, aunque por dentro estaba asombrado por al capacidad de pensamiento que demostraba su pelusa rosa, en un abrir y cerrar d e ojos se había defendido muy bien, debía agregar. Nada que ver a su baka que se habría echo líos tratando de explicarse sus alocadas acciones sin llegar a un punto definido.

Misma persona diferentes mentes… igual de sexys joder que el costaba concentrarse cuando el lo miraba con esas joyas que parecían calentar su alma y su cuerpo.

-Anda Eiri no seas malo – suplico dulcemente- ¿Me perdonas?

-No se - balbuceo victima de ese encanto tan particular de ese niño tramposo.

-Eiri!- exclamo Shu mientras lo abrazaba fuerte pegando su mejilla en su pecho, deleitándose con aquel palpitar acelerado – Onegai!- susurro sobre la camisa haciendo que el cuerpo del más alto se estremeciera, Shuichi elevo su mirada solo para quedar atrapado en aquellos ojos fascinantes que le decían mas de lo que su dueño diría jamás, le complacía ver plasmados en esas orbes doradas, ese amor que decía profesarle.

-Cof… cof…- tosió una enfermera que casualmente pasaba por allí, haciendo que se separaran abruptamente.

-Eiri…- llamo el más bajo mientras retomaban su marcha.

-Si…- dijo el rubio sin mirarlo, tomando por un corredor que sabían los llevaba al área de maternidad.

-No nada…- expreso el cantante de Bad luck. Es que sabía perfectamente cuando hacía cosas malas y si su pareja lo regañaba era por algo.

Así que decidió callarse y aceptar el regaño, Kaito-nii le había dicho alguna vez que un reprimenda departe de una persona que te profesaba algún tipo de afecto, siempre marcaba lo mucho que se preocupaban por ti, así como Eiri se había puesto tan mal por la preocupación que le causo, era justo no decir nada y aceptar su castigo. Aunque conociendo los gustos de su koi seguramente le tocaría afrontar una larga noche de reprimenda… suspiro quedo… aunque sabia que al final disfrutaría de todo aquello se sentía algo agotado por la falta de sueño y alimento, aunque no estaba por quejarse.

Aquel sonido llamo la atención del rubio que volteo para ver a su niño bastante ensimismado en sus pensamiento, no le gustaba verlo así de silencioso, le ponía los nervios de punta, porque no tenía ni idea de lo que pasaba por su cabeza. Pensó entonces que ese tonto seguramente estaba preocupado por lo que había acontecido hacía un momento. Se detuvo y Shuichi que estaba despistado choco contra el.

-Perdona Eiri - dijo

-¿Que tienes? – cuestiono directamente.

-¿He?

-¿Que te pasa porque te pusiste así? – insistió en preguntar sin perderse detalles de aquel rostro.

-No es nada ya te lo dije – sonrío para tranquilizar a su pareja.

-No te creo- gruño el rubio que entonces lo tomo de la mano y lo arrastro hasta la salida de emergencias. Ya estando allí lo acorralo contra la pared - No te moverás de aquí hasta que me digas…

-Eiri no yo…

-Dime… - exigió.

-En verdad no pasa nada…

-Si no me dices que pasa por tu cabeza no se que hacer - confeso Yuki frustrado con la negativa del pequeño - No se lo que piensas… y cuando te quedas callado…- se detuvo estaba apunto de decir algo que tal vez dañaría a Shuichi.

-¿Antes no era así verdad?

-Bueno…

-Tranquilo ya me parecía que en algún momento me compararías con ese Shuichi… - sonrío apenas - pero sabes esta bien que me lo digas… eso quiere decir que en verdad me quieres a pesar de no ser le mismo…

-No es eso… - interrumpió Eiri.

-¿Entonces que es?

-Lo que pasa es que durante largos meses esperaba escuchar tu voz – comento mientras suspiraba – esperaba escucharte contándome cosas o lo que te pasaba, y ahora estas aquí conmigo pero cuando te pasan cosas no dicen nada… eso me inquieta – cerro los ojos porque era vergonzoso decir todo aquello.

Pero ya había pasado mucho tiempo desde que se había prometido a su mismo no volver a mentirle a su amado baka. Para su sorpresa por toda respuesta Eiri recibió un dulce beso mientras que era abrazado con calidez, esa caricia que a un principio fue dulce unos segundos después se transformó en algo más apasionado, pero la falta de aire los obligó a separarse.

Ambos estaban agitados y acalorados, incomprensibles de explicar aquellas sensaciones que experimentaban es que tan solo había sido un beso; se quedaron así observándose abrazados hasta que el ruido de paso en la escalera hizo que se separaran.

-Lamento hacerte sentir así de preocupado – dijo finalmente el peli rosa.

-Esta bien…- tomo el rostro con ambas manos y lo obligo a mirarlo - pero debes prometerme que me dirás lo que te pasa ¿de acuerdo?

-Si – afirmó el amatista sonriendo complacido.

-Es mejor que volvamos –dijo Eiri haciendo a copio de todo su auto control.

-Bueno…- sonrió para salir al corredor pero fue detenido – Que sucede?

-Nada solo – lo acerco con un jalo de el pegándolo a su cuerpo y lo volvió a besar, se separo de el un poco y susurro sobre los labios – Necesitaba eso – suspiro y al fin lo soltó pero aun sujetándole la mano salio al corredor.

-Eiri eres muy dulce… - afirmó Shu mientras reía entre dientes, sabía que eso apenaba a su koi pero no podía evitar decírselo.

-…- Yuki no dijo nada más, porque seria algo así como darle más motivos a ese niño para que lo siguiera molestando, así que solo se limito a caminar sin mirarlo mientras sujetaba con un poco mas de fuerza la mano mas pequeña.

-Nee Eiri… - llamo el mas bajo, pero su esquivo rubio se negó a mirarlo así que volvió a hablar – Ya me perdonaste?

-Ya veremos… - susurro el rubio mientras veía como los locos amigos de Shuichi corrían hacia ellos.

-Shuichi!

-Ho! – Exclamó el peli rosa al ser abrazado – Hola Hiro- saludo correspondiendo el abrazo.

-Shu-chan!

-Sakuma-san – saludo devolviendo la sonrisa.

-¿Todo bien Hermano? – cuestiono el monje mientras se acercaba al escritor.

-Si- contesto mientras observaba a su baka siendo abrazado por sus disque amigos.

-Hola Shu-chan- saludo el moreno desde su lugar, ya que notaba la miradita que estaba poniendo su hermano.

-Buenas tardes Tatsuha-san – saludo con respeto.

-Pink boy! – escucho decir y automáticamente Shuichi se puso rígido se separo de sus compañeros y fue hasta donde estaba su manager.

-Sumimasen K-san!- hizo una reverencia – No fue mi intención faltar al trabajo es que yo..- ya y rezos a sus santitos para que el rubio maniático estuviera de mejor y al menos no lo matara.

-Tranquilo Pink boy ya nos enteramos de tu gran aventura.

-Nani?

-Touma-chan no contó todo- dijo el oji azul.

-Fuiste muy valiente amigo – felicito el guitarrista.

-Shuichi-san lo felicito – dijo el peli verde que había llegado junto a ellos.

-jejeje – rió apenado por tantos halagos.

-Yuki-san - llamo el productor de lentes

-…- el rubio lo miro sin decir nada.

-¿Shuichi esta bien?- cuestiono el americano que se había acercado.

-Algo estresado, pero bien – comento – Necesitara descanso al menos por un par de días.

-I see…- afirmo el americano viento las claras muestras de agotamiento en el rostro de su protegido – dos días He?

-Si…

-Of Corse… Two Day

-Quieren hacer silencio por favor - pidió una enfermera que acababa de salir de la habitación - Joven - llamo ella y Shuichi se volteo – la señora quiere verlo.

-Yo?

-Si a usted…

-Pero…

-Vamos Shuichi yo te acompaño – afirmo el rubio y tomo la mano del peli rosa, este sonrió complacido.

-Esta bien…

Ambos entraron a la habitación y la escena que vieron fue enternecedora. Touma sostenía a su hija entre su brazos, ella dormía sin importar nada a su alrededor.

Yuki observo el semblante de su cuñado y de su hermana se notaba el amor que el profesaban al nuevo miembro de la familia, un apretón en su mano le llamo la atención.

-¿Que sucede?

-No se…

-Shuichi ven – pidió la castaña – Que bueno que entraste Eiri.

Los ojos amatistas se abrieron asombrados, al escuchar con al familiaridad con al que ellos se trataban- ustedes se conocen?

-No te había dicho mi apellido de soltera ¿verdad? –Shu negó con la cabeza.

-Shuichi te presento a mi hermana mayor… - dijo Yuki sin más.

-He?

-Uesugi Mika – agrego la castaña sonriendo.

-Shindou-san Mika es hermana de Eiri – intervino Seguchi.

-Ho!

-Disculpa que no te lo dije antes?

-Valla que sorpresa… así que Asu-chan es la sobrina de Eiri…

-Shindou-san – llamo Touma que en ese momento entrego a la beba a su madre.

-Señor – al escuchar esa voz automáticamente se puso rígido.

-Gracias… - dijo el oji verde al acercarse y hacer una reverencia.

-¿De que señor? – contesto el confundido cantante al ver que su jefe le extendía la mano y no le quedo otra que aceptar no quería ser un irrespetuoso.

-Dime Touma por favor – pidió el rubio mientras estrechaba las manos de Shuichi de una forma efusiva – Muchas gracias por cuidar de ellas.

-No tiene nada que agradecer – replica un apenado Shindou.

-Shuichi-kun ven por favor – pidió la castaña y de inmediato el peli rosa fue a pararse junto a la cama – sostenla – dijo Mika mientras le pasaba a la niña.

-Yo…bueno… no se - balbuceo el peli rosa, aun así acepto al pequeño bultito vestido de rosa.

-Recuerdas que tu le pusiste el nombre?

-He? – miro a la madre de la beba y luego a su padre y al tío – Si – asintió.

-Como la llamaste?- quiso saber Yuki mientras se acercaba a su baka.

-Asumi – respondió el amatista mientras sonreía.

-Sabes que por tradición en mi familia – intervino Seguchi – aquel que elige el nombre de un recién nacido automáticamente se convierte en su padrino.

-No tenía idea…

-O sea que como Shuichi le dio el nombre a tu hija se ha convertido en el padrino de mi sobrina - razono el escritor

-Yo? – cuestiono asombrado cantante.

-Si tú…- aseguro Mika sonriéndole con dulzura maternal.

-Es un honor para mi que tu seas el padrino de mi hija – dijo Touma con solemnidad.

-No gracias a ustedes – respondió Shu mientras observaba aquel pedacito de cielo que ahora sostenía entre los brazos. – Hola Asumi-chan- saludo mientras acariciaba la regordeta mejilla – Yo soy tu padrino Shuichi – anunció e inesperadamente la pequeña abrió sus hermosos ojos de color gris verdosos observando a la persona que la sostenía en brazos, entonces, la pequeña mano sostuvo el dedo que la acariciaba.

-Shuichi que tienes? – cuestiono Yuki al ver una solitaria lagrima rodar por la mejilla de su koi.

-No es nada – contesto el amatista.

-Pero si estas llorando – indico el escritor mientras pasaba su brazo por el hombro y lo atraía hacía el.

-¿Te duele algo Shuichi? – quiso saber Mika.

-¿Quieres que llame al medico?- cuestionó Seguchi.

-No tranquilos – calmo - lo que sucede es que estoy feliz de ser parte de esta familia – explico el amatista besando la frente de su ahijada.

Mika no pudo evitar contagiarse de las emociones que producía ver a ese dulce chico sostener a su hija y besarla con aquel amor tan grande en sus expresivos ojos, que en ese mismo momento era abrazado por su hermano. Si parecían una estampa familia perfecta.

En aquel preciso instante el lugar se lleno de gente, la hora de vidita había comenzado, llegaron globos, flores, golosinas y muchos regalos para la nueva integrante de NG Record.

Shuichi devolvió a la pequeña a su madre para que todos pudieran conocerla como era debido. Hubo risas y asombro al saber de la propia boca de la señora Seguchi la valentía del peli rosa.

Después de aceptar las felicitaciones nuevamente el protagonista del relato fue asentarse al sillón un poco apartado de todos ya que volvió a sentirse cansado.

Este detalle no fue pasado por alto por cierto rubio que tenía bien monitoreado cada movimiento de su koi, así que decidió llevarlo a descansar. Se despidieron de de todos y salieron a los pasillos, ya estaban por llegar al ascensor cuando Seguchi los alcanzo.

-Eiri-san Shuichi-kun- llamo y llego junto a ellos presuroso.

-Que sucede Touma?

-Solo quería agradecerle nuevamente todo lo que hizo por mi familia a Shuichi-kun – insistió en decir – Y si alguna ves necesitas de mi ayuda en verdad no dudes en solicitarla - Seguchi parecía muy sincero al hacer esta proclama, dejando sencillamente muy asombrado a Eiri. Ya que no sabía la forma de pensar de su cuñado.

-Muchas gracias – volvió a repetir haciendo una respetuosa reverencia.

-Ya le dije Touma-san que fue un placer ayudar a su esposa - respondió el peli rosa con una simple reverencia.- es mas yo sinceramente ele agradezco a usted por haberme nombrado el padrino de su hija.

-Ya déjense de tantas formalidades – gruño el rubio – Touma vuelve con tu familia – miro a su baka- Y tu muévete que ya deberías estar descansando.

-Jejejeje – rió Shu ante la petición tan sutil de su rubio amante – Nos vemos Touma-san –saludo antes de que las puertas del ascensor se cerrara.

Salieron de la clínica ambos sin decir nada fueron hasta el auto de Shuichi. En ese momento fue Shindou el que se dio cuenta de algo.

-¿No trajiste tu auto?-cuestiono de repente.

-Ese americano maniático no me dejo conducir - espeto mientras encendía el primer cigarrillo del día, es que con tanto jaleo y luego estando en esa maldita clínica le fue imposible encender un cigarrillo.

-¿Pero porque?

-¿Por que crees? – cuestionó el rubio acorralando la menuda figura contra la puerta y su cuerpo. El cantante solo a pensar un momento para luego señalarse a si mismo – Bingo!- exclamó el rubio.

-Lo lamento…- agacho el rostro apenado al comprender que era le causante de muchos disgustos para Eiri.

-No te pongas así… - pidió el rubio levantándole el rostro – Es normal que me preocupe por ti ¿sabes?

-Arigato…

-No creas que te perdone el hecho que me hallas dejado despertar solo…- remarco

-¿como?

-Sube que aun debo ver como te castigo

-Castigo?

-Si uno muy severo.

-Valla que resultaste un novio muy estricto.- sentencio de pronto el peli rosa sin pensar en sus palabras y ese titulo que el había dado al escritor.

Aquellas palabras hicieron que el corazón del famoso novelista se agitara a un ritmo loco, ya que ese sentimiento especial comenzó a ensanchar su pecho haciendo que un calor dominara su interior. Observo aquellos ojos y esa boca tentadora, que en vez de estar alterada parecía trasmitir mucha paz. Tomo el mentón y se acerco lentamente para luego solo rosar suavemente aquellos apetecibles labios.

-No lo dudes – dijo sobre esa dulce boca, mientras se separaba abrió la puerta de copiloto – ¿En verdad te sientes bien?- cuestionó al notar el semblante cada vez mas cansado de su niño.

-Eso debería preguntarte yo a ti.

-¿Tan mal me veo?- quiso saber el escritor.

-Solo un poquito - acaricio la pálida mejilla - aunque aun sigues siendo muy guapo.

Yuki acepto la muestra de afecto pero aquel toque lo estaba alterando demasiado y teniendo en cuenta el estado actual de su Koi no era muy buena idea llegar al límite de sus fuerzas, así que decidió que era el momento de irse. Aun sabiendo eso no pudo evitar acercarse y robarle una vez mas un pequeño beso.

-Será mejor irnos… o no me seré responsable de mis actos – sugirió el novelista sobre los labios de su pelusa rosa.

-Si…- respondido intentando bajar un poco sus propias ansiedades.

Shuichi volteo y puso su chaqueta sobre el asiento y ocupo su lugar abrochando su cinturón. Casi al instante Yuki tomo su posición de conductor, apenas habían salido del estacionamiento cuando el celular de Shu comenzó a sonar, presuroso rebusco en su mochila.

-Hola…

-Enano – se escucho saludar del otro lado de la línea.

-Ryoma-nii! Como esta Kai-nii-san? Que paso con Hikaru-kun? – cuestiono con premura.

-Tranquilo chibi tranquilo… - calmo el mayor.

-Disculpa…

-¿Primero dime como estas? – quiso saber.

-¿Bien Gracias y ustedes?

-Llegamos hace unas horas– informo - y después de descansar un poco al final nos pudimos comunicar con el investigador con suerte veremos pronto a Hikaru.

-Que genial! Como se siente Kai-nii con todo esto?

-Realmente esta bastante calmado...- hubo un ruido extraño en al línea – espera te lo voy a pasar sabes que se pone algo molesto en ocasiones

-Hai - Shuichi no pudo más que sonreír al escuchar la vos de reproche del castaño.

-Hola Shu-Chan!

-Kai-nii!

-¿Como estas? Que tal estuvo todo? Ya sabes tu cita? Cuéntame- podio con ansiedad a pesar que se podía escuchar los reproches de Ryoma que estaba justo a su lado.

-Jejejeje cálmate Aniki te contare todo loo que quieras cuando regreses

-Porque – protesto.

-Creo que eres muy curioso hermano.

-Sabes que si- suspiro frustrado – Y dime que haces en este momento? Esta todo bien con Eiri-san?

-Bueno ahora estoy con él – desvío por un instante la mirada, su rubio mantenía la vista fija al frente pero se no taba que estaba escuchando todo con atención.

-WoW! Y dime ya son novios? – Hubo un prolongado silencio – Anda chibi no seas malo al menos dime eso Shu-chan Onegai!- suplico

-Si – dijo acalorado al decir aquella afirmación y automáticamente alejo el celular de su oído.

-AH! No lo creo que genial que genial! – Se escucho – Debes prometerme que me contaras todo.

-Esta bien pero cálmate no le hará nada bien al bebe. – puntualizó el peli rosa.

-Tienes razón – dijo el oji negro ya mas calmado - oye ya me tengo que ir Ryoma quiere volver a hablarte.

-Hata pronto

-Hola Shu ¿así que ya tiene novio?

-Si – afirmo con las mejillas sonrojadas.

-Le dijiste lo que escribí?- cuestiono en un tono muy serio.

-Aun no – confeso.

-Porque?

-Porque pasaron muchas cosas Ryoma nii-san no me regañes.

-Esta bien pero hazlo a la brevedad

-Esta bien

-Bueno te llamamos luego y hazme caso carga el aparatito y no lo apague siempre contigo hasta en el baño me ¿escuchaste? – advirtió.

-Si si…

-Cuídate

-Nos vemos…

Un suspiro largo emano en de lo profundo de su ser, a veces su sus hermanos eran desgastantes, pero sabía que se preocupaban por él y eso era realmente muy lindo, porque no se sentía solo al saber que había personas que se preocupaban por su bienestar.

-Todo bien Shu? – pregunto Yuki que había permanecido al margen de la conversación, pero no menos intrigado.

-Si gracias a dios llegaron bien.

-Quien?

-Kai –chan y Ryoma-nii es tan en America del sur – explico - se fueron a buscar a Hikaru.

-Me estas diciendo que estas solo? – con el seño fruncido.

-Si no hay problema

-Mmm…. – gruño.

-Que sucede?

-Cuando me lo pensabas decir? – cuestiono.

-Bueno digamos que mucho tiempo no tuvimos de charlar ¿verdad? – explico con calma.

-Es cierto

-Que tal si pasas al departamento y descansamos te cuento todo así estarás más tranquilo.

-Me parece bien…

Oxoxoxoxoxoxox

Mientras nuestra parejita de oro llegaba a destino en un lugar algo lejos de allí una mujer se sentía sumamente angustiada por el futuro que se le avecinaba, hacia meses que llevaba planeando sus acciones y ya lo tenía todo listo, solo había una posibilidad y no pensaba fallar.

No era el momento para dudar ni andar pensando demasiado, todo estaba listo pronto seria libre. Pronto volvería a verlo…

Xoxoxoxoxox

Nota del autor:

Angie: jojojojojo (risa maniática) si no las deje picadas con esa ultima frase no se que podré hacer al respecto XD , si, si Angie es mala muy mala por dejar el cuento ahí…

Las intrigue? Les gusto? De hecho a mi me fascina esos acercamientos que tiene esos dos…mucha miel y las fans de Yuki no se pueden quejar me porte maldita mente bien con él. (Estoy enferma por eso no se confíen…¬¬ volveré y lo destruiré *.* – risa maniática nuevamente- cof cof….)

Bien a ver que opinan de este nuevo cap… con esto terminamos la segunda parte de las aventuras de Shuichi con Mika XD y que les pareció Shu es le padrino de Asumi-chan( me encantó la escena dónde Shu sostenía a la beba y Yuki lo abrazaba el T.T- tenia la imagen en mi mente – ERAN LA FAMILIA PERFECTA! ^_^)

Bien mis saludos cordiales mis pequeñas lectoras espero que le halla gustado. Un saludo muy especial a la única dueña de mi corazón, mi musa, mi amiga, my Darling *w* y obviamente a cada una de ustedes que leen y dejan su opinión por simple que fuera, eso me da animo para seguir gracias.

Bien me despediré…

PD: más vientos de cambio se avecinan…

Quien es la mujer que planea escapar? Y de que escapa? Hacia dónde va? Se cruzaran en los caminos de nuestra pareja favorita?

Véalo próximamente por este mismo Angie-canal… por esta misma Angie-señal…*w*

JAJAJAJAJA (LO SE ESTOY LOCA) XD

Lady Sesshoumaru (desde le manicomio) se despide por el momento XD