Hola de nuevo. No me olvido de la historia, simplemente estoy más lenta escribiendo.
Muchas gracias por seguirla y gracias a los que comentáis. Espero que os siga gustando.
-¿Sí?- contestó con cierta ansiedad.
-Kara, perdona que te moleste. Soy Maggie.-
-¿Maggie?-
-Sí, la agente Sawyer.- explicó.
-Ya sé quien eres.- contestó secamente Kara. Estaba algo decepcionada al descubrir que no tenía nada que ver con el secuestro de su hermana. –Maggie, la verdad es que me pillas en un mal momento.- se disculpó. -Ahora no puedo hablar, lo siento.-
-Espera. Solo quería preguntarte si sabes dónde está tú hermana. Habíamos quedado… para hablar de Peter.- dijo con disimulo. –Y llevo varias horas intentando localizarla y no hay manera.-
-Yo… yo no te puedo decir donde está.- Iba a colgar sin dar ningún tipo más de explicación pero de repente se escuchó dándole más información. -Maggie, yo tampoco sé donde está.-
Kara intentó reprimir las lágrimas todo lo que pudo, hasta aquel momento el ir vestida de Supergirl la había ayudado en el acto heroico de no derramarlas, evitando que así todo aquello se hiciera más real, pero ahora hablando con Maggie que la trataba como Kara, su fachada de acero se estaba resquebrajando y un llanto doloroso empezó a hacerse audible.
-Kara, ¿qué te ocurre?, ¿pero qué ha pasado?- preguntó preocupada.
Kara intentó hablar pero las palabras quedaban ahogadas entre los sollozos. Miró a su alrededor y comprobó que no había nadie en el pasillo, estaba vestida como Supergirl y no quería quebrar la confianza de los demás si veían como ella se desmoronaba. Se metió a un despacho vacío para no ser molestada y continuó llorando mientras Maggie simplemente la escuchaba en silencio esperando a que se desahogara y pudiera decirle qué había ocurrido.
-Perdona Maggie. Te ha tocado aguantar el chaparrón a ti.- dijo un poco más calmada.
-No pasa nada Kara. ¿Pero qué ha ocurrido? ¿Tiene que ver con Alex?-
-Desgraciadamente sí. No sé ni cómo decirlo.- La voz empezó a temblarle de nuevo pero se obligó a respirar hondo y a tranquilizarse. -Ayer mi hermana fue secuestrada durante una operación fallida.-
-¿Secuestrada?- preguntó confundida. -No han comentado nada en la comisaria sobre ninguna operación del FBI.-
-Era una operación secreta.-
-Me cago en las operaciones secretas.- explotó. -¿Pero quién la ha secuestrado? ¿Cómo ha ocurrido? ¿Se han puesto en contacto contigo o con el FBI? ¿Sabéis cómo está?- Una a una iba desgranando las preguntas que se agolpaban en su cerebro mientras se ponía en el peor de los escenarios.
-Maggie, no puedo hablar. Me han dicho que es clasificado.-
-Y una mierda clasificado. No me puedes soltar algo como esto y esperar que no haga nada.- espetó enfadada.
-Maggie, lo siento, yo…-
-No, perdona.- reculó. -No te disculpes Kara. Yo soy la que lo siente. No debería haberte hablado así, suficiente tienes como para que yo te eche más mierda encima. Dime donde estás y si quieres te paso a buscar y me cuentas lo que puedas contarme y te ayudo en lo que pueda ayudarte.- Maggie intentaba parecer calmada para no asustar más a Kara, pero en su interior estaba temblando por una mezcla que iba desde el miedo por no saber qué había ocurrido, a la rabia por no poder hacer nada.
-¿Sabes Maggie? Tienes razón, a la mierda la información clasificada. La vida de mi hermana está en peligro y voy a hacer todo lo que esté en mi mano por solucionarlo.- contestó segura de sí misma.
-Dime dónde estás y te recojo.- dijo Maggie enseguida.
-No, mejor ve a L-corp.-
-¿Todo esto tiene que ver con los Luthor?-
-No quiero hablarlo por teléfono.- dijo susurrando como si alguien pudiera oírla. -Acude a las oficinas de Lena, Supergirl te estará esperando y ella te contará todo lo sucedido.-
-Gracias Kara.-
-No, gracias a ti.-
Kara colgó más tranquila, le había venido bien llorar de aquella manera tan desesperada, había conseguido desahogarse y el nudo que oprimía su pecho se había disuelto en gran medida.
Estaba dispuesta a contarle todo a Maggie, le hablaría sobre el DEO, sobre CADMUS y sobre Lilian Luthor y su extraña petición que incluía a Lena. Le daba igual si incumplía las normas o si la seguridad nacional se veía comprometida, Maggie era una buena policía, estaba más acostumbrada que ella a este tipo de situaciones y cualquier ayuda era bienvenida.
Salió de esa sala con un aire un poco más renovado y enseguida puso rumbo hacia el despacho de Lena, segura de sí misma, pero con miedo de no ser capaz de convencer a Lena para que ayudara a rescatar a su hermana.
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Lena era incapaz de concentrarse. Sus abogados no dejaban de acosarla a mails y llamadas intentando descubrir que era lo que las autoridades tenían contra ella o contra la empresa. En apenas veinticuatro horas habían recibido peticiones por parte de varias entidades gubernamentales para interrogar a Lena o para registrar las instalaciones, pero solo el FBI lo había logrado, el resto no tenían base legal y eran desechadas una a una.
Tenía la sensación de estar metida en un mundo frenético del que solo ella era participe, mientras veía como el resto de personas vivían vidas anodinas y tranquilas de las que ella estaba demasiado alejada.
-Señorita Luthor.- Sam entró al despacho e interrumpió los pensamientos de Lena.
-¿Qué ocurre Sam?-
-Acaban de llamar de seguridad. Supergirl y la agente Sawyer han entrado al edificio y exigen verla.-
-¿Lo exigen?- preguntó un tanto ofendida.
-No exactamente, digamos que así lo han interpretado los de seguridad. Pero Supergirl ha dado a entender que si no se le permitía la entrada volaría hasta su despacho.-
-Vaya, la arrogancia de Supergirl ha vuelto. ¿Y con quién dices que viene?-
-Con la agente Sawyer.-
-Me suena ese apellido. Sawyer… Sawyer.- repitió intentando recordar.
-Antes de entrar me he informado de quien era. Es Maggie Sawyer, agente de policía del distrito centro de la ciudad.-
-Claro, Maggie.- exclamó al descubrir de quien se trataba.
-¿La conoce?-
-No exactamente.- contestó sin dar más explicaciones. -Si Supergirl ha amenazado con entrar por otros medios presupongo que la agente Sawyer no traerá tampoco ninguna orden judicial, ¿no?-
-Exacto.-
-Que las dejen pasar.- suspiró cansada. -Tengo curiosidad por saber qué está ocurriendo e igual ellas me pueden decir por qué tengo al FBI, a la policía y a la CIA husmeando desde ayer todos mis negocios.-
-Ahora mismo señorita Luthor.-
Lena se sentó cansada como tantas veces lo había hecho en ese último mes. No esperaba que aquel extraño binomio de personas se presentara en sus oficinas, pero ya podía esperarse cualquier cosa, así que empezó a prepararse para un nuevo cambio de actitud por parte de Supergirl, aunque lo que más le intrigaba era que Maggie Sawyer la acompañara. Solo la había visto durante unos minutos en casa de Alex y había notado una inmediata animadversión en su mirada, así que suponía que también tendría que lidiar contra ella.
El ruido de unos nudillos le indicó que ya se encontraban detrás de la puerta. Cogió una carpeta para fingir indiferencia y esperó a que llamaran una segunda vez.
-Pueden pasar.- Gritó sin levantarse de la silla.
Supergirl y Maggie entraron con calma, tenían muy claro que no podían perder los nervios ni avasallar de primeras a Lena. Antes de entrar en el edificio Supergirl había puesto al día a Maggie sobre CADMUS, el DEO, Lilian Luthor, la conversación que tuvo con Lena Luthor y el isótopo, mientras los ojos de Maggie se iban abriendo cada vez más y más con la nueva información que recibía. Cuando le explicó cómo habían secuestrado a Alex se dio cuenta de que no sería fácil rescatarla, si habían montado un plan tan detallado y un plan alternativo tan eficaz, ahora no iban a empezar a ser chapuceros en su forma de actuar.
Supergirl dejó pasar primero a la agente Sawyer y cerró con angustia la puerta detrás de ellas.
El ver a Lena tras la mesa hizo que el estómago de Maggie se revolviera trayéndole a la mente lo que minutos antes Supergirl le había contado sobre Alex, maniatada a una silla y a una mesa, con el labio partido y con un discurso monótono y sin sentido repleto de amenazas hacia su propia seguridad.
La reacción de Supergirl también fue de sobresalto, ahí estaba Lena, sentada con indiferencia y aparentemente ajena al mundo patas arriba que asolaba la vida de Kara.
Lena cerró la carpeta y les indicó que tomaran asiento, ante la negativa de ambas decidió levantarse ella y se sentó en el borde de la mesa cruzando los brazos de manera defensiva.
-Ustedes dirán.-
-Hemos venido porque debemos tratar un tema delicado con usted.- se adelantó a decir Supergirl.
-¿Tiene algo que ver con todo el desfile de las diferentes agencias gubernamentales que han pasado a lo largo de todo el día por mi despacho y que siguen intentándolo hacer?
-Sí. Pero nosotras venimos de manera extraoficial.- aclaró Maggie.
-Y ¿qué les hace pensar que si no tengo nada que decirles a ellos se lo diré a ustedes?-
-Porque a partir de ahora compartiremos nuestra información.-
-Estoy expectante, Supergirl.-
-Ayer la agente Danvers fue secuestrada.- soltó a bocajarro.
Lena no se esperaba aquella afirmación, su primer pensamiento fue hacia Kara y como debería estar pasando por ese trance tan horrible. Le hubiera gustado preguntar primero por ella y dejarlas a ambas ahí plantadas e ir a su casa y abrazarla y consolarla, pero si Kara no había recurrido a ella por algo sería y sus razones tendría. Lo que no entendía era porque Supergirl y Maggie le estaban contando todo aquello.
-Lo siento mucho, de verdad. Pero no sé en qué puedo ayudarles yo.-
-Claro que lo sabe.- espetó Maggie enfadada por la pasividad de aquella mujer. –Todo esto es por su culpa.-
-Maggie.- Supergirl tomó el hombro de Maggie para tranquilizarla –Vamos a hablar tranquilamente, a la defensiva ninguna vamos a solucionar nada.-
Lena les dio la espalda y se puso a mirar pensativamente por el acristalado.
-Ya lo entiendo.- dijo con sorpresa dándose la vuelta. –Intenté avisaros, pero no me hicisteis caso.-
-¿Avisar a quién?- pregunto Supergirl confundida.
-A ti, a Alex y a Kara. Pero Alex ha sido muy cabezota, no sé qué quería demostrar pero no lo ha conseguido.-
-¿La han secuestrado y tiene la desfachatez de echarle la culpa a ella?- dijo Maggie de nuevo a la defensiva.
-Peter siempre ha sido un hombre de recursos, pero Alex sabrá manejarlo, no creo que llegue demasiado lejos.-
–Lena, no es Peter.- le explicó Supergirl. -CADMUS tiene a Alex.-
-Además, he estado investigando al señor Yates.- añadió Maggie. -Y cuando ocurrió todo Peter seguía su rutina diaria.-
-¿Investigando? ¿Cómo es que lo habéis estado investigando?-
-Eso ahora no es importante. Lena, necesitamos su ayuda y no hay tiempo que perder.- Supergirl hablaba con una extraña calma.
-A ver si lo he entendido.- recapituló Lena. -Dicen que el mismo CADMUS que dirige mi madre y que supuestamente ha atacado la central nuclear, ahora supuestamente ha secuestrado a la agente Danvers y necesitan de mi ayuda con no sé que intención.-
-No hay nada de suposiciones, han mandado un vídeo.-
-Enséñemelo.- exigió alargando la mano.
-Es clasificado, no he podido traerlo.-
-Para tener súper poderes, está llena de limitaciones. ¿Usted lo ha visto agente Sawyer?-
-No.- admitió mordiéndose la lengua.
-Que conveniente. Supergirl, puede que le sea fácil manipular a la novia o amiga de Alex con videos inexistentes por su ciega obsesión contra mi madre. Pero yo no soy tan facilona.-
-Lena, nunca llegaría tan lejos ni usaría algo tan serio para embaucarla. Déjeme explicárselo todo antes de sacar conclusiones prematuras.-
Supergirl hacía verdaderos esfuerzos para mantener la calma y ser paciente y sorprendentemente lo estaba logrando. Había llevado a Maggie consigo entre otras cosas porque ella estaría más centrada y calmada y porque estaba acostumbrada a negociar, pero Supergirl veía con desconcierto como los roles estaban cambiados y era ella la que tenía que apaciguar el temperamento de Maggie y no al revés.
-Estoy cansada de las explicaciones que cree que debe darme. Tráigame pruebas físicas y no habladurías y entonces la creeré.-
-Señorita Luthor.- medió Maggie un poco más tranquila. -Si tuviéramos otras opciones desde luego que no hubiéramos recurrido a usted. Piénselo por un segundo, olvídese de CADMUS o de su madre y quédese con que Alex está secuestrada y con que nos han pedido que usted haga la entrega del rescate.-
-Si querían dinero podrían habérmelo pedido de primeras y sin tantos rodeos.- Lena se sentó en su silla y sacó la chequera del primer cajón. -¿Cuánto dinero necesitan?-
-No han pedido dinero. Solicitan que usted en persona entregue un isótopo radiactivo que creo que le resultará familiar.- contestó Supergirl con sarcasmo.
-No lo entiendo.-
Lena guardó la chequera y se levantó de nuevo. Su cabeza emitía pensamientos con mayor o menor sentido para buscar cierta lógica a lo que acababa de escuchar. Eran muchas las casualidades, y con anterioridad su madre había demostrado demasiada tenacidad para acabar con los extraterrestres, pero a pesar de todo seguía sin poder creer que su madre fuera capaz de secuestrar o asesinar a humanos.
-Mire Lena.- Supergirl llamó de nuevo su atención. -No queremos que nos dé nada, no queremos información, ni siquiera queremos que llame a su madre o hacer un teatro para que caiga en una trampa. Simplemente necesitamos que les entregue lo que piden, sean quienes sean los que estén detrás.-
-Está bien.- cedió. –Les daré permiso para que puedan llevarse el isotopo, pero nada más.-
-No. Tiene que entregarlo usted misma, es un requisito indispensable.-
Lena se movió molesta por todo el despacho, no quería involucrarse en todo aquello, era un sinsentido del que no quería formar parte.
-¿Es porque tiene miedo?- preguntó Supergirl a modo de acicate.
-Claro que no.- Lena se frenó.
-Si tiene miedo no hace falta que lo esconda.- le retó para espolear su orgullo. -Estaré a su lado, la protegeré.-
-¿Igual que protegió a la agente Danvers?- le acusó.
-Le recuerdo que cuando la secuestraron yo estaba aquí evitando que la secuestraran a usted.-
-O eso es lo que quiere que yo crea.-
Supergirl se acercó desafiante a Lena y Maggie tuvo que ponerse entre las dos para evitar que aquello se les fuera de las manos.
-Señorita Luthor por favor, no sabemos por qué la han elegido como mediadora, pero han sido muy claros con las especificaciones. La vida de Alex depende de usted.-
-Y su vida vale más que la mía, ¿no?-
-Por supuesto que no.- exclamó Supergirl.
-No es lo que me demuestran. Tal y como me hablan parece que todo vale y que encima yo soy la responsable de todo lo malo que pueda ocurrirle.- Supergirl iba a interceder, pero Lena la frenó siguiendo su discurso. –Hipotéticamente digamos que acepto y hago la entrega. Luego ¿qué?-
Supergirl y Maggie se miraron preocupadas, sabían que no habían planeado nada y que todo el escenario hacía aguas se viera por donde se viera. Desde luego era una situación peligrosa, pero si querían ver a Alex con vida no les quedaba otro remedio que hacer lo que estaban haciendo y a partir de ahí deberían actuar conforme fueran surgiendo las cosas.
-No lo sabemos.- Admitió Supergirl mientras le entregaba un papel. –Solo sabemos que debe estar en esta dirección el día y la hora indicados, por supuesto con el isotopo. Pero le aseguro que estará protegida en todo momento y le garantizo…-
-No me puede garantizar nada, Supergirl. Usted es falible como todo el mundo.-
La desesperación de Supergirl había nublado su juicio desde que habían secuestrado a su hermana, y solo ahora, mientras exponía lo que Lena debía hacer, se daba cuenta por primera vez que no había garantías de nada y que no solo podía perder a Alex, sino que era muy probable que Lena también saliera perdiendo.
-Puede que tenga razón, pero lo impediré con todas mis fuerzas.- Admitió cabizbaja.
-Agradezco por fin su franqueza.- continuó Lena. -Y no quiero parecer insensible, pero vienen aquí con todas sus buenas intenciones, pero sin un plan y sin garantías de nada. Y pretenden que arriesgue todo por la agente Danvers, porque al fin y al cabo solo soy una Luthor más, ¿no?-
-Yo creía que no era una Luthor más, por eso hemos venido hasta aquí. Pero parece ser que me equivocaba.- Todo el buenismo que había asomado por la mente de Supergirl se esfumó rápidamente al ver que Lena ni se estaba planteando el ayudarles.
-Si no nos ayuda tendríamos sospechas de que está ayudando a su madre y podría arrestarla o llevarla a la comisaria para interrogarle, con la prensa revoloteando durante todo el proceso, por supuesto.- la amenazó Maggie.
-Esto es increíble.- dijo Lena con incredulidad. -¿Y ahora me amenazan porque no voy a hacer lo que el gobierno tampoco quiere que haga?-
-Tiene razón, me he dejado llevar por la desesperación.- convino Maggie. -Pero póngase en nuestro lugar.-
-Me pongo, y lo siento mucho, pero no creo que mi ayuda vaya a servir para nada.-
Lena se sentó intentando dar la conversación por finalizada.
-No esperaba mucho de usted, pero que menos que ayudar a su amiga.- apuntilló Maggie mientras veía a Supergirl demasiado callada.
-La amistad que podría haber surgido entre nosotras se fue por el sumidero en el momento en el que sospechó de mí y de mi implicación en un holocausto alienígena. Nunca hemos sido amigas.-
-Pero con su hermana sí.-
-Esto no tiene nada que ver con Kara.- inquirió incomoda.
-Kara te ha ayudado con Peter. Se involucró e hizo que las demás hiciéramos lo mismo. Supergirl fue…-
-No.- le interrumpió Supergirl, no quería que Maggie siguiera por ese camino.
-Sí, tiene que saberlo. Supergirl fue al despacho de Peter y sus métodos fueron tan convincentes que consiguió que le prometiera que se iría de la ciudad. Además Kara le pidió a su hermana que lo siguiera, pero de tal manera que no dejara expuestos a nadie conocido. Y tú gran enemiga Alex, se tragó su orgullo y me llamó para que yo, que no estaba en vuestro círculo, lo vigilara… así que no me vengas con que esto no tiene nada que ver con Kara. Esto tiene que ver con todas las que estamos aquí luchando para que ayudes a Alex.-
-Nunca le pedí nada de eso a Kara.- dijo sorprendida y avergonzada a partes iguales.
-Hay cosas que no hace falta pedirlas y mucho menos suplicarlas.-
Lena se quedó callada sin saber que decir.
-Estamos perdiendo el tiempo. Vámonos.- sugirió Maggie.
-Lena…- aquel nombre emitido por Supergirl salió ahogado, sin fuerza para decir nada más.
Lena miró a Supergirl, nunca la había visto tan derrotada y con aquella sensación de desamparo. Su mente empezó a imaginarse los posibles escenarios en los que podría acabar todo aquello. Estaba claro que Supergirl no era infalible y había cientos de posibilidades de que aquello saliera mal. De repente se descubrió pensando en que debería actualizar su testamento y despedirse de los pocos amigos que le quedaban en Metrópolis. Se descubrió mirando la hora y viendo que tendría poco tiempo para hacerlo, ya había empezado a redactar en su mente los mails de despedida, pero sobre todo estaba pensado en como despedirse de Kara.
-Ahora entiendo porque Alex no quería que Kara y tú llegarais a mantener una relación.- dijo Maggie con frialdad.
-¿Cómo dices?- preguntó Supergirl descolocada.
-¿Kara se lo contó a Alex?- Lena no pudo evitar sentir una punzada de dolor al notar el despreció que iba impregnado en aquella afirmación de Maggie.
-Son hermanas, conoce demasiado bien a Kara, no hace falta que nadie le diga nada.-
Supergirl miró a Maggie con sorpresa, ella que creía que sabía mantener sus sentimientos a raya y Alex la había calado desde el primer momento. Pero eso no era lo importante, lo importante era que Alex lo había hablado con Maggie y que además no aprobaba una supuesta relación entre ellas.
Lena bajó la mirada un tanto avergonzada aunque no sabía porque, quizá porque la hermana de la persona de la que estaba enamorada, no la veía a la altura de Kara y en el fondo creía que tenía razón. Recolocó sus pensamientos ante aquel ataque y miró a Maggie con perspicacia, preguntándose porque ella tenía aquella información tan privada.
-Agente Sawyer, ¿está saliendo con Alex?-
-¿Qué importa eso?- se defendió.
Supergirl la miró de nuevo desconcertada y se preguntó desde cuándo Alex y ella se ocultaban tantas cosas personales.
-Ahora lo entiendo todo.- prosiguió Lena. -Vamos a jugar a un pequeño juego. Imaginad que me han secuestrado a mí y piden que la mediadora sea Alex. ¿Lo permitiríais?-
Un pequeño silencio se hizo en la sala pero Lena lo cortó enseguida.
-Ya respondo yo por vosotras. No. Pero seguís aquí intentando convencerme porque Maggie habla como novia y Supergirl habla desde una situación de soberbia porque sabe que es invencible en casi todos los escenarios posibles y no admite que no puede salvarnos a todos.-
Un silencio sepulcral invadió el despacho tras esas últimas y demoledoras palabras de Lena.
-¿Con eso zanja la cuestión y nos da un no por respuesta?- preguntó Maggie de nuevo a la defensiva.
-Así es.-
-Usted sabrá. No obstante le dejo mi tarjeta por si se obra un milagro y cambia de opinión.- Maggie puso su tarjeta en la mesa y Lena la recogió y la metió en un cajón. –Pero recuerde que quedan poco más de veinticuatro horas y que si no nos ayuda Alex morirá.- Maggie se marchó de aquel despacho ante la pasividad de Supergirl que se había quedado inmóvil una vez más.
Lena esperaba que Supergirl hiciera lo propio y saliera hecha una furia de aquel despacho, pero simplemente posaba su mirada triste en ella mientras continuaba en silencio.
-Supergirl, no quiero ser una desagradecida.- Lena se levantó y se acercó hacia ella. –Le agradezco toda la ayuda que me ha prestado, pero espero que comprenda que no puedo embaucarme en una misión suicida.-
-Lo entiendo.-
Una lágrima se escapó recorriendo su mejilla y Lena se sorprendió ante ese acto tan humano. Le secó la lágrima y sintió un escalofrío por todo su cuerpo mientras notaba su piel caliente.
-Lena, por favor piénselo. Avíseme si hay alguna novedad.- suplicó una vez más.
Supergirl acarició el brazo de Lena y se acercó para susurrarle unas últimas palabras.
-Alex no se merece este final.-
Un nudo aprisionó el corazón de Lena por un instante, aquella frase había sido pronunciada con demasiado dolor y las palabras retumbaban en su mente no dejando paso a ningún otro pensamiento.
Supergirl intentó ver algún cambio en el rostro de Lena, pero todo seguía igual, simplemente estaba inmóvil, seguramente a la espera de que la dejara a solas en su despacho.
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-¿Qué coño ha pasado ahí dentro?- preguntó Maggie a Supergirl mientras salían del edificio y se dirigían a un sitio más aislado lejos de miradas extrañas.
-¿A qué te refieres?- contestó sin entenderla.
-Apenas has luchado, gran parte de la conversación te la has pasado como un pasmarote, sin involucrarte, como si la cosa no fuera contigo.-
Supergirl le dio la razón a Maggie con su silencio, pero la pena la embargaba y hacía que se paralizara ante la situación.
-Estoy segura de que Kara te mandó a ti aquí porque esperaba que hicieras algo más que asentir o tener compasión por Lena.- le acusó.
-No siento compasión por Lena.- se defendió. –Porque no le haya amenazado como has hecho tú, no significa que no haya intentado hacer todo lo posible por convencerla.-
-Yo por lo menos he intentado alguna otra estrategia.-
-Y también con nulos resultados. ¿Qué esperabas que hiciera?, ¿qué la amenazara usando mi fuerza?-
-No, no es eso, perdona. No estoy pensando con claridad.- Maggie se paró en seco. –Y ahora ¿qué?, ¿con qué cara vamos a decirle a la hermana de Alex que no hemos conseguido que Lena nos ayudara?-
-No te preocupes por eso, yo se lo diré.-
-¿Te has fijado en la cara de Lena cuando la hemos nombrado?, le ha cambiado el semblante.-
-No me he dado cuenta.-dijo con sinceridad.
-Se ha sentido avergonzada por lo que pensaría Kara ante su negativa. Por un segundo he pensado que iba a ceder…- Maggie se quedó pensativa. -Creo que esa sería nuestra gran baza.-
-Quizás tengas razón.-
-Alex tenía tan claro que a Kara le gustaba Lena… de lo que no estaba tan segura era de que Lena pudiera corresponder a esos sentimientos y me decía que si no estaban saliendo aún era porque Lena la había rechazado. Pero tal y como ha actuado, creo que los sentimientos son recíprocos. Así que creo que tengo más que razón. Voy a llamarla.-
-No.- la frenó Supergirl. –Me acerco yo ahora a hablar con Kara. Tú intenta investigar por tu cuenta, sé que tienes contactos, igual han visto u oído algo.-
-De acuerdo.-
-Maggie.-
-Dime.-
-¿Cuánto tiempo lleváis saliendo Alex y tú?-
-Poco, desde que quedamos para hablar sobre la vigilancia de Peter.-
Supergirl enmarcó una media sonrisa, pero la tristeza de sus ojos no la acompañaba.
-Hacéis una buena pareja.-
-Gracias. Solo espero que podamos seguir siéndolo durante mucho tiempo.- Maggie se alejó con la tristeza de haber tenido que decir esa frase y sacó su móvil para comenzar a hacer llamadas a sus contactos. –Avísame con cualquier cosa.- se frenó y se dio la vuelta para volver a mirar a Supergirl. -Ah y no le digas nada de lo mío con Alex a su hermana, aun no lo sabe.-
-No te preocupes por eso. Y si tú tienes noticias avísame también.-
Supergirl se quedó quieta viendo como Maggie torcía la esquina y desaparecía ante sus ojos.
Tenía una gran mezcla de sentimientos y no sabía cual abordar primero. Alex y ella habían perdido el tiempo con secretos absurdos que las separaban y las convertían en extrañas compañeras de familia. Sintió rabia por no haber disfrutado con ella las alegrías de comenzar una relación o por no haber llorado con ella sus dudas y temores sobre Lena.
Y ahí aparecía Lena de nuevo entre sus sentimientos. Le hubiera gustado estar enfadada con ella, pero no podía, en un lugar recóndito de ella había cierto grado de comprensión, aunque eso no quitaba para que se sintiera decepcionada, quizá había esperado algo más de ella.
Pero también era cierto que posiblemente no había escogido bien los roles y ese gran favor debía haber sido pedido por Kara, no por Maggie o por Supergirl.
Con ese firme pensamiento y con la premura de ver pasar las horas, salió volando rápidamente en dirección al DEO, antes de hablar con Lena quería comprobar si había habido algún adelanto con el vídeo o con alguna otra pista que hubieran encontrado.
