Hola!
Les traigo un nuevo capítulo antes de irme de vacaciones, como lo prometí ¿cierto que soy buenita?¿A que si? Estoy muy orgullosa de esta entrega...no sé!. Me inspiré demasiado y lo hice de una patada. Espero que también les guste n.n...ah! y no se olviden de mi en el periodo de ausencia...yo los extrañaré mucho!.
Ahora respondiendo reviews.
Almanara (lo prometido es deuda¡acá está la actualización antes de mis vacaciones! En este capítulo todas tus dudas serán respondidas...por cierto, en la próxima actualización, de vuelta de vacaciones, estrellita será artista invitada! Ni te imaginas lo que tengo planeado n.n) Lthien of Dorthonion (hahahahaha, si, la vida es injusta, no todo puede ser miel sobre hojuelas! Pero creo que este capítulo te dejará algo más tranquila. Ojalá que también te guste el otro fic P) Beautifly (no entre en crisis! No quiero ser responsable de una muerte por paro cardiaco tan joven! Además, te avise!!!!... bueno, como verás, seguí tu orden antes de irme de vacas jo!) CKL CKL (No me importa tener un mal necesario con tal de que sea Draco...jajajaaja, es como too much ¿no? Pero bueno, acá verás que después de todo, el tipo tiene sus fundamentos para actuar como macho de teleserie venezolana XD) Kyliam (espero que esta actualización te quite las ansias...o puede ser que te las aumente? Uuuuu! Pero no te preocupes, volviendo de vacaciones actualizaré al toque!) Karyta (no me degolléis porfis! Que si muero no puedo continuar! Ojalá que no te hayan comido las ansias y que te guste este capítulo, estoy muy orgullosa de él) Dayitax (Wiii! Otra llevada al lado oscuro de los fics...dramiones!!! jo! Espero que te gusten tanto como a mi) Zuly (Gracias por el premio y la alabanza! Me sonrojo a borbotones! Ojalá con este capítulo también te emociones) María (noooo hermanita pequeña adoptada! No quise hacer sufrir a tu sentimental corazoncito! Pero no pude evitarlo...era parte de la historia...snif. Ojalá y me perdones. ...¿Sabes? a mi nunca me ha pasado eso del beso en la vía pública, soy demasiado vergonzosa...y con respecto a pansy solo puedo decir algo...IDOLA! ella es como mi parte oscura...jejeje. Mi lado geminiano malo. A todo esto,¿qué signo eres tu? Mmmmm no se porqué me tinca que debes ser de agua, por lo soñadora n.n. Me imagino que debes haber escupido fuego al leer la parte de Jean Paul...o sea, escribir a alguien tan malo y perro como su hermana debe ser tan traumante como leerlo. Pero así es la vida! Está lleno de gente mala, buena, loca y gris. No todo es caramelo y manzanitas. Ojalá este capítulo te deje más tranquila y no te desesperes durante mis vacaciones, prometo volver con las pilas recargadas! Ps. Te envidio por tu Theo!) Evadneh (Gemela! Que bueno que hayas experimentado toda especie de sensaciones con ese capítulo, desde alegría hasta tristeza...con respecto a lo del lemmon, uff...debo consultarlo con mi almohada! Además, debo ser cuidadosa después de todo, las cosas que se cocinan lento son las mejores. ps: yo detesto a hachi!) Darky (No soy cruel UU, si tengo corazón! Y para que veas que si soy buenita, les traje un capítulo largo antes de mis vacaciones¿no merezco un premio por eso? Con una galletita me basta XD) Imalonefordanny 19 (hahahaha, Yo creo que más de alguno quiere mandar a los hermanitos Saunier via PEEC al infierno, comenzando por Hermione jo jo jo. Este capitulo lo hice de una patada, mi inspiración volvió!) Makarva (eeeee! Esa es la idea! Relatar como si fueran espectadores invisibles de las aventuras y desventuras de los personajes! Espero que este capítulo te deje contento!) Namine (mmmm¿estuvo buena la salida en grupo, no? Lastima que los franceses vinieran a embarrarlo! Pero bueno...habrá que ver como se arreglan las cosas...si es que se arreglan jo jo jo!...malvada mode on) Cedrella Lysandra (Claro que te eche de menos! Lastima que ahora me toque partir a mi ...buuuu...oye! me pone muy feliz saber que te gustaron los capítulo, espero que este no sea la excepción lalalala, saludos!) Saku Malfoy (No te disculpes por no comentar antes! Mientras lo hagas...jajajaja. ¿Sabes? Me alegra mucho saber que con cada capítulo te hago sentir muchas cosas, casi provocándote paros cardiacos... de veritas. Muchas gracias por los halagos...no sabia que era tu autora favorita! Ahora tendré que esforzarme más para no decepcionarte! Saludos y disfruta esta nueva entrega) Karix (Querida amiga...creo que nos estamos sintonizando brigidamente, ya no solo pensamos lo mismo al unísono, sino que también me adivinas parte de la trama! Ya verás porqué... Oye, a todo esto...me reí un montón con lo del arca, por merlín! Cada día estas más pervertida jajajajajaja, aunque la reina de eso soy yo, después de todo, yo soy la que escribe esas cosas... UU. Te quiero!!!! Hablamos a la noche P) Jaz (¿Uno de los mejores del fic? Wow, gracias! Espero que este también te guste mucho!) Embercita (Colega poco seria, en realidad, la frase era leguleya a propósito, chiste que solamente podía entender usted y la karix...jajaja. Espero que lo estés pasando muy bien en la playa! Ahora viro a ver tu actualización ps: con tu fic me dan ganas de cortarme las venas!) Caolinet (el que sea la noche de navidad es lo que lo hace tan triste...snif...no sé si este capítulo será más positivo, pero al menos, explica muchas cosas jeje. Saludos!) Dayis (Ya se que estoy loca! Ya lo sé!, cuando caminas en dirección a tu trabajo imaginándote que tu vida es una película ya uno tiene claro que algo tiene de malo en la cabeza XD. En este capítulo podrás ver la versión de draco, a ver si te deja mas tranquila ). Oye! Vi el video...quedé plop...amé la canción! Gracias por el dato!) Ary Evans (Mega review!! Me reí mucho leyéndolo. Yo también morí escribiendo eso de los franceses, de hecho, siempre me preguntan cuando escribo "porqué pones esa sonrisa idiota cuando estás frente al computador?".Uff...si supieran...jajaja. Oiga! Tenga cuidado con la baba y los aparatos tecnológicos...no se vaya a electrocutar! Sería una muy fea muerte...jo!. A todo esto...morí con "las malas intenciones grabadas en el culo!" buenísima frase!!!!!!! Un 10 por ella! Saludos y gracias, ojalá te guste esta nueva entrega n.n) Elizabeth Isis Malfoy (seamos justas con nuestro rubio oxigenado, tenía motivos para actuar tan enyeguecidamente¿no? Jejejeej. Ya veré como hago pagar a los Saunier por malvados!) Philana (No me ahorques! Si me ahorcas no puedo seguir, ergo, el fic queda inconcluso!. No quise matarte de la pena!, pero al menos, en este capítulo sabrás la otra versión de los hechos, a ver si te deja un poquito más tranquila...snif. y como ves¡actualicé antes de irme de vacaciones! Wiii por mi)
Un saludo general para el resto de los lectores. Deséenme unas buenas y vacaciones!
PLAY
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Tuvo miedo.
Tuvo miedo de no volverlo a ver, de que no la perdonara jamás, de que la odiara y de que por despecho cometiera alguna barbaridad...
Esa noche la castaña casi no durmió. Se acostó en la cama de él, y abrazando fuertemente la almohada...lloró.
37.-
- ¿Quieres ponche? – preguntó atentamente.
-Si. Gracias
El rubio dio media vuelta y emprendió la búsqueda del bendito ponche... La mesa de comida estaba algo alejada y rodeada de gente golosa... !era imposible sacar algo!. Bufó fastidiado antes de empezar a colarse entre la multitud, sin embargo, una mano lo atrapó del brazo y lo sacó del mar de gente.
- ¡Draco¡Que sorpresa! - Exclamó Sophie con una sonrisa de oreja a oreja.
- Ahh... tú ...¿Qué haces aquí? – preguntó desinteresado, evitando la fija mirada de la chica.
- Pues mi familia siempre viene a celebrar la navidad y el año nuevo acá...es uno de los mejores lugares – respondió encogiéndose de hombros - ¿Buscabas algo en particular?.
- Ponche.
- ¿Para ti solamente? – inquirió con una voz bastante provocativa, pero siempre manteniendo la distancia...no quería enojar al muchacho... éste le había demostrado que podía ser muy hiriente y malvado si se lo proponía.
- No, Hermione está por allá – contestó secamente, empezando a incomodarse
- Ahh...- esbozó decepcionada – Bueno, te ayudaré.
La chica se giró y comenzó a adentrarse en el mar humano con tranquilidad, el cual, misteriosamente empezó a abrirle paso... con una simple mirada logró que el barman enfocara su atención solamente a ella, sirviéndole dos copas repletas de ponche con una sombrilla roja de decoración.
- ¿Ves? – soltó extendiéndole las copas como trofeo, luego de haber regresado tan tranquilamente como se había ido.
- ¿Hasta para esto te sirve ser veela? – ella puso una mirada falsamente inocentona – Gracias de todas formas, nos vemos – agregó regresando al lugar donde había dejado a su novia.
Sin embargo, ni es sus peores pesadillas habría imaginado lo que estaba apunto de presenciar... Ahí la vio, en los brazos del estúpido franchute que conocieron esa misma tarde, regalándole los labios que ella había prometido pertenecerles solo a él...
La sangre le hervía... y sentía un fuerte dolor de cabeza a causa de la ira... de haber tenido su varita a mano, probablemente no hubiera respondido de sus actos...
Fue asaltado por un ataque de ira incontrolable, impactando al mentecato en plena quijada, derribándolo al suelo de un solo golpe... y llamando la atención de todos los presentes, que comenzaron a murmurar por lo bajo con cara de espanto.
La escuchaba gritar, pero la tormenta que existía en su cabeza no le permitía procesar lo que le estaba diciendo...La miró... la miró intensamente... y no pudo evitar destilar todo el odio y decepción que estaba sintiendo... Debía marcharse antes de cometer una locura, o quizás más de una.
Con destreza, esquivó a los presentes hasta alcanzar la salida... sabía que ella lo seguía de cerca, pero no permitiría que lo alcanzara...no quería escuchar excusas vanas. Lo había defraudado y punto.
- ¡NO TE VAYAS POR FAVOR¡DÉJAME EXPLICARTE! – escuchó a lo lejos.
Llegó rápidamente al hotel, agarró su varita y empacó todo en su baúl con un conjuro... el mentón le tiritaba de impotencia y sus puños estaban tan apretados que sus nudillos estaban más pálidos de lo habitual. Cuando tuvo todo guardado... se fue. No tenía claro a donde iría, pero no quería verla ni en pintura.
Caminó por las calles aledañas desorientado... tan ofuscado estaba que no podía tomar ni una puta decisión y eso lo frustraba de sobremanera...no estaba acostumbrado a perder la razón de esa forma...y le dolía...le dolía una brutalidad.
Se sentó en una banquita levemente iluminada y escondió su cabeza entre las manos... respiró hondamente, tratando de encontrar algo de calma entre tanto instinto asesino que lo asaltaba...
De pronto, recordó. ¡Había dejado completamente desamparada a Hermione!
No.
No podía hacer eso... su conciencia no se lo permitiría... por mucho que en estos momentos quisiera ahorcarla, en el fondo la amaba, y no podía hacerle eso...aunque tampoco podía perdonarla... así que regresó enfadado al hotel.
- Monsieur Malfoy¿Qué se le ofrece? – preguntó el recepcionista con una amabilidad perturbadora
- Vengo a cancelar la cuenta de la habitación 707 – contestó buscando el dinero en su baúl.
- ¿Se va hoy mismo?- inquirió extrañado.
- Yo si. Mi acompañante se queda hasta mañana.
- Ohh...- esbozó recibiendo el pago - ¿Se le ofrece algo más?
- Si Francis. Por favor, prepárele un traslador a Londres a la señorita.
- Como usted guste – contestó con una reverencia.
- ¿Me cuidas un poco mis pertenencias?
- Por supuesto.
No sabía porqué se subió a aquél ascensor y había apretado el piso 7. Menos aún entendía porqué estaba abriendo sigilosamente la puerta de la habitación, tratando de meter el menor ruido posible para no ser descubierto... y la imagen que presenció le encogió el poco corazón que le había quedado.
Ella dormía abrazando con fiereza la almohada, con el ceño fruncido y el rostro surcado de lagrimas negras a causa del maquillaje...su respiración era entrecortada, probablemente a causa del cansancio provocado por el llanto.
Una parte de él quiso abrazarla, confortarla y besarla hasta el amanecer...sin embargo, la otra parte de él la odiaba por provocarle aquel intenso dolor en el pecho que a penas le permitía respirar.
De su bolsillo extrajo una pequeña cajita con una nota, depositándola en el velador... No quería quedarse con el regalo de navidad que le había comprado... a pesar de que ya no estarían juntos... lo había adquirido pensando en ella y quería que lo tuviera... que lo recordara.
Salió tan sigilosamente como entró...aunque más cabizbajo... más destrozado, pues de ahora en adelante, ya nada sería lo mismo...
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Una muchacha de largos cabellos negros observaba fijamente las llamas que bailaban dentro de su chimenea, moviendo su pie con impaciencia mientras que con sus dedos golpeaba el brazo del sillón en el cual estaba sentada. Un chirrido de puerta la hizo voltearse, divisando la sombra de la persona que estaba esperando
- ¿Y bien? – preguntó alzando una ceja.
El recién llegado se acercó hasta ella quedando a la vista, apuntando con su índice un feo moretón en la quijada.
- ¡Eres lo máximo hermanito! – exclamó abrazándolo como una pequeña.
- Lo sé – respondió con arrogancia – Fue pan comido.
- ¿Y como lo tomó él? – inquirió con los ojos bien abiertos.
- ¿Cómo crees?
La sonrisa de Sophie era tan amplia que podía medirse con una regla. ¡Lo había logrado¿cómo no se le había ocurrido antes tal brillante plan?
- Hermana...¿Tanto te gusta ese rucio desabrido? – preguntó despectivamente el muchacho.
- Me encanta.
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Despertó con los primeros rayos del sol...deseando que todo se tratase de una vil pesadilla...pero no fue así. Nada había sido tan real como lo sucedido anoche.
Saladas lagrimas se volvieron a apoderar de su rostro...se sentía indefensa... temerosa... destrozada. Abrazó sus rodillas tratando de clarificar su mente, cuando notó una cajita verde en el velador que no había visto con anterioridad. Traía una nota.
Súbitamente los nervios la dominaron... con la mano completamente temblorosa la agarró, enfocando su atención en el papelito blanco...
"Tu regalo de navidad...
Quiero que lo tengas a pesar de ya no estemos juntos.
D.M."
Puso la nota contra su pecho y respiró aliviada.
No importaba en lo absoluto que hubiera escrito "ya no estemos juntos". Lo importante es que había regresado mientras dormía...y eso le daba luces de esperanza...no todo estaba perdido.
Abrió cuidadosamente la cajita para encontrarse con un anillo precioso, que hacia juego con la cadena que para el baile le había obsequiado... emocionada, le dio un pequeño beso a la flor de Loto y se puso la joya en el anular derecho...Ya había decidido que haría. Ya había trazado un plan.
Tomó una ducha rápida, y arregló sus cosas... con un retorcijón de estomago fue a la recepción...rogando que lo que traía de efectivo alcanzara para cubrir los gastos.
- Señor... – esbozó, tratando de atraer la atención del recepcionista.
- ¡Oh! Señorita Granger ¿Le puedo ayudar en algo? – ofreció amablemente Francis.
- Si...¿Me podría dar la cuenta?- preguntó nerviosa.
- ¿Cuenta? No hay cuenta madame
- ¿Cómo? – inquirió desconcertada.
- Monsieur Malfoy pagó todo antes de marcharse... ¡ah! también me pidió que le preparara un traslador a Londres, así que es mejor que se prepare, porque se activa a mediodía. – contestó sonriente.
El rostro de la castaña se iluminó. Draco se había preocupado por ella a pesar de todo, lo cual alimentaba potentemente sus esperanzas de recuperarlo.
- Francis¿Te puedo pedir un favor?
- Lo que usted ordene madame.
- Por casualidad ¿usted conoce a la familia Parkinson?
- Claro. Son clientes frecuentes al igual que los Malfoy – respondió orgulloso de tener gente tan importante dentro de su cartera.
- ¿Podría cambiar la dirección del traslador a su mansión?
- Por supuesto.
No tenía una gran amistad con Pansy, pero si se relacionaban civilizadamente...y si alguien podía ayudarla en estos momentos era ella...
Llegó la hora de la verdad, y el florero que habían hechizado como traslador se activó. No caeré de nalgas, no caeré de nalgas repetía mentalmente mientras estiraba la mano para alcanzarlo...y todo comenzó a dar vueltas.
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Una muchacha ordenaba sus regalos de navidad en su habitación mientras tarareaba una canción. Estaba muy contenta...su paseo a Francia había sido muy emocionante y le había dado nuevas fuerzas para soportar a su fastidiosa familia...
- Pase - dijo al sentir el llamado de la puerta
- Señorita Pansy, la buscan – informó la elfina doméstica en un susurro.
- ¿Alex? – inquirió emocionada
- No...es una muchacha
- Ah... dile que pase – ordenó decepcionada...sin embargo, cuando vio de quien se trataba su cerebro le dijo que algo no andaba bien - ¿Granger?¿Qué haces aquí?¿No deberías estar en Venecia?
- ¿Venecia?– preguntó acongojada.
- ¿O era Tokio donde se iban para año nuevo?...en fin, da igual... ¡que haces acá mujer¡donde esta mi draquin! – exclamó emocionada mirando por detrás del hombro de la castaña, esperando que en cualquier momento apareciera el rubio.
- Esperaba que tu me lo dijeras...- susurró mirando el piso
- ¿A que te refieres?
Hermione tomó un gran respiro antes de ponerse a hablar, pensando que no era buena idea aparecerse por allá... después de todo, la serpiente era capaz de asesinarla...
Le contó detalladamente todo lo ocurrido, su encuentro con el hermano de Sophie, el muérdago, su inmovilidad, el beso, la reacción y posterior desaparición de Draco... Los ojos de Pansy lanzaban chispas asesinas, arrugando la nariz con desprecio.
- ¿Cómo puedes ser tan inteligente para algunas cosas y tan estúpida para otras? – soltó venenosamente, tomando un peluche con forma de unicornio que tenia en su cama, y apretujándolo para liberar la rabia contra un ser inanimado y no uno vivo - ¿Acaso no te diste cuenta que esa perra te puso una trampa enviando al hermano?.
- ¡Me di cuenta cuando era muy tarde! – exclamó desesperada - ¡Te juro que no podía moverme, no se que me pasó!
- ¡Claro que no podías moverte estúpida! – espetó con rabia – ¡Piensa con tus neuronas por Merlín! Ese chico tiene sangre de veela al igual que su hermana...!atraen a los del sexo opuesto por la mirada¡Y tu! – agregó apuntándola amenazadoramente con el dedo – Deberías saberlo, sin embargo ¡caíste!...mierda¡caíste Granger!
- Yo...yo no...
- ¡No quiero ni pensar como está mi pobre Draco! – interrumpió gritando como una loca. - ¡Me decepcionas Granger!¡me decepcionas!¡Se suponía que tu lo harías feliz¡Por eso abandone mis esperanzas y te lo di en bandeja! – la castaña se puso pálida - ¿Tu sabes lo difícil que es para él confiar en alguien?
- Pansy...yo...lo siento – balbuceó entre lagrimas, secándoselas con las manos empuñadas.
El corazón de la pelinegra se ablandó al verla en ese estado tan débil emocionalmente... se acercó a ella y la abrazó, sintiendo como tiritaba entre hipidos, llorando desconsoladamente.
- Ya veremos como lo solucionamos...tranquilízate – le susurró al oído – Pero no será fácil...es un chico muy orgulloso.
- Lo...sé...
- Cualquier cosa que sepa te aviso¿bueno? Ahora lo más recomendable es que te vayas a la casa a descansar...te ves horrible – bromeó, logrando una fugaz sonrisa en la chica.
- Gracias por tu ayuda...
- Que sea la última vez Granger.
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De nuevo se encontraba en la calle y no sabía que hacer... estaba oscureciendo y no quería regresar a su casa ya que le había mentido a sus padres sobre su paradero... tampoco quería enfrentarlos inventándoles excusas baratas por su depresivo comportamiento...Solo le quedaba una opción: La madriguera.
Tragó saliva espesa ante la sola idea, pero necesitaba hablar con alguien, y Ginny era la única que sabía de su secreto. Con mucho esfuerzo mental, logró aparecerse justo en la puerta de la casa, hecha un atado de nervios...sin saber que diría.
La diosa de la fortuna le sonrió, pues justo en ese momento se abrió la puerta...dejando a la vista a su pelirroja amiga.
- ¿Hermione? – esbozó incrédula
- Shhhhh – dijo poniendo su índice en los labios – Vamos a hablar afuera. – agregó en un susurro.
- Esta bien, déjame avisarle a Harry que saldré – contestó bajito, desapareciendo del lugar.
La castaña caminó de un lado para otro impaciente porque volviera su amiga, sin embargo, en esta ocasión la diosa de la fortuna le dio la espalda...al ver bajar por las escaleras a la persona que en estos momentos le incomodaba ver: Ron.
- ¿Hermione?- preguntó sorprendido -¿Qué estás haciendo acá?¿porqué tienes esa cara de tragedia? – inquirió genuinamente preocupado.
- Este... venía a visitarlos...- mintió aguantando el ataque de llanto que sospechaba que vendría.
- ¿Paso algo? – insistió acercándose a ella con cautela
- No – respondió, sin embargo, la voz la dejaba en evidencia.
- No te creo... ¿No confías en mi cierto? – espetó frunciendo el ceño.
- No es eso...Ron...yo...- las lagrimas se agolparon en sus ojos, y al siguiente parpadeo, se liberaron, corriendo libremente por sus mejillas. – Estoy bien...
- Shhh...shhh... tranquila – dijo el pelirrojo, rodeándola en un abrazo – Puedes confiar en mi...
- ¡Déjala en paz! – ordenó la recién aparecida Ginny, quitándosela de un tirón – ¡Ella vino a verme a mi!
- ¡Ella también es mi amiga! – exclamó rojo, quitándosela a su vez de las manos y poniendo a la castaña a sus espaldas. - ¡Tú eres la que sobra!
- ¡Niños¡Niños¿Por qué tanto griterío? – interrumpió Molly Weasley, quien venía con un paño de cocina entre las manos - ¿Hermione? Cariño...¿Qué te ocurre? ...ven, vamos a la habitación para hablar un rato – ordenó con suavidad, llevándosela ante la mirada atónita de sus hijos...
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Había pasado todo el día echado en su cama mirando el techo con los brazos cruzados detrás de su nuca...Nunca le había gustado esa propiedad de los Malfoy, pero sin duda, era la mejor opción al momento de escapar del mundo... Pocos sabían de su existencia... hasta sus padres se habían olvidado de ella, ya que las olas reventaban muy cerca, dejando una permanente sensación a sal en el ambiente...
En la fatídica noche en que dejó a la castaña no pegó un ojo...y tampoco lo hizo durante el día siguiente, pues estaba seguro que no serían precisamente dulces sueños los que tendría. Sin embargo, ya eran las diez de la noche y se sentía aturdido, manteniendo a la fuerza sus ojos abiertos...hasta que el cansancio irremediablemente lo venció...
Mierda...¿Porqué se supone que me tengo que sentir mal ahora? pensó irónicamente al verse a si mismo en un sueño de nuevo...pero a los pocos segundos notó que había algo distinto con respecto al resto... de hecho, su cara se veía mucho más adulta...como si estuviera cercano a los cuarenta años.
El Draco adulto caminaba a toda velocidad por la plataforma nueve tres cuartos con un abrigo largo abotonado hasta el cuello...pero no estaba solo. A su lado había una mujer y un niño, de aproximadamente once años de edad...¿Mi...mi familia? Pensó temeroso.
¿Qué...? esbozó el rubio actual confundido. Observó como en dirección opuesta se acercaban un grupo de cuatro personas... y el alma se le fue del cuerpo cuando pudo reconocerlos... Se trataba de Hermione, Weasley y dos niños...probablemente sus hijos. Notó como su versión adulta miraba la escena con tristeza...expresión que cambió radicalmente cuando se percató de que el zanahorio miraba en su dirección, transformándola en algo inescrutable... Asintió cortésmente y se alejó del lugar...al parecer aún le dolía... aún.
No quiso seguirse a si mismo, no le interesaba saber como se encontraba él ...necesitaba saber de ella...necesitaba saber porqué estaba con el pobretón otra vez.
Aliviado por ser invisible, se acercó directamente, involucrándose a la conversación ajena sin pudor.
- "Así que ese es el pequeño Scorpius" – dijo la comadreja – "Asegúrate de machacarle en cada examen Rosie. Gracias a Dios heredaste el cerebro de tu madre"
- "Ron! No intentes volverlos el uno contra el otro antes de que empiecen la escuela!"- reprochó la castaña.
- "Tienes razón, lo siento. Aunque... No seas muy amigable con él, Rosie. El abuelo Weasley nunca te perdonaría que te casaras con un sangre pura"
Draco se despertó de un sopetón, sudando frío y con el corazón a mil... El solo hecho de pensar de que hubiese tenido una premonición de lo que sería el futuro le dio nauseas. Cada hora que pasaba estaba más confundido...Ya nada tenía sentido..
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Estaba preocupada...muy preocupada.
Tenía que hacer algo...la pregunta era ¿Qué?¡Ni siquiera sabía donde estaba!. Bufó molesta, pero sin rendirse... tenía que pensar en las opciones que barajaba, después de todo, era la persona que más lo conocía...
¿Se habrá ido a su Mansión? Lo dudo...no creo que le gustaría fingir ante sus padres...¿Hogwarts? tampoco, no es tan simple... ¿Su departamento en Beijing?...no... improbable...mmmmmm... ¡Lo tengo! Exclamó triunfalmente al recordar aquel lugar del cual le había hablando y llevado en solo una oportunidad. Una casa cerca de la costa...justo al frente del mar.
Hizo el mayor de sus esfuerzos para concentrarse en dicho sitio...cualquier error la podía llevar a aparecerse en un lugar peligroso, o ¡aparecerse a medias!. Cerró los ojos con fiereza y lo logró. Se encontraba en la playa que daba a la casa.
Respiró profundamente antes de entrar...sabía, de hecho, podía apostar que sería difícil, que él se comportaría como el cabezota que era... sin embargo, quería ayudarlo por sobre todas las cosas... con él podía tener paciencia ilimitada.
- Alohomora - pronunció en un susurro, entrando al lugar silenciosamente, tratando de no interrumpir el sueño de su amigo, ya que bordeaba la medianoche.
Pero él no dormía.
Estaba sentado en el marco de su ventana mirando atentamente el mar, con sus ojos grises ensombrecidos, completamente despeinado y sus ropas arrugadas... iluminado solo por la luz de la luna.
- Las noticias vuelan rápido – soltó sin mirarla, estremeciendo a la chica.
- Draco... ¿Cómo estás? – preguntó acercándose con cautela... en estos momentos estaba jugando con fuego.
- De maravilla – ironizó, sin dejar de observar como las olas chocaban contra las rocas.
- Mira... yo...
- Para – interrumpió con severidad, dirigiendo sus ojos a la recién llegada – Si vienes con el discurso preparado, ahórratelo, no lo quiero escuchar. Se perfectamente lo que piensas.
- ¿Ah si?¿Y que pienso? – inquirió llevándose las manos a la cintura, en una postura desafiante.
- Que todo fue planeado¿no?
- Entonces... – esbozó confundida. – Porqué...
- ¿Por qué estoy así? – la chica asintió – Porque estoy sumamente decepcionado... se suponía que estaba con la bruja más inteligente de su edad, pero resultó caer en la más absurda de las maquinaciones... No me importa la condición natural de los sangre de veela para seducir; lo que me importa fue que ella se dejó, a pesar de las advertencias que le hice...le dije que no podía cuidarse sola...
- Pero...ella no lo hizo a propósito... ¡está destrozada!
- ¿Y yo qué?¿Crees que estoy muy feliz acaso? – inquirió capciosamente - ¡Mírame!¿Alguna vez la engañé?¿Alguna vez caí en las provocaciones de Saunier?¡Te recuerdo que también es veela!¡Sin contar a todas las psicópatas que me seguían por culpa de tus bailes! – vociferó fuera de sí.
- Yo...lo siento... – murmuró apenada.
Draco volvió su mirada al mar, con el cuerpo completamente tenso por la rabia... La muchacha suspiró...caminó en su dirección conmovida, sentándose en el espacio de ventana que sobraba, y con reserva, comenzó a acariciar el pelo del rubio, que de a poco se fue relajando hasta convertirse en un muñeco de trapo.
- Ven – le susurró la pelinegra, acomodando la cabeza de él sobre su regazo, acariciando sus cabellos y mejillas con ternura – No importa lo que suceda de hoy en adelante...yo siempre estaré para ti.
- Gracias... – contestó cerrando los ojos.
- Ni pienses que te dejaré solo... te vendrás a mi casa a pasar el año nuevo... y es una orden.
- Pero...
- Sin peros – interrumpió la chica con severidad. – Arregla tus cosas... nos vamos.
Esa misma noche, luego de arribar a su casa y dejar al rubio en la habitación de invitados, Pansy sigilosamente entró a su lechucería, entregando un sobre dirigido a cierta leona que en estos momentos debía estar con un ataque de nervios...
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La sentó en la cama con la dulzura que solía caracterizarla, colocándose inmediatamente a su lado izquierdo. Recogió uno de sus mechones detrás de la oreja para verla mejor... estaba pálida y ojerosa. Sus ojos rojos delataban que la chica no había dormido casi nada. Tenía el aspecto de un infieri.
- ¿Qué sucede hija? – preguntó buscando su mirada - ¿Algún problema con Malfoy?
La castaña literalmente saltó al escuchar su apellido de los labios de Molly Weasley...¿Es que acaso ya está enterada?.
- No, no se preocupe...no es nada importante.
- ¿Cómo que no?¡mírate por Merlín! Nadie tiene ese semblante por "nada importante" – espetó con un brillo especial en los ojos – Yo ya sabía que ese muchacho no tardaría en herirte...
- ¿Disculpe? – inquirió sorprendida.
- ¡Oh Hermione¡No seas ilusa niña mia!¿Qué podías esperar del hijo de Lucius? Ese desgraciado no pudo haber criado nada bueno...
- ¡Momento! – exclamó levantándose de la cama – Señora Weasley, yo la quiero mucho, es como una segunda madre para mi, pero no permitiré que se refiera a Draco en esos términos...
- ¿Cómo puedes defender a alguien como él? - espetó con dureza - ¿Alguien que le hizo la vida imposible a ti, a tus amigos y a cualquiera que no fuera sangre pura?¡A alguien a quien le pusieron la marca tenebrosa por Merlín!..
- ¡Basta! – gritó colocándose las manos en los oídos – Por favor, déjeme tranquila, guárdese sus comentarios... no quiero pelear con usted.
- Ya verás que tengo razón querida... solo espero que no sea demasiado tarde– soltó con decepción, saliendo del lugar con aire ofendido.
El ceño de la castaña no se relajaba...¿Acaso la señora Weasley ha tratado de manipularme? No podía creerlo... toda su amabilidad no había sido más que un pretexto para poder influenciarla... Pero tampoco podía enojarse, después de todo, ella solo velaba por los intereses de su hijo...Aunque no entiendo porqué lo hace si Ron solo desea mi amistad...pensó extrañada.
Un leve golpeteo en la ventana la sacó de sus pensamientos. Era una lechuza negra y elegante, que le estiraba la patita con clase para que desenrollara el mensaje escrito. Con toda su esperanza y fe, la abrió...
"Granger:
Hallé a Draco, se encuentra sano y salvo... logré convencerlo de que se quedara en mi casa a pasar el año nuevo. Sin embargo, te recomiendo que por ahora guardes distancia ... aún está muy dolido. Dale espacio para que su cerebro platinado procese lo ocurrido.
Una cosa más...en este tiempo no la vuelvas a cagar... el mundo es muy pequeño y todo se termina por saber.
Saludos.
P. Parkinson"
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Los señores Parkinson estaban encantados de tener a Draco Malfoy en su hogar como huésped... La verdad, siempre habían deseado que se comprometiera con su hija... sin embargo, Alexander tampoco estaba nada de mal. Cumplía todos los estrictos requisitos para ser aceptado en dicha casa...
Pansy, que también estaba entusiasmada con el recién llegado (pues podía tenerlo a su disposición para ensayar los bailes) se dirigió a la pieza de invitados para despertarlo sorpresivamente.
- Dormilóoooon es hora del desayu...- La pelinegra se quedó con el resto de la palabra en la lengua.
El rubio no solamente ya se encontraba despierto, sino que se estaba sentado arriba de la cama, tocando su guitarra a torso desnudo, tal como solía dormir.
- Buenos días – dijo él, sin quitar la vista del instrumento - ¿Qué tal has dormido?
- Err...bien – contestó tocándose el pelo compulsivamente - ¿Y tú? – el Sly se limitó a encogerse de hombros como respuesta.
La muchacha, haciendo gala de su capacidad teatral, se acercó al lado del chico sin demostrar lo incómoda que la colocaba el hecho de que él estuviera tranquilamente semidesnudo. No, no podía distraerse en cosas tan superficiales...debía asegurarse de que la estadía de su amigo fuera lo suficientemente agradable como para sacarle una sonrisa... Extrañaba verlo sonreír.
Sin pensarlo, lo rodeó por la espalda en una abrazo, apoyando su cabeza en él.
- ¿Tienes claro que te sacaré el jugo estos días? – bromeó sonriendo de lado
- ¿Me harás ensayar todo el día? – preguntó levemente preocupado, adivinando los pensamientos de la chica
- Mmmm... quizás – respondió divertida.
- Señorita Pansy, la busca el joven Al...
El tiempo se congeló.
Mientras la elfina doméstica informaba de la visita, el aludido entró sin esperar al lugar, desencajándosele la mandíbula al ver a la pelinegra cómodamente apoyada en la espalda de Malfoy... que se encontraba convenientemente sin polera.
- Sabía que algún día pasaría esto ...- murmuró por lo bajo, saliendo a toda prisa de la mansión, seguido de cerca por la muchacha.
- ¡Detente!
- ¡Deja de seguirme!
- ¡Detente! – chilló otra vez desesperada, sacándose una de sus zapatillas de levantar y tirandosela en la cabeza...
- ¡OUCH! – se quejó el cuervo tocándose la nuca - ¡Estás loca!
- ¡Si!¡Y tu eres un estúpido! – gritó con rabia.
- ¡¿Ah si¡¿Ah si?! – provocó moviendo la cabeza de arriba abajo.
- ¡Si!¡Porqué no entiendes absolutamente nada! Te apuesto que coimeaste al sombrero seleccionador... ¡porque de inteligencia no tienes ni pizca! – siseó con los ojos fulminantes.
- ¿Qué es lo que no entiendo?¿A ver?¡Explícame! – replicó el muchacho perdiendo los estribos.
- ¡No entiendes que Draco es mi mejor amigo y tenemos mucha confianza entre nosotros!¡que si estoy contigo es porque te quiero! Y como eres tan obstinado y no me escuchas¡menos vas a entender que ahora él me necesita!¡Por merlín, está destrozado!
- ¿A que te refieres? – preguntó ceñudo sin entender.
- ¡Que Draco terminó con Hermione! – gritó como si fuera lo más obvio del mundo.
- ¿QUÉ?!!!! – inquirió con un rostro plagado de horror
- ¡Lo que oíste! – soltó colocando las manos en la cadera.
- ¡No puede ser!¡Tienes que hacer que vuelvan ahora mismo! – vociferó desesperado, perdiendo todo rastro de celo en su mirada
- Vaya...no sabía que te importaba tanto su relación... – esbozó súbitamente sorprendida.
- ¡Lo que me importa es la banda! – exclamó llevándose la mano a la cabeza, revolviéndose todo el cabello.
- ¿Disculpa?
- Si ellos se separan... ¡la banda se irá a la mierda! – aseguró con la compostura completamente perdida ...como si se tratase del fin del mundo.
La pelinegra guardó silencio unos segundos...tratando de procesar las palabras de su novio... ¿Acaso estaba más preocupado de eso que de la estabilidad emocional de sus amigos?¿Sus celos se aplacaron ante la sola idea de que su banda se disolviera?...un calor fulminante se fue apoderando progresivamente de ella, desde la punta de los dedos, extendiéndose por cada cabello revuelto.
- ¡NO ME LO CREO¡ERES UN INSENSIBLE ALEXANDER BLEU! - Gritó con la voz cargada de decepción – ¡NO ME VUELVAS A DIRIGIR LA PALABRA HASTA QUE TE HAYAS DADO CUENTA DE LA BARBARIDAD QUE ME ACABAS DE DECIR! – Agregó, para luego lanzarle la otra zapatilla, acertándole de lleno en la boca del estomago...
La muchacha avanzó a grandes zancadas de regreso a su hogar, y no dudó en cerrarle la puerta en las narices al pelinegro que venía corriendo detrás de ella...
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- Feliz año nuevo Hermione... - susurró al viento cierto rubio, mientras observaba explotar los fuegos artificiales en el cielo... sin saber que en ese mismo instante, alguien le deseaba lo mismo con todo el corazón.
