CAPITULO 37
BELLA POV
La espera y la falta de noticias me estaba matando. A ésta misma hora en alguna catedral de New York se estaría representando parte de la función que Edward y yo habíamos planeado para poder desenmascarar a Heidi.
Prácticamente ya no me quedaban uñas porque los nervios me estaban matando. De lo que sucediera hoy dependería mi futuro, mi futuro con Edward.
El inicio de nuestro para siempre dependía de lo que sucediera hoy, y sólo esperaba que la situación se diera a nuestro favor, ya que sinceramente estaba agotada.
Sentada sobre una manta frente a la playa de la Push mientras visualizaba el gran decorado frente a mí intentaba calmar mis nervios con el intenso murmullo que las suaves olas ejercían al llegar a la orilla. Frente a mí el mar en toda su inmensidad haciéndome pensar y reflexionar sobre el rumbo que había tomado mi vida desde la última vez que estuve en este mismo lugar.
Mi mente estaba embotada por toda la tensión acumulada durante todo este tiempo. Hacía mucho tiempo que no me relajaba, que no disfrutaba de la tranquilidad. Realmente si me paraba a analizarlo llevaba ocho años viviendo una vida a medias, respirando a medias y no estaría completa hasta que lo tuviera a él.
Y analizando el rumbo que habían tomado nuestras vidas desde la última vez que estuve en este mismo lugar llegué a la conclusión de que sólo el miedo a vivir el momento y a dejarse llevar por el corazón había sido el responsable de que ahora mismo me encontrara aquí.
¿Qué hubiera pasado si hubiese dejado a mi corazón ser libre y haber seguido a Edward hasta el fin o viceversa, que el se hubiese quedado aquí junto a mí, si el estar juntos es lo que realmente nos hubiera permitido a ambos ser feliz?,
Vivimos en un mundo en el que hemos dejado atrás tantas cosas por adaptarnos a vivir la vida que se supone debemos de seguir que dejamos a un lado lo que verdaderamente es importante.
Actualmente vivimos en un mundo en el que hemos dejado tanto de lado las cosas importantes,en el que solo prima el trabajo y el tener una seguridad, que verdaderamente dejamos atrás lo que verdaderamente importa.
Que más dá que tenga una carrera y me haya hecho un hueco profesionalmente en el mundo donde vivo si por ello he sacrificado mi verdadera felicidad.
Amo tanto a Edward que mi corazón duele.Y realmente me pregunto por qué durante tanto tiempo ambos nos empeñamos en evitar nuestra felicidad.
Pero así es la vida ¿no?. Tropezamos con una piedra y como animales que somos volvemos a tropezar y a tropezar y a tropezar …...
Y ahí sentada frente a la inmensidad del mar contemplando el ocaso, integrándome con la calma del murmullo de las olas y el embrujo del ocaso del sol tomé mi decisión. A partir de ahora la meta de mi vida sería ser feliz y sólo junto a él lo lograría. Mi meta sería hacerlo feliz dí a día, minuto a minuto, segundo a segundo …. tanto cómo duraran nuestras vidas.
Mientras mi mente divagaba y daba vueltas sin cesar, me recosté sobre la arena intentando visualizar como quería que fuese mi vida a partir de hoy en adelante, eso suponiendo que todo en New York hubiera salido bien.
Las horas se me habían pasado tan deprisa mientras mi mente analizaba el curso de mi vida que apenas fui consciente de que todavía no había recibido noticias de lo que había pasado. Un poco más relajada y de vuelta al mundo real me dispuse a llamar a Jasper para que me informara de cómo se había desarrollado todo ya que junto con Edward decidimos no ponernos directamente en contacto por miedo a que nuestro plan se fuera abajo.
En ese mismo momento unas gordas godas de lluvia empezaron a caer sobre mí. Había estado tan embobada en mis pensamientos que no me había dado cuenta de las enormes nubes grises que se habían ido posando sobre mí.
En pocos segundo dichas nubes empezaron a descargar y a descargar agua como si no hubiera fin. Por suerte logré llegar a la cabaña a tiempo ya que empezó a caer agua a raudales, provocando un corte de luz y que las lineas telefónicas se colapsaran.
Ya cambiada de ropa, frente al calor del fuego intenté ponerme en contacto con Jasper pero me imposible por lo que tendría que esperar al día siguiente para tener noticias.
EDWARD POV
Por fin todo había acabado, y poco a poco las cosas iban tomando su rumbo.
Heidi había sido detenida y ahora su vida estaba en manos de la justicia, y por los antecedentes que tenía no saldría de prisión en muuuuucho tiempo.
Mientras iba sentado en el avión rumbo a Forks la determinación en él se iba haciendo más y más fuerte. Ya le había llegado el momento de ser feliz y sólo había una persona capaz de hacerlo sentir así, su ángel, su amor...
Realmente no tenía nada planeado pero lo único claro que tenía es que quería pasar el resto de su vida con Bella Swan y que por nada del mundo nada ni nadie iba a evitarlo.
Edward y su familia tomaron el jet privado que un gran colega de Carlisle amistosamente les prestó sabiendo la historia tan dramática que había acaecido sobre él y Bella, era un romántico empedernido y quería aportar su granito de arena.
Tras varias horas de vuelo Edward observaba la inmensidad del cielo sobre el mar junto a la ventanilla del avión e intentando idear la mejor forma de hacerle saber a Bella que todo había terminado un momento de inspiración le vino y llamó en seguida a Alice para ponerse en acción.
Mientras tanto en la Push...
Bella estaba histérica. Hacía varias horas que ya había amanecido y no quedaba ni rastro de los nubarrones que la noche interior descargaban su furia sobre la playa de la Push.
Seguía sin tener noticias de Edward, ni de él ni de nadie ya que todas las llamadas que había realizado le llevaban al buzón de voz .
A media mañana un simple mensaje de Jasper indicándole que Heidi había sido detenida le hizo relajarse un poco ya que eso le hacía indicar que todo había salido como lo habían planeado, pero el no poder hablar con nadie y no disponer de más información le hacía morirse de los nervios.
Apenas una hora más tarde un mensaje a su teléfono le hizo brincar del susto. Cuando abrió el mensaje su cuerpo se relajó por completo. En la pantalla un "Espérame frente al sol" proviniente del teléfono de Edward le hizo vibrar de anticipación.
Y allí lo comprendió. Todo había salido bien y el momento de estar con Edward era inminente.
Así que puso rumbo a la playa y se sentó frente sus compañeros de divagaciones durante los últimos días, el mar y el sol esperando a su amor.
Estaba tan absorta contemplando la inmensidad del mar que un ruido a lo lejos le hizo despertar de su ensoñación al momento. A lo lejos frente al mar una lancha se aproximaba en dirección hacia la playa.
El corazón de Bella martilleaba bajo su pecho a un ritmo desenfrenado mientras obsevaba con expectación.
A medida que la lancha se aproximaba, Bella fue consciente de que una gran avioneta aparecía por el otro lado de la playa. Traía consigo una gran pancarta que con tanta distancia Bella no conseguía distinguir.
Poco a poco la avioneta se iba aproximando haciendo la pancarta mucho más visible a los ojos de Bella, al mismo tiempo que la lancha se aproximaba también.
En un momento la pancarta se hizo totalmente visible a Bella quien abrió los ojos y la boca estupefacta al ver lo que rezaba en ella. "Isabella Swan ¿quieres casarte conmigo?".
La lancha se detuvo a escasos cuatro o cinco metros de la orilla mientras Edward se alzaba en ella espectante a la contestación de ella.
Los ojos de Bella vagaban de la pancarta a Edward y viceversa estupefacta por la emoción.
Desde la lancha y alzando su voz a los cuatro vientos Edward le hizo la misma proposición.
-Bella Swan, te amo más que a mi vida, ¿Me harías el inmenso honor de ser mi esposa?
La sonrisa de Bella empezó a enmarcar su cara y sin dudarlo gritó al igual que Edward:
-¡Sí Edward Cullen, para siempre¡
-¡Para siempre¡- gritó él mientras ambos se abalanzaban sobre el mar para reencontrarse y reafirmar con un beso su amor.
Cuando ambos se alcanzaron batallando con la fuerza de las olas, la inmensidad de su amor en esos momentos superaban a las del mismo mar y el mismo sol. Ambos sellaron con un beso la promesa de que a partir de ese día vivirían la vida con el principal objetivo de hacerse felices el uno al otro durante el resto de sus días. Ese beso significaba la promesa de que nunca más se volverían a separar, que siempre estaría el uno para el otro, apoyándose y amándose hasta el final.
Ambos se miraron fijamente mientras un profundo Te amo se escuchaba sin palabras alto y claro en la calidez de sus miradas.
-¿Para siempre? Le preguntó dulcemente Edward a Bella.
- Para siempre- le contesto ella, mientras ambos depositaban sus manos en su corazón.
FIN
Lo sé, sé que no tengo perdón de Dios por no actualizar en un año, ruego me perdonéis. Pido mil disculpas, lo siento, lo siento, lo siento... Pero tenía que terminar esta historia y por fin lo he podido hacer.
Espero que hayáis disfrutado esta historia.
Un beso.
Estela.
