Capítulo 36

Sorpresas

Sakura se dejó caer pesadamente en una de las bancas que habían escogido para comer el almuerzo en compañía de sus amigas Rika y Chiharu. – ¿Está todo bien Sakura? – Preguntó Rika al verla con un semblante cansado. – Sí, es solo que estos días han sido un poco agotadores. – Respondió la castaña soltando un suspiro. Habían pasado un par de días desde su regreso de Hong-Kong.

-Hablando de Hong-Kong. – Comentó Chiharu. – Aun estamos esperando que nos cuentes como estuvo tu viaje amiga. –Sakura y Rika sonrieron por el tono que la chica utilizó.

– Tienes razón Chiharu, creo que podemos aprovechar que Eriol y Syaoran están ocupados. – Agregó Kinomoto soltando un suspiro. –Fue maravilloso, la familia de Syaoran me acogió de muy buena manera, sus hermanas y su madre son especiales y los lugares bellísimos.

-Estás dejando escapar la parte más importante de la historia Sakura. – Rika interrumpió el relato provocando las risas de Chiharu

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–Ahora estás igual que esta chismosa. – Contestó Sakura señalando a su compañera de cabello castaño peinado en trenzas. –Syaoran es tan atento, me llevó a la playa y a otros lugares, fue tan maravilloso, es un hombre tan romántico que cada día me sorprendía con algo diferente. – Ambas amigas suspiraban de la emoción.

-Ustedes vieron las fotografías que les envié, eso fue obra de él y sus hermanas, aun tengo de recuerdo este brazalete. – Les acercó la mano izquierda para mostrárselo.

–Lo único que obtuve por parte de Yamazaki fue un ramo de flores y una caja de chocolates. – Bufó Chiharu cruzándose de brazos haciendo reír a sus amigas. –Que cosas dices, yo estaría muy feliz con lo que Syaoran me regale, así sea una hoja, por que sé que piensa en mí. – Agregó Sakura.

-Agradece que tienes a alguien que piensa en ti Chiharu. –Respondió Rika dándole una mala mirada. –Tranquila chicas, ustedes saben que pienso en ustedes y también les traje algo. – Sakura tomó su bolso y de este sacó dos paquetes pequeños. – Espero que les guste, los compré pensando en ustedes. –Ambas chicas tomaron los presentes se pusieron de pie para agradecer con un abrazo a su amiga.

-No tenías porque haberlo hecho Sakura. – Habló Rika sentándose de nuevo en su lugar. –Claro que si Rika, ustedes me han ayudado y apoyado tanto que es lo menos que puedo hacer.

– Muchas gracias Sakura, que lindo detalle de tu parte. –Agregó Chiharu mientras tomaba un poco de jugo. – Tenemos que organizar una salida entre todos, podría decirle a Yamazaki, Eriol y Syaoran nos acompañarían. ¿Qué les parece? – Preguntó esta vez.

-Me parece genial. – Respondió Rika. – ¿Qué dices Sakura? – Se dirigieron a la castaña. –Cualquier excusa me parece genial para estar fuera de la casa. – Contestó la aludida frunciendo el ceño. –Es por tu hermana. – Confirmo Rika.

-¿Te ha hecho algo? Porque si es así se va a enfrentar conmigo. – Agregó Chiharu, Sakura negó con la cabeza. – No, es solo que me siento incómoda estando con ella bajo el mismo techo, no sé que le salió mal para que haya regresado, estoy segura que algo trama. – Explicó Sakura viendo al cielo.

-No pierdas la paz amiga. – La consoló su amiga de cabellera negra. – Es obvio que algo le ha salido mal y no le ha quedado opción que regresar a casa donde sabe que será recibida por tu padre, solo no permitas que te haga daño, lo mejor es que la ignores. – Termino por decir esta.

-Rika tiene razón Sakura. Solo no hagas caso a lo que haga o diga, ya sabemos que te tiene envidia, si prestas atención al más mínimo acto de ella entonces estará logrando su objetivo. – Chiharu tomó sus manos en un intento de transmitirle seguridad.

-Ya ven porque les digo que se merecen esto y mucho mas. – Habló Sakura señalando los obsequios de sus amigas. – Siempre encuentran las palabras para hacerme sentir mejor. ¿Les parece si nos vamos a nuestros salones y a la salida pasamos comiendo un helado por el parque? – Preguntó la castaña poniéndose de pie. – Solo las tres, que sea una tarde de chicas. – Rika y Chiharu aceptaron la invitación y se despidieron en la entrada de uno de los pasillos.

Un mes había transcurrido, el ambiente se estaba tornando un poco mas cálido, la nieve poco a poco iba desapareciendo dando paso al verdor de los árboles y las especies silvestres se hacían notar en algunos lugares de Tomoeda, Sakura caminaba tomada de la mano con su novio, ambos cargando bolsas con comprar que usarían para la cena de ese sábado en el que habían decidido tener una cita.

Con el año escolar en su etapa final Eriol y Syaoran estaban más ocupados preparando su presentación final del proyecto que implementaron en la primaria Tomoeda, por esa razón las veces que la pareja de novios había compartido juntos eran pocas desde que regresaron de Hong-Kong, ese día estaban libre de obligaciones laborales y Sakura le sugirió cocinar algo en el departamento del Chino y pasar con su novio todo el día.

-¿Estás segura que no tendrás problemas con tu padre? – Preguntó Li mientras abría la puerta del apartamento. – No quisiera que te regañe porque estás conmigo.

-Syaoran, estoy segura que quiero estar contigo, el resto no me interesa. – Respondió decidida la chica de ojos esmeralda. – Además, papá no está en casa solo Tomoyo y no quiero estar con ella, cada día está más insoportable, se comporta de un modo extraño. – El castaño se hizo a un lado para dejarla entrar primero.

-¿Acaso te ha hecho algo? – Preguntó Li dejando las bolsas en una mesa siendo seguido por Sakura. – No. – Respondió la chica en el mismo lugar. – Es solo que ahora pasa más tiempo en casa porque dice que no se ha sentido bien, he visto que está más pálida de lo que ya es y no sé si esta fingiendo pero mi padre se preocupa mucho por ella, la próxima semana tiene cita con el médico para saber el porqué de su debilidad. – Explicó Sakura dirigiéndose a la cocina.

-Creo que podemos encontrar respuesta a eso nosotros mismos. – Habló Li detrás de su espalda. – Mi amor eres tan despistada. – Se acercó más a ella y beso su oreja. – Esto es biología básica. ¿Qué pasa cuando dos personas como tú y yo nos amamos? – Preguntó Syaoran tomándola de los hombros para darle la vuelta.

-No sé a qué te refieres con eso Syaoran. – Respondió Sakura conteniendo sus hormonas ante el tacto de su novio. – Estamos hablando de Tomoyo no de nosotros.

-Bien, lo haré más fácil. ¿Qué sucedería si tú y yo tenemos relaciones sexuales sin protección? – Syaoran observó como el semblante de su novia cambiaba a uno muy asustado.

-Existiría la posibilidad de que yo este embarazada. – Contestó ella rápidamente. – ¿Y cuáles serian los síntomas? – Volvió a indagar el chino y Sakura ya no sabía cómo responder. ¿Acaso existe esa posibilidad? – Pero, eso no puede ser posible Syaoran.

-¿Por qué no Sakura? Ella es una mujer y además no estás con ella todo el tiempo para saber que hace y recuerda también cuando se fue de la casa, muchas cosas pueden pasar. – Syaoran trataba de hacerla entrar en razón. – Nada de eso es problema tuyo, por favor no te involucres en eso.

-¿Quién será el padre de ese bebe si eso llega a ser verdad? – Preguntó de nuevo Sakura tratando de reaccionar. – Ese no es tu problema Sakura, es cosa de dos. – Contestó Syaoran tomándola de las manos para llevarla a la cocina. – Ahora vamos a cocinar que ya es un poco tarde.

El resto del día transcurrió con relativa calma, Sakura trataba de estar con Syaoran, pero en su mente no dejaba de vagar la idea de que su hermana estuviera embarazada y si así era ¿Quién era el padre de esa criatura? Tal vez se enteraría de eso cuando supieran los resultados de esos exámenes, si es que Tomoyo llegase a contarle.

Decidió dejar esos pensamientos a un lado, su novio tenía razón, ese no era su problema. No tenía porque involucrarse en algo que no era sobre ella. Después de comer disfrutaron de una película, juegos y caricias, amablemente Syaoran fue a dejarla a su casa, ya el lunes se encontrarían de nuevo.

Era ya mitad de semana y Sakura sentía una extraña sensación en su pecho, su hermana se comportaba más misteriosa de lo que últimamente estaba, sabía que ya había visitado a un médico para que le dieran diagnostico de su problema, pero eso era lo único que sabía.

El viernes después de clases la directora cito a una breve reunión a todo el personal docente para ponerlos al tanto de las fechas para las últimas evaluaciones escolares que serian en la segunda semana de marzo así que tenían que trabajar un poco más y para ello tenía que concentrarse y dejar los problemas y paranoias a un lado, aun así sabia que algo no estaba del todo bien.

Eriol y Syaoran habían terminado su investigación y ya no estaban presente en los salones de Rika y Sakura, ahora se quedaban toda la jornada en la biblioteca elaborando el informe final y la exposición que tenían que presentar ante la comunidad universitaria y la facultad de psicología, eran pocas las oportunidades que la pareja tenían para verse y a Sakura eso le afectaba, porque a pesar de contarle por medio de mensajes como se sentía no era lo mismo que sentir su consuelo cuando él la abrazaba.

-Hola hija. Qué bueno que llegas. – Saludó Fujitaka al verla atravesar la puerta. – Hola papá. Me alegra verte. ¿Te ayudo en algo? – Preguntó ella entrando a la cocina.

-Puedes picar esas papas. – Contestó su progenitor regresando a la estufa. – ¿Cómo te va en la escuela? – Preguntó el arqueólogo. – Muy bien, ya estamos a pocas semanas de terminar el curso escolar y Syaoran ya se está preparando para defender su investigación. – Contó Sakura reflejando un poco de emoción.

-Me alegra mucho saber eso, estoy seguro que será todo un éxito su trabajo y que tú terminaras cumpliendo tus expectativas. – El mayor de los Kinomoto sonrió y siguió con sus labores. – Hija, ¿Qué harás mañana? – Preguntó.

-Creo que nada, aun no he programado ninguna actividad. – Contestó ella cortando las papas. – En ese caso no hagas planes para el almuerzo, hay algo que debes de saber. – Dijo él secándose las manos.

-¿Y no podrías decirme que es ya? No me gustan las sorpresas. – Agregó Sakura buscando en su mirada algún indicio de la nueva noticia. – Eso no me corresponde a mi pequeña, solo puedo decirte que será algo muy bueno. – Contestó él sonriendo tiernamente y saliendo de la cocina. – Ya regreso, tengo que hacer una llamada.

Sakura no pudo enterarse cual era la sorpresa que su padre tenía que comunicarle en el almuerzo así que puso toda su paciencia para aguantar hasta la tarde. Estaba en la sala trabajando en un informe que tenía que presentar a su supervisor cuando alguien llamó a la puerta.

-Yo abro. – Fujitaka rápidamente salió de la cocina hacia la puerta. – Esta no dijo nada más y siguió con su trabajo, aun así pudo escuchar quien había llegado.

-Pasa Yukito, que bueno es tenerte en casa. – Dijo el señor Kinomoto y Sakura se dio vuelta para comprobar si había escuchado bien. – Muchas gracias por recibirme, lamento las molestias que se ha tomado por mí. – Eso no es problema sabes que eres de la familia, pasa que Sakura está en la sala. – Y si, efectivamente Yukito entraba a la sala seguido de su padre.

-Hola Sakura, tanto tiempo sin verte. – Saludó el chico de lentes. – Hola Yukito. ¿Qué te trae por estos lados? – No pudo evitar preguntar. – Él es nuestro invitado. – Su padre se adelantó a contestar. – Ahora los dejo solos, aun no termino de cocinar. – Rápidamente el profesor se perdió en la cocina.

-Veo que estás trabajando. – Habló Yukito segundos después al notar que Sakura no iba a dirigirle la palabra. – Así es, pero creo que eso ya no podrá ser. Lo mejor es que suba y deje esto en mi cuarto. – Sin decir nada más tomó sus cosas y subió por las escaleras.

Se quedo en su habitación un rato más, sentada en su cama pensando que tenía que ver Yukito en la reunión del día. No tenía sentido, ya no pudo seguir trabajando y guardó sus cosas en su mochila y espero a que su padre la llamara para bajar y enterarse que estaba pasando en esa casa.

Se sentaron a la mesa Sakura, Tomoyo, Fujitaka y Yukito, este ultimo al lado de su hermana. Ahora estaba como detective atando cabos con la presencia de él en su casa. Estaba empezando a creer que los síntomas de su hermana y la presencia del chico que un tiempo ocupaba su corazón estaban ligados a su presencia.

Podía sentir el ambiente tenso, Yukito no levantaba la mirada de su plato, Tomoyo y su padre estaban sonrientes, pero la sonrisa de su hermana tenía un toque diferente al de su padre, era una sonrisa de triunfo, de burla.

-Bien, nos hemos reunido en esta tarde para hacer un gran anuncio. – Fujitaka rompió el silencio cuando vio que todos habían terminado de comer. – Sakura. – Habló dirigiéndose a ella. – El joven Yukito está aquí porque tiene algo importante que decirnos.

-Papá. ¿Por qué no dejas que Yukito sea quien hable? – Preguntó Tomoyo. – Tienes razón hija. – Fujitaka sonrió y observó al chico. – El aludido sonrió con nerviosismo y se puso de pie. – No voy a dar muchas largas al asunto, sucede que Tomoyo y yo vamos a casarnos. – Escupió Yukito y Sakura dejó salir un gemido de sorpresa, su padre y su hermana sonrieron complacidos.

-Ahora Yukito formara parte de la familia y por eso estamos aquí, para celebrar la futura unión. – Habló Fujitaka poniéndose de pie y abrazando al chico. – ¿No vas a felicitarnos Sakura? – Preguntó Tomoyo con una gran sonrisa. Sakura aun no salía de su asombro.

-Este, yo. Claro. Felicidades. – Tomoyo se acercó a ella y la abrazó susurrando en su oído. – Te gane hermanita y eso no es todo, estoy embarazada. – Se separaron las dos y Tomoyo volvió a hablar. – Vamos por el postre papá. – Los dos se fueron a la cocina dejando a Yukito y a una anonadada Sakura en el comedor.

-Me dijiste que ya habían terminado. – Habló Sakura en un susurro. – En diciembre me buscó y me contó todo lo que le había sucedido y yo le ofrecí mi casa, lo demás ya lo sabes. – Explicó Yukito. – Aun me cuesta creer que tú la hayas humillado y corrido de la casa.

-Con que eso te hizo creer. – Respondió Sakura saliendo del comedor para dirigirse a la puerta. Salió de lo que consideraba su hogar sin decir nada, no le importaba si era un gesto de mala educación no despedirse de nadie, necesitaba a Syaoran, ese hombre era su todo, solo él podría consolarla en esos momentos. Las sospechas que tenía eran ciertas, pero jamás pensó que las cosas tomarían ese rumbo.

Buenas noches tengas todas y todos. Heme aquí regresando después de una buena temporada perdida he regresado. Les cuento que tengo trabajo nuevo y eso me absorbió mucho tiempo porque tenía cosas nuevas que aprender. Ahora trabajo en un kínder, nunca antes lo había hecho, es un nuevo reto. Así que espero perdonen mi breve hiatus.

Ahora con respecto al corto capitulo, porque para mí lo es. Tomoyo salió con una bomba en todos los sentidos. En mi página de facebook Wonder Grinch, deje un adelanto. Así que no, no era Sakura la que está embarazada.

Este capítulo va dedicado a Carrie10 y a SnoopyMoon con mucho cariño por sus últimos reviews y también por tus sugerencias amiga nocturna. Ambas estamos aprendiendo en esto de FF.

Nos leemos en otra y espero que tengan un positivo inicio de semana.