Y ahora es así como te encuentro, recorriendo el camino hacia mis brazos… has dado con ellos nuevamente, nunca fue mi intención el alegrarte, tú mismo marcaste tu camino, pudiste hacerlo más fácil, y lo negaste al querer estar con ella, pero hay algo en ti que me atrae, desde el comienzo fuiste alguien interesante, desde que llegaste al mundo…
Te vi en tus principios, dentro de tu madre… te vi cuando abriste tus ojos al mundo, viste esos dos rostros atentos al tuyo… te vi cuando creciste, ellos no fueron los únicos… yo también podía verte… pero estabas condenado… y tú firmaste esa sentencia… por lo que no me reclames, si crees que todo está en tu contra…
Te golpeé… pero solo sonreíste…
Te hice caer… mas te levantaste…
Te quité a ellos… pero decidiste seguir…
Te hice llorar… mas tus lágrimas no tenían rencor a mí…
Te hago sufrir… pero encuentras consuelo…
Te la quité… mas tu empeño en encontrarla no ha cedido…
Te hice desaparecer… pero volviste ante mi propia sorpresa…
Te di aquella carga… mas la tornaste en tu fuerza…
¿Qué haré contigo? … si continúas ante tu propio martirio…
¿Cederás en alguna ocasión? … pues te veo como siempre lo has sido…
¿Será que tu voluntad es más grande que el castigo que te doy?
Continúa… pues algún día me conocerás… no cedas pues si pierdes tus deseos, perderás lo que te queda…
Ven a mis brazos, no te rindas, encuentra tu descanso, sonríe, respira, sueña… te estaré esperando… no me falles… ¿sabes quién soy? … ¿me alcanzarás algún día? … tu aventura aun no termina… y tú lo sabes… descansarás en mis alas… aquellas que forjan tu camino… soy… la dama destino…
Capítulo 36 (especial de personaje, Ark): Un deseo convertido en lamento
"Vengo de un tiempo distinto al de ustedes, 20 años en un futuro, uno gris, un lugar sumido en destrucción y guerras, ya los humanos y pokemon no son los mismos, ambos fueron corrompidos, aquella alianza de amistad… se convirtió en deseos de fuerza y poder, todo cambió cuando se rompió aquel lazo de justicia, primero dos eslabones, luego unos años de paz… que terminaron en una batalla interminable, destruyendo lo que conocimos como nuestro mundo. Aun hay gente que pelea por aquella esperanza de vivir en paz y armonía, humanos y pokemon pueden estar juntos, humanos y pokemon pueden confiar en el otro, ambos con la ayuda entre sí en un mundo que deseamos… pero solo somos unos pocos, que aunque hemos crecido en cantidad se nos ha hecho difícil… yo soy uno de ellos, tengo problemas graves en mi, por una parte quiero ayudar a todos, pero por otra hay un deseo negro de destruir, aquel deseo está encerrado… pero un día saldrá otra vez… ese es uno de mis miedos. Todo comenzó… un tiempo atrás… para mi…"
"No sé si ustedes creen en el destino y lo que les puede traer, pero el mío solo parece ser un largo camino lleno de dolor y sufrimiento, algo que me parece irónico ya que siempre pensé ser alguien normal, en una vida normal, con una familia normal… esa ironía me duró solo seis años… aunque siempre pensé que desde mi nacimiento ya estaba todo listo, y resultó ser una gran sorpresa, especialmente para mis padres, desde ese momento que me vieron nacer."
13 años en el pasado de Ark…
Hoen, un hospital en ciudad Petalburgo…
Ash: "Calma… ya terminó…" –decía un hombre de pelos azabaches ubicado al lado de una camilla, vestido de una bata médica y una mascarilla, donde una mujer estaba recostada-.
May: "Gracias por estar a mi lado…" –decía una mujer de cabello castaño largo que lo miraba de manera calmada y tranquila- "Que alivio…" –decía ya más relajada-.
Doctor: "Que sorpresa…" –decía un doctor que sostenía un bebé en sus brazos-.
Ash y May: "Pasa algo malo doctor" –decían juntos algo atemorizados-.
Doctor: "No, tengan, aquí esta… aunque es una gran sorpresa" –decía entregándole el bebé a May-.
Ash: "Al fin nació nuestra hija" –con algunas lágrimas tomando una mano a su mujer-.
May: "Mírala…" –acariciando maternalmente a ese pequeño ser- "Es hermosa…".
Ash: "Es preciosa" –sonriendo y acariciando al bebé-.
May: "Es muy tierna…" –ahora un poco sorprendida al igual que su marido-.
Ash y May: "Es… es… ¡Es un niño!" –decían ambos con los ojos totalmente abiertos para luego cambiar aquella mirada hacia el doctor que solo parecía sonreír nerviosamente-.
Doctor: "Les dije que fue una sorpresa, admito que durante todo este tiempo estuve equivocado" –con una mano detrás de la cabeza mientras una enfermera le ayudaba con su ropa-.
May: "Esto no estaba previsto" –mirando al bebé de manera tierna nuevamente- "Serás un gran hijo…" –ahora mirando a su marido- "Ten…" –dejando que lo tome en sus brazos-.
Ash: "Es… tan… delicado…" –notando como el pequeño se movía un poco en los brazos de su padre que lloraba de alegría- "Mi… hijo…" –sonriendo cálidamente-.
May: "Creo que no podrá llevar mi nombre, y no tengo uno planeado, ya que pensamos que sería niña" –con tono tranquilo y contenta por aquel acontecimiento reciente- "¿Tienes alguno? Podríamos llamarlo Ash" –sonriendo-.
Ash: "Creo que encontré una forma de mantenerle tu nombre" –dejando perpleja a May que le miró un poco extrañada- "Se llamará… Ark" –notando como el pequeño se movía ante una sonrisa cálida de un padre a su hijo-.
"Fue entonces que me llamaron Ark, manteniendo el nombre de mi madre, aunque sabría la verdadera causa unos años después, pero hay varios que creyeron que sería por un motivo oscuro y siniestro, aunque de este último yo siempre supe que fue mentira, ya que el verdadero motivo, fue el amor."
"Pasaron cinco años cuando todo comenzó a ponerse mal, sin embargo yo estaba sumido en la típica felicidad de un niño pequeño, criado por la ingenuidad de mi padre, el cariño de mi madre, el talento de ambos, la amistad con sus amigos, pero nada de eso duraría demasiado… a dos días de mi cumpleaños número seis… una fecha que no olvidaré pues fue cuando… les desobedecí…"
5 años después...
Kanto, pueblo Paleta...
Un niño pequeño jugaba en los alrededores de una casa con un pokemon roedor de color amarillo, el compañero inseparable de su padre, antes los ojos de un hombre que lo miraba felizmente, sin notar lo que pronto ocurriría…
Ash: "¡Ark, no te alejes mucho!" –notando como caía en un revuelco con su pokemon- "Jejeje, nunca cambiarán" –caminando hacia ellos que continuaban en los grandes jardines verdes-.
Ark: "¡Te ganaré!" –le decía el pequeño al Pikachu que jugaba con el- "Ouch, no se vale usar tus ataques" –tomando las orejas del pokemon-.
Pikachu: "Pika pika, pikaaa" (Pues mal para ti) –decía contento el pokemon-.
Ark: "Ahora verás…" –decía abrazando al pokemon que no podía zafarse-.
Ash: "Ya paren los dos" –decía el hombre colocándose una gorra con las iniciales K, E y C en color dorado- "Te ensuciarás Ark y sabes cómo se pone tu madre cuando lo haces" –dejando algo nervioso al pequeño-.
Ark: "Oh no, ya es la quinta vez" –poniéndose de pie mientras el Pikachu corría al hombro de su entrenador- "¿Papá… algún día podré tener un Pikachu como el tuyo?" –decía mirando con entusiasmo al pokemon que le sonreía-.
Ash: "Mmmm, quizás sí, quizás no, eso depende de que pokemon tengas para escoger a los diez años" –revolviendo su cabellos castaños- "Pero quizás Pikachu deje que cuides uno de sus hijos… ¿Verdad amigo?" –mirando a su pokemon-.
Pikachu: "¡Pika!" (Claro) –le afirmaba el roedor en su hombro-.
Ark: "Seeee, ya quiero tener diez años entonces" –con emoción-.
Ash: "Pues ya solo te falta la mitad… ¿Pero de verdad quieres ser un entrenador pokemon? Es un camino largo y difícil" –mirando atentamente con una sonrisa-.
Ark: "Quiero ser como tú papá" –abrazando a su padre-.
May: "¡Ash, dos soldados neo-aqua vienen para acá!" –decía una mujer de pelo castaño que aparecía a un costado del jardín con dos pokebolas en su mano-.
Ash: "Oh no… y en mi día libre" –decía con tono molesto- "Bien Ark, ve a la casa, mamá y yo tenemos cosas que hacer, ve con el Pikachu" –recibiendo la afirmación de su amigo-.
Ark: "Pero papá, puedo usar a Pikachu en su ayuda" –con un tono emocionado-.
Ash: "No Ark, aun eres muy pequeño" –tomando al pequeño en brazos y dejarlo cerca de la casa-.
Ark: "No es justo" –decía en reproche al ver desde una ventana como dos soldados liberaban un Swampert y un Vaporeon- "Siempre ellos pelean, soy su hijo y ya se lo que es una pelea pokemon… ¿Cierto Pikachu?" –notando que el roedor solo lo mirara algo divertido palmeando su hombro-.
Pikachu: "Pika pikachu" (Nop, estas muy pequeño) –decía sonriendo-.
Ark: "Gracias, tú si me entiendes" –abrazando al roedor que solo dejó caer una gota de su cabeza-.
Una ligera explosión los sacudía, causando que ambos fueran a dar contra una pared que se abrió de golpe y ambos comenzaron a rodar por unas escaleras hasta llegar a un extraño lugar.
Ark: "¿Pikachu… anotaste… la matrícula… de ese camión?" –con espirales en sus ojos en una habitación metálica-.
Pikachu: "Piiiikaaaa" (La olvidé…) –decía en las mismas condiciones-.
Ark: "¿Qué es este lugar?" –algo extrañado- "Parece un laboratorio y experimentos" –caminando hacia el interior de esa habitación- "Vaya no sabía que mis padres fueran genios" –notando algunos extraños artefactos y pokebolas raras-.
Pikachu: "Pika pika, pikachu" (Genios… ese par solo cuida estas cosas) –recordando algunas de ellas-.
Ark: "Ahora que recuerdo… mi madre siempre me dijo que no me acercara aquí…" –notando el lugar- "¿Qué es esta cosa Pikachu?" –notando un extraño aparato en medio de una esfera, algo parecido a una muñequera bastante grande y de aspecto tecnológico- "Adapter… Pokemon… Dex-2000" –leyendo aquella etiqueta bajo el recipiente- "¿Versión tres? Parece un reloj con protección para todo el brazo" –sonriendo al pokemon-.
Pikachu: "Pikapi" (Si, es la tercera edición) –ahora moviendo sus orejas-.
¿?: "Sabía que el plan resultaría…" –decía una voz siniestra detrás de ellos- "Siempre pensamos que lo escondían en la sede de Kanto, pero un dato nos llegó aunque nunca encontramos esta entrada" –ahora notando que tenía la atención de ambos-.
Ark: "¿Quién eres tú? ¿Cómo entraste?" –decía mirando al extraña vestimenta del sujeto, que era una capa negra cubriendo todo su cuerpo excepto su rostro-.
¿?: "Mi nombre no importa, y entré por la puerta" –señalando por donde ellos cayeron- "Al fin el Adapter Pokemon Dex" –acercándose a ellos-.
Pikachu: "¡Pika pika!" (No te acerques) –quedando entre el niño y el sujeto-.
Ark: "Pikachu, ten cuidado" –siendo azotado por otra explosión que lo mandó cerca del recipiente rompiéndolo y cayendo con el aparato en sus brazos- "Ouch" –dijo quejándose-.
¿?: "Quítate" –le dijo apareciendo detrás del pokemon y golpearlo lanzándolo cerca de la entrada- "Ahora tú niño… dame esa cosa" –caminando lentamente-.
Ark: "¡Pikachu!" –gritaba el pequeño que corría a esconderse detrás de una mesa- "Rayos… si tuviera un pokemon" –mirando como los pasos se acercaban más- "¡Eek!" –exclamó al sentir como el extraño aparato se adaptaba en su muñeca izquierda y brillaba de un blanco intenso- "Oh… ¡Quítate, quítate!" –decía intentando sacarse esa cosa-.
¿?: "¡Nooo! Yo debía ser quien lo tenga… ¡Solo yo!" –agarrando al chico por el brazo- "¡Estúpido no sabes lo que hiciste!" –intentando quitarle el aparato- "¡Demonios! No importa vendrás conmigo… por suerte se como quitarlo" –golpeando el estómago del chico que cayó inconsciente-.
Ash: "¡Alto ahí!" –dijo el entrenador empuñando una espada de dos manos-.
May: "¡Deja a Ark en este instante!" –con un Pikachu inconsciente-.
¿?: "El elegido y la destinada… un honor conocerlos… pero no tengo tiempo de conocerlos más a fondo" –rodeando a Ark en un brazo- "Debo irme, aunque me llevo a su deseo y anhelo… o mejor dicho… al futuro maestro de la oscuridad" –levantando dos dedos de su mano libre y lanzar un pulso oscuro aturdiendo a Ash y May- "Nos veremos… aunque lo dudo…" –brillando un momento mientras desaparecía por el techo al hacerlo explotar y salir por el-.
Ash: "¡Ark!" –gritaba el hombre que solo podía ver como el pequeño estaba dormido y en su brazo llevaba el APD- "El Adapter Pokemon Dex-2000… no…" –decía cayendo de rodillas-.
May: "¡Ash, Ash hay que seguirlo!" –sacudiendo al morocho mientras comenzaba a llorar-.
Ash: "¡Gggaaaaaahhhh!" –gritaba con furia mientras un aura azul se hacía presente a su alrededor en un tono fuerte-.
"Entré en un lugar que me prohibieron, durante un ataque a nuestra casa, una distracción mantuvo a mis padres ocupados mientras otro sujeto quería apoderarse del APD, que por motivos extraños terminé por tenerlo yo, eso no le agradó para nada a ese sujeto, que me llevó con él, lo único que escuché fue un grito de mi padre y el llanto de mi madre, hasta que desperté tres días después, un día después de mi cumpleaños, en una planicie deshabitada, encerrado en una máquina de la que no podía escapar. Supe que moriría de no salir pronto, mis padres llegaron en esos momentos que ya estaba activada, derrotaron a ese sujeto… pero ya era demasiado tarde… no había forma de sacarme… … … excepto una… una habilidad que se creía prohibida, mis padres la usaron, pero el precio era mayor, sus vidas tomaron el lugar de la mía, fue la última vez que los vi, ya que caí en un profundo sueño, pero desperté y noté lo que habían hecho… lo último que recuerdo es un haz de luz blanco que se tornó luego en una orbe de fuego y un estruendo dejándome saber lo que ocurrió… … … ellos… murieron… por mi…"
"Desperté una semana después… algo sobresaltado ya que sabía que podían estar vivos… era algo en mi interior que me hacía creer, y sin dudarlo me aferré a esa esperanza, el problema era como llegaría a ese lugar otra vez, los amigos y amigas de mis padres me negaron el llevarme… por lo que decidí irme por mi cuenta, tomé un mapa, una mochila, puse algunas cosas que creí me ayudarían y huí de ese lugar, llevando esas cosas y aquella esperanza en mi interior… fue cuando lo encontré, a mi primer día de búsqueda, herido a un costado de un lago en medio de la noche… un gran amigo… Raikou…"
7 años en el pasado de Ark…
En algún lugar de Kanto…
Un pequeño castaño que corría en una dirección que él creía deducir, sosteniendo en una de sus manos un mapa mientras que la otra sujetaba una mochila algo pequeña, en medio de un bosque que estaba mojado, pues en unas horas atrás había sido azotado por una tormenta, y al terminar se puso en marcha otra vez. Parecía que no saldría nunca, era un bosque demasiado extraño, los árboles parecían moverse con una brisa suave y melancólica, mientras hojas caía a su alrededor y chapoteaban en los charcos que se estremecían al ser pisados por el pequeño. Su respiración estaba agitada, un miedo interno lo invadía por completo, sabía que algo así podía sucederle y a su corta edad no tenía el sentido de dirección muy desarrollado, solo seguía una esperanza interna que se convertía en instinto, uno muy especial.
Ark: "¿Por qué no se acaba…?" –decía volviendo a mirar el mapa que poco entendía en la oscuridad y alumbrado por la Luna y algunas estrellas- "Ya debí salir hace tiempo…" –ahora guardando el mapa para respirar más calmado antes de continuar-.
Un trueno se escuchaba en los alrededores y eso le llamó la atención, un destello a modo de relámpago apareció entre los árboles, sumido en la curiosidad caminó con cuidado hasta el lugar, pasando varios arbustos hasta llegar a un lago cristalino, pero había algo en su orilla, podía notar a un pokemon parecido a un tigre tendido de costado, que sangraba bastante, eso le conmovió y decidió ayudarlo. El pokemon solo miró en una dirección de la cual un pequeño salía con algo de temor.
Raikou: "¡Roooaaarrr!" –le rugía el pokemon con intenciones de ahuyentarlo-.
Ark: "Tranquilo… no quiero lastimarte" –dijo poniendo sus mano frente a el y acercándose lentamente- "Estas herido… puedo ayudarte si lo deseas" –dando dos pasos-.
Raikou: "¡Rawr!" –le gruñía lanzando un rayo a sus pies marcando distancia-.
Ark: "No quiero hacerte nada malo… solo ayudarte…" –dijo titubeando un poco y dando un respiro para comenzar a caminar hacia el pokemon-.
Raikou esta vez le lanzó un rayo directo al chico.
Ark: "¡Ahhhhh!" –gritaba el pequeño cayendo al suelo por la intensidad del ataque- "No quiero lastimarte…" –le decía mirándolo con tono cálido mientras se reincorporaba y daba dos pasos-.
Raikou fruncía el ceño para lanzarle otro rayo que lo volvió a tirar al suelo, dejándolo aturdido e intentando reincorporarse para irse, sin resultados al caer por la herido, dejando salir un gruñido de dolor.
Ark: "Por… favor… solo quiero… ayudarte…" –le decía en el suelo levantando su mirada al pokemon que lo observaba atentamente- "Estas herido… puedes… empeorar" –algo triste y levantándose para acercarse un poco-.
Raikou lo miró seriamente y cargando un rayo le habló a la mente del pequeño.
Raikou: "Vete… no necesito ayuda de un humano…" –con mirada desafiante- "Te mataré si no te marchas…" –cargando el ataque-.
Ark: "Adelante, ya no tengo nada que perder, si mi temor se cumple…" –bajando la mirada mientras lágrimas caían de su rostro- "No quiero ver a alguien morir… no otra vez…" –levantando la vista nuevamente-.
Raikou quedó conmovido al captar aquel sentimiento en el chico, deshizo el ataque y se recostó aun con la vista en el castaño.
Raikou: "¿Cuál es tu nombre pequeño humano?" –algo interesado-.
Ark: "Soy… Ark… Ketchum" –bastante triste-.
Raikou: "Ark… ¿Puedes ayudarme?" –le dijo mirando al pequeño que le asintió-.
Ark se acercó y examinó un poco la herida, para luego sacar de su mochila una manta, un recipiente pequeño, una venda larga y cinco extraños objetos con unas etiquetas en su parte inferior. Tomando agua del lago en el recipiente, untó parte de la manta para limpiar la herida que sangraba ahora levemente, una vez limpia miró con detenimiento aquellos objetos.
Ark: "Cura total, éter, antídoto, ¡híper poción!" –decía tomando esta última- "Te va a arder un poco" –le advirtió antes de rociarle aquella medicina en forma de spray en la herida y luego en parte de su cuerpo-.
Raikou: "Se siente…. bien" –le dijo a su mente mientras sentía como el dolor desaparecía-.
Ark terminaba de rociarle aquella poción y doblando la manta la puso en la herida mientras con la venda la ataba alrededor de Raikou dejándola firme, para caer a un costado ya totalmente cansado pues el correr y los ataques de Raikou lo debilitaron quedándose dormido a un lado del pokemon. Raikou por su parte observó con detenimiento al pequeño notando aquella sensación de dolor y angustia, observó la herida y como había sido tratada, y notando un poco de frío en el pequeño lo acercó a una de sus patas para darle un poco de abrigo.
Raikou: "Gracias…" –le murmuraba a su mente al chico que se movió ligeramente-.
Ark: "Papá… mamá…" –murmuró el pequeño mientras se aferraba al pokemon que le sonrió para dormir un poco más cómodo-.
Raikou observó al pequeño dormir para cerrar sus ojos y descansar.
"Al día siguiente de haberlo ayudado lo vi recuperado, eso me alegró bastante, el me preguntó que hacía un niño pequeño en un bosque como ese, solo le respondí que debía ir a un lugar, donde suponía mis padres podrían estar, creo que por haberle ayudado él se ofreció a llevarme, acepté con gusto y estuvimos viajando a ese lugar, aquella esperanza volvía a crecer en mi, y con Raikou me sentía un poco contento… lástima que no duró mucho… llegamos al lugar conocido como "La isla de las Lágrimas"
3 días después…
Hoen, Isla de las Lágrimas…
Raikou: "Llegamos Ark, es aquí" –le hablaba al pequeño que estaba en su lomo-.
Ark: "Solo tardamos dos días, enserio eres increíble" –decía ahora un poco serio ante aquel paisaje- "Está cerca… puedo sentirlo…" –decía llevándose la mano a su pecho-.
Raikou: "Algo perturbante se siente en el viento…" –comenzando a caminar al paso del chico-.
Ark: "Debe ser pasando aquellas colinas" –notando una elevación lejos de donde ambos estaban-.
El lugar se cubría de un manto de tinieblas y un fuerte viento les daba la bienvenida al lugar desolado, todo lo verde de sus alrededores estaba calcinado o destruido, no había nada vivo en ese lugar, a la vista parecía que un incendio acabó con todo, fue cuando llegaron a una colina que les brindaba aquella horrible verdad.
Ark: "Nooo…" –dijo con tono apagado cayendo de rodillas al notar un enorme cráter que destellaba una pequeña luz- "No hay… nadie…" –sintiendo que algo en su interior se rompía- "Era… verdad…" –comenzando a llorar-.
Raikou se acercó al lado del pequeño que parecía llorar desconsoladamente.
Raikou: "Lo siento…" –fue lo único que pudo decirle acercando su rostro que fue abrazado de golpe por el pequeño que mojaba su pelaje amarillo con aquellas lágrimas- "Creo que hay algo en el centro" –dijo llamando la atención del chico-.
Ark: "No me importa…" –dijo a secas, pero algo lo animó a querer bajar- "Pero… veamos que puede ser…" –dijo comenzando a deslizarse por la pendiente hasta llegar al centro-.
Raikou: "Son… dos pokehuevos" –notando aquellas dos cosas redondas de color amarillo y café mayormente, aunque ambos con detalles de otro color-.
Ark: "Y… esto…" –notando que bajo de uno había un medallón dorado que seguía en perfecto estado- "El… medallón… de mi madre…" –bajando la vista y tomando luego ambos pokehuevos-.
Raikou: "Pronto lloverá… debemos irnos" –dijo agachándose un poco dejando subir al pequeño a su lomo mientras de un salto salía que aquel lugar sintiendo a Ark llorar mientras se recargaba en su espalda-.
"Al llegar quedé deshecho, la única esperanza de encontrarlos vivos se desvaneció, solo encontramos dos pokehuevos, un medallón y sufrimiento, uno que hasta el día de hoy no he encontrado consuelo, partimos de ese lugar bajo una lluvia que no cesaba, nos dirigíamos de vuelta a Kanto, donde unas amigas de mi padre me esperaban, Raikou me llevó, quise irme con él, pero se negó, era peligroso y decidimos separarnos no sin antes prometer que algún día nos veríamos otra vez…"
"Recuerdo que desde ese día recuperé las ganas de continuar vivo, ahora tenía algunas responsabilidades, y al pasar el tiempo, con la ayuda de mis maestras, estaba listo para salir en mi primer viaje, llevando como mis compañeros a Pichu y Eevee. Rápidamente me hice de algunos amigos a lo largo de ese viaje, teniendo algo particular, siempre viajaba con una amiga especial, nunca se separó de mi, pero al pasar algo de tiempo otra compañera se nos unió, ya la habíamos conocido, y descubrimos algo extraño en un encargo que ella llevaba aquel día que nos conocimos, pero esta vez ella nos acompañaría, Kitty, una gran amiga y entrenadora."
3 años en el pasado de Ark…
Kanto, en las afueras de ciudad Viridian.
Ark: "¡Y ya las tenemos todas!" –gritaba con ánimo un chico castaño observando una medalla en forma de pirámide café rodeada de acero plateado- "Ya podemos participar en la liga Índigo" –sonriendo a su pokemon en el hombro-.
Pichu: "Pichu pi, chiaaa" (Y no nos tardamos mucho, creo) –algo contento-.
Bianca: "Felicidades a los dos, pudieron ganarlas en poco tiempo" –caminando al lado de Ark que puso aquella medalla con otras siete en un estuche que además tenía cinco listones- "La medalla elemental tierra, ya tienes las ocho elementales" –sonriendo-.
Ark: "Pues… no fue tan difícil" –algo confiado- "Supongo que aquella liga será más interesante" –ahora tomando en una mano un objeto alargado envuelto parecido a un cayado-.
Bianca: "¿Aun tienes esa cosa? No la tiras y ya…" –recordando aquel objeto-.
Ark: "Sip, debo admitir que mi curiosidad es inmensa" –levantando varias veces aquel objeto- "Y aun no lo devuelvo, quisiera saber que será" –escuchando un arbusto moverse-.
Pichu: "Pi…" (Hay algo…) –moviendo sus orejas-.
Bianca: "Creo que alguien está cerca" –mirando a los costados-.
Ark: "Mmmm, es… ella" –reconociendo aquella presencia por alguna razón- "¿Vienes por esto?" –mirando una dirección-.
De la nada, una chica vestida por una capa negra, de piel blanca, dejando su pelo negro suelto y mirando con aquellos ojos verdes al castaño que sonreía.
Kitty: "Vengo por mi encargo que olvidé la última vez" –adoptando una posición de ataque-.
Ark: "¿Esta cosa?" –mirando el báculo- "Claro es…" –siendo interrumpido por Bianca-.
Bianca: "¡Cuidado Ark!" –notando como la chica corría hacia él con intensiones de golpearlo-.
Ark: "¿Qué?" –dijo inocentemente mirando a Bianca- "¡Ouch!" –exclamó al sentir todo el puño de la chica hundirse en su mejilla cayendo al suelo- "¡Oye! Pudiste pedirlo amablemente" –parándose y girando mientras evitaba torpemente una patada de la chica-.
Kitty: "¡Calla y pelea!" –decía a modo de grito corriendo detrás de Ark que parecía confuso-.
Ark se quedó quieto y en un extraño movimiento tomo las manos de la chica para luego llevarlas a la espalda de ella sujetando uno de sus hombros, dejando algo sorprendida a la chica que gruñía molesta.
Ark: "Pelear… ¿Pero eso no es indebido para una chica?" –tratando de calmarla-.
Kitty: "Déjate de tonterías" –girando y llevando una mano de Ark a espaldas de este- "Ahora dame esa cosa" –llevando sus manos a la mochila de Ark-.
Bianca y Pichu miraban con una gota en su cabeza la extraña pelea.
Ark: "Oye eso es robar" –le dijo zafando un brazo para lanzar a la chica por sobre su hombro-.
Kitty: "¡Eek!" –dijo al caer sentada en el suelo ahora más sorprendida-.
Ark: "Oh discúlpame" –corriendo hacia ella y tomándola de una mano para levantarla ante la sorpresa de ella que lo miraba parpadeando dos veces- "¿Sucede algo malo?" –notando la expresión de ella-.
Kitty: "¿No pelearás… porque soy una mujer?" –ahora un poco molesta-.
Ark: "Mi maestra me dijo que no era apropiado golpear a una mujer" –ahora sonriendo- "Y si quieres esto, solo tenías que pedírmelo" –entregando el objeto-.
La chica lo miraba con una expresión de sorpresa, algo no andaba bien, ya que ella estaba acostumbrada a otro estilo.
Kitty: "¿Me lo das… así como así?" –ahora volteando para dar con un coscorrón-.
Bianca: "El no puede golpearte, pero yo si" –aun con el puño en alto- "Ya verás si vuelves a golpearlo" –algo molesta-.
Kitty: "¡Ouch! Ya verás tu… rarita" –jalando los cabellos y golpeando su rostro que no parecía molestarle a Bianca-.
Ark quedaba bastante asustado al ver la expresión de Bianca, Pichu corría al hombro de su amo para ver como las dos comenzaban a pelear jalándose el cabello, dando unos puñetazos y patadas, algo nunca visto por Ark.
Ark: "Oigan… podrían… calmarse…" –notando que las dos lo miraban muy furiosas callándolo al instante- "Bueno… si quieren…" –moviendo sus manos y viendo como ambas volvían a pelear-.
En medio de aquella batalla el báculo llegó otra vez a los pies de Ark que lo tomó algo extrañado y en un brillo extraño éste se soltó de su envoltorio revelando un báculo que se rompió inmediatamente. Las chicas pararon al ver aquel brillo y notaron como Ark sostenía los pedazos.
Ark: "Se rompió…" –con todos los trozos en sus manos-.
Kitty: "Oh no… ahora no me pagarán" –empujando un poco a Bianca para levantarse y acercarse a Ark- "Con que era eso" –notando las partes del objeto roto- "Ya no vale nada" –tomando un frasco con polvo que se le resbaló de las manos al sentir como Bianca la arrojaba al suelo-.
Bianca: "Espera que te atrape" –dijo siendo sostenida por Ark para que no la golpeara-.
Ark: "Bianca, cálmate no es bueno que peleen" –con severas dificultades-.
Kitty: "¡Nooo!" –dijo furiosa al ver su frasco roto- "¡Era el último, ya no podré volver!" –mirando a la chica que era sostenida por Ark-.
Ark: "¿Puedo quedarme con esas partes?" –ya soltando a Bianca que la miraba enojada- "Si no las quieres claro" –en tono divertido-.
Kitty: "Quédatelas" –ahora un poco interesada en el chico- "¿Te llamas Ark verdad?" –observando al castaño-.
Ark: "Si, y veo que tienes problemas para volver, parece que viajas" –ya más calmado-.
Kitty: "Algo así, pero ahora…" –observando como el polvo de iba con el viento-.
Ark: "Si quieres puedes venir con nosotros" –sintiendo como Bianca lo miraba de manera disconforme-.
Bianca: "Pero Ark, ella es una desconocida" –mirando a la chica en forma molesta-.
Ark: "Se llama Kitty, ya no es una total desconocida, jejeje" –riendo notando la mirada sorprendida de la chica de negro-.
Kitty: "No necesito tu compasión" –dando un coscorrón a Ark que recibió de lleno-.
Ark: "¡Ouch!" –dijo llevándose sus manos a la cabeza- "Solo quiero ayudarte, y se ve que no tienes cosas para acampar" –notando que no llevaba nada más que su capa-.
La chica solo miraba a un lado disconforme para luego hablarle.
Kitty: "¿No te molesta…?" –aun enojada con él por alguna extraña razón-.
Ark: "Para nada…" –dijo sonriendo-.
Bianca: "¡A mí sí me molesta!" –gritaba enojada la chica pokemon-.
Kitty esbozó una sonrisa y sonriendo le dijo.
Kitty: "Bien acepto el viajar contigo" –notando como Bianca la miraba molesta-.
Ark: "Vamos Bianca, no creo que sea tan malo" –notando como ella resoplaba ya más calmada-.
Luego de calmarse los tres continuarían su camino, aunque habrían discusiones muy a menudo, pues la nueva integrante no era muy tranquila y pacifista como Ark y Bianca.
"Ella decidió unirse a nosotros después de una extraña pelea, al principio era muy distante, pero poco a poco notamos como su actitud cambiaba, también comenzó a entrenar pokemon ya que nunca le había tomado interés, pero luego comenzó a entrenarlos como compañeros, sin decidirse a competir o no. A las pocas semanas tendría el primer gran festival al que yo participaría, pero no pude ganarlo, lo que me hizo enfocarme a la liga Índigo, y tras unos combates bastante arduos, logré quedarme con el trofeo y título de campeón. Volví a mi casa, pero no encontré a mi maestra, por un dato que me dieron sus hermanas supe que estaría en las Islas Espuma, y partí en esa dirección donde la encontré, dijo que viviría ahí en adelante para entrenar, pasé unos días pensando en lo que haría."
"Luego de algunas aventuras decidimos ir a Johto, quería enfrentarme a nuevos rivales, además de entrenar más para retar a la elite-four, habían pasado poco más de cinco meses desde mi primer viaje, entonces conocimos a alguien más, un chico bastante despistado, me recordaba a mí mismo, quizás eso niveló nuestro grupo, ya que habían bastantes peleas y golpes, Fox, un amigo que recordaré siempre... fue alguien controversial, pero encontré en él al hermano que nunca tuve, y junto con conocerlo, poco después encontré a mi compañero de mi niñez nuevamente, y esta vez me acompañaría desde ese día…"
6 meses después…
En algún lugar cerca de ciudad Ecruteak…
Dos chicos aparecían de entre unos arbustos en un espeso bosque con claros signos de estar perdidos, uno de ellos con un Pichu en su cabeza y el otro con un Eevee en la suya, luego aparecían dos chicas algo molestas por la ubicación donde terminaron.
Ark: "Creo que nos perdimos, mal consejo Fox" –decía riendo el chico-.
Fox: "Pues el mapa dice que es por este camino, y Eevee también lo sintió" –notando como el pequeño zorro le asentía- "Tal vez necesitamos caminar un poco más" –mirando el paisaje verdoso-.
Kitty: "Esto pasa por creer saber todo, siempre deciden por su cuenta" –reclamaba algo molesta-.
Bianca: "Tu dijiste que no te importaba" –decía irónicamente a la chica que se enfureció-.
Ark: "No empiecen, de seguro podríamos salir, pero ya casi es de noche y será mejor descansar" –notando como el sol se perdía por completo y la oscuridad rodeaba el bosque-.
Todos asentían y procedían a preparar el campamento. Poco después estaban sentados frente a una fogata mientras comían y conversaban lo más pacíficamente posible, aunque el temperamento de las chicas incomodaban bastante.
Bianca: "¿No creen que este bosque es algo extraño?" –notando algo en el ambiente-.
Fox: "Según parece aquí hay pokemon psíquicos que no son muy amistosos, aunque ahora no parecen estar cerca" –dando de comer a su Eevee- "Tranquilo hay mucho" –notando como su pokemon comía algo apurado-.
Kitty: "¿Qué nunca lo guardas en su pokebola?" –notando que siempre estaba afuera- "Ark nos dijo que su Pichu odiaba las pokebolas, supongo que tu Eevee también" –algo extrañada-.
Ark: "Pues, si yo fuera un pokemon, y lo digo de verdad no por el APD, no creo que me gustaría estar todo el día en la pokebola" –sonriendo a su Pichu que le sonreía- "O solo es capricho, jejeje" –riendo alegremente-.
Bianca: "Pues cuando tomas forma pokemon no te preocupas por eso" –sonriendo-.
Fox: "Eevee la odia, le gusta estar afuera, y a veces me da sombra, nos gusta ver las nubes y el disfruta el dormir en mi cabeza" –ahora sintiendo algo raro- "Ummm, creo que se acerca una tormenta" –mirando al cielo-.
Kitty: "Son solo unas nubes" –mirando de mala gana-.
Bianca: "Es… una presencia poderosa" –un poco perturbada al sentirla-.
Ark: "Esa sensación… me resulta familiar…" –escuchando como un trueno resonaba en el cielo- "Tal vez sea…" –notando que un relámpago caía cerca del lugar donde ellos estaban-.
Bianca: "Cuidado…" –dijo parándose de golpe-.
El resto también se preparaba para lo que fuera, pero Ark parecía contento, un rugido se escuchaba y unos pasos acercándose lentamente, fue cuando Ark reconoció quien era, un pokemon parecido a un tigre, que miraba atentamente al castaño.
Ark: "Raikou… ¡Eres tú amigo!" –corriendo hacia el pokemon que parecía sonreírle y sin más el castaño lo abrazaba bastante contento-.
El resto estaba totalmente sorprendido de que un pokemon legendario apareciera así como así, y más de esa forma amigable con Ark. Tras presentarles a sus nuevos amigos Ark estaba sentado junto a Raikou que no tenía intenciones de atacarlos mientras les explicaba cómo fue que se conocieron.
Ark: "Fue entonces que prometimos volvernos a ver algún día" –acariciando el lomo de su amigo-.
Bianca: "De casualidad Raikou… ¿Eres su guardián?" –algo curiosa y sabiendo que él conocía su lado pokemon-.
Fox: "¿Guardián?" –decía algo confuso-.
Kitty: "Hay una leyenda sobre unas personas que eran elegidas por algunos pokemon legendarios y encargados a su protección, muchos de ellos eran… especiales si me entienden, pero nunca creí que fuera verdad" –decía contemplando al pokemon legendario-.
Raikou: "Es cierto, esa leyenda es verdadera" –les decía hablando de manera telepática- "Vine porque quiero ser tu guardián Ark, pero no te lo dejaré fácil" –ahora mirando de manera determinada a su amigo- "Deberás vencerme en una batalla" –sonriendo-.
Ark: "¡Acepto! No esperaba menos de ti amigo, pero no te dejes vencer, pelearemos con todo" –apretando un puño y acomodando su gorra-.
Pichu: "Pichu piii" (Ya verás lo que mejoramos) –subiendo a su cabeza-.
Raikou: "Pues empecemos…" –parándose a una distancia mientras que Ark hacía lo mismo con una pokebola naranja con amarillo sonriendo por aquella emoción-.
"Todo parecía mejorar en ese tiempo, un nuevo compañero, mi antiguo amigo se hizo mi guardián, pude participar en el festival regional ganando aquella copa y aunque no gane la liga fue suficiente para enfrentar a la elite-four de Kanto, con mis amigos apoyándome, mis pokemon determinados y yo más tranquilo, logré cumplir lo que siempre quise ser para honrar a mi padre, fui condecorado como maestro pokemon, y líder de aquella elite-four, pude lograrlo ante dos sorpresas enormes, el cuarto miembro fue mi maestra, que desde ese día la comencé a ver como mi madre, y el líder era el profesor, que me cedió su título al derrotarlo… todo era perfecto, me sentí satisfecho, feliz conmigo mismo… creí que sería el orgullo de mis padres, que si estuvieran vivos me dirían "Bien hecho hijo, estamos orgullosos de ti" todo parecía mejorar."
"También tuve la oportunidad de darme cuenta, que tenía alguien realmente especial a mi lado, antes de finalizar la liga Johto supe que me sucedía en verdad, pero debía pasar algún tiempo para entender y decirle, eran los mejores momentos de mi vida… pero un día todo eso cambió… entre toda esa felicidad una nueva organización salió a la luz, algunos sabían que ya existían, pero no se habían dado a conocer, como líder de la elite-four fue mi tarea detenerlos, pero aun me faltaba mucho, y me di cuenta de la peor manera posible… por mi ignorancia e inmadurez… mi mejor amigo, y mi guardián de antaño… perdieron sus vidas…"
1 año después…
En algún lugar de Kanto…
Tres entrenadores corrían hacia las afueras de un edificio en medio de unas montañas y bastante protegido por estas, dos de ellos chicos, con el rostro cubierto y liderándolos una chica de vestimenta llamativa, roja como el fuego, su cabello del mismo tono y portando en una mano algo parecido a una espada redonda, sin filo. Detrás de ellos una gran cantidad de personas los seguían, hombres y mujeres de distintas edades vistiendo un uniforme en común. Los chicos una polera larga negra que se combinaba con un pantalón y se dividía por un cinturón blanco dejando parte del cuello con el mismo tono blanco terminando en un pliegue amarillo, sobre este una chaqueta roja con franjas amarillas a los costados y en el cuello sujetando un emblema en una de las mangas, unos guantes negros con rojo y que terminaban en blanco en las muñecas, y unos zapatos que mezclaban negro, rojo y amarillo de una manera particular usando unas medias amarillas. Las chicas vestían de un modo similar, las únicas diferencias eran que su polera se combinaba con una falda ajustada y corta rodeada por un cinturón blanco, y usaban unas medias negras largas que terminaban en un pliegue superior amarillo, manteniendo la chaqueta, guantes y botas iguales. Todos llevaban una banda en su frente de un rojo intenso, y en sus manos un extraño aparato rectangular con una antena alargada y firme, algunos de ellos con un pokemon a su lado o sobre ellos, todos siguiendo a los tres entrenadores que estaban al frente.
Chica: "Ya estamos en las afueras, en cualquier momento saldrán, necesitamos apoyo élite de inmediato, solicito a un líder star, su ayuda nos vendría bien, cambio" –decía la chica de rojo a un auricular en su oreja izquierda-.
En otro lugar de Kanto, en una base de operaciones, una mujer de cabello naranjo, vestida de un short y polera ajustada de tono azul marino y cubierta por una capa blanca que le cubría los brazos, y llegaba hasta detrás de sus rodillas, estaba de pie con su auricular frente a una gran pantalla.
Ondine: "Aquí Ondine, petición recibida y en progreso, cambio" –mirando al chico que estaba frente a un gran teclado frente a esa pantalla- "Ve los miembros star disponibles" –mirando la pantalla-.
Chico: "Enseguida señorita Ondine" –tecleando rápidamente mientras cuatro imágenes de rostros aparecían con dos de ellos en tono gris y dos en tono normal, uno era un chico castaño, de piel blanca, ojos azules y una gorra blanca de paleta roja con iniciale doradas en la parte frontal blanca, y la otra de un hombre mayor de piel blanca, ojos café claro y una gorra negra hacia atrás que cubría todo su cabello con una pokebola blanca y unas iniciale en rojo brillante frente a ella-.
Ondine: "Solo Ark y Ruby están disponibles, Gold y Diamond están ocupados" –notando que dos círculos, uno dorado y el otro plateado, aparecían en dos mapas distintos- "Ruby está en Hoen, pero a quien envío… es tu decisión, cambio" –esperando que sea Ruby a quien eligiera-.
Chica: "Pues qué más da, dile a Ark que venga, es joven pero de seguro se desempeñará bien, cambio y fuera" –cortando la transmisión sin recibir algo más de parte de Ondine-.
Ondine: "Lo esperaba…" –un poco preocupada- "El estará bien…" –asintiendo al chico que lo acompañaba-.
Chico: "Líder Ark, favor de ir a la sala de comandos inmediatamente, se requiere su ayuda, repito, líder Ark, favor de ir a la sala de comandos inmediatamente, se requiere su ayuda" –hablando en su auricular que resonaba en toda la base mientras Ondine miraba hacia una puerta al fondo de esa sala-.
En una habitación, un chico castaño estaba recostado en una cama con su Pichu, tranquilamente cuando escucha aquel aviso y de inmediato escucha que su puerta se abre de golpe dejando a una castaña a la vista del chico.
Bianca: "Ark, nos necesitan, debemos ir" –notando que estaba tranquilamente en su cama-.
Ark: "¿Me necesitan? Creo que es algo importante, vamos Pichu" –parándose de golpe de su cama y colocándose una chaqueta sin mangas de color negro con amarillo que combinaba perfectamente con su pantalón del mismo tono y su polera negra con un símbolo de relámpago de tono amarillo, que esparcía unas rayas a lo largo del pantalón hasta sus zapatillas que combinaban rojo, amarillo y negro, además de sus guantes amarillos y rojos, sosteniendo en una mano su gorra blanca con rojo- "Vamos Bianca" –decía corriendo hacia un elevador junto con la chica-.
Ambos subían y la puerta se abría dejando a Ondine y al chico que estaba frente a la gran pantalla.
Ark: "¿Qué sucede mamá?" –algo extrañado por la prisa y recibiendo una sonrisa cálida por parte de la mujer-.
Ondine: "Hemos encontrado la guarida de los Darkness en Kanto, Heatnix está cerca de ese lugar comandando un grupo ranger de asalto y combate, pero requerirán ayuda especial, y Ruby está lejos, por lo que es tu turno" –señalando la ubicación del lugar donde debería ir-.
Bianca: "¿Una pelea contra la Dark-elite? Es bastante arriesgado" –un poco preocupada-.
Ondine: "Lo sé, pero contigo y Raikou de su lado espero que sea suficiente, ya que no hay signos de que un miembro esté en los alrededores" –notando que el lugar era sometido a un escaneo sin mayores riesgos-.
Ark: "Entendido, voy enseguida" –corriendo a la salida mientras apretaba unos botones en su APD-.
Ondine: "Ark…" –le decía haciendo voltear al castaño-.
Ark: "¿Qué pasa mamá?" –un poco extrañado-.
Ondine: "Ten cuidado…" –le decía con una mano al pecho-.
Ark le asentía sonriendo mientras Bianca entraba al ascensor y Pichu subía a la cabeza de Ark antes de que el ascensor volviera a subir.
Al mismo tiempo en aquella fortaleza ubicada en las montañas, varios pokemon huían del lugar, unos pocos eran capturados por los rangers a modo de ayuda en lo que vendría, fue cuando una compuerta se abrió y varios sujetos vestidos de negro, con una capa negra y una legra D en rojo sangre, unas botas rojas con negro y un gorro a modo de boina que cubría parte de su rostro, salían de aquella portando un extraño aparato rectangular similar al de los rangers con una antena de las mismas características, acompañados por pokemon que llevaban unos extraños collares plateados mientras sus ojos se consumían en un rojo lleno de furia, todos dispuestos a pelear contra esos invasores hasta que alguien más salió con ellos, un sujeto alto, fornido, de piel pálida y un ojo óptico rojo dividido por una cicatriz en el, vestido de gris y capa negra.
Líder: "¡No les tengan compasión, demuestren la fuerza de la oscuridad, adéntrenlos a su sufrimiento, que griten ante nuestro poder… un rugido de fuerza, demuestren el poder del equipo darkness!" –apuntando a los rangers y dirigiendo la mirada a la líder que guiaba a los enemigos-.
Heatnix: "¡No tengan piedad, pues ellos no les mostrarán ninguna, recuerden liberar a todos los pokemon posibles, pero si aún continúan, absténganse al código del neo-ranger!" –empuñando su espada que se volvían dos dagas de considerable tamaño envueltas en flamantes llamas vivas-.
Ambos grupos chocaban en un estruendo que hizo volar a algunos por la fuerza del impacto mientras se sumían en una batalla convirtiendo la antena de sus aparatos en armas corto punzante, rodeadas de numerosas auras de varios colores y elementos desde rayos hasta auras negras. Sin embargo los dos líderes de ambos bandos se embarcaban en una pelea personal con una clara ventaja hacia el sujeto.
Líder: "¿Esto es todo lo que logra la guerrera Heatnix?" –esquivando sin ningún problema las estocadas, golpes y patadas que le lanzaba la chica- "¿No enviaron a un star? Saben que no deben subestimarme" –mirando divertidamente el semblante de seriedad de la chica-.
Heatnix: "No me subestimes, tengo mis trucos" –sonriendo a la vez que era retenida por un brazo- "¡Burning Flare!" –gritaba mientras sus ojos se volvían dos llamas candentes y sus dagas se volvían dos espadas de una mano-.
Líder: "Ohhh, una elemental de fuego… creo que me entretendré unos momentos" –sacando de su costado una lanza negra de dos manos-.
Inmediatamente la chica arremetía contra el sujeto que solo la esperó y su choque retumbaba mientras chispas de fuego brotaban en los choques de aquellas armas, pero el sujeto no parecía asustado, solo jugaba tranquilamente con la guerrera de fuego, que en su desesperación se vio atrapada en una trampa.
Líder: "¡Cuchillada!" –decía el sujeto y de la nada dos Scizors atacaban en ángulos distintos mientras el sujeto la obligaba a defenderse de sus acometidas dejándola en peligro por ambos pokemon acero-.
Ella solo giraba y de dos estocabas aturdía a los pokemon que caían inconscientes y con otro ataque repelía al líder, mientras un corte se notaba en su brazo izquierdo y pierna izquierda, quedando resentida apoyada en una rodilla.
Líder: "No está nada mal, una guerrera elemental no es muy común en estos días, pero yo también tengo mis súbditos…" –guardando su lanza y dando dos pasos hacia atrás a la vez que el suelo comenzaba a ponerse de un rojo intenso quemando y formando un extraño símbolo circular-.
Ese símbolo se rompía y un chico de unos 17 años aparecía, cubierto con la misma capa negra que lo cubría por completo, solo su rostro reflejaba dos llamas intensas, se quitó su capucha y se notaba su cabello rojizo pírico, su piel algo morocha y sus ojos, dos flamas que parecían no apagarse.
Líder: "Es un honor presentarte a Blaze, el…" –siendo interrumpido por el muchacho-.
Blaze: "Permítame señor…" –sonriendo mientras tomaba su capa negra- "¡Operaciones especiales Dark-Elite!" –quitándose de golpe su capa que desapareció en cenizas- "¡Número siete, Blaze, el manipulador de las flamas!" –dejando a la vista una polera roja carmesí y un pantalón de un rojo más oscuro pero igual de vivo-.
La chica abría sus ojos en sorpresa al ver a ese miembro, lo que tanto temían ellos, la dark-elite.
De vuelta en la base.
Chico: "¡Señorita Ondine, apareció uno!" –señalando un punto rojo que parpadeaba constantemente- "¡Es Blaze, hay que evacuarlos de inmediato!" -con tono asustado-.
Ondine: "Dile a todos los rangers que se retiren, no podemos dejar que ellos mueran" –notando como un punto amarillo con negro aparecía de improvisto en el lugar- "Ark… ya llegó…" –ahora más preocupada-.
Chico: "A todos los rangers, retirarse de inmediato, nivel de peligro diez, retirarse de inmediato" –viendo como algunos puntos comenzaban a alejarse del lugar-.
En esos instantes, el chico flameante se acercaba lentamente a la chica que hacía intentos por reincorporarse, sus ojos volvían a la normalidad y un calor sofocante la comenzaba a invadir.
Líder: "Puedes divertirte a tus anchas Blaze, solo no seas tan caballeroso" –decía en tono irónico-.
Blaze: "Descuide, sé cómo tratar a una dama…" –percatándose de que uno de los chicos que acompañaban a Heatnix se lanzaba en su ataque-.
Heatnix: "¡NO LO HAGAS!" –gritaba sin resultados favorables al notar como el chico era detenido por Blaze que lo cargaba de un brazo- "Déjalo, peleas contra mi" –intentando ponerse de pie, pero caía producto de la herida en su pierna-.
Blaze: "¿Un aprendiz de ella no…?" –dijo mirando momentáneamente a la chica para luego rodear su mano libre de llamas y enterrarlas en el cuerpo del chico que gritaba al sentir su carne quemarse- "Que intolerante…" –decía prendiendo fuego al cuerpo que se envolvía en un grito desgarrador para arrojarlo al cielo y verlo caer convertido en cenizas-.
Heatnix: "¡Maldito!" –decía furiosa al ver a su amigo morir ante sus ojos-.
Blaze: "No debe decir malas palabras mi dama…" –acercándose sin buenas intenciones- "Pero si quiere acompañarlo… le cumpliré amablemente su deseo" –rodeando su mano derecha de flamas nuevamente-.
Antes de que alcanzara a la chica un trueno hace alejar a Blaze que observando un lugar daba con Raikou, y a su lado Bianca que lo miraban con bastante cautela y enojo.
Blaze: "Los guardianes… pero…" –mirando hacia los lados sin dar con alguien más-.
Un relámpago caía detrás del chico mientras era golpeado por un chico castaño que rodeaba aquel puñetazo de electricidad, lanzando a Blaze cerca de su líder, ante el asombro y alivio de Heatnix.
Heatnix: "Ark… que alivio que llegas" –mirando al chico que sonreía por sobre su hombro-.
Ark: "Lamento la demora, parece que esto es grave" –notando que el otro chico se acercaba- "Llévatela, este asunto es peligroso" –mirando el gesto de disconformidad de Heatnix- "No lo tomes a mal, pero estás lastimada" –ahora mirando al frente a la vez que Raikou y Bianca se posaban detrás de Ark-.
Líder: "Miren quien llegó… la nueva esperanza de Kanto…" –sonriendo alegremente-.
Blaze: "Con que es él…" –parándose algo emocionado- "El último miembro de la Liga Star" –mirando detenidamente al castaño-.
Líder: "Ark Ketchum… gusto en verte nuevamente… se ve que has crecido desde la última vez que nos vimos" –cruzando sus brazos- "¿Me recuerdas?" –causando algunas dudas en el chico-.
Ark: "Nunca te he visto…" –respondía a secas-.
Líder: "Que lástima, pero en fin, tengo aquí a mi nuevo muchacho, recién salido de su crianza y quiere probar sus habilidades" –señalando a Blaze que envolvía sus manos en flamas- "Pero él será piadoso, así que siéntete seguro, porque hay un lugar para ti aquí a mi lado" –abriendo sus brazos-.
Ark: "Jamás me uniré a ti" -moviendo algunos controles en su APD y mirando a Raikou y Bianca- "Yo iré por el líder, de Blaze se los dejo a ustedes… ¿Pueden encargarse?" –notando como ellos le asentían-.
Bianca: "Ten mucho cuidado" –le dijo antes de brillar y tomar su forma pokemon-.
Raikou: "Cuidado con ese sujeto Ark, esconde algo muy oscuro dentro de él" –hablando de forma telepática-.
Ark: "Entiendo, Pichu tu conmigo" –mientras el pequeño pokemon se acomodaba en su cabeza-.
Líder: "Por favor Ark, aun no estás listo para enfrentarnos, incluso Blaze podría matarte… deberías estar consciente" –con una mano en su frente y negando de manera burlesca-.
Blaze: "Déjemelo a mí, no tardaré mucho con esos guardianes" –corriendo hacia ellos-.
Líder: "Blaze, ellos son más fuertes de lo que crees, pero creo que estarás bien" –notando como Ark pulsaba unos botones-.
Ark: "¡Battle mode, actívate!" –gritaba mientras corría hacia el líder con una especie de espada formada de electricidad que salía de su APD y se rodeaba de relámpagos que la hacían brillar intensamente-.
Líder: "Muy interesante, es una lástima el desperdicio de potencial" –volviendo a tomar su lanza a dos manos-.
"Parecía ser una batalla común como las otras, había tenido mucho tiempo entrenando con mi APD hasta llevarlo a nuevos límites, también mi experiencia en combate cuerpo a cuerpo había crecido gracias a Raikou y sus entrenamientos, pero en algunas ocasiones también deteníamos a unos maleantes de organizaciones malignas que usaban un estilo de pelea muy sencillo, todo era normal en unos momentos… que se hicieron polvo al notar que todo era más difícil, si Fox no me hubiera ayudado, ellos me hubieran llevado, pero poniendo su vida en peligro vino a mi ayuda, que se convirtió en sueños destruidos…"
Líder: "¿Es todo lo que logras Ark?" –bloqueando cada golpe que el chico daba con su espada eléctrica que parecía perder forma cada vez que chocaba contra la lanza del sujeto- "Se ve que aun no sabes suficiente" –un poco decepcionado-.
Ark: "Solo estoy entrando en calor" –mientras un brillo aparecía a su lado y otro Ark salía corriendo hacia el sujeto con un puño rodeado de hielo- "Ya verás que tenemos nuestros trucos" –desapareciendo su espada mientras sus puños se rodeaban de electricidad-.
Ambos castaños arremetían contra el líder que sonriendo solo esquivaba normalmente aquellos intentos de golpes híleos y eléctricos, notando que la expresión de ambos se volvía un poco preocupada por fallar tanto.
Líder: "Te enseñaré como usar los puños" –rodeando los suyos de un aura negra-.
Ahora eran ambos castaños que se defendían de los ataques que eran muy rápidos y fuertes, haciéndolos retroceder mientras intentaban contraatacar alguno sin buenos resultados, ya riendo por aquel estilo que líder tomaba a uno de ellos y lo azotaba contra el piso propinando un certero puñetazo que hizo retumbar el lugar a la vez que ese chico desaparecía en un brillo con los ojos en blanco.
Líder: "Te dije que no podías ganarme" –notando la preocupación en Ark que lanzaba un trueno de su APD junto con Pichu desde su cabeza dando de lleno al sujeto que no se inmutaba en lo más mínimo- "Ark, Ark, Ark… ¿Qué haré contigo?" –dijo apareciendo en un instante detrás del chico-.
Ark: "¿Cómo… es… posible…?" –dijo en tono temeroso al sentir al sujeto detrás del-.
En tanto, Latias y Raikou luchaban con severas dificultades el estilo de batalla de Blaze, que arremetía contra ellos con golpes flameantes y todo ataque eléctrico y psíquico era anulado por un muro de llamas y una esfera pírica que lo protegía, ante eso ambos lo atacaban de manera directa esquivando las llamaradas del pelirrojo que estaban cargadas de furia.
Blaze: "No puede ser… se supone que son guardianes… pokemon legendarios… y este es su nivel…" –decía en tono de burla notando la poca capacidad de batalla en ambos-.
Raikou: "No podemos contra él en ese estado, debemos alejarlo de aquí" –hablando con la dragona legendaria de manera telepática y observándola con algo de seriedad-.
Latias: "Intenta un ataque sorpresivo, tengo algo que puede confundirlo brevemente, pero Ark… se ve que tiene problemas" –notando que el chico castaño estaba en aprietos-.
Blaze: "Y yo ya me aburrí…" –rodeando sus puños y piernas de llamas que parecían moverse de manera propia-.
Ahora Blaze se lanzaba en contra de ellos, que creaban una barrera psíquica-eléctrica para detener la acometida del miembro dark-elite, pero esta solo se destruyó causando que Blaze golpeara de manera directa a Latias lanzándola contra un árbol, ante esto, Raikou se rodeaba de electricidad y embestía en una tableada de voltios empujando a Blaze que lo tomaba por el frente frenándolo hasta detenerlo.
Blaze: "Creo que al que protegen le falta entrenamiento…" –dando una patada ígnea al pokemon tigre que rugía de dolor al ser lanzado cerca de Latias ante una sonrisa de satisfacción- "Que frágiles…" –caminando hacia donde Ark y su líder peleaban-.
Cansado de solo jugar con Ark, el líder ahora lo golpeaba con brutalidad al notar la actitud del castaño, golpeando sus brazos en x para protegerse eliminaba su guardia a la vez que con un puñetazo lanzaba a su Pichu lejos de ahí que intentaba electrocutarlo y con el otro puño libre golpeaba a Ark hacia el suelo estrellándolo de cara para tomarlo con un brazo, azotarlo nuevamente contra el piso y finalmente arrojarlo cerca de Latias y Raikou.
Líder: "Ya me cansé de jugar contigo, te eh estado esperando mucho tiempo… si no quieres venir, perfecto tenemos un reemplazo" –recibiendo una llamada por un auricular que aparecía en su oreja izquierda- "Blaze, diviértete con el chico, el proyecto Nighmare está casi completo" –mientras subía a un Fearrow para salir de ese lugar-.
Blaze: "Creo que tengo toda la diversión para mi… ¿Quién será el primero en morir?" –rodeando su mano derecha de fuego y notando como los tres reaccionaban con claros signos de cansancio-.
Al dar un solo paso, un ataque triple combinado de una bola negra, un trueno y una llamarada golpeaban al chico que terminó en el suelo reincorporándose de manera molesta.
¿?: "¿Y qué tal si tu eres el que se muere?" –decía en tono desafiante un chico sentado sobre un árbol- "Siempre en problemas grandes Ark, nunca cambiarás, eres aburrido" –con un tono que parecía una mezcla de sarcasmo y molestia-.
Ark: "¡Fox!" –exclamaba sonriendo al reconocer a su amigo que bajaba del árbol-.
Era un chico de unos 13 años, de cabellera castaña oscura y bastante alborotada, piel blanca y ojos café, lanzando a un lado un gorro redondo, vistiendo una camisa negra cubierta de una chaqueta blanca de mangas largas y detalles azules, unos pantalones de un azul oscuro y unas deportivas blancas que tenían bastantes franjas y detalles azules, al mismo tiempo que caía el gorro un Eevee saltaba a su cabeza dando un bostezo y gruñendo algo molesto, un Jolteon se sentaba a su lado derecho y un Ninetales aparecía a su lado izquierdo.
Fox: "Levántate derrotista, deja de actuar así y tómate tu cargo más seriamente" –ofreciendo un mano a un Ark que le sonreía-.
Ark: "Te ves emocionado" –decía aceptando la ayuda y ya de pie ambos miraban a Blaze que hacía tronar sus nudillos- "Es un dark-elite, maneja el fuego, hay que ser muy precavidos…" –tomando una de sus pokebolas para regresar a Pichu notando que Latias ayudaba a Raikou con su recuperación-.
Blaze: "Y llegan más basuras… en fin, abra que quemarla…" –rodeando su mano derecha de llamas-.
Fox: "¿Cuál es el plan?" –decía serio provocando que Ark casi volviera al piso otra vez-.
Ark: "¿Qué no eres tu el que me ayuda, no tienes uno?" –decía indignado-.
Fox: "Tu eres el elite-champ" –sonriendo discretamente-.
Ark: "Pues esa no es escusa, casi me mata y tu solo me reclamas… vaya ayuda, preferiría hacerlo yo solo" –sonriendo de la misma manera- "Siempre llegas cuando estoy en problemas y nunca ayudas…" –mirando discretamente al lado de Fox-.
Blaze: "Ya basta ustedes dos, prepárense que los voy a freír de un solo… ¡Aaagghhhh!" –gritaba sorprendido al notar que Jolteon y Raikou lo embestían de dos costados para lanzarle un trueno que se combinó de inmediato-.
Ark: "Ahora es cuando…." –arrodillado en una pierna y poniendo su mano derecha extendida en el suelo cerrando sus ojos-.
Fox: "¡Súper calor!" –decía apuntando su mano a Blaze que estaba momentáneamente inmóvil-.
Ark: "¡¿Estás loco?! No le hará nada" – ahora concentrando energía en su mano derecha-.
Fox: "Cállate y observa" –le decía con tono serio-.
Jolteon y Raikou se apartaban mientras Ninetales lanzaba un rayo de calor que se dirigía ante un sonriente Blaze, en ese entonces Ark entendió su intención y señalaba con su mano izquierda.
Ark: "¡Bola neblina y Paranormal!" –mirando a Latias que lanzaba una bola de energía blanca y Raikou lanzaba un raro de energía psíquica-.
Fox: "¡Bola sombra y Paranormal!" –notando como Eevee lanzaba aquella bola negra y Ninetales cambiaba en un instante el súper calor a un rayo psíquico-.
Aquellos cuatro ataques impactaban de lleno en Blaze que no pudo evitarlos, una explosión ocurría dejando un cuerpo en el aire con rastros de energía que salía despedido a toda velocidad, fue cuando alguien más habló.
Fox: "Ahora Ark" –le decía levantando su pulgar-.
Ark: "¡Tormenta de relámpagos!" –decía rodeándose de electricidad para lanzar un trueno al cielo que provocaba unas nubes negras inmediatas- "¡Ggggaaaaahhhh!" –gritaba apuntando a Blaze que caía y antes de tocar el suelo y trueno caía en ese lugar envolviéndolo y destruyendo parte del suelo volviéndose en un tornado eléctrico acompañado de un estruendo provocado por las chispas de éste-.
El suelo quedaba destruido y no había rastros de Blaze, lo que alegró a ambos chicos.
Fox: "Se acabó…" –respirando un poco calmado y notando que Ark caía exhausto- "Esta vez te superaste…" –decía apoyando en su hombro un brazo del chico para reincorporarlo-.
Ark: "El sigue vivo…" –dijo preocupado sorprendiendo a Fox-.
Fox: "¡¿Qué dices?!" –notando inmediatamente una erupción de flamas en el agujero-.
Blaze aparecía rodeado de flamas posándose en el suelo bastante golpeado.
Blaze: "Eso fue digno de un star" –ahora envolviendo todo su cuerpo en flamas- "Pero solo hiciste enfurecerme" –lanzando una bola de fuego a Latias que salió disparada a un árbol, otra a Raikou que pudo evitarla de lleno pero quedando algo herido, y la última a los chicos que contraían sus pupilas al notar que no podían esquivarlas.
Ark: "Lo lamento Fox…" –decía bajando su vista-.
Un grito desgarrador se escuchaba dejando a la vista que dos pokemon recibían aquel ataque pereciendo por la intensidad de este, Fox cambió su mirada a una de furia absoluta al ver a su Jolteon y Ninetales en el suelo con parte de su cuerpo calcinado y una expresión en blanco.
Blaze: "Rayos… pero en fin, ahora es su turno…" –preparando sus manos-.
Fox soltó a Ark que cayó de frente para ir donde sus pokemon poniendo una mano en sus rostros que temblaban ante la furia y dirigir su mirada apretando sus dientes.
Blaze: "Les faltaba entrenamiento, no resistieron" -decía irónicamente esbozando una sonrisa-.
Fox no dijo palabra alguna y se lanzó ante Blaze que sonreía contrariado.
Ark: "¡NO FOX!" –dijo notando que el chico golpeaba con su puño derecho a Blaze que no se movió- "¡NO LO HAGAS BLAZE!" –gritando desesperado-.
Blaze por su parte golpeaba a Eevee que saltaba de la cabeza de Fox con furia para lanzarlo lejos en una sonrisa que se volvía una psicótica.
Blaze: "Eres… nada…" –dijo tomándolo con su brazo izquierdo y mirando a Ark que estaba contraía sus ojos- "Ahora… vete…" –le dijo notando que el chico en su brazo contraía sus pupilas al ver la mano de Blaze cubierta en flamas-.
Ark lograba reincorporarse, pero era demasiado tarde, solo alcanzó a ver como Blaze traspasaba el pecho de su amigo con su mano derecha sacándola por su espalda untada en sangre que se evaporaba por las llamas.
Ark: "¡FOX!" -gritaba cayendo de rodillas-.
Blaze: "Que desperdicio…" –dijo sacando su mano y lanzando el cuerpo a un lado de Ark- "Despídete, pero pronto lo acompañarás…" –dijo envolviendo su cuerpo en flamas y levitando por una extraña fuerza-.
Ark solo tomó a Fox notando que aun tenía un poco de fuerzas, pero su herida delataba el triste final que se le avecinaba.
Ark: "Fox… resiste" –dijo poniendo su cabeza en uno de sus brazos-.
Fox: "Ggggaaa… ya es… tarde… para mi…" –llevando su mano izquierda a su herida y notando el daño- "Siempre… causas problemas… nunca… lo tomas-te en serio" –mirando el rostro de su amigo-.
Ark: "No hables, te ayudaré" –rodeando su mano con energía pero era retenida por la de Fox-.
Fox: "No podrás… Ark… ya está… decidido para mi…" –tosiendo mientras un poco de sangre afloraba en sus labios- "Quedas… tu… no dejes… que esto te… nuble…" –apretando la mano de su amigo a la vez que unas lágrimas de formaban en sus ojos- "Deja de… lado esa com…pasión que… tienes…" –tosiendo y escupiendo un poco de sangre- "Yo tenía… un sueño…" –cerrando sus ojos levemente-.
Ark: "No Fox… por favor no me dejes… eres un hermano para mi… siempre lo fuiste" –comenzando a derramar unas lágrimas que rompían en la chaqueta del castaño oscuro-.
Fox: "Y tu… también… solo no dejes… que tu sueño… sea arre-batado…" –apretando un poco más fuerte su mano- "Prométeme… que lo harás… y cumple… aquel… deseo" –ahora mirando al frente-.
Ark: "Lo prometo, pero ese deseo que tienes…" –notando que el chico ya casi cerraba sus ojos-.
Fox: "No mueras… hasta que… todo… este… a sal…vo… que… vol-vamos… a ese ti-empo… donde… soñar… era… po…si…ble…" –cerrando sus ojos que dejaron ir dos lágrimas ante una sonrisa dejando mover su cabeza a un costado y su último aliento era suelto-.
Ark: "Fox…" –dijo con sus ojos abiertos sintiendo como la mano de su compañero caía a un lado- "Fox…" –dijo con lágrimas al notar aquella expresión y sus últimas palabras- "¡FOX!" –gritaba entre una mezcla de llanto, furia, dolor y venganza-.
Blaze: "Hasta que por fin se murió…" –dijo formando una bola de fuego-.
Ark no dijo nada al escuchar sus palabras, algo en su interior explotó en ese instante, una última mirada a su amigo en sus brazos hizo despertar algo que reprimía, y dejándolo en el suelo volteó de inmediato con Blaze mirándolo con un odio alimentado por furia y deseos de destrucción.
Blaze: "Ahora sigues… tu…" –apuntando sus manos a Ark que este solo caminaba hacia él- "¿Vienes a tu muerte? Eso me…" –parando de hablar al notar que los ojos de Ark se volvían negros y un aura negra lo rodeaba- "¿Qué es eso…?" –dijo algo sorprendido-.
En ese instante Raikou y Latias abrían sus ojos de improvisto al sentir aquella presencia, una distinta a la de Ark, y solo abrieron sus ojos en sorpresa al ver que su aura se tornaba en una nube negra que lo envolvía por completo.
Latias: "No… Ark… no dejes… que eso te… consuma…" –intentando levantarse sin lograrlo-.
Raikou: "Ark, no dejes que…" –siendo silenciado al sentir un escalofrío inmenso al ver que Ark lo miraba directamente y luego volvía su vista a Blaze-.
Por su parte, Blaze dejó de levitar para quedar a una distancia prudente de Ark, y antes de hablarle pudo observar como este levantaba sus manos apuntando a él.
Blaze: "¿Qué planeas…?" –dijo comenzando a sentir un escalofrío en el ambiente-.
Los ojos de Ark se volvían rojos en un instante y de sus manos una energía negra se concentraba de una manera intensa, todo alrededor parecía morir, los árboles se marchitaban, la hierba se volvía café y perecía, todo lo verde se volvía de un tono muerto, para luego volverse negro, aquella energía se volvía cada vez más fuerte.
Blaze: "¿Qué es esta?… aaagghhh" –dijo sintiendo que su misma energía era drenada-.
Ark cerraba sus ojos a la vez que un rayo negro salía a toda velocidad a Blaze al ver ese destello solo pudo moverse a un lado notando como este pasaba rozando uno de sus brazos que lo hería haciéndolo sangrar y observando como aquel rayo impactaba con la base a sus espaldas envolviéndola en una orbe negra que explotó ante la sorpresa de todos. Blaze miró a su lado y solo dio con el puño de Ark que lo lanzaba hacia esa orbe que ya explotaba desapareciendo aquel lugar. Raikou y Latias observaron aquello y notaron como aquella aura negra desaparecía de golpe y Ark caía al suelo inconsciente. Ambos pokemon quedaron atónitos al serles confirmado uno de sus temores, notaron como Fox estaba muerto y dos de sus pokemon también, su Eevee estaba inconsciente lejos de él, pero la vista cambiaba al lugar donde una base estaba hace unos instantes y ahora no, para serles confirmada su sospecha, al ver una antorcha acercarse a ellos.
Raikou: "¡Huye con Ark, llévate a ese pokemon con él, no pierdas tiempo!" –dijo de manera telepática levantando a Ark en su lomo y dejarlo en la espalda de la dragona legendaria-.
Latias: "¿Qué harás tú…? No me digas que…" –con sus ojos en sorpresa-.
Raikou: "Debo distraerlo…" –notando como el Eevee era acomodado en las garras de la dragoncita por su poder telepático- "Cuando vuelvan… vengan por él…" –señalando a Fox- "Su muerte… será vengada" –notando como la dragoncita volaba de ese lugar-.
Blaze: "Eso si que fue sorprendente…" –dijo apareciendo frente a Raikou que se rodeaba de electricidad- "No debo dejarlo irse…" –preparando dos bolas de fuego-.
Raikou: "Tu… pagarás por todo…" –hablando de manera telepática y comenzando a brillar de una manera intensa envuelto por un relámpago que caía del cielo-.
Blaze: "Su alma está quebrada… pero debo asegurarme" –abriendo sus ojos en sorpresa al notar las intenciones del pokemon legendario- "Que se supone… piensas sacrificarte…" –dijo al notar que ya era tarde-.
Raikou: -"Ark… se fuerte… volveré contigo…" –decía a su guardián que ya estaba lejos- "¡Relámpago final!" –decía de manera telepática y con un rugido que hizo temblar la tierra-.
A lo lejos Ark sintió algo en su pecho y solo pudo ver como un relámpago envolvía todo ese lugar donde estaba hace unos momentos, cayó otra vez sin saber donde estaba mientras decía algo con tono de agonizo.
Ark: "Raikou…" –con una mano en el pecho y sintiendo que algo en su interior se rompía y lo lastimaba, para caer en un sueño del que difícilmente podría despertar-.
Latias escuchó aquello que Ark dijo y con unas lágrimas aceleraba su vuelo mientras unas nubes dejaban caer su llanto a modo de relámpago al sentir lo que aconteció… a la vez que la dragoncita dejaba caer más lágrimas entre un lamento…
Latias: "Raikou… donde quieras que estés… ayúdanos…" –sintiendo como una presencia legendaria desaparecía de su percepción ante un mar de relámpagos y un rugido que era un trueno, dejaba de escucharse…
"Fue demasiado para mi, ver morir a mi mejor amigo en mis brazos, y luego sentir que mi guardián también lo hiciera… me destrozó por completo, sabía que eso podía suceder, pero nunca le tomé la debida consideración, pude salvarlo al decirle que se fuera, pude ayudarlo si no hubiera sido débil, todo aquello llenaba algo oscuro que crecía cada vez más y más dentro de mí, una fuerza que era peligrosa, gracias a mi madre pude superarlo, aunque el recuerdo de ellos no desaparecería de mi, sabía que los vería algún día, tuve que ser fuerte para superar todo eso, la esperanza de todos caía en mis hombros, sus sueños y deseos pasaron a mí, y no debía decepcionarlos, si alguien más debía morir, ese sería yo, me puse aquella regla como fortaleza, y continué en la batalla contra ellos, es lo que Fox y Raikou también hubiesen querido, y lo que hubiesen hecho si yo hubiese sido el que muriera en ese entonces…"
"Pero ya no sería el mismo, aunque me faltaba algo más que sufrir, pude darme cuenta que todo aquello por lo que luchaba terminaba de mala manera, tarde o temprano algo más pasaría, era mi miedo, aquellos deseos míos… se volvieron lamentos de dolor, todo aquello por lo que una vez luché… todo aquello por lo que protegí… y todo aquello por lo que una vez soñé… me los arrebató un grupo… la dark-elite…"
La sala se sumía en un silencio y la conmoción tomaba posesión de cada oyente que escuchaba lo que Ark les decía, el castaño se paraba ante la mirada de todos dejando caer algunas lágrimas mientras llegaba a la ventana observando el lugar que estaba mojado por la lluvia que paró.
Ark: "Esos seres, tienen una misión específica, capturarme y destruir a todo aquel que se atreva a interrumpirlos o detenerlos, después de una investigación y espionaje supe lo que en verdad ellos eran y que querían de mi…" –apretando su puño- "Son humanos creados genéticamente con distintos fragmentos de adn de pokemon, cada uno con un tipo especial y puro, de ahí que viene su elemento, pero tuvieron que sacrificar vidas para sus fines, aquellos experimentos son totalmente prohibidos, pero al notar el poder del primero que fue creado, comenzaron a formar la dark-elite, en un principio eran 15, y luego crearon otro con el elemente acero, eso hacían 16 en total, pero faltaba uno… un espacio que alguien debía llenar, alguien con sus mismas cualidades…" –volteando y observando la sorpresa de todos-.
Ash: "Ese alguien… es…" –sin poder completar su frase-.
Ark bajaba la vista sin querer contestarles, pero alguien si lo hizo.
Ark-san: "Ese era Ark…" –escuchando los gritos de sorpresa de todos- "El objetivo de la dark-elite es capturarlo, de esa manera podían convertirlo en uno de ellos, además era un perfecto candidato para el espacio que faltaba, el miembro 17, el denominado "maestro de la oscuridad", uno que sea formado por dolor, odio, desesperación y tristeza…" –recargándose en la pared y cruzando sus brazos- "Pero nunca nos entregamos e incluso encerramos lo que ellos buscaban, eso no les gustó mucho y fue cuando tenían preparado un suplente…" –mirando que Ark levantaba la vista-.
Ark: "Nighmare, si mi elemento es oscuridad, eso me convierte en el hermano de Nighmare, pero aun después de que él fue creado y preparado se fijaron en mi, y mantienen el objetivo de capturarme, ahora con otro más, destruir la resistencia que se les presenta" –dando un suspiro para calmarse-.
Misty: "La liga…" –dijo entendiendo lo que ellos decían-.
Ark: "Las ligas, todas las regiones se unieron para enfrentar esto, los cuatro líderes de las élites formaron una alianza denominada "star" cuatro miembros que encabezan la red de resistencia ante ellos, yo formo parte de esa alianza, junto a nosotros los neo-rangers, organización formada por los antiguos rangers bajo el código de protección humana como pokemon, y una red de entrenadores voluntarios que nos ayudan a combatir al equipo darkness" –terminando aquel relato- "Es todo lo que podemos decirles, aunque nada de esto les debería importar, ya que ocurre en nuestro tiempo, y debo volver cuanto antes" –ahora cambiando a un semblante de preocupación-.
May: "Un momento, cuando estábamos en el bosque ese Nighmare parecía reconocer a cada uno de nosotros, hay algo que están ocultando, y creo que ese algo nos involucra a nosotros" –poniéndose de pie y con tono de querer respuestas-.
Ambos castaño bajaban la vista bastante tristes, era algo que podría ocurrir, la última verdad que quizás deberían decirles, pero… ¿estarían listos para escucharla? Era algo que atormentaba sus cabezas y hacía cada vez más difícil el retener aquella revelación.
Ark: "Es solo coincidencia…" –dijo a secas- "No vale la pena que ustedes arriesguen sus sueños, deseos e incluso sus vidas por algo que ocurre en una época distinta a la suya, ya tienen sus propios problemas para darles más, además lo que ocurre en el futuro, no debe ser intervenido en el pasado, así que si me disculpan…" –dirigiéndose a la salida- "Debo terminar de recuperarme" –saliendo ante las miradas de todos-.
En la sala todos se miraban entre sí para terminan mirando a Ark-san.
Ark-san: "No cuenten conmigo, el ya dijo todo, y no los involucraré a ustedes, deben comprender que no somos de su tiempo" –extendiendo su alas y sonriendo- "No lo tomen a mal, estamos pasando un mal momento…" –cubriendo su rostro con aquellas alas para desaparecer en un brillo ligero y centellante-.
Un aire de duda e incredulidad atormentaba a nuestro grupo, sumidos en aquellas duras palabras que Ark les dijo antes de salir, sin saber que fueron advertidos de lo que en un futuro afecta a su amigo, y de que en cualquier momento, podría afectarlos a ellos también… ante un manto de peligros, secretos, verdades y esperanzas que cada vez más se tiñe de un color indeciso y no se sabe su final…
Continuará…
