CASTLE
Desperté y observe el lugar donde se suponía que debía estar Kate, pero no había nadie, suspiro Es sábado ella no debería estar trabajando, sin embargo no está en la cama, es temprano, demasiado temprano así que supongo que su obsesión la tiene en el despacho o peor aún, en la comisaria.
Me siento molesto, pensé que después de lo de anoche ella pensaría mejor las cosas, que podríamos volver un poco a la normalidad o que al menos me tomaría en cuenta. Pero no, de nuevo despierto solo y cansado de esta situación.
La risa de Alexis desde el salón me sacan de mi estado de enojo, me levanto con cansancio me aseo un poco y salgo al despacho el cual está vacío, suspiro resignado y trato de poner la mejor sonrisa para mi niña.
En cuanto me asomo al salón esa sonrisa forzada se vuelven una sonrisa tonta y llena de amor, a la vez que un sentimiento de culpa me embarga. Observo a una sonrientes Kate y Alexis con delantales puestos y preparando la masa de lo que supongo serán tortitas, mi niña se ve feliz, de pie en un taburete para alcanzar la mesa y con su carita manchada de harina, mientras su madre le explica lo que debe hacer.
Esa imagen me llena de ternura y culpa, ya que dude de ella.
Mira quien despertó cariño – dice Kate con una sonrisa mientras me observa
¡Papi! – Dice Alexis feliz – mami y yo estamos haciendo el desayuno.
Qué bueno cariño – contesto mientras me acerco a ellas.
Beso la cabecita de mi hija, para después dejar un dulce y suave beso en los labios de Kate.
Queríamos llevarte el desayuno a la cama – me dice con esa hermosa sonrisa que me enamoro.
Pensé que te habías ido a trabajar – le confieso con culpa – lo siento.
No Rick, yo soy quien lo siente, yo debo controlar mejor mis emociones, esta situación no es fácil para mí pero no puedo hundirme de nuevo, por Alexis y por ti – besa mis labios – gracias por recordarme que hay cosas más importantes.
¿Eso significa que no trabajaras hoy? – pregunto ilusionado.
Probablemente me escape un rato a tu despacho – sonríe con timidez – pero solo para revisar algunas cosas que no tengo muy claras aun. Pero el resto del día soy toda de ustedes.
Desayunamos juntos como una familia, eso me encantaba, hablamos de la escuela de Alexis, de cómo va Hayle en la comisaria e incluso de la editorial, se sentía increíble poder estar relajados un momento y disfrutar de mi familia.
Estábamos tan contestos y distraídos en nuestro mundo que cuando el timbre sonó fue como si rompieran la burbuja en la que nos encontrábamos.
Yo voy – dije poniéndome en pie – probablemente es mi madre que se fue de fiesta y olvido sus llaves -dije haciendo una mueca.
Buenos días, el señor Richard Castle – dijo el mensajero.
Si soy yo
Le traigo un paquete confidencial - dijo sacando un sobre - debe firmar aquí. – me paso el recibo donde estampe mi firma.
Gracias – dije mientras él se retiraba.
Observe el sobre con un poco de temor, me lo enviaba Mark, por lo que supuse era la prueba de ADN, sentía curiosidad y miedo a partes iguales, ese sobre contenía la respuesta a una pregunta que aun sin darme cuenta me estaba carcomiendo por dentro. Observo a Kate y Alexis conversar felices en el comedor y decido que no era el momento de abrir el sobre, por lo que me dirigí a mi despacho y lo deje en un cajón con llave junto a la carpeta del detective privado.
¿Quién era? – dijo Kate en cuanto me ve aparecer en el comedor.
Un mensajero, me traía un sobre de la editorial- miento de nuevo.
¿Algo urgente?
No, solo documentos que debo revisar – veo como asiente y continua hablando con Alexis.
La observo y no puedo evitar pensar que quizá esto solo sea una ilusión, que cuando ella sepa la verdad se ira llevándose a Alexis y me dejara solo y más hundido que antes.
Observo el sobre sin atreverme a abrirlo, es domingo por la noche, Kate está arriba dándole un baño a Alexis antes de dormir y yo aproveche para venir a mi despacho a escribir, pero la verdad no puedo dejar de pensar en este sobre.
Tomo la carpeta con la información de Alexis y la abro para volver a leer todo lo que dice en ella, cuando llego al final suspiro y me armo de valor para tomar el sobre, lo abro con cuidad, con miedo a lo que pueda decir, saco la hoja de papel y la sostengo entre mis manos, suspiro cierro los ojos y desdoblo la hoja.
Sé que debería abrir los ojos pero me aterra el resultado, así que decido contar mentalmente hasta tres y abrirlos, hay demasiadas palabras y letras así que leo rápidamente hasta encontrar lo que busco.
Lo encuentro y me quedo allí estático contemplando esas palabras que solo reafirman lo que mi corazón ya sabía.
Alexis es mi hija
No puedo evitar que un par de lágrimas resbalen por mi mejía y no me importa, ya nada más importa. Ella es mi bebe, mi niña y por Dios que no puedo ser más feliz. Dejó la hoja al final de la carpeta con su información y me seco la cara, una sonrisa tota aparece en mis labios y dejo salir una carcajada de felicidad.
Veo que estas feliz – dice Kate sorprendiéndome.
Si lo estoy – digo viendo directamente a sus ojos, mientras disimuladamente cierro la carpeta y la coloco en medio de otras que están en el escritorio.
¿A qué se debe tanta felicidad? – sonríe acercándose a mí para sentarse en mi regazo.
Bueno tengo una hija maravillo y una novia que me vuelve loco – digo besando su cuello.
Vaya que eres afortunado – dice entre suspiros.
Sí que lo soy – digo levantándome con ella en brazos para llevarla a la habitación.
Lamento informarles que debido a mi trabajo no he podido avanzar en la historia como quisiera y pese a tener un par de capítulos más, no creo que estén bien como para publicarlos, por eso probablemente me ausente un par de semanas. Lo siento, de verdad me encanta escribir esta historia y quiero creer que a muchos de ustedes les está gustado leerla.
De nuevo lo siento y prometo que en cuanto tenga un poco de tiempo intentaré publicar, gracias por leer, comentar y seguir la historia y espero estar pronto de vuelta.
