Enredado en las palabras


Fuubutsushi: las cosas (sentimientos, esencias, imágenes) que evocan recuerdos de una estación en particular. Propuesta por mí.


36.

Aunque le sorprende verlo en la puerta de su casa, se da cuenta que no es inesperado. El invierno está la vuelta de la esquina, que los alcance es cuestión de tiempo. Yamato le da una pequeña sonrisa al verla, esas que rara vez iluminan su gesto y que entre ellos son habituales.

El invierno no es lo único que está a la vuelta de la esquina. Los recuerdos están allí, también, y los esperan.

—¿Quieres caminar? —pregunta. Sora envuelve una bufanda alrededor de su cuello y le dice que sí.

Es silenciosa, la caminata.

No necesitan palabras para decir que extrañan a los digimon y que están preocupados por la falta de respuestas del Señor Gennai. No hace falta más que una mirada, y ella sabe que él tampoco se aleja del digivice por el filo de ansiedad que oculta su sonrisa. Imagina que todas esas son razones compartidas, supone que podrían hablar de lo mucho que extrañan a sus compañeros o de lo cerca que están de su aniversario que ya no es, pero calla. Sora sabe que, aunque fue ella la que lo alejó primero, sigue esperando que llegue diciembre como si estuviesen juntos. Quiere reírse de lo tonta que se siente.

—Me dijo Taichi que te irás para Kioto en Año Nuevo.

Y no le sorprende que sea Yamato quien rompe el silencio.

—Las celebraciones de Kioto son las mejores —responde y sonríe un poco, porque son las palabras de su padre.

Yamato se toma unos momentos.

—¿Te irás para Navidad?

Sora a veces lo mira y se pregunta por qué terminaron, pero lo cierto es, ella a veces no se comprende a sí misma. Quizá el miedo le había dado un guión para seguir. Se preguntó sus razones para no ir a buscarla luego de que terminaron, también. Pero sería injusto pensar…

Era complicado.

Piyomon le habría ayudado.

—No.

Los hombros de Yamato se relajan.

Tal vez no es la única que piensa en la Navidad como en algo que les pertenece. No les pueden quitar eso.

—¿Vendrás a verme, entonces? —pregunta, y para evitar cualquier rechazo, el torrente de palabras cae de su boca—. Es el último concierto de los Teen AgeWolves y me gustaría que estuvieras ahí, que estuvieran todos ahí.

Quiere preguntar si realmente van a separarse y por qué. Supone que es otra etapa que termina.

Sora quiere decirle que no deben hacerlo, pero no sería justo. Él no le dijo que no debían separarse cuando ella decidió.

—Estaré ahí.

Yamato sonríe un poco más y la acompaña de regreso a casa.

Tal vez es una ilusión pero el frío se siente más pesado cuando se separan.

—Buenas noches.

—Buenas noches, Sora.

Por un segundo tiene la tentación de tomarle la mano, quizá aprovechando que le da espalda. No lo hace, pero se arrepiente.

—Yamato...

—¿Qué?

Duda.

—Te veré mañana.

Lo despide con una sonrisa. Es agradable saber que tienen muchos mañanas todavía.