QUE ONDA A TODOS, AQUI BRAVETHUNDER REPORTANDOSE CON OTRO CAPITULO DE ESTE GRAN FIC. COMO VERAN, LO PUBLICO AHORA. PORQUE ME ENTRETUVE MUCHO AYER TERMINANDO EL SEGUNDO CAPITULO DEL SPIN OFF DE ARTURO. POR LO QUE APENAS HOY, TAMBIEN QUIERO MENCIONAR Y MAS QUE NADA. RECORDARLES QUE ESTA HISTORIA ES UN POCO MAS DENSA QUE LAS DEMAS. COMO MENCIONE, NO SERA ALGO SUAVE EN ALGUNOS TEMAS FUERTES, AQUI SON TEMAS CASI PARA ADULTOS O ADOLESCENTES. POR LO QUE ESPERO DISCRECION, YA QUE AQUI VEREMOS ALGO DE ESO. Y ESTE CAPITULO MAS QUE NADA ES VER UN LADO DIFERENTE EN SAMUEL. CUANDO ESTA APARTADO DE FLUTTERSHY. EN FIN, NO QUIERO ALARGAR ESTO, ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO EL CAPITULO TANTO COMO A MI AL ESCRIBIRLO. NOS VEMOS LA PROXIMA SEMANA.
-CAPITULO 37: CUMPLIMIENTO DEL DEBER-
Samael, estaba sentado al pie del a cama. Mirando la pantalla imaginaria producida por su cerebro y el chip en su medula. Visitando páginas clandestinas de trata de personas. Idiotamente esperanzado de encontrar a Cassandra, imaginando entre cada página lo que la FENU podría hacerle, imaginando la tortura que ha de pasar por haber intentado asesinar a sus amigas. Recordando la amargura de haber apuñalado a Theresa. Movía las páginas con los ojos, de arriba abajo y de un lado a otro. Recordando también, su pasado. De no ser por el suero el seguiría siendo el personaje mudo y amargado. Como ahora, quien no ha sido administrado de dicho suero para mantenerse sano. Sintiendo en cada respiración el ardor del oxígeno y al estirarse sus pulmones se cortaban. Con el intenso dolor de ojos por la iluminación. Aunando más por el dolor psicológico, Aunque. Le daba gusto que entre su dolor había cosas hermosas. Octavia, una mujer de su edad había sido rescatada del abandono por Samuel. Quien en cualquier momento pudo haber muerto, sonrió alegre parpadeando varias veces para cerrar el navegador y ver el escritorio holográfico de sus corneas viendo una foto suya con Theresa, Twilight y Fluttershy. En una edad más joven, antes de ser enviado a ese infierno.
-Samuel, quiero que te presentes en el Laboratorio. Ahora mismo-Apareció una ventana emergente en su fondo de escritorio. La Doctora Ludemberg, sentada en su escritorio con los pies sobre el escritorio, comiendo el pastel que había preparado Penélope para que hiciese de la vista gorda en las faltas de Samuel y permitirle seguir cobrando. Samuel hizo la cabeza hacia un lado lentamente, ella chisto y dejo el pastel sobre la mesa acomodándose como debería-Parece que no quieres ponerte el suero. Interesante, ¿A qué se debe? En búsqueda de respuestas en base al sufrimiento propio, Anarquía. ¿Quizás? En fin, quieras hacer algo rebelde o no tienes que cumplir con lo que te voy a pedir ahora.
-¿Qué es lo que quiere Doctora Ludemberg?-Samuel respondió fríamente con un tono de voz más grave de lo habitual. Ella ignoro su pregunta cortante sacando una carpeta de color crema abriéndolo.
-Quiero que hagas un encargo. Uno especial, o más bien. Clasificado, quiero que asesines a alguien en particular-Samuel se levantó de la cama. Con miedo interior, sabiendo. Que finalmente y de forma obligatoria, tendría que cometer un pecado-Quiero que asesines a una pareja. Han estado evadiendo impuestos desde hace dos años además de que no han mostrado un reporte desde el mismo tiempo sobre su estado social. Creemos que mantienen una relación intersexual ya que esta persona es varón y su espejo hembra. Y sabes que eso está fuertemente prohibido y penado con la muerte-La Doctora Ludemberg bajo ligeramente la carpeta mirando al ras del filo de la carpeta a Samuel y finalmente bajándolo de golpe-Quiero esta vez que cumplas con tu misión Samuel Thomas. No quiero saber que hiciste lo contrario a lo dicho. A no ser que quieras volver a los laboratorios para que te hagamos una reubicación mental y social. Si no obedeces les lavaremos el cerebro a ti y a Fluttershy y los mandaremos al rincón más frio y profundo del Nuevo Mundo. ¿Entendido?-Samuel asintió en silencio caminando hacia la salida y en el paso quitarse su uniforme escolar y tomar su gabardina negra con el logotipo de la FENU-Muy bien, quiero que tomes esto en serio. Por cierto, quiero que lo hagas en solo. No queremos saber que por Fluttershy estos dos fugitivos escaparon porque te dejaste persuadir por ella. Así que vez, te enviare la dirección a tu brazalete. No quiero fallos-La Doctora se desconectó cerrando la ventana en la retina de Samuel. Se quedó parado mirando hacia la puerta de madera. Esperando tontamente a Fluttershy o a Clarah. O ridículamente a cualquiera de sus amigas. Pero nadie llego. Se colocó la gabardina negra metiendo ambas manos en los bolsillos y sacar de uno aquel frasco con aquel suero de color zafiro con violeta brillante. Una pequeña dosis en caso de emergencia. Samuel camino hacia la salida guardando el frasco en su pantalón.
Salió por los pasillos de su dormitorio escuchando risas y conversaciones del otro lado de las puertas de su lado izquierdo. Del lado opuesto veía el ocaso del quinto día y el mismo quinto día de Octavia en Ahcamoth. Viendo la gran cadena de montañas no tan lejos de la escuela con los mismos molinos de viento en movimiento lento. Salió de los dormitorios y eventualmente de la academia ignorando al poco estudiante presente. Agradecía minúsculamente la falta de Fluttershy, así. El haría su trabajo sin remordimiento alguno. Y así, salvar la cordura de su amada amiga. Miro la dirección indicada por la doctora Ludemberg. En un punto amarillo entre un mapa de toda la ciudad. Con un indicador de proximidad, estaba cerca. Pero también en movimiento, debía ser rápido si quería terminar con esto lo más pronto posible y evitar una muerte lenta para sus miserables víctimas. Tomo la tele transportadora más cercana recorriendo varias calles en un milisegundo. Apareciendo en un callejón, lleno de pancartas y dibujos callejero. Mas oscurecido por la cantidad de edificios. Miro nuevamente su brazalete viendo el indicador a varios metros de su distancia.
Miro hacia ambos lados, viendo contenedores de basura, cámaras de seguridad y al final de ambos lados las calles de la ciudad. Regreso la mirada hacia su brazalete acercando la imagen viendo en un edificio aquel indicador. Samuel comenzó a caminar hacia el indicador sin despegar mucho la mirada viendo como cada vez acrecentaba la imagen, pasando entre varias intersecciones del callejón. Viendo los mismos pasillos con diferentes carteles de la FENU u ONUHE. Escucho un leve sonido metálico alzando la vista de golpe mirando hacia los lados, dándose cuenta que estaba en un cruce. Escuchando el mismo sonido metálico, Samuel concentro su magia para sacar una flecha y al momento de hacerlo un gran golpe azoto contra su cabeza haciéndolo perder el equilibrio cayendo arrodillado al suelo. Escucho pisadas múltiples. Volteo hacia el origen viendo a su objetivo correr hacia el con gran rapidez y a un lado de él, un tubo de acero y cristal que le habían arrojado. Apenas regreso la mirada y ambos golpearon en el rostro a Samuel haciéndolo golpearse la nuca contra el pavimento dejándolo inconsciente tras ambos golpes.
-¿Ahora qué hacemos? No podemos dejarlo aquí-La pony hablo en un tono rasposo y agudo. De pelaje menta, ojos amarillos y melena corta con un mechón blanco recorriendo toda su melena y el exterior de la franja color menta más intenso al igual que su cola. Tenía una Lira de Cutiemark-Si despierta estamos muertos.
-Lo sé, déjame pensar. ¿Qué tan lejos está el escondite?-Este hombre reacciono con la misma desesperación pero con un tono de voz rebelde pero inteligente.
-Demasiado lejos Leo. ¿Qué hacemos?
-Tranquila, recuerdo haber leído que esta zona está casi deshabitada. Puedes forzar la cerradura de una casa con tu magia y yo atarlo para evitar que escape. Pero ¿A dónde vamos?-Esta persona miro hacia las cuatro bifurcaciones con detenimiento. Tocándose la barbilla con el dedo índice-Vamos para acá, ayúdame a cargarlo-Este hombre tomo de las piernas a Samuel y ella lo tomo con su magia la cabeza y ambos caminaron lentamente hacia el lado este de la bifurcación-Con cuidado, no queremos despertarlo.
Misteriosamente desaparecieron entre el callejón. Cuidando de que Samuel no despertara, alejándolo de las cámaras de seguridad y de las potentes señales WiFi del centro.
Samuel despertó de golpe suspirando mirando a su alrededor. Sentado en el suelo recargado en la pared, mirando su cuerpo atado de manos y piernas. Miro su alrededor eventualmente en silencio. En una habitación de parcial oscuridad de no ser por la pequeña ventanilla de veinte centímetros de ancho y 60 de largo. Viendo estantes llenos de latas de comida y de pintura. Escuchando con eco los gemidos de alguien. Una mujer, miro hacia el frente. Donde supuestamente habría una puerta pero no había nada, los gemidos de esta mujer aumentaban hasta que se quedó callada por completo. Samuel comenzó a moverse bruscamente intentando liberarse pero estaba bien sujeto con cuerdas trenzadas. Y de nuevo los gemidos comenzaron pero ahora de forma de sonido húmedo. Como si se estuviese atragantando. Samuel quería ignorar el sonido pero gemía a la vez que eso aumentaba. Fácilmente se percató que era su raptor. Y por su desgracia sus sentidos más finos sabían que ella le estaba haciendo sexo oral a su espejo varón. O penetración oral. Algo que asqueaba a Samuel, pensando lo enfermizo que se puede llegar a ser. Escuchando como entraba por toda su tráquea Samuel cerró los ojos recordando los acontecimientos del pasado teniendo de primeras el frasco de suero en su bolsillo abriendo de golpe los ojos.
Trato fervientemente sacar el frasco de su bolsillo pero la cuerda de acero se lo prohibía y los sonidos del sexo enfermizo lo desesperaban. No podía gritar, si lo hacía se desgarraría las cuerdas vocales quedando mudo de por vida.
-¿Tan pronto te veniste?-Esta pony hablo con éxtasis en su voz-No importa, me gusta saber que te encanto. Sabe rico.
-Vamos a ver como esta nuestro amiguito. Quizás ya despertó. Toma, un pañuelo. Para que te limpies la vagina y el ano. No quiero tener enfermedades después de todo lo que hemos hecho-Este hombre apareció primero por el arco de la puerta sujetándose el cierre del pantalón, mirando a Samuel enfurecido. El sonrió encogiéndose de hombros avergonzado-Parece que te hemos despertado a fin de cuenta-Samael seguía mirándolo molesto, esa sonrisa descarada y llena de placer lo enfurecían. Sabiendo que tuvo relaciones con su espejo. Quien debería de proteger como su vida y educarla para tener una vida plena. En cambio, le enseño cosas enfermizas y despreciables-Vaya, sí que te has molestado mucho por lo que paso.
-¿Sucede algo Leo?-Esta pony apareció por un lado teniendo el pañuelo levitando por su magia, cubierto de esa sustancia que enfureció mas a Samuel, también viendo como escurría por una de sus patas-Oh. Creo que ya sé que paso.
-Creo que hicimos enojar a nuestro amiguito de la FENU Lyra-Ambos se acercaron a Samuel y el doblo las rodillas pegándose a la pared mirando a ambos, Leo. Un hombre de mediana edad. De pelo largo y desarreglado, con una chamarra de mezclilla verde y pantalones militares verde y botas negras. Se inclinó hacia Samuel colocándose en cuclillas-Y demasiado.
-Te dije que no debimos haberlo hecho en este lugar. Pudimos haber delatado nuestra posición.
-No te quejes Lyra, al final amaste que me viniera en tu garganta. Ahora, veamos qué hacer con nuestro sabueso-Leo, metió mano al bolsillo de la gabardina de Samuel sacando el carnet de la FENU-Samuel Thomas Ripley. Aldebarán de Solaría, 18 años. Vaya, sí que ahora nos mandaron a alguien interesante ¿Verdad Lyra?-Leo le dio el Carnet a Lyra y ella lo sostuvo con su magia arrojando el pañuelo a un rincón.
-Los últimos que mandaban eran menos que esto. Me pregunto porque habrán mandado a alguien tan joven.
-Tal vez para engañarnos, hacerse pasar por nuestro amigo y luego entregarnos-Samuel veía ambos con cierto frenetismo, esperando a que hiciesen una acción hostil. Agradeciendo que Theresa alterara su carnet y parte de sus registros para que se hiciera pasar por un Aldebarán de Solaría.
-¿Y ahora que hacemos Leo?
-Pues lo que hacemos cuando nos topamos con uno de ellos. Preparar el lavado-Leo se levantó del suelo caminando hacia un lado del cuarto mirando por los estantes pasando su dedo por las partes frontales de las latas cubriendo su dedo de polvo-Parece que ambos estamos de suerte. Hay comida por montones Lyra. Y el aún tendrá tiempo. No hay cosas para hacer el lavado. Debo de ir a buscar los materiales.
-¿Qué piensan hacerme?-Samuel rompió el silencio mirando a Leo voltear a verlo menospreciando su figura-¿Qué es ese lavado? Responde.
-Digamos, que pensamos dejarte como un cascaron. Mí querido amigo Samuel…
-No soy tu amigo.
-Colega-Leo camino hacia la salida pasando su mano por la pared del almacén-Como iba diciendo, he descubierto que los Aldebarán de Solaría como tú. Tienden un déficit biológico. Y menciono, no soy un científico ni biólogo, soy mecánico. Y como decía, todos los Aldebarán de Solaría tienen un déficit en su cuerpo. El cual consiste en el que si introducimos un poco de alga marina y algo de materia gris. Podemos hacer que su cuerpo se consuma por dentro, ya que cuando mezclas esas dos cosas con un poco de ácido. Se crea una sustancia toxica que carcome la carne en cuestión de minutos. Dejando únicamente la piel y huesos. Algo saludable por si lo piensas ya que la piel es grasa y tiene colesterol-Leo salió de la habitación dándole la espalda a ambos con frialdad-Ahora vengo Lyra. Iré a conseguir los materiales. Me tomara unas horas, mantenlo vigilado. Si trata de escapar, haz lo que sea necesario. Infúndele el miedo. O el placer-Leo salió de la sala riendo como loco, Lyra miro la salida hasta que se escuchó al fondo una puerta metálica y aun espero varios segundos. Regreso la mirada hacia Samuel entregándole su carnet guardándolo en su bolsillo. Se sentó en el suelo mirando a Samuel con una pequeña sonrisa, y el. Su parte intima escurriendo ese líquido molesto.
-No es por molestarte. Pero, ¿Podrías alejarte un poco? No quiero que eso ensucie mi ropa-Samuel señalo el viscoso defecto con la mirada, Lyra bajo la mirada mirando su entre pierna cerrando sus piernas de golpe sonrojada. Mirando al suelo arrastrándose varios metros detrás.
-Lo siento mucho, es que cuando estoy con Leo tengo que hacer esas cosas.
-¿Y te gusta? Hacerlo con alguien de otra especie.
-A decir verdad, no. Me siento sucia, he intentado hacer otras cosas pero Leo busca lo mismo-Samuel ya tenía su ventaja. Guardo su sonrisa acomodándose en el suelo. Colocando sus manos sobre su bolsillo derecho, donde guardo el frasco.
-¿Y por qué lo dejas? Escuche cosas muy fuertes de él. ¿Acaso dejas que él te haga tantas cosas?
-Porque Leo siempre ha cuidado de mí. Desde que lo conocí en Neo Canterlot ha sido bueno conmigo. Y en forma de agradecimiento dejo que él me haga esas cosas.
-¿Leo es tu espejo? Lo dices como si no lo fuera.
-Lo es, ambos somos de Neo Canterlot. Pero cuando crecíamos se nos prohibía vernos mutuamente. Nuestras familias pensaban que no estábamos destinados para vivir como pareja de especie.
-Pero el orbe de Star Swirl los selecciono como a todos.
-Exacto-Lyra miro las manos de Samuel, y él se quedó quieto. Para su fortuna no noto sus intentos para escapar-En fin, quiero demostrarle a Leo que puedo ayudarle. Así como el me ayudo para salir de nuestro hogar.
-Ya veo. ¿Y crees que asesinar agentes de la FENU evitara que les hagan algo cruel? Él te está obligando, parcialmente que tengas sexo con él. Lo disfrutas, pero sientes mal hacerlo con un humano.
-En realidad él quiere hacerlo. Yo no, sus padres trabajan para la FENU. Mientras que los míos para la ONUHE. Por lo que siempre caen en discusión en visión. Y eso hizo que Leo desarrollara ese estigma por la organización.
-Lyra, te quiero ser honesto. Me dieron la orden de asesinarlos-Samuel sentía como su garganta se derretía con cada palabra. Necesitaba el suero urgentemente-checa esto, por si no me crees-Samuel mostro el brazalete y Lyra presiono el botón holográfico con su casco apareciendo la imagen tridimensional de ambos "Lyra Heartstrings, Leonardo Méndez. Homicidio a cinco agentes de la FENU, evasión de impuestos y sexo interespecie [Vulgarmente nombrado zoofilia]-¿Acaso quieres que la lista crezca? Vamos Lyra, veo que tú quieres mucho a Leonardo pero él te está utilizando para desquitarse de su rencor hacia sus padres.
-Es que no se, siento que nos vamos a apartar mucho si hacemos lo que no quiere.
-¿Y cómo es Leo en realidad? ¿Antes de que me dejaran atado de manos y piernas?
-Bueno, él es simpático, inteligente, sabe cuidar a los demás. Una vez ayudamos a una familia en medio de la carretera cuando veníamos para esta ciudad. Nos ofrecieron Bitdolares pero Leo negó la recompensa.
-Pero su defecto es esa afección hacia ti. Es un trastorno Lyra, algo psicológico. Ninguna persona debe sentirse atraído por otra especie-Samuel consiguió sacar el frasco ocultándolo en su mano. Lyra miraba hacia la pequeña ventanilla donde cada vez el sol se alejaba entre las montañas y el almacén mas se oscurecía. Samuel aprovecho a ponerse el frasco en la boca para quitarle el tapón y arrojarlo con la boca hacia un extremo. Lyra estaba tan absorta en sus pensamientos implementados por Samuel que no presto atención a lo que él hacia-¿Amas en verdad a Leo? ¿Lo ves como tu confidente?
-Bueno, yo…-Lyra volteo a ver a Samuel con el frasco en la boca bebiéndoselo, ella se levantó de golpe quitándole el frasco con su magia ya vacío-¿Qué haces? ¿Qué hiciste?
-Lo siento, pero eres muy inocente, mientras hablábamos conseguí beberme el suero de enlace. Ahora veras quien soy en realidad-Samuel rompió las cuerdas de acero trenzado fácilmente y separo ambas piernas rompiendo sus ataduras. Lyra retrocedió varios pasos temiendo de lo que podría hacer Samuel, él se levantó poco a poco del suelo envolviéndose en un aura violeta. Su cabello se levantaba envuelto de la misma aura alargándose cambiando de color intermitentemente. Sus brazos se expandían en musculo, algo no tan sorpresivo ya que sus músculos aumentaron en menor cantidad pero en fuerza superior al promedio. Lyra comenzó a tener miedo y cada paso que retrocedía ella Samuel obtenía sus habilidades de Aldebarán del caos. Aparecieron las flechas de magia en ambas manos y su cinturón de cuero en su pantalón con flechas aún más grandes y de punta en forma de "W" Samuel alzo la vista viendo a Lyra llena de miedo, sus cascos temblaban y a duras penas podía sostener el frasco con su magia, Samuel sonrió mirándola fijamente y poco a poco el aura violeta desaparecía y su cabello cayo suavemente cubriendo parcialmente sus ojos-Tranquila, no pienso herirte. No lo hare si no me provocas o me provoca Leo-Samuel se recargo en la pared guardando las flechas que tenía en las manos en su cinturón exceptuando una la cual el la giraba con los dedos-Anda, no pienso hacerte daño, es que las ataduras me hacían daño. Al menos pudieron haberme atado con algo más suave y hubiera usado el suero en otro momento.
-Bien…-Lyra dejo caer el frasco vacío rompiéndose en varios pedazos pero ella no se sentó, miraba a Samuel con miedo, el mejor evito tocar nuevamente el tema de su apariencia.
-¿En serio amas a Leo como para que permitas que te arrastre con sus problemas? Abusar sexualmente de ti, aunque lo quieras mucho eso es excesivo. Además, han matado a varios agentes antes que yo. Eso agravia las cosas.
-¿Y qué puedo hacer para detenerlo? No quiero que se moleste conmigo. Que me deje-Samuel sabía que la soledad es el enemigo público de la humanidad y de Equestria. El único aliado que él conoce, a pesar de tener tantas amigas que lo aman y aprecian casi siempre disfruta estar solo. Por miedo a herir a quien le rodea-Pero si nos entregamos nos asesinaras. Eso es lo que quieres hacer. Nos asesinaras cuando bajemos la guardia.
-Tienes razón, lo pienso hacer cuando pueda-Samuel escucho como abrían la puerta del almacén con sigilo y próximo sus pisadas. Leo había escuchado lo último que comento. Se despegó de la pared caminando con lentitud hacia Lyra para esperar a ver a Leo-Pero tu ¿Qué quieres? ¿Qué quieres que haga para evitar matarte? A mí no me ofrezcas sexo, no eres prostituta. Eres un ser viviente, con emociones y alma. Pero ¿Qué me puedes dar para que no los mate? ¿Tienes ambiciones? ¿Quieres ser alguien en la vida?
-Yo…-Samuel se detuvo frente a Lyra quien desafortunada mente estaba lejos de la única salida de la habitación. Samuel veía la puerta, viendo las ondas mágicas de Leo a través de la pared. Lyra miraba a las piernas de Samuel ignorante del latente peligro que podría pasar en pocos segundos de duración-…Quisiera ser arqueóloga. Quiero, quiero saber de los humanos antes de la gran guerra. Antes de que todo esto pasara, quiero saber cómo Vivian antes. Quiero ser historiadora también, bióloga. Escritora-Samuel sonrió escuchando la emoción de Lyra, la sabia. Que ella haría todas esas cosas estando lejos de Leo. A pesar de ignorar el pasado de ambos, él quería dar un futuro-Quiero que todos sepan quién soy en realidad. No soy mala, quiero hacer amigos. Quiero vivir como una pony normal.
-Y que te maten-Leo apareció de la puerta, con la bolsa llena de "ingredientes" Molesto-Imagine que harías algo para que Lyra te soltara, Lyra, ven para acá. Ahora-Lyra volteo a ver a Leo con miedo en su rostro. Samael quito su sonrisa mirando a Leo con indiferencia-Te estoy hablando Lyra. Ven para acá.
-No hagas caso Lyra, ¿Quieres vivir? Ven conmigo, hare lo que sea necesario para que no sufras un cruel destino. Si vas con él, tendré que hacer mi trabajo.
-Lyra, si vas con la FENU te asesinaran o peor aún. Te convertirán en una sucia marioneta como es el. Recuerda cómo eran mis padres. Como eran los tuyos. No caigas en su juego-Leo arrojo la bolsa y de su bolsillo saco un cuchillo de combate. Samuel dejo de girar la flecha sosteniéndolo del cuerpo. Lyra veía a ambos en medio de la sala, dudando mucho de sus acciones con una mueca de miedo en el rostro.
-Lyra, tengo muchas amigas por toda la ciudad que podrían ayudarte, aléjate de este hombre. Él no es tu espejo, él no es tu amigo. Solo te uso para complacer sus deseos sexuales. Él te está degradando, él quiere que seas un animal sin emociones. Como su mascota-Leo hizo una mueca de repudio finalmente, mirando a Samael sumido en sus emociones y personalidad enfermiza. Samael sonrió victorioso viendo el enojo de Leo y el primer paso de Lyra caminando hacia Samuel-Muy bien Lyra, te prometo que nadie te hará daño. Cualquiera que lo haga tendrá que pasar sobre mi cadáver.
-¡ESO LO VEREMOS!-Leo corrió hacia Samuel con el cuchillo en mano, Samuel corrió tomando a Lyra cargándola con una mano y con la otra apuñalo el hombro de Leo en el hombro pero recibiendo también el cuchillo cerca del corazón. Ambos se miraban con odio pero entre el odio de Samuel sonreía.
-Sabes, te quiere confesar algo-Samuel soltó a Lyra y ella corrió a un extremo de la sala mirando a ambos con sus armas en el pecho del otro-No estas tratando con un imbécil Solaría. Estas contra un Aldebarán del caos. Hablas con el súper humano líder de la escala evolutiva.
-¿Qué? ¿No eres un Aldebarán de Solaría?-Samuel tomo la hoja del cuchillo con la mano haciendo una increíble presión rompiéndola por la mitad pateando a Leo en el estómago inclinándose hacia el frente y Samuel remato apuñalándolo en la espalda con otra de sus flechas. Leo grito con gran dolor al tener la flecha enterrada en medio de su espalda. Samuel volteo lentamente viendo a Lyra mirándolo con miedo. Recargada en la pared, casi orinándose del miedo.
-Ahora vengo, tengo que sacar la basura-Samuel camino hacia la salida tomando de la flecha a Leo arrastrándolo a la otra habitación gritando con miedo y pánico. Sabiendo que Samuel si lo liquidaría sin remordimiento alguno. Leo comenzó a llorar mirando a Lyra tratando de decir una palabra pero su miedo lo dejo mudo. Su destino estaba sellado. Samuel salió de la habitación doblando hacia el lado derecho, encendió una lámpara dejando a Lyra ver su sombra desde su posición. Samuel saco una flecha y se la enterró a Leo en la cabeza en repetidas ocasiones así cesando su lloriqueo absurdo. Samuel, lo disfruto.
Pasaron pocos minutos, Samuel miraba el cuerpo desfigurado de su víctima. Limpiándose la sangre con un pañuelo que tenía Leo entre sus bolsillos. Sacando su brazalete tomándole foto y enviárselo a la Doctora Ludemberg. En ese mismo momento recibió una llamada de ella misma. En su mismo escritorio comiendo aun dulces.
-Muy bien Samuel, me da gusto saber que has cumplido tu deber. Parcialmente. ¿Qué sucedió con la espejo? Con Lyra Heartstrings-Samuel cubrió el cuerpo de Leo con una sábana y su chaqueta sintiendo como la pequeña dosis del suero salía de su sistema.
-Ella desapareció, parece que Leonardo sacrifico su vida para salvar la de Lyra Doctora. Ahora mismo la iré a buscar.
-Déjalo, al que importaba era desaparecer a Leonardo. Muy buen trabajo Samuel, un trabajo limpio y sin testigos-Samuel casi se molestaba por las palabras frías de la Doctora, sabiendo que su consciencia volvía en sí, sabiendo que asesino una persona.
-¿Por qué no me dijo que Leonardo tenía una relación enfermiza con Lyra Heartstrings? De haber sabido no hubiera tomado esta misión.
-Por esa misma razón, si te mencionaba sus defectos psicológicos y ese motivo en particular. No habrías aceptado por lo que ambos seguirían con su enfermedad.
-¿Y qué tiene de malo? A decir verdad, Leonardo parecía gustarle a Lyra. Y ella por igual-Samuel comenzó a mentir con gran persuasión, la Doctora termino de comer sacando una consola de videojuegos portátil.
-Porque eso está prohibido. Ya han nacido híbridos de humanos con ponis y el resultado es desastroso. Tanto para los padres como él bebe, además de que eso causaría que todo lo establecido cayera. Seriamos salvajes como los ponis. Necesito que me traigas más fotos, de la zona en la que estuviste ya que debemos de recoger el cuerpo cuanto antes, no queremos alertar a la gente-Samuel bajo su brazo sintiendo estática en el, el famoso "Zumbido" de la llamada. Samuel volvió a levantar el brazo mirando a la Doctora jugando con tranquilidad, escuchando disparos de láser y música aleatoria-Por cierto, quiero que cuando estés libre vengas a verme. Quiero administrarte el suero de nuevo, porque cuando actúas así es difícil trabajar contigo. Por cierto, tienes dos semanas de descanso. Un bono por hacer el trabajo sin demora.
-Gracias por eso, luego iré a verla-La Doctora corto transmisión con el bajando el brazo caminando hacia el cuarto donde estaba Lyra. En esa misma posición mirando a Samuel con gran miedo. El volteo a ver percatándose que la sangre de Leo se dirigía hacia donde estaban. Se arrodillo quitándose la gabardina negra mostrando su suéter negro de cuello de tortuga-Lo siento mucho por haber asesinado a Leo. No quería hacerlo, pero. No era el indicado para ti-Lyra comenzó a llorar en silencio y Samuel bajo más la mirada. La cubrió con su gabardina cargándola entre sus brazos, ella comenzó a llorar con más fuerza pasando sus cascos por su cuello y recargada mojando su hombro izquierdo-Lo siento mucho Lyra, me duele mucho hacer este trabajo. Nunca he deseado asesinar a alguien. Pero lo tengo que hacer, soy un Aldebarán del Caos que busca la paz. Que busca destruir el mal, siendo el mismo mal. Te prometo, que te ayudare a conseguir un lugar para vivir. Un lugar donde no pases peligro. Conozco a una colega del trabajo. Vive sola con su espejo. Se llama Beatriz con su espejo Swettie Drops. Ellas se encargaran de cuidarte de ti, ellas te ayudaran a cumplir con tu sueño. Ellas te harán ser una mejor pony. Vámonos, que tenemos mucho que recorrer para llegar a ese lugar-Lyra asintió en silencio, Samuel camino hacia la salida cubriendo el cuerpo completo de Lyra para que no viese el cadáver de Leo pero justo antes de salir ella se levantó poco la gabardina viendo el cuerpo de Leo cubierto de sangre y la flecha enterrada en su cabeza. Sobresaliendo de la cobija y chaqueta. "Adiós" pensando con algo de alivio. Reconociendo que el asesinato de Samuel fue algo bueno para ella, la salvo de la muerte que Leo cargaba.
