Los personajes principales le pertenecen a Stephanie Meyer la historia es mía queda totalmente prohibida la reproducción total o parcial de la historia sin mi autorización.


Capítulo 36
Cambios

POV Bella

Estaba segura de una cosa en cuanto Carmen me hizo esa propuesta que yo no podía rechazar y era que en el fondo yo me sentía como una prostituta barata de esquina en busca de una salida desesperada. Me sentía exactamente como Carmen cuando se encontró con su esposo o eso suponía yo. La verdad es que no tengo muy claro por qué me sentía así, al fin y al cabo el trabajo era honrado y en lo que a mí me gustaba, el baile y el arte, pero en otras circunstancias posiblemente no lo hubiera aceptado. Pero claro, en otras circunstancias no me hubieran rechazado en todas las demás galerías porque no se habría publicado el dichoso vídeo. A parte, cuando se haga pública la biografía de Carmen volvería a estar en el ojo del huracán, porque ella me contrató. Estarán diciendo cosas como "Dios los cría y ellos se juntan" o cosas por el estilo. Estaba harta. ¡QUE LES DIERAN POR DONDE NO BRILLA EL SOL! yo haría con mi vida lo que me diera la real gana y no me mal interpreten, el hecho de ser bailarina de pole dance no me hace una puta y, a lo largo de mi vida, me lo he intentado meter en la cabeza de alguna forma. Insistentemente quería demostrar al mundo que una huérfana como yo podía ser grande. Una huérfana que amaba a su madre a pesar de que la dejó siendo una niña. A pesar de que se fue y le dio la espada.

Carmen me miró con una pequeña sonrisa tranquilizadora y me dijo que ella se encargaría de todo. Lo único que tenía que estar es preparada para viajar. Ese día comenzaría a trabajar, y que me pusiera las pilas, que ella no aguantaba a la gente estúpida y que no pudieran seguirle el ritmo. Carmen podía tener sus años encima pero Ariel, su asistente, se la veía bastante agobiada con el trabajo, y ahora más con su embarazo encima, porque Carmen no parecía darle tiempo para respirar.

Con la cabeza a mil por hora, me encaminé hacia mi casa. Iba recordando todo lo sucedido en las casi dos horas de "entrevista de trabajo". Estaba todo ya planeado. Salí de la galería con el contrato firmado y el billete para viajar a San Francisco. ¿Cómo narices se lo iba a contar a Charlie? No le iba a hacer ninguna gracia que tuviera que viajar.

Estaba llegando a casa cuando me encontré con una escena surrealista. Rosalie y Nessie estaban fuera del edificio y se miraban como si fueran a saltar la una hacia la otra en cualquier momento. Joder, estaba a punto de subir a por palomitas para ver la pelea.

La verdad es que no supe qué hacer cuando vi a Rosalie con los brazos cruzados, recostada sobre su coche, mientras fulminaba con la mirada a Nessie, quién también estaba molesta, muy molesta. Me aclaré la garganta para que ellas me notaran, ya que estaban tan ensimismadas en matarse con la mirada que no se habría dado cuenta aunque hubiera pasado un elefante a su lado. Nessie gruñó en mi dirección, dándome a entender que me había visto y Rosalie se envaró en su lugar y se tensó. Me dio una mirada de reojo antes de volver a fulminar a Nessie.

—Vete. Lo que tengo que hablar es con Bella, no contigo.

En ese momento fui consciente de que mi hermana menor estaba intentando defenderme de todo lo que Rosalie pudiese decir y que seguramente ya se había enfrentado a ella para que se largara, pero ya nada podía dañarme, no iba permitirlo más.

—La que se debería ir eres tú. Vete a tu casa, aquí no pintas nada —Lo que yo decía, mi hermanita estaba intentando defender. Si cuando quería era un sol.

—No lo creo niña, las adultas tenemos que conversar —dijo Rosalie con bastante sorna.

Nessie pataleó y se giró hacia mí, supongo que esperando a que mandara a la mierda a Rosalie, pero sorprendió bastante.

—Vete Nessie. Ahora subo yo. —Ella abrió y cerró la boca antes de fruncir el ceño e irse. Iba a tener problemas con ella después, pero ya le explicaría.

Me quedé mirando como Nessie se marchaba por la calle vacía y no volvía a casa. Estaba muy enfada. Lo bueno es que ya no había periodistas merodeando por aquí, así que ella podía largarse tranquilamente. Hace más o menos una semana que tenían prohibido entrar al barrio y eso se lo debía a Jacob, quién, en un arranque de cólera, había traído una docena de chicos a los que les daba clases en el centro de rehabilitación de drogas y habían conseguido echarlos. Había sido bastante desagradable ver la confrontación, pero por suerte esas alimañas ya no nos molestaban, así que ahora se enfocaban en Edward.

Suspiré profundamente. Edward...

—Lo siento —Esas palabras de Rosalie me sacaron de mi ensimismamiento y, para ser sincera, me impresionaron. Esperaba todo de la rubia frente a mí, todo menos las disculpas que me estaba ofreciendo. -. Te juzgué mal y lo lamento -dijo suavemente mientras se recostaba de nuevo en su auto. No pude, por más que quise, enojarme con Rosalie. No soy del tipo de persona que odia a todo el mundo o que saca su mierda de esa forma. Asentí sin decir nada porque ¿Qué podía decir? Rosalie sonrió con cautela.

—Había olvidado lo difícil que es ser un "Cullen-Masen" hasta que Edward me gritó hoy y me mostró el vídeo. Mierda, fui tan estúpida -se quejó y yo seguí allí, mirándola sin decir nada. No tenía nada que decir, pero es que tampoco se me ocurría nada que decirle.

—Cuando conocí a Emmett yo era la pobre chica rubia becada estudiando administración en Priceton. Él era el dueño del mundo y del corazón de todas las chicas de la universidad sin embargo el se enamoró de mí y me acosó, haciéndome sentir una ilustre e importante mujer. Cuando conocí a sus padres, su madre ya sabía que yo era pobre y no fui capaz de comer con todos los cubiertos que puso en la mesa esa noche. Esa misma noche terminé golpeándole las pelotas a Anthony porque toco mis piernas. Fui egoísta, ya que no podía soporta esa tensión con su familia, y me alejé de Emmett. Casualmente, un año después, comencé a trabajar con Edward como su asistente. Emmett no estaba allí, él era una especia de comercial que viajaba por el mundo en busca de aventuras en la bolsa de inversiones —tomó un respiro antes de poder continuar. —. Cuando Emmett volvió había una chica que colgaba de su brazo. Ambos reían y él la miraba embobado mientras ella prácticamente le restregaba sus tetas falsas en el rostro... —Sonreí ante eso sin esperármelo, al verla con el rostro desencajado por los celos. Es curioso ver a esta diosa tener celos. —. Él se olvidó de esa chica en cuanto me vio. Se quedó estático, mirándome como si yo fuese un fantasma. Yo tuve que hacer como si no hubiese visto nada, al fin y al cabo, fui yo quién lo dejó a él. A partir de ese día, Emmett volvió cada tarde y no volvió a irse de viaje. La chica de su brazo desapareció y él se mostraba tan amable, tan lindo conmigo, a pesar de lo que nos había ocurrido, que terminé secuestrando su trasero gordo en la oficina de uno de los administradores teniendo una maratón de sexo maravillosa. Después de eso hice que se casara conmigo. Él no lo dudo en cuanto se lo pedí y, a pesar de todos los obstáculos impuestos frente a nosotros, llevamos cuatro años felizmente casados. —Bonita historia, pero ¿qué tenía que ver esto conmigo?

—¿Por qué me cuentas todo esto? —pregunté sin moverme. Rosalie se enderezó en toda su altura y puso sus manos en mis hombros.

—Porque aunque vine con la intención de disculparme contigo también lo hice con otro propósito. Edward... —Levanté mi mano interrumpiéndola

—No voy a hablar de Edward contigo, ni con nadie Rosalie. Eso se acabó —o al menos quería creerlo con todo mi corazón.

—Y soy capaz de respetar eso si es tu decisión final. Pero antes solo te pido una cosa —Insistió y yo me molesté por lo que iba a hacer, pero después de que viniera a disculparse, a lo mejor podía hacer una pequeña, pero pequeña, concesión.

—Dime —accedí haciéndola sonreír.

—Escucha la entrevista que va a dar hoy Bella y luego, si quieres, le pediré que se aleje de ti. Y le pateare gustosa las bolas para que me escuche y lo haga —No dije nada tampoco ante eso. Algo en mí se removió y mi corazón latió con fuerza en mis oídos.

Sabía de la entrevista de Edward. Kate la había anunciado por todos los medios de comunicación como si Edward fuese el presidente. Y también me lo había dicho en el club.

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Flash back

Sonreí con tranquilidad mientras me quitaba la peluca. Gracias al cielo la noche había pasado sin inconvenientes. La seguridad se había incrementado bastante en el club y, a parte, la cantidad de gilipollas que creían que podían pagarme para que me acostara con ellos había descendido bastante. Miré por el espejo y juro que estuve a punto de sufrir un paro cardíaco. Kate estaba sentada en uno de los sillones de mi camerino, con una falda que bien podría ser un trozo de tela para limpiar la cocina. Joder, la seguridad no es tan buena como había pensado. Verla en mi camerino me hizo tener un sabor agridulce en mi boca ¿Qué cojones querría ahora?

Pareces impresionada de verme —dijo la periodista, levantándose en sus tacones de veinte centímetros. Me encogí de hombros y tomé mi silla para empezar a quitarme el maquillaje.

¿Qué quieres? —Kate sonrió ante mi pregunta y miró sus uñas como si hubiese venido a hacer eso a mi camerino.

Las malas lenguas murmuran tu inocencia en mis oídos —respondió haciéndome mirarla con atención. Apliqué un poco de crema a mi rostro y luego comencé a quitarme el maquillaje frente al espejo, intentando ignorar el latido furioso de mi corazón. Mierda podría fácilmente dejar ciega a esta perra y luego patearle el rostro.

¿Tengo que comprobar mi inocencia? —pregunté sin mirarla, moviendo la toalla sobre mi rostro, intentando no lastimarme en el proceso.

Eso depende —respondió y yo seguí sin mirarla —¿Eres inocente? —Su pregunta me tomó por sorpresa y esta vez sí enfoque mi mirada en ella, quien sonrió como si nada.

Nadie me lo había preguntado —admití haciéndola sonreír aun más. Perra.

Eso es porque nadie es como yo Isabella —respondió con orgullo y voracidad, haciéndose la importante.

¿Vas a decirme que quieres? —gruñí impaciente. La verdad, ya me estaba tocando las narices. Kate sonrió como el gato de Alicia en el país de las maravillas.

Soy feminista —suspiró dramáticamente y luego se levantó. —. Cuando un hombre se equivoca frente a mí, y yo lo sé, hago que lo pague frente al mundo.

No entiendo eso —dije aturdida. Kate cruzó sus brazos y luego los descruzó golpeándose las caderas.

Lo harás, y puede que hasta me lo agradezcas.

Fin Flash Back

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Hacía exactamente una hora que se había realizado la entrevista y yo aún estaba mirando fijamente mi laptop como si fuera a morderme. No la vi en vivo pero la tenía grabada desde el principio.

Conté hasta tres antes de tomar mi laptop y le di play.

Kate tenía esa mirada fiera en su rostro, esa que me daba a entender lo mucho que Edward iba a pagar lo que me hizo. Fue entonces que descubrí que sus palabras habían sido ciertas. Edward en cambio se veía un poco desaliñado, con su cabello desordenado y ojeras cubriendo su rostro, haciéndose notar a través del maquillaje, al igual que algunos moretes como el que cubría su barbilla.

"Buenas noches chicos y chicas, esta noche tenemos un muy especial programa en el que entrevistaremos a Edward Cullen." Edward palideció mientras la sonrisa de Kate se ensanchaba de forma siniestra.

Jadeé insegura cuando Kate lo miró y luego de dar un breve resumen de su vida como compositor dijo:

"Edward cuéntanos algo que todos queramos saber."

Oh mierda.


Al fin parece ser que viene la entrevista. Será en el próximo capítulo.

Para quienes han leído la otra historia, sabrán que tanto a Ann como a mí, nos gusta que todo esté bien atado, por lo que a veces salen capítulos que no tienen mucho contenido o parecen de relleno, pero son para poder dejar todo claro.

Chungo: 1º De mal aspecto o de mala calidad. 2º Difícil o enrevesado.

MasenAbril: el significado de gilipollas la puse en el capítulo 34.

Marianella Cullen: gracias por dejar tu primer review.

Este capítulo sí que he podido subirlo en día que tocaba, no como la semana pasada. Quiero volver a pedir perdón por no haberlo hecho en su momento.

Queremos dar las gracias a todas aquellas personas que siguen la historia, ya sea de manera fantasma como las que dejan su opinión. Para estas últimas, nombraros:

Patymdn, Janeth a Sandoval, Vero Grey Cullen, fireworkath, caresgar26, DiAnA Fer, marieisahale, .10, Jade HSos, Tecupi, solecitopucheta, caniqui, Titima, Paola Lightwood, freedom2604, Bella Cullen Halliwell, angie cullen mellark, pussycat doll, Kris, Paola Michelle Rivas, cary - carinio, cavendano13, yasmin-cullen, zujeyane, pattitoo, In My Paradise, yoliki, LucyGomez, Karen McCarthy, Duende Cullen, Blue Armanda, Tisha S.U, ElaSalvatoreCMG,Jazmin, AdriZuMe Cullen, pera l.t, Arlette Cullen Swan, akire33, Evelyn Stewart, yessifer cullen hale, EmmaBe, vanes, phinbella2012, Tata XOXO, Madriguerita, liaCullen, katherina Masen, miop, ConiLizzy, Ninacara, Kate, Dani06, Ali-Lu Kuran Hale, Marie Mars, Emmett McCartys angel, hindyracullen, Ali V, Ine Flores M, Rosbell, supattinsondecullen,danielaMc1, Helen Mendoza, helena, ztrella znxez, saraygarcia08, Kony Green, fathy . hurtado, Anna Mariea F, Karen CP, Dayis, Ana 541, yyamile, Tania Salinas, Andrealice, Vikkii Cullen, IsabellaPaz, MontserratCullen, Jessdarkmuse, carol, Rave4, AriaBlanco, leokavasa, Andremr, zelllideth76, Mau Cullen Hale, Arce Losa, Alejandra, Elimar 96, madeki, Zoilmary, beky09, adx-25, sole, elizita . ch, kris0405, NessCullen95, odi19, Kali, Paz, Diana8, Jazmin96, MasenAbril, SalyLuna, LaPekee Cullen, diana, marianella cullen.

Disfrutad del capítulo y nos leemos la semana que viene.

Jpv22