Aclaración; este fic no es mío, no es de mi propiedad, yo nunca lo escribí,….solo soy una tipeja que se encarga de traducir, esta gran creación es de asashouryuu , y puedes encontrarlo en su idioma original en este vinculoà http://www(punto)fanfiction(punto)net/s/2922292/1/
Sean advertidos del SasuNaru
ESTO ES LO QUE ESCRIBE LA AUTORA AL FINAL, LEANLO UNA VEZ LEÍDO EL CAP…CONTIENE SPOILER DEL FIC XD: Fyuuu… bastante largo y el tema era tan delicado, tuve problemas manejándolo. De hecho, no creo que la forma en que lo maneje allá sido lo suficiente buena.
Sé que Naruto llamaba a Shizune como Shizune-nechan, pero Yuuzuki encontró una forma de acortarlo-sonríe-
Próximo capítulo; adiós Naruto.
Capítulo XXXVII: Eclipse Solar Completo
Había un feriado festivo más importante que el de la derrota del Kyuubi—el de la fundación de Konoha. Se había vuelto una tradición para algunos ninjas enviar las oraciones de esperanzas y buenos deseos, escritas en papel de origami y dobladas en forma de barco, flotando por él río desde el Valle del Fin. Y el consejo de ancianos que tomaba esta celebración como su responsabilidad, había escogido los equipos de la generación de Naruto y el de Gai para encargarse de ello. Mientras los hombres cargaban los sacos que contenían los botes, Naruto llevaba las cientos de grullas que supuestamente concedían deseos y las mujeres tomaban los ramos de carísimas flores arregladas por la Yamanaka al igual que las pequeñas canastas de pétalos.
"No te olvides de que tienes que dar un discurso en tres horas más," dijo uno de los ancianos.
"Estaré de vuelta antes de eso," prometió el Rokudaime con una sonrisa.
Habían pasado años desde que el equipo de búsqueda de Sasuke había viajado junto por el camino donde habían luchado fieramente contra sus enemigos que los superaban en poder.
Chouji sintió la misma fuerza y confianza que fluyo a través de él cuando su mejor amigo le dijo que confiaba en él antes de marcharse para continuar su persecución. Mientras su mirada caía sobre los troncos, donde sus amigos habían dejado pequeño mensajes y flechas, sintió la misma alegría que sintió cuando comprendió que sus amigos no lo habían abandonado.
Neji sonrió de forma satisfactoria cuando imágenes de la lucha aparecieron frente a él. Había estado desesperado ene se entonces. No porque quería salvar al estúpido Uchiha sino porque quería ayudar a Naruto y al mismo tiempo probarle a todos los que creían en sus capacidades que realmente era un genio.
Kiba y Akamaru compartieron una mirada cuando pasaron por el lugar donde Kiba había regresado a salvar a su compañero, a pesar de las minas explosivas que rodeaban el área.
Shikamaru resopló mientras recordaba el problemático riesgo que tomo y el alivio de ser salvado, aunque no estuviese muy feliz con la idea de que su salvador fuese una muy mandona y peligrosa mujer. Pasaron por el suelo ahora rico en calcio, gracias a los huesos de Kimimaro y que las creencias de Lee sobre que la llama de juventud suya y de Gaara eran el factor decisivo de su victoria. Sonrió mientras pasaban sobre los huesos que aún se estaban descomponiendo.
Incierto para todos era que Sasuke sentía trozos de vergüenza porque sabía lo que sus amigos estaban pensando.
A la vez que llegaron al Valle del Fin, el que había sido testigo de la furiosa lucha entre amigos, su dolor y lágrimas, los nervios de Sasuke zumbaron mientras recordaba el tosco y apenas controlado poder que Naruto mostraba. Naruto, por otro lado, sentía el fantasmagórico dolor en su pecho, donde el chidori lo había perforado, y el palpitar de su corazón al ser abandonado por su querido amigo.
Hinata y Tenten escalaron sin mayor esfuerzo la montaña y vertieron la canasta con pétalos multicolores, dejándolos caer junto con el agua. El resto ahora se encontraba sobre la superficie del río. Primero ubicaron las grullas, luego los barcos y finalmente los ramos. Cuando estuvo listo, Sasuke hizo algunos sellos antes de exhalar un pilar en fuego, el que se elevo hacia el cielo. Cuando alcanzo su cúspide, la flama se transformaba en chispas de luz que volaban en diferentes direcciones, iluminando el aún oscuro cielo de las 5 de la mañana—señalizándoles a los aldeanos, quienes se alegraban con ello, que podían comenzar con las ya organizadas actividades matutinas.
"Más te vale despertar a tu rubio desde donde sea que este," comento Kiba mientras alcanzaba a Sasuke. El moreno miró hacia abajo y encontró a su esposa mirando a la nada.
"No podemos llegar a él," comento tristemente Lee. Sasuke asintió y salto hacia el rubio.
"¡Usuratonkachi!" llamo Sasuke con una firme voz que corto la niebla que envolvía a su esposa. Todavía impresionado un poco por los descorazonados recuerdos, Naruto miro por sobre su hombro y observo a su oponente, su amigo, su rival y su amor. Casi esperaba oír enojadas acusaciones de Sasuke sobre como la Villa lo estaba inmovilizando a él y su búsqueda por poder. Pero todo lo que el moreno hizo fue ofrecerle su mano mientras decía cariñosamente, "vamos dobe, vamos a casa. Nos están esperando."
Sus palabras fueron como el más dulce caramelo que hubiese probado, haciendo que Naruto emergiese del doloroso pasado y se tropezara con la realidad—Sasuke lo espero para tomarle la mano. En vez de hacer eso, Naruto se lanzo sobre su esposo y lo beso silenciosamente.
Por sobre las miradas de alivio de sus amigos. "Que par más problemático." Comento Shikamaru.
Con un "amistoso comercio e intercambio" como tema de la expansiva celebración, los puestos de ventas se habían alineado mientras las personas, ahora vestidas con Yukatas, paseaban a su alrededor. Bajo el estrellado y despejado cielo de la noche, las suaves voces y risas de parejas y amantes eran ahogadas de igual forma en un zumbido mientras las voces de excitados niños se hacían más fuerte.
Miki observo como oscilaban las llamas de las antorchas, colgadas sobre las tiendas y diferentes establecimientos, creando sombras que danzaban sobre el muro y suelo mientras esperaba casi impacientemente el poder reunirse con sus amigos.
"Pueden hacer lo que quieran," dijo su otousan con voz autoritaria, "pero esperamos a que se nos unan para ver los juegos artificiales junto a la rivera, así que nos veremos como a las ocho, ¿está bien?"
Ella y sus dos hermanos asintieron, estando más que felices cuando su padre los dejo ir silenciosamente.
"Ahora sólo quedamos nosotros tres, Kisho," escucho como le decía su esposa a su hijo menor, quien asintió en acuerdo. "¡Entonces divirtámonos!"
Rodo sus ojos ante el infantil comportamiento, sin embargo los siguió mientras hacían su camino a través de la muchedumbre.
Kisho miro con seriedad a sus padres quienes habían estado en la tienda de disparos por casi 15 minutos, intentando derrotar al otro. De alguna forma, su discusión parecía entretener al muchacho, pero lo que era más gracioso todavía era ver al hombre que se encontraba tras el mesón, quien estaba demasiado asustado como para pedirles que se marcharan y lo único que podía hacer era ver como sus premios se alineaban sobre la pequeña mesa.
Naruto le sonrió con superioridad a su esposo mientras golpeaba por quinta vez consecutiva todos sus objetivos. "¡Parece que tus encantos no sirven para nada contra mi impresionante concentración!" comento a la vez que Sasuke fallaba una vez más en desconcentrarlo.
"Es sólo suerte de principiante," respondió, "observa cómo actúa un genio." Pero antes de poder jalar el gatillo una mano bloqueo su visión. Asumiendo que era otro intento para que perdiese su foco, estaba por ladrarle, pero sus coloridas palabras desaparecieron en el aire cuando sus ojos se encontraron con unos esmeraldas que ardían de irritación.
"¿Pueden dejar de ser tan infantiles?" su amiga les pregunto, no, ordeno. "Estas dejando sin ningún premio al pobre hombre."
"No seas tan dura con ellos," dijo gentilmente Lee. "La competencia es una hermosa forma de expresar la pasión de la juventud."
"No ahora," casi ladro Sakura, provocando que su esposo se parase derecho y la saludase, "Sí, señora," antes de prestarle toda su atención a Kisho.
"Kisho, ¿Quién te gusta más?" le pregunto y cuando el niño señalo el peluche de Arachi ella se lo entrego. "Caballero, puede quedarse con el resto," dijo.
El hombre observo al Hokage en busca de acuerdo, el cual llego sólo después que la pelirosa kunoichi lo mirara de forma fija.
"Seguro, puedes quedártelos," dijo avergonzado. "Lamento lo de hace poco."
Profusamente el hombre sacudió su cabeza, "es un honor tener a Naruto-sama en mi tienda."
El rubio estaba por responder cuando una imagen borrosa los adelanto zumbando, y aterrizo sobre el insospechado niño. Ino chillo en su modo de fangirl al máximo. "¡Cada día te vuelves más encantador!"
"Afloja el agarre, ¿quieres Ino?" dijo Chouji entre mascadas. "El niño se está sofocando." La rubia platinada le dio un apretado abrazo antes de dejar ir al menor de los Uchihas. "La sangre Uzumaki y Uchiha hacen niños por los que vale la pena babear, ¿ne, Chouji?"
Antes de que pudiese responder ella ya había puesto su atención sobre la pareja Uchiha. Los dos instintivamente retrocedieron un paso cuando vieron la enfermiza determinación brillando en sus ojos. "Creo que es momento de hablar sobre el matrimonio de nuestros hijos."
"¡Sigue soñando, Ino-cerda!" resoplo Sakura. En un segundo sus caras estaban casi presionadas mientras la discusión sobre que niño era más compatible con los jóvenes Uchihas se acaloraba. Sus esposos compartieron una larga mirada de sufrimiento, pero nunca hicieron el intento de interrumpirlas, conociendo muy bien las consecuencias de tales acciones.
"Y Sakura nos dijo infantiles," murmuro Sasuke.
Aburriéndose, los oscuros ojos de Kisho aterrizaron sobre alguien que lo hizo sonreír. Lo encontró a medio camino, y con sus manos tras su espalda dijo melodiosamente, "buenas noches, Temari-bachan."
Temari acaricio suavemente su cabeza, "Buenas noches también." Dando una significativa mirada a las kunoichis, continuo, "¿Están de nuevo con eso, eh?"
"¡Oi! Temari, ¿Dónde está Shika?"
"Él ya está junto a la rivera con Shino y su esposa guardándonos un puesto. Neji y su esposa están ayudando a su prima con la comida."
"Aunque ella se ofreció, debe ser difícil prepárala para más de treinta personas," comento Chouji.
"Pero le ofrecimos nuestra ayuda y ella la rechazo," agrego Lee.
"Ne, ¿podemos comprar algo para comer?" pregunto Kisho mientras jalaba la mano derecha de Naruto.
"¿Porque no probamos ese puesto de okonomiyaki que se encuentra a dos cuadras de aquí? Es muy popular," sugirió Chouji. Sus amigos decidieron seguir su recomendación y comenzaron a caminar, dejando a las otras dos kunoichis.
"Ten cuidado, está caliente," le advierte Sasuke mientras le pasaba a Kisho su okonomiyaki. Su hijo asintió y dio una pequeña mordida. Un segundo después, abanicaba su boca con ambas manos a la vez que daba pequeños saltitos. Al hacer eso, su pelota favorita se le cayó, rodando hacia algún lugar. "Regresare," dijo mientras le confiaba su comida a su otousan para ir tras su juguete. Desafortunadamente, la pelota se detuvo entre las patas frontales de un durmiente perro callejero.
El animal dejo salir un irritado soplido y luego abrió sus ojos cuando sintió su presencia. Gruñó. Ya tenía bastante con tener que lidiar con niños que siempre se burlaban de él y el niño frete a él no era la excepción. Pero su opinión cambio cuando sintió el poder casi malévolo que emanaba. Gimoteo y con la cola entre sus piernas huyo.
Kisho miro al animal que se retiraba. "¿Qué le ocurrió, señor perro?" mientras recogía la pelota, su mirada aterrizo sobre un gato que se iba. "Aquí, gatito, gatito." Pero el gato también había sentido lo mismo que el perro y sin duda alguna salto sobre la cerca. Kisho miro hacia tras pero no había nada ni nadie detrás de él. Por unos segundos se pregunto que ocurría pero cuando no encontró una explicación, infantilmente lo dejo ir y regreso con sus compañeros.
Cuando llegaron a la rivera, casi todos estaban allí.
"¿Estás listo para tu discurso, Naruto?" pregunto sino sin quitarle la vista a la tabla de shougi.
"Ya di mi discurso esta mañana."
Todos lo miraron sorprendido. "¿No te dijo Konohamaru sobre el discurso de esta noche?" el rubio regreso sus miradas con la propia. Luego de un tiempo, froto su cabeza con su mano izquierda, "sí menciono algo sobre un discurso pero pensé-"
Hubo un suspiro colectivo. "Con mis años de hokage, un discurso improvisado es algo fácil."
En su improvisado discurso, a diferencia del que había dado en la mañana, habló del trabajo duro en vez de la amistad y el trabajo de equipo. Pero eran muy pocos los que oían sus palabras porque estaban demasiado hipnotizados con la forma en que su dorado cabello brillaba más que las luces amarillas que lo inundaban; como articulaba sus palabras con suaves movimientos de manos y como sus labios se curvaban en una tímida y breve sonrisa. Junto a sus hijos, Sasuke sintió una ola de irritación mientras observaba como los encantos naturales de su dobe trabajan al doble sobre las masas.
Sin embargo, Naruto era inconsciente a todo esto porque la mitad de su concentración se encontraba en los increíbles fuegos pirotécnicos que se realizarían y en el momento en que se tomaría la foto familiar.
De alguna forma, su sincero discurso mostraba que él era el epitome de la paz, fuerza y coraje, por ellos él era el pilar más poderoso de Konoha. Cuando estaba por finalizar su breve mensaje, se atraganto y paralizo. Los aldeanos lo observaron, esperando que sus próximas palabras o acciones fueran sorprendentes. Y lo fue porque, repentinamente y con su traje agitándose silenciosamente a su alrededor, cayó hacia tras como en cámara lenta. Como si fuese planeado. Cuando alcanzo el suelo son un 'ruido sordo', un inquietante silencio los envolvió. Era como si un ligero movimiento o un pequeño ruido fuese un taboo.
Como una cascada que causa ondas sobre las calmas aguas, el desalmado grito de uno de los ancianos rompió su estupor y el caos llego. Las personas que veían a su hokage convulsionando o rezaban o murmuraban sus pensamientos, provocando que algunos estiraran su cuello y empujasen hacia delante.
Los chuunin restringieron a la masa mientras los jounin protegían al concejo de Konoha. No necesitaban preguntar como para saber que algo había golpeado al Rokudaime. Era un intento de asesinato y por cómo se veían las cosas hacia sido un éxito.
Sin más ordenes, todos los ANBU marcharon en busca del atrevido asesino. Habían bajado su guardia y por culpa de eso serían el hazme reír de las otras villas. Los miembros del ANBU de Konoha eran los mejores ninjas, y aún así habían fallado en resguardar al líder que habían jurado proteger. Era una broma y estaba sobre ellos.
Sai saco su papel y lápiz, y dibujo tres enormes halcones. Los tres surcaron los cielos mientras daban un agudo chillido, entonces desaparecieron en rojo humo, señal de emergencia cuatro cero. Los chuunin que resguardaban las puertas fueron reemplazados por los mejores jounins, y nadie tenía permitido abandonar la villa sin una aprobación escrita por el hokage o la cabeza de Raíz. Experimentados chuunin comenzarían a hacer rondas en su área asignada con el poder de arrestar a cualquier sospechoso.
En pocos segundos, todos ellos a excepción de los Uchihas recibieron las órdenes de Sai—llegar primero a los asesinos que los Uchihas o si los Uchihas los pillaban primero, detener que matasen a los asesinos por cualquier medio.
El líder de Raíz así como general de los ANBU sabía que muy pocos intentarían cumplir sus ordenes, de hecho, el no era uno de ellos. Pero por el bien del protocolo dio las órdenes.
Miki quería unirse a los médicos que rodeaban a su padre. Estaba por arrodillarse junto a él cuando dio un vistazo de su estado. Espuma caía de su boca semiabierta, sus ojos estaban rojos y se hinchaban como si manos invisibles intentaran abrirlos, y peor, sus venas se inflamaban hasta hacerse visibles, estaban de color rojo violeta.
"No," sofoco un grito, sus manos intentando alcanzarlo. Pero antes de que pudiese tocarlo, fue echada hacia tras. Miro hacia arriba y vio a la esposa de Shino sosteniendo a un asustado y lloroso Kisho. Sujeto la mano de la mujer que continuaba sosteniendo su brazo. "Junko-bachan, dime," rogo porque su conocimiento medico le decía otra cosa. "¡Dime que no va a morir!"
Junko miro a la niña que en lágrimas le pedía palabras de seguridad pero no podía darlas, porque no quería darle falsas esperanzas. "Esperemos lo mejor," dijo antes de envolver a los hermanos Uchihas en un cálido abrazo. Confort, eso era lo único que podía dar en ese momento.
Suavemente Shizune quito la aguja envenenada, la que era tan delgada como un cabello. Pensó que era de media pulgada pero cuando la retiro descubrió que media tres pulgadas. Dejo caer la aguja sobre un plástico trasparente que sostenía Tsunade.
"Lleva esto al laboratorio del hospital," le dijo a Temari. "E informa a todo el personal médico de emergencia rojo-uno." La joven kunoichi rubia asintió y se fue.
"Ahora está sufriendo calambres musculares," exclamo Sakura.
"Dificultosa respiración también," agrego Hinata. Tsunade miró a Naruto.
"¿Qué les toma tanto?" murmuro Shizune refiriéndose a los dos médicos ninjas que Tsunade había llamado para obtener un antídoto genérico antes de trasladar a Naruto.
Tsunade permaneció callada, ya que sabía que en situaciones críticas como estas un segundo podía ser eterno. Sin querer seguir esperando sin hacer nada, Tsunade decidió arriesgarse. "Esperemos que Kyuubi pueda ayudar."
Fue sólo Hinata quien comprendió sus palabras. "¿Debería cerrar por completo su sistema del chakra?" preguntó.
"No, mantén su chakra regulado. Estoy segura de que Kyuubi saldrá por si solo para ese entonces."
La heredera Hyuuga asintió e hizo como se le ordeno. Esperaron pero no vieron rastros del Kyuubi.
"Parece que el veneno también afecto a Kyuubi," dijo derrotada la ninja médico.
"¿Naruto?" lo llamo Kyuubi, su voz retumbando en la lejanía. Se estaba sofocando. Había algo en el aire que era pesado y sofocante. Podía sentir una extraña oscuridad que se arrastraba hacia ella. Intento alcanzar el haz de luz sobre ella, pero sorpresivamente las sombras se movieron con rapidez, tragándola.
Luego de dos horas de búsqueda, los miembros del ANBU llegaron con las manos vacías y Sai reunió a todo el grupo de capitanes en una reunión. Mientras sus tíos mantenían sus instintos asesinos ocultos o restringidos, los de Yuuzuki fluían en enfadadas olas. Sasuke, por otro lado, era el epitome de la tranquilidad. La cara enseñaba su normal expresión de arrogancia y no había ni siquiera un rastro de aura asesina en el. Pero todos sabían que tal tranquilidad precedía una tormenta. Una mortal tormenta.
"Los guardias de las puertas no han visto ni sentido salir a nadie," informo Neji quietamente.
"Así que podría ser cualquiera de la villa," declaro Shino.
"Recibí un recado del hospital diciendo que devolverían el arma asesina luego de su investigación," dijo Sai. "Ya eh asignado a un equipo para la investigación del crimen."
"¿Has sabido algo sobre la condición de Naruto?" pregunto Kiba.
Su general sacudió la cabeza. "Han guardado silencio con respecto a ello." La atmosfera se volvió más tensa. "De todas formas necesitamos tener una organización investigativa. Dividí la villa en secciones," continuo.
Yuuzuki miró el mapa. "Tomare la sección D," dijo. Era el area donde Akemi esperaba por él. Los dos se habían prometido que buscarían juntos a esos imbéciles. Sin dar oportunidad de que alguien protestara, desapareció con un 'poof' y todos dejaron pasar por alto su rudeza.
Sai le asigno a cada escuadrón una sección a excepción del de Sasuke.
"Pareces olvidarte de mi escuadrón," dijo Sasuke con voz llena de irritación. "Le asigne a tus subordinados que se unieran al grupo de supresión ya que tu vas al hospital," respondió fríamente un sonriente Sai.
"No." El Uchiha no quería ir, porque sabía que en cuanto pusiera un pie dentro caería en el olvido y no estaba listo para eso. No podía hallar el coraje para oír o aceptar una noticia mala. Quería, aunque fuera por unas pocas horas, para retrasar su locura. "No," repitió de forma definitiva.
"Naruto espera que estés allí, así que déjanos la búsqueda a nosotros," dijo Shikamaru antes de que otro problema eructara entre los dos hombres. Los otros concordaron haciendo que Sasuke se percatara de que ellos querían ir donde estaba el rubio y saber sobre su condición, pero el protocolo médico demandaba que solo los familiares inmediatos del paciente, si existían, debían ser notificados. Sin tener más elección, asintió y observo como todos abandonaban la habitación. Solo, inclino su cabeza contra la mesa, intentando volverse de hierro para lo que vendría; por las cosas que sabía tendría que aceptar.
Cuando salió Lee lo estaba esperando. "Sakura quiera hablar contigo. Está esperando en la oficina de Tsunade-sama." Sasuke asintió. "Junko-san me pidió que te dijera que se llevó a Miki y a Kisho a su casa."
Tsunade miro de forma rebelde a los ancianos. "Soy demasiada vieja como para ser reinstaurada como hokage. ¿Porque no asignan un comité dirigente como lo hicieron cuando Naruto fue hospitalizado debido al Kyuubi?"
"Porque es un caso diferente. Esto es peor, especialmente cuando lo aldeanos vieron como asesinaban a su líder. Esto causara malestar y no demoraran los alzamientos," explico el anciano mayor.
"No es momento para un hokage amateur. Además, ninguno de nosotros predijo esto. Esperábamos que gobernara por más tiempo así que no nos entretuvimos en pensar en un nuevo hokage," comento tristemente otro anciano. Tsunade suspiro y sujeto el sombrero de hokage.
Sasuke tomo asiento frente a su antigua compañera. Intento buscar su expresión neutral y profesional que tal vez le diese alguna indicación pero no encontró ninguna.
"El arma es una aguja de tres pulgadas empapada con un poderoso e inmediato veneno que se encuentra en plantas perennes que crecen en áreas montañosas," explico Sakura, sus ojos esmeraldas quemando dentro de los del hombre. "El mejor antídoto es encontrado en algunos oasis. Ya enviamos mensaje a Gaara antes del equipo que enviamos."
Sasuke asintió, pero era obvio que Sakura intentaba retardar el momento, cuando tenía que discutir sobre Naruto, y no sabía si estar molesto o agradecido. "¿Qué hay de mi dobe?" finalmente pregunto en casi un susurro.
La expresión de la kunoichi vacilo y aparto la vista. "El veneno a entrado en su corriente sanguínea. Sólo logramos filtrar el 10% de el. La enorme cantidad de antibiótico genérico que le inyectamos hace veinte minutos atrás sólo demora los efectos," su voz ahora se estaba quebrando. "¡Hay una gran posibilidad de que muera, incluso cuando hacemos todo!" esta vez no pudo detener las lágrimas que caían por sus mejillas. Lloraba por la desesperación que la sujetaba, por la impotencia que burbujeaba en su interior y por la injusta situación. Enterró su rostro en sus manos. ¡Era tan injusto! ¿Por qué tenía que ser así?
Sasuke inclino su cabeza contra la silla y cerro sus ojos, tener que saber cosas que ni quería aceptar en ese momento. Abrió sus ojos cuando escucho una bandeja ser ubicada frente a él.
"Tuvimos que quitarle su collar y su sortija de matrimonio," explico Sakura. Sin dejar que la medico ninja pudiese decir otra cosa, el moreno sujeto los objetos y los puso en su bolsillo sobre su pecho.
Minutos después, Sakura lo guio hacia la UCI, donde Naruto estaba confinado. Sasuke entro solo. Sus rodillas firmes mientras su mirada caía sobre su querida persona. Su cabello había perdido su brillo, la piel bajo sus ojos estaba roja, sus labios estaban morados y secos, y su piel estaba mortalmente pálida contrastando con la visible telaraña de sus venas purpuras. Se veía tan delgado, tan pequeño en comparación a las maquinas que lo rodeaban. Sasuke se sentó y sostuvo una de las extremidades entre las suyas. Por largo tiempo sólo observo a su rubio, deseando que no se deslizara de su agarre.
Zan sofoco su somnoliento bostezo mientras le pasaba otro documento a su señor. Era tarde pero aún así sabía que tenía que trabajar horas extras por las tres conferencias del próximo día. Notando la elegante águila que aterrizo sobre el borde una de las ventanas, entro el ave y desato el pergamino de una de sus patas.
"Gaara-sama, pergamino de Konoha," mientras colocaba la carta sobre el escritorio.
Gaara la abrió y reviso el contenido. Zan tembló ante la repentina rabia proveniente del pelirrojo.
"Cancela las reuniones de mañana," agregó.
"No pue…" dejando de hablar cuando Gaara lo observo de forma fija. "¿Qué les digo?"
El golpe de las puertas fue la respuesta de Gaara, y suspiro. Definitivamente necesitaba una aspirina antes de comenzar a dar escusas.
Kankuro se apretó contra la pared mientras su hermano pasaba apresuradamente, granos de arena flotando alrededor del pelirrojo.
"Kankuro, nos vamos a Konoha."
"¿Ese genio holgazán abandonó a Temari?" pregunto casi bromeando a la vez que seguía a su hermano. Siempre pensó que esos dos eran incompatibles así que esperaba que tarde o temprano pidiesen divorcio. Parecía que lo habían hecho y ahora irían a Konoha a demandar la sangre de ese flojo hombre.
"Naruto fue asesinado-"
Kankuro casi se tropezó cuando lo oyó. "¿Quién fue el imbécil que hizo eso?"
El resultado de la investigación ANBU ya estaba. El asesino era un antiguo ninja que era llamado fantasma. Había sido uno de los mejores de su generación pero se había retirado a la edad de 26 años, cuando su esposa por medio de arreglo matrimonial se fugó con el hombre que amaba. Desde ese entonces todo fue cuesta abajo, encontrando alivio en las bebidas alcohólicas. Nadie sabía el motivo de su ataque, pero un equipo ANBU había sido enviado a su casa, donde se le había visto por última vez.
El equipo de Neji se transformo en la oscuridad cuando llego a la residencia del criminal. El genio Hyuuga activo su byakugan para examinar en busca de trampas al igual que para confirmar su presencia. Sólo logro ver unos cuantos pequeño sistemas de chakra que asoció con los parásitos de la casa. Pero aún así les indico a sus hombres para que ingresaran y buscaran lo que fuese que les pudiera decir algo sobre su motivación.
Neji abrió la puerta de lo que supuso era el dormitorio y la vista que lo saludo casi lo hizo encogerse. El criminal se había colgado y su, ahora, purpura lengua se encontraba afuera de su boca.
"Capitán," pronuncio un poco vacilante su vice-capitán. El moreno la miró. "Cada documento y libro ha sido quemado. No pudimos encontrar nada más que esto."
El moreno desdoblo lo que creía era una nota suicida. Mientras leía el mensaje todos sus músculos se tensaron de rabia. El hombre no estaba motivado por enfermizos sentimientos hacia el Rokudaime, lo que era un alivio. Todo lo que quería hacer era sumergir al pueblo en lo que él había sentido—desesperación al ser arrebatado su pilar. Al final de la nota expresaba el deseo de que muerte fuera suficiente pago por la vida que había tomado.
La arrogancia de ese imbécil, pensó Neji. Era famoso por el control sobre sus emociones, especialmente odio e ira, pero tal control se había desvanecido y golpeo la pared más cercana, dejando un agujero.
Sakura sonrió a la vez que el antídoto comenzaba a tener efecto sobre su amigo. Suavemente peino unos cuantos mechones de su frente, "desde aquí estarás bien, Naruto."
Gaara observo a la kunoichi de pelo rosa mientras salía del cuarto. "Se ve bastante bien," le informo al pelirrojo que asintió. "Gracias, Gaara."
El kazekage noto las lágrimas de alivio que bordeaban sus ojos y deseaba poder sentir el mismo alivio, pero sus sentidos como alguien que había asesinado a para probar su existencia le decían que él rubio aún no estaba a salvo. Podía oler la muerte, olía su pesada presencia dentro del cuarto del rubio. "No bajes la guardia. Estaré con Tsunade-sama así que sí algo ocurre…" habiendo dicho eso se marchó.
Como todos los demás, Akemi y Yuuzuki no estaban felices al escuchar sobre la muerte del criminal u oír los motivos del intento de asesinato. Pero al menos la búsqueda se había terminado y ahora se dirigían hacia el hospital con sus dos hermanos para visitar a su chichiue.
Yuuzuki, quien llevaba a Kisho dieron vuelta en la última esquina, deteniéndose entonces, cuando vio a medico ninjas limpiar el cuarto de su chichiue. Rompió a correr, su corazón latiendo con un terrorífico frío, justo a tiempo para ver a Shizune apagando todas sus máquinas.
"¿Shizuneechan…?" se acallo Yuuzuki, aterrado de preguntar lo que más temía.
"Lo siento, Yuuzuki-kun," la ninja médico dijo mientras sacudía su cabeza.
El niño sólo asintió mecánicamente. Kisho se sacudió en los brazos de su hermano y se aproximo a la cama de su padre. Malentendiendo la razón del porque habían desconectado los coloridos cables de su padre, dijo, "niichan, ¿chichiue se despertará pronto, ne?" se sentó junto a Naruto de forma que pudiese apreciar el momento en que despertará. Las manos del pequeño rubio accidentalmente rosaron la piel de su padre y noto que se estaba poniendo un poco helado. Inmediatamente, enderezó las frazadas de la misma forma que su rubio padre lo hacia todas las noches. "Ahora estarás calentito, chichiue," murmuro.
Con un sollozo shizune escapo de la descorazonada escena y casi colisiono con Miki quien estaba por ingresar al cuarto.
"¿Niisan?" le pregunto Miki a Yuuzuki, quien lloraba silenciosamente.
"Está muerto," respondió entre sollozos.
La brutal notica entregada era demasiado pesada para ella. Encontró su visión volviéndose borrosa antes de que todo se volviese brillantemente blanco y flotara como una pluma.
Akemi atrapó a la inconsciente Miki y juntos se inclinaron sobre el suelo. Sus calientes lágrimas cayeron suavemente sobre el rostro de su hermana. "No puede ser," dijo mientras sollozos bamboleaban su ágil figura, "esto no puede estar pasando."
"¿Qué pasa?" un confundido Kisho pregunto a la vez que suavemente ponía su cabeza sobre el pecho de su padre. Espero escuchar los latidos de su chichiue pero cuando no oyó ninguno se sentó fijamente. "Niichan," lo llamo silenciosamente. Gotas de frío sudor aparecieron en su repentina piel pálida. Yuuzuki agarro sus hombros y miro dentro de sus ojos.
"Se ah ido, pero otousan, Miki, Akemi y yo seguimos a tu lado…" cualquier palabra alentadora o tranquilizadora que salía de sus labios eran ahogadas por el estridente gemido de Kisho. En su estado de negación, el más joven Uchiha de forma inconsciente dejo salir una ola de poderoso chakra provocando que la electricidad del edificio fluctuase. Los brazos de Akemi se aferraron alrededor de su pequeño cuerpo para calmarlo y de alguna forma, el compartir el dolor hacia que las cosas fueran más soportables.
Llevando un ramo de blancas rosas—las favoritas de Naruto, Sasuke camino por el pasillo que lo llevaría hacia su dobe. Siguiendo el pedido de su corazón, no hizo caso de los susurros y murmullos de todos los que estaban allí e ignoro las miradas que le eran lanzadas. Estaba bloqueando todo lo que le sugería que algo malo le había ocurrido a Naruto.
Abrió la puerta y vio a sus hijos. Miki y Kisho estaban durmiendo en el sofá, Akemi estaba sentado en el borde de la ventana con sus azules ojos enfocados en algún lugar lejano y Yuuzuki fijaba su vacía mirada sobre la pulcra muralla. Eran como trozos esparcidos de lo que alguna vez había sido un elegante y hermoso cristal, ahora tan roto como para no poder ser reparado. Ya no lloraban pero todavía podía ver el camino de las lágrimas en sus rostros y las noticias no dichas chocaron contra él como un tsunami. Sus músculos se aflojaron y el ramo se resbalo de su agarre cayendo en al suelo, haciendo que alguno de los pétalos fueran arrancados por el impacto.
"¿Sasuke-kun?" oyó decir una voz a su espalda. Cerró la puerta de la habitación y se inclino sobre ella.
"Lo lamento," dijo Hinata y continúo cuando Sasuke permaneció en silencio. "Sí el antídoto hubiese estado unos pocos segundos antes, pero hicimos todo lo que podíamos…"
Dejo de hablar cuando noto que el capitán ANBU se veía como cualquier cosa, menos triste o devastado. Simplemente se encontraba allí, mirándola como si todo estuviera bien, como si no hubiera perdido a alguien especial. "Hinata, por favor cuida a mi hijos. Iré a algún lado," dijo y se marcho.
De pie en el techo del hospital y envuelto en la oscuridad, Sasuke pensó en nada y en todo mientras imágenes de Naruto venían a su mente como alguna película favorita. Recuerdos de su sol era todo lo que tenía ahora y no era suficiente. Nunca sería suficiente. Miro uno de los rostros esculpidos en la montaña y la sujeto entre sus manos.
"Me dejaste," susurro entonces se corrigió amargamente, "me fuisteis arrebatado."
"Todos están preocupados por ti," dijo alguien y Sasuke no tuvo que girarse para saber quién era.
"Estoy bien," contesto automáticamente.
"Para la mierda, Uchiha," gruño Gaara, "acabas de perder a Naruto. Si quieres llorar hazlo."
El moreno tiro su cabeza hacia tras y lanzo una vacía risotada. Dejo que sus ojos con el sharingan en ellos aterrizara sobre el pelirrojo y noto el rojo de los ojos del último—una reveladora señal de que había llorado. El mapache había llorado y Sasuke lo encontraba divertido y en cierto modo amargo y doloroso.
"Quiero," susurro, "pero no puedo." Las lagrimas no eran suficiente para expresar lo que estaba sintiendo. En adición, cuando se percato de su pérdida, todo incluso sus lágrimas se habían desvanecido. Todo en él estaba seco y vacío.
Notando el vacio en esa voz, Gaara se dio cuenta de que el hombre frente a él no era nada más que un zombie de la tristeza y el vacio. Lo que sentía el otro era peor de lo todos estaban sintiendo en ese momento. Sasuke había perdido lo que lo hacía, no sólo lo que lo completaba sino lo que los hacía, a él. Sabiendo que sólo sería un estorbo más que ayuda, decidió marcharse. Pero antes de hacerlo dijo, "quítate de la lluvia, Uchiha."
Sasuke sacudió la cabeza. El cielo estaba llorando por él y quería empaparse con las lágrimas de la naturaleza ya que era lo único que podía hacer.
Naruto, ven y sálvame.
Continuará…
La tipeja que traduce… T.T me demore un mundo en traducir, creo que ahora está aumentando la dificultad para traducirlo con cada capítulo que pasa, además que tuve ciertos compromisos y recién hoy pude ponerme a traducir como dios manda, espero que les guste este capítulo, no lo odien… que realmente es precioso…. U.U…
MUCHAS GRACIAS POR LEER LA TRADUCCION DE ESTE EXELENTE FIC
Zirta-san: Es padre ante todo y creo que actúa bajo aquello, quien puede soportar como tu hijo muere frente a tus ojos. Recuerda que por algo es su hijo, tiene algo de los dos ¿no?
No sé, tuve bastantes problemas con este capítulo, pero creo que algo se entendió, y lo del lemon u///u no sé…. Bueno muchas gracias por dejar tu comentario. Espero que no odies mucho la situación que está ocurriendo en el fic ^^.
